El mago se adentró en su cabaña y se dirigió a la sala donde Tweek estaba, al llegar vio que el rubio estaba en la ventana que daba la vista el bosque, sus ojitos derramaban lágrimas mientras veía el camino por donde sus padres se fueron, Avus se acercó a él y le revolvió los cabellos.
-No te preocupes, si te esfuerzas pronto volverás a ver a tus padres -el pequeño solo asintió mientras dejaba escapar un pequeño sollozo -Supongo que tienes sueño asi que preparare la que será tu habitación -al decir eso el mago se separó de Tweek y subió hasta el segundo piso donde estaban los cuartos, entro a uno y saco del armario que había ahí unas cuantas sabanas, las cuales extendió y acomodo en la cama que había en la habitación, una vez terminada su acción volvió a bajar y en el pie de las escaleras se encontraba el rubio.
-Ya puedes subir -al escuchar eso Tweek comenzó a subir las escaleras y cuando estaba junto al mago le dijo.
-Muchas gracias Avus -le regalo una pequeña sonrisa y termino de subir las escaleras para después encerrarse en su habitación.
-De nada pequeño -el mago bajo por completo las escaleras y se dirigió a la habitación en la que estaba haciendo sus pociones, retomando asi sus actividades, mientras pensaba en lo que le enseñaría al pequeño Tweak.
A la mañana siguiente el pequeño Tweek se removía entre sus sabanas pues la luz del sol se colaba entre su ventana y los rayos de sol le pegaban directamente en su carita, el rubio se levantó de su cama y se estiro. De repente un delicioso olor llego a sus fosas nasales, ese olor que podía distinguir sin importar donde este, el olor a café recién hecho, rápidamente salió de su cuarto y bajo las escaleras para ir hacia la habitación donde salía ese delicioso aroma, al llegar se encontró con Avus quien estaba poniendo la mesa para desayunar.
-Buenos días pequeño -saludo el señor.
-Buenos agh días A-Avus -devolvió el saludo.
-Desayuna pequeño porque hoy comienzan tus clases y necesitaras mucha energía -Tweek asintió y se sentó en una de las sillas que rodeaba la mesa -Ten -el mago coloco una taza de café enfrente del pequeño -Un pajarito me dijo que te gusta mucho el café.
-S-si agh es muy rico -comenzó a beber el líquido de manera rápida como si de agua tratara y pareciera que no le importara que estuviera prácticamente hirviendo ya que se pasaba elcafé de manera constante.
El mago lo miro al principio sorprendido, pero después sonrió pues ese niño era un poco "raro" en el buen sentido, después de servirle otro poco de café a Tweek, el mago se sentó a desayunar también y mientras lo hacían Avus aprovecho para preguntarle cosas al pequeño y asi saber un poco más de su estudiante.
Al terminar el desayuno, el mago le dijo a Tweek que sus clases serian al aire libre asi que salieron de la cabaña y se colocaron en medio del jardín de enfrente.
-Bien Tweek ¿has escuchado sobre la magia elemental de sombras?
-No agh, ¿Qué e-es eso-o?, suena ugh p-peligroso -el rubio se preocupó pues cualquier cosa que tuviera la palabra sombras significaba peligro para él.
-No te mentiré, si es peligrosa esa magia -al escuchar eso Tweek soltó un pequeño grito -Sin embargo, si aprendes a controlar bien esa magia puedes usarla a tu favor al igual que las sombras, o los "monstruos" como tú los llamas.
- ¿Podre-dre agh controlar a-a esas cosas ugh? -pregunto sorprendido el rubio.
-Sí, te enseñare, pon atención -el mago camino un poco lejos de Tweek para tener más espacio -Ex tenebris emergere, et tua protectione ego providere (De la oscuridad surgirán y me protegerán) - al decir el hechizo varias sombras surgieron desde el suelo, al verlas Tweek retrocedió asustado, pero luego se dio cuenta de que las sombras solo estaban protegiendo al mago, pues unas se posaban enfrente de él mientras otras daban vueltas alrededor de Avus.
Tweek quedo impresionado ante tal demostración.
-Frangere scutum (Romper escudo) -dicho esto las sombras simplemente se esfumaron.
-Eso... ¿Cómo lo hiciste? -pregunto asombrado al rubio y sin tartamudear o ningún tic.
-Te enseñare como hacerlo, primero te enseñare lo elemental, y me refiero a controlarlos, ya después conformes vayas progresando te enseñare a usar las sombras a tu favor, ¿estás listo? -Tweek asintió con la cabeza -Bien.
Avus llevo a Tweek a una parte alejada de la cabaña, exactamente a un acantilado que había en el bosque.
- ¿Qué ha-hacemos agh aquí? -pregunto el rubio mientras veía alrededor.
-Estamos aquí para invocar las almas que se convierten en sombras luego de una trágica muerte.
- Agh ¿P-por qué?
-Para que te enseñe a controlarlas.
- ¿T-tan r-rápido ugh?
-Sí, estaba pensando en enseñarte teoría, pero siempre he creído que la practica te deja más cosas que la teoría -contesto con una sonrisa, luego se dirigió hasta la orilla del acantilado, suspiro y elevo sus manos -Tenebris entia eius prensencia ego invocare (Los seres de la oscuridad su presencia invoco) -el cielo se nublo y la temperatura bajo, Tweek ante la curiosidad se fue acercando hasta donde estaba el mago, pero al escuchar varios chillidos, que le parecían tan extrañamente familiar, retrocedió, entonces varias sombras flotaron quedando enfrente del mago.
- ¿Q-que? -Tweek tenía mucho miedo pues había unas seis sombras, las cuales lo miraban fijamente esperando a atacar -S-señor, ¿Qué agh hago?
-Debes llamarlos hacia ti -dijo el mago mientras se hacía a un lado dejando el camino libre a las sombras.
-No, e-es imposible ugh, m-me mataran si l-lo h-hago agh demasiada-da presión -el pequeño rubio comenzaba a jalarse sus cabellos y sus tics se hacían más notables.
-No pienses asi -demando serio Avus mientras miraba al rubio -Si sigues con ese tipo de pensamientos, obviamente las sombras te tomaran y asesinaran -Tweek soltó un pequeño grito al escuchar lo que el mago le dijo -Si no quieres morir debes de eliminar cualquier pensamiento negativo y ser más valiente, afronta a esas cosa, solo asi dejaran de acosarte, ahora en tu interior tienes poder oscuro y si no logras controlarlo cosas malas pasarán -el mago aún mantenía su mirada seria ante el rubio quien dejo de jalar sus cabellos -Esto que te digo no es para asustarte, bueno si tal vez un poco, pero en si lo que te digo es para darte una motivación y un poco de valor, enfrenta a estas sombras, contrólalas y lo demás será más fácil.
Tweek dejo de tener tics, ahora su mirada era un poco más seria, su vista paso del mago a las sombras que aún estaban flotando y observándolo, al verlas recordó el mal rato que paso por la culpa de ellos, las miradas de preocupación de sus padres y las lágrimas que derramaron, al recordar eso apretó sus puñitos y respiro hondo.
-Vengan agh sombras, no les tengo ugh miedo -al decir eso las sombras se acercaron a él.
-Bien ahora repite esto Tweek, Ego sum pars in umbrae et accipere mea fata, aprendere ad imperium tenebrae in meet circa me (Yo soy parte de las sombras y aceptare mi destino, aprenderé a controlar la oscuridad en mí y alrededor de mi).
-Ego sum pars in umbrae etaccipere mea fata, aprendere ad imperium tenebrae in me et circa me -el rubio repitió el hechizo sin titubear y antes de que las sombras lo atacaran estas se detuvieron - ¿Eh? -dijo el rubio ante la impresión -Lo...lo logre -susurro.
-Bien hecho pequeño ahora ordénales algo -dijo el mago mientras se acercaba a donde Tweek estaba.
-Vuelen agh -cuando vio que las sombras no hacían lo que les ordeno volteo a ver al mago con reproche.
-Jaja pequeño, lo tienes que decir en latín.
-Agh, n-no se latín.
-De acuerdo te enseñare, mientras para desaparecerlos diles disparatur.
-Disparatur (Desaparece) -las sombras se esfumaron y solo quedaron Tweek y el mago.
-Eso sería todo por hoy, debemos de volver -ambos regresaron por el camino que los llevo hasta el acantilado.
Al visualizar la cabaña, Tweek corrió para adentrarse en ella y descansar en su cama, mientras el mago preparaba la cena, pues el entrenamiento junto con la caminata les llevo todo el día, al tener la cena lista fue al cuarto del pequeño para avisarle que bajara, sin embargo, el pequeño estaba profundamente dormido, Avus se acercó a él y pudo observar que su marca lo protegía, pues en la palma de la mano del rubio estaba esa marca mientras brillaba.
-Descansa Tweek -Avus salió del cuarto de su aprendiz y bajo las escaleras para cenar.
Durante toda la noche el pequeño Tweek pudo dormir por fin en calma sin que ninguna sombra lo asechara o quisiera controlarlo, por fin el rubio se sentía en paz, pero no por eso quería decir que su entrenamiento acabaría, pues como le dijo el mago, aún tiene cosa por aprender.
A la mañana siguiente el mago le dijo a su aprendiz que ese día se dedicarían a estudiar latín, ya que es una parte esencial para controlar a las sombras.
-Si no sabes latín, no podrás ordenarles a tus sombras lo que quieres que hagas y no sabrás qué clase de hechizos estarás usando, pues al no saber su significado no podrás distinguir entre un hechizo de cualquier magia elemental y uno de sombras -esa fue la razón que le dio el mago a su aprendiz para que aprendiera latín.
Luego de comprender la importancia que tenía este idioma para los magos, Tweek acepto tomar las clases y les puso mucha atención pues este idioma además de parecer interesante ante los ojos del rubio, lo ayudaba mucho a que ya no tartamudeara mucho. Al ver que Tweek aprendió muy rápido latín dejo a un lado las clases y puso a prueba lo que el rubio había aprendido, al pedirle que tradujera breves textos de sus libros o que dijera alguno de los hechizos que había en esos libros, y el rubio logro pasar las pruebas dejando satisfecho a su maestro y a él mismo.
