El ruido de aquel ventanal rompiéndose llego hasta los oídos de las personas que apenas bajaban a los calabozos.

-Mierda -dijo Kenny - ¿Qué fue eso?

- ¿Será Tweek?, ¿Será mi hijo?-decía preocupada la señora Tweak.

-Debemos seguir ese ruido -dijo el mayor de los Black.

-Fred, Randy quédense con los niños y las mujeres. Los demás vamos -dijo Thomas, pero su hijo lo detuvo.

-Ni creas que te haré caso con eso -dicho eso y antes de que su padre pudiera decir algo Craig se fue corriendo.

-Mierda, ¡Craig!

-Tiene razón no solo podemos quedarnos de brazos cruzados -Kyle y Chris siguieron a Craig, Stan no tardo en seguir a Kyle.

-Debemos ir nosotros también -los señores Tweak querían ir detrás de todos ellos, pero les fue imposible.

De la nada se volvió confuso todo alrededor, las paredes comenzaban a quebrase, el techo se venía abajo, las columnas que sostenían la estructura comenzaron a colapsar.

Todos gritaban, algunos el nombre de Tweek, otros que tenían que salir de ahí y otros simplemente gritaban.

ºººººº

Antes de que todo empezara a colapsar, Tweek estaba llorando sobre el cadáver de su maestro. Ya había perdido todo, sus padres y su maestro ya no estaban. Ya nada le quedaba en la vida, o eso creía él.

Trent también se encontraba en shock, su maestro también se encontraba inmóvil en el piso, no parecía que tuviera vida. Se fue acercando hasta su maestro tratando de ser sigiloso, pero los vidrios en el piso al ser pisados provocaban que fueran uno los únicos sonidos en aquel lugar junto a los sollozos de Tweek.

-M-Maestro -se hinco ante el cuerpo de Mortem y trato de poner su mano sobre él, pero se detuvo ya que Mortem subía y bajaba su pecho en señal de que respiraba.

Boyett rápidamente coloco su oído en el pecho del mago y se cercioro que su corazón estuviera latiendo. Aún vive.

-Debemos irnos -susurro mirando de reojo a Tweek quien dejo de llorar y solo se dedicaba a mira a su maestro.

El pequeño Tweak mientras movía a su maestro para obtener alguna respuesta de él, noto que en su capa llevaba algo. Cuidadosamente hizo la capa a un lado y saco aquellos objetos. El libro que Tweek había dejado en la cabaña y la pequeña taza que le regalo hace algunos años, hechizada para hacerla un poco más pequeña y que el mago la pudiese llevarlo consigo como un amuleto.

-A-Avus -susurraba Tweek acariciando la diminuta taza. Sin embargo, sus pensamientos se interrumpieron por el sonido de los vidrios siendo pisados. Eran Trent intentando llevarse al cadáver de su maestro.

- "Un momento" -Tweek no era tonto, y se dio cuenta de que algo no andaba bien –"No está muerto" -pensó e inmediatamente tomo el libro -Accipio crassioribus potentiae,sicut tollere me dampnum habet quos mihi feci (Acepto el más oscuro poder, solo permíteme erradicar a quien daño me ha hecho) -el libro se elevó y comenzó a pasar sus hojas de manera rápida.

Las sombras del Princeps Tenebris tomaron de los pies a Trent evitando que pudiera avanzar más.

- ¿Qué mierda? -decía mientras intentaba zafarse.

-Clama doloris (Grito de dolor) -Tweek se colaba dentro del cuerpo de Trent a través de sus sombras y ellas se encargaban de hacerle el mayor daño posible a su cuerpo astral, aplastándolo y rasgándolo.

-Agh -se quejaba de dolor Boyett. Sin intención, pero por obligación tuvo que soltar a su maestro mientras el rubio caía estrepitosamente el suelo retorciéndose del dolor e intentando suplicar por misericordia, pero Tweek no daba tregua.

-Tú y tu maestro pagaran, todo lo que me han quitado -decía Tweak con notable odio en la mirada y en sus palabras - ¡Los hare sufrir el peor de los infiernos!

-Crepusculum (Ocaso) -Mortem con la poca fuerza que aún conservaba levanto su varita y lanzo el hechizo contra Tweek cegándolo por un breve momento, logrando que dejara a su alumno -T-Tren, lo siento, debes irte ahora. Olvídate de mí -dicho eso Mortem utilizo el hechizo -Vale in sempiternum (Adiós para siempre) -Trent desapareció mientras aun se encontraba semi-desmayado.

Cuando Tweek lo noto no dudo un solo segundo en hacer temblar todo con ira, y dolor.

-Non tempus: reverteturque et cogitabit vestra peccata (El tiempo no retrocederá y tus culpas pagaras)-recito el rubio y todo comenzaba a temblar más fuerte. Mortem fue atrapado por las sombras de Tweek quienes lo llevaron frente a su amo sosteniéndolo fuerte, prácticamente las sombras enterraban sus garras en la piel de Mortem haciéndolo sangrar de los brazos, piernas, costillas y cuello - ¿Últimas palabras? -pregunto Tweek elevando su mano para sostener la espada en la que su sombra se había convertido.

-E-El arrepentimiento llega t-tarde, pero eso n-no me da derecho a-a lamentaciones -dijo dificultosamente y jadeando.

-Bonitas palabras para una muerte cruel -dicho eso Tweek, sin una pizca de duda o titubeo clavo aquella espada negra en el pecho de Mortem, lo clavo tan profundo que la punta salía del otro extremo del cuerpo moribundo del mago.

Al parecer el castillo y la islas entendieron la ausencia del aura de quien los creo, ya que inmediatamente ambos comenzaron a destruirse. La isla comenzaba a hundirse en el Lago y el castillo se desmoronaba.

Todos comenzaron a salir de aquel lugar. El grupo de amigos junto con los mayores se dirigían al bote que los más jóvenes habían logrado conseguir, en el camino esquivaban árboles que se caían y la tierra que se abría. Christopher arrastraba prácticamente a Craig, ya que el aún no se quería ir de aquel lugar, él no estaba listo para abandonar a Tweek.

-Suéltame de una maldita vez, estúpido francés -decía el azabache mientras se intentaba zafar de Chris.

-Con una mierda, Craig -contesto Kyle ayudando al francés con Tucker -Si no nos vamos de aquí, estaremos hundidos o bajo escombros y no creo que puedas buscar a Tweek después de eso. En cambio, si nos vamos, podemos buscar a Tweek, él... él no es tonto y confió en que estará bien, enserio estará bien -Kyle ya no pudo aguantar las lágrimas, él de verdad quería regresar por Tweek, pero no era algo seguro que él se encuentre ahí así que se intentaba convencer así mismo con las mismas palabras que le decía a Craig.

Queriendo o no el azabache hizo caso a las palabras del pelirrojo de ojos verdes, y siguió junto a los demás hasta donde dejaron el bote. Mientras tanto Tweek comenzó a elevarse lo más alto que pudo con la ayuda de sus sombras. Ya una vez lejos de aquella isla solo miro hacia atrás observando como todo se llenaba de agua y se sumergía poco a poco en las profundidades del Lago, no pudo darle una tumba adecuada a su maestro ni a sus padres, ahora solo podía llorarle al agua y esperar que esas lágrimas llegasen hasta donde sus seres queridos descansan. Sin imaginar que sus padres estaban navegando y mirando la misma escena desde un barco.

Mortem no había asesinado a sus padres, solo fueron ilusiones hechas con las sombras del difunto mago, para que Tweek despertara al Princeps Tenebris. Pero tanto Tweek como sus padres, creían que habían perdido el uno del otro para siempre, cuando en realidad solo hay que mirar un poco más allá para saber que no es así. Simplemente ambas partes se decían adiós, sin saber que no es eso, solo sería un hasta pronto, uno largo y doloroso, hasta pronto y no un adiós.