Capítulo 1: Anima beginning

Una parte de su ser había aceptado que tarde o temprano esto terminaría por suceder, sin embargo, aún mantenía una pequeña esperanza en algún lejano y oculto lugar de su corazón, dónde deseaba desde lo más profundo que esas palabras fueran dirigidas solamente para ella.

"No es la primera vez que te pido esto, en cada mundo donde hemos estado lo he hecho" – Pudo sentir entre las palabras del hombre de ojos como el acero, nerviosismo, al mismo tiempo escucho algo quebrarse en su interior.

¿Era acaso posible que el alma doliera mucho más que cuándo una espada te atravesaba de lado a lado? No lo hubiera creído si se lo hubieran dicho, pero sentía como si su garganta se estuviera ahogando con su propia sangre.

"No importa si eres la subcomandante que pelea con tanto esmero para salir de ese lugar, o la cálida chica que se esfuerza constantemente por el bienestar de otros antes que el suyo, la curandera frenética de hermosos cabellos celestes, o una diosa" – Pudo escuchar como el espadachín más poderoso de Underworld tomada aire, y sus ojos vieron como despacio apoyaba una de sus rodillas en el frio suelo del piso 95, como con delicadeza tomaba la mano de la mujer de pálida piel y cabellos como el color de la miel.

Quería correr, algo en su cabeza le pedía a gritos que saliera de allá, pero, sus pies no parecían estar conectados con sus pensamientos, permanecían firmemente clavados en aquel lugar.

"Porque amo cada una de tus facetas. Y poder compartir está contigo, poder vivir contigo más de una vida, solamente me hace el hombre más afortunado" – Besando la mano que había tomado con anterioridad, pronunció suave pero claro las palabras que acabarían por destrozar su corazón – "Cásate conmigo una vez más" – De los ojos de la mujer de cabellos del color del atardecer solamente podían correr pequeñas lágrimas, que salian de unos ojos completamente sorprendidos ante las palabras escuchadas y que miraban con un amor infinito al hombre delante de ella.

"Si" – Pronunció suavemente – "No van a alcanzarme dos vidas para amarte" – El primer espadachín del imperio humano se puso de pie, y llevo su mano derecha a la mejilla de la mujer, quitando suavemente las lágrimas que salian de sus hermosos ojos. Y para acabar de sorprender al público, inclino su cabeza y sello su promesa con un beso.

Por más que se hubiera resignado, el que hubiera querido desearles felicidad sabiendo que en algún momento esto ocurriría. Nada de eso había servido para servirle de soporte para el desborde de sentimientos que tenía, dolía, dolía infinitamente, y parecía que el dolor no iba a desaparecer, sentía como la oscuridad se apoderaba de su alma.

"Ronye" – Escucho como en un susurro Tiese la llamaba – "¿Te encuentras bien?"- Su amiga la miro preocupada.

"¿Quién puede estar bien? Habiendo tenido que presenciar esto" – Respondió mordazmente sorprendiendo a la chica de cabellos rojos. Sin embargo, esta última mordió su lengua, intentando justificar el comportamiento de su amiga, en un corazón que acaba de ser roto.

0—0—0—0—0—0—0—0—0—0

Miro nuevamente el calendario que se encontraba en la sala de estar, mientras cepillaba su cabello con aquel regalo proveniente de Fanatio. Tres años, llevaban en ese lugar ese tiempo, y pese a sentir que era su hogar no podía evitar pensar si en algún momento abrirían nuevamente los ojos en el mundo real. No sé arrepentía de haberle seguido, ni por un instante, pero en las ocasiones en que se encontraba sola no podía evitar que la nostalgia inundara su ser, preguntándose por cada una de las personas que habían dejado atrás, pero, ante todo no podía evitar sentirse como una mala madre al haber dejado a su querida hija allí, sin la certeza de saber si volverían a verse.

Desvío su mirada hacia la ventana, para ver como la luna iluminaba el lugar con un suave haz de luz de un color azul pálido y como siendo llamada por ella, camino despacio para apoyar su mano izquierda en el frio vidrio. No pudo evitar notar la brillante argolla sobre su dedo, una suave sonrisa se formó en su rostro, dirigió su mano lentamente a la altura de su corazón.

"Seguramente estás feliz porque estamos juntos ¿No es así Yui-chan?" Pudo sentir como una solitaria lágrima descendió por su rostro.

"Puedes estar segura de que es así" – Escucho detrás suyo la voz de su amado.

"Aaaaah" – Grito de la impresión, dejando caer el cepillo que aún se encontraba en su mano derecha dando un brinco hacía atrás. Siendo recibida por el imponente pecho de su esposo, vio como el cepillo con el dragón oriental flotaba y era puesto en la pequeña mesa enfrente del gran sofá – "Moo ... Kirito-Kun, no te sentí entrar" – Susurro.

"Suelo ser yo quien se pierde en sus pensamientos Stacia-Sama" – Sonrió ladinamente y apretó fuertemente hacia él, el cuerpo de la mujer. Sujetando firmemente con sus brazos la pequeña cintura, apoyó su mentón sobre el hombro de la mujer de largos cabellos.

"Yo ..." – Sintió como las palabras morián en su garganta, ¿qué podría decirle? Que no se arrepentía de estar allí, pero la nostalgia la visitaba una que otra noche, para que repetir algo de lo que seguramente él era más consciente que ella. Estaba segura de que lo entendía perfectamente, sus lágrimas en el World End's Altar se lo habían confirmado. Seguramente, como siempre estaba guardando sus sentimientos para no herirla ni hacerla sentir insegura, no pudo más que apretar sus puños fuertemente, acto que fue percibido por el espadachín de doble empuñadura.

"Lo sé perfectamente Asuna" – Esta vez su voz, sonó un poco más vulnerable – "Pero, por favor recarga tus penas y pensamientos en mí, sé que juntos podremos sobrellevarlo" – Suavemente la volteo para mirar fijamente sus ojos.

"Debería ser yo quién dijera esa frase, baka" – Sonrió dulcemente, mientras acariciaba su mejilla – "Moo ... Kirito-kun te he dicho que no me llames Stacia-sama" – Hizo su mohín característico.

"Vaya efecto retardado Asuna" – Rio fuertemente, a lo que ella lo miro afiladamente – "Esta bien está bien" – Hablo el hombre de cabellos negros de forma nerviosa.

"Tardaste bastante" – Hizo el comentario, a lo cual la mirada del hombre se tornó sería – "¿Has estado solo y has decidido nadar o acaso te sigue preocupando la reunión de la tarde?" – En efecto, las cosas seguían igual, parecía que su alma era totalmente transparente para su diosa.

"No puedo evitar pensar que las circunstancias terminarán llevándonos en unos años nuevamente a una guerra" – Suspiro fuertemente, sin soltarla de sus brazos.

"Para eso estamos nosotros aquí, haremos todo lo posible porque las cosas no terminen nuevamente de esa forma" – Se acerco y beso su mejilla. Dejo sus brazos para acercarse a la mesita donde había terminado su cepillo, y se sentó haciendo señas para que el la acompañara.

"Si" – La pequeña sílaba abandonó sus labios no muy convencidos de la palabra. Se acerco a su mujer y dejo que ella comenzará a peinarle, se había convertido en un ritual durante las noches, lo sentía tan íntimo.

"Vas a ver que nuestro deseo de salvar este mundo va a llegar a cada corazón" – Dejo el cepillo en sus piernas y tomo el rostro del próximo rey entre sus manos para que pudiera verla directamente a los ojos – "Todo lo que vale la pena, presenta dificultad, probablemente varios conflictos surgirán en este camino que hemos elegido, pero estoy segura de que tú y yo siempre podremos continuar mientras estemos juntos" – Finalmente acercado su rostro, lo beso suavemente, de la misma manera como el beso llego, retiro sus labios dispuesta a continuar con su trabajo con el cabello del azabache.

"Mi reina" – Está vez fue el quien junto su rostro con el de la hermosa mujer, dejando su frente sobre la de ella.

"Aún no he sido coronada" – Rio un poco por el nombre utilizado.

"No necesitas ser coronada para serlo" – Acaricio su mejilla con un gesto íntimo – "Asuna" – La susodicha lo miró fijamente y pudo observar el color del metal brillante – "Quiero hacerte el amor" – El sonrojo se apodero de su rostro, mientras él la tomaba en sus brazos y caminaba hacia su habitación. Aún la sorprendía la madurez y la poca inhibición de Kazuto, pero en su interior su corazón gritaba de alegría, también deseaba con fuerza fundirse en su cuerpo.

0—0—0—0—0—0—0—0—0—0

Hola queridos lectores, espero que puedan disfrutar de este nuevo proyecto. He querido volver a escribir últimamente, y nada mejor que hacerlo con esta pareja que tanto amo.

Por favor si ven alguna falla ortográfica o de redacción haganmelo saber, todos esos aportes me ayudarán a continuar mejorando mi proceso.

Tengan un lindo día.

Gracias por leer.

Laura ʕ•́ᴥ•̀ʔっ