1. El comienzo.

"Querido" Profesor Snape,

Esta carta fue escrita porque el director Dumbledore se cree psicólogo y de tarea me mandó escribirle cartas que nunca enviaré a alguna persona con la que sienta un odio mutuo. Había pensado en Malfoy, pero todo su ser desprendía un aire a inmadurez que no merecía que escribiera en carta. Terminé eligiendo a la persona que me ha hecho la vida imposible desde que entré al salón de pociones por primera vez. Habrá adivinado su sarcástico y oscuro ser.

La parte positiva de estar escribiendo esta carta es que nadie jamás las leerá, incluyéndote, con eso en mente puedo decir claramente lo insoportable que me parece , más el acto injustificado de quitarle puntos a mi casa sin razón aparente. Siempre estando en contra de mis amigos y de Gryffindor en general, pero conmigo principalmente.

Lo he estado observando, de forma no acosadora, pero su actuar sospechoso por estos campos escolares es alarmante, siempre lo fue.

¿Verlo yendo y viniendo en medio de la noche no puede negarme que es sospechoso?

Se que a esa hora no debería de estar fuera de los dormitorios con mi capa, pero a veces dormir me es imposible y lo encuentro a usted por ahí, subiendo de las mazmorras y deambulando como si fuera otro fantasma.

¿Acaso tampoco duerme? Y no me puede decir que es tarea de profesor que para eso están el enojón de Filch y la Sra. Norris.

Usted es demasiado perceptivo, así que nunca lo sigo en las noches, pero algún día descubriré que trama.

H. P.

Harry dejó la tinta y el pergamino, vigiló que nadie estuviera cerca, pues la tarea que le encomendó el extraño barbudo le parecía estúpida. Diciéndole a Harry que se ponía demasiado sobre los hombros y que esto lo relajaría un poco, ¿pero que clase de relajación es escribirle una tonta carta al profesor que más odiaba? Saber que tiene en el futuro el destino del mundo mágico no era algo de lo que debía distraerse con simples cartas. Sin duda no lo entendía.


" Querido" (para nada) Profesor Snape,

Hoy en clase de pociones se sobrepasó. No tenía ningún derecho de llamarnos así. No queda duda de que usted es de lo peor. ¿Cómo siquiera Dumbledore lo hizo a usted profesor si lo único que sabe hacer es ser un asco con sus estudiantes?

Ojalá se tropezara con su propia túnica negra y terminara en el Sauce Boxeador, no sé como eso sería posible, ya que usted sabe muy bien como cuidarse, aparentemente.

Estaría muy agradecido por este mundo si al menos usted recibiera lo que se merece al menos por una vez. Tal vez sea mi lado Slytherin hablando que quisiera verlo de alguna manera humillado por como lo ha hecho con nosotros.

H. P.


"Querido" Profesor Snape,

Si tan solo supiera que lo que pasó esta mañana no fue culpa mía ni de mis amigos sino que de su protegido rubio oxigenado. No puedo creer que nos haya quitado tantos puntos por eso. Usted parece ciego, estúpido, ya no me importa ofenderlo tras estas cartas, es una bazofia.

A veces quisiera agarrarlo de la túnica y lanzarle hechizos sin parar.

Ese cabello largo que tiene siempre se ve sucio y no podría creer que alguien lo querría con esa vestimenta lúgubre que siempre luce.

A veces me pregunto que le ha pasado para llegar a ser como es ahora contra todos nosotros.

H. P.

Harry suspiró cansado, era ya la octava carta y esa duda estaba en su mente desde hace mucho ya, vigilar a su profesor lo hizo ver cosas que antes no pensaba que podría notar.

Guardó el pergamino recién escrito en una caja mágica y hechizada para especial cuidado de las cartas y se alejó de la mesa escritorio para ponerse su capa y salir en silencio.


Estimado Profesor Snape,

Reemplazaré el irónico ""querido"" hacia ti con un "estimado". Me pareció sensato.

Tengo que decir que fue una sorpresa haberlo visto esta noche mientras salía, luego de mucho ya había pensado en seguirle el día de hoy.

Te seguí desde que saliste de las mazmorras hacia algunos pisos superiores e incluso el patio, parecía un camino sin sentido. Pero de todas formas te seguí. Por un momento pensé que me habías descubierto, pues miraste hacia atrás por un momento, pero creo que por accidente había pisado mal.

Al final te vi en la torre de astronomía leyendo una carta en mano, no podía acercarme para que no me descubrieras, aunque tenía curiosidad.

¿ Que decía esa carta?¿Acaso es un plan malvado que estas haciendo con alguien?¿Acaso eres un traidor?

Cosas así era las que pensaba, pero tu rostro no parecía mostrar ese sentimiento que significaba un peligro, entonces simplemente me quede mirando. Parecías releerla una y otra vez hasta que te cansaste y te fuiste de ahí. Yo me quedé hasta que pensé que podía salir sin ser detectado y volví enseguida a la sala común de Gryffindor a escribir esto.

Profesor Snape, tengo curiosidad de que hacía a esa hora de la madrugada y que diablos planea con esa carta.

H. P.


Estimado Profesor Snape,

Lo he estado observando tal vez más de lo normal y creo que hoy lo notaste. Llamándome la atención como si fuera un niño en clases.

Obviamente, para mantener mi fachada le hable sarcásticamente, obviamente usted me puso un castigo después de clases durante la cena por esta indebida conducta.

Fue mejor de lo que esperé realmente, solo me tenía que quedar callado y limpiar unos cuantos calderos, la mayoría estropeados por Neville e ineptos en esta asignatura.

Por extraño que me sonaba, usted solo se quedó leyendo un libro sin casi decir nada. Me le quedé mirando muchas veces por curiosidad, como si ello me llevara a saber que estaba usted pensando. No valía saltearse la cena para castigarme.

"tengo algo en el rostro, señor Potter? "

Preguntaste con molestia, obviamente, no parecía que tuvieras otro sentimiento a parte de ese.

"por qué esta aquí y no cenando con los demás? "

"si como o no, no es de su incumbencia, ahora siga fregando que ni esta cerca de salir de aquí"

Y eso hice. Quería preguntarle y enfrentarte sobre que te vi hace unos días leyendo en la torre de astronomía a mitad de la noche, pero las palabras no salían, seguramente mi castigo sería peor y eso no era lo que quería.

Dime tus secretos, Severus Snape

H. P.

Harry miraba esta décimo quinta carta ya un poco aburrido, últimamente escribirlas le salían natural. Siempre en la noche cuando no hubiese nadie. Ron y Hermione estaban muy sumidos en ellos mismos desde que empezaron a salir que no habían notado a Harry siempre viendo al profesor y anotando notas(cartas) al respecto. Normalmente escribía lo que el mayor hacía o los "atentados" contra el y sus amigos, aunque a veces solo ponía simples pensamientos.

Pensando en Snape como un enemigo, el adolescente creyó que esta tarea era para espiar al adulto por sus actos de maldad, pero Dumbledore nunca le aseguro nada.


Estimado profesor Snape,

Hoy las clases fueron extrañas, o tal vez fui solo yo sintiéndome de aquella manera. Trabajando en la poción mientras escribía las notas lo perdí de vista, más los humos que los calderos con pociones extrañas soltaban, me sorprendió mucho cuando estaba a punto de colocar un ingrediente incorrecto en el caldero y entonces fue cuando escuché su voz en mi oído, estabas parado detrás de mí, sentí su aliento en la sensibilidad de mi oreja y por el susto dejé caer ese ingrediente en donde no debía, haciendo que en resultado haya una explosión en mi cara.

No sabría explicar si el rojo de mi rostro fueron efectos de la poción fallida o el estremecimiento que me dio su voz tan cerca.

Sin dudarlo hubo burlas de las serpientes, y tu típico comentario sarcástico que hizo a los reptiles reír con más fuerza. No sabía si estar enojado, pero eso pareció un ataque sorpresa que no esperaba para nada. Me sacó puntos por el simple hecho de explotar el caldero y para luego castigarme, siempre en la noche durante la cena.

Mis amigos parecían rabiosos con usted por la injusticia el resto del día, y les daba la razón, pero culpaba más a mi propio cuerpo por reaccionar de esa manera que otra cosa.

Esta vez su castigo era archivar y ordenar unos libros, me pareció aburrido y como la otra vez solo estabas sentado leyendo algo que parecía ser un libro de pociones.

Hoy tampoco parecías querer comer o solo querías verme sufrir por el hambre. De repente mi memoria me volvió a esa noche donde te seguí. El silencio en la sala era tan abrumador que preferí enfrentarlo esta vez. Ya habían pasado dos semanas desde entonces y nunca pude averiguarlo por mi mismo.

"Profesor Snape" pregunté mientras seguía con mi tarea.

"¿Qué es lo que pasa, Potter?" respondió seco sin quitar la vista de su libro.

"¿Qué es lo que hace por las noches en la torre de astronomía? " te pregunté directamente para obtener una respuesta que no me satisfacía en lo absoluto.

"No se meta en mis asuntos, si lo atrapo vagueando fuera de los dormitorios una vez me aseguraré de que no pueda salir, y no vuelva a preguntarme "

Respondiste gruñón ante el interrogatorio a la defensiva. Quería al menos sacarle algo de información, lo que sea.

"Lo vi con una carta, era de algún amigo o profesor?"

Como si tu tuvieras amigos, eso fue realmente lo que pensé en su momento, tal vez una buena forma de burlarme, pero no esperé que se pusiera brusco.

Dejando el libro y deteniendo mis acciones para agarrarme fuertemente del brazo solo para mirarme directamente a los ojos y decirme que no me metiera en tus asuntos, debía admitir que dolió de dos diferentes maneras, emocional y física.

Me soltaste con brusquedad para luego echarme del lugar. No entendía. No lo entiendo, que tiene esa carta de especial como para terminar MI castigo?

H. P.


Profesor Severus Snape,

En mis últimas cartas se nota claramente que algo esta mal conmigo, y lo voy a culpar por eso aunque no seas tú el problema.

Estoy consciente de que mis pensamiento hacia tu persona están cambiando y nublándose.

De lo que si soy inconsciente es de mis acciones cuando se trata de ti. A veces me encuentro a mi mismo escuchando conversaciones ajenas sobre usted, en clases ya no puedo centrarme sin que cada cosa me recuerde a ti, esto es extraño, no sé que es lo que esta pasando y no quiero hacerlo temiendo por la respuesta.

Cuando usted me observa mi mente no puede dejar de imaginarse cosas que para ti seguramente son repugnantes. Y eso a veces duele cuando me ve y lo único que recibo de usted es un castigo

Siento que soy un libro abierto aunque trato de fingir con cada fibra de mi persona frente a ti, haciéndote enojar a propósito y haciéndome castigar solo para pasar más tiempo, siguiéndote con más cuidado en las noche para ver si puedo leer esa carta que para ti es un tesoro.

Creo que me estoy volviendo loco.

Mejor dicho, me estas volviendo loco.

H. P.


Querido Severus Snape,

Ya van un poco más de un mes y medio desde que esta tarea empezó. Más de 20 cartas para ti y aprendiendo mucho en el camino, aprendiendo sobre ti y sobre mi mismo. Será muy poco tiempo para sentir lo que siento?

Ya acepte que lo que siento por ti supera lo que alguna vez sentí por otra chica antes, tal vez al principio tenía dudas y hasta lo negaba, pero sé ahora que no estoy equivocado con esto.

Recuerdo mucho que estas cartas nunca te llegaran para quitarme la vergüenza y escribir que te deseo y te quiero solo para mí. Suena egoísta, pero si así tengo que ser por ti, lo seré.

Ya casi termina el año, pronto seré mayor de edad y pasaré a séptimo año, hasta entonces seguiré escribiendote, pero no como las cartas anteriores. Sé que sonara ridículo, pero estas cartas ahora se podrán archivar como "cartas de amor" hacia tu persona.

Dombuldore tenía razón en algo, escribirte me ha ayudado en deja de ponerme la responsabilidad de El-Niño-que-vivió sobre mí y empezar a ser un poco más como "Harry Potter", un estudiante de magia normal.

Hace mucho ya dejé de pensar en ti como enemigo y más como incomprendido. Queriendo acercarme disimuladamente a tu burbuja y saber que es lo que te impulsa detrás de esa mascara de seriedad indiferente. Seguirte en las noches ya no será posible, casi me descubres la última vez y pudo haber sido mi fin, conozco muy bien que sabes que alguien te sigue todas las noches, me sientes, pero todavía no me has agarrado. Y también sé muy bien que eres capaz y más de colocar de la poción veritaserum en mi vaso, y admitámoslo, ninguno quiere eso.

Algún día podré decirte estos sentimientos que tengo hacia ti sin problemas, sin preocupaciones y temores. Pero siento que es solo un sueño imposible.

Quiero que estemos juntos más tiempo, sin un castigo de entremedio, y aunque me encante ver lo despreciable que eres, quisiera poder ver otras más facetas tuyas, como es tu sonrisa no irónica y como te ves al dormir tranquilamente.

No quiero hacerlo más largo por hoy, tengo tarea que me mandaste que terminar, pero no podía no escribirte tampoco.

Y con todo eso digo,

Te quiero

H. P.