4. Dudas

Querido Sev,

Al fin pude poner a prueba los hechizos que te mencioné antes. Funcionaron de maravilla, principalmente porque no lo notaste ni un poco anoche, no interrumpiste tu camino ni tomaste desvíos, fuiste con seguridad y confianza sin la más mínima sospecha. Suena mal, tengo que admitirlo. Parezco todo un acosador, y por eso nunca lo vas a saber, o eso espero, pero con todo lo que aprendí para ocultar mis sentimientos, estoy asegurado.

Cuando ibas a abrir la carta, quise acercarme más, eso traté, pero estaba muerto por los nervios de que con más acercamiento me notarás con claridad. Así que en vez de eso solo me quedé mirando, como suspirabas y la leías, nada más que eso. La releías y parecías lamentarte silenciosamente. No me gustaba verte así, quería ir a tu lado y con seguridad abrazarte para reconfortarte de esa cosa que mal te hacía, pero no podía. Simplemente me fui, no podía hacer nada para cambiar lo que sentías, no podía acercarme ni nada para aprender algo de ti, era inútil.

Mejor me fui.

Así que cambiando de tema, pronto empezarán los entrenamientos de Quidditch, como capitán este año, tengo que hacer las pruebas, espero que me vaya bien. No me considero un líder nato, estoy nervioso, deseame suerte, trataré de no pensar mucho en ti cuando este en clases ni en quidditch, lamento decirlo, pero eres una distracción, pero simplemente no puedo evitarlo, me gustas demasiado.

La semana ya termina y tengo que esperar unos días para tu clase, antes me hacía castigar a propósito, pero siento que ya no tengo la necesidad de hacerlo sin que usted lo haga igual, que significa eso, Sev?

Supongo que lo veremos el lunes, no?

El año recién comienza y ya me preocupo mucho por todo, cosas de la vida. Debería de estar pensando más en como derrotar a Voldemort, pero supongo que el profesor Dumbledore se esta encargando de eso, porque no quiere que me meta. Y lo sé, le he insistido en que me diga cosas, he preguntado a la Orden y todo, pero simplemente siempre me responden con un "Dumbledore dice que todavía no estas preparado para esto", como si tuviera 12 otra vez. Sé que debería de confiar, pero todavía hay partes de mí que siente una ira indescriptible hacia nuestro director, y ya no sé distinguir si soy yo, o es esa parte del innombrable que se quedó en mí. Tengo miedo de llegar a hacer algo estúpido y malo. Seguramente me dirías que es lo único que sé hacer, y con esas palabras me lastimarías, pero las aceptaría, porque te quiero aunque tú no a mí.

Bueno, te conté de unas cuantas de mis preocupaciones hoy, tenía que sacarlas de mi pecho de alguna forma y estoy feliz de que esta sea.

En fin,

Te amo

H. P.


Suspiró cansado para guardar la carta y al fin echarse sobre la cama a dormir con más paz y tranquilidad, aunque no del todo.