—Dipper ¿Puedo pasar?
Escuchar a Mabel del otro lado de su puerta sin duda fue una sorpresa. Desde que salieron de refugio y después de separarse de los Loud, Mabel entró a su habitación y estuvo encerrada desde entonces, molesta con la revelación de que él era Tyrone, y no la culpaba, pero sabía que debía mantener su identidad en secreto con el fin de mantenerla a salvo y evitar preocuparla, sin duda fracasó en eso. Tras dar un suspiro Dipper colocó los objetos con los que curaba sus heridas de la pelea en la mesa de junto y decidió abrir, ya estaba preparado para todo lo que Mabel pudiera decirle.
—Adelante, pasa —a la habitación entró Mabel caminando de manera lenta y tímida, algo muy diferente a lo que se esperaba.
—Dipper, yo… —Dipper ya suponía lo que seguía, un posible reclamo u otra discusión sobre los secretos, la confianza o cualquier cosa por la que habían peleado desde que comenzó a trabajar para McGucket, solo le quedaba esperar a que ella comenzara a pelear y aceptar todo lo que quisiera decirle, no tenía intenciones de continuar su discusión del bunker—. Yo… lo siento.
—¿Qué? —Esto sin duda era algo que no esperaba.
—Yo lo siento —lo repitió de una manera muy tranquila—. desde que supe que trabajabas con McGucket me molesté porque creí que podría serte de ayuda, pero tú me hacías a un lado, yo creía que era porque me creías incapaz o inmadura para ayudar, pero Melody me hizo darme que esa no era la razón, sino que había otra causa por la que tú me alejabas pero no quise creer esto, después de vencer a Bill el verano pasado creí que era igual de capaz que tú para enfrentarnos a todo, pero fue después de lo del cambiaformas, del troll de piedra, del festival y de muchas situaciones más que descubrir lo que realmente hacías, y finalmente entendí que las palabras de Melody eran ciertas, me hacías a un lado no porque no me creyeras capaz, sino porque esto era demasiado para mí, realmente lo hacías para protegerme, perdóname por haberme dado cuenta de eso hasta ahora—. Dipper estaba sin palabras, no esperaba que Mabel cambiara tan así de repente, mucho menos que se disculpara ¿Qué estaba pasando? —. Solo dime algo, ¿Alguna vez consideraste que yo podía serte de ayuda?
—Si —contestó sin siquiera dudarlo—. todo el tiempo, al inicio de esta locura quise que me acompañaras en mis misiones o que mínimo supieras todo, pero McGucket me advirtió que era peligroso, todos los días quise decirte todo lo que hacía, sabía que si lo sabias podrías ayudarme, pero después de ver a todo lo que me enfrentaba sabía que lo mejor era no involucrarte en esto.
—Creo que ya es tarde para eso —ambos gemelos rieron de forma ligera—. Dipper, sé que no puedo ir contigo a tus misiones o ayudarte en ellas, pero al menos trataré de cubrirte cada que lo necesites.
—Gracias, me quitarás un gran peso de encima.
—Solo prométeme que siempre me dirás donde estas o que misión tienes, solo quiero saber que estas bien.
—Lo prometo, a partir de hoy no habrá más secretos.
—Me alegra escuchar eso, pero también estaré más tranquila si llevas esto —de su suéter, Mabel sacó su garfio volador y se lo dio a Dipper.
—Mabel, esto es…
—El verano pasado nos ayudó muchas veces, desde cuando nos escabullimos en la cabaña el día que el gobierno nos atacó, o cuando peleamos con el Gideonbot, incluso en California me sacó de varios aprietos, pero sé que te será de ayuda más a ti.
—Mabel, muchas gracias, ¿un incómodo abrazo de hermanos?
—Un reconciliador abrazo de hermanos —Ambos hermanos terminaron la charla con uno de sus clásicos abrazos, pero a diferencia de los anteriores, este parecía marcar el fin de todos sus problemas.
—Palmada —. dijeron al unísono para terminar su fraternal acto.
—Por cierto, ¿sabes algo de Pacífica? Trate de llamarla, pero no ha contestado, espero no esté en problemas.
—Pacifica llamó a Melody por la tarde, dijo que se quedaría hoy con su madre, pero que regresaría mañana.
—Supongo que se la está pasando bien con ella, pero una parte de mi me dice que algo está mal.
—Tranquilo Dipper, simplemente está pasando un buen momento con ella, no es como si se fuera a quedar a vivir con ella o algo así, además es lo mejor, si te ve en este estado tal vez se preocupe mucho.
—Creo que tienes razón.
—Te dejo descansar, creo que te hace falta —Mabel sonrió y salió de la habitación mientras Dipper volvía a su cama y se recostaba. Ambos gemelos se encontraban felices, después de varias discusiones parecía que finalmente habían resuelto sus problemas, esta vez de manera definitiva.
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Capítulo 27: El misterio de la mansión McGucket.
Cuatro días pasaron desde que Dipper se vio obligado a revelar su identidad a sus amigos, y todo… estuvo tranquilo, de hecho, demasiado. En estos últimos días fueron quizás los más pacíficos desde que su verano había comenzado, no hubo un solo ataque, avistamiento o siquiera algún reporte o algo de lo que "Tyrone" debiera encargarse, lo cual Dipper agradeció, estos días le dieron la calma y paz necesaria para poder recuperarse de las heridas de su pelea contra el cambia formas, o mejor dicho, de cuando "por accidente tropezó y cayó cuesta abajo por una colina llena de piedras", algo que sin duda preocupó a Soos, Melody y Pacifica, pero no quería ni imaginarse que dirían si supieran la verdad, sobre todo Soos quien el verano pasado vivió de primera mano de lo que el cambia forma era capaz. Manteniendo este pequeño secreto con el apoyo de Mabel, sin duda la semana fue la mejor que había pasado desde que llegó al pueblo.
Lisa estaba desconcertada, desde que tomó el lugar de McGucket no había tenido un solo día en el que pudiera descansar, los avistamientos y los ataques de monstruos eran más de los que podía imaginarse, y aun si no debía encargarse de coordinar las misiones de Tyrone o Vandal la carga de trabajo era demasiada, sin embargo desde el asunto de bunker el pueblo se volvió muy tranquilo, las razones de esta tranquilidad eran un misterio, pero lo agradecía, este pequeño descanso le había permitido concentrarse en sus propias investigaciones, las cuales avanzaron mucho más rápido gracias la información que McGucket ya había recolectado.
Desde que la sociedad del ojo segado se fundó, McGucket no había visto días tan tranquilos como estos, días en los que los avistamientos eran escasos e incluso nulos, sin duda algo extraño considerando que Gravity Falls era de los lugares en el mundo con mayor actividad paranormal. La tranquilidad del pueblo era algo que todos agradecían, sin embargo, muchos miembros en la sociedad no sabían si tomarlo como un buen o mal augurio.
La tranquilidad de Gravity Falls fue sin duda un regalo para más de uno, que permitieron descansar y ahorrar energía, la cual necesitarían ya que la mayor festividad de Gravity Falls se encontraba a la vuelta de la esquina.
—Vamos Dipper, ya es hora.
—Un momento Mabel.
—Date prisa o llegaremos tarde.
—No te preocupes, aun no abrirán las puertas, llegaremos a tiempo — tras terminar de ajustar su corbata, Dipper bajó hacia la entrada de la cabaña, donde Mabel y Pacifica ya estaban listas para irse.
—¿Dónde estabas Dipper? ¿Por qué tardaste?
—Lo siento Mabel, pero mi gabardina estaba rota y no encontré otra cosa.
—¿Enserio llevarías tu gabardina? —dijo Pacifica.
—Si, ¿Tiene algo de malo?
—Si no tomamos en cuenta la sangre de monstruo, las suturas, las rasgaduras y que no la has lavado desde nunca, tienes razón, no tiene nada de malo.
—Bien, lo entiendo, es solo que creo que la he utilizado mucho este verano que me siento raro si no la utilizo.
—Te entiendo, pero estarás bien sin ella, además te vez muy bien en tu traje formal.
—Lamento interrumpir, pero ¡Llegaremos tarde! ¡Debemos darnos prisa!
—Tranquila Mabel, McGucket abrirá las puertas más tarde, tenemos tiempo de sobra.
—¿No has visto el noticiero?, desde hace dos días ya hay gente esperando, y tal vez no alcancemos a entrar.
—No te preocupes por eso —Dijo Pacifica—.la mansión es lo suficientemente para que todo el pueblo y los turistas entren en ella.
—Aun así, debemos llegar rápido o… —al escuchar la bocina del auto de Soos, Mabel salió de la cabaña a gran velocidad sin esperar a Dipper o Pacifica.
—Vaya, Mabel está muy emocionada por la fiesta de la mansión.
—Estoy casi seguro de que comió mucha azúcar, pero tiene razón, es hora de irnos —Dijo Dipper a Pacifica, pero se percató que ella no le quitaba la mirada de encima—. ¿sucede algo?
— ¿He? No, nada, solo que es raro verte sin esa gabardina, además, veo que esa ropa es la misma que te hicimos utilizar el año pasado cuando mi padre te contrató por el asunto de Archivald.
—Es la única ropa elegante que tengo y es muy cómoda, además, a diferencia de ti no puedo darme el lujo de cambiar de ropa al último momento —Dijo Dipper refiriéndose al vestido verde marino que tenía puesto.
—Tenía planeado usar otro, pero mi madre me envió este.
—¿Tu madre lo envió?
—Si, llegó esta mañana de sorpresa, este vestido lo quise usar el verano pasado, pero ella y Preston no me dejaron, creí que se había perdido, pero al parecer mi madre lo rescató.
—Supongo que podrás agradecerle en la fiesta.
—Ella no irá, dijo que… —Tras el desesperado sonar de la bocina, sabían que ya era hora de irse.
—Sera mejor que vayamos antes de que Mabel pierda la cabeza.
Pacifica asintió y siguió a Dipper.
—¡Santa madre de…! —Fueron las únicas palabras que pudo pronunciar Soos cuando vio la cantidad de gente reunida esperando entrar a la mansión. La fila era casi interminable, prácticamente del tamaño de la colina y se extendía varios metros más. Sin duda todo el pueblo y varios turistas estaban ahí.
—¿Así que estaba exagerando? —Dijo Mabel hacia Dipper.
—De acuerdo, me equivoqué, pero realmente no creí que hubiera mucha gente, literalmente vinieron todos en el pueblo.
—Es la primera vez que la fiesta es abierta a todo el pueblo y no estará Preston, además viste toda la publicidad que hubo para la fiesta, no creo que haya alguien que no se enteró de ella.
—Mira, ahí hay un lugar —Soos manejó su camioneta hacia el lugar vacío que señaló Melody, pero antes de poder estacionarse un auto cerró su paso y ganó el lugar, Soos dio reversa y siguió su búsqueda de un lugar donde dejar el auto. Avanzaron un par de cuadras cuando una patrulla los comenzó a seguir y hacer señas para que se detuvieran, tras orillar el auto notaron que la patrulla no se detuvo, simplemente se orilló a ellos.
—Chicos los hemos estado buscando por todos lados.
—¿Comisario Blubs? ¿Oficial Durland? ¿sucede algo malo? —dijo un confundido Soos.
—¿Qué hacen tan lejos de la mansión?
—Buscando un lugar para estacionarnos, pero parece una misión imposible.
—Sobre eso, ustedes tienen un lugar reservado en la entrada de la mansión.
—¿¡Qué!? —fue el sonido unisonó que salió del auto.
—Si, McGucket les reservó un lugar, síganme.
La razón por la cual tenía ese beneficio solo era conocida por los gemelos, pero no pensarían mucho en eso, lo importante es que fueron llevados hasta la entrada de la mansión evitando la kilométrica fila de personas que esperaban entrar a la mansión. Ya en la zona "VIP", notaron que había un gran número de personalidades del pueblo, como el alcalde Tyler o Shandra Jiménez, pero quienes llamaron su atención fue grupo conformado por Wendy acompañada de su familia y amigos, y los Loud, quienes al parecer ya los esperaban.
—¡Chicos! ¡Por aquí! —hizo señas Lincoln al ver a sus amigos llegar—. los estábamos esperando.
—Veo que ser la señorita Gravity Falls aun te trae beneficios —bromeó Pacifica mientras se acercaba a Lola.
—¿¡Puedes creerlo!?, pero no solo fue por mí, también es gracias a Lisa.
—¿Enserio?
—Ayudé a la organización del evento, así como con la logística.
—Al parecer seremos los primeros en entrar —agregó Wendy uniéndose al grupo—. solo traten de llegar a la fuente de sidra antes que mi padre, no querrán beberla después de que se sumerja en ella.
—Yo si lo haré —dijo Lana, arrancando algunas risas de sus amigos.
Poco a poco los chicos comenzaban a charlar y a divertirse, pero un fuerte estruendo llamó la atención de todos los cercanos y los hizo enfocar su vista en la gran puerta de entrada de la mansión que comenzaba a abrirse de par en par, al interior lograron observar un gran letrero en la cual se daba la bienvenida a los vecinos y turistas con un llamativo juego de luces programado por Lisa. En la entrada se congregó un pequeño grupo del personal de seguridad de la mansión, quienes eran los encargados de coordinar el acceso.
—¡Atención a todos! —habló por el megáfono quien parecía ser el líder del grupo de seguridad—. ¡Para poder entrar necesitamos que todos hagan una fila ordenada y…! —. aquel hombre apenas pudo evitar la marabunta de gente que se precipito a entrar a la mansión, distribuyéndose entre la casa principal y los múltiples jardines que la rodeaban
—Vaya, ¡este lugar es de locura! —dijo una sorprendida Luna al ver todo lo que le rodea, siendo lo que más le llamaba la atención un escenario en el vestíbulo, sin duda tocaría en él en algún punto de la noche.
—¡Este lugar es literalmente increíble! —dijo Lori mientras observaba uno de los muchos balcones de la mansión donde sin duda podría tomar un gran número de selfies. Y así como ellas, cada uno de los asistentes encontraban una actividad que hacer, al parecer McGucket no escatimo en gastos. No paso mucho tiempo para que todos se separaran siguiendo sus intereses, quedando solo Dipper, Mabel y Pacifica.
—Bien chicos, creo que es hora de…
—¡Mabel! —Interrumpió Grenda abruptamente —¡Candy encontró la fuente de queso y chocolate!
—¿¡Que!? Lo siento Dipper, debo ayudar —Sin decir más Mabel corrió mientras gritaba en un intento de detener a su amiga tratando de evitar que comenzara a mezclar el queso con chocolate.
—Eso mantendrá a Mabel ocupada por un tiempo, ¿Qué es lo que quieres hacer Pacifica? ¿Pacifica? —Al observar a su amiga, Dipper pudo observar como ella se encontraba perdida en sus pensamientos, observando a los alrededores de la mansión, pero fijando su mirada donde otrora se encontrará el cuadro familiar, ahora había sido remplazado por una foto antigua donde podían verse un grupo de leñadores posando fuera de la recién construida mansión, estando en el centro Archivald Corduroy.
—Dipper, Pacifica, me alegro de verlos —Ambos voltearon a ver a McGucket, quien se acercaba hacia ellos—. ¿Disfrutando la fiesta?
—Sabía que planeabas algo grande, pero no esperaba esto.
—Debía hacer algo grande para la gente del pueblo, muchos esperaban esto desde hace un año e incluso recibí miles de peticiones de volver a abrir la puerta.
—Supongo que fue una locura.
—y que lo digas, ¿Qué opinas de la fiesta Pacifica?
— Gracias —dijo la joven sin siquiera dirigirle la mirada, enfocándose en el cuadro frente a ella.
—¿Disculpa?
—Gracias por abrir la puerta a los vecinos, y por continuar cumpliendo mi promesa.
—¿Tu promesa? —habló un confundido Dipper
—Hace un año cuando abrí la puerta, le hice la promesa a Archivald de abrirla todos los años, pero cuando Preston vendió la mansión sabía que no podría cumplir con mi promesa, te agradezco por continuarla.
—No tienes nada que agradecer, tu fuiste la que abrió la puerta en primer lugar y lograste que las almas de todos los leñadores descansaran —McGucket se acercó a la joven y le puso su mano en el hombro, lo que hizo que la joven esbozara una sonrisa—.si me disculpan, hay algunos invitados que debo ver, por cierto —McGucket tomó una llave de su bolsillo y de la dio a Pacifica—.Se que es te gustaría ver algunas cosas de la mansión que tu padre no te permitió así que eres libre de hacerlo, solo te pido que devuelvas la llave al final, y una cosa más, ¿Recuerdas la estatua que tenía tu padre sobre sí mismo en el laberinto del jardín?
—Trato de no hacerlo.
—Cuando tengas la oportunidad ve a echarle un vistazo, disfruten la fiesta —sin más, McGucket se dirigió al bar, había recibido el reporte de una persona a la que debía ver y vigilar para no causar problemas
—¿Es la llave de tu habitación?
—No, esta llave es de mis padres, puede abrir todas las puertas de la casa.
—Supongo que era para tener el control de todo en la mansión.
—Para tenerme controlada, querrás decir, digamos que en esta casa no tenía privacidad —Pacifica no podía quitarle la vista de encima a la llave, la llave podía abrir cualquier puerta y solo existía una que estaba en control de sus padres. Nunca en su vida imagino tener esta llave en sus manos, con ella podía entrar a cualquier lado, a cualquiera incluso a…
—Dipper, hay un lugar que debo ver, ¿Vienes?
—Sabes que no debes de pedirlo, andando.
McGucket estaba sorprendido, ver a tanta gente en la mansión era una grata sorpresa, sabía que todos en el pueblo esperaban esta fecha, pero la cantidad de turistas que habían acudido eran una locura, agradecía haber hecho caso a su hijo y hacer algo grande que todos pudieran disfrutar, y vaya que lo hacían. El escenario principal había sido tomado por la chica Loud, quien sin duda mejoraba el ambiente; Lucy al parecer había tomado una sección de la cabaña y había comenzado a realizar lecturas de tarot a propios y extraños, algo que iba con el ambiente del pueblo; e incluso Varonil Dan se había instalado bajo la foto donde aparecían sus antepasados y estaba compartiendo historias sobre sus antepasados a un considerable número de personas.
Sin duda todos la pasaban bien, pero sabía que había alguien que no, alguien a quien honestamente no esperaba, pero le sorprendió verlo entrar a la cabaña y dirigirse al bar, algo que lo tenía con cierto pendiente sabiendo de sus problemas de alcoholismo. El ambiente en el bar era festivo, los amigos bebían y se divertían jugando billar o tiro al blanco, pero en el fondo del salón sobre la barra, un hombre bebía sin parar, sin hablar con nadie salvo con el cantinero para pedir otra bebida, y otra, y otra hasta terminar pidiendo la botella completa. Sin duda debía intervenir.
—¿Todo bien, Preston?
—Mi esposa me dejo, odio mi trabajo, mis empresas están casi en bancarrota y mi vida se fue a la mierda, ¿Cómo crees que me siento? ¿Acaso lo sabes? —no obtuvo respuesta—. Por supuesto que no lo sabes, no has vivido algo similar.
—De hecho, lo hice —Preston lo miró de reojo—. Hace tiempo perdí a mi esposa, a mi hijo, mi cordura y vivía en el basurero, mi vida era un infierno, pero fue gracias a Dipper, Mabel, Wendy y Soos que supe el raíz de mis problemas, y gracias a todos lo que me apoyaron en Gravity Falls pude dejar todo atrás y volver a empezar, sé que es difícil la situación por la que pasas, pero también sé que con ayuda de los demás podemos salir adelante —McGucket se sentó junto a Preston pidió un tragos que le fue entregado casi al instante—.Se que nuestra relación no es buena, pero nadie debe pasar lo que tu estas pasando solo, si necesitas hablar o ayuda puedes de….
—¡Basta de la falsa modestia! —Grito a la par que lanzaba su vaso al suelo, llamando la atención de todos los cercanos—. sé que me detestas y que esto es solo para tenerme bajo vigilancia o para restregar tu nuevo estatus en mi cara.
—Yo no…
—¡lárgate y déjame solo! —McGucker realmente sentía lastima del hombre, y aun cuando no confiaba en él y sabia de lo que era capaz realmente quería ayudarlo, pero sabía que tratar de razonar con él sería inútil, así que decidió dejarlo solo, tal vez fuera cuestión de tiempo para que aceptara ser ayudado.
—Si necesitas ayuda sabes dónde encontrarme, cuídate Preston.
Ni siquiera le dirigió una mirada, prefirió seguir sumergido en su bebida, pero a diferencia de lo que todos a su alrededor creían, él no estaba ebrio, simplemente estaba esperando el momento adecuado para actuar. Esta noche, comenzaba el principio del fin.
No iba a mentir, estaba nerviosa. Cuando McGucket le dio la llave había un lugar que debía revisar, un lugar que siempre quiso visitar, un lugar que llamaba su atención por su carácter de prohibido. Con mano temblorosa, Pacifica tomó la llave y trató de llevarla a la puerta, "¿Qué sucede? ¿Te duele? Eso espero, quiero que recuerdes ese dolor cada vez que intentes siquiera acercarte a esta puerta, y que no se te ocurra intentar entrar, o lo pagaras, ahora vete a limpiar, el alcalde Befufflefumptert está por llegar y no quiero que vea tu nariz llena de sangre", rápidamente retiró la llave de la puerta.
—¿Todo bien?
—Si, es solo que, realmente tengo malos recuerdos.
—¿Quieres que te ayude?
—No, es algo que yo debo hacer.
Nuevamente trató de abrir la puerta, pero entre más se acercaba más fuertes eran los recuerdos y traumas, sin duda su padre sabía dejar cicatrices psicológicas.
—Tú puedes Pacifica.
Agradecía que Dipper estuviera ahí, él le dio el empujón necesario para armarse de valor y abrir la puerta. Su emoción fue grande cuando abrió la puerta, pero esta rápidamente se convirtió en decepción cuando vio el interior, era obvio que después de un año todo sería diferente.
— Supongo que no era lo que esperabas ¿Qué había aquí?
—Era el estudio privado de Preston, no permitía que nadie entrara a ella, ni siquiera mi madre.
—Y ahora es una habitación cualquiera, supongo que Preston estaría furioso si lo supiera, ¿Quieres llamarlo y decírselo? —ambos rieron.
—Creo que mejor vayamos a disfrutar de la fiesta.
—¿No quieres explorar algún otro lugar?
—Me gustaría, pero si todas las habitaciones ya fueron cambiadas no creo que encuentre algo interesante, mejor volvamos al vestíbulo.
Dipper y Pacifica regresaron a la sala principal de la mansión, donde ahora se encontraba un gran número de personas bailando y disfrutando el ambiente que ponía Robbie y su banda, a quien se le habían unido Luna, estaba interpretando un cover de Dance Macabre, dándole Luna su propio estilo. Ambos bajaron las escaleras con dirección al gran Buffet que se encontraba en la sala, pero en su camino Pacifica observó a McGucket a la lejanía.
—Disculpa Dipper, debo hablar con McGucket.
—¿Pasa algo?
—No, solo quiero preguntarle algo, busca una bebida y enseguida te alcanzo.
Mientras Pacifica buscaba a McGucket Dipper bajó a la recepción, con intención de beber algo, al llegar a la mesa de reojo observó como algo se acercaba a considerable velocidad, casi de manera automática e instintiva logró bloquear golpe amistoso de su amiga.
—Vaya, tus reflejos han mejorado —Dijo una sorprendida Lynn—. Pero claro, se debe a que te he estado entrenando.
—Veo que te diviertes.
—No has visto la parte trasera de la mansión, ¿Cierto? ¡Hay un campo de paintball!, Lana y yo estuvimos dominando hasta que se fue a jugar con los pavorreales y me quede sin compañero, ¿Quieres venir?
—¿Realmente necesitas un compañero?
—Realmente no, pero no me dejan jugar sola, honestamente creo que quieren que este con alguien más para tener al menos un punto, porque saben que soy demasiado buena para ellos.
—Hola Lynn.
—Genial, con Pacifica somos tres, podemos hacer un equipo para jugar Paintball.
—Paso —dijo Pacifica—. soy mala con eso.
—¿Todo bien con tu charla con McGucket?
—Algo así, después de que McGucket compro la mansión, la investigó de pies a cabeza y reviso a fondo todas las habitaciones, incluso las que no estaban en los planos, encontró muchas cosas raras y escondites, pero nada más, no hay alguna habitación que valga la pena revisar ahora.
—Cierto, casi olvido que tu vivías aquí —dijo Lynn—. No puedo imaginar lo que es vivir en una casa así de grande, tener una habitación propia y espacio suficiente para hacer lo que quieras debe de ser genial.
—No siempre lo era —dijo de forma desanimada—. no cuando vivías con…
—¿¡Como se la están pasando Gravity Falls!? —a la voz de Robbie, todos en la sala gritaron—. Tomando el micrófono e interpretando sus mejores canciones, ¡LUNA LOUD!
—¿¡Como están Gravity Falls!? —Luna recibió una ovación similar a la de Robbie —. La siguiente canción es especial para mí, solía y hasta la fecha suelo cantársela a mis hermanos menores cuando tienen miedo o problemas para dormir, pero también es una de las mejores baladas de rock de los años novena, así que es momento de que las luces bajes, tomen a su enamorado y junten sus almas en esta maravillosa noche al ritmo de esta canción.
La canción elegida por Luna fue I Don't Want to Miss a Thing de Aerosmith, según Lincoln era una canción que solía cantarle a sus hermanos menores desde siempre, hasta la fecha se las cantaba a las gemelas cuando se asustaban o a Lily cuando no quería dormir, quien diría que una canción noventera serviría como una canción de cuna.
—Me fascina esa canción, me trae muchos recuerdos —Dijo Lynn.
—Me gusta mucho esa canción —mencionó Pacifica casi al unisonó.
—¿Quieres bailar? —dijeron ambas al mismo tiempo, lo cual sin duda fue incomodo, prueba de esto era las miradas confusas de ambas, que no sabían cómo reaccionar, pero era Dipper quien sin duda estaba incomodo ¿La invitación de quien aceptaría? Ambas eran grandes amigas, incluso a nivel de Wendy, y no quería ser descortés con ninguna, pero debía decidir o planear algo que diera un resultado satisfactorio para todos.
—Yo… —con miedo de que respuesta daría, Dipper estaba por hablar, cuando algo más llamo su atención. De todas las personas que no pensó ver en la fiesta de la mansión, nunca se hubiera imaginado ver a Preston ahí, observarlo saliendo del bar mientras hablaba por teléfono, a la par que se dirigía a una de las salidas de la habitación de una manera que ponía en alerta a Dipper, sin duda debía investigar o al menos vigilarlo.
—Chicas.
—¿Sucede algo? —Preguntó Pacifica con confusión, esperaba que no tuviera que ver con la incómoda situación en la que estaban, Dipper solo señaló hacia donde el hombre se encontraba.
—Ahora que está planeando ese idiota —Dijo Lynn.
—Nada bueno, te lo aseguro —dijo Pacifica.
—Sea lo que sea debemos vigilarlo, no podemos dejar que arruine la noche, ¿Vienen? —Ni siquiera debió mencionarlo, era obvio que ambas chicas lo seguirían. Sin perder tiempo siguieron el mismo camino de Preston, llegando al laberinto del jardín que se encontraba en la mansión. Los chicos trataron de seguirle el paso a Preston, pero él ya tenía una considerable ventaja, fue gracias al conocimiento del área de Pacifica que lograron seguir el único camino que los llevaría hasta una estatua de Archivald Corduroy que se encontraba en una sección sin salida, al parecer McGucket había reemplazado la estatua de Preston.
—¡Maldición! —grito la joven deportista mientras golpeaba un arbusto en señal de frustración—. se fue.
—Es imposible que se haya ido, es un camino sin salida.
—No lo es —dijo Pacifica mientras se acercaba a la estatua, la cual comenzó a explorar en busca de algo, hasta que al tocar la base de la estatua encontró una pequeña ranura que era compatible con la llave que McGucket le dio.
—¿Un pasaje secreto?
—Hace años vi a Preston entrar a este cuarto secreto, cuando se dio cuenta que lo seguía me golpeo y me prohibió acercarme, hasta donde se mi madre tampoco podía entrar.
—¿¡Él te golpeaba!? —dijo Lynn con un tono de molestia.
—Hacia cosas peores, pero eso no importa ahora, debemos encontrarlo —Sin perder tiempo los chicos se adentraron por el pasadizo, llegando a un cuarto no muy grande.
—¿Un cuarto vacío? —dijo Lynn mientras observaba a los alrededores.
—Supongo que había algo muy importante como para que Preston nos amenazara si intentábamos entrar, le preguntare a McGucket tal ve él sepa que había aquí.
—¿Pero eso no explica dónde estará Preston?
—Tuvo que haber entrado aquí, no se pudo haber desvanecido.
—No, pero tal vez utilizó una entrada secreta, una pared falsa, tal vez hay un pasadizo secreto en esta habitación —dijo Dipper al observar los muros.
—¿Crees que haya algo de eso aquí? —dijo Pacifica
—No me sorprendería que así fuera, además explicaría porque se esfumo de repente.
—Solo hay una forma de averiguarlo.
Rápidamente los tres se separaron y examinaron las paredes en busca de alguna pista, pero el deteriorado estado de los muros lo dificultaban mucho, fue Lynn quien de forma accidental presionó un ladrillo falso que libero un camino.
—Un ladrillo que activa un pasadizo secreto ¿Alguien más cree que es un cliché? Lo he visto miles de veces en los comics de Lincoln.
—Cliché o no puede que mi padre haya entrado por ahí, será mejor que sigamos.
Tras entrar por el pasadizo dieron con un pasillo largo con baja iluminación que apenas dejaba ver algo, pero aun en la oscuridad los chicos notaron que había 7 cuadro en la habitación, 3 cuadros de cada pared y uno al final del pasillo sin salida, cada cuadro tenía bajo si una antorcha apagada.
—¿Un pasillo sin salida? —dijo Lynn quien no podía creer que se encontrara en un pasadizo secreto, creía que eso solo pasaba en los comics de Lincoln, o en el bunker.
—No lo creo, debe haber un camino por aquí, tal vez tras los cuadros hay un interruptor o algo así —Los chicos trataron de mover los cuadros, pero fue imposible, era como si estuvieran fusionados a las paredes.
—¿Encontraron algo? —dijo Pacifica mientras observaba una de las antorchas que estaba bajo un cuadro.
—No veo nada, ¿Alguien puede encender una linterna o algo?
—Yo me encargo —del bolsillo de su saco, Dipper tomó su arma de energía y disparó en la antorcha frente a él, iluminando parte de la habitación.
—No hubiera sido más fácil la linterna de tu teléfono? —menciono Lynn.
—¿Trajiste esa arma todo el tiempo? —dijo una sorprendida Pacifica.
—Después de lo del festival decidí estar preparado para lo que fuera y donde fuera.
—Dipper, ¿puedes encender esta antorcha? No puedo ver bien en esta área. —Dipper tomó su arma y disparó la antorcha frente a Lynn, esta se encendió, pero a los pocos segundos se apagó, seguido de un estruendo causado por el cuadro frente a Lynn que comenzó a abrirse para mostrar una abertura en la pared.
—¿Que es es…? —una gran aguja de metal salió de ahí a gran velocidad con dirección al rostro de Lynn, fue gracias a la rápida reacción de Pacifica que fue jalada poco antes de que ese proyectil terminara con ella. La antorcha frente a Dipper se apagado nuevamente.
—¿Qué fue eso? ¿Están bien? —El chico corrió rápidamente hasta donde estaban sus amigas.
—Todo bien Dipper, gracias por salvarme Pacifica.
—No es nada.
—¿Cómo sabias que eso era una trampa?
—La mansión tenía trampas similares en algunos lados, pero creí que McGucket las había retirado.
—Supongo que él no sabe sobre esta habitación.
—Esta habitación ha sido un secreto al que solo mi abuelo y Preston tenían acceso, supongo que no querían que nadie entrara.
—y es probable que este lugar está lleno de trampas, será mejor tener cuidado porque no sabemos que puede haber aquí, aunque no entiendo porque no activé ninguna trampa cuando prendí la antorcha frete a mi —Dipper se acercó al cuadro y observó que en este se encontraba a un bebe, en el cuadro estaba grabada la frase "Recién nacido". Con cautela, Dipper tomó su arma y disparó a la antorcha, la cual se encendió, pero no activo ninguna trampa.
—¿Por qué no se activó ninguna trampa? —dijo Lynn.
—No lo sé —Dipper observó los cuadros a su alrededor, llamando la atención el cuadro frente a Pacifica, en el cual se observaba a un niño pequeño jugando en un jardín, en el cuadro tenía grabada la frase "niño pequeño"—. Aléjate de ahí Pacifica —cuando ella se puso a una distancia segura, Dipper encendió la antorcha, ninguna trampa se activó. —Bien, al parecer se trata de un patrón, busquemos el siguiente. Rápidamente, pero con cautela, observaron los cuadros hasta que Lynn señalo uno que tenía la frase "Chico animado", Dipper disparó y nuevamente ninguna trampa se activó.
Con el tercer cuadro se dieron cuenta del orden que debían seguir, Pacifica encontró el siguiente, el cuadro de "Hombre joven", y Lynn señalo el siguiente cuadro, el de "Hombre cansado de la tercera edad" y luego siguió el cuadro "Anciano con apariencia calva" y finalmente los tres chicos se pusieron frente al cuadro con el título "El final de la vida". Tras encender la última antorcha el muro revelando un pasaje secreto hacia otra habitación, el cuadro de junto también se abrió revelando un medallón que tenía una imagen de Nataniel Noroeste. Pensando que podría ser algo importante los chicos tomaron el medallón y siguieron por el pasaje.
La siguiente habitación era grande, pero sin nada más que un antiguo reloj de péndulo que no producía ningún sonido y un cuadro junto a él que tenía escrito algo.
—¿Otro acertijo? —mencionó Pacifica al ver el reloj.
—Eso parece, quédense detrás de mí.
Haciendo caso a Dipper, ambas chicas estuvieron detrás mientras cautelosamente se acercaban al reloj, el cual no parecía funcionar, en el cuadro junto a él pudieron leer un poema que parecía ser una pista para resolver el misterio.
"Tres tamaños distintos,
el tiempo pasó.
Tres jóvenes dando
vueltas alrededor del sol.
Henry es bajo,
y lento, lento va,
Scott no puede parar,
siempre en marcha está."
Este poema estaba firmado con 3 nombres, "Henry, Mildred, y Scott" y bajo ellos había 3 arañazos.
—Henry, Mildred, y Scott, ¿Son familiares tuyos?
—No, puede que signifique otra cosa.
— Henry, Mildred, y Scott, ¿Y si no son nombres?
—¿Cómo dices Lynn?
—Y si es una especie de código o algo similar.
—Es una posibilidad, pero como lo desciframos —los tres se acercaron al cuadro en busca de algo que no hubieran visto antes, pero fue Pacifica quien notó algo.
—Dipper, los arañazos de debajo de los nombres no son iguales, son diferentes —con mayor atención Dipper logro darse cuenta de que esto era cierto, cada uno era de diferente tamaño y grosor.
—Es cierto, pero siento que algo falta.
—¡Lo tengo! —Gritó Lynn con emoción —si ignoramos los nombres y solo tomamos la primera letra tenemos H, M y S, y suponiendo que estamos junto a un reloj estas letras podrían significar…
—Horas minutos y segundos —dijeron Pacifica y Dipper al unisonó.
—¿Cómo lo descifraste? —sin duda Dipper estaba impresionado.
—Por esta parte de aquí, donde dice "Scott no puede parar, siempre en marcha está", hablando de un reloj la única manecilla que no se detiene detiene es el segundero que empieza con "s", igual que "Scott" —era tan sencillo que Dipper se sentía avergonzado de no haberlo notado antes—. Además, vi un acertijo similar en uno de los videojuegos de Lincoln.
—Bien, misterio resuelto, ¿Pero ahora qué?
— No lo sé Pacifica, supongo que podemos poner las manecillas en una hora específica, puede que haya una pista en el poema que nos diga cómo poner las manecillas.
—Podemos tratar de descifrar el poema, o podemos… —Lynn comenzó a mover el segundero sin parar, haciendo que las manecillas comenzaran a moverse, cuando el reloj marco las 9 con 15 minutos que el reloj comenzó a sonar, abriendo un compartimiento secreto donde había un segundo medallón.
— ¿Un medallón de Quentin Trembley? —preguntó Pacifica al verlo.
—¿Quién es ese tal "Quientin Tenterby"? —pregunto una dudosa Lynn.
—Él fue el octavo presidente y medio de estados unidos
—¿El que?
—Larga historia, debemos seguir — Dipper tomó el medallón, el reloj comenzó a desplazarse hacia un lado dejando libre un pasadizo por donde los chicos entraron a una nueva habitación donde solo había un librero repleto de libros viejos y polvorientos, al parecer hacía mucho tiempo que no eran manipulados.
—Genial, otro acertijo, ¿Ahora de que se trata? —dijo Lynn mientras se acercaba al librero, notando 8 libros donde las caratulas parecían formar una imagen que estaba en desorden, Lynn tomó uno de los libros y lo movió de lugar, formando un rostro reconocible —. Miren esto, ¿Conocen a este sujeto? —. Dipper se acercó al librero, reconociendo el rostro de la imagen.
—¡Ese es Archivald! ¿Por qué aparece en este libro? —Pacifica se acercó al librero y observó la imagen de Archivald, luego observó el resto de los libros.
—Un momento, reconozco esa imagen —Pacifica tomó todos los libros y los acomodo en orden, formando una imagen reconocible —. Sabía que había visto esa imagen antes, es la misma que tiene McGucket en el vestíbulo—. Del librero cayó un libro, en el cual encontraron un nuevo medallón.
—Y con este van tres —dijo Dipper al recoger el medallón—.no reconozco este símbolo.
—Es el escudo familiar Noroeste que Nathaniel Noroeste creó después de que "fundó el pueblo" —El librero se desplazó hacia un lado y dejo a la vista otra habitación.
—¿¡Es en serio!? —dijo Lynn con enfado—. ¿Cuántas habitaciones más debemos recorrer?
—No lo sé, pero mi familia realmente quería esconder algo, ¿Pero quien habrá construido todo esto?
—Según lo escrito en el borde del medallón, un tal George Trevor —dijo Dipper al observar el borde de uno de los medallones—." arquitecto George Trevor, Nueva York, 1962", al parecer esto lleva demasiado tiempo debajo.
—Por la fecha, seguro fue mi abuelo que mando a construir esto, ¿Pero para qué?
—Estamos a punto de descubrirlo, continuemos.
Al final de la sala solo se encontraba una gran puerta de hierro, junto a esta se encontraba una placa de piedra que destacaba tres ranuras circulares, no fue difícil averiguar que tenían que hacer. Tras colocar los medallones en la placa la puerta se abrió, a la par, un pequeño escondite debajo de la placa dejo ver un cuarto medallón, el cual erizo la piel de Dipper y Pacifica
—¿Un medallón de Bill Cipher? me da mala espina.
—¿Por qué mi familia pondría un medallón de Bill? No lo entiendo.
—Tal vez la respuesta esté tras esta puerta.
Tras continuar con su camino llegaron a una habitación más, la cual, a diferencia de las anteriores, se veía en un mejor estado, las paredes lucían pulcras y tenían un tapiz elegante, había un librero, una pequeña mesa de té y un sofá que se encontraba frente a una chimenea que parecía no haber sido encendida en un buen tiempo, por la cantidad de polvo en la habitación, parecía que no se había abierto en un par de años.
—Creo que encontramos el escondite secreto de los Noroeste.
—¿Esto es lo que venía a buscar Preston? ¿Un cuarto secreto? —Lynn se sentó en el sofá, el cual era muy cómodo.
—Dudo mucho que Preston solo haya venido por esto, conociéndolo debe estar tras algo más grande, busquemos algo fuera de lo común.
Observando cada rincón de la habitación, Dipper, Pacifica y Lynn buscaban alguna pista sobre este lugar y lo que pudiera buscar Preston, pero a diferencia de las anteriores habitaciones, esta se veía muy "normal", no parecería que ocultara algo, al menos hasta que Pacifica se acercó a la chimenea, la cual era adornada con un retrato de Nathaniel Noroeste, bajo este había una placa de metal, con cuatro ranuras redondas, tres en horizontal y una sobre la segunda ranura.
—¿Dipper, Lynn? —ambos se acercaron a ella—. Creo que descubrí para que son los medallones.
—Y también supongo que deberemos colocarlos en un orden para evitar que algos nos mate y podamos continuar —Dijo Lynn—. ¿Alguna idea del orden? —Los chicos veían los medallones y la placa con esperanza de poder encontrar una pista que les diera la respuesta, pero no parecían llegar a algo.
Pacifica observaba los medallones y luego volteaba a la placa, la cual no tenía ni una sola pista, pero al alzar su vista podía ver el cuadro de su abuelo, vestido elegante y sosteniendo un bastón, mientras posaba en las escaleras del vestíbulo. Esa foto era muy conocida por ella, fue la primera foto que se tomó Nathaniel después de construir la mansión, años después se hizo una tradición que todos los patriarcas Noroeste se tomaran una foto similar "La foto del patriarca de la familia es una parte importante de la historia de la familia Noroeste, el ser inmortalizado frente al vestíbulo de la mansión es una tradición que comenzó tu Nathaniel y que hemos preservado hasta hoy".
—Creo tener una idea de cómo resolver esto —Pacifica tomó los medallones y se acercó al panel—. Preston siempre me obligaba a saber la historia familiar de memoria, incluso datos tan irrelevantes como el significado de este retrato, decía que era porque debíamos sentirnos orgullosos de nuestro pasado familiar pero ahora creo que era para que no cometiéramos un error si éramos cuestionados sobre la fundación del pueblo o algo similar, según la historia "Oficial" Gravity Falls fue fundado por Nathaniel Noroeste, pero ahora sabemos que realmente fue fundado por Quentin Trembley— dijo mientras ponía medallón de Quentin Trembley en el hueco de la izquierda—. Para ocultar las locuras de Quentin fue eliminado de la historia y fue remplazado por Nathaniel como fundador del pueblo —. Pacifica colocó el medallón de Nathaniel en la ranura del centro—. él convenció a los leñadores del pueblo que construyeran la mansión Noroeste, lo que según Preston fue el símbolo que dio inicio al linaje de los Noroeste—. el tercer emblema fue colocado en la ranura de la derecha.
—Pero ¿Qué tiene que ver Bill con tu familia?
—No lo sé, pero me preocupa el lugar que tiene —Pacifica puso el emblema de Bill, el que ocupo su lugar sobre el medallón Nathaniel.
—¿Bill tiene relación con Nathaniel?
—No, no lo sé, antes del verano pasado nunca había oído de él, y sé que Preston invirtió toda la fortuna familiar en el Raromagedon pero aparte de eso no se si mis ancestros lo conocían o tenían relación con él —La gran chimenea frente a ellos comenzó a rechinar, revelando una entrada secreta desde la cual podía observarse una habitación llena de varios adornos y artesanías que parecían ser muy viejas, posiblemente pertenecientes a las primeras civilizaciones de Gravity Falls. Antes de siquiera poder poner un pie dentro de la nueva habitación, de esta comenzó a salir un gas que rápidamente llenó la habitación.
—¿Qué… está… pasando? —trato de decir Lynn, pero cada que quería hablar o respirar ese gas entraba a su sistema.
—Tal vez… activamos una trampa.
—Rápido… al suelo —Pacifica y Lynn hicieron caso a Dipper y se tiraron al suelo, pero el gas ya cubría toda la habitación y era imposible no respirarlo, como última opción trataron de arrastrarse fuera, pero fue inútil, la entrada ya había sido bloqueadas. Poco a poco los chicos comenzaban a perder el conocimiento, era cuestión de tiempo para que cayeran inconscientes y Dipper lo sabía, con un último esfuerzo tomó la mano de Pacifica y de Lynn, las tomaría con fuerza hasta el final.
Cuando el gas hizo su trabajo un grupo de ventilas vaciaron el gas de la habitación en un par de minutos. Cuando la habitación era segura la entrada fue desbloqueada y alguien inesperado se hizo presente.
—¿Realmente creyeron que no sabía que me seguían? Idiotas —Dijo Preston antes de beber un trago de la botella que traía consigo—. Pude haberme escabullido sin que me vieran y llegar aquí más rápido que ustedes, pero tu tenías algo que necesitaba—. dijo a la par que se arrodillaba junto a Pacifica y metía la mano en su vestido para tomar la llave maestra que McGucket le dio—. Sin duda me será de ayuda más adelante con mis planes, pero antes, ¿Qué haré con ustedes?
—Dipper… Despierta… ¡Dipper! —Lograba escuchar un par de voces llamándolo, estas voces cada vez se hacían más claras, hasta que fueron reconocibles, fue en este momento cuando Dipper despertó de golpe. Para su alivio no estaban en peligro, se encontraban en el laberinto del jardín frente a la estatua por donde habían entrado. Lynn y Pacifica se veían igual de confundidas, al parecer no tenían mucho que habían despertado.
—Lynn, Pacifica, ¿Qué sucedió?
—No lo sé, solo recuerdo el gas y… despertamos aquí.
—Pero ¿Cómo fue que llegamos aquí? —Lynn llevó las manos a su cabeza en un intento de reducir el dolor de cabeza que la aquejaba.
—No lo sé, pero creo saber cómo averiguarlo —Tras reincorporarse, su primera acción fue regresar a la estatua, pero la entrada se encontraba bloqueada—. Pacifica, la llave, debemos regresar y saber que está pasando.
—No tengo la llave.
—¿Qué?
—No la tengo, se me habrá caído cuando llegamos aquí o tal vez se quedó dentro.
—Sera mejor volver a la mansión debo informar a McGucket y luego regresaremos.
—Una entrada secreta en la estatua sin duda es extraño —McGucket proyectó en su computadora los planos de la mansión—.si la entrada está aquí y se extiende a esta dirección, el área que mencionas se ubicaría justo debajo del vestíbulo, y la habitación a la que no pudiste entrar se extiende más allá, pero ni siquiera en los planos originales de la mansión aparece toda esta sección.
—Según lo que decía uno de los medallones, es probable que el abuelo de Pacifica contratara a un tal George Trevor para hacer esa parte de la mansión, pero no dudaría que hayan destruido los planos para que nadie supiera de esa área.
—Si George Trevor estaba involucrado en la construcción explicaría porque los acertijos y las trampas, lo que me preocupa es la existencia de esa área, por tanta seguridad debe ocultar algo importante.
—Alcancé a ver un cuarto mas con artesanías y objetos antiguos, pero antes de entrar quedamos inconscientes.
—Si lo que viste es cierto, puede que lo que esta allá abajo sea la colección privada de Preston que "desapareció" durante la compra de la mansión.
—¿Pero entonces que haremos? ¿Iremos a investigar?
—No podemos, estamos en medio de la fiesta.
—Yo puedo ir, tal vez podamos llamar a Vandal y juntos nos encargaremos, solo necesito otra llave.
—No hay otra llave, solo tenía la que le di a Pacifica, pero supongo que se pueda entrar de otra forma, pero lo mejor será investigar cuando la fiesta termine.
—No podemos dejar algo así pendiente, puedo investigar por mi cuenta.
—No sabemos que hay ahí abajo, puede ser solo un escondite o puede haber algo que ponga en peligro a todos en la fiesta, por eso es mejor hacerlo mañana, lo mejor será que regreses a la fiesta y te diviertas, mañana tendremos un día interesante investigando.
Dipper no estaba conforme con la decisión de McGucket, pero él tenía razón, si algo pasaba pondría en peligro a todos los presentes en la fiesta, y lo que menos necesitaban era un Woodstick 2.0, así que por hoy lo dejaría pasar. Dipper salió del laboratorio de McGucket, topándose frente a frente con Lynn y Pacifica.
—¿Qué dijo McGucket? —dijo Pacifica.
—Lo mejor será investigar mañana.
—¿¡Esta bromeando!? —exclamo Lynn con desaprobación.
—Se cómo se sienten, yo también quiero saber que hay ahí abajo, pero McGucket tiene razón, no sabemos que podría estar escondido y precipitarnos tal vez pondría en peligro a todos en la fiesta, lo mejor es esperar.
—¿Y qué haremos ahora?
—Bromeas, ¿Cierto? —Lynn quedó confundida con la respuesta de Pacífica—. estamos en la mejor fiesta del pueblo, divirtámonos, mañana nos preocuparemos por eso.
—Pero…
—Concuerdo con Pacifica, será mejor ir a disfrutar de la fiesta, personalmente tengo ganas de…
—¡Lynn! —Los tres voltearon a la dirección por la cual venia Lana a gran velocidad.
—¿Qué sucede Lana?
— Te estaba buscando, ¡El chico que vencimos hace rato regresó con ayuda y está a punto de romper tu marca!
—¿¡QUE!? Eso lo veremos, los veo después —Lynn y Lana corrieron a gran velocidad, dejando a Dipper y Pacifica solos.
—Siento pena por quien vaya a enfrentarse a Lynn —dijo Dipper de una forma burlona—. Bueno, ¿Qué quieres hacer?
—No sé, después de lo sucedido no se me ocurre nada, ¿Qué hay de ti? ¿Qué es lo que querías hacer?
—Tengo ganas de… —Sus palabras fueron interrumpidas por el sorpresivo rugir del estómago de Pacifica, quien estaba apenada, prueba de esto fue el rubor de su rostro, por su parte Dipper no pudo evitar reír, algo que hizo sonrojar más a Pacifica.
—Creo que tuviste la misma idea yo, andando —ambos se dirigieron hasta el vestíbulo de la mansión, el cual aún se encontraba lleno de gente reunida alrededor del escenario que se había convertido en un karaoke que estaba siendo utilizado por Blubs y Durland. Los chicos se dirigieron a la mesa donde se encontraba la comida, donde tomaron un poco de carne seca que había traído el varonil Dan. Mientras comían, Dipper no pudo evitar ver como Pacifica observaba a los alrededores
—¿Todo bien?
—Si, es solo que el año pasado después de que abrí las puertas al pueblo la fiesta mejoró, pero ese día no se compara al de hoy, todo el pueblo está aquí y todos se divierten, nunca me hubiera imaginado algo así, no sé si esto hubieras sido posible si Preston aun fuera dueño de la mansión.
—¿Qué crees que hubiera pasado si Preston aun fuera dueño de la mansión?
—Posiblemente hubiera vuelto a cerrar las puertas y organizar una fiesta privada.
—¿Y tú que hubieras hecho?
—Volver a abrir la puerta y dejar entrar a todos, me hubiera traído más problemas que el año pasado, pero habría valido la pena.
—Veo que aun sigues firme con continuar tu promesa a Archivald.
—Es lo menos que puedo hacer después de todo lo que le causo mi familia, me alegra que McGucket haya continuado con mi promesa.
—Archivald tenía razón, no eres como los otros Noroeste, tu eres mejor —Las palabras de Dipper hicieron sonrojar a Pacifica, quien no pudo evitar sonrojarse también—. Lo siento ¿Dije algo vergonzoso?
—No, lo que sucede es que…
—¿Dipper? ¿Eres tú? —Tanto Dipper como Pacifica voltearon, ahí vieron a una chica de su misma edad—. ¡No lo puedo creer! ¡Eres tú!
—Lo siento, pero ¿Nos conocemos?
—¿No me reconoces? Espera, ya se —con mucha duda, ambos observaron como la chica se paraba de manos quedando de cabeza frente a ellos—. ¿Ahora me reconoces Dipper?
—Lo siento, pero no… un momento, tú eres, ¿Emma? ¿La chica de la cabaña invertida?
—En persona.
— ¿Cómo has estado? No te reconocí, cambiaste bastante desde la última vez que te vi.
— Pero tú no te quedas atrás, te vez muy diferente a comparación de cuando nos conocimos, estas más alto y ¿Te has estado ejercitando? —dijo la chica mientas reía, para después darse cuenta de la chica rubia que acompañaba a Dipper—. oh, lo siento, creo que los interrumpí—. dijo Emma apenada.
—No te preocupes, Dipper y yo solo estábamos comiendo.
—Perdona por no presentarme apropiadamente, soy Emma Sue —Extendió su mano y ofreció una sonrisa a Pacifica, quien no dudo en corresponder.
—Pacifica Noroeste, supongo que eres amiga de Dipper, ¿También vives en California?
—De hecho, no, Dipper y tuvimos una cita el verano pasado, o algo similar —Pacifica mentirá si dijera que eso no la tomó por sorpresa—. ¿Oye Dipper? ¿Calificarías nuestro encuentro del verano pasado como una cita rápida o como un encuentro agradable?
—Yo… no lo sé, sería más como un encuentro, no sé si estar volteados de cabeza y hablar por menos de cinco minutos cuente como una cita.
—Al menos fue agradable, y creo que lo hubiera sido más si no hubiéramos tenido que llegar a Canadá para el nacimiento de mi hermano, ese si fue un día loco, ¡espera! casi lo olvido, creo que hay ciertas personas que querrán verte, ya vuelvo —Emma salió corriendo hacia el lugar por donde había llegado.
—Vaya, esa chica estaba emocionada por verte ¿Realmente saliste con ella?
—No fue una cita realmente, solo hablamos y me dio su email, después de eso…
—Vaya, Emma tenía razón, miren nada más quien está aquí —ambos voltearon hacia donde vino esa voz, para Pacifica fue confuso ver al grupo de chicas, pero para Dipper fue una sorpresa ver a esas tres chicas juntas, la vez pasada que las vio juntas se ganó el odio de cuatro personas—. Dinos Dipper, ¿nos recuerdas? —dijo con un rostro de enfado, al parecen no habían olvidado lo del verano pasado.
—Mejor aún ¿Ya decidiste cuál de las tres te gusta más? —dijo otra de las chicas, poniendo más presión en el joven Pines.
—Yo… em… —Las tres chicas comenzaron a reír a carcajadas.
—Relájate Dipper, es una broma —dijo la chica frente a él, quien solo reía mientras jugaba con su trenza.
—Seré sincero, me tomaron por sorpresa, no había pasado por algo similar desde…
—¿El verano pasado? —dijo la tercera chica, quien estaba en medio de las otras dos.
—¿Cuándo salías con todas nosotras al mismo tiempo? —ok, eso era algo nuevo para Pacifica.
—Si, de hecho, sobre eso, yo quería pedirles disculpas por…
—Dipper, no digas nada —lo interrumpió Emma—. Ese día nosotras actuamos de mala manera al saber que habías coqueteado con nosotras, y creo que parte de eso era que hasta cierto punto a todas nos gustabas, pero no te podemos culpar de que solo tratabas de ganar confianza hablando con nosotras, y, a fin de cuentas, no era como si hubiéramos salido de manera oficial, que hubieras pedido que fuéramos tu novia a todos nosotros o siquiera que nuestros encuentros fueran románticos o algo así.
—De hecho, para mi si fue romántico nuestro paseo sobre ese tronco.
—Bueno, lo que tratamos de decir es que después de lo de la montaña nosotras continuamos hablando y nos dimos cuenta que no actuamos de buena manera contigo.
—Wow, eso no lo esperaba, creí que yo fui el que actué mal.
—Podríamos decirlo que todos lo hicimos, pero no todo fue malo, las tres nos hicimos muy buenas amigas, y quien diría que las tres nos volveríamos a reencontrar en Gravity Falls y que aquí te encontraríamos.
—Pero eso no significa que estas perdonado —dijo la chica de la trenza a la par que se acercaba a Dipper—. El verano pasado te hicimos una pregunta y nunca respondiste, es hora de que nos digas ¿Quién te gusta más? —Era palpable la sorpresa de Dipper, pero ni él se sentía tan incomodo como Pacífica.
—Yo… bueno…
—Ni lo pienses, esta vez no escaparás —rápidamente, las tres chicas lo tomaron de los brazos y lo arrastraron con ellas —Te lo robamos solo unos minutos, descuida, te lo regresaremos intacto —dijo Emma a Pacifica.
—Pacifica, yo…
—Tranquilo Dipper, diviértete —Pacifica sonrió mientras Dipper era arrastrado hacia otra habitación, pero por dentro se sentía insegura.
Lori ya le había advertido sobre esto, Dipper era un chico apuesto y muy interesante que sin duda atraía las miradas y la admiración de propios y extraños, pero incluso ella había notado la forma de que algunas chicas llegaban a verlo mientras daba algún tour por la cabaña, miradas que no eran provocadas precisamente por su explicación, pero saber que el verano pasado había tenido una pequeña aventura veraniega con varias chicas fue…
—Vaya, quien diría que esas chicas se volverían amigas —Pacifica volteó hacia la mesa tras ella, donde observó a Candy sumergiendo una fresa continuamente en la fuente de queso y chocolate.
—¿Candy? ¿Cuánto tiempo llevas ahí?
—Desde que entré a la mansión, Mabel trató de detenerme, pero se distrajo al ver a un chico —dijo de una forma muy tranquila sin quitar la mirada de las fuentes—. Por favor aléjame de la mesa—. Pacifica tomó a Candy de los hombros y lentamente la alejó de la mesa—. Gracias por salvarme, esas fuentes son una deliciosa trampa.
—¿Conoces a esas chicas?
—Algo así, las conocí mientras tenía una cita con Dipper —si en estos últimos minutos ya había tenido una montaña rusa de emociones, saber lo de Candy la tomó por sorpresa.
—¿Ustedes… salieron?
—Si, el verano pasado invité a Dipper a una cita, subimos a ver las momias de la montaña del misterio para alejarnos de Mabel y de Grenda, pero cuando estábamos solos llegaron esas chicas, al inicio me sentí traicionada por Dipper al saber que había salido con todas esas chicas mientras salía conmigo, pero después de rescatar al tío Stan de una mujer araña, de hablarlo con calma y de que me diera una guía turística hecha por él pudimos aclarar todo —Candy pudo observar la mirada de Pacifica y la forma en la que jugaba con su cabello—. ¿Estás bien?
—Si, es solo que me tomó por sorpresa que salieras con Dipper el verano pasado, pensé que solo se la pasaba encerrado en la cabaña del misterio leyendo su diario.
—No diría que fue una cita formal, fue más una pequeña cita que termino en escapar para no convertirnos en momias.
—Al menos eso suena divertido.
—Sin contar que casi morimos si lo fue, pero dime, ¿Como es salir en una cita real con Dipper? —. estas palabras tomaron de sorpresa a Pacifica, quien rápidamente se ruborizó.
—¿¡Que!?
—Se que no debo preguntar eso, pero siempre me pregunté cómo es una cita con Dipper, ¿Es divertido? ¿Se la pasa hablando de criaturas extrañas? ¿Es igual que cuando esta con todos nosotros o es más romántico?
—Yo… no lo sé, nunca hemos tenido una cita.
—¿Enserio? pero los había visto salir un par de veces.
—Pues salimos, pero solo como amigos.
—¿Amigos? ¿Tú y Dipper no son novios?
—No, no lo somos.
—Wow, creí que lo eran, con eso de que siempre los veía juntos.
—Cada que Melody necesitaba algo solemos ir al centro comercial, pero no hay nada entre nosotros.
—Es una pena, ustedes de ven muy bien juntos, al menos dime que él te gusta —no necesitaba una respuesta para eso—. Y supongo que tampoco se lo dijiste ¿Por qué no lo has hecho?
—Yo, no lo sé, él y Mabel fueron mis primeros amigos reales, me ayudaros el año pasado a hacerle frente a mis padres y me han ayudado durante todo el verano cuando más lo necesitaba, pero siento que si le digo a Dipper lo que siento por él podría afectar nuestra amistad, y créeme que es algo que no quiero.
—Entiendo tu miedo, pero no creo que Dipper sea el tipo de chico que te dejaría hablar por algo tan trivial, además, si hay algo que aprendí hace exactamente un año es que a veces es mejor ser directa, puede ser que te sorprendas.
—¿Ser directa? No sé si realmente funcione.
— A Marius le funcionó con Grenda, tal vez a ti te funcione con Dipper.
Tras voltear hacia donde Dipper se encontraba, pudo observarlo riendo y pasándola bien con las chicas que lo rodeaban, él jugaba y bromeaba con ellas mientras no paraba de reír. Durante todo el verano había tenido la duda de si declararle sus sentimientos a Dipper, siempre quería hacerlo, pero no tenía el valor aun cuando Mabel o Lori habían estado dispuesta a ayudarla, y debía cambiar eso, debía juntar el valor para expresarle sus sentimientos al chico del que estuvo enamorada desde el año pasado, así que al observar que las chicas con las que hablaba parecían despedirse decidió hacer caso al consejo de Candy y ser directa. Conforme avanzaba, los nervios comenzaban a jugar en contra, pero no daría marcha atrás, no otra vez, estaba a un par de metros de Dipper, pero antes de poder estar lo suficientemente cerca una chica más se unió al grupo. Mabel se acercó a Dipper de una manera algo brusca, Dipper actuó tranquilo, pero antes de poder decir algo fue interrumpido por Mabel, quien se veía enfadada, como si Dipper hubiera hecho algo malo. Dipper terminó de despedirse de las chicas, quienes sin duda se incomodaron con la intervención de su hermana, y siguió a Mabel a algún lugar apartado.
¿Era otra pelea? ¿Nuevamente habían tenido problemas? Por el bien de todos esperaba que no, su relación se había deteriorado mucho durante el verano, pero esta última semana parecía que finalmente todo comenzaba a mejorar, esperaba que no fuera nada grave pero solo había una forma de estar segura. Con cautela siguió a los chicos hasta el solitario pasillo adjunto, y quedando en un lugar donde trató de escuchar la charla de los gemelos.
—Veo que no fui la única con la misma idea ¿Puedo espiar contigo?
—¿Lynn? ¿Qué haces aquí?
—Vi a Dipper y Mabel dirigirse hacia aquí, creí que pelearían así que decidí intervenir, al parecer tu pensaste lo mismo.
—No vengo a intervenir, solo quiero ver que esto no termine en problemas.
—Bien, pero si todo se sale de control tendremos que hacerlo.
—¿Crees que sea buena idea?
—Hace tiempo Lincoln me enseñó que había ocasiones que era mejor intervenir para evitar problemas más grandes, al menos en casa nos ha servido la mayoría de veces.
—Entiendo, pero desde que conozco a los Pines he visto que no importa cuánto peleen, siempre arreglan las cosas.
—Espero tengas razón, porque parece que la pelea sube de tono —Ambas chicas guardaron silencio y trataron de escuchar lo que los gemelos decían.
—No entiendo Mabel, no sé cuál es el problema —por el tono de voz de Dipper, ya había comenzado a perder la paciencia.
—Es enserio, ¡estabas con esas chicas!
—¿Y eso que tiene de malo? Tu eres la que siempre dice que debo hablar con más personas.
—Si, pero no por eso debiste haber hecho a un lado a Pacifica.
—¿Hacerla a un lado? ¿De qué hablas?
—Vi que esas chicas te arrastraron y tu ni siquiera te resististe.
—Son chicas que conocí el verano pasado, hubiera sido descortés tratarlas de mala manera.
—¿Pero nada más por eso decidiste dejar sola a Pacifica?
—Pacifica no parecía molesta.
—¿Pero sabes lo que le causaste a Pacifica al verte rodeado de esas chicas?
—¿Pero de que estas hablando?
—¿Acaso no lo has notado? ¡Pacifica ha estado enamorada de ti todo este tiempo y tu no lo notas! —¿Por qué esa frase salió de su boca? No debió decir eso, lo había arruinado todo, no le quedaba otra más que esperar la reacción de su hermano, pero no esperaba que Dipper ni siquiera se inmutara con la revelación—. Que sucede, ¿No te sorprende? Es como si tú ya…
—¿Lo sabía?, si, por favor Mabel, no soy ciego.
—¿¡Todo este tiempo lo supiste!?¿Y porque no le dices que a ti también te gustas?
—Porque también me gusta Lynn.
—No entiendo, ¿Por qué te gusta alguien como ella? Es grosera, huele feo y es muy brusca, todo lo contrario, a Pacifica.
—¿Estas escuchando lo que dices? No puedo creer que hables así de nuestra amiga, además ¿Tiene algo de malo esos defectos? ella es genial, valiente, hábil en los deportes y al igual que con Pacifica me la paso bien cada que estoy con ella, ambas son muy diferentes y a su propia manera de ser son especiales.
—Pero no puede gustarte Lynn, ella no es para ti, tu mejor opción es Pacifica.
—¿Por qué crees que puedes decidir por mí?
—Porque, literalmente soy la mejor casamentera de Gravity Falls, soy experta en el amor y te puedo decir que ella no es tu tipo.
—Tú no puedes tomar esa decisión por mí.
—¿No harás caso a mis consejos?
—No lo creo, yo debo tomar esa decisión —Dipper se dio la vuelta con intención de regresar a la fiesta—. Además, no es como si tus consejos realmente sirvieran de algo —Mentiría si dijera que no lo pensaba, pero nunca se lo diría a su hermana de esta forma ¿Pero porque lo hizo? ¿Acaso ya estaba molesto de estas situaciones y quería acabar cuanto antes? ¿Un error? O acaso… ¿Había algo más?
—¡DIPPER TU! —cualquier cosa que Mabel estuviera a punto de decir fue callada por la presencia de Pacifica y Lynn en la escena, por el rostro de ambas era obvio que habían escuchado suficiente.
—Tu… lo sabias —las palabras entrecortadas de Pacifica le decían a Dipper lo que ella sentía. Lynn se acercó a ella y puso una mano en su espalda, lo cual hasta cierto punto la tranquilizó.
—Creo que ustedes necesitan estar a solas, les daré su espacio —Pese a que ella estaba involucrada en el asunto, y que de hecho ella tenía mucho que decir, decidió hacer caso al consejo de Pacifica y dejar a los chicos solos, sabía que era los mejor, solo esperaba que todo terminara bien.
—Dipper, ¿Tu sabías lo que sentía?, ¿sabías lo que sentía por ti y no dijiste nada? —Dipper permaneció en silencio—. ¿Sabes por todo lo que pasé? ¿Sabes cuánto me costó tratar de expresar mis sentimientos y tu no dijiste nada aun cuando me veías con muchas dudas?
—Chicos, vamos —intervino Mabel—. Lo que necesitamos es… —Nadie esperaba que Pacifica diera una bofetada en el rostro de Mabel, haciendo que esta se callara en seco .
—Confié en ti Mabel, creí que me apoyabas, pero no pudiste guardar el secreto.
—Pacifica yo…
—Por favor ya no digas nada Mabel —Pacifica dio un gran suspiro—. Lo mejor será que nos separemos un tiempo.
—Tienes razón, yo lo arruine, lo siento ¿Hablamos en la cabaña?
—¿¡Hablas enserio Mabel!? ¿no entiendes la gravedad de lo que causaste?, solo déjenme en paz y no me busquen, y Dipper… — Pacifica tenía muchas más cosas que decir, pero no valía la pena, ya no. Con ojos llorosos y al punto de quebrarse, Pacifica salió corriendo, Dipper quería ir tras de ella, pero sabía que no era el momento, solo la vio alejarse.
Mabel siempre se jactó de ser la mejor casamentera de Gravity Falls, siempre se enorgullecía de haber formada parejas como Tambry y Robbie o Melody y Soos, pero al parecer sus habilidades le habían fallado y habían arruinado su oportunidad de ver a su hermano y a su mejor amiga formas una pareja, su arrogancia había hecho que metiera la pata, y muy profundo, solo quedaba tratar de arreglarlo.
—Dipper…
—Supe lo de Pacifica desde hace tiempo, pero por todo lo que había pasado desde que Preston la corrió de su hogar estaba pasando por una crisis emocional y sabía que no era el momento de hablar sobre eso, además yo mismo debía aclarar muchas cosas sobre lo que sentía por ella y por Lynn.
—Yo…
—Por favor Mabel, no digas nada, ya dijiste suficiente.
—Lo siento —Dipper no espero a que su hermana terminara, simplemente comenzó a caminar hacia a entrada principal.
—¿A dónde vas?
—Ya oíste a Pacifica, lo mejor será que no nos veamos en un tiempo.
—Supongo que tampoco regresarás a la cabaña —Ni siquiera recibió una mirada, era obvia la respuesta.
Mabel se sentía destrozada, su intento de ayudar a su hermano y a su mejor amiga habían hecho que se distanciaran más que nunca, al parecer sus habilidades de casamentera y su instinto le habían fallado. Mabel quería arreglarlo, arreglar sus errores y volver todo a la normalidad, pero no sabía como hacerlo, solo pudo llorar mientras salía de la mansión.
La gran fiesta en la mansión Noroeste había captado la atención de todo el pueblo, algo que Priscila agradecía. Que todo el pueblo estuviera en la mansión le permitió recorrer la ciudad con más calma, fuera de las miradas de quien aún no podían olvidar sus acciones pasadas. Pasear por el lago, por la estatua del antepasado de su exesposo e incluso visitar el bosque trajeron aquellos bellos recuerdos que tenía de la primera vez que llegó al pueblo, días que fueron maravillosos hasta que descubrió la verdad. La pacifica noche fue lo que necesitaba para despejar su mente, pero era hora ir a su hogar.
Ya en casa sabía que debía relajarse y aprovechar en nulo ruido del pueblo, y que mejor forma de hacerlo que preparar un baño de burbujas y dejarse llevar por la esencia de lavanda de las veladoras que recién había comprado. Recién estaba terminando de llenar la bañera cuando alguien tocó a su puerta, algo extraño, ya que sin contar a los repartidores de comida rápida eran casi inexistentes las personas que la buscaban. Sin demorar mucho llegó a la puerta y la abrió, encontrando a su hija frente a ella. Por los ojos hinchados y el maquillaje corrido era obvio notar lo que estaba pasando, debía averiguar como sucedió.
—Pacifica, tu…
Sin mediar palabra alguna, Pacifica corrió hacia su madre y se quebró. Priscila sabía que algo pasaba, y averiguaría que era lo que aquejaba a su hija, pero dejo que se desahogara en sus brazos, sin duda lo necesitaba.
¿Cuándo fue la última vez que uno de sus planes salía bien? No recordaba uno desde hace más de un año, pero esta noche fue diferente, tuvo éxito, utilizo a Dipper en su beneficio y recuperó el objeto que su jefe había pedido, y menos mal que lo hiciera, o de lo contrario no estaría más aquí. Preston continuaba caminando colina abajo con destino a su hogar, cuando una llamada entró, sabía quién era, aunque por primera vez no tenía miedo de contestar.
—¿Hola?
—…
—Tranquilo, todo salió bien.
—…
—Si, fue más fácil de lo que crees.
—…
—No, no hubo ningún problema y no deje pistas.
—…
—¿Qué?
—…
—¿Hiciste qué? Bien, supongo que eso dejara a los Pines y a Pacifica fuera por un tiempo, pero ¿Qué hay de los Loud? También han sido una molestia.
—…
—De acuerdo lo dejo en tus manos.
Si su jefe estaba en lo correcto, los Pines, Pacifica y próximamente los Loud dejarían de ser una amenaza para ellos, lo que les daría paso libre para continuar con sus planes, lo que lo acercaría más a recuperar su fortuna y su poder, y todo se haría realidad con el objeto que había obtenido de su bóveda secreta, aquel objeto que recuperó días después del Raromagedon, y que sabía algún día le sería de utilidad. Preston metió su mano al bolsillo y sacó aquello que haría sus deseos realidad, un tubo de memoria con el nombre de Stanley Pines.
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"OLH TVNVOLH KRMVH SZM OOVTZWL Z HF URM"
Recuerdan cuando dije que el capítulo saldría lo antes posible, pues así fue, aunque admito que tardé más de lo que esperaba, ¿las razones? Las de siempre, tareas, exámenes, errores personales a los que les hice frente y finalmente pude vencer, trabajo, un virus letal, ya saben, lo normal, sin tomar en cuenta que me tomó más tiempo la revisión de este capítulo, ya que como notarán muchas cosas importantes pasaron, cosas que espero hayan sido bien manejadas. Otra razón por la cual tardé en este capítulo es que porque quise ver como acomodaría los siguientes capítulos, y puede que les sorprenda saber que de los 10 capítulos que había contemplado en un principio, estos se redujeron a aproximadamente 5, por lo que la historia terminará mucho antes de lo que yo mismo esperaba, aunque tomando en cuenta que publico un capítulo cada mil años es probable que tarde un poco, solo espero que no sea así, más bien, trataré que no sea así.
Sin más, pasemos a mi sección favorita y tal vez también de algunos de los que aparecen en ella, la sección de agradecimientos.
Un saludo para "Rufaz", "ARKHANOS", "aguilarmanceraj1412", "Dark-Mask-Uzumaki" quienes son nuevos seguidores del fic, espero disfruten este viaje con nosotros.
Un gran agradecimiento a "ARKHANOS", "aguilarmanceraj1412", "Dark-Mask-Uzumaki" por agregar este fic a su sección de favoritos, lo aprecio infinitamente.
Un agradecimiento a "Johnny Ficker", "RCurrent", "Kennedy G. Barnsfield (guest)", "MightyMitch47", "DemiAndres", "nahuelvera2" por dejar sus reviews, no se imaginan cuanto eché de menos leerlos, procedo a responder:
"Johnny Ficker": Bien, al parecer hubo fuego entre Dipper, Lynn y Pacifica sin la necesidad de que Dipper tomara una decisión, solo se necesitó una chispa llamada Mabel que habló de más y causo una gran ruptura que destruyó hermandades, amistades y posibles futuros romances, ¿Quién diría que un par de palabras pudiera causar todo eso? Al parecer no era tan buena casamentera como creía.
Desde la primer pelea de Wendy vs Wendy hasta el jugar una partida en cualquier videojuego donde todos utilizan la misma skin, las peleas de clones siempre son llamativas e interesantes, y con un personaje como el cambia formas no iba a desaprovechar esa oportunidad de tener a Dipper vs Tyron, una pelea de la cual el original pudo sobreponerse a él clon, y hablando de original, acertaste, quien se encontraba debajo de la capucha, uno menos, falta otro, ¿Quién está debajo de Vandal?, tú ya crees tener la respuesta, solo queda esperar si has acertado.
Priscila Noroeste fue un personaje poco aprovechado en la serie original, así que al menos quise darle un poco más de trasfondo y que tuviera más protagonismo que estar solo detrás de Preston, ahora es otra persona que quiere hacer las paces con su hija y le hizo a su hija la propuesta de regresar a su lado, propuesta que Pacifica aceptó, pero no por las razones correctas ¿Pero ¿qué pasará ahora?, pronto lo sabremos.
Esos y más misterios siguen apareciendo y esfumándose, pero el más importante prevalece ¿Rick conseguirá su salsa Szechuan?, si Disney decide sacar un live action de Pocahontas tal vez, pero considerando lo que paso la última vez que esa salsa vio la luz por tiempo limitado en nuestra dimensión, tal vez tengamos que crear nuestras propias recetas.
Como ultimo gracias por las recomendaciones puntuales, más de tres años escribiendo esto y los errores aún se hacen presentes, sin más agradezco tu review y tu apoyo tanto dentro como fuera del fic, te mando mis mejores deseos y mucha suerte.
"RCurrent": Créeme, te entiendo, cuando comencé este fic mi idea inicial era que durará no más de 15 capítulos de a lo mucho 5,000 palabras cada uno, pero casi cuatro años después aquí estamos, por suerte todo comienza a cerrarse y la historia se acerca a su final, ¿Cómo llegará la familia Loud a este final? Pronto lo sabremos. Agradezco tu review y te envió un saludo.
"Kennedy G. Barnsfield": Al parecer la miseria que causaba Preston no solo afectaba a la gente de Gravity Falls, también afectaba a su propia familia que finalmente terminó de alejarse de él, y para Pacifica fue esto lo que volvió a acercarla a su madre, quien no era mala, solo una víctima más, ella le hizo una propuesta a su hija y a parecer ella aceptó, aunque no por las razones correctas.
Tal como dijiste, cuando Dipper se viera obligado a elegir iban a salir chispas, y vaya que las hubo, aunque no precisamente por su elección, sino porque alguien lo revelo de la peor manera posible, lo que pasé a partir de ahora es un misterio (tal vez Elvis tenga otra canción que sirva para este momento).
Al parecer Harriet ya encontró lo necesario para proteger a su familia, pero aún no sabemos cómo lo hará, solo esperemos no salga contraproducente.
Al inicio de la escritura del capítulo anterior tenía planeado que todos se unieran vs el cambia formas, pero al final decidí que mejor fuera una lucha 1 vs 1, ya que creo que el cambia formas necesitaba tener una última pelea con su enemigo mortal, pero no desesperes, los Loud tendrán su momento de brillar.
Sin más agradezco tu review, y si llego a utilizar tu pequeña biografía ten por seguro que te daré el crédito correspondiente, ¿O no lo haré?, pronto lo descubrirás, o no, te envío un saludo.
"MightyMitch47": ya sabes cómo es esto, primero estas buscando algo en un bosque y de pronto estas atrapado en un bunker siendo perseguido por una criatura que puede cambiar de forma, sin duda un día normal en Gravity Falls.
Si, Tyrone resulto ser Dipper, aunque si te soy sincero me gustó la idea de que fuera el Dipper de otra dimensión, tal vez hubiera sido interesante desarrollar esta idea, pero bueno, quizá algún día.
Descuida, tu espada está bien resguardada, un poco empolvada, pero estoy seguro que en algún momento se usará *Guiño* *Guiño*.
Muchas cosas están terminando y esta historia llega poco a poco a su fin, guarda todas las pistas que tengas de Vandal, quizá pronto sepamos mas de…
Me alegra que te guste, y si, te considero mi amigo ya que me has apoyado desde el inicio de esta aventura, sin mas te envío un saludo.
"DemiAndres": No te preocupes, entiendo, cuando comencé el fic tenía planeado un camino que sin duda cambio tanto para bien como para mal, algunos cambios fueron recibidos de buena manera y otras no, lo de Dipper bebiendo sin duda es algo muy fuera de lugar, al inicio planeaba expandir mas la idea al grado de hacer una comparativa con Preston y su propio problema, pero después yo mismo olvidé la idea y nunca despegó, al igual que algunas otras. en fin, si decides regresar a la historia te estaremos esperando con los brazos abiertos, gracias por la review, te envió un saludo.
"nahuelvera2": no te preocupes, son muchos detalles ocultos que es normal pasar por alto más de uno, te envió un saludo.
-fin de las reviews-
Sin más por el momento, agradezco a todos por su apoyo por estos últimos meses, y recuerden, pásenla bien, pásenla a salvo y sigan las medidas de seguridad de sus respectivos países, soy masteralan116 y aquí mes despido, hasta la próxima.
Los rumores y todo lo que le había dicho Dipper era verdad, colina abajo de la mansión era sin duda un gran cementerio, y vaya cementerio, estar ahí era una experiencia que en ningún lugar había tenido. Con toda la noche frente a ella pudo realizar un ritual que resultó todo un éxito y pudo invocar a los espíritus de los leñadores que ahí reposaban, pasó toda la noche escuchando las historias de todos los leñadores, historias sobre la fundación del pueblo, sobre la construcción de la mansión y su terrible final durante una gran tormenta. La noche avanzó hasta que los leñadores decidieron regresar a su lugar de descanso, Lucy decidió que era mejor regresar a la fiesta, un bocadillo no le caería mal.
—…
—Hola bisabuela Harriet, creí que estaba en la fiesta.
—…
—Si, lo sé, las fiestas pueden ser abrumadoras.
—…
—¿Lo encontraste? ¿Dónde?
—…
—Bien, mañana a primera hora iré a buscarlo.
—…
—Lo sé, una vez que encuentre eso, todos estarán a salvo.
—Créeme, lo estarán.
