Lincoln fue abriendo los ojos poco a poco, su cabello desordenado y sus brazos temblorosos indicaban que la noche de ayer fue una completa locura, o eso pensaba.

No era de más, se había follado a su hermana mayor Lisa, pero los recuerdos estaban borrosos, de igual manera, sentía que así era.

Luego de encorvarse se percató que estaba en su habitación y encima de la cama, a un lado de él, Lisa seguía durmiendo desnuda.

Lincoln se asustó cayendo de espaldas al piso. A pesar de no recordar muy bien lo que pasó anoche, sabía muy en el fondo que había hecho algo malo con su hermana, y no sólo ella, Lincoln abrió los ojos con angustia recordando a las gemelas.

¿Acaso seguían en la habitación de Lucy y Lynn? Si era así, estaría en serios problemas. ¿Cómo iba a defenderse de algo que no se acuerda claramente pero sabe que sucedió? Estaba muerto de verdad.

"Tengo miedo de salir." dijo él.

Vivir en una familia de vampiros es genial, pero no lo es si eres el único miembro de la familia que no es un vampiro.

"¿Mis hermanas ya lo saben?" preguntó con temor.

Lisa aún seguía dormida, creo que no se va a levantar en un buen rato. Lincoln caminó hasta la puerta pegando su oreja a la puerta tratando de escuchar algún ruido del otro lado.

Nada, no escuchó las voces de sus hermanos sólo, silencio.

¿En realidad lo de anoche fue un sueño? Cuestionaba, pero daba por verdad que Lisa estaba en su cama desnuda. Esta la pequeña posibilidad que no lo hayan descubierto... ¿nadie sabe lo que hizo?

Lincoln abrió la puerta mirando por el extenso pasillo. Todo despejado, o eso pensó.

"Lincoln." dijo una de sus hermanas.

"¡Aah!" Lincoln se asustó dando un brinco.

Luego de girar a ver de quien se trataba, Lincoln sudó frío. Lori lo estaba mirando con los brazos cruzados.

"Quería preguntarte si has visto a Lisa, no la vimos la pasada noche, así que quería saber si... ¿Por qué estás tan asustado?" Lori posó sus manos en su delgada cintura subiendo una ceja con duda.

"Oh, e-esto... n-no es na-nada." Lincoln movió sus brazos a todas las direcciones.

Lori suspiró, ella diría que en realidad está asustado por ella, después de todo, toda su familia es un riesgo para Lincoln.

"Como sea, ¿has visto a Lisa, sí o no?" volvió a preguntar Lori.

"N-No, no la he visto." mintió.

Lori lo notó más nervioso de lo usual pero dio media vuelta y dejó a Lincoln con las ganas de querer gritar y salir corriendo.

Lincoln cayó en el suelo sudando como un loco. Sus piernas perdieron sus fuerzas cuando Lori le dio la espalda y se mantenía apoyado con sus manos en el piso frío y áspero.

"Debo buscar a Lola y a Lana." mencionó Lincoln. "Luego de recuperar mis fuerzas." aclaró él viendo que no lograba ponerse de pie.

En la habitación de Lucy y Lynn, estaban las dos hermanas mencionadas, Lola y Lana. Lucy ni Lynn han entrado a su habitación la pasada noche. Lucy se encuentra debajo de un árbol pensando en lo sucedido con Lincoln. Lynn por su parte había salido a buscar a Lisa.

Lincoln se apresuró a la habitación de las gemelas, como era de esperar, no estaban ahí. Pasando de las demás habitaciones, Lincoln corrió hacia dentro de la habitación de sus hermanas mayores, Lucy y Lynn.

Con un mal sabor de boca, Lincoln vio a sus hermanas mayores, Lola y Lana, las gemelas vampiro, tumbadas en la cama de Lucy.

Lincoln se acercó con cuidado de no despertar a las gemelas. Vio con horror los cuerpos desnudos de las gemelas, de la vagina de Lola salían los líquidos de su sexualidad.

"¡Ugh!" Lincoln gimió con asco.

Tratando de no vomitar miró hacia otra dirección, pero debía llevar a sus hermanas a su habitación antes de que Lynn o Lucy lo descubrieran.

Lincoln pudo cargar a ambas hermanas con facilidad, puede que sean vampiros de 60 años pero lucían como chicas más jóvenes.

Por un momento se le hizo extraño que pudiera cargar los dos cuerpos de su hermanas hasta la habitación de las antes mencionadas, sin embargo, no tenía tiempo para pensar en eso en más detalle. Justo ahora debía que asegurarse que no hubiera nada que pudiera delatar lo, Lisa seguía dormida, él no sabía si al momento de despertar ella recordaría todo lo sucedido o no. Lo mismo iba para Lola y Lana.

Lincoln cerró la puerta de la habitación de Lola y Lana, habiendo dejado a las gemelas en sus respectivas camas y desde luego vistiendo sus cuerpos con algo de ropa, miró por las escaleras esperando que ninguna de sus otras hermanas subiera.

Aunque no lo quería admitir, se alegraba que no hubiera nadie en la casa. En un principio le entristecía mucho que su familia durante el día en el que estaba en la escuela ellos dormían, y cuando al fin estaba en casa, sus hermanas al igual que sus padres salían por horas y no regresaban hasta la mañana siguiente. No pensó que esa clase de ausencia lo haría feliz.

"¿Qué voy hacer?" sé cuestionó el chico sin saber qué hacer a continuación.

De las pocas personas de confianza, Lisa se encontraba dormida, a sus compañeros de clase... no, eso sería muy arriesgado.

Una risa juguetona lo sacó al chico de sus pensamientos. Era Lily, y eso significaba.

"Mamá y papá." pronunció.

Como si los hubiera llamado ambos padres aparecieron delante de él sosteniendo a Lily.

Rita se encogió acercándose a su hijo mientras que Lynn señor sujetaba a Lily.

"¿Sucede algo hijo?" preguntó su madre preocupada.

Lincoln se congeló enfrente de ella sin decir ni una palabra. Tragó saliva cómo único gesto.

"N-No es nada mamá, sólo me sorprendiste." dijo él.

Sin embargo el instinto de una madre nunca falla.

"Luces un poco nervioso, ¿seguro que no está pasando nada?" instó a su hijo a responder.

Obviamente Lincoln no quería ser sincero.

"Es que tuve sexo con mis hermanas mayores y tenía miedo de que lo supieras." pensó Lincoln. "¡Por supuesto que no voy a decir esa condena de muerte!"

"Oh hijo, estás sudando mucho." observó la madre notando algo sospechoso en su hijo. "Lincoln." sentenció ella tornando sus ojos de un rojo intenso, incluso más fuertes que los de Luna.

"¿Qué me estás escondiendo, hijo?" Lincoln podía sentir que se derretía entre más tiempo su madre lo veía.

Como si fuera una orden absoluta, los labios y la lengua del chico comenzaron a moverse involuntariamente.

"Yo... Yo..." la voz nerviosa de Lincoln servía como salvavidas al no lograr formular bien las palabras.

Lincoln pensó, en esta familia los secretos no duraban mucho entre familia, era demasiado fácil descubrir los secretos de él con el simple hecho de mirarlo fijo a los ojos, incluso Lisa quien tiene la vista más débil en la familia es capaz de controlarlo a él sin ninguna dificultad.

Lincoln estaba a punto de llorar sino fuera por la intervención de Luan que acababa de llegar.

"Hola mamá." saludó ella antes de ver a Lincoln. "Oh, ¿te sientes bien Lincoln?" preguntó ella preocupada acercándose, aunque recordaba la plática que tuvo con sus hermanas la noche anterior, se le hacía imposible creer que Lincoln tuviera algún tipo de poder de vampiro.

Luan miró a su madre por un momento notando como esta perdía la intensidad de su mirada.

"¡Mamá! ¿¡Acaso estabas hipnotizando a Lincoln!?" sospecho Luan con los brazos cruzados.

"Querida, tu hermano está ocultando algo que no nos quiere decir, y como madre debo saber qué es lo que lo está molestando." aseguró Rita.

"Lo sé, pero tú fuiste la que prohibió usar la hipnosis en Lincoln. ¿O se te olvidó? Nada de trucos con Lincoln." Luan la miró fijamente.

Lincoln que seguía ahí, dio un trago al sentir que había sido salvado por Luan. Sin embargo, sabía que sería cuestión de tiempo que su lengua destruyera su vida.

Rita y Luan mantuvieron sus miradas hasta que la madre dejó salir un suspiro.

"Está bien, no voy a insistir. Pero si descubro que mi bebé está pasando por problemas, yo misma me encargaré de ello." mencionó con suma seriedad a la vez que un vendaval pasaba fuertemente cerca de ellos y los ojos de Rita se iluminaban con fulgor.

Lincoln se asustó cayendo en su trasero. Desde luego que Rita no se refería a hacerle algo a él pero la presión en el aire lo estaba asfixiando.

Realmente su madre era de temer. Rita dio media vuelta y desapareció de la vista de Luan.

Luan suspiró un poco agobiada, pocas veces veía a su madre actuar así, sólo lo hacía cuando ella o sus hermanas aún no despertaban sus poderes de vampiro, pero ahora con el caso de Lincoln, esto puede volverse más frecuente. Aunque parece que a Rita le agradaba un poco estar en estado protectora con su hijo.

"¿Como cualquier padre, no?" pensó Luan girándose a ver a Lincoln.

Lo vio sentado en el suelo con algunas gotas de sudor.

"Mamá realmente asusta." dijo ella acercándose más a Lincoln ignorando por completo la distancia que debía tomar.

Luan lo tomó de las axilas y lo levantó arreglando su arrugada camisa.

"Mucho mejor." comentó ella.

Lincoln la observó desviando un poco la mirada. "G-Gracias." Luan sonrió por lo dulce que era su hermano.

"Si fueras un dulce no dudaría en darte una mordida."

La piel de Lincoln se puso como de gallina con un notable sonrojo en sus mejillas.

Luan río hilarante. "Tranquilo pequeño, incluso si fuera así, con estos dientes nadie querría un beso mío." Luan mostró su boca dejando ver esos largos colmillos delanteros que sobresalían incluso con la boca cerrada.

Lincoln negó con la cabeza. "¡No digas eso!" Luan se sorprendió.

"¡Eres muy linda, los que no quisieran un beso tuyo serían estúpidos!" aclaró Lincoln tapándose la boca con sus dos manos al darse cuenta lo que había dicho.

Luan tenía los ojos bien abiertos viendo al chico que tenía delante de ella. ¿Por qué se sentía un tanto atraída? Desde hace unos momentos sentía la necesidad de acercarse y estar lo más pegado a él como si algo la estuviera alentando a hacerlo.

Tomando las dos manos de Lincoln y retirándolas de su boca, ella preguntó si podía repetir lo que acababa de decir. Internamente Lincoln estaba muy apenado como para repetir aquellas vergonzosas palabras otra vez, pero así como lo hizo, su boca se movió sola repitiendo la misma exclamación.

Luan se sonrojó, ¿en serio era bonita? ¿Todos los chicos querrán un beso de ella? La mente de Luan se llenó de preguntas mientras una extraña sensación recorría su nariz.

Sin pensar más en aquellas preguntas, Luan tiró de Lincoln pegándolo en su pecho ignorando por completo que su madre podría estar en la sala o en la cocina. Lincoln escuchaba el acelerado corazón de Luan mientras algo de temor recorría su espalda.

"Está pasando otra vez." se aterró Lincoln. Este extraño comportamiento había pasado con Lucy, se intensificó con Lola, Lana y Lisa.

El chico intentó librarse del agarre de su hermana antes de que alguien los pudiera ver, pero era imposible tratar de ganarle a alguna de sus hermanas en fuerza.

El ritmo cardíaco de Luan comenzó a ir más lento. Oliendo el cabello de Lincoln parecía actuar más calmada pero no disminuye su fuerza de agarre.

Luan siguió oliendo el cabello de Lincoln mientras bajaba lentamente por atrás de su oreja provocándole un escalofrío que tensó su entrepierna. Con una mueca trató de alejar su rostro, lo único que consiguió fue quedar frente a frente con Luan.

"¿Por qué me encanta tu olor?" implicó ella ahora sujetando las mejillas del chico con si fueran de goma.

"Quiero más." expresó ella con una mirada perdida en aquel aroma inusual.