Capítulo 2: El reencuentro de viejos amigos parte 1
Ya era de día. En la Mansión Wayne, el mayordomo Alfred Pennyworth lleva la bandeja del desayuno a la habitación de la persona que cuido desde que perdió a sus padres; Bruce Wayne estaba dormido en su desordenada cama, aún tenía puesto el traje de Batman (pero con la máscara en la mano) después de su primera noche batallando el crimen.
"Amo Bruce, despierte" dijo Alfred a un bien dormido Wayne que apenas escuchaba lo que decía, "Señor, debe levantarse, ahora".
"Unos minutos, los murciélagos duermen de día" respondió Bruce que aún se rebuscaba en la cama, ya que no hizo caso, Alfred abre las cortinas haciendo que se despierte con un grito de dolor en los ojos.
"Usted no un murciélago, literalmente" replicó Alfred al dejarle el desayuno en la mesita de noche, "Ademas, el Emperador Belos va a organizar otra reunión aquí en la mansión".
"¿Que?, ya les dije que no voy unirme a esa mierda" decía Bruce cuando se sentó en su cama tratando de acostumbrar la vista, "No tengo más tiempo para repetirles que no lo haré, ni de coñá". A Bruce le habían ofrecido que se uniera al Aquelarre del Emperador, pero el siempre se negó, desde que sus padres murieron cuando era niño dejo esos sueños de unirse a cualquier aquelarre, entonces dejo de ser muy famoso en las islas (pero no le importo ser famoso), y a la edad 15 empezó a entrenar con Ra's Al Ghul y aprender más sobre los glifos de hechizos.
Termino su desayuno (que eran dos panes y jugo de sangre de manzana), se vistió, se puso a entrenar por unos 28 minutos, y sale de la mansión. "¿Adonde va, señor?" preguntó su mayordomo con curiosidad.
"Voy al mercado, nada más" respondió, "Voy a visitar a una amiga de la infancia" y se va colina abajo a Gotham hacia el mercado de estafadores.
(Mientras tanto en Gotham)
El cielo era nublado como siempre, a veces caía lluvia acida, y a veces nevaba. Siempre había sido así en Gotham, en realidad, es lógico que se llame así; en las tiendas, los estafadores hacen lo mejor que saben hacer, estafar. Y en la tienda de 'Coleccionables Humanos' estaba Eda Clawthorne vendiéndole a un dragón con patas de araña y dientes de sable, unas latas de aerosol.
"Mire aquí" dijo Eda presumiendo su basura humana, "No dejes que esta cosa metálica te engañe, si aprietas esto saldrá acido y te quemara los ojos en millones de pedazos" entonces miro al estafador de la tienda de al lado, "Oye tu, mira esto" después de que este se acercara, ella le resto los ojos, este empezó a gritar de dolor y se encerró en un baño para mojarse.
"¡Ostia!, me lo llevo" dijo el sujeto y Eda le dio la lata y se la llevo, no sin antes darle unas monedas de oro.
"Otro día de suerte" se decía a si misma cuando llego Owlbert con una bolsa con cosas humanas, "Así me gusta, ya puedes descansar por hoy" le dijo a su palisman cuando este regreso al personal y lo giro hasta que este perdido signos de vida. "A ver, ¿que tenemos aquí?" entonces ella empezó sacar varias. Primero saco un frasco de cenizas "Basura" y lo tiro, después saco una caja de música "Basura" y lo tiro, y por ultimo saco un collar de fotos "Basura"y lo tiro también, pero antes de que cayera en las demás baratijas, alguien lo atrapo.
"Sabes que podrías usarlo, ¿verdad?" dijo una voz que hizo que Eda se golpeara la cabeza con el mostrador.
"Oye, ahora estoy ocupada..." se vio interrumpida cuando vio que el rostro de la persona, "Vaya vaya, miren quien esta aquí, Bruce Wayne en persona".
"Edalyn"compartió Bruce.
"¿Creí que estabas de viaje fuera de las islas?" preguntó Eda en un tono arrogante mientras dibujaba un circulo de hechizos y apareció una foto de ellos dos con Lilith cuando eran jóvenes, "La ultima vez que nos vimos fue en el torneo para entrar en el Aquelarre del pendejo del Emperador".
"Así es, pero, nunca me gusto las intenciones que ellos tenían al respecto" dijo Bruce aclarando su molestia por los aquelarres.
"Si, yo también" prosiguió Eda, "Y parece que ese viaje te dejo mamado".
"Eso es cierto" pero entonces Bruce noto el tono plateado del cabello de su amiga; "Oye, ¿que te pasa en el cabello?".
"No, no es nada" dijo Eda apresuradamente, "Y además, ¿que fue lo que hiciste en tu viaje?".
"Pues... Yo tengo mis secretos, y tu tienes los tuyos, Dama Búho".
"En realidad. ¡Soy la Bruja más Poderosa de las Islas Hirvientes!" dijo en voz alta, "Bueno, por cierto, ¿como esta Alfred?".
"Bien, aún me ayuda en algunos asuntos personales, y también siendo un buen padre" dijo Bruce agradeciendo al Titán que le haya traído a Pennyworth para que lo cuidara de niño. "¿Y como esta Lilith y King?".
"Le esta yendo bien, en ese aquelarre" respondió Eda amargamente, "Y King esta dormido justo aquí" respondió al mostrarle al pequeño demonio durmiendo en su melena, "Pero ahora estoy siendo buscada por mi hermana por no unirme a esa cagada".
"Eso parece estupido, tampoco le veo sentido" dijo Bruce a lo obvio, "Cuando mi padre era abogado, siempre buscaba las pruebas para ver si esa persona era inocente, o culpable".
"Esos eran nuestros tiempos, Bruce... Tiempos en donde mi vida no era un infierno".
"Lo se", se quedaron pensativos por un momento hasta que Eda decidió romper el incomodo silencio.
"Bueno, ya tengo que irme" decía ella cuando chasqueo los dedos, y toda la tienda y cosas humanas se transformaron en una bolsa que empezó a colgar del personal de esta, "Voy a buscar a Luz en Hexside".
"Espera" preguntó Bruce a lo ultimo. "¿Luz?... Ella es tu hija, ¿no?".
"¿Que?, no joder. Ella es mi aprendiz, y vive conmigo... Y dile a tu mayordomo que le mando saludos" terminó cuando salio volando en su personal con la bolsa, Bruce le guiño el ojo y se fue caminado de regreso a su mansión. King asomo su cabeza para ver que pasaba.
"Oye, ¿quien era ese?" preguntó una adormilado Rey de los Demonios.
"Nada, solo un viejo amigo mío".
