Habían muchas cosas que toda la recientemente revivida Orden dorada sabía y la mayoría eran grandes observadores.
Claro, unos más que otros.
Pero para todos, la Orden dorada, para Shion, Athena e incluso para los de bronce existía algo que era tan obvio que resultaba exasperante...
Y eso era el amor que el Santo de Sagitario y el Santo de Leo se tenían...
Y no, no era amor de hermanos, era amor de amantes...
Aioros estaba enamorado de su hermano y viceversa y no era como si se molestaran en ocultarlo...
Al contrario, resultaba tan obvio que cada vez que ambos Santos de Oro estaban juntos surgía una melosa aura rosada que ya tenía hasta la coronilla a sus compañeros...
Hasta a Shaka y a Mu, los más serenos del grupo, los tenía frustrados...
Los sentimientos de esos dos eran tan notorios, que más de uno debía hacer acopio de toda su paciencia para no empujarlos y gritarles "¡Ya bésense, carajo!"...
Sip, como en el meme...
Pero lamentablemente, estamos hablando de Aioros y Aioria, los más torpes e ingenuos de la orden que fuera del campo de batalla no se enteraban de nada...
Y eso, el que todos pudieran notar la tensión amorosa entre esos dos hermanos, excepto los mismos hermanos, de verdad le pateaba la paciencia y los bajos a sus compañeros...
Como en momentos como este...
Milo sentía que se le formaba un tic en el ojo y la ceja mientras que la manzana a medio comer en su mano era estrujada brutalmente, al punto de que la pobre se hizo pedazos y su jugo manchó la mano y la manga de Escorpio.
Camus parpadeó, preguntándose que tenía a su novio tan irritado, volteó en la dirección en la que el Peliazul miraba y rodó los ojos ante aquella escena..
Aioria estaba tumbado de espaldas en el pasto y se retorcía de risa bajo el cuerpo de su hermano mayor, quien con una enorme sonrisa lo atacaba a cosquillas mientras lo sujetaba con sus rodillas...
El pobre Milo sentía corazones rosas imaginarios golpeándole la cara y acabando con su paciencia..
Mientras que Camus poco a poco se contagiaba del estrés de Milo, sobre todo cuando Aioros encontró un girasol y lo puso repentinamente en el pelo de Aioria, quien se sonrojó..
- Te queda bien - Dijo el arquero con una sonrisa entre tímida y cariñosa - Te ves... Hermoso
- G-gracias, Nissan - Contestó sonrojado Aioria..
El aura rosa se hizo todavía más notoria, al igual que la exasperación de los presentes...
- ¡Ustedes dos! - Intervino Milo - Váyanse a jugar a los tórtolos a otro lado..
Inmediatamente, ambos hermanos de fuego abandonaron su mundo de jugueteos y arrumacos, poniéndose rojos como tomates ante las palabras del alacrán...
- ¡No te metas en lo que no te incumbe, Milo! - Gritaron al unísono sonrojados hasta las orejas y mirando molestos al Peliazul...
Por su parte Camus se limitó a suspirar y devolver la atención a su novela...
"Ahí van de nuevo" Pensó el Peliturquesa.
Porque además de lidiar con lo meloso de esos dos, debía lidiar con alacrán carente de paciencia y alérgico a la miel...
Hello! Aquí les traigo un libro de drabbles de esta hermosa pero infravalorada pareja...
