Epílogo

Después de una mañana agotadora dirigiendo los laboratorios, tocar la hierba con las plantas de los pies era un pequeño placer su nueva vida. Ella y su hijo disfrutaban las tardes libres en los jardines del palacio, donde el bebé Trunks practicaba sus primeros pasos y como recompensa su madre le leía fragmentos de los libros que Vegeta le obsequió cuando tenían poco de conocerse.

-¡Cuñada! –escuchó la voz de Broly que vestía las ropas de Yardrat.

-¡Broly! –sonrió ella y se levantó de golpe para saludar al chico.

-Vine a conocer al mini Vegeta –sonrió acercándose para contemplar al bebé que reposaba sobre la hierba.

-Es la sensación del palacio –rió Bulma –parece que nadie había convivido con un bebé y resulta que tiene el mayor nivel de pelea de todos los tiempos.

-Todos pasamos los primeros años en las cápsulas de crianza –afirmó sentándose junto al pequeño –eso confirma la teoría de mi madre que la sangre terrícola beneficia a nuestra raza.

-Mira Trunks –lo introdujo –él es tu tío Broly.

El pequeño le dedicó una mirada curiosa, se mantuvo distancia pero su instinto le dijo que el hombre no representaba peligro, así que se dejó cargar.

-Hola, hola –Broly jugueteó con su sobrino –Tienes los hermosos ojos de tu madre pero fuiste poco afortunado al heredar la mirada de tu padre.

-Lo sé –torció los ojos la madre.

-¿Qué tal eso de ser reina? –preguntó Broly mientras hacía cosquillas al pequeño Trunks.

-Complicado –suspiró Bulma –Ni en mis fantasías más locas soñé con ser reina de un planeta, pero me agrada.

-Ni en tus fantasías más locas soñaste con casarte con un extraterrestre –rió Broly –Por cierto no estuve en la ceremonia de unión, sé que era un día importante y espero que Vegeta pueda disculparme algún día.

-Lo entiendo – le palmeó el hombro –es complicado para ti después de lo que pasó.

-Ella pasará a la historia del planeta como una heroína –se expresó con voz cortada –Pero no dejo de extrañarla.

-Sé lo que sientes –lo intentó animar Bulma –Me pasó lo mismo con mi primer amor, pero tenía que pasar, de lo contrario jamás habría llegado aquí.

-Siento que no podré seguir adelante –él suspiraba meciendo a Trunks.

-Toma tiempo –se recargó en su hombro –no es sencillo, pero el tiempo se convierte en tu aliado para seguir tu camino, un día te despiertas y duele menos.

-Veo a todos tan felices y yo … -Buscó el abrazo de Bulma –Mi hermana a días de casarse y hasta Tarble con su aguerrida novia siendo un exitoso científico.

-Lo sé, lo sé –le frotaba la espalda para consolarlo. Le parecía increíble que un guerrero tan fuerte se quebrara por la ausencia de una chica.

-¡Broly! –se escuchó la voz de Vegeta llamándolo –Necesito que te cambies y revises los archivos de las próximas misiones.

-No puede Vegeta –se molestó Bulma por la incomprensión de su ahora esposo –Está indispuesto.

-Ya voy –se soltó del agarre de Bulma dirigiéndose a seguir las órdenes de su hermano. Intuía la molestia de Vegeta y más tarde hablaría con él.

-¿Qué te pasa? –se levantó ella para encarar a Vegeta –eres un insensible, necesita consuelo.

-¡Y tú como siempre te ofreces para bridárselo! –respondió rabiando de celos.

-Piccolo –Bulma llamó a la niñera que se encontraba a pocos metros –Lleva a Trunks a comer algo.

El Namek atendió al llamado. Mientras que el rey se cruzó de brazos conteniendo las ganas de volar todo a su paso, ver a su hermano con su esposa tan cercanos le despertó profunda ira.

-Ahora dime ¿qué te pasa? –le preguntó Bulma mirándolo con cara de pocos amigos -¿No confías en mí?

-No me gustó la cercanía entre ustedes dos –lo soltó sin rodeos.

-Es tu hermano, necesita ayuda para superar la pérdida, sé lo que se siente –respiró profundo para controlarse –es el hombre más alegre del universo y su espíritu se apagó.

-Pues si te gusta tanto su espíritu entonces te hubieras casado con él –resopló Vegeta.

-Deja los malditos celos –respondió Bulma sin poder contenerse.

-Deja de ser tan cercana a mi hermano –le ordenó cegado por la rabia.

-Deja de ser tan estúpido –lo empujó y se dirigió a su habitación.

Cuando aceptó regresar a Sadala no ignoraba la complicada personalidad de Vegeta, pero lo amaba incondicionalmente, estaba a dispuesta a sacrificarlo todo por su amor y por su hijo. Sin embargo los celos ni siquiera tenían razón de ser.

Se tiró a la cama para llorar, odiaba que su esposo no confiara en ella. Lo de su relación sentimental con Broly nunca funcionó, ni funcionaría.

Mientras abrazaba su almohada no advirtió que el rey ingresaba a la habitación. Algo arrepentido se recostó junto a ella, pero Bulma se giró para darle la espalda. Se sintió ofendida por la actitud de su esposo.

-Milk te necesita en los preparativos de su unión –Vegeta rompió el incómodo silencio.

-En un momento bajo –respondió con voz indiferente.

-No sé qué me pasó –dijo Vegeta intentando disculparse.

-Necesito que confíes en mí – ella se giró para mirarlo a los ojos –soy una persona sociable y cariñosa, pero no quiere decir que busque a otro hombre.

-Es que Broly y tú tienen historia –se intentó excusar mientras se acercaba a ella.

-Una historia en la que me terminé casada con su hermano –apretó los dientes para contener la molestia.

-Es que no dejo de pensar en qué habría pasado si él te hubiera conocido antes que yo –se sinceró –las cosas pudieron ser diferentes, tal vez te habrías quedado con él.

-Es un gran chico –se incorporó sobre un brazo para recargar el codo y acariciar la mejilla de Vegeta –Pero jamás me hizo sentir las sensaciones que me despiertas tú, desde la primera vez que nos besamos algo se activó.

-Recuerdo ese momento –sonrió Vegeta –Te abalanzaste sobre mí.

-Para nada, fue pura estrategia para no ser despedida –confesó ella intentando bajar los humos de su esposo.

-Igual cuando de comiste las frutillas que estabas dispuesta a abusar de mí –rió Vegeta.

-Todavía me sonrojo cuando recuerdo ese momento –se tapó la cara con la almohada.

-De no haber llegado Tarble a interrumpir, creo que las cosas se habrían apresurado –analizó el rey.

-Las cosas sucedieron como debían pasar, todo fue a su tiempo –dijo acercándose para besar a su esposo –confía en mí, lo sacrifiqué todo por ti y no tengo ojos para nadie más.

-No inicies algo que no vas a terminar –dijo al sentir como las manos de su esposa descendían por su entrepierna.

-Tus obligaciones de rey te hacen aburrido, ¿dónde quedó aquel Vegeta que me llevaba a escondidas tras las cortinas? –recordó mientras descendía entre besos sobre su cuello.

-Tengo un par de minutos –Habló en tono seductor.

-Mi rey, amo nuestras reconciliaciones –gimió al sentir el masajeo de Vegeta que metió las manos en el escote del vestido.

-Trunks necesita hermanos –sugirió Vegeta conteniendo un gemido de placer.

-Tiene muchos tíos –respondió ella sin descuidar su labor.

-Quiero una familia grande –dijo Vegeta buscando medir la reacción de su esposa.

-Dos hijos –pausó sus movimientos para mirarlo.

-Cinco –Refutó divertido.

-Ni tú ni yo –sonrió –Tres, no más.

-Suena justo, y ahora –ronroneó él -¿En qué estábamos?

Sus uniones siempre desbordaban pasión. Con el transcurrir del tiempo se dieron cuenta que las relaciones de pareja no son sencillas y que tendrían muchos obstáculos por delante. Lo importante es la paciencia y comprensión.

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Aquí lo tienen, un breve epílogo a petición de Juanita Perez.

Notas:

*No todos los integrantes podrían tener un final feliz, pobre Broly.

*Vegeta en cualquier universo es celoso.

*Milk y Gokú están en vísperas de unirse.

*Tarble es muy joven para saber si Pepper es el amor de su vida. Esperemos no le suceda lo mismo que a Vegeta con su primer amor.

*Piccolo en cualquier universo es niñera.

*Kyabe nunca dejará de hacer travesuras.

*Bulma es bien aceptada por el reino, erradicaron a los conservadores y se ha ganado el respeto del pueblo.