El trío llegó a un callejón dónde destacaba una casa con una gran puerta de madera. Yuffie abrió la puerta y entraron en la casa. Dentro, Se podía divisar un hombre rubio, alto, con camiseta blanca, pantalones azules y unas gafas de piloto en la frente, estaba sentado frente a un gran ordenador, dando la espalda a los recién llegados (Link había visto nunca un ordenador, se preguntaba qué era ése artefacto) a su lado había un hombre anciano con gran barba, túnica azul y un gran sombrero de hechicero (con forma cónica).

-¿Dónde está el resto?- Preguntó Yuffie confundida.

-Se han ido al castillo de Ansem.- Dijo el hombre rubio sin prestar importancia.

- Me lo podrías haber dicho, Cid.- Dijo Yuffie molesta.

-Si, podría.- Dijo Cid secamente.

-¿Quienes son los que te acompañan?- Preguntó el anciano.

-Pues éste es Link y a Kairi ya la conoces.

- Encantado, yo soy Merlín.- Dijo con amabilidad.

-Oye una cosa, Merlín... ¿Podrías encontrarle algo de ropa a éste muchacho?- Preguntó Yuffie posando una mano sobre el hombro de Link.

-Claro, acompañame.- Dijo Merlín.

Link siguió a Merlín hacia fuera de la casa, a camino a la plaza comercial. Mientras, Kairi se quedó con Cid y Yuffie.

- ¿Y cómo están las cosas por aquí?- Preguntó Kairi acercándose a Yuffie y a Cid.

-A parte de que los sincorazón y demás bestias han vuelto a aparecer, todo está bien.

-No se lo tengas en cuenta, Kairi, el pobre está muy estresado.- Dijo Yuffie con una sonrisa.- ¿Verdad Cid?

-Si... Por supuesto.- Mustió Cid fastidiado, pero luego se animó un poco.- Después de un tiempo sin utilizar el sistema de seguridad, reiniciarlo es complicado.

-Ya me he encontrado con ése problema.- Dijo Kairi.-¿Y León y Aerith?

-En el castillo de Ansem el Sabio.- Dijo Yuffie.

-¿Ha pasado algo?

-Ni idea.- Dijo Yuffie.- Por cierto, ¿Cómo es que no vas con Sora?

-Él recibió una carta del Rey Mickey, él y Riku fueron a verle, a mí me capturaron y he acabado aquí.- Decía Kairi con lástima en su voz.

-Tranquila, él estará bien.- Empezó a decir Cid.- Ése muchacho es a prueba de bombas, y su amigo también.

Mientras tanto, Link caminaba junto a Merlín de camino a la plaza de la ciudad.

-Dime Link, ¿De dónde vienes?.- Preguntó Merlín con curiosidad.

-Pues no lo sé, desperté en una celda.- Empezó a decir Link.- En la misma mazmorra estaban Kairi y otro hombre que nos ayudó a escapar, luego aparecimos aquí.

-Pero percibo una aura extraña en ti.- Dijo Merlín serio.- No eres humano ¿Verdad?

-No.- Dijo Link secamente.- Soy un hylian, una raza diferente algo diferente a los humanos... Aunque, si te soy sincero, ya no se qué soy.

-¿Puedes explicarte?

- Digamos que yo no tendría que estar aquí.- Empezó a decir Link.- Hasta hace poco yo estaba... Muerto... Me resucitaron sin ningún motivo que yo sepa. Inexplicablemente, siento un horrible sentimiento de culpa hacia la chica que he acompañado hasta aquí... Estoy confundido.

-No te preocupes chico.- Dijo Merlín riendo, parecía que no le sorprendía que Link fuese un ser resucitado.- Encontrarás las respuestas tarde o temprano.

-¿Y usted?- Preguntó Link.- ¿Es un mago?

-Exacto.- Dijo el anciano con orgullo.- Y no soy uno cualquiera.

Llegaron a la plaza, estaba repleta de tiendas y puestos de venta.

- Bueno, es hora de deshacerte de esos trapos que llevas.- Dijo Merlín.

-También necesitaré alguna arma.

En la casa de Merlín aparecieron dos personas más, un chico alto, de pelo castaño, ojos azules, de expresión fría, vestía pantalones, botas y chaqueta negros ( la chaqueta tenía pelo blanco en la parte del cuello) también tenía una cicatriz en diagonal en la frente, la otra persona era una bella chica de largo cabello castaño amarrado en una trenza, grandes ojos verdes, su rostro era de expresión amable, llevaba un vestido rosa y botas de color café.

-¡León, Aerith!- Dijo Kairi emocionada.

Kairi fue dónde se encontraban, abrazó a Aerith e iba a hacer lo mismo con León, aunque éste solo le tendió la mano.

-Me alegro que estés bien.- Dijo Aerith sonriendo a Kairi.

-¿Y Sora no viene contigo?-Peguntó León.

-No, él y Riku están cumpliendo una misión explícita del rey.- Dijo Kairi algo triste.

Al rato aparecieron Merlín y Link, éste último con nueva ropa: Pantalones de color crema, botas marrones, camiseta blanca, chaqueta verde, sombrero puntiagudo verde, guantes sin dedos marrones y en su espalda se encontraba una espada envainada de alcance mediano (la vaina era marrón y la espada tenía una guardia redonda, toda plateada).

-Eso es otra cosa.- Dijo Yuffie guiñando un ojo y levantando el pulgar hacia Link.

Ante eso, Link no pudo evitar rascarse un poco la nuca algo tímido.

-¿Y ése quién es?- Dijo León con los brazos cruzados.

-Es Link, me ha ayudado a llegar hasta aquí.- Dijo Kairi.- Si no fuese por él, unos sincorazón hubieran acabado conmigo.

-Bueno dejémonos de historias.- Empezó a decir Merlín.- Está anocheciendo, vayamos a cenar ¿Qué decís?

En ése mismo momento, en otro lugar de ése mundo...

-Así que éste es el castillo dónde invocaron ésa cerradura... El camino hacia la oscuridad...- Empezó a hablar una voz medio humana, medio robótica.

-¿Crees que se podrá aprovechar?- Empezó a decir una voz apagada.- El castillo digo.

-No seas idiota, ha perdido sus fuentes de energía y todos los sincorazón desaparecieron.

-Lástima...

-No olvides cual es tu misión.- Dijo la voz robótica.

¿Sabes? Tanto secretismo me está matando.- Dijo el otro.- Podrías decirme cual es el fin de todo esto.

-No tenemos elección.- Dijo resignado.- Si no lo hacemos, él acabará con nuestro mundo, y sus métodos son demasiado drásticos.

-Yo no pertenezco a ningún mundo.- Dijo el otro secamente.- Al menos ya no.

-En todo caso, nadie excepto él sabe el propósito de todo este... Caso.

-Ya veo, somos sólo peones.

- Bueno, de momento tendremos que pensar un plan.- Dijo la voz robótica tratando de cambiar de tema.- Atacaremos mañana, necesitamos descansar un poco.

-De acuerdo.- Dijo el otro.- Viajar tanto me ha dejado destrozado.