La nave surcaba el espacio muy deprisa, Kairi estaba sorprendida ante el rendimiento de la nave, teniendo en cuenta lo pesada y tosca que era, Link ,por su parte, estaba encantado con lo que veía por la ventana.
-Por los dioses...- Dijo Maravillado.- Estamos surcando los cielos nocturnos, pero no consigo ver ni una nube.
-Link, ésto no es el cielo.- Dijo Kairi.- Es el espacio, digamos que está por encima del cielo.
-Impresionante.- Dijo el rubio.- ¿Estuviste alguna vez al espacio?
- Si, hace unos años.- Dijo Kairi, de pronto una luz roja empezó a iluminar la cabina.- ¿Qué es eso?
La muchacha echó un vistazo a la pantalla del ordenador. Éste informaba que se estaban acercando a un mundo, dónde, al parecer, se encontraba el objetivo que anduvieron siguiendo. La nave se acercó cada vez más a la atmósfera de ése mundo, los tripulantes se mantuvieron en silencio. Después de unos minutos, la nave aterrizo a la superficie de manera suave, Link y Kairi pudieron salir del vehículo. El chico estiró los brazos con fuerzas y dio un gran bostezo, mientras que Kairi se puso en guardia por si alguien les atacaba.
-¿Que haces, Kairi?- Preguntó Link secándose una lagrima causada por el bostezo.
-¿Cómo puedes estar tan tranquilo?- Pregunto la pelirroja indignada.- Aquí se deben encontrar quienes nos atacaron.
-Relajate, mujer.- Dijo Link sonriendo.- Disfruta de éste maravilloso paisaje.
Kairi miró incrédula a Link, pero después siguió su consejo. El lugar no estaba nada mal. Se encontraban en un frondoso bosque fértil, verde y repleto de vida, las mariposas revoloteaban por el lugar, se podían oír cantos de pájaros y el sitio estaba repleto de flores silvestres.
-Tienes razón, el sitio no está mal.- Dijo Kairi un poco tranquilizada, aunque no duró.- Pero dime, ¿¡Por qué éste bosque es tan gigantesco!?
-Meh, como se nota que no estás acostumbrada a la vida al aire libre.- Dijo Link sin prestar mucha importancia.
-Solo mira a tu alrededor.
Link le hizo caso sin mostrar mucho interés, aunque tubo que tragarse sus palabras. Todo era gigante: los árboles, las flores, las setas, los insectos y demás animales... Aunque Link siguió relajado.
-Aún así me gusta.- Dijo sonriendo.
-En fin... Cambiemos de tema.- Dijo Kairi masajeandose las sienes, luego se puso seria.- Desde aquí tendríamos que lograr divisar la nave de aquellos tipos.
El rubio asintió, ambos empezaron a buscar la nave enemiga por todos los rincones de aquel perímetro, pero no hubo suerte, ninguno encontró la nave.
-Pero si el ordenador marca que tendía que estar aquí.- Dijo Kairi angustiada.
-¡Kairi, ven un momento!- Llamó Link.
Kairi caminó hacia dónde estaba Link, éste, que estaba de cuclillas, se levantó con un objeto diminuto en la mano. Kairi, que estaba al lado de Link, examinó el objeto: rectangular, verde, con "dientes" dorados y la palabra "localizator" escrita en la superficie.
-Genial...- Dijo Kairi con sarcasmo.- Es el chip rastreador, se han adelantado a nuestra jugada.
Se quedaron en silencio, sólo se podía escuchar el cantar de los pájaros y las ramas de los árboles siendo suavemente balanceadas por la fresca brisa.
-¿Qué hacemos entonces?- Preguntó Link rompiendo el silencio.
-No lo se...- Dijo Kairi con la mirada baja.
-Demos un paseo.- Dijo Link tratando de animar a la chica.- A lo mejor se nos ocurre algo.
Ambos echaron a andar, aunque Kairi se mostró reacia al principio. Los enormes árboles no dejaban de sorprender a Link, mientras que Kairi seguía con la mirada baja. Ella se sentía mal, todo su plan fue un fracaso y ahora se encontraba en un mundo desconocido por ella, también se preguntaba si a Sora le pasó algún caso como es suyo. El paseo continuó hasta que Link se paró en seco, causando que Kairi se topara con su espalda.
-¿Que pasa?- Preguntó Kairi.
-Allá arriba.- Dijo Link observando la parte alta de un árbol.- He visto algo, ¡Vamos!
Link empezó a escalar el árbol por una enredadera en su tronco, luego vio que Kairi no lograba escalarlo, así que bajó, cargó con Kairi a su espalda de forma repentina (A lo que a Kairi le molestó un poco al principio), y volvió a subir por la enredadera que había en el tronco. A medida que subían Kairi pudo visualizar una pequeña ,aunque intensa, luz azul.
-Es verdad.- Dijo Kairi .- Hay algo allí.
Ante esas palabras Link aceleró el paso, haciendo que Kairi tuviera que aferrarse con mayor fuerza a los hombros del muchacho. Llegaron a la rama más cercana a la luz que vio Kairi, pero la luz no se encontraba allí. Link se encontraba tumbado a la rama jadeando por el cansancio, Kairi, que estaba de pie al lado de Link, buscaba con la mirada a la luz que vio.
-Quizás me lo imaginé.- Dijo la chica avergonzada.
Link se levantó, le costó un poco mantener el equilibrio. Una vez estable, sus jadeos cesaron, recuperó el aliento, y se dispuso a decir:
-Sal de dónde estés.- Dijo Link mirando a los lados.- No somos tus enemigos, sal de una vez, no te haremos daño.
De entre las hojas del árbol de al lado, surgió la luz azul, que presentaba una silueta femenina. Se acercó a la pareja y la luz empezó a atenuarse, dejando ver a una bella y joven chica de ojos verdes como esmeraldas, pelo corto y negro, orejas puntiagudas, su vestimenta constaba de dos piezas, una falda hecha con hojas rojas y un "top" también rojo, Su rasgo más destacado eran un par de alas transparentes que asomaban por su espalda (Parecidas a las alas de una libélula).
-¿Ves?- Dijo el chico sonriendo.
-¿Quienes sois?- Pregunto la chica alada, su voz era muy fina y delicada.
-Yo soy Kairi y él es Link.- Dijo la pelirroja con amabilidad.
-Mi nombre es Crysta- Dijo la chica.- ¿Vosotros también sois hadas?
-No del todo.- Dijo Link confuso.- Somos un par de humildes viajeros.
-¿¡Dónde estás!? ¡Crysta!- Se oyó una voz que se acercaba.
Al momento apareció lo que parecía ser un murciélago, o zorro volador, de descomunal tamaño (A proporción con el tamaño del resto de personas que estaban allí). Link puso su mano en la empuñadura de su arma, pero el murciélago les pasó por encima, estampándose de lleno con el tronco del árbol de dónde se encontraban. El animal cayo hasta la rama dónde se encontraban los demás.
-¡Oh no!- Exclamó Crysta, luego, fue a socorrer al animal.- Vampy, ¿Estás bien?
Kairi trataba de permanecer detrás de Link, no le agradaba estar al al lado de un murciélago tan enorme como ese. El animal, que se pudo levantar con bastante dificultad, era flaco, su tronco era de color marrón, mientras que sus alas eran completamente negras, tenía el morro alargado, unas enormes orejas en punta, unos ojos grandes con el iris rojo, finalmente, de su sien izquierda salían lo que parecían alambres, dónde emanaban algunos pequeños impulsos eléctricos.
-Creo que estoy bien.- Dijo el murciélago frotándose la cabeza, luego miró a Link y a Kairi y soltó un fuerte grito y se mostró muy asustado.- ¿¡Quienes son esos!?
-Tranquilo, no te vamos hacer nada.- Dijo Link tratando de tranquilizarlo.
-¡Mentira!- Dijo Vampy al borde de la histeria.- ¡Son humanos, míralos, llevan zapatos!
-¿Humanos?- Murmuró Crysta entre emocionada y curiosa.
-Mírame bien.- Dijo el rubio señalándose las orejas.- ¿Desde cuándo los humanos tienen éstas orejas?
-¿Y ella?.- Preguntó Vampy desconfiado.- Tiene las orejas redondas.
-¿Degeneración auditiva?- Dijo Kairi dudosa de sus propias palabras.
Se hizo un gran silencio incómodo. Kairi no podía entender porqué dijo eso, estaba nerviosa y asustada. Vampy, el murciélago, se quedó pensando unos instantes, frotándose la barbilla con la ala.
-Supongo que tienes razón...- Dijo finalmente.- Creo que los humanos no tienen ésa estatura, aunque no os quiero cerca de mí.
-Bueno yo me voy al Monte Peligro.- Dijo Crysta de repente.
-¡Espera!- Exclamó Vampy.- No vayas al Monte Peligro, allí hay humanos.
Ambos se fueron volando en la misma dirección, mientras que Link y Kairi se quedaron en silencio unos instantes en aquella rama.
- Será mejor que bajemos.- Dijo Link.
-No creo que pueda bajar.- Dijo la muchacha algo avergonzada.
-Pero has subido hasta aquí ¿No?- Dijo el rubio con una ceja alzada y sonriendo.
-Me has subido tu.- Dijo ella muy molesta.
-Pues si ha servido para subir, servirá para bajar.- Dijo Link.
Link puso una rodilla al suelo para facilitarle las cosas a Kairi, ella , resignada, se subió a la espalda de Link y éste arrancó a correr cual valiente corcel. Descendieron por la enredadera por dónde habían subido. A mitad del camino, Link se soltó, dejando que la propia gravedad les bajase, ante eso, Kairi no pudo evitar gritar durante la caída. El muchacho aterrizó solamente con los pies, Kairi se apresuró por bajarse de la espalda del hyliano.
-No lo vuelvas a hacer eso.- Dijo Kairi aún nerviosa.
-Lo siento.- Dijo tratando de disculparse.- Vayamos a por ésos dos.
-¿Por que quieres seguirlos?
-Ésa chica, me recuerda a una vieja amiga.- Contestó el rubio con pesar en sus palabras.
- Bueno, no tenemos nada mejor que hacer...- Dijo la muchacha resignada
Empezaron a correr hacia la dirección dónde se marcharon Crysta y Vampy, esquivando rocas, raíces e insectos (Eran de tamaño descomunal). Les interrumpieron de forma repentina, la aparición de una criatura negra. Surgió desde lo alto, volando con sus enormes alas de insecto, era de gran tamaño (Algo mayor que Vampy), tenía la forma de una mariposa, pero carecía de colores vivos, sus grandes y brillantes ojos violetas miraban fijamente al par de personas que tenía delante. Ambos se pusieron en guardia, Link desenvainó su espada y Kairi invocó su llave-espada. La criatura emitió un agudo chirrido e, inmediatamente, envistió a Link y a Kairi. Ambos salieron despedidos a lados diferentes, luego se repusieron y volvieron a ponerse en guardia.
-¿Como vencemos a éste?- Preguntó Kairi con prisa.
-Busca su punto débil.- Dijo Link.
-¿Como?
-Suele ser lo que más resalta.
La criatura abrió su boca, con dientes afiladísimos, y disparó un gran rayo violeta hacia Link, cosa que apenas pudo esquivar dando un salto hacia atrás con voltereta. Por su parte, Kairi, saltó hacia el enemigo con la llave-espada en alto, estaba confiada, demasiado... El monstruoso ser la rechazó creando una fuerte ráfaga de viento con un movimiento de su ala derecha. Kairi aterrizó de forma violenta al suelo de espaldas, causándole bastante dolor, también se golpeó la cabeza, dejándola inconsciente. Link, al ver esa escena, dio un gran silbido, provocando que la criatura se fijase en él. Link arrancó a correr sin dudarlo un segundo, cosa que la oscura criatura empezó a descender hacia el hyliano a una velocidad alarmante. El rubio pegó un gran salto, quedando ligeramente sobre el enemigo, dio una vuelta vertical sobre sí mismo, asestando un terrible tajo en el proceso, dando de lleno a la cabeza de la criatura. Link aterrizó de pie, mientras que el monstruo cayo de forma muy violenta, estampándose contra el suelo, al acto apareció una esfera violeta en el pecho de la criatura. Link dio un último salto hacia el pecho del monstruo y hundió su espada en él. Acto seguido la criatura se desvaneció y todo quedó en silencio. Link fue dónde estaba Kairi inconsciente en el suelo.
-Supongo que debo volver cargar contigo.- Dijo Link, cargó con la inconsciente Kairi a la espalda una vez más.- Tendremos que entrenar mucho, amiga mía.
El muchacho empezó a andar en dirección al Monte Peligro, nombre que no causaba mucha confianza. Avanzaba en silencio y sin prisa por el colosal bosque.
