Kairi despertó con un gran dolor de cabeza (De nuevo), lentamente abrió los ojos y observó que estaba en movimiento. Link, que cargaba con Kairi, avanzaba por el colosal bosque sin prisas, se podía oír un estruendoso sonido entre los árboles, un ruido parecido a un motor.

-¿Otra vez me llevas a la espalda?- Dijo Kairi algo molesta, aunque luego se puso irónica.- Así que es por eso que quisiste viajar conmigo...

-Lo hice porque la situación lo requería.- Dijo Link sin pararse.- Además, ya estamos cerca.

-¿Qué pasó con el monstruo?- Dijo la muchacha mientras que Link paraba su marcha.

-Tranquila, yo me encargué de él.- Dijo el rubio, mientras que Kairi se bajaba de su espalda.- El exceso de confianza es tu mayor enemigo.

-Lo tendré en cuenta...

Kairi y Link avanzaron por el bosque hasta que el gran ruido empezaba a hacerse insoportable. Los dos se ocultaron entre la maleza al ver lo que había delante suyo. Un grupo de personas gigantescas estaban marcando árboles con pintura roja en spray (Ponían una "X" roja en los troncos), luego, vieron una enorme máquina que avanzaba sin ningún problema por el bosque, lo que Link y Kairi pudieron ver fueron que carecía de ruedas, tenía tracción de oruga (Como los tanques), la máquina era de color naranja y en su parte frontal tenía multitud de hojas afiladas, pinchos y un par de grandiosas "pinzas" metálicas armadas con sierras mecánicas. Desde los altavoces, que se encontraban en la parte inferior de la cabina, se podía oír la voz irritante de el que se encontraba dentro de la máquina.

-Chicos, ¿Habéis marcado todos los árboles?

Todos respondieron afirmativamente, menos uno.

-¿¡Zak!?¿Has acabado?

-Estoy en ello, ¡Dejadme en paz!

Zak, el joven al que se referían, era un muchacho de espesa melena rubia, de porte atlético, piel morena, ojos marrones, vestía una camiseta de tirantes azul, pantalones vaqueros, zapatillas deportivas, un casco de obrero a la cabeza blanco y unos auriculares conectados a un walkman colgado de su cinturón. Zak estaba marcando árboles con el spray de pintura roja, al final, harto de los gritos de sus compañeros de trabajo, se alejó de ellos para encontrar un poco de tranquilidad, topándose con un enorme y tétrico árbol negro, de él desprendía un aura de maldad pura. Zak se asombró al ver ése árbol y , sin querer, lo marcó con una gran "X" roja en el tronco (intentó matar a una mosca rociándola con spray), aunque tampoco le importó. Crysra permanecía oculta entre las hojas, sentía mucha curiosidad hacia Zak, ella le seguía a una distancia prudente. El chico se giró y vio la brillante luz azul que desprendía Crysta, empezó a tratar de escapar de él escondiéndose en varios lugares, pero fue inútil. La colosal máquina empezó a cortar un árbol, al ver eso Crysta se quedó paralizada, cosa que Zak aprovechó para atraparla. El árbol empezó a caer en dirección dónde estaban Zak y Crysta, ésta, para salvarlo de una muerte segura, dio uso de su magia para encoger a Zak a su misma estatura. El hechizo hizo que el árbol no aplastase a Zak, pero su impacto contra el suelo hizo que los dos saliesen disparados a dos direcciones opuestas, Zak corrió peor suerte, ya que se quedó enganchado en una telaraña que se encontraba en el árbol que la máquina iba a triturar.

-¡Tenemos que salvarlo!- Dijo Kairi muy alarmada.

-No llegaremos a tiempo.- Dijo Link sereno.- Es demasiada distancia.

Crysta se lanzó volando hacia Zak e intentó despegarlo de la telaraña, pero ésta era demasiado fuerte para que la hada pudiese romperla, además, se acercaban a las entrañas de la máquina lentamente (Dónde se encontraban una gran multitud de sierras de disco de gran tamaño). Todo parecía perdido Link y Kairi se encontraban demasiado lejos para salvarlos, ningún obrero podía ver ni oír a los dos que estaban en peligro y la máquina no tenía ninguna intención de parar. Pero, de forma milagrosa, un ser volador fue sin ningún temor hacia dónde se encontraban Zak y Crysta, los agarró con las patas y los sacó de allí. Resultó ser Vampy, el murciélago, que apareció y desapareció tan rápido que pareció ser un borrón negro, pero salvó a la pareja de un destino fatal. Kairi y Link, que estuvieron observando la escena, suspiraron con alivio al ver que nadie resultó herido.

-Será mejor seguirlos de nuevo.- Dijo Kairi.- Tienen que saber lo de aquel monstruo.

-Pues será mejor apresurarse o les perderemos.- Respondió Link mientras que iniciaba su marcha.- ¡Vamos!

Ambos volvieron a seguir a Crysta y a Vampy hacia una zona apartada de dónde estaban previamente. Después de un rato andando, pudieron divisar a Crysta junto a un inconsciente Zak en lo alto de un árbol. Los dos subieron al árbol (ésta vez Kairi lo hizo por su cuenta) hasta llegar a la rama dónde se encontraban la hada, y el muchacho, tumbado en la rama inconsciente.

-Ya sé que atrapar a un hada es difícil.- Empezó a decir Link.- Pero tu te llevas la palma.

-Perdonadme por haberos hecho caminar tanto.- Trató de disculparse Crysta.- Pero tenía que ver qué pasaba allí.

-Tranquila, lo entendemos.- Dijo Kairi comprensiva.- ¿Pero ahora que harás con él?

-No puedo devolverle a su estado original.- Mustió la hada pensativa.- Tendremos que llevarlo a Ferngully para que Magi Lune le ayude.

Link y Kairi se quedaron un poco extrañados ante las palabras de Crysta, aunque luego creyeron en ella, después de salvar la vida de Zak, no tendría intención de dañarle. El hada vio un objeto marrón en el bolsillo de los baqueros de Zak, ella, repleta de curiosidad, sacó del bolsillo una cartera y una navaja plegable. En ese momento Zak se despertó, al ver a la chica sosteniendo su navaja y su cartera y mirándolo fijamente, no pudo evitar asustarse en sobremanera.

-¡Toma lo que quieras, no avisaré a los polis!- Dijo el chico aterrado.

Crysta, confundida, se acercó más al chico con curiosidad, sosteniendo la navaja desplegada.

-¿Estás bien?

- Si, ¿No vas a atracarme?- Dijo Zak confuso.

-No, ¿Por qué lo tendría que hacer?.- Respondió la hada.

Ante eso, Zak se alivió y, con delicadeza, le quitó la navaja a Crysta. El muchacho se fijo en las dos personas que también se encontraban allí, no pudo evitar alarmarse un poco al ver a Link, que iba armado, pero conservó la compostura. Crysta se mostraba sonriente al ver a un humano (Aún creía que Kairi mostraba una degeneración en las orejas), pero luego se le cambió la cara de repente, mostrando preocupación.

-Oh no... Vampy.- Dijo la hada preocupada, acto seguido, echó a volar hacia dónde se encontraba su amigo, estampado contra la parte de arriba del árbol de dónde se encontraban. Acudió a socorrerlo hasta que el murciélago volvió en sí, aunque no pudo evitar caerse del árbol. Zak, al ver al enorme murciélago, sacó su navaja, tomando a Vampy como una amenaza. Los dos empezaron a amenazarse mutuamente.

-¡Calmaos los dos!- Exigió Crysta.

-¡Él intentó matarte!- Dijeron los dos a unísono.- ¡Yo no, tu!

En ése momento, Kairi intervino colocándose entre los dos, separándoles.

-Nadie va a matar a nadie.- Dijo Kairi molesta.

Nadie dijo nada, Zak y Vampy dejaron de pelearse, los ánimos del grupo se relajaron y el muchacho se guardo su navaja en el bolsillo. Kairi volvió dónde estaba Link (A ella aún le asustaba un poco el aspecto de Vampy), mientras que las incógnitas empezaron a brotar en la cabeza de Zak.

-Un momento ¿Dónde estoy? ¿Qué me ha pasado? ¿Estoy muerto?- Empezó a preguntar Zak, con cada pregunta se ponía más nervioso.

Crysta empezó a explicarle al muchacho lo que vio, lo que pasó y lo que ella hizo para salvarlo, cosa que Zak se puso más nervioso aún. De mientras, Link, puso su mirada en la frondosidad del bosque, vio un destello entre la hierba, que nadie más pudo divisar.

-Crysta, ¿Querías ir a Ferngully no?- Preguntó Link.- ¿En que dirección se encuentra?

- Al Este.- Dijo la hada confusa.

-De acuerdo.- Dijo él, luego se giró para ver al grupo.- Id pasando sin mi, ya os alcanzaré.

El hyliano, sin dudarlo, saltó de la rama, Kairi intentó pararlo pero fue inútil. Link aterrizó al poco tiempo con los pies y la mano derecha, acto seguido, empezó a correr, adentrándose entre la maleza del bosque.

-¿Dónde irá?- Se preguntó Kairi.

-No te preocupes, ya nos encontraremos en Ferngully.- Dijo Cyrsta alegre.- Vampy os podrá llevar volando a los dos.

-¿¡Que!?- Dijero Kairi, Zak y Kairi al mismo tiempo.

Mientras tanto, Link, avanzaba por el bosque a paso ligero. No podía detenerse, tenía que inspeccionar lo que llamó su atención, ése destello. No se habría detenido de no ser por su tropiezo con algo, o más bien con alguien.

-Ouch...- Fue lo único que dijo el rubio desde el suelo, frotándose la cabeza con su mano.

-Podrías mirar por dónde vas ¿No?- Dijo una voz justo detrás de él.

Link se giró para ver quién había dicho eso. Se encontró con un curioso ser: era un especie de hombrecillo de baja estatura, de extremidades cortas y una gran cabeza dónde sólo albergaba tres pelos, sus ojos eran pequeños y se mantenían aparentemente cerrados, su nariz redonda y rosada era enorme al igual que sus orejas puntiagudas, estaba embutido en un traje de astronauta de color crema (Excepto la parte de las manos que eran rojas) y en su casco, que era totalmente transparente, llevaba una antena con una luz roja en la punta.

-¿Quién eres tú?- Preguntó Link ante el peculiar sujeto.

-¿Yo? Soy capitán de la nave S.S. Dolphin.- Dijo con orgullo, pero luego vio que Link lo miraba con expresión interrogante e intentó simplificar.- Yo soy el Capitán Olimar.

Mientras tanto, en el Monte Peligro...

La colosal máquina seguía con la tala de árboles sin pausar. Su siguiente objetivo: El gran árbol negro. La máquina avanzó hasta el tenebroso árbol, preparó las sierras mecánicas y empezó con la tala de árbol. Le cortó las ramas para que el tronco fuese "engullido" por la máquina. Una vez dentro de la máquina, el tronco fue cortado por múltiples sitios por sierras circulares, creando así multitud de tablas de madera iguales a partir del árbol negro. De aquellas tablas, salió una misteriosa substancia marrón, casi líquida, que se empezó a mover por voluntad propia. Aquel "ser" empezó a trepar por las tuberías, engullendo el humo que éstas desprendían.

-Delicioso, un humo de primera clase.- Dijo el extraño ser. Fue subiendo hasta llegar al "techo" de la enorme máquina.- ¿Como he salido del árbol?- Se preguntó a sí mismo, aunque en breve encontraría la respuesta.- ¡Por supuesto! Humanos, que criaturas más interesantes, tan espabiladas, tan descuidadas...

La criatura se coló por una rejilla de la máquina, yendo directo a su interior, dónde se podía contactar con el piloto y copiloto de la máquina.

-Nuevas órdenes muchachos.- Empezó a decir el ser, haciéndose pasar por el jefe de los conductores del artefacto.- Os quiero ver allí mañana, y que no os falte diessel, turnos dobles y sin descansar.

Ante ese cambio de planes, los trabajadores empezaron a quejarse, pero accedieron y se pusieron en marcha. Mientras tanto, la criatura, satisfecha, se fue a una parte más interior de la máquina, sufriendo una metamorfosis: De su forma casi líquida emergió un brazo sólido esquelético, y luego otro, finalmente apareció toro un cuerpo esquelético de color negro, luego, de él salió una gran cantidad de humo totalmente negro, apareciendo una silueta casi humana, totalmente negra excepto sus ojos y boca, que eran blancos.

-A partir de ahora éste será mi amor tóxico.- Dijo el sujeto de humo sonriente. Acto seguido, se metió en una especie de capsula. Ésta mandó directamente al sujeto al motor del vehículo mediante tuberías. Un rato después, apareció una versión gigantesca de él mismo, emergiendo de las diferentes chimeneas de la máquina, atemorizando a cualquier ser que lo viese.