En los confines del bosque, se podía apreciar a Link y a Olimar sentados, conversando junto a un extraño artilugio a su lado.

-Entonces dime, ¿Como has llegado hasta aquí?- Preguntó Link al pequeño individuo que tenía delante.

-Iba hacia mi planeta con ésta nave, el "Dolphin"- Respondió Olimar señalando la gran nave de su lado.- Pero una extraña fuerza atrajo a la nave hasta aquí, estrellándose en la superficie. Como puedes ver, está totalmente destrozada.

Tenía razón, la nave (o el "Dolphin"), era un transporte espacial con forma de cohete de colores rojo y blanco. Estaba totalmente estropeada, destrozada e inservible, e incluso se podían ver las piezas del Dolphin desperdigadas por el lugar. Lo único que parecía entero era una especie de antena parabólica situada en un lateral de la nave.

-Con lo que me costó repararla en el planeta Pikmin...- Dijo Olimar con la cabeza baja, al borde del llanto.- Lo peor de todo es que no podré volver a ver a mi mujer ni a mi hijo...

-Hey, no pierdas la esperanza, Olimar.- Dijo Link tratando de animarlo.

-No... Mi traje no podrá aguantar más.- Dijo él.- El aire del traje se acabará, y finalmente, terminaré inhalando grandes cantidades de oxígeno, que causará mi muerte.

Ambos se quedaron en silencio, era una situación muy delicada para Olimar, y Link le quería ayudar de alguna forma. Él entendió que su traje le protegía del entorno de el mundo al que se encontraba, pero no para siempre, y además debía llegar a su mundo antes de que el traje fallase.

-Un momento...- Empezó a decir el hyliano pensativo.-¿Cuánto tiempo dices que aguantará tu traje?

-¿Eh?- Masculló el pequeño cosmonauta confundido.- Pues... No lo se con total certeza, el traje no sufrió daños, pero el depósito de aire está por la mitad, así que calculo un par de semanas aproximadamente.

-Pues ven conmigo.- Dijo el rubio sonriendo.- Tenemos una nave y podríamos llevarte a tu mundo.

Olimar, confundido y emocionado al mismo tiempo, se levantó, dio unos pasos hacia Link y tomó sus manos en señal de agradecimiento, no podía contener sus lágrimas, la idea de volver a su hogar, de volver a ver a su familia, a sus amigos, ver a su hijo crecer... Le dio nuevas fuerzas para vivir una vez más.

-¿En serio me podréis llevar a mi mundo?- Dijo emocionado.

-Por supuesto.- Afirmó Link con una sonrisa.- Pero ahora debemos reunirnos con el resto de compañeros. Iremos hacia Ferngully.

Olimar asintió y empezaron su marcha en dirección Este.

Mientras tanto, Crysta, Vampy, Zak y Kairi seguían avanzando sin prisas hacia Ferngully (Crysta y Vampy iban volando a una corta distancia del resto). Mientras andaban, iban conversando.

-¿Cómo puede ser que ése monstruo destruye y devora tantos árboles? Es horrible.- Dijo Crysta mientras volaba cerca de Zak y Kairi.

-No es un monstruo.- Aclaró Zak.- Es una máquina.

-¿Que es una "máquina"?-Preguntó la hada con curiosidad.

-Pues es... No es un "alguien", es una "cosa".- Dijo el chico intentando dar una explicación razonable.

-Pero es horrible.

-Lo es si vives en un árbol.

-Yo vivo en un árbol...

Ante ésa respuesta, Zak no supo que decir, se quedó un poco chocado. Kairi y Vampy, que seguían la conversación desde cerca, no podían evitar dejar de desconfiar del muchacho rubio que les acompañaba. Para colmo de Kairi, Link se había ido sin mediar palabra, y desde su frustrante actuación previa ante el monstruo negro, desconfiaba de sus propias fuerzas.

-Crysta, ¿Falta mucho para llegar a Ferngully?- Proguntó Kairi.

-No falta mucho.- Respondio Crysta, luego se volvió a dirigir a Zak.- ¿Crees que esa máquina llegará a Ferngully?

- No, no, por supuesto que no.- Respondió Zak.- Digamos que está atrapada.

-¿Por ésas marcas rojas? ¿Son mágicas, verdad?- Preguntó la hada después de meditarlo un poco.

-¡Exacto!- Exclamó el muchacho sin acabar de creerlo.- Eres bastante lista, hada.

A Vampy y a Kairi cada vez les resultaba más falsa la explicación de Zak, mientras que a Crysta le fascinaba cada vez más. El grupo continuó adelante sin problemas, puesto que el trayecto fue tranquilo en aquel apacible bosque. Zak y Crysta continuaron conversando mientras que Vampy y Kairi (Que ya había perdido el miedo hacia el enorme murciélago) se mantenían al margen de sus conversaciones. Al cabo de unas horas el grupo llegó a Ferngully, un bosque repleto de vegetación, animales salvajes, enormes árboles centenarios (Entre éstos destacaba uno en particular, algo más alto que el resto) y un montón de hadas, éstas se sorprendieron al ver al grupo recién llegado.

-¡Hola a todos!-Saludó Crysta a todos los presentes.

En el acto, apareció un hada, un chico, voló hasta Crysta con prisa y con preocupación.

-¿Dónde te habías metido, Crysta?- Preguntó el chico alado.

-Fui al Monte Peligro y me encontré con un humano, Pips.- Respondió Crysta sonriente.

-¿Ésto es un humano?

Pips era un muchacho joven, con unas alas iguales a las de Crysta, de larga melena pelirroja, ojos verdes, esbelto y de orejas puntiagudas, Como vestimenta solo llevaba un taparrabos hecho de hojas amarillas y un par de aros en el bíceps izquierdo. Todas las hadas del lugar se alteraron ante la presencia de un humano en la zona, Kairi no entendía porqué causaba tanto revuelo la presencia de personas (Algunas miradas también se centraron en ella). Pips empezó a observar a Zak cada vez más de cerca.

-Es bastante pequeño ¿No?- Dijo Pips con una macabra sonrisa.

Luego, pegó un gran silbido, y, de la nada, apareció un colosal canguro. De su bolsa, el hijo del canguro sacó un objeto amarillo y liso. Pips, orgulloso, voló hasta estar sobre el objeto en cuestión (Él afirmaba que lo encontró por el bosque) y procedió a explica que era, a petición de el resto de hadas.

-Bueno... Es duro como una piedra, es liso, cuelga de él una liana...- Empezó a decir Pips con dificultad, puesto a que era la primera vez que intentaba describir el objeto.

Zak, de forma discreta, se subió al objeto y apretó un botón con el pie. Empezó a sonar la canción "Land of 1000 Dances" a todo volumen, ante eso, las hadas se espantaron y huyeron, ocultándose tras las hojas.

-¡Es un walkman, es música!- Dijo Zak tratando de calmar a las hadas.

Al momento, los habitantes del lugar empezaron a salir de sus escondites. Encontraron que la canción era pegadiza y la mayoría empezaron a bailar (Incluso Kairi, que fué animada por Crysta, empezó a bailar). Mientras tanto, llegaron Link y Olimar, agotados de tanto andar, empezaron a observar la escena con algo de incredulidad.

-¿Se puede saber que significa esto?- Preguntó Link algo molesto.

-Oh... Hola Link.- Dijo Kairi algo nerviosa, dejando de bailar, luego miró al pequeño hombre que acompañaba al rubio.- ¿Quién es él?

-Soy el Capitán Olimar.- Dijo el hombrecillo.-Mantengo un acuerdo mutuo con él.

-¿Cual?

-Te lo contaré luego...- Dijo Link algo nervioso.

La "fiesta" transcurrió sin incidentes, la gente cada vez estaba más animada. Pocos notaron que Zak y Crysta se fueron tomados de la mano.

-Que romántico...- Dijo Kairi sonriendo.

-En mi tiempo tenías que esperar un par de meses para llegar a hacer eso...- Mustió Link.

-Eres un anticuado.- Respondió ella.

Mientras tanto, en lo alto del enorme árbol, una anciana hada, de larga cabellera blanca, ojos verdes y un vestido hecho a base de pétalos de flor, observaba con decepción un paisaje desolador. Un gran rastro de árboles cortados, la destrucción del bosque... Todos los árboles cortados tenían una gran"X" roja pintada en el tronco. También pudo observar cómo la enorme máquina, proveniente del Monte Peligro, se aproximaba hacia Ferngully, destrozando todo a su paso. Sobre las chimeneas se podía ver la gigantesca y terrorífica silueta de humo, disfrutando de la destrucción.

-Hexxus...- Mustió la anciana con la preocupación reflejada en sus ojos.