Crysta se encontraba junto a Zak, estaban frente a un gran árbol, al lado de un río apartado de las demás hadas, entre ellos avían despertado fuertes sentimientos que cada vez resultaba más difícil de controlar, es más, mientras estaban a solas, no pudieron evitar darse un tierno beso mutuamente. Ella se separó de él, decidida, fue a buscar a la hada más sabia para que ayudase a Zak a recuperar su tamaño normal.

-Espera aquí Zak.- Dijo Crysta empezando a volar con una sonrisa en los labios.- Voy a buscar a Magi, ella sabrá que hacer.

La pequeña hada se fue, dejando a Zak solo frente al árbol, éste posó su mano sobre el tronco, de forma extraña, notó un terrible dolor en la mano.

-¿Éste es el dolor del árbol?- Se preguntó él muy confuso y preocupado, Luego observó que el hermoso río se convirtió en un horrendo torrente de un espeso y maloliente líquido de color marrón.- ¿Diésel? Oh no... La niveladora...- Dijo fastidiado.

Crysta buscó por todo el bosque a la anciana hada, Magi Lune. Después de mucho buscar, la encontró sentada en una rama de un árbol, su cara reflejaba decepción.

-¡Magi! Oh Magi, tengo que explicarte tantas cosas...- Empezó a decir Crysta emocionada, Magi seguía con la mirada perdida.- Fui al Monte Peligro y encontré a un humano, también encontré a un par de viajeros muy singulares,y...- La muchacha hizo una breve pausa y se empezó a preocupar.- ¿Magi, qué pasa?

La anciana no dijo palabra alguna, simplemente miró a Crysta a los ojos y luego le señaló a la joven con la mirada hacia un desolador paisaje de árboles talados. Crysta se posó sobre uno de los árboles talados y posó una mano sobre él, sintiendo en ésta un horripilante dolor.

-Magi, ¿Puedes curarlo?- Preguntó la joven hada.

-No lo hizo la naturaleza.- Empezó a decir la anciana, poniéndose a la misma altura de Crysta.- No puedo curarlo, ni tampoco pararlo...

-Zak puede hacerlo.- Dijo Crysta con nuevas esperanzas.- Él y los suyos podrán detenerlo con sus marcas rojas...

Magi no contestó, simplemente señaló el árbol, mostrando la gran "X" roja en el tronco. Era más, todos los árboles cortados estaban marcados con la distintiva marca roja. La joven hada pudo ver a varios hombres cargando troncos en un camión.

-Los humanos lo han hecho...- Dijo Crysta horrorizada.- Lo hicieron todo...

Mientras tanto, Kairi, Link y Olimar se encontraban sentados sobre el walkman, conversando sobre quién era el pequeño cosmonauta que llegó a Ferngully acompañando a Link. Éste explicó la promesa que le hizo a Olimar para que regresase a su mundo, Kairi quedó incrédula aunque fue comprensiva, al fin y al cabo era cuestión de vida o muerte.

-Dime una cosa Link.- Dijo Kairi, captando la atención del rubio.- ¿Como llegásteis hasta aquí?

-No hay mucho que decir.- Empezó hablar sin darle mayor importancia.- Un lagarto nos llevó hasta aquí. Primero nos quiso comer, pero luego creyó que éramos hadas.

-Ventajas de tener orejas puntiagudas.- Puntualizó Olimar.

Al momento, apareció Zak, llamando a Crysta a voces, pero fue interceptado por un furioso Pips.

-Dime Zak, ¿Qué está pasando?

-¿De que hablas?

-Ya lo sabes, ¡El Bosque!- Gritó furioso.- Tú sabes lo que pasa ¿Verdad?

Zak se giró, tratando dar la espalda a Pips, pero encontró a una multitud de hadas. El chico pudo divisar a Crysta, que se mostraba enfadada ante el humano.

-¡Me mentiste!- Exclamó indignada, luego se fue volando, tratando de perder de vista a Zak.

-Es cierto...- Dijo él con la mirada baja.- Los humanos han venido aquí a cortar árboles... ¡Y yo les ayudaba!

Todas las hadas presentes se disgustaron al oír esas palabras. En aquél mismo instante la hada anciana, Magi Lune, descendió desde las alturas, causando que todos se sorprendan ante su presencia.

-Los humanos han liberado a Hexxus.- Dijo con serenidad.- Seguidme...

Todas las hadas la siguieron sin dudarlo ni un segundo, dejando a Zak allí, de pie, sin saber que hacer, arrepentido por sus actos. Vampy, que observó la escena desde una rama, descendió al lado de Zak y posó una ala sobre su hombro.

-¿Sabes? No eres tan malo para ser un humano, eres un tipo influyente.-dijo el murciélago, tratando de animar a Zak.

Al momento, Kairi, Olimar y Link se acercaron también.

-Chico, nosotros intentaremos ayudar a las hadas.- Dijo Link mirando a los ojos de Zak.- Si quieres remediar tus errores, puedes venir con nosotros.

-¡Demostremos nuestra valía!- Exclamó Kairi animada, al fin podría demostrar que era capaz de valerse por sí misma.

-Perderé un tiempo muy valioso...- Mustió Olimar.- Pero ellos se merecen ser ayudados. Contad conmigo.

Zak se animó y procedió a seguir a las hadas junto al resto del grupo. Se iban a enfrentar al ser que controlaba la enorme máquina que talaba los árboles, sin saber como vencerla, aunque eso no les importaba... Avanzaban sin temor alguno hacia el peligro que acechaba más adelante. Vampy, en cambio, echó a volar hacia otra dirección.

Mientras tanto, todas las hadas (Crysta y Pips se encontraban entre ellos) se reunieron en torno de Magi para poder escuchar su discurso.

-Somos los guardianes de los bosques, los protegemos, los curamos... Pero, a veces, nos olvidamos de la magia...- Dijo Magi, acto seguido, recogió una semilla de un higo que tenía a su lado.- El gran poder de la creación, reside en cada pequeña semilla.

Empezaron a aparecer pequeñas luces que provenían de tonas las plantas del bosque, todas iban ahia dónde se encontraba, los árboles se iluminaron con una inmaculada luz blanca. Varios árboles empezaron a entrelazarse para crear una especie de "fortaleza" (Zak pudo entrar en ella, pero Olimar, Link y Kairi no pudieron). Las luces entraron en contacto con Magi dándole poder, todas las hadas empezaron a volar al rededor de ella, excepto Crysta que fue a verla.

-No quiero perderte Magi.- Dijo ella apenada.

-No lo harás.- Respondió la anciana sonriendo.- Siempre me tendrás contigo, Crysta... Recuerda todo lo que te enseñé...

Acto seguido, desapareció, dejando tras de sí un montón de pequeñas luces azules ,que cada una entró en contacto a cada uno de los presentes, incluyendo a Zak. Un rato después pudieron salir de la "fortaleza-árbol", encontrándose cara a cara con Hexxus, el ente hecho de humo, controlando a la enorme máquina, destruyendo todo a su paso. Ante la presencia del espíritu destructivo, el cielo enrojeció. Las hadas utilizaron su poder para entrelazar ramas de barios árboles, creando un especie de muro a partir de ramas, Hexxus, mofándose de las hadas, cortó las ramas con uno de los "brazos" de la máquina (Utilizando una de las pinzas de metal), ante eso, la mayoría de hadas huyeron présas del pánico hacia la fortaleza-árbol buscando refugio.

-Huid, pequeños.- Se mofó Hexxus entre risas.- ¡No podréis escapar!

Kairi, Link y Olimar observaban la dramática escena desde una rama del gran árbol que se utilizaba como fortaleza.

-Es hora de actuar...- Dijo Kairi.- No podemos dejar que ésta gente sufra por culpa de esa cosa.

-Estoy de acuerdo.- Dijo Link sin dejar de mirar al frente.- Kairi, será mejor que vengas conmigo, quizás tu arma le afecte.

-Ésa máquina se podrá apagar de algún modo.- Dijo Olimar.- Voy a comprobarlo.

Acto seguido, los tres descendieron de aquella rama y empezaron a correr si vacilación alguna hacia Hexxus. Mientras tanto, Zak se encontraba frente a la colosal máquina, a punto de ser aplastado, él se quedó paralizado ante la máquina, pero Vampy, que surgió de la nada, salvó a Zak por segunda vez, llevándoselo volando de allí.

-¡Tienes que llevarme hacia la niveladora!.- Exclamó Zak con prisa.

-¿Estás loco? No pienso morir aquí.- Dijo Vampy.

Ante ésto, Zak, golpeó los alambres de la sien izquierda de Vampy, causando que éstos empezaran a echar chispas, al acto, la mirada del murciélago cambió drásticamente, tenía una mirada desafiadora y una macabra sonrisa el la boca.

-Muy bien nene, ¡prepárate porque iremos a la GUERRA!- Dijo con un tono de voz extrañamente grave.

¡Si, mi capitán!- Exclamó el rubio.

El murciélago, con el muchacho agarrado con las patas traseras, voló directamente hacia la máquina, demasiado directo...

Mientras tanto, la aparición de diferentes seres oscuros bloquearon el paso a Kairi, Link y Olimar. Por su apariencia, se podía deducir que eran "sombras", los pequeños sincorazón negros.

-¿Más sincorazón?- Preguntó Link incrédulo.

-Eso parece.- Dijo Kairi invocando su llave-espada.

Ambos se pusieron en guardia (Olimar iba desarmado y no tenía manera de defenderse contra aquella amenaza). Link y Kairi empezaron a luchar contra aquellas bestias, dándoles muerte de manera simple con mandobles de sus armas, mientras que Olimar observaba desde una distancia prudencial. Todo parecía bien hasta que entraron en escena tres seres negros de gran tamaño con forma de mariposa negra (Iguales al monstruo que les atacó poco después de llegar en ese mundo).

-Otra vez no...- Mustió Kairi fastidiada.

-Tranquila, busca el momento justo para atacar.- Dijo Link con serenidad.- No cometas el mismo error.

La muchacha asintió, mientras que los tres monstruos les observaban desde las alturas con sus brillantes ojos morados. Olimar no pudo evitar sentirse intimidado ante la presencia de esos seres, pensó que todo sería más fácil con una gran superioridad numérica. Los horripilantes monstruos no tardaron en abrir sus terroríficas bocas para cargar energía, para, acto seguido, dispararla en forma de rayo. Link, que ya tenía cierta idea del comportamiento de esos seres, saltó hacia uno de ellos, se agarró a sus alas y se lo llevó hasta al suelo. El hyliano inmovilizo al monstruo e hizo que su cabeza apuntara hacia otro de los restantes que se mantenían en el aire. La criatura disparo su rayo, alcanzando directamente a uno de los suyos y acabando con su vida, el monstruo restante disparó es suyo hacia Link, causando que éste saliera despedido varios metros, cayera al suelo de espaldas y el monstruo que sostenía muriese. Kairi, decidida, miró hacia ése ser, ésta vez no podía fallar, tenía que abatirlo. Saltó directamente hacia el monstruo y éste empezó a batir sus alas, creando ráfagas de viento huracanados.

- ¡Ésta vez no!- Exclamó la muchacha con furia.

Estando en el aire, puso su llave-espada al frente y empezó a darle vueltas, cada vez más rápidas, disipando las ráfagas creadas por la criatura. El monstruo no pudo reaccionar, de forma inmediata. Kairi, atravesó el pecho de la criatura con una horripilante estocada. Cuando aterrizó, fue dónde se encontraba Link, que observó la actuación de la pelirroja atónito, ella le tendió la mano para ayudarle a levantarse.

-Ahora ha ido mejor.- Dijo ella sonriente.

-Jovencita, tengo que admitirlo.- Dijo Link mientras se levantaba.- Eres una caja de sorpresas.

Los tres se dirigieron hacia la máquina niveladora, dónde Zak volaba con Vampy hacia ella.

-¡Vamos, vamos!- Iba diciendo el murciélago.

- Vampy, a la cabina, vamos a la cabina.- Le decía Zak con prisa.

Ambos ascendieron hasta verse cara a cara con Hexxus.

-¡Lárgate, rata voladora!- Dijo Hexxus

El espíritu golpeó uno de los megáfonos que se encontraban allí, éste fue directo hacia Vampy.

-Oh no, eso va a dole...- No pudo acabar la frase, pues el megáfono le dio de lleno, provocando que éste cayera y Zak también.

El muchacho se estampó contra el parabrisas de la máquina, descendiendo lentamente. Él intentó llamar a los pilotos, ellos, confundidos se acercaron al parabrisas para examinar mejor lo que se estampó contra él. De repente, la cara de Hexxus se posó frente al cristal con una sonrisa en la boca.

- Muchachos, hora de trabajar.- Dijo con tono burlón.

Cuando los trabajadores vieron ése rostro, les entró el pánico y huyeron histéricos de la cabina, ante eso, Zak, intentó saltar hacia la puerta, pero sólo llegó a agarrar la palanca para abrir el compartimento, era tan grande que no se podía agarrar bien y lentamente se resbalaba. Estuvo a punto de caerse de no ser porque Pips le agarró la mano y le ayudó a subir.

-Necesitas un par de alas.

El rubio se coló por la ventana (Siendo ayudado por Pips), accediendo al interior de la cabina. Mientras tanto, Hexxus empezó a serrar el gran árbol dónde estaban las demás hadas, causando que cayeran hojas y frutas de él. Tratando de evitar lo peor, Zak anduvo por el cuadro de mandos y, con un gran esfuerzo, llego a la llave de contacto de la niveladora (Era tan grande como él) y le dió una vuelta. Las sierras mecánicas se pararon, los motores dejaron de rugir, las chimeneas dejaron de emitir humo.

-No... ¿Qué pasa?- Empezó a mustiar Hexxus con preocupación.- No... NO... ¡NO!- El ente se desvaneció creando un largo silencio... ¿Todo acabó? Todo apuntaba a una respuesta negativa. La tierra empezó a temblar, los cristales de la cabina se rompieron (Haciendo que Zak cayese de allí, pero sin lastimarse). De la parte superior de la niveladora emergió una terrorífica figura, una figura con forma de esqueleto negro, envuelto con una "túnica" de lodo verdoso, en su interior emergían fieras llamas. Su rostro calaverítico mostró una macabra sonrisa.

-Ése es su aspecto real.- Dijo Link algo intimidado por la gigantesca figura.

Todos se quedaron horrorizados ante la verdadera forma de Hexxus, parecía la reencarnación de la muerte y la destrucción. Entonces Crysta recordó las palabras de Magi, su mentora: "La magia de la creación reside en la mas pequeña semilla". Decidida, tomó una diminuta semilla de un higo que estaba a su lado, lo miró y luego miró a Hexxus. Tenía un plan, así que echó a volar directa hacia Hexxus, pero no pudo llegar a él, un campo de fuerza oscura le protegía, y la pequeña hada revotó, cayendo al suelo de forma violenta. Kairi vio lo sucedido y arrancó a correr hacia Hexxus.

-¡¿Adonde vas?!- Gritó Link incrédulo.

-¡A buscar su punto débil!- Respondió ella mientras se alejaba.

-Deberíamos ayudarla.- Dijo Olimar mirando al hyliano.

-Estoy de acuerdo.- Mustó Link.- ¡Vamos!

La pelirroja avanzaba sin miedo alguno hasta la enorme máquina, pudo ver que Hexxus posó sus manso sobre el gran árbol, causando que la vitalidad de éste disminuyera lentamente (Las hojas se secaban y los frutos se pudrían).

-Es hora de usar el amuleto.- Dijo Kairi mirando el objeto que le dieron Aerith y León.

El amuleto empezó a flotar en frente suyo, el dibujo gravado en la superficie (una lanza) empezó a brillar con una intensa luz dorada. Ésta luz captó la atención de Hexxus, que dejó de tocar el gran árbol. El amuleto desapareció, dejando sólo a la vista una esfera de luz dorada, que inmediatamente ascendió a los cielos, para después emitir un rayo de mismo color hacia la tierra, se pudo escuchar un extraño sonido cuando éste apareció en frente de Kairi (El sonido de un grito de guerra proveniente de un grupo de soldados). Al final de ese rayo de luz, emergió una figura humana, la luz cesó, dejando ver a un hombre de mediana edad, frente a Kairi, dándole la espalda, fornido, de pelo negro corto, vestía una túnica azul más una armadura dorada con protecciones en brazos y piernas,llevaba unas sandalias (Equipo militar de la Grecia clásica), como arma, tenía una lanza plateada en su mano derecha.

-¿Prostagma?- Dijo el hombre mirando a Kairi de reojo por encima de su propio hombro.

-Esto... ¿Puedes ayudarme a eliminar ésa amenaza?-Preguntó Kairi algo confusa.

-¡Kalos!- Exclamo el sujeto, acto seguido, pegó un enorme salto y atacó de forma directa a Hexxus, clavando su lanza en el campo de fuerza, desgarrando su protección lentamente. Kairi se sumó al ataque, ayudando al guerrero a abrir una brecha en el campo de fuerza, haciéndola más grande. Link fué a ver a Crysta, que se encontraba medio inconsciente.

-¿Estás bien?- Preguntó el hyiliano preocupado.

Ella, que se encontraba tumbada, junto a Zak y Pips, le tendió a Link (Olimar estaba a su lado) la semilla en plena germinación.

-Debes introducir ésta semilla al interior de Hexxus.- dijo la hada con dificultad.

-Podré hacerlo.- Dijo Link tomando la semilla que Crysta le tendió.- Necesitare la ayuda de Pips y Olimar.

Todos asintieron, ideando un plan. Pips agarró a Link por los brazos y le llevó directo a Hexxus, que volvió a atacar el gran árbol, mientras Olimar estaba agarrado a la espalda de Link (Parecía una mochila). Aterrizaron junto a Kairi y el misterioso guerrero.

-Mantened ésa brecha abierta.- Dijo Link dirigiéndose a ambos.

Acto seguido, él entró al campo de fuerza con Olimar en su espalda. Al entrar tuvieron una extraña sensación de vacío, sentían que la oscuridad les rodeaba. Link le dió la semilla a Olimar.

-Segunda parte del plan.- Dijo el hyliano confiando en sí mismo.

-Esta parte no me gusta...- Respondió Olimar.

Link agarró a Olimar y lo lanzó directo a la cara de Hexxus. Cuando Olimar estuvo a la altura de Hexxus, ése empezó a reír a carcajadas a causa de su aspecto, cosa que él aprovechó para lanzar la semilla en la boca del espíritu. Al entrar la semilla al cuerpo de Hexxus, el campo de fuerza implosionó, causando que Link y Olimar saliesen disparados por los aires, mientras que Kairi fue protegida por el guerrero, evitando la onda expansiva. El cuerpo de Hexuxus se empezó a llenar de plantas que germinaban sin cesar. Ante eso, todas las hadas salieron del gran árbol como un enjambre en su gran frenesí, su presencia causaba la germinación más rápida de las plantas del cuerpo de Hexxus. El guerrero invocado por Kairi dio un gran grito de guerra alzando su lanza, causando que unas tenues llamas azules rodeasen a cada uno de los presentes, aumentando su poder. Al final las plantas se hicieron enormes, destruyeron la colosal máquina y encerró a Hexxus entre ellas. Dónde antes había la cabeza de Hexxus, apareció una enorme cerradura brillante, de color blanco. La llave-espada de Kairi reaccionó ante ello, la muchacha apunto a la cerradura con su arma, ésta disparó un pequeño rayo de luz salió de la punta de la espada, impactando en la cerradura. Al final, todo acabó: Hexxus fue derrotado, el bosque se salvó y Kairi demostró su valía...