Link empezó a abrir los ojos, todo le daba vueltas, durante el combate salió disparado y se golpeó con un tronco. Cuando empezó a serenarse notó que se encontraba tumbado en el raso, también notó que Kairi estaba mirándole.

-¿Ganamos?- Preguntó él un poco ido.

-Si... Gracias al trabajo de todos.- Respondió sonriendo, ella se sentía alegre. Le tendió la mano para ayudarle a levantarse, éste aceptó la ayuda de Kairi.

-Un momento, ¿¡Y Olimar!?- Preguntó Link con prisa, incorporandose rapidamente.

-No te preocupes, se despertó antes que tú.- Respondió ella.- Vamos, nos están esperando.

Ambos empezaron a andar (Link lo hacía con dificultad). Llegaron al gran árbol, dónde se encontraba el resto del grupo, la mayoría de los presentes agradecieron a los recién llegados el esfuerzo que hicieron para ayudarles.

-Gracias, a todos.- Dijo -Crysta con una sonrisa.- El bosque ésta a salvo de Hexxus, y nunca volverá.

-Pero los humanos si.- Dijo Zak apenado.- Es por eso que me debo ir. Una parte de mí desea permanecer aquí

-Una parta de ti siempre permanecerá a aquí...- Respondió ella comprensiva. Luego, tomó una semilla del suelo y se la dio a Zak.- Recuérdalo, recuérdalo todo.

El muchacho dio media vuelta y empezó a andar, su mirada se encontró con la de Pips, éstos se dieron un apretón de manos (Para Pips era raro, pues era la primera vez que realizaba ese saludo).

- Quedate el walckman, tío.- Dijo Zak sonriente y levantando el pulgar.

-Gracias, "tío"- Respondió Pips imitando el gesto.

Luego se topó con los "viajeros": Kairi, Link y Olimar (Los dos últimos algo adoloridos).

-Has enmendado tus errores al fin.- Dijo Link sonriendo

-Estamos orgullosos de ti, Zak.- Dijo Kairi

-Si, eres un chico inteligente.- Acabó Olimar con serenidad.

-Gracias chicos...- Zak dió un corto abrazo a los tres. Cuando se separaron él continuó andando, Crysta recitó un encantamiento. Ése encantamiento llegó a Zak, devolviéndolo a su estatura original, siguió andando hasta que algo le llamó la atención. Vio a Vampy debajo del megáfono que Hexxus le arrojó, Zak, preocupado, fue a socorrer al murciélago: Le quitó el megáfono de encima y lo posó sobre su mano con sumo cuidado, empezó a acariciarle la sien con el dedo hasta que entró en contacto con los alambres del animal. Al momento, Vampy despertó, miró a Zak horrorizado.

-¡He encogido!- Exclamó el murciélago, luego se fue volando.

El muchacho plantó la semilla que Crysta le dio, la hada, con un movimiento de mano, hizo germinar la semilla de forma extraordinaria, devolviendo parte del color verde al lugar lleno de árboles cortados. El muchacho miró con asombro ése hecho y luego se fue junto los antiguos conductores de la niveladora, sus compañeros de trabajo.

Al cabo de un rato Kairi, Link y Olimar procedían en marcharse.

-Un momento, Link ¿Te acuerdas dónde dejamos la nave?- Preguntó Kairi confundida.

-¿Yo? Pues no.- Respondió Link sin dar mucha importancia.

-¿¡Y como la encontraremos!?- Exclamó ella con algo de desesperación.

-Creo que os puedo ayudar.- Dijo Olimar pensativo.- Por suerte, una de las pocas piezas que funcionan de mi nave, el "Dolphin", es el radar. Podremos encontrar esa nave.

Kairi notó un gran alivio, las palabras de Olimar eran de lo más reconfortantes. Los tres iniciaron su marcha hacia su nave, guiados por Olimar, pero Crystsa y Pips les interceptaron.

-¿Vosotros también os marcháis?- Preguntó Crysta.

-Si... Tenemos que continuar nuestro camino.- Respondió Kairi apenada.

-No os podemos pedir que os quedéis.- Empezó a decir la hada con la mirada baja, pero después la alzó con una sonrisa.- Solo os podemos dar nuestra humilde gratitud. Gracias...

Crysta y Pips hicieron una pequeña reverencia en señal de gratitud y respeto, los otros tres imitaron el gesto en señal de respeto. Se despidieron mutuamente, y, en silencio, Kairi, Link y Olimar se adentraron a las profundidades del bosque en pos de la Nave Gumi.

Mientras tanto, en un mundo lejano, se podía divisar una nave después de aterrizar de forma brusca en plena llanura, de ella, salieron dos figuras, un pequeño hombre con un cohete incrustado en la cabeza y a un muchacho de negro carente de brazo derecho, eran Gant y N. Gin.

-¿Has perdido tu habilidad de aterrizar o qué?- Preguntó el hombre de negro muy molesto.

-Yo no tengo la culpa de que se haya quedado sin energía en pleno vuelo.- Se defendió el cyborg.

Continuaron discutiendo hasta que llegó una patrulla de soldados armados con fusiles de asalto. La pareja se percató de su presencia y dejaron de discutir.

-El jefe os quiere ver.- Dijo uno de los soldados.

Ambos se sorprendieron y sintieron algo de temor ante ese hecho. En silencio, los dos siguieron a los soldados por las verdes llanuras bañadas por el sol veraniego, hasta llegar a lo que antaño fue un hermoso castillo blanco con altísimas torres (Algo reformado y reconvertido en base de operaciones). Entraron por la gran puerta custodiada por un par de guardias armados, caminaron por los pasillos de mármol iluminados por tenues luces situadas en las paredes, en silencio. Si el jefe les quería ver no quería decir nada bueno. El eco de sus pasos era omnipresente, llegaron a una gran cámara, bastante necesitada de luz, dónde el suelo estaba cubierto por una hermosa moqueta de tonos cálidos, habían varios ventanales tapados por cortinas rojas, dando una apariencia oscura al lugar, al fondo de la sala había un enorme mueble biblioteca y una mesa de despacho (junto a su silla). Los presentes pudieron divisar con un poco de dificultad a una figura tras la mesa, las sombras le rodeaban, impidiendo que los presentes le viesen la cara, aunque su mera presencia ponía a cualquiera nervioso (Lo más visible era la tenue luz de un puro consumiéndose lentamente).

-Señor, ya están aquí.- Dijo uno de los soldados saludándolo posando su mano en sufrente.

-Dejadnos solos.- Dijo el hombre tras la mesa con serenidad.

Los soldados obedecieron y salieron de la sala, dejando a Gant y N. Gin frente al misterioso hombre.

-Así que fallasteis...- Dijo el hombre sin despegar la mirada en los otros dos presentes, su voz ronca y fría, causaba respeto a Gant y N. Gin.

-Perdone jefe, le juro que no volverá a pasar.- Empezó a disculparse N. Gin.- Si nos diese otra oportunidad...

-¡Silencio!- Exclamó el jefe.- Primero la princesa del corazón y el sujeto resucitado escapan de éste mundo, luego el agente enemigo escapa de las mazmorras con la ayuda de ése maldito encapuchado y ahora nos acechan desde las sombras, luego vosotros no sois capaces de capturar a ésos dos en Vergel Radiante, y por último recibo la noticia de que Hexxus ha caído... ¿Como os creéis que me siento?

-Pero jefe.- Empezó a decir Gant, tratando de excusarse.- La muchacha y el de las orejas puntiagudas son más poderosos de lo que esperaba, no creo que vuelva a...

-¡Cállate!- Gritó el jefe golpeando la mesa con el puño.- No busques excusas, sois unos inútiles, ¿No podéis con una niñita y un semi-humano?. Pero, por lo menos, aún quedan camaradas de confianza... Señor Mann, acérquese...

Desde las sombras, apareció un hombre de avanzada edad, vestido con un elegante traje gris con corbata y zapatos a juego, a su espalda tenía un misterioso dispositivo (Su forma se asemejaba a una araña), tenía el pelo corto y canoso, ojos oscuros fríos y una expresión maliciosa.

-Hola caballeros, soy Gray Mann, mucho gusto.- Dijo el anciano con una interesada sonrisa.- Jefe, ¿me podrías prestar a éste par de jóvenes para un proyecto personal?

-Por supuesto, mátalos si quieres.- Respondió el jefe sin pudor.

-Si que nos tiene en estima...- Murmuró N. Gin con sarcasmo.

-Gracias.- Dijo Gray con una sonrisa aún más marcada.- Voleph, pasa, saluda a nuestros nuevos compañeros.

La puerta se abrió, dejando ver a una enorme figura, era un hombre, llevaba una pesada armadura negra con la parte del pecho, espalda y el brazo derecho amarillos,llevaba la un par de hombreras, la hombrera derecha era amarilla y redondeada mientras que la izquierda era negra con tres grandes pinchos asomando, su cabeza estaba oculta tras una máscara protectora de metal negro mate, lo único que se veía eran sus pequeños y fríos ojos marrones, el hombre en sí solo se podía describir como una enorme mole, su brazo derecho era un poco más grueso que el otro, además acababa en una especie de garra de cinco dedos (Se desconocía si esa garra era parte de la armadura o era su mano auténtica). El hombre avanzó hasta llegar al lado de Gray, sus pasos pesados resonaban en la habitación con un sonido metálico.

-¿Son ellos?- Preguntó secamente, su voz era ronca y demacrada.

-Exacto.- Respondió Gray.

- No quiero trabajar con un medio-hombre y un manco.- Dijo Voleph mirando fijamente a Gant y a N. Gin.

-Hace honor a su fama.- Murmuró Gant, hablando consigo mismo.- Fama de bastardo sin corazón.

-Preparémonos, las máquinas tienen que estar listas de inmediato.- Exclamó Gray dirigiéndose hacia la puerta. Voleph le siguió, mientras que N. Gin y Gant se quedaron perplejos.

-¡¿A qué esperáis inútiles?!- Gritó el jefe con ira. Los dos se apresuraron a irse de la sala, preguntándose qué tendrán que hacer, estando a las órdenes de Gray Mann. Máquinas...

En las profundidades del inmenso bosque, Kairi, Link y Olimar encontraron la Nave Gumi, el "Ícaro II". Se quedaron enfrente de la nave.

-Olimar, ¿Podrás enseñarme a pilotar?- Preguntó la muchacha con algo de vergüenza.

-Puedo enseñarte de camino a mi mundo.- Respondió Olimar con amabilidad.

-No perdamos tiempo, vayamos al mundo de Olimar.- Dijo Link animado.- Quiero ver más mundos.

-En el mío hay muy poco oxígeno.- Puntualizó el cosmonauta.- Así que será mejor que no salgáis de la nave cuando lleguemos.

El trío entraron en la nave, los motores se encendieron, emitiendo un poderoso estruendo, la nave se elevó y salió disparada directa al cielo. Se dirigían al planeta Hocotate, el mudo de Olimar.


Hola a todos y perdonen la demora.

Ya se que es un poco tarde y obvio pero enfin, mas vale aclararlo.

Como sabrán, el único personaje de mi invención es Gant. Personajes como N. Gin (Crash Bandicoot) es creación de Naughty Dog y propiedad de Sierra Entertainment (Al menos en la actualidad, creo), Voleph (Dragon Valor) es creación y propiedad de Namco y Gray Mann (Tam fortress 2, o al menos en el cómic de éste) es creación y propiedad de Valve.

Bien, aclarado ésto, disfruten y perdonen las molestias.

¡Saludos!