¡Hola a todos!
Aquí una de sus autoras favoritas (en mi imaginación) reportándose con una nueva historia.
Espero que les guste como mis historias anteriores, esta historia es mía de mí para ustedes.
Los personajes pertenecen a S. Meyer, yo solo juego con ellos.
Por favor pasen, lean y dejen sus reviews, ya que eso me motiva para seguir escribiendo.
Las invito a unirse a mi grupo: *Little Saturnito FanFictions*, ahí estaré subiendo imágenes, noticias y demás cosas de las historias.
Advertencia: Si la historia y la autora te dan lemmons... Procura tener a alguien o algo cerca. Gracias.
La canción se llama "Ya No Espero Más" de María León.
Advertencia de la advertencia: Este OS hace mención de eyaculaciones femeninas, penetraciones doble y tríos amorosos, si no les gusta o son de mentes cerradas y sensibles, por favor abstenerse de leer, y/o lean bajo su propia responsabilidad y por primera vez diré esto, NO se aceptan malos comentarios.
ATTE: *Little Saturnito*
Ya No Espero Más
Capítulo Único
- ¿Es en serio Edward Cullen? – pregunte deseando haber escuchado mal – ¿Qué acabas de decir? – avente el cepillo que tenía en la mano, este reboto en la cama para después permanecer inmóvil como temiendo que desquitara mi enojo contra el de nuevo.
- Bella no tengo tiempo para esto, estoy a punto de abordar el avión, nos vemos la próxima semana – fue lo último que dijo antes de cortar la llamada.
- ¡SERAS UN MALDITO EDWARD CULLEN! – estuve a punto de aventar también mi móvil, pero me contuve, acababa de reparar la pantalla y esta vez Jake si me lo cobraría – Pero esta me la pagaras – murmure dejándome caer en la cama y solté un suspiro.
Esta era la tercera vez que Edward cancelaba una cita… bueno, la cuarta. La primera vez lo deje pasar porque su padre había estado con él cuando me lo dijo.
Rose me dijo que era una completa tonta si perdonaba a Edward una vez más después de que cancelo nuestra escapada de fin de semana en mes pasado. Por fortuna, no había perdido la reserva porque Alice y Rose aparecieron en mi puerta una hora después de que les avise y pasamos tres días de chicas totalmente relajadas.
Pero esta vez… las chicas estaban en Francia en una importante reunión que podría cambiar el destino de su pequeña marca de ropa.
- Sera mejor que limpie todo – murmure poniéndome de pie. Se suponía que hoy era nuestro séptimo aniversario de novios y prepare una linda cena para nosotros. Edward había prometido que estaría aquí para celebrarlo, pero ahora mi "querido" novio se encontraba en un avión rumbo a Florencia a reunirse con unos accionistas prometedores para la compañía de transportación terrestre que la familia Cullen poseía.
Mientras que yo estaba sola en nuestro departamento. En verdad era una completa tonta por creer que esta vez sería diferente.
Al parecer las prioridades habían cambiado para ambos.
Susurras algo en mi oído
Me tientas con una palabra
Tus besos me han confundido
Pero no son más que una farsa
Mientras Edward parecía poner su trabajo por encima de nuestra relación, yo quería que esta avanzara a la siguiente etapa.
Por Dios, llevábamos diez años conociéndonos y siete de ser pareja. Él había sido mi primer novio formal y mis primeras veces. Estuvimos juntos cuando su padre sufrió un atentado de asesinato y cuando mi padre murió después de batallar con el cáncer de pulmón por más de veinte años. Dimos todo por evitar que nuestra relación fracasara en la universidad y terminamos por vivir juntos después de recibirnos de la universidad.
Pero tal parecía que Edward no pensaba en el futuro de nuestra relación.
No es que me urgiera el que me pidiera matrimonio, creo que ambos silenciosamente habíamos aceptado que no era el momento cuando empezamos a vivir juntos. Queríamos enfocarnos en nuestras carreras, Edward en la empresa de su familia y yo en mi trabajo como veterinaria.
Solté otro suspiro pesado cuando me pare delante del espejo.
El brillo de las lentejuelas de mi vestido plateado pareció burlarse de mí. Me había vestido para seducir, me daba vergüenza admitirlo, pero mi vida sexual con Edward había pasado de ser activa a desaparecer por completo. Había tenido la esperanza de que esta noche nos volviéramos a reconectar. No era una loca ninfómana como Rose, quien solía escaparse con su prometido una o dos veces al día para tener axxxion. Pero después de años de actividad constante, podía sentir la necesidad en mí.
Estaba a punto de quitarme el vestido cuando la alerta de mensaje llamo mi atención.
"Hey dulzura, tus mellizos favoritos están en la ciudad y más que listos para esta noche. Estamos en el bar de siempre. Deja por un momento a tu dulce novio y ten un poco de acción salvaje con nosotros.
- P&J"
Levante mi mirada y no pude evitar sonreír ante las palabras de mi amigo. Rápidamente me coloque mis tacones y retoque mi maquillaje antes de salir de este frío y solitario departamento.
Cada promesa que se rompe
Nos vuelve sabios con los días
Quitamos todo lo que estorbe
Aunque sea tu compañía
Los mellizos Whitlock, Jasper y Peter, eran mis mejores amigos (y amores platónicos) desde que era niña. Nos conocíamos desde que teníamos seis años cuando se mudaron desde Texas a Seattle después de que su madre se volviera a casar.
Desde el primer momento hubo una extraña conexión, siempre parecía que orbitábamos juntos, los tres.
No pude evitar sonreír mientras conducía rumbo al bar.
Mientras crecíamos podía sentir la atracción hacia ambos chicos. Nunca fue uno u otro, no era Jasper o Peter, el rubio o el castaño. No.
En la preparatoria todos pensaban que tenía una bizarra relación con ambos hermanos, que salía con uno y lo engañaba con el otro. Ninguno lo aclaraba, ni lo negaba. Todos podían ver lo posesivos que éramos entre los tres y nadie se atrevía a meterse. Solo los más valientes o estúpidos lo hacían pensando que podían romper al "Trio Whitlock" como éramos llamados.
Hubo una época en que trate de evadirlos después de que comenzara a tener mis primeros sueños húmedos.
No era Jasper o Peter el que aparecía en ellos.
Siempre los dos.
Los dos acariciando mi cuerpo al mismo tiempo, besándome por completo. Haciéndome el amor al mismo tiempo.
Fue en esa época cuando conocí a Rose y Alice, nos tocó hacer un proyecto juntas y conectamos al instante, cada una poseía algo que la otra carecía y nos balanceábamos.
Ellas eran las únicas que sabían de mi secreto y ellas fueron las que me hicieron ver que estaba completamente enamorada de ambos hermanos. E incluso me incitaban a que se los dijera, decían que nunca se sabía y capaz podía ser correspondida y tener a ambos.
Al final los cinco nos hicimos buenos amigos, pero ese lazo entre los tres permaneció y las chicas lo respetaban.
Fue en nuestro último año de preparatoria que conocimos a Edward y a los pocos meses nos hicimos novios para sorpresa de todos fuera de nuestro grupo.
Peter y Jasper lo aceptaban, pero no podían ocultar el desagrado que sentían por él.
Para cuando tuvimos que elegir universidades, cada uno se fue por su lado. Las chicas se fueron a Nueva York para estudiar diseño y moda, los mellizos regresaron a Texas para vivir con su padre mientras estudiaban ganadería y administración y Edward y yo nos quedamos en Seattle.
Los mellizos venían cada que podían para pasar tiempo con su madre y conmigo, bueno, lo poco que Edward permitía, ya que siempre se estaba quejando de las malas actitudes de ellos.
Sentia la emoción recorrer mi cuerpo mientras me acercaba al lugar.
Llevaba cerca de ocho meses en que no los había visto. La última vez, las chicas y yo habíamos viajado a Texas para el funeral de su padre, quien murió por un ataque al corazón. Las pocas llamadas y textos que tenia de ellos eran para decirme lo ocupados que estaban tratando de poner todo en orden en el rancho, el cual habían heredado.
Fue fácil dar con ellos una vez que llegue al bar, algunas chicas habían pasado a mi lado murmurando acerca del par de sementales texanos que estaban en la barra sin aceptar avances de ninguna mujer.
- Así que los vaqueros Whitlock decidieron visitar a los pobres citadinos – ambos voltearon a mirarme con sonrisas en sus labios y se levantaron para abrazarme con fuerza. Podía sentir las miradas de envidia de varias chicas al ver que yo si había obtenido reacción de ellos.
- Toma asiento – Jasper intento levantarse para cederme el lugar como buen caballero sureño, pero lo rechacé. El lugar estaba a reventar que no había más lugar por lo que me coloque en medio de ellos, podía sentir el calor de sus cuerpos al estar tan cerca de ellos.
La mano caliente de Jasper se posó silenciosamente en mi espalda baja desnuda mientras me apoyaba en su muslo mientras que la de Peter estaba en mi cintura. Yo tenía ambos brazos apoyados en sus hombros.
- ¿Y? ¿Qué le dijiste en Eddy? – pregunto dándome su característica sonrisa pilla y me tendía una copa de Martini de manzana.
- Esta en un vuelo directo a España – respondí encogiéndome de hombros y tratando de no mostrar mis sentimientos de enojo, decepción y tristeza. Pero claro Jasper era el empático y me conocía mejor que nadie, así que me pego más a su cuerpo – Estoy bien, solo no esperaba que lo hiciera en nuestro aniversario – dije y me tome todo el contenido de mi copa en un solo trago.
- En serio, Bells, ¿Por qué sigues con ese tipo? – pregunto Peter con voz seria, como muy pocas veces lo podíamos ver, él era la diversión en persona. Cuando simplemente me encogí de hombros en lugar de contestar le dio un trago a su wiski – Bueno, mejor olvidémonos de Cullen y vamos a divertirnos que la noche es joven – se puso de pie y tomo mi mano para dirigirnos a la pista, pude sentir como Jasper colocaba sus manos en mi cadera mientras nos seguía.
Comenzamos a movernos en cuanto encontramos un espacio libre. Jasper se colocó a mis espaldas mientras que Peter frente a mi coloco su mano en mi cintura.
Podía sentir mi cuerpo vibrar ante el calor de ambos cuerpos y los movimientos sensuales con los que nos movíamos. No era la primera vez en que los tres bailábamos así. Las chicas solían bromear sobre la forma en que los tres hacíamos el amor en la pista. La forma en que nos movíamos en sincronía despertaba la lujuria de todos los que nos vieran.
Edward odiaba eso. Al principio estaba más que celoso por la relación que mantenía con Peter y Jasper, aunque termino por aceptar el extraño lazo que teníamos, eso no quería decir que le gustaran "los espectáculos indecentes" que solíamos hacer. Claro, los mellizos me incitaban a hacerlo con más motivos cada que salíamos y terminaba siendo arrastrada por Edward hasta la casa para escuchar el sermón de Edward.
Pero esta noche no había Edward.
Esta noche, era una mujer más que libre. Y me deje llevar por ello.
Quiero algo para mí
Tú ya no me lo das
Siempre esperé por ti
(En este juego no existen las reglas
Doy llave a mi cuerpo, abre todas las puertas)
Ya no espero más
Algo había cambiado.
Pude sentirlo en cuanto los vi.
Los movimientos de ambos eran mucho más intensos que de costumbre, la electricidad que recorría mi cuerpo era mucho más caliente. El aliento de Jasper en mi cuello hacia erizar mi piel y las suaves caricias de Peter me tenían jadeando por aire.
En un punto las cosas cambiaron de rumbo.
Sentia los cálidos labios de Peter besando mi cuello, y las manos de Jasper acariciar mis muslos por debajo del vestido. Era la primera vez que las cosas subían de tono, claro, antes lo habían hecho solo por molestar a Edward, pero sentia que esta vez era mucho más diferente.
No estaba Edward.
No estaban las limitaciones que siempre nos habíamos puesto.
Siempre soy yo quien espera
Siempre caigo yo en tus redes
Hoy lo quiero a mi manera
Que me alcances, si es que puedes
La necesidad nos dominaba.
Los besos de Jasper eran dominante, mientras que los de Peter eran burlones y apasionados. Ambos te dejaban con ganas de más.
Ahora entendía por qué eran populares entre las chicas de la escuela. Demonios, no me sorprendía que fueran los solteros más cotizados de Texas, sabían cómo hacer que una mujer se mojara y estuvieran dispuestas a entregarse a ellos sin más pensamiento.
Cuando nos separamos pude ver la lujuria, la necesidad, y el amor en los ojos de ambos.
Solo nos quedamos ahí, parados en medio de la pista mirándonos a los ojos, tratando de adivinar nuestros pensamientos. Sabía que ellos esperaban alguna reacción de mí, solo había dos opciones: una era la que terminaría con nuestra relación y este extraño lazo que nos unía, mientras que la otra era terminar con mi relación con Edward, una relación que ya no me satisfacía.
- Solo una palabra Isabella – dijo Jasper en un tono de total calma. Toda la música a nuestro alrededor desapareció, únicamente estábamos nosotros tres mirándonos fijamente.
- Ve a casa, podemos reunirnos mañana en el lobby del hotel – Peter rompió el hechizo cuando no dije nada después de unos minutos, le hizo un movimiento de cabeza a Jazz, quien desapareció entre el mar de personas – Vamos, Jasper fue por tus cosas, lo esperaremos en el estacionamiento – coloco su mano en mi espalda y comenzó a guiarme hasta la salida. Ninguno dijo nada en todo el camino ni cuando llegamos hasta mi auto.
- ¿Cuándo regresan a casa? – pregunte en voz baja, tenía suerte de que aún no hiciera demasiado frío o me estaría muriendo congelada. Peter soltó el humo de su cigarro hacia el lado contrario.
- Pasado mañana en la tarde, pudimos hacernos esta escapada porque lo teníamos planeado desde hace tiempo – explico dándole otra calada. No pude evitar quedarme mirándolo.
Tanto Peter como Jasper eran altos y de piel ligeramente bronceada a pesar de que sé que pasan largas horas bajo el sol por su trabajo en el rancho, pero también eran polos opuestos tanto en actitud y personalidad como físicamente. Jasper tenía el cabello rubio y ojos azules, era más reservado y serio, y tenía una mirada que te hacia helar cuando se enojaba. Mientras que Peter tenía el cabello rubio un par de tonos más oscuro y ojos pardos, su actitud era más bromista, así como la voz cantante y sin filtro, era raro verlo molesto, pero no cabía duda alguna de que era hermano de Jasper.
- Conduce con cuidado – dijo Jasper cuando apoyándose en la puerta mientras me acomodaba en el asiento del conductor, Peter estaba recargado a lado todavía fumando – Y no es necesario que vayas mañana si así lo sientes –
Simplemente asentí y cerró la puerta.
Pude ver como se dirigieron a su auto de alquiler y salieron sin esperar a que yo lo hiciera primero, como era su costumbre.
Deje caer mi frente en el volante y solté un suspiro pesado. Después de unos segundos o minutos encendí el auto y salí del lugar.
No podía dejar de pensar en los besos que compartí con Jasper y Peter. No sabía que nos había sucedido, podía ver que no era algún efecto secundario del alcohol, ambos apenas y bebían una copa de wiski o un par de cervezas cuando salíamos y yo solo tome el Martini, así que no era como si estuviera borracha.
- Dios, todo es tan confuso – murmure cuando caí en cuanta de que de alguna manera había llegado hasta el estacionamiento del edificio en el que vivía. Esta vez deje caer mi cabeza en el respaldo del asiento y cerré mis ojos con fuerza.
Mala idea.
El calor, la sensualidad, la necesidad y el amor de los besos de ambos volvió a mi mente. La sensación de las caricias que daban a mi cuerpo y sin poderlo negarlo, me encendieron. Sentia el cosquilleo en mis partes íntimas, así como la humedad en mi ropa interior.
Nunca me había encendido así de rápido… ni siquiera con Edward.
Edward
Solté otro suspiro al recordarlo, pero también recordaba la razón que había ocasionado todo esto.
*** Flash Back ***
- ¿En serio Bella? ¿Volvió a hacerlo y no le dijiste nada? – Rose sonaba más que molesta cuando les conté que Edward cancelo una cena por segunda vez. Había podido librarme de su mirada matadora pero no podía salvarme de regaño – Bueno chica, ¿tú eres estúpida o qué? –
- Rose… -
- Rose – me corto imitando mi voz, cosa que me hizo sonreír, pero enseguida la borre o me mataría cuando me viera – No te das cuenta de que para Edward su relación ya no es lo primordial, para él lo más importante es hacerse millonario y engrandecer la compañía de su familia, dime, ¿Cuándo fue la última vez que ustedes salieron a cenar, a divertirse? Demonios Bells, ¿Cuándo fue la última vez que tuvieron sexo salvaje? Ese que te dejaba cojeando al día siguiente y con una sonrisa boba – sinceramente no lo recordaba y tal parecía que Rose tomo mi silencio como su respuesta – Si fuera tú, terminaría con esa relación y tomaría el primer avión a Texas para montarme a esos dos sementales por los que llevas suspirando desde niña – Rose no solía decirlo seguido, pero había ocasiones en las que decía las cosas que pensaba de una manera cruel pero sabíamos que eran verdad – No sé porque sigues negando lo que sientes por esos dos, estoy… estamos más que seguras de que ahora que todos son adultos pueden hablar de sus sentimientos, apostamos uno de nuestros mejores bolsos de colección de la próxima temporada a que ellos sienten lo mismo que tú, si no ambos al menos uno de ellos –
- … -
- Bella, ¿vas a seguir negándolo? ¿En serio quieres estar casada con alguien a quien no amas completamente? –
*** Flash Back End ***
Solté un suspiro.
Sabía que lo que Rose decía era verdad. No amaba a Edward completamente, no como ambos merecíamos amar y ser amado.
"A veces solo se tiene una oportunidad para para amar y entregarse por completo, en cuerpo, alma y corazón. Las tres al mismo tiempo, después solo lo puedes hacer con uno solo de estos elementos. Es como el amor de tu vida y tu alma gemela, muchas veces las personas tienen que elegir entre uno u otro incluso sin darse cuenta de que lo hacen, en ocasiones conocen a su alma gemela y tiempo después al amor de su vida o al revés, son muy pocas las que tienen la dicha de encontrar ambas cosas en una sola persona. Si tú tienes la fortuna de conocer a esas personas, amalas, entrégate por completo, si terminan juntos muy bien, sigue viviendo el amor, si no funciona con ninguno aun después de darlo todo, al menos quedaras satisfecha por el hecho que no desaprovechaste tu única oportunidad."
Las palabras de mi abuela llegaron por completo a mi mente.
Siempre lo había querido negar, pero lo sabía desde el inicio.
Eran ellos.
Mi alma gemela y el amor de mi vida.
No sabía cuál era cual, solo sabía que eran los mellizos Whitlock.
… entrégate por completo …
Mis pensamientos de dirigieron hacia la soledad que había sentido en el departamento, hacía tiempo en que la calidez de hogar que había intentado crear desapareció, no sabia en qué momento sucedió eso, tal vez fue en el momento en que las cosas entre Edward y yo nos comenzamos a distanciar. Ahora también caía en cuenta de que podía contar con la mano las veces en que dormimos en la misma cama desde hace tiempo.
Antes de que segundos pensamientos cruzaran mi mente, me encontré manejando rumbo al hotel en donde se hospedaban los chicos. Siempre se quedaban en el mismo cuando venían a la ciudad.
Ya te di a tirar los dados
Y dejemos a la suerte
El juego nos tiene atrapados
Porque no ganas si no pierdes
Entonces ocurrió.
Todas las piezas del juego cayeron en su lugar. Esas que me había negado a ver, y había querido reemplazarlas con un falso amor.
Todos lo sabíamos.
Solo debía girar la llave y abrir la puerta a lo que realmente quería.
A lo que realmente deseaba...
En este juego no existen las reglas
Doy llave a mi cuerpo, abre todas las puertas
- Bella – la voz de Jasper mostraba un poco de sorpresa, pero sus ojos brillaban ante la esperanza de verme de pie frente a su puerta. Sin decir palabra alguna, se hizo a un lado para dejarme entrar a su habitación. Peter y él siempre compartían una habitación.
Tal parece que al escuchar a su hermano hizo que entrara del balcón en donde había estado fumando. Podía ver que ambos estaban nerviosos y ansiosos ante mi presencia, los conocía muy bien como para ver que trataban de ocultarlo.
- Siempre me he sentido atraída hacia ustedes y en un punto me di cuenta de que me había enamorado de ambos – dije cuando ambos tomaron asiento en la cama doble, pude ver sus gestos de sorpresa por mis palabras – Pensaba que estaba mal, no sabía por qué me sentia así, creía que lo normal era que amara solo a uno de ustedes, pero no, mis sentimientos eran los mismos por los dos – tome un respiro – Me sentia tan confundida, no solo eran mis sentimientos hacia ustedes, sabía que no era normal el que me sintiera así con los dos, temía que si ustedes se enteraban se alejaran de mi si no sentían lo mismo o pensaran que era asqueroso, por lo que decidí esconder todo eso, con el paso del tiempo cada uno empezó a hacer su vida, a salir con otras personas, a seguir nuestros propios caminos – recordaba todas las veces que sentí celos al verlos con sus novias, o cuando me contaban sobre sus conquistas – Creí que al estar con Edward aclararía mis sentimientos hacia ustedes y por un tiempo pense que todo eso había quedado en el olvido… pero no es así – abrace mi cuerpo como si tratara de protegerme de su rechazo, lo que tuvimos en el bar podría haber sido debido al calor del momento, a la sensualidad y erotismo del baile, y no porque fuera algo que ellos sintieran realmente.
- ¿Y Edward? ¿Qué sucede con Edward? – pregunto seriamente Peter. La sola mención de mi… novio hizo que mi corazón diera un salto, pero la sensación de traición y culpa que debía sentir no apareció, más bien era como tristeza y soledad.
- Las cosas con Edward no han estado bien en varios meses, nuestra relación ya no es la misma, tal parece que sus prioridades cambiaron y nuestra relación no esta en esa lista – respondí dejándome caer en el sillón frente a las camas – Realmente… esta es la tercera o cuarta vez que Edward cancela una cita que teníamos, sinceramente ya perdí la cuenta, lo peor es que no se si soy una completa estúpida por creer en las excusas que pone por cancelar nuestras citas en último momento y no reclamarle o por seguir en una relación en la que me siento sola y vacía – dirigí mi mirada hacia mis manos vueltas puño. Los mellizos tenían la habilidad de calmar mis sentimientos, así como a hablar de las cosas que trataba de ocultar profundamente.
Sentia mis ojos inundarse por las lágrimas, no sabía cuanto tiempo llevaba guardando todo esto en mi pecho. Me sorprendió ver dos pares de botas ingresar a mi campo de visión lo que me hizo levantar la mirada. Ambos estaban parados frente a mí, mostrando su altura por completo, casi siempre olvidaba que eran completos sementales de sangre caliente y pura.
Ambos me tendieron una mano, y como si fuera lo más natural del mundo las tome, dieron un pequeño tirón y enseguida me encontré de nuevo en medio de los dos.
- ¿Por qué nunca hablaste con nosotros sobre ello? – dijo Peter, ambos mantenían mis manos entre las suyas y podía sentir el calor que emanaba de ellos.
No supe que decir, simplemente me encogí de hombros, ni yo misma sabía porque no lo había hecho cuando siempre acudí a ellos cuando algo me molestaba o me lastimaba, en esta ocasión no lo había hecho, tal vez por pena o para evitar un conflicto entre ellos, los mellizos y Edward se llevaban cordialmente pero siempre hubo esa rivalidad y celos. Siempre lo había atribuido a que los chicos solían actuar como mis hermanos mayores, y suponía a que solo hacían su trabajo.
- ¿Por qué decidiste venir Isabella? – la pregunta del millón la hizo Jasper, su mirada era intensa que me costo el sostenerla.
- Me canse de todo esto – respondí – He luchado por mucho tiempo contra estos sentimientos, no se si lo que paso en el bar fue cosa del calor del momento, pero por una vez y aunque sea solo una noche quiero experimentar esto que siento por ustedes – en un rápido movimiento me encontré de nuevo en medio de ambos hermanos, Jasper detrás de mi tomando mi cabello en su puño haciendo que recargara mi cabeza en su hombro mientras que Peter poso su mano en mi cuello haciendo un poco de presión. Al contrario de sentir miedo o enojo ante su actitud dominante, volví a sentir la excitación aparecer en mi centro. Sabía que los mellizos eran amantes dominantes, que les gustaba llevar el control a la hora del sexo, muchas veces lo escuche de las chicas de la escuela, pero experimentarlo de primera mano era algo completamente nuevo y ardiente.
Con Edward me costaba encenderme de tal manera en que ya lo estaba, no me malinterpreten, Edward era un hombre que sabia como llevarte al orgasmo. Solo que Edward era algo más conservador y era muy difícil para convencerlo de intentar cosas nuevas en la cama, así que ni hablar de sexo fuerte y dominante.
- No querida, nada de eso – murmuro Jasper contra mi oído haciendo que un placentero escalofrío recorriera mi cuerpo ante su acento sureño, sentia mis pezones rozar contra la tela del vestido.
- Así es dulzura, esto no sería nada de una noche – Peter se inclino solo un poco para rozar su nariz contra mi mejilla, con su altura no le fue muy difícil. Siempre había odiado lo pequeña que me sentia a lado de ambos, solo llegaba a la altura de sus hombros, pero por esta vez podía decir que me excito a más no poder – Nosotros no queremos tenerte una sola noche… -
- Lo nuestro será para toda la vida – las palabras de Jasper hicieron que abriera mis ojos por la sorpresa, y estas fueron reafirmadas por su hermano cuando enterró su rostro en mi cuello, haciendo que soltara un gemido alto cuando chupo con ansias. Estaba segura de que eso dejaría una marca más que notoria que tardaría en desaparecer.
Las manos de ambos comenzaron a recorrer mi cuerpo por encima de la poco ropa que tenía.
Mientras Peter se entretenía en mi cuello, Jasper hizo que volteara mi rostro y capturo mis labios en un sensual y necesitado beso.
- Mierda dulzura, siempre me han fascinado tus senos – escuche decir a Peter y no pude evitar soltar un gemido ahogado contra la boca de Jasper cuando sentí como su mellizo bajaba hasta mi pecho y tomar mi pezón en su cálida boca, al tiempo que tiraba de mi otro pezón con algo de fuerza.
- Peter, creo que necesitamos movernos a un lugar más cómodo – dijo Jasper cuando se separo de mi para dejarme soltar un gemido alto.
- Tienes razón hermano – respondió alejándose de mí pecho, no sin antes darle un fuerte tirón a mi pezón con sus labios – También necesitamos quitarle esta molestosa prenda – dijo, acto seguido tomo los tirantes de mi vestido y los deslizo por mis brazos, haciendo que esta cayera en el suelo, dejándome únicamente en mis pequeñas bragas de encaje negro y mis tacones. Peter se arrodillo frente a mí tomando el delicado encaje de mi cadera y lo deslizo hacia abajo, levanto mi pierna derecha para quitarlo y de paso retiro mi calzado, pero aun así no la soltó, si no que comenzó a dejar besos húmedos y la coloco en su hombro mientras subía muy lentamente. Era una suerte que Jasper estuviera en mi espalda porque estaba segura de que de no ser así me hubiera caído – Mmmm, hueles maravillosa – dijo enterrando su rostro en mi sexo – Ya estas más que húmeda dulzura – Jasper paso sus brazos por mis costados y tomo mis senos desnudos entre sus grandes y callosas manos, esto hizo que su hermano levantara mi otra pierna y la colocara en su otro hombro mientras enterraba su lengua en mi interior haciendo que soltara un grito de placer mientras cerraba los ojos con fuerza.
Dios, este hombre si que sabia como usar su boca para otra cosa más que decir tonterías.
- Te gusta eso, ¿no? – escuche la voz ronca de Jasper en mi oído al mismo tiempo en que lo sentia retorcer y tirar de mis pezones sensibles – Míralo Isabella, mira como Peter degusta de tu sabor – sus palabras hicieron que bajara la mirada y viera la cabellera rubia de Peter entre mis piernas – ¿Eso es lo que siempre imaginaste? ¿Tenernos a los dos dándote placer? –
- S-si – respondí con trabajo, ahora Peter tenía dos de sus dedos en mi centro mientras chupaba con ansias mi clítoris.
- Hermano, no sé qué le dijiste, pero esta cada vez más húmeda – comento Peter mirándonos desde su posición – Es tan estrecha que no puedo esperar para estar en su interior – no entendía cómo es que podía hablar como si no me estuviera follando con sus dedos, sentia como mis paredes internas cada vez más se comprimían contra sus dedos mientras algo se construía en mi bajo vientre – Dime dulzura, ¿alguna vez Eddy hizo que te corrieras tan fuerte al punto de tener una eyaculación femenina? –
- ¿Q-que? – pregunte confundida, entre el placer que Peter me estaba dando y el que Jasper no dejara de besar mi oído y de tirar de mis pezones hacían que mi cerebro no registrara muy bien las palabras de Peter.
- Tal parece que Cullen no sabe cómo complacer a una mujer por completo – dijo Jasper contra mi oído, su aliento cálido me hizo estremecer al tiempo que no paraba de gemir ante la velocidad en que Peter movía sus dedos - ¿Por qué no le muestras lo que es hermano? Muéstrale a nuestra amada Bella porque los hermanos Whitlock somos considerados los mejores sementales y amantes de todo Houston – y como si fuera una orden de su hermano mayor, Peter comenzó a mover su mano mucho más rápido y su boca se cerro alrededor de mi clítoris, chupando con tal fuerza que no paraba de retorcerme ante la proximidad de mi orgasmo.
Jasper tampoco se quedó otras, sus manos amasaban mis senos, sus dedos se cerraban alrededor de mis pezones, tirando de ellos de vez en cuando. El estimulo de ambos estaban haciendo estragos en mi cuerpo, que me estaban conduciendo a una locura total.
-E-estoy cerca – murmure sintiéndome cada vez más cerca. Tal parecía que ese fue lo que necesito escuchar Peter, porque lo sentí curvar sus dedos en mi interior, tocando ese punto dentro de mí que jamás había logrado encontrar.
- Cuando estés cerca, déjalo ir Bella – dijo Jasper. No pasaron más de un par de minutos más con los maravillosos movimientos de Peter para que me corriera fuertemente, pero aun así este siguió moviendo sus dedos.
- B-basta – murmure tratando de cerrar mis piernas y de retorcerme para alejarme de Peter, pero esta las alejo con su mano.
- Déjalo ir dulzura, solo déjalo ir – ordeno. Y sin más lo hice. Me deje ir sintiendo como algo salía de mi cuerpo mientras convulsionaba y gemía a más no poder.
- Eso es querida, lo hiciste muy bien – dijo Jasper dejando un beso en mi sien mientras soportaba todo el peso de mi cuerpo flácido, podía sentir a Peter repartiendo besos en mis muslos internos.
- ¿Qué te pareció dulzura? – pregunto Peter bajando con cuidado mis piernas, era una suerte que Jazz me sujetara o hubiera caído en cuando mis piernas estuvieron en el suelo – Apuesto a que nunca habías tenido un squirt – dijo poniéndose de pie, sentí mis mejillas sonrojarse al ver como su camisa negra se adhería a su pecho por la humedad. Peter siguió mi mirada y sonriendo comenzó a quitársela, dejando a la vista su pecho esculpido y ligeramente bronceado - ¿Por qué no nos movemos a la cama? Creo que sería más cómodo para todos – en un rápido movimientos, me encontré en los brazos de Jasper y me dejo caer en la cama, al tiempo en que se inclinaba sobre mi para besarme apasionadamente – Creo que es hora de que nosotros también le mostremos lo que tenemos para ofrecerle – agrego.
Jasper se alejo de mí, haciendo que soltara una leve protesta, hacía tiempo que había deseado besarlo y ahora que podía hacerlo no quería parar. Mis ojos se dirigieron a ambos hermanos, quienes no quitaban su mirada de mi mientras terminaban por quitarse la ropa, quedando completamente desnudos frente a mí.
Dios, creo que acabada de tener un mini orgasmo al verlo de esa manera.
Mientras que Jasper era un par de centímetros más alto que Peter por ser el mayor, era un poco más delgado, pero aun así podía ver que trabajaba en el ante los músculos que poseía. Mi mirada bajo y sentí mi boca secarse cuando vi su erecto pene. Era grueso y algo grande. Siempre lo había sospechado, más después de una ocasión había podido sentirlo contra mi cuando éramos adolescentes.
- Creo que me pondré un poco celoso y estas hiriendo mi ego hermosa – dijo Peter con tono dolido. Esta vez mi mirada se poso en él y pude ver como sonreía. Peter tenía un cuerpo más trabajado y marcado que Jasper, y un poco más bronceado. Entendía la diferencia entre ellos muy bien dado que Jasper se encargaba de la contabilidad del rancho mientras que Peter trabajaba con las cabezas de ganado y caballos. Baje la mirada hacia su miembro, a diferencia de Jasper, Peter era más delgado, pero lo compensaba con lo largo - ¿Te gusta? – pregunto tomando su miembro entre su mano y comenzó a moverla de manera perezosa, haciendo que me mojara mucho más.
- Demasiado – dije pasando mi lengua lentamente por mis labios. Peter y Jasper estuvieron conmigo en un parpadeo, cada uno con sus rostros enterrados en mi cuello y sus manos acariciando mi cuerpo mientras mis manos se cerraban en sus cabellos de oro.
La boca de Peter se apodero de la mía y la de Jasper bajo lentamente, capturando mi pezón entre sus dientes mientras que su mano se perdía entre mis muslos, jugando con mis labios todavía húmedos ante mi anterior orgasmo, haciendo que soltara un gemido placentero contra la boca de su hermano cuando adentro dos de sus dedos en mi interior.
- ¡AH! – no pude evitar soltar un grito cuando Jazz bajo por completo y enterró su cabeza en mi entrepierna, chupando con ambición mi clítoris sensible.
- ¿Qué te parece hermano? ¿No crees que es un manjar? – pregunto mirando como su hermano trabajaba su boca en mi sexo. Peter se movió, haciendo que mi espalda cayera en el colchón y en un segundo tenía su miembro más que erecto frente a mí, sin decir más lo tome en mi mano y lo introduje en mi boca, haciendo que Peter soltara una maldición cuando comencé a mover mi lengua a lo largo de pene – Eso es dulzura, eres puti fantástica con tu pequeña y sensual boca –
Esto era mucho mejor que cualquier sueño húmedo que haya tenido en mi adolescencia, demonios, era una cosa de otro mundo tener a los mellizos Whitlock dándome placer.
Quiero algo para mí
Tú ya no me lo das (Me lo das)
Siempre esperé por ti
Tanto Jazz como Peter sabían lo que hacían. No sabia si habían hecho esto anteriormente, me refiero a compartir a una mujer, porque tal parecían moverse con sincronía. Mientras uno se enfocaba en darme placer oral, el otro disfrutaba de lo que estaba haciéndole. Peter tenia su mano envuelta en mi cabello, podía sentir como de vez en cuando daba pequeños tirones cuando pasaba mi lengua en algún punto sensible.
(En este juego no existen las reglas
Doy llave a mi cuerpo, abre todas las puertas)
Ya no espero más
Podía sentir las paredes de mi interior comenzar a cerrarse alrededor de los dedos de Jasper, quien no daba tregua alguna a mi clítoris, aún estaba algo sensible por lo que no llevaría mucho que me volviera a correr.
Y así lo hice. Trate de apartar el rostro de Jazz de mi centro cuando me corrí fuertemente, pero él al igual que su hermano se negó a alejarse y a dejar de penetrarme con fuerza y rapidez.
Y volvió a ocurrir.
Me corrí de nuevo mientras sentia un líquido salir de mí. Solté un sollozo contra el miembro de Peter aun en mi boca, cosa que hizo que explotara en mi boca, llenando mi garganta con su caliente semen.
- B-basta – logre decir después de que Peter se alejara un poco. Jasper no había dejado de mover su boca y dedos – Jazz… ¡JASPER! – grite su nombre cuando me senti explotar de nuevo, haciendo que convulsionara contra el colchón.
- ¿Y? Deliciosa, ¿verdad? – escuche preguntar Peter a su hermano. Sentia mi corazón palpitando en mis oídos mientras trataba de regularizar mi respiración, pero esta se corto cuando senti algo abrir mi centro e introducirse lentamente en mi interior, cuando abrí los ojos pude ver como Jasper estaba entre mis piernas y abriéndose paso.
- Ah – gemí en voz alta y mi espalda se arqueo cuando lo senti llegar lo más profundo que podía.
- ¿Estas bien dulzura? – escuche decir a Peter, mi mirada se dirigió hacia él y lo vi sentado en la cama de al lado acariciando su miembro.
- S-si – respondí sin poder apartar mi mirada de él.
- No es que me moleste cariño, pero necesito que te enfoques en mi por ahora – Jasper enterró su rostro en mi cuello para comenzar a moverse lentamente.
- Ah, Jasper – gemí su nombre enfocándome en sus movimientos. Mis brazos se enredaron en su cuello y mis piernas en su cadera cuando comenzó a penetrarme con mayor fervor que me tenía jadeando su nombre - Oh, así, más fuerte Jasper –
Me sentia tan sensible ante mis anteriores orgasmos y la manera en que se movía Jasper hacían que estuviera más que lista de nuevo.
Mis paredes internas comenzaron a cerrarse alrededor de su pene, Jasper se irguió apoyando sus manos a cada lado de mi cabeza para moverse más rápido y con fuerza que me tuvo gritando su nombre de nuevo mientras me corría a su alrededor al tiempo que encajaba mis uñas en sus bíceps.
- Es jodidamente fantástica cuando se corre – escuche decir a Peter, senti el colchón hundirse a mi lado para después unas suaves caricias remover los cabellos que tenia pegados en mi frente – Más que maravillosa – sonrió cuando nuestros ojos se conectaron. Peter bajo su rostro e unió nuestros labios en un sensual beso, el cual me tenia húmeda de nuevo en cuestión de segundos - ¿Estas lista para mí? – preguntó retóricamente porque enseguida lo tenia entre mis piernas y rozando su miembro contra mi húmeda entrada, haciendo que gimiera levemente – Tan húmeda y caliente – dijo – Mierda dulzura, estas tan estrecha – lentamente se adentro en mí interior, haciendo que me estremeciera.
- Peter – jadeo su nombre cuando comenzó a moverse, mientras que Jasper era fuerte y rápido, Peter era lento y preciso – Ah… Ah… -
Peter paso sus brazos por debajo de mis rodillas y levanto mis piernas, colocándolas en sus hombros para embestirme en lentos y fuertes empujes.
- ¡Ah! – mis manos se enredaron en su cabello y sin importarme tire de él para unir nuestros labios en un fiero beso – Justo ahí Peter –
- Vamos cariño, córrete, córrete para mí – dio un par de estocada en el punto preciso y volví a correrme, apretando mis paredes internas alrededor de su miembro y ahogando mi grito de éxtasis en su boca.
Uh, no, no, no, no, no, no, no
No, no, no, no, no, no, no, no
Ya no, no, no, no, no, no, no
No sabía cuando tiempo paso, pero la próxima vez que mi mente registro algo estaba en la cama con un par de cuerpos a cada lado de mí. Sabía que Jasper estaba frente a mí, reconocía la pequeña cicatriz a su costado derecho, se lo había hecho cuando intentamos hacer una casa del árbol en su patio trasero poco después de que nos conocimos.
Senti suaves besos en mi hombro mientras un fuerte brazo pegaba mi cuerpo a su pecho.
- Ustedes no se corrieron – dije en un susurro, Peter volvió a dejar un beso en mi hombro mientras que Jasper apoyo sus labios en mi frente – En cambio, hicieron que me corriera seis veces –
- Tenemos mucho más aguante del que te imaginas – contesto Peter pegándose más a mi cuerpo, pude sentir su muy despierto pene rozaba mi trasero, haciendo que me estremeciera.
- Tal vez sea momento en que vea que tanto pueden durar – dije para moverme y quedar de rodillas frente a ellos, las sabanas cayeron, haciendo que los tres quedáramos al desnudo – Sentados uno a lado del otro – ordene, ambos sonrieron, pero acataron la orden, sentándose recargados en el cabecera de la cama. Ellos estaban más que listos – Saben, siempre supe que estaban bien equipados – dije colocándome en medio de sus muslos y tomando en cada mano sus penes, ellos soltaron un leve siseo cuando comencé a mover mi mano lentamente.
- ¿Como lo supiste? – pregunto Jasper dejando caer su cabeza contra la pared y cerrando los ojos mientras incrementaba el movimiento de mis manos. Peter tuvo un reacción parecida.
- Esas noches de campamento en las que solíamos dormir juntos no eran mucho por las pesadillas o por el frío que solía tener por dormir en el suelo – respondí dándoles una sonrisa pilla al tiempo que me acercaba a él para besarlo sin dejar de hacer mi "trabajo manual" en ellos - Despertar cada mañana con sus erecciones presionadas contra mi era un placer culposo y sin mencionar las veces en que metían sus manos debajo de mi blusa y jugaban con mis senos mientras estaban durmiendo –
- Realmente no estábamos dormidos, cariño – dijo Peter tomando uno de mis senos y comenzando a jugar con mi pezón – Siempre me gustaron sus senos, más en tiempo de verano, tenia que contenerme para no lanzarme sobre ti, tomarlos en mis manos y follarlos – dicho esto, se inclino y tomo mi duro pezón entre sus labios, succionando con avives.
- Si, más cuando íbamos a nadar, ver estas preciosidades en un escaso pedazo de tela cubriéndolos era muy difícil – comento Jazz también jugando con mi desatendido seno.
- Por mucho que me encanten sus atenciones, creo que es mi turno para probarlos – dije alejándome de ellos – Aunque pensándolo bien, hice que Peter se corriera en mi boca, así que ahora será el turno de Jasper – sonreí cuando Peter soltó un bufido, dándole una ultima caricia a su miembro, me acomode entre las piernas de Jasper y sin dejar de verlo a los ojos pase mi lengua muy lentamente hasta su glande hinchada. Soltó un siseo cuando cerré mis labios alrededor de su cabeza y succione con algo de fuerza.
- Dios, eres maravillosa – dijo colocando su mano sobre mi cabeza y acariciando mi cabello cuando comencé a mover mi boca de arriba abajo. Jasper dio un leve tirón a mi cabello cuando su punta llego hasta lo más profundo de mi garganta, debo decir que me dolía un poco la mandíbula, Jasper era un poco más grueso que Edward y un par de centímetros más largo – Mierda, tan bueno – podía sentir como me mojaba cada vez más. Deseaba tanto poder tocarme mientras cumplía una de mis fantasías secretas.
Edward no era muy fanático del sexo oral, pero cada vez que lograba que lo practicáramos no paraba de imaginar que era uno de los mellizos. Eso hacia que me excitara mucho más.
- Bueno, bueno, como veo que estás dándole un maravilloso tiempo a mi hermano es justo que yo también te de un poco de atención – y sin más, Peter se introdujo en mí de una sola estocada, habiendo que gimiera contra el miembro de su hermano aun en mi boca – Vaya, vaya, estas tan húmeda – dijo mientras me embestía con fervor.
Tuve que retirar el pene de Jasper de mi boca para inhalar un poco de aire, pero aun así no deje de mover mi mano.
- Pense qué harías que mi hermano se corriera – comento Peter mientras se detenía, haciendo que protestara – Vamos dulzura, debes cumplir con tu palabra – cuando vio que volví a introducir el pene de su hermano en mi boca, Peter comenzó a moverse. Fuerte y preciso.
En la habitación solo se podían escuchar el sonido de nuestros gemidos, respiraciones y el golpeteo de nuestras pieles calientes y húmedas por el sudor.
No paso mucho tiempo para que los tres explotáramos en un magnifico orgasmo. Esta vez pude sentir como Peter se corría en mi interior mientras que Jasper lo hacia en lo profundo de mi garganta.
- Dios, podría acostumbrarme a esto – escuche decir a Peter después de unos minutos tratando de recuperar el aliento. Cada uno estaba en un pedacito de la cama.
Quiero algo para mí (Uh, no, no, no, no, no, no, no)
- Siempre estuvimos enamorados de ti – las palabras de Jasper hicieron que me sentara de manera repentina y volteara a mirarlo, sus ojos azules me miraban intensamente, demostrándome que hablaba muy en serio.
- Podíamos notar que sentías cierta atracción hacia nosotros, pero no sabíamos muy bien por cual – agrego Peter tomando asiento – Con Jazz discutimos que si algún día mostrabas interés por uno de los dos el otro se daría por vencido, sin discusiones o malos modales, ya que sabíamos que te dolería mucho perder al otro – no podía creer que los mellizos estuvieran dispuestos a tanto por mi – Pero después comenzaste a salir con Cullen y decidimos que era mejor no traer el tema de nuevo, tú te veías feliz y era lo que nos bastaba –
Tú ya no me lo das (No, no, no, no, no, no, no, no)
- Pero últimamente veíamos que no eras feliz con Edward, podía sentir lo ansiosa que te ponías y sospechábamos que las cosas no andaban bien, por eso es por lo que quisimos venir para averiguar qué pasaba – dijo Jasper – No teníamos planeado lo que sucedió en el bar, simplemente no pudimos contener más lo que sentíamos por ti, sabíamos que era una apuesta en la que podíamos perderte, pero nos quisimos arriesgar –
- Pero tal parece que ganamos – sentí como Peter hacia mi cabello de lado y sus labios dejaban un beso húmedo en mi hombro, haciendo que soltara un leve suspiro.
- Lo que dije anoche es verdad, Isabella – las palabras de Jasper causaron que un escalofrío recorriera mi cuerpo, y nada tenia que ver con los besos y caricias que Peter me había estado proporcionando, ante lo dicho por su hermano se detuvo por completo y alejo su cuerpo del mío – Nosotros no te queremos para una sola noche –
Siempre esperé por ti
- Queremos que seas nuestra, solo nuestra – sentí a Peter moverse y colocarse a lado de su hermano, ambos me veían fijamente – De los dos – esa tres palabras hicieron que mi corazón latiera alocadamente.
- ¿De los dos? – pregunte débilmente.
- Dijiste que sentías algo por nosotros dos, y nosotros sabemos lo que sentimos por ti, jamás te haríamos elegir – respondió Jasper.
- O si sientes algo realmente fuerte por solo uno de nosotros, estamos dispuestos a dejar esta noche como un recuerdo y puedes elegir tener una relación monógama – agrego Peter, su mellizo asintió en silencio confirmando sus palabras.
- ¿Están queriendo decir, que estarían dispuestos a compartirme sentimental y sexualmente? – pregunte asombrada.
- No te estaríamos compartiendo, estaríamos disfrutando juntos del amor que le tenemos a la misma mujer – Peter me dio una sonrisa ladeada.
(En este juego no existen las reglas
Doy llave a mi cuerpo, abre todas las puertas)
- No te presionaremos a que decidas ahora, podemos dejar esto hasta aquí y… -
- No tengo que pensar nada – no deje que Jasper terminara lo que estaba diciendo – Sabía lo que quería cuando vine. Sabía que quería experimentar lo que sentia por ustedes, por los dos – sus bellos ojos se abrieron ante mis palabras.
- ¿Y que pasara con Cullen? – pregunto Peter.
- … Sabía que no importara lo que eligiera o pasara esta noche, mi relación con Edward no sería lo mismo – respondí soltando un suspiro – Rose me ha hecho ver que para Edward nuestra relación no es importante como antes, que solo sería su eterna novia, y no parecía pensar en el matrimonio para nosotros – pude ver la sorpresa en sus ojos por lo que me apresure a aclarar – No, no es que este tan desesperada por casarme, pero después de siete años de noviazgo pense que era lo que seguía en nuestra relación –
- Entonces piensas terminar con él – tal parecía que los mellizos se habían sincronizado para decir eso.
- Si – dije con firmeza – No quiero seguir en una relación que me hace sentir sola y miserable, no quiero terminar como mi madre, sufriendo por un hombre que no la ama solo por temor a buscar lo que realmente le hace feliz – baje mi mirada hacia mi manos, tome una bocanada de aire antes de volver a levantar mi mirada hacia ellos – La abuela Swan siempre me decía que solo puedes entregarte por completo una sola vez en la vida, que podías arrepentirte si dejabas pasar esa oportunidad… Tenia razón, con Edward sentia que no podía estar completa, que siempre había algo que me faltaba o que debía reprimirme, pero con ustedes no es así, con ustedes puedo ser yo misma – gatee hasta quedar en medio de las piernas de ambos, tome cada una de sus manos para colocarlas sobre mi corazón y coloque las mías en sus mejillas para hacer que me vieran – Con ustedes me siento completa tanto física, emocional y sexualmente –
- ¿Quieres decir que…? – corte las palabras de Peter con un beso.
- Los quiero a los dos, sé que jamás me harían elegir y yo ya no hare que mi corazón se reprima a lo que siente – respondí mirándolos a los ojos – Pero tengo una sola condición –
- ¿Cuál es? – pregunto Jasper, su mano se había desviado hacia mi cadera y acariciaba con pereza con el pulgar. La mano de Peter, al contrario, había comenzado a jugar con mi pezón. Podía sentir como comenzaba a mojarme, tal parecía que con estos hombres estoy en excitación permanente.
- Que siempre seremos sinceros, se que mis sentimientos hacia ustedes no cambiaran, pero ustedes… -
- Bella… - comenzó a decir Peter, pero lo detuve colocando mi dedo en sus labios.
- Se lo que dirás Peter, pero nunca se sabe, tal vez en algunos años aparezca otra mujer que llame su atención, de la cual se enamoren y quieran hacer su vida con ella, si ese es el caso, quiero que lo hablemos, odiaría que estuvieran atados a mi amando a otra persona – dije mirándolos – Sin rencores, ¿de acuerdo? –
- De acuerdo – murmuraron ambos.
- Pero nosotros también tenemos una condición – agrego Jasper – Queremos que vayas con nosotros al rancho, sabemos que tienes un trabajo aquí, pero nos sería imposible estar alejados de ti por más tiempo –
- Además de que nuestro veterinario local esta por retirarse y quiere vender su clínica, podrías comprarla – comento Peter dándome una sonrisa pilla – Sabemos que estas tomando un curso para especializarte en ganado bovino y equinos – Mierda
- Alice – murmure mandándole una maldición a mi pequeña amiga, se suponía que era un secreto.
- Le comentamos acerca de la venta de la clínica, recuerdo que ella tenia un par de amigas que venían de Texas y pense en que sería buena idea, así fue como nos dijo del curso que estas tomando – comento Jasper, para este momento su mano había bajado perezosamente hasta mi clítoris y marcaba pequeños círculos.
- De acuerdo, hare mi transferencia – para este momento me sentia más que lista para ellos, los quería a ambos, mi interior pedía a gritos el que estuvieran dentro de mí.
- Creo que estas lista de nuevo cariño – no pude evitar gemir cuando Jasper introdujo dos de sus dedos en mi interior repentinamente – Si, más que lista – saco sus dedos y nos mostro la humedad que había en ellos – Esta vez de dejaremos elegir a cual de nosotros quieres primero – dijo llevando sus dedos a la boca y saboreándolos, nunca había visto alto tan sensual como eso.
Ya no espero más (No, no, no, no, no, no, no)
- … Los quiero a ambos – dije en un pequeño susurro, sabía que ambos me habían escuchado por la manera en que abrieron sus ojos – Siempre he deseado hacer el amor con ustedes, con ambos al mismo tiempo – confesé.
- Muy bien, ven aquí – dijo Jasper tomándome de la cadera y ayudándome a pasar mis piernas por su cintura. Sentí la punta de su pene rozar mi entrada, cosa que me hizo suspirar de placer - ¿Alguna vez haz hecho sexo anal? – pregunto mientras comenzaba a besar mi cuello y acariciando mi glúteos entre sus manos.
- No, Edward no es muy… aventurero que digamos – dije en un susurro – Ah – gemí levemente cuando su glande se adentro en mi interior, pero no hizo el intento por avanzar más.
- Entonces tendremos que prepararte bien – dijo Peter a mis espaldas – Seremos cuidadosos, no tenemos un lubricante a la mano, por lo que deberemos excitarte lo suficiente para que eso nos sirva – explico comenzando a acariciar mi senos mientras besaba el otro lado de mi cuello, podía sentirme cada vez más húmeda, al sentir a Jasper en mi interior y el miembro excitado de Peter contra mi trasero.
- Yo… no… no lo quiero así – logre decir, cosa que hizo que ambos se detuvieran de golpe.
- ¿Quieres que nos detengamos? – pregunto Peter, trato de retirar sus manos de mis senos, pero se lo impedí colocando las mías sobre las de él.
- N-no, no es eso –
- ¿Entonces? – cuestiono Jasper, mirándome a los ojos. Sabía que debía decirle lo que deseaba, ellos jamás me juzgarían ni pensarían mal de mí, comprendía que ellos me amaban profundamente desde que éramos niños. Ahora veía lo tonta que fui en temer su reacción si descubrían mis sentimientos hacia ellos.
- Dentro de esa fantasía que tenia de hacer el amor con ambos, siempre desee tenerlos dentro de mí – la firmeza de mi voz me sorprendió – Pero quiero que sea… - Dios, me daba tanta vergüenza decirlo en voz alta, pero al parecer ellos entendieron lo que quería decir.
- ¿Quieres que sea vaginal? – pregunto Jasper, a lo que simplemente asentí.
- ¿Estás segura, Bella? No sé si lo sabes, pero puede ser doloroso para las mujeres el tener dos penes al mismo tiempo – dijo con algo de precaución Peter – Y como veras, no somos muy pequeños que digamos –
- Si, imagino que lo seria, pero siempre he desee tenerlos así, con ustedes dos penetrándome mientras me hacían suya por completo – ambos se quedaron en silencio por unos segundos, sabia que Jasper estaba teniendo una conversación "mental" con Peter porque lo estaba mirando fijamente, siempre habían tenido esa pequeña habilidad.
- Muy bien, lo haremos, pero si te molesta mucho y quieres parar debes decirnos, tu placer siempre será nuestra prioridad, hermosa – dijo Jasper – Pero aun así debemos prepararte lo suficiente como para que nos tomes a los dos –
- De acuerdo – fue lo único que dije para después acercarme hasta el rostro de Jasper y besarlo.
Ya no espero más
Senti a Jasper terminar de introducirse en mi interior mientras su lengua se adentraba en mi boca, haciendo que gimiera contra él cuando comenzó a moverse lentamente. Peter no se quedó atrás, comenzó a besar mi espalda mientras seguía jugando con mis senos y tirando de mis pezones duros de vez en cuando.
- Haremos el primer intento, trata de relajarte – dijo Peter, pude sentir como su punta haciendo un poco de presión en mi entrada, hice lo que me dijo y trate de relajar mi cuerpo lo más que podía – Puede que esto te duela un poco – le senti hacer un poco más de presión y mordí mi labio para evitar soltar un quejido mientras cerraba los ojos e intentaba respirar por la nariz – Vamos dulzura, tú puedes hacerlo, deseas tenernos dentro tuyo, dándote placer – sus palabras hicieron que enseguida me mojara más ante la imagen mental y tal parece que eso ayudo un poco porque le senti entrar en mi gracias a un suspiro que dio – Listo muñeca, entre – Peter coloco sus manos en mi cadera y lentamente empujo, abriéndose paso. Dios, sentia mi interior siendo estirado a más no poder, pero a la misma vez me sentia tan excitada - ¿Estás bien? – pregunto dejando un beso en mi hombro.
(En este juego no existen las reglas)
- S-si – respondí, senti unas manos tomar mis senos y comenzar a jugar con mis pezones, cuando abrí los ojos, pude ver como los ojos azules de Jasper oscurecidos por el deseo – Creo que ya pueden moverse – ante mis palabras, ambos comenzaron a moverse lentamente, haciendo que soltara leves gemidos – Mierda, se siente tan bien – dije dejándome guiar por el placer que comenzaba a sentir – Ah… Más… Más rápido… -
- Así es cariño, te sientes tan bien – dijo Jasper antes de tomar uno de mis pezones en su boca y chupar con fuerza sin dejar de moverse.
- Diablos, eres tan estrecha y caliente – Peter comenzó a moverse un poco más rápido, haciendo que gemidos más altos salieran de mi boca.
En cuestión de minutos la habitación se lleno de nuestros gemidos, así como el sonido de la cama protestando ante la intensidad de nuestros movimientos y el olor a sexo, lo cual hacia todo más erótico.
(En este juego no existen las reglas)
Nuestros movimientos se hicieron más fieros, un par de ocasiones el miembro de Peter salió de mi interior, pero volvió a introducirlo, cada vez parecía más fácil dado la excitación que sentia y a mi humedad.
- ¡AH! – grite cuando un par de dedos comenzó a jugar con mi clítoris, cosa que hizo que mis paredes internas comenzaran a contraerse. En este tiempo tanto Jasper como Peter se las habían ingeniado para acariciar y estimular mi cuerpo a más no poder, en ocasiones sentia sus manos en mis senos mientras sus bocas se entretenían en mi cuello, en otras era la boca de Jasper tirando de mis pezones mientras su hermano se movía con fuerza.
- Vamos querida, queremos que te corras mientras te follamos los dos, mientras nos tienes dentro de ti – el movimiento de los dedos en mi clítoris se hizo más rápido.
(En este juego no existen las reglas)
Los movimientos de ambos junto con la estimulación en mi nudo de nervios, hizo que no pudiera más y explotara en el mayor orgasmo de mi vida - ¡AH! – sinceramente me importaba una mierda si los huéspedes de alado se quejaban ante el ruido o mis gritos, estaba en el maldito paraíso.
- ¡BELLA! – escuche como ambos gruñían mi nombre cuando se corrieron y mi segundo orgasmo se disparó cuando senti como me llenaban con sus semillas.
(En este juego no existen las reglas)
Creo que en un punto me desmaye, ya que cuando abrí los ojos me encontré acostada sobre mi espalda con dos calientes cuerpos a cada lado de mi y mis manos eran sostenidas.
- Hey bella durmiente, ¿estás bien? ¿No te hicimos daño? – el rostro de Peter apareció frente a mí, podía ver un poco de preocupación en sus ojos pardos, por lo que solté su mano y enrede mi mano en su cabello para atraerlo a mi y besarlo suavemente, gesto que el regreso.
- Estoy más que bien – debo decir que no me sorprendió el que mi voz sonara rasposa ante los gritos de placer que ambos me habían hecho dar.
- Ten un poco de agua – esta vez fue la voz de Jasper quien capto mi atención.
Jasper soltó mi mano y me tendió un vaso con agua, intente sentarme, pero solté un ligero siseo ante un pinchazo de dolor en mi centro – Estoy bien, solo la leve incomodidad post sexo después de tanto tiempo… y ustedes no son nada pequeños – mis palabras los hicieron sonreír, Peter me ayudo a acomodarme contra el respaldo - ¿Ya lo habían hecho? – pregunte después de acabarme el vaso de agua, ante sus miradas de confusión decidí aclarar mi punto – El compartir a una mujer, no es que me moleste, pero… se veían y movían tan en sincronía que me preguntaba si ya lo habían hecho antes – tire un poco de la sabana para cubrirme un poco más cuando senti un leve escalofrío, con nuestra… actividad, no había notado que el aire acondicionado estaba encendido.
- Realmente no – contesto Peter encogiéndose de hombros, pude ver que tenía puesto su bóxer puestos – Habíamos tenido un par de propuestas, ya sabes, chicas que fantasean con dos hermanos, pero nunca aceptamos –
- Así es, sabíamos que, si experimentábamos eso, solo sería contigo – agrego Jasper - ¿Estás segura de que quieres irte con nosotros? – pregunto después de unos minutos en silencio.
- Si, los amo, me aman y queremos ser felices – respondí tomando la mano de cada uno – La abuela Swan también me dijo que siempre hay un alma gemela y el amor de tu vida, que la mayoría de las veces son dos personas distintas que cruzan en tu vida, y se que ustedes son ellos, no estoy segura de cual es cual, pero no me importa, los amo por igual y lo siento por las chicas del pueblo, pero ustedes estarán atados a mi de por vida – solté un gemido de sorpresa cuando Jasper me beso repentinamente, y cuando se separo fue el turno de Peter, podía sentir como volvía a encenderme, pero sabia que por ahora no seria capaz de tomarlos en mi interior de nuevo – Quisiera hacer el amor de nuevo con ustedes, pero tendremos que posponerlo – pude escuchar sus protestas, las manos de Jasper ya se habían colado por debajo de la sabana y acariciaba mi monte venus mientras que Peter tenia enterrado su rostro en mi cuello y tiraba de mi pezón – Dijeron que tienen que regresar mañana y si quieren que vuele con ustedes debo empacar mis cosas –
- Muy bien, pero una vez que lleguemos al rancho no saldrás de nuestra cama en una semana – sentencio Jasper, dio una ultima caricia antes de mover su mano y levantarse, él a diferencia de Peter, estaba completamente desnudo – Vamos Peter, entre pronto terminemos podremos regresar a casa –
- Supongo que tendré que esperar – respondió haciendo un falso puchero, pero antes de alejarse tiro con algo de fuerza de mi pezón, haciendo que una corriente eléctrica viajara hasta mi centro al tiempo que soltaba un gemido leve.
Doy llave a mi cuerpo, abre todas las puertas
*** Una semana después ***
Siempre había escuchado que muchas cosas podían pasar en una semana y varias veces había sido testigo de ello. Con Rose y Alice como amigas, no me sorprendía ya nada.
Gracias a los mellizos, logre empacar mis todas mis cosas personales, claro, después de luchar contra el deseo de sucumbir al placer de hacer el amor con ellos de nuevo. Bueno, a decir verdad, no habíamos hecho un buen trabajo porque los chicos terminaron por hacer que me corriera un par de veces (manual y oralmente) antes de poder terminar. Sospechaba que tanta insistencia tenía algo que ver con reclamarme como suya en la cama que compartí con Edward lo que les llamaba la atención, ya que por momentos podía notar como la miraban intensamente.
Las chicas se super emocionaron cuando les llame para avisarles que me iría a Texas con lo mellizos, habían prometido viajar directo para allá en cuando regresaran.
Pude ver la sorpresa en los rostros de los trabajadores en cuanto pusimos un pie en el rancho Whitlock, y estaba más que segura que sospechaban del tipo de nuestra relación por el hecho que los mellizos cumplieron su palabra y no me dejaron salir de la habitación en una semana, más que para conseguir alimento.
Esta noche, ambos me sorprendieron con una muy íntima boda. Sabíamos que legalmente no nos podíamos casar los tres*, pero lo que decidimos que legalmente seria la esposa de Jasper y con Peter me casaría en una ceremonia simbólica. Al principio había rechazado la idea, ya que sentia que sería como elegirlos, pero ambos me explicaron que el casarme con uno de ellos legalmente, podía acceder a varios derechos en caso de que algo pasara.
Al final, me convertí en Bella Whitlock.
De Edward no había sabido nada, no se comunicó conmigo en todo este tiempo. Y la verdad, no me importaba más.
Hasta ahora…
- No puedo creer lo que me estás diciendo Isabella – la voz de Edward al otro lado del móvil mi hizo querer rodar los ojos, pero en su lugar mordí mi labio para evitar soltar un gemido ante los movimientos de Jasper debajo de mí.
- No se qué no entiendes – apoye mi mano en su pecho para ayudarme a moverme, Peter me dio una sonrisa burlona mientras nos veía mientras acariciaba su miembro desnudo y más que listo.
- Regreso de Florencia después de cerrar un excelente trato que nos beneficiaria y me encuentro con que mi novia se ha ido, desapareció llevándose todas sus cosas – exclamo, podía imaginarlo tirando de su cabello mientras caminaba de un lado a otro.
- No tengo la más remota idea de como me bene-beneficiaria a mi tu trato – logre decir mientras me daba una mirada de reproche a Jasper, había aceptado responder la llamada de Edward mientras hacíamos el amor, ¿Por qué? Sinceramente no lo sé, pero ahora se movía de tal manera en que sabía me volvía loca y estaba a punto de correrme – Tal parecía que nuestra relación era lo que menos te importaba –
- Bella, hablemos, dime donde estas e iré a verte, podemos hablar tranquilamente – dijo en tono suave. Odiaba esa voz, era la misma que ponía para que lo perdonara.
- No Edward, se acabó, estoy cansada de que lo ultimo que pasara por tu mente fuera nuestra relación, ¿recordabas que el día en que te fuiste a Florencia era nuestro aniversario? – la línea se quedó en silencio – No, claro que no te acordaste, en cambio, corriste al aeropuerto para alcanzar tu vuelo, sin importarte que yo te esperara en el departamento – tuve que cubrir mi boca con mi mano cuando Peter comenzó a hacer presión en mi ano, por más que amara tener doble penetración vaginal con ellos, no lo practicábamos muy seguido ya que me dejaba con algunas molestias menores, así que intentamos el anal y se había convertido en el más practico cuando ambos querían estar dentro de mí.
- Dime que esperas de mi Isabella, te estaba dando todo lo que querías – sabia que estaba más que frustrado, lo escuchaba en su voz.
- Ya no espero más de ti Edward, ahora tengo todo lo que siempre quise – y sin importarme nada más avente el móvil a un lado y al tiempo en que comenzamos a movernos en sincronía, podía sentir como estaba cerca cada vez más. Peter tomo uno de mis senos y lo apretó con fuerza al tiempo en que movía sus mano sobre mi clítoris, haciendo que estallara en un magnifico orgasmo, los mellizos no tardaron mucho en seguirme, soltando su semen en mi interior.
- Eso fue magnifico señora Whitlock – dijo Jasper tomando mi mano derecha y besando la banda de oro blanco que descansaba en mi dedo anular.
- Más que magnifico – concordó Peter tomando mi otra mano y haciendo el mismo gesto que su hermano - ¿Y? ¿Lista para otra ronda? Esta noche es nuestra noche de bodas y debemos celebrar – dijo colocándose sobre mi e introduciéndose de un solo golpe en mi interior, haciendo que encajara mis uñas en su espalda.
- Más que lista – respondí comenzando a mover mis caderas.
Ya no espero más…
* … … … ¿Hola? Bueno, ¿Qué puedo decir? (risa nerviosa) ¿Qué les ha parecido? ¿Bueno? ¿Malo? Esta en la primera vez que hago algo así, y no pude resistirme. Anteriormente ya había escuchado esta canción, pero, bueno, como muchas saben, mientras estoy trabajando y escuchando música, se me vienen a la mente varias ideas, entre ellas esta. Como dije, es la primera vez que hago algo así. También, desde hace un tiempo quería hacer algo con el super delicioso Mayor Jasper Whitlock, creo que era el único que me faltaba en la colección.
Para las que siguen mi historia "Following The Heart" quiero pedirles una enorme disculpa por el atraso en la actualización, pero estas ultimas semanas he tenido mucho trabajo, ya saben, a veces los últimos meses del año son los más ocupados y aunque estemos en pandemia mi trabajo continua, y necesitaba darme un pequeño respiro para ver hacia donde dirigía la historia. Pero las invito a que se unan a mi grupo en Facebook.
Bueno, recuerden dejarme sus comentarios sobre si les gusto o no este OS. Besos y abrazos a distancia, Little Saturnito.
* Estuve buscando un poco para este OS, y no encontré mucho sobre los matrimonios poliamorosos en EUA, se que hay un estado que lo permite, pero no dice nada sobre los demás y también sé que varios países son permitidos. Este tipo de matrimonio es diferente al matrimonio entre el mismo sexo, el cual se permite en varios estados.
