El grupo continuó andando por la colina nevada durante un tiempo, sin divisar ningún enemigo. La nieve dificultaba un poco el avance, además de la poca visibilidad a causa de la oscuridad de la noche. No había Luna ni estrellas, todo estaba nublado, la únicas luces que se divisaban eran las del pueblo y las del vehículo acorazado, aparte de algunos relámpagos fugaces. Todo parecía tranquilo, tan tranquilo que el Demoman empezó a cantar mientras seguía ebrio por el whisky (Como no vocalizaba, nadie podía entender lo que cantaba), causando molestia al resto del grupo.

-Tío, por favor, haz una pausa.- Dijo el Sniper muy fastidiado.- Mis tímpanos te lo van agradecer.

-Vamos, tío.- Respondió el Demoman, justo después de parar de cantar.- No dejas que desarrolle mi habilidad musical, puede que tenga un talento oculto.

-¡Claro, crear sordera a los demás puede ser un talento!- Exclamó el Engineer soltando una carcajada.- Podrías trabajar para un otorrino, así, él tendría más clientela.

-Chicos, ¿Podríais hablar un poco más bajito, por favor?- Mustió Kairi, intentando hacer que la situación fuese un poco más seria.- No sabemos si pueden haber enemigos más adelante.

-Meh, pueden haber enemigos a nuestro alrededor, al frente o a nuestras seis.- Respondió el moreno sin darle importancia, cosa que perturbó a Kairi.

-Demo, dejala, ¿No ves que es joven?- Dijo el Engineer, dándole una palmada en el hombro.- Es nueva en esto, es normal que tenga miedo.

-¿¡Quién te ha dicho que tenga miedo!?

Siguieron discutiendo deliberadamente, incluso se podían oír risas por parte de los integrantes del equipo RED. Nadie se fijó que Link, quien no había dicho palabra alguna, estaba observando al frente, sin apartar la mirada.

-Hey, Sniper.- Llamó el hyliano, captando la atención del australiano.- ¿Podrías echar un vistazo allá delante? Creo que he visto algo.

El delgado hombre, algo confuso, hizo caso a Link. Sacó su rifle de francotirador y se puso a apuntar con la mira telescópica, para obtener una mejor imagen del lugar. Entre la nieve, y teniendo como referencia las luces del lejano vehículo acorazado, pudo divisar la figura de un hombre, o al menos de algo parecido.

-Tenemos compañía.- Mustió.- Preparaos...

Todos se sorprendieron, a parte de Link. A la lejanía se podía ver, con dificultad, la figura de un enorme hombre, caminando sin prisa alguna pero sin pararse. Todos se prepararon para una posible batalla: El Demoman sacó su lanzagranadas, Kairi preparó la pistola de jeringas que le dio el Medic, el Engineer empuñaba con fuerza su escopeta "Justiciera", Link desenvainó el machete, pues ya no le quedaban flechas y el Sniper continuaba apuntando para tener un blanco fácil.

-Vamos, dispárale.- Dijo el Demoman.

-No sabemos si realmente es un enemigo.- Dijo Link, intentando mantener la calma.

-Muchacho, si viene de ése vehículo y no es ninguno de los nuestros, es más probable que sea un enemigo.- Puntualizó el Engineer sin apartar la mirada del frente.- Sniper, ¿Lo puedes identificar?

-No es ninguno de los nuestros.- Dijo el Sniper sin dejar de apuntar.- Es más, ni siquiera va de rojo, va de negro y amarillo. Creo que lleva una armadura.

-Debe ser uno de los perritos falderos de Gray Mann.- Dijo el tejano muy serio.-Ve a por su cabeza...

El Sniper asintió sin dejar de apuntar, pocos pudieron ver la sonrisa que esbozó en la cara. Preparó el rifle, buscando realizar un tiro limpio en la cabeza, no podía arriesgarse a que después del disparo el hombre sobreviviese. Contuvo la respiración, apuntó su arma y jaló el gatillo, disparando la imponente arma en el proceso. La bala se fue silbando hacia el hombre, de forma directa, impactó en su frente, pero no ocurrió nada, él seguía como si no hubiese pasado nada.

-¿Has fallado?- Preguntó el Demoman incrédulo.- Has perdido mucho.

-No he fallado.- Respondió el Sniper algo ofendido.- Le he dado en la frente, pero no le ha hecho nada.

-Seguro qué es Voleph, el guardaespaldas de Gray Mann.- Dijo el Engineer entre dientes.- Sniper, mantente detrás de nosotros.

-¿Dudas de mi habilidad?- Preguntó el australiano.

-Todo lo contrario, necesito que te mantengas a una distancia prudencial. Necesitamos apoyo a distancia.-Aclaró el tejano.- Oh, y la "Nurse" también puede mantenerse atrás, no se si la pistola de jeringas le hará mucho.

-Yo me quedo.- Respondió Kairi muy decidida.- Voy a luchar.

Los demás esbozaron una leve sonrisa en sus rostros, luego se posicionaron para recibir al sujeto que se aproximaba. La tension era caba vez más fuerte, los pasos se hacían más sonoros, dado el peso del sujeto. Al fin dejó de nevar, ayudando la visivilidad de los presentes, sus ojos ya se habían acostumbrado a la oscuridad de la noche, así que pudieron ver con claridad al enorme hombre que se aproximaba hacia ellos.

-No me equivocaba, es Voleph.- Mustió el Engineer.

El esto del grupo se sorprendió ante la extraña apariencia de Voleph, quien, prácticamente, ya se encontraba ante ellos. El enorme hombre se paró a unos metros del grupo, mirándolos con indiferencia.

-¿Sois vosotros quienes me habéis disparado?- Preguntó él sin prestar importancia.- Creo que vuestra munición está defectuosa, o sois unos tiradores ineptos.

-¡Ni una porra!- Se pudo oír al Sniper a la lejanía.

-Así que tu eres la mascota de Mann.- Dijo el Demoman con tono burlón.- ¿Que es lo que quieres?

-He salido para destrozar al primero que vea.- Respondió, creando confusión y algo de intimidación al grupo.- Aquí es dónde entráis vosotros.

-No me hagas reír.- Soltó el Engineer nervioso, tratando de que el grupo no perdiese la confianza.- ¿Crees que podrás con todos nosotros?

-¡Eso!- Alegó el Demoman.- Nosotros somos cinco y tu estás sólo, no tienes oportunidad de ganar.

Voleph no respondió, simplemente extendió su brazo derecho acabado en garra apuntando al Demoman, de forma repentina, disparó un proyectil hecho de electricidad directo al moreno. Todo fue tan rápido que el Demoman no pudo esquivar el proyectil, impactando directamente en su pecho, causando que éste saliese despedido varios metros atrás del sitio dónde estaba, aterrizando de espalas contra la fría nieve de forma violenta.

-Bien, ahora solo sois cuatro.- Proclamó Voleph, burlándose del pobre Demoman.-Je, hasta le sale humo de las orejas.

-¡Bastardo!- Maldijo el Engineer mientras apuntaba su escopeta a Voleph.

El tejano empezó a disparar al enorme hombre, aunque sin conseguir ningún resultado (Kairi intentó pararlo, pero fue inútil). Voleph se mantenía inmóvil, tratando de contener su risa, para él, la actuación del Engineer era patética. Finalmente el hombre se hartó y repitió la misma táctica que hizo con el Demoman, le disparó un proyectil de electricidad al Engineer. El pobre hombre se preparó para el inminente impacto, intentó cubrirse con los brazos, cerró los ojos y apretó la mandíbula con fuerza, aunque el impacto nunca llegó. Cuando abrió los ojos, pudo ver la espalda de Kairi, que había bloqueado el ataque con su llave-espada.

-No creas que será tan fácil.- Dijo ella, segura de sí misma. Aunque no lo vio, pudo notar el asombro del Engineer, al ver la singular arma que sostenía la muchacha.

Voleph iba a responder pero fue interrumpido por Link, que se lanzó hacia él sin temor alguno con su arma en alto. El hyliano empezó a atacarle con el machete con furia, desgraciadamente, Voleph se bastaba con defenderse con sus brazos blindados para cubrirse. Kairi aprovechó la distracción que creó Link para usar la llave-espada con fines curativos. La muchacha concentró poder en su arma, que empezó a brillar con una misteriosa luz verde, luego, apuntó al Demoman con ella. La llave-espada disparó un rayo verde al Demoman, curando gran parte de sus heridas.

-Hey , eso es trampa!- Exclamó Voleph, fijandose que el Demoman se levantaba.

Cuando él volbió su mirada hacia Link, éste volbía a la carga con un mandoble en diagonal a su cuello. Voleph pudo atrapar el machete del hyliano con su "mano" derecha, impidiendo un segundo ataque de Link.

-¡Apartaos!- Gritó el Sniper, mientras esprintaba hacia Voleph. Link ovedeció, soltó el machete y se hizo a un lado.- ¡Bomba va!

Kairi pudo observar que voló algo por encima de su cabeza, parecía un tarro de cristal lleno de algún tipo de líquido... El tarro dio de lleno a Voleph, dejándolo empapado, él, perplejo, tomó unos instantes para olerse un brazo e identificar de que substancia se trataba, el resultado no fue precisamente de su agrado...

-¡ERES UN BASTARDO ASQUEROSO, ESTO ES ORINA!- Rugió Voleph furioso, de su armadura empezaron a emanar impulsos eléctricos de alto voltaje.

-No es orina, es el "Fraskungfú".- Se excusó el Sniper, aguantándose la risa.

Kairi no pudo evitar sonreír ante el malhumorado Voleph, aunque creyó que arrojar le un frasco de orina era... Excesivo (Además de un tanto asqueroso). El gigantesco hombre se dispuso a atacar al Sniper, en aquel momento era lo único que anhelaba, pero fue interceptado por una granada disparada por el Demoman, impactando sobre su pecho de forma directa. La onda expansiva mandó a Voleph al suelo.

-Ahora estamos en paz...- Murmuró el Demoman, sosteniendo su lanzagranadas.

Voleph no podía estar más furioso, sus ojos estaban enrojecidos por la rabia y sólo pensaba en matar a toda esa gente que se atrevió a enfadarle. Se levantó, su respiración pesada resonaba en el lugar, apretaba los puños con tremenda fuerza, generando electricidad en ellos.

-Esto no quedará así...- Mustió el enorme hombre.- Os mataré a todos... ¡No quedará ni vuestras cenizas!

-Tranquilo hombre, lo podremos arreglar.- Se escuchó una voz apagada detrás de Voleph.

Voleph se giró para encontrarse a un agotado Gant, usando su llave-espada como bastón. Kairi y Link se sorprendieron al verle, él y N. Gin fueron la razón para emprender su viaje.

-¿Aún estas vivo?- Preguntó Voleph.- Que fastidio...

-Hueles peor de lo normal.- Dijo él de forma burlona.- ¿Huele a orina?

-¡Fui yo!- Respondió el Sniper, tomando la atención de Gant.

-Tienes mis respetos.- Respondió el hombre de negro, realizando una leve reverencia.

-¿Que queréis?- Interrogó Kairi, harta de esa conversación.- ¿Para qué estáis aquí?

-Pues ahora que lo dices... Tendré que acabar con nuestro duelo.- Empezó a decir Gant, con tono serio.- De una vez por todas.