Antes de nada, disculpen la demora. Los estudios y el trabajo me han dificultado un poco proseguir con éste fic, y continúan haciéndolo (Ahora, mas que nada, los estudios). También me gustaría agredadecer de todo corazón a todos los que me apoyáis a proseguir con ésta historia: Los usuarios que seguís éste fic, los que dejan reviews y, por que no, a las personas que lean el fic sin que yo lo sepa. Espero que éste capítulo sea de su agrado.


La tensión era tan densa que hasta se podía masticar, el frío del lugar raramente daba tregua y el silencio resultaba hasta molesto. A medio camino del vehículo de Gray Mann y el pueblo, se encontraban ellos, un total de siete figuras en medio de la nieve. Por una parte, el equipo RED con el Demoman, el Enginner, y el Sniper, sumando a Kairi y a Link, y el equipo de Gray con Voleph y Gant como únicos integrantes presentes.

-¿Acabar con el duelo?- Interrogó Link, al borde de la incredulidad.- Si mal no recuerdo, tú huiste del campo de batalla la última vez.

-No lo voy a negar...- Respondió Gant claramente.- Pero ahora es distinto, no me importa que matéis a esta mole con armadura.

-¿Acaso buscas la muerte, enano?- Soltó Voleph, mirando a Gant.- Si tanto la ansías, puedo matarte yo mismo.

El hombre de negro ignoró por completo la amenaza de Voleph, provocando molestia a éste. Kairi se extrañó ante ésos dos, ¿Realmente se trataban así? Ellos eran del mismo bando, eran compañeros, sin contar de que estaban en clara desventaja. Harta de preguntas, se dispuso a hablar.

-No pongo en duda vuestra fuerza, pero aún estáis en desventaja.- Dijo la muchacha dando un par de pasos al frente.- Nosotros somos cinco y vosotros solo dos, además, creo que no existe ninguna relación amistosa entre vosotros.

El resto del equipo se quedó pasmado ante las palabras de Kairi, no se esperaban que dijera eso. Voleph, por su parte, empezó a hacer cuentas, cayendo en que la joven chica tenía razón: Estaban en clara desventaja numérica, pero su ego le impedía reconocer de que no podía ganar, es más, el quería acabar con los cinco enemigos él solo.

-No somos sólo dos, jovencita.- Dijo Gant con tono muy serio.

-¿A No?- Soltó Voleph desconcertado.

-No, hijo, no...- Respondió él con desprecio, luego intentó volver a ponerse serio.- Hay un tercer "integrante" justo aquí.

-¿Es un amigo imaginario?- Soltó el Engineer con sorna.

-Por ese comentario, tú serás el primero en morir.- Dijo Gant de repente, ofendido. Acto seguido, puso su única mano en el suelo y liberó lo que parecía ser un pulso sombrío que retumbó por todo el lugar.- Sal a jugar, compañero.

El suelo empezó a temblar, causando el desequilibrio de algunos presentes. Todos empezaron a preocuparse por lo que pasaría, incluso Voleph estaba desconcertado. Finalmente, el suelo se agrietó y los temblores cesaron.

-Meh, mucho ruido y pocas nueces.- Dijo el Sniper con alivio.

De repente las grietas fueron en aumento, convirtiéndolas en un enorme agujero, y una sombra emergió de él. Ésa sombra resultó ser un enorme monstruo negro con apariencia de escolopendra, de unos veinte metros de largo, sus ojos eran dos intensas luces amarillas, sus fauces eran de color rojo y en su tórax tenía un símbolo rojo: Un especie de corazón rojo atravesado por dos zarzas y la parte inferior parecía una flor de lis, Kairi conocía muy bien ése símbolo, era el de los sincorazón.

-Sniper, eso te pasa por hablar.- Dijo Link intentando mantener la calma.

-Os presento al "Trepador Abismal".- Explicó Gant, orgulloso del colosal ser que se encontraba a su lado.- No os molestéis en usar vuestras armas con él, su exoesqueleto es demasiado robusto para ser dañado por vuestros ataques.

-Tengo de dejar de beber...- Murmuró el Demoman, sin dejar de mirar con asombro y temor al enorme ser, luego, le dio otro largo trago de su botella de whisky, contradiciendo sus palabras.

Mientras tanto, en el almacén del pueblo, el Heavy inspeccionaba los pasadizos, seguido por el Medic, en busca de posibles ladrones en busca del Australium. El interior de aquél almacén contrastaba con el resto del pueblo: Se trataba de una estancia subterránea, construida, básicamente, en metal. En ese momento, el Soldier estaba junto a los dorados y brillantes lingotes de Australium, guardados debidamente en su sitio, aunque no estaba mucho por la labor, solamente estaba sentados sobre algunas cajas de madera. Los que actuaban más eran el Spy y el Scout, defendiendo la entrada principal de algunos ataques de sincorazón "Sombra". El joven Scout se deshacía de ellos a base de disparos de escopeta y golpes directos con el bate de béisbol, el Spy, por su parte, se limitaba a apuñalar a los enemigos con una navaja "mariposa" de forma muy eficaz. Las Sombras dejaron de aparecer, provocando un reconfortante silencio al lugar, lo único que se podía oír era al Pyro carbonizando a los sincorazón que se encontraba mientras que soltaba una risa maníaca atenuada por su máscara de gas, se encontraba algo más lejos pero su risa se oía perfectamente.

-Tío, esas cosas son demasiado fáciles de matar.- Se quejaba el Scout con tono de aburrimiento.- Ya podrían venir bichos más grandes. Además, éstos no pasan al lado de ése demente con lanzallamas sin ser quemados.

-No digas eso, no sabemos cuántos vendrán. Todo esto es algo nuevo para nosotros. Pero lo peor de todo: Es que ya tienen el Australium, faltaban unos doce lingotes... Y quien sabe lo que pueden hacer con ellos.- Decía el Spy con un dejo de preocupación y seriedad en sus palabras.- Me pregunto si el Engineer y los demás estarán bien.

-Nah, seguro que están bien. Con la mala suerte que tengo, seguro que vuelven todos.- Respondió el joven de forma desenfadada.- En este momento, deben estar viniendo hacia aquí con los lingotes robados y bebiendo whisky.

En medio de la valle, se podía apreciar la figura de la escolopendra gigante atacando a las personas que se encontraban allí, evitando que los demás pudiesen contraatacar. Kairi sabía que ella debía encargarse de él, era su deber como portadora de una llave-espada, pero no podía imaginarse ninguna forma de eliminar a ese monstruo, además, tenía que lidiar con el peso de la pistola médica sobre su espalda. El Engineer y el Sniper le disparaban con sus respectivas armas, sin lograr mucho éxito. El Demoman mantenía un duelo singular con Voleph en un lugar más alejado, el moreno blandía con valentía su fiel claymore, mientras que el otro usaba sus brazos blindados para defenderse y la mano derecha con forma de garra para atacar, ayudándose de su descomunal fuerza. Link, por su parte, se mantenía tranquilo, pensando en la manera de abatir al sincorazón gigante (Además, estaba desarmado, así que no podía ser de mucha ayuda).

-¿Es que todos son inmunes a las balas?- Se preguntaba el Sniper, incrédulo.

-¡Tú dale!- Contestó el Engineer mientras disparaba.- ¡No puede ser invencible, eso es ridículo!

Gant miraba el "espectáculo" en una distancia prudente, sentado sobre una roca. Aún no había recuperado todas sus fuerzas, además, sabía que para entablar un combate con ésos rivales necesitaría emplearse a fondo.

-¡Tú, no seas cobarde!- Rujió Voleph mirando a Gant. Mantenía un forcejeo con el Demoman.- ¡Ven aquí y lucha!

El hombre de negro lo miró con una ceja alzada, causando que la mole se enfureciera aún más. Voleph se giró para volver a encarar a su enemigo, pero lo único que vio fue un pie que se acercaba directamente a su cara. Él tuvo que retroceder un par de pasos a causa del impacto.

-Nunca le des la espalda a un DeGroot.- Dijo el Demoman posando su claymore sobre su hombro.- A no ser que quieras que el número de ojos de tu cara baje.

-¡Eso no tiene ningún sentido!- Exclamó Voleph al borde de la histeria, generando un alto voltaje en su armadura.

El gigantesco hombre se abalanzó contra el moreno, aunque de forma peculiar: dio un salto hacia delante, girando sobre él mismo, generando electricidad, convirtiéndose en una inquietante espiral eléctrica. El Demoman lo esquivó por muy poco dando una voltereta a un lado, cuando se incorporó , realizó una de sus salvajes acometidas con su espada en alto. Voleph se giró a tiempo para parar el corte vertical de la claymore con su mano derecha, agarrando la espada del escocés.

-Es una pena que el hierro sea conductor, ¿No crees?- Dijo Voleph con burla.

El Demoman no pudo evitar poner cara de confusión. El hombre blindado envió una descarga eléctrica a través de su mano, pasando por la hoja metálica de la claymore y llegando a las manos del Demoman, provocando que éste saliese disparado hacia el lado opuesto. El moreno aterrizó de espaldas a la nieve de forma brusca. Luchaba para mantenerse consciente sin dejar de mirar a Voleph.

-Ya es la segunda vez, tío.- Dijo él con dificultad.- No tienes imaginación...- Después de eso, perdió el conocimiento.

-Cuando una cosa es efectiva, no hace falta cambiarla.- Respondió entre dientes. Luego, clavó la espada del Demoman, que aún sostenía por la hoja, en el nevado suelo de aquel valle. Se volteó para ver la pelea que tenían el equipo RED y el Trepador Abismal. También pudo observar que Gant, se dirigía a la batalla con algo de dificultad.- ¡Ya era hora, inútil!

-Cuando esto acabe, te voy a lavar la boca con la escobilla del lavabo y lavaplatos...- Murmuró Gant para sí mismo. Seguía caminando con dificultad mientras continuaba farfullando insultos hacia Voleph.

Kairi, que se vio obligada a deshacerse de la pesada pistola médica a causa de la presión, continuaba evitando los ataques del colosal sincorazón, que consistían en ataques directos en un intento de devorar a los que se encontraban allí. Link intentaba ayudar atrayendo la atención del monstruo para que la muchacha no se llevase todos los ataques, necesitaba un poco de tiempo más.

-¡Maldita sea, sin munición!- Exclamó el Engineer, mientras miraba su escopeta con molestia.

-Será mejor que vuelvas con el resto, estar aquí sin poder defenderte es un suicidio, amigo.- Dijo el Sniper mirando a su compañero de reojo.

-¿Y dejaros solos?.- Respondió con preocupación.

-¡Hazlo!- Exclamó el australiano.- Nosotros mantendremos el monstruo a raya, aún tengo algo de munición.

El Engineer quería negarse , pero se calló y asintió, luego, arrancó a correr. El Sniper continuó disparando al monstruo con su fusil, apuntando a la cabeza de la bestia. En ese momento, Link se le ocurrió algo, recordó que hace muchos años, se encontró en una situación muy parecida.

-Se parece a Twinmold...- Murmuró él, luego, se dirigió al australiano.-¡Sniper, préstame tu machete!

El hombre le miró con algo de confusión, pero accedió. Desenvainó el machete que llevaba a la espalda y se lo lanzó al hyliano. Él, lo atrapó y se dispuso a atacar al monstruo. Arrancó a correr hacia la bestia, pero en vez de atacar se montó encima.

-¡¿Qué te ha picado, Link?!- Le gritó Kairi, desconcertada ante la actitud del rubio.

Él no respondió, simplemente intentaba llegar a la cabeza del Trepador Abismal con mucha dificultad, el sincorazón no paraba quieto. Tras, un breve tiempo, llegó a la cabeza de la bestia y le clavó el machete del Sniper en el medio de ésta. El Trepador gritó de dolor, y, al fin, se desplomó sobre la nieve, pero aún respiraba.

-¡Kairi, debes cortar su cabeza!- Gritó Link con prisa.

La pelirroja, algo confusa, le hizo caso. Cargó contra el Trepador con la llave-espada en alto. En un ataque increíblemente potente, a la par de sorprendente, cortó la cabeza de la bestia de forma limpia. Los gritos del ser cesaron hasta provocar un silencio total. El Trepador Abismal se desvaneció como si fuese arena negra, para luego ser llevado por el gélido viento del lugar. Ésa arena dejó un rastro en la nieve: Un dibujo de una cerradura. La joven, sin dudarlo, la cerró con su llave-espada, cumpliendo así con su cometido.

-Al fin...- Dijo el Sniper con alivio. Luego, ese alivio se borró de su cara.- Oh no, el Demoman.

-Vamos, te acompaño.- Le dijo Link con cordialidad.

-Esperad, chicos.- La voz de Kairi mostraba algo de temor.- Tenemos compañía.

Ambos miraron a la chica un poco desconcertados, inspeccionaron el lugar con la mirada, pudieron divisar a Gant que se aproximaba. Estaba disgustado.

-¿Qué le habéis hecho al Trepador?- Interrogó él con ira.- ¡Pagaréis por eso!

El Sniper y Link estaban dispuestos a atacar a Gant, querían terminar con ésa locura. Kairi avanzó unos pasos con decisión, le tocaba actuar.

-Vosotros id a socorrer al Demo, yo me encargaré de él.- Dijo mientras observaba a sus compañeros por encima de su hombro.

-Un disparo en la cabeza y estará listo.- Dijo el Sniper mientras apuntaba con su rifle, pero Link bajo el arma del australiano con la mano.- ¿Que haces?

-Ésa es su lucha, amigo.- Dijo mientras miraba a Kairi.- Vamos, tenemos que ir a buscar al Demoman de inmediato.

El hombre miró con recelo a Link, ¿Acaso estaba loco? El Hyliano, por su parte, se mostraba sereno .Empezó a andar hacia Kairi y posó su mano sobre el hombro de la chica.

-Estás decidida, ¿Verdad?- Dijo mirando los ojos de la chica.

-Totalmente.- Respondió ella con decisión, luego dibujó una leve sonrisa en su rostro.- Ya tuviste tu oportunidad, ahora me toca a mí.

Link no pudo evitar sonreír durante unos instantes, luego, arrancó a correr, seguido por el Sniper. Ambos pasaron por el lado derecho de Gant. El hyliano intercambió una severa mirada con el hombre de negro, éste no opuso resistencia y les dejó pasar sin atacarles. Cuando los dos se alejaron, él volvió a mirar a Kairi, su oponente.

-Dime ¿Cual es tu nombre?- Soltó Gant, de repente.

-Mi nombre es Kairi.

-Kairi... Mi nombre es Gant. Eres muy valiente o muy inconsciente al querer enfrentarte a mí.- Dijo él con seriedad.- En todo caso, tu viaje acaba aquí, portadora de la llave-espada.

Kairi no respondió, simplemente se puso en guardia, empuñando su arma con ambas manos, era hora de actuar.


Una última cosa más (Si, soy un pesado, tengo un problema jeje): Si os véis obligados a criticar a mi personaje original, hacedlo sin temor, lo último que quiero es que se convierta en un "Gary Stu" (El contraporte masculino de Mary Sue. Inquietante, ¿Verdad?) Nikolas Sur me advirtió de ello en su debido momento, aunque, por aquel entonces, no tenía ni la más remota idea de qué era eso :D. Bueno ya os dejo tranquilos...

¡Hasta la próxima!