Link se despertó en la nave, fatigado. Hubiese estado bien que la nave tuviese alguna cama, ya que el hyliano tuvo que dormir en el suelo. Aunque, al menos, tenía a su lado su espada envainada y el arco junto a su carcaj. Link pudo ver a Kairi sentada en el asiento del piloto, dándole la espalda.

-¿Cuanto tiempo he estado dormido?- Preguntó mientras se acercaba a la chica, frotándose la nuca. Aún estaba algo adormilado.

-Pues un buen rato.- Respondió Kairi sin desviar la mirada. Estaba centrada en pilotar la nave.- Has recuperado las horas de sueño que tenías pendiente.

-Ya veo.- Link se sintió algo avergonzado.- En fin, será mejor que me prepare, tengo ganas de ver con qué nos encontraremos.

Kairi negó con la cabeza ante la actitud del rubio, en algunas ocasiones le recordaba un poco a Sora, aunque eran muy diferentes, ambos compartían la pasión de explorar nuevos lugares y conocer a gente nueva. Link se colgó la espada en su vaina en la espalda, También se colgó el carcaj en la banda izquierda de su cinturón, quedaba algo aparatoso, pero no le importaba.

-Según el mapa, estamos muy cerca de nuestro destino.- Se hizo oír Kairi con decisión.- Veamos que hay tras ésta oscuridad.

-Por cierto, Kairi, ¿Que tal tienes el hombro?

-Bien, gracias.

Pasado un tiempo, llegaron al mundo en concreto. La Nave aterrizó de forma suave en un claro que se encontraba en medio de un bosque. Era de noche, así que la visibilidad era algo reducida, pero el cielo estaba despejado, así que se podían apreciar las sombras de los arboles y las rocas del alrededor. Link bajó el primero de la nave, pudo notar que el ligero aire nocturno que soplaba aportaba un frescor de lo más reconfortante, además, balanceaba de forma suave y grácil las ramas de los árboles cercanos. Esos árboles, el olor de la hierba y los sonidos del bosque le resultaron muy familiares al hyliano. En ese momento, Kairi salió de la nave, muy calmada, colocándose un especie de reloj de pulsera plateado en su muñeca izquierda.

-Según Cid, debo seleccionar las coordenadas para que la nave se quede allí en funcionamiento.- Dijo la pelirroja consultando el dispositivo. Alzó la mirada y vio la cara interrogante de Link.- Es para que se quede en órbita y no tener que dejarla aquí.

El rubio no dijo nada, simplemente, se giró y continuó observando detenidamente el lugar. Sin mediar palabra, empezó a andar en dirección al bosque. Kairi no entendía que le pasaba, se estaba comportando de forma muy rara, pero no dijo nada, simplemente le siguió mientras la nave "Trirreme" volvía a despegar de forma ruidosa para quedarse a la espera. Ambos continuaron andando a través de la maleza impregnada del fresco rocío nocturno. La chica agradeció que ese bosque fuese de tamaño normal, su visita en Ferngully le afectó un poco.

-Escucha, no hables si no quieres, pero podríamos acampar por aquí.- Dijo Kairi, intentando romper el silencio.- ¿Que te parece?

-No estamos solos.- Murmuró. En un parpadeo, sacó el arco y tensó la cuerda con una flecha, listo para disparar.- Quédate detrás mío, ¡Venga!

-¿Como nos pueden haber descubierto tan rápido?

-Con el ruido que hacéis, no es complicado.- Dijo una voz algo rasgada, proveniente de una sombra oculta entre los arbustos. Ésa sombra se aproximó a la pareja, dejando ver su rostro sucio y descuidado, la inconfundible bandana que llevaba en su frente y su parche negro en su ojo derecho lo delataban.

-¡Snake!- Exclamó Kairi con emoción. El hombre estaba igual que antes, aunque ahora llevaba un uniforme de camuflaje completo con patrones "Tiger", aparte de tener un montón de complementos en su ceñidor, tales como una cantimplora, varios bolsillos repletos de cargadores de pistola y su Colt 1911 en su funda, en su tobillo derecho, tenía un cuchillo de combate guardado en su vaina. La chica no dudó en darle un abrazo, aunque el hombre no supo como reaccionar.

-Nos has asustado.- Dijo Link, destensando la cuerda del arco y guardándolo, junto a la flecha, en su carcaj.- Supongo que hemos vuelto.

-¿A dónde?- Preguntó la joven mientras se separaba de Snake.

-Pues dónde nos conocimos, jovencita.- Respondió el soldado negando con la cabeza.- ¿A dónde si no?

-Ya, vale, lo pillo.

-Supongo que tenéis muchas cosas que contarme.- Dijo Snake, de repente.- Seguidme, os llevaré a un lugar seguro, además, seguro que tenéis hambre.

El rugido que hizo el estómago de Link respondió la pregunta. Deambularon por el bosque durante unos minutos hasta llegar a lo que parecía un pequeño edificio con forma de iglesia en ruinas recubierto de musgo y maleza. El interior estaba repleto de los objetos que Snake pudo traer consigo, tales como pequeñas cajas de munición, leña y algunas raciones de comida militares.

-El hogar de uno es su castillo, ¿Verdad?- Dijo Kairi con usa pequeña sonrisa sarcástica.

-Es temporal.- Respondió Snake, luego, entró y recogió algunos troncos para preparar una hoguera.-En fin, es hora de cenar, yo tengo hambre.

-¿Estás seguro que este sitio es de fiar?- Los ojos de Link estaban centrados en el techo, que le faltaban partes, se podía ver la luna a través de él.- Me da escalofríos...

-No es un hotel, pero no hay enemigos alrededor.- Murmuró mientras preparaba la hoguera.- Creo que es una antigua cripta o algo así. La verdad es que no me importa mucho.

Pasaron las horas, el trío se las pasó hablando y cenando (Kairi y Link comían las raciones militares, que, por cierto, estaban asquerosas).La muchacha estaba sentada sobre una roca, algo apartada de dónde se encontraba la hoguera, el hyliano y el soldado estaban junto a ésta, el fuego iluminaba casi toda la estancia. Snake no hablaba mucho, estaba ocupado devorando una serpiente pinchada en un palo que había cocinado previamente en la hoguera.

-¿Seguro que no quieres serpiente?- Preguntó el soldado a la pelirroja.

-No, gracias.- Respondió ésta con cara de asco.- Las raciones están muy buenas.

-Mentirosa.

-Es algo irónico que comas serpientes, Snake.

-Yo quiero un poco.- Dijo Link de repente. Luego, vio la cara de desconcierto de Kairi.- He comido cosas peores.

Snake le dio la comida al rubio, mientras que Kairi negaba con la cabeza con desdén. Ella intentó recordar lo que pasó cunado todo ésto empezó: Cuando la raptaron, cuando se despertó en aquella cama, el intenso dolor que sintió... Ése dolor, que aún lo podía sentir en todo su cuerpo cuando lo intentaba recordar. Luego, le apareció la visión de aquel sujeto que les ayudo a escapar.

-Por cierto, Snake, ¿Conoces al encapuchado que nos ayudó?- La voz de Kairi retumbó por toda la estancia, llamando la atención de ambos.

-No somos íntimos, pero me ayudó mucho.- Dijo mientras volvía a las hipnotizantes llamas de la hoguera.- Es parco en palabras, pero luchaba realmente bien. Cuando vosotros os fuisteis y nos quedamos solos en el almacén, ese encapuchado sacó una espada algo vieja, pero se libró de los guardias que estaban junto a la puerta. Aproveché para robarles toda la munición que pude y tuve que escapar.- La rabia contenida se podía notar en su voz.- Tener que huir no es mi estilo, pero tenía que trazar un plan. Conseguí unos planos de aquella base y de los alrededores.

-Una cosa, Snake.- Pidió Link.- ¿Éste es tu mundo?

-No, no lo es, me enviaron a investigar unas supuestas actividades terroristas en una antigua base militar. Lo único que encontré fue una extraña luz, la toqué y llegué a este sitio sin poder comunicarme con mi equipo por radio.- En ese momento, sacó un puro de su bolsillo y se lo encendió, acto seguido le dio una calada.- Luego, me di cuenta que tales actividades las están realizando aquí, aunque no pude hacer mucho, ya que me encerraron.

-¿Qué actividades?- Preguntó Kairi.

-Alguien robó los diseños de una arma muy peligrosa. Un tanque bípedo con capacidad de disparar proyectiles nucleares.

-Que horror.- Mustió ella muy preocupada. El único que se mantenía sereno era Link, que no entendía nada.- No puedo imaginarme algo así.

-El Metal Gear TX-19.

La hoguera se apagó, el grupo continuó hablando durante unas pocas horas más, hasta que el sueño les venció.

Kairi se despertó a la mañana siguiente, la luz del sol entraba a través de los enormes agujeros del techo, sería un buen despertar si no hubiese estado durmiendo en el suelo. Buscó con la vista a sus dos amigos: Snake se encontraba junto a la entrada, colocando balas en sus cargadores de pistola, disponía de unos catorce cargadores, quizás cinco, si tenía uno en la pistola. Link estaba buscando algo en el suelo del lugar, buscaba en la parte más alejada de la entrada. Kairi, intrigada, se levantó y se dispuso a averiguar porqué el hyliano se comportaba así.

-Link, ¿Que buscas?

-Por aquí cerca hay algo.- Respondió sin dejar de buscar.- Como un trampilla o algo parecido.

-¿Una trampilla?- La cara de Kairi no podía ocultar confusión.- ¿Cómo sabes que es una trampilla?

-Puedo oír el aire salir de ella. Éstas orejas no son un mero adorno.

La chica no respondió, no se podía explicar el comportamiento del hyliano, desde que llegaron en ése mundo, el rubio se portaba de forma extraña. Le lanzó una mirada furtiva a Snake, pero él hizo caso omiso. Link continuaba con su insólita búsqueda. Cuando dio un último paso, la pisada sonó diferente, se agachó y apartó la arena y el polvo y descubrió unos tablones, se trataba de una trampilla de madera.

-¡Bien, lo he encontrado!- Exclamó, mientras se quedaba sobre la trampilla.- Snake, necesito una palncaaaaaaaahhh.- Los tablones de la tramilla, a causa de lo podridos que estaban, se partieron, provocando que el hyliano cayese igual que un peso muerto hacia abajo, lo único que sonó fue el ruido del impacto.

-¿¡Link, estás bien!?- Los azules ojos de Kairi denotaban preocupación, mucha preocupación. Snake se acercó corriendo en cunado escuchó el golpe.- ¡LINK!

-Estoy bien.- La voz adolorida del rubio se podía oír a través del enorme agujero que se encontraba dónde estaba la trampilla. Desde arriba no se podía ver al hyliano a través de él, ya que la oscuridad lo impedía.- Creo que no me he roto nada.- Hubo un breve silencio.- Kairi, creo que deberías bajar hasta aquí , ay un pasillo enorme.

La chica se sorprendió, estaba intrigada, ése mundo era cada vez más misterioso para ella. Miró al soldado que estaba a su lado, seguía con un semblante serio.

-Snake, ¿Tú no bajas?- Inquirió la joven.

-Si yo bajo, ¿Cómo vais a volver a subir?- Snake dibujó una leve sonrisa en los labios. Luego, se fue dónde tenía el equipaje.- Voy a por una cuerda, y a por otro puro.

-El tabaco te va a matar.

-Prefiero morir a causa del tabaco que a manos de los enemigos.

Kairi negó con la cabeza y echó un vistazo al agujero. La oscuridad daba miedo, no sabía cuantos metros habían de caída hasta llegar al suelo. Para más seguridad, se sentó frente el agujero con las piernas sueltas, se impulsó con los brazos y cayó por el agujero. Cayó de pie, al parecer, la distancia entre la trampilla y el suelo no era muy alta. Cuando se quiso dar cuenta, su compañero estaba frente de ella, aunque no podía verle muy bien el rostro, por culpa de la oscuridad, seguía con su semblante serio.

-Al menos no te has dado un golpe como yo.- La voz de Link parecía algo más relajada.- Necesitamos algo de luz, ¿Se te ocurre alguna idea?

-Podías invocar una bola de fuego, ¿Verdad?- Inquirió ella.

-Necesitamos una pequeña llama para alumbrar un poco, no una enorme bola de fuego capaz de quemar todo el lugar.- Hizo un breve suspiro.- El Fuego de Din es demasiado potente. Puedes intentar usar la magia "Piro" para brindar un poco de luz, intenta controlar la llama.

Kairi, algo nerviosa, invocó su llave-espada, no sabía porqué, pero le vino a la cabeza la imagen del misterioso Pyro, quizás él quemaría todo el lugar con el lanzallamas con tal de alumbrar. Cómo fuese, la chica se concentró y creó una tenue llama en la punta de su arma, alumbrando las plomizas paredes marrones del pasillo como si de una antorcha se tratase. Link felicitó a la chica levantando el pulgar, luego, ambos empezaron a andar. Deambularon por los oscuros pasillos repletos de polvo y telarañas hasta llegar a unas largas escaleras que descendían. Al bajarlas, descubrieron una estancia de grandes dimensiones, custodiada por dos grandes estatuas de aspecto humanoide de grandes brazos y piernas cortas, ambas sostenían un martillo. Kairi se sentía intimidada ante la atenta mirada de las estatuas, parecían dos fieles guardianes. También se podían apreciar misteriosos grabados en las paredes y algunas raíces que se asomaban a través del techo, también cabe decir que hacía mucho calor y respirar era un trabajo algo tedioso (La ausencia de aire era apreciable al observar la llama que les alumbraba, ahora más pequeña que antes). Link siguió caminando con decisión, parecía poseído, la pelirroja le siguió con algo de prisa. Se encontraron con un altar con algo en el centro, parecía ser un sarcófago de piedra, repleto de gravados apreciables a pesar del polvo.

-No me digas que ésto es una tumba.- La mirada de Kairi estaba totalmente perdida. Al parecer, le incomodaba mucho estar en aquel sitio. Mientras tanto, Link empezó a inspeccionar los gravados del sarcófago, eran unos extraños símbolos, ella nunca había visto antes nada igual.

-"En el silencio y la quietud del bosque, yace el defensor de ésta tierra, el torbellino destructor de oscuridad..."- El hyliano siguió leyendo hasta que se le abrieron los ojos de par en par y su voz empezó a temblar.- "... Link, el Héroe del Tiempo."

Kairi estaba consternada, confundida y paralizada, soltó la llave-espada, dejándola caer en el suelo, la arma desapareció y la llama con ella, provocando que la oscuridad volviese a cubrir todo el lugar.

-Kairi, por favor.- La voz de Link sacó a la chica de su trance.- Necesito un poco de luz.

-Pero.. Tú... Esto...- Empezó a balbucear sin sentido. Dio un largo suspiro, intentó tranquilizarse y volvió a crear luz con su llave-espada.- Lo siento.

El hyliano volvió a ponerse serio y se dispuso a apartar la pesada tapa de piedra del sarcófago. No podía irse sin comprobarlo, necesitaba hacerlo, sino, no podría dormir por las noches. Kairi protestó ante eso, pero Link hizo caso omiso. Haciendo un esfuerzo colosal, pudo apartar la tapa lo suficiente para ver lo que había en el interior, pero no había lo que buscaba, esperaba ver un cadáver, o al menos un esqueleto, pero nada (Kairi se alegró de no encontrar a ningún muerto).

-Vamos Link, aquí no hay más que telarañas.- Pudo alcanzar a decir la muchacha con prisa, pero vio que el rubio no dejaba de mirar el sarcófago.

Con sumo cuidado, Link sacó de ésa tumba un viejo escudo lleno de polvo. Lo limpió un poco con la mano, mostrando un resplandeciente acero azul, repleto de adornos como una ave roja, algunos gravados en los bordes grises y tres triángulos dorados unidos formando uno de mayor en el centro, ése triángulo... En la mente del hyliano, empezaron a aparecer imágenes del pasado: Sangrientas batallas con seres infernales, viajes por las verdes llanuras durante días y días, cuando protegía a sus seres queridos... Ésos recuerdos pasados que jamás volverán. Sin darse cuenta, una lágrima cayó directa sobre el escudo.

-¿Estás bien?- La voz de Kairi le reconfortó, después de todo, era de las pocas personas a las que podía llamar "amiga".

-Si.. Claro.- Intentó serenarse. Miró directamente a la pelirroja a los ojos, luego, desvió la mirada hacia el escudo que estaba sosteniendo.- Al final no nos iremos con las manos vacías.

-¿Realmente vas a confiar tu vida a eso?

-Si, sin dudarlo ni un instante.

La chica se encogió de hombros, al parecer él se quería llevar el escudo, cosa que a ella no le incomodaba para nada. Kairi observó la enorme cámara dónde se encontraban con más detenimiento que antes. Era un lugar repleto de misterios, sin duda, lástima que ella no entendía ésos símbolos de las paredes y del sarcófago. Se giró para ver al hyliano, que aún estaba observando el escudo.

-Link, éste lugar...

-Parece ser mi tumba.- Respondió devolviéndole la mirada.

-Pero ¿Cómo es posible?- Soltó ella, incrédula.- ¡Pero si tú estás aquí, vivo, respiras!

-Creo que ya te dije en su momento que yo ya morí.- Respondió con un pequeño resoplo.- Me devolvieron a la vida, y aún no sé el porqué...

-Pero si esta es tu tumba, ¿También significa que estamos en tu mundo original?

-Eso creo.- La mirada de Link estaba fija al suelo.- El tacto de la hierva, el olor del bosque, la sensación que deja el viento cuando sopla y ahora ésto...- Alzó la vista de repente.- Estoy seguro, ésto es Hyrule, mi mundo.