Kairi, Link y Gant llegaron al hangar, optaron por dar un rodeo por los jardines, el camino era más largo pero más seguro que atravesar el castillo entero. Cuando entraron por segunda vez al gran edificio notaron que faltaban muchos vehículos, dando una sensación de vacío al lugar.

-¡Cariño, ya estoy en casa!- Gritó Gant con ironía.

-¡Ya era hora!- Respondió la voz de .- ¿Que tal el trayecto?

-¿Me tomas el pelo?

-Le han acusado de asesinato.- Dijo Kairi con preocupación.

-Lo sabemos, aquí también llega la megafonía.- De repente, Snake apareció desde detrás del pequeño cyborg. Seguía desarmado pero, al menos, ya no estaba esposado.

Kairi no dudó en acercarse a él y abrazarlo, cosa que volvió a sorprender al soldado. Link se mantuvo junto a Gant, quien aún estaba preocupado.

-Has mantenido tu promesa.- Dijo el hyliano cruzado de brazos, sin apartar la mirada de sus dos compañeros.- Gracias.

-De nada, supongo.- Respondió el otro con un leve temblor en su voz, se notaba que guardaba angustia.- Bueno, ya hemos cumplido con nuestra parte del trato, ahora te toca a ti.

-Descuida.- Dijo el soldado separándose de la joven pelirroja.- Pero prefiero que la mecánico se largue, no es nada personal.

-¿Mecánico?

-Carolina está aquí.- Resopló el pequeño cyborg.- Se niega a irse, dice que está ocupada en un coche o algo así.

-Iré a hablar con ella.- Dijo Gant con preocupación.- Corre peligro quedándose aquí.

Acto seguido, el hombre de negro se fue al interior del hangar perdiéndose en la oscuridad. El resto del grupo se quedó en silencio durante unos instantes hasta que Snake decidió hablar:

-Bueno, entonces ¿Podrías explicarme un poco?

-Claro. Tenemos suerte que en este hangar también se guardan armas y munición.- Éso hizo que Snake se animase.- El objetivo es abatir al Deviljho.

-Querrás decir matarlo.

-Exacto.

-¿Y qué es un Deviljho?- Soltó Kairi, causando que ambos la mirasen.

-Un monstruo.- Dijo con seriedad.- Ahora mismo está encerrado en una cueva al norte de aquí, pero lo liberarán dentro de poco. El jefe lo soltará sin que los demás soldados lo sepan, ni siquiera los guardias que lo custodian saben cuánto tiempo queda.

-Típico, a Volgin no le importa la salud de sus hombres.- Escupió Snake sin pudor.

-¿Pero tú sabes todo ésto?¿Cómo?- Esta vez habló Link.

-Hay un micrófono oculto en el despacho del jefe, gracias a éso pudimos saberlo.- Explicó el cyborg, noto la mirada de asombro de Kairi.- La verdad, lo instalé para saber si tenía que hacer una misión, para prepararme previamente.

-O para esconderte si había una misión difícil.- Gruñó Snake.

-Éso también.- Admitió.

Al pasar pocos minutos, el grupo llegó a la parte dónde se almacenaban armas. Se encontraban frente una gran pared repleta de armas colgadas, todas de fuego (Fusiles, pistolas, y demás). Snake se sentía como si estuviese en el supermercado, no podía evitar su cara de asombro.

-Aún no sabemos para qué estamos aquí.- Dijo Kairi con seriedad.

-A mi no me mires.- Respondió el cyborg con rapidez.- Snake quiso que os trajéramos cómo condición.

-Quería teneros junto a mí para protegeros, eso es todo.- Soltó él mientras encaraba a su amiga.

-¿Protegernos de qué?- Cuestionó Link con algo de rudeza.

-Si es verdad lo del Deviljho, estáis en peligro.- Explicó Snake.- He oído rumores sobre monstruos de su calibre, nunca me los he tomado en serio, pero después de ver el aspecto de , ya no me sorprende nada. Además, han matado al comandante, y su asesino no ha sido ninguno de nosotros, aunque hayan inculpado a nuestro amiguito, que por cierto, está con la soga al cuello, su única cuartada era que ponía a salvo a dos enemigos, así que le juzgarán de igual forma. Si se han librado del comandante, por la razón que sea, quiere decir que las cosas se pondrán feas, muy feas.

-He oído parte de la conversación de Rourke, el comandante, con el jefe. Él quería salvar a sus hombres y el jefe estaba en desacuerdo.- Dijo el cyborg con un dejo de pena.

-Un militar respetable después de todo.- Soltó Link con serenidad. Se acordaba de los militares de su época, al parecer, ése aspecto no había cambiado tanto durante los años.- Morir por sus hombres es una acción honorable.

-Creo que no hay nada de honor en su muerte.- Escupió Snake.

-Bueno, Snake, escoge un arma, no nos queda mucho tiempo.- Ordenó con prisa.

-Creo que iré a dar una vuelta.- Dijo Kairi de repente, ante las dudosas miradas de sus compañeros, necesito pensar un poco.

Ella empezó a andar ante los comentarios de preocupación entre Link y Snake. Cuando tomó cierta distancia entre sus amigos y ella, se permitió meditar un poco mientras seguía con su marcha. Todo éso era mucho para ella, todo había pasado muy rápido. Su enemigo, Gant les había ayudado a encontrarse con Snake, la repentina muerte de Rourke, nunca había visto al comandante, pero, no podía dejar de sentirse mal, el Deviljho... Realmente, el mundo de Hyrule era hostil, no contaba con tantos aliados como en otros mundos, tener que cruzar las líneas enemigas, escondiéndose como una rata ante los soldados. Estaba claro que pasaba algo gordo y ella, hasta ahora, lo había ignorado por completo. También se preocupó por Zelda y los suyos, ¿Realmente estaban sanos y salvos? Todo éso hacía que le dieran ganas de tomar su nave y volver a Vergel Radiante, dónde estaba rodeada de amigos y aliados. Sin percatarse se encontró a Gant discutiendo con Carolina acerca de qué debería hacer la joven mecánico. Estaban frente a un furgón con el capó abierto, se podían ver algunas piezas del motor por el suelo.

-¿Por qué demonios no entras en razón?- El hombre de negro estaba al borde de la histeria.

-¡No me hables más, homicida!- Chilló ella.

-No he matado a nadie, ¿Cuantas veces lo he de decir?

-Parecéis un matrimonio de ancianos.- Soltó Kairi con ironía.

-Kairi, no te había visto, ¿Qué tal?- Dijo Carolina mientras saludaba a la joven con la mano. La presencia de la chica actuó como si fuese un sedante ante el ánimo de la mecánico.- ¿El asesino en serie está contigo?

-Si, Link está aquí también.- Respondió rascándose la sien.

Acto seguido, Kairi empezó a dialogar con Carolina, del mismo tema que discutió con Gant. Tras un rato, la mecánico se convenció, gracias al tono tranquilo y firme de la pelirroja.

-Bien, entonces ¿Que propones que haga?- Dijo Carolina con calma.

-Fácil, toma un coche o algo y ve al Desierto Gerudo, allí solo tienes que subirte a una nave e irte.- Explicó Gant con los brazos cruzados.

-¿Y dónde quieres que vaya?

-¿Qué tal Villa Crepúsculo?- Propuso Kairi.

-No es mala idea.- Le apoyó Gant.

-Bueno...- Carolina empezó a rascarse la mejilla.- Siempre puedo quedarme una temporada con tu hermana, Gant.

-Éso me da aún más miedo.

Tras unos momentos más de conversación, Carolina, ya convencida, tomó un coche todo terreno militar para irse, se despidió de Kairi y de Gant, le llamó: "Pequeño cascarrabias". El hombre de negro le abrió una de las enormes puertas del hangar para que la muchacha pudiera irse. Al fin, Carolina abandonó el hangar y el hombre de negro cerró la enorme y pesada puerta de metal para tener más intimidad. Al estar todo en orden Gant suspiró sonoramente con alivio.

-Te gusta Carolina, ¿Verdad?- Dijo Kairi, descolocando por completo a Gant.

-¿Aún estás aquí?- Soltó él con incredulidad.

-Éso parece.- Respondió de forma simple.

Gant soltó un gruñido y empezó a andar, adentrándose más y más al interior del hangar. Durante todo el trayecto, tubo la sensación de que le seguían, y estaba en lo cierto, Kairi se mantenía cerca de él, cosa que le sacaba de quicio.

-¿Se puede saber que quieres?- Se giró Gant con una ceja alzada.

-Hablar.

-¿Conmigo?

-Tampoco hay nadie más, ¿No?- Respondió ella alzando las cejas.- ¿Que tal llevas lo del supuesto asesinato?

-Bien, ahora soy un criminal ante los ojos del jefe y de su ejército.- Su tono irónico se apagó ante ésas últimas palabras.- Seguramente me condenan a muerte, al pelotón de fusilamiento, horca, decapitación... Madre mía.

-Ven, venga.- Insistió Kairi mientras agarraba la muñeca de Gant. Por un instante, el tacto del frío acero y el aspecto del brazo robótico le asustó un poco, pero no duró, tiró de él para conducirle hasta dónde estaba el furgón que estuvo arreglando Carolina.- Siéntate.- Ordenó señalando un banco de madera ubicado cerca del vehículo.

Gant dudó, no entendía nada, pero no podía negarse, la mirada de la chica, de cierta manera, le intimidaba un poco, cosa extraña, dado el carácter tranquilo de Kairi. Al fin obedeció sin rechistar y se sentó, mientras que ella se quedó de pie frente a él, con los brazos cruzados y semblante serio.

-¿Por qué haces esto?- Preguntó confundido.

-Veo que lo pasas mal.

-Somos enemigos, ¿Recuerdas?- Él se mantenía frío.- Tú misma te mostrabas recelosa ante mí hace un rato.

-Sé que cumplías ordenes, nunca te he visto cómo un enemigo real, Gant.- Confesó Kairi comprensiva.- Ahora que tu ejército te persigue, la misión de capturarme habrá expirado, así que no seas así conmigo.- Aclaró decidida ante el resoplido del hombre de negro.

Al fin, Gant empezó a hablar con Kairi con algo de desgana, él aún la veía como su objetivo de la misión, aunque se permitió relajarse un poco, quería hablar con alguien con calma y serenidad y ella era la única dispuesta a hacerlo.

Snake se decidió eligiendo su nueva arma: Era un fusil de asalto G3A3 con mira telescópica y un bípode, la culata y empuñadura eran de un débil color verde oliva. También se provisionó con munición para su fusil, granadas de fragmentación y botes de humo. Link miraba con atención la colección de armas de fuego de la pared, no podía entender cómo funcionaban, además, las encontraba demasiado ruidosas para atacar sigilosamente, en definitiva prefería el arco que el Sniper le dio antes que ésas armas.

-¿Quieres alguna arma más pesada?- Preguntó con curiosidad.

-Lanzamisiles.- Respondió con una rapidez asombrosa.

-Solo nos queda RPG-7.

-Bueno, peor es nada.- Dijo con algo de desdicha.- De acuerdo, tráeme el RPG y cuatro cohetes.

El cyborg obedeció sin dudar, se fue a buscar el arma, dejando a Link y Snake solos. El soldado no paraba de observar su fusil, asombrado por su buen estado. El hyliano pudo observar que, detrás del semblante tranquilo de su compañero, sabía que estaba nervioso, prueba de ello era que Snake apartó su fusil y se encendió un puro con la mano un poco temblorosa.

-¿Estás seguro de eso?- Dijo Link con preocupación.

-No me quedan muchas opciones.- Respondió con pesar.- Aunque ya esté armado de nuevo, no puedo evitar creer que algo malo va pasar, he visto muchas cosas en el pasado, pero pocas veces he sentido ésta sensación.

El cielo nocturno cubierto de nubes dejó sonar los primeros truenos de la noche, el aire estaba húmedo, así que la lluvia era inminente. Los tres guardias seguían frente la cueva, sin moverse de su puesto. Hacía poco tiempo que recibieron la temida orden por radio: Liberar al deviljho.

-¡No pienso tomar partido en ésto!- Exclamó el guardia.- ¡Si le liberamos nos matará a todos!

-Moriremos igualmente si no lo hacemos.- Le reprochó el otro de forma severa.

-Me da igual, yo paso.- Dicho esto, se giró y se fue con prisas, aunque no llegó lejos, pues al realizar unos cinco pasos, se desplomó al suelo mientras sangraba por la cabeza.

-¿Que ha pasado?- Exclamó el guardia más joven con incredulidad, intentó acercarse a su compañero pero el otro se lo impidió.

-Nos vigilan dos francotiradores, si vas con él, también morirás, Mort.- Explicó con serenidad.- Tenemos que acatar las ordenes sin rechistar o acabarán con nosotros, así que ayúdame a liberar al monstruo, venga.

El grupo, guiado por Gant, se las arregló para salir de los muros del castillo para dirigirse al oeste. Se encontraban en una gran extensión plana repleta de hierva con algunas antiguas ruinas, tales como muros derruidos o partes del suelo de piedra, más al sureste se encontraba la silueta de una gran montaña, el olor a azufre se volvió presente una vez más. Al norte, había un gran puente antiguo de piedra dotado de un arco de piedra blanca en la entrada, la maleza cubría parte del puente, pero aún se mostraba seguro.

-¿Dónde estamos?- Preguntó Kairi.

-Ésta es la antigua región de Eldin.- Respondió Link de forma veloz.- Nos encontramos al lado de la Montaña de la Muerte, un volcán.

-La Montaña de la Muerte es el escondite de la resistencia hyliana.- Soltó Gant, de forma sorprendente, no había ni rabia ni pesar en su voz.

-¿Nunca han intentado atacarles?- Preguntó Snake con curiosidad.

-Si, pero ése volcán no es un buen campo de batalla para atacar- Explicó él sin apartar la mirada de la enorme montaña.- Es una fortaleza natural, además, ellos tienen la ayuda de seres enormes que parecen rocas.

-Goron...- Murmuró Link para sí mismo.

-Pongámonos en posición.- Exclamó con prisa, quién aferraba su pistola de rayos con manos temblorosas.- Ya es la hora.

De repente, un gran rugido hizo eco por todo el lugar, se empezaron a oír disparos y gritos de horror. Estaba claro, la bestia ya estaba desatada. Todos tomaron posiciones: Snake se posó tras uno de los muros casi derrumbados, empuñaba el RPG con fuerza sobre su hombro, ya estaba cargado, al lado del soldado estaban los otros tres cohetes restantes, al suelo. Cerca de Snake, se encontraba Kairi, había invocado su llave-espada, aunque no sabía cual era el peligro, se puso en guardia de igual forma. era el que estaba más atrás, temblando, apuntando su arma al puente. Link y Gant se colocaron a cada extremo de la entrada del gran puente de piedra, el hyliano empuñaba el arco y tenía una flecha preparada sin llegar a tensar la cuerda, Gant, en cambio, intentaba mantener la calma, aunque le costaba, aún no había invocado su arma.

El eco de los disparos y gritos de horror no cesaba, al parecer, el monstruo mantenía pelea con los guardias, sin distinciones.

-Deberíamos ayudarles.- Dijo Kairi con decisión.

-No, éste es un buen sitio para luchar.- Respondió Snake sin dejar de mirar el puente.- Sabemos que la lucha está al norte, si el bicho viene hacia acá, la ruta más corta es aquél puente. Además, si las cosas se ponen feas, podemos refugiarnos en la Montaña de la Muerte ésa.

-¡Pero morirán muchos!

-Nuestro objetivo es eliminar la amenaza.- El soldado se mostró rudo.- No tenemos que arriesgar nuestras vidas tontamente, no serviremos para nada muertos.

De repente, se vieron unos cinco guardias desarmados y bastante magullados traspasar el puente, nadie intentó pararles, su cara de horror se lo impedía, ni siquiera ellos, quien servían al bando contrario, intentaron atacar al grupo.

-¡Hey!- Exclamó con prisa.

-¡Corred, el monstruo está aquí y nos persigue!- Respondió el guardia horrorizado, cuando vio que sus compañeros no pararon, se apresuró en atraparlos.- ¡Esperadme, no me dejéis solo!

-Vaya con el "Viejo Joe".- Murmuró Gant, refiriéndose al monstruo.

Cuando el guardia se fue, el temblor de fue a más. En un momento, se oyeron unos rápidos y pesados pasos que llegaban desde el norte. Y allí se encontraba, al otro lado del puente: el Deviljho, un monstruo con aspecto reptiliano de escamas verdes, su morfología era similar al del gran tyranosaurio, aunque era aún más musculoso, sus poderosas patas traseras contrastaban con las pequeñas y aparentemente inútiles patas delanteras, su enorme cola era casi tan larga y grande como el cuerpo del monstruo, su gran cabeza estaba repleta de unas escamas puntiagudas de color amarillo, en especial en su enorme mandíbula, sus oscuros ojos de reptil estaban clavados en el puente de piedra. Todos se quedaron horrorizados ante la presencia de tal formidable monstruo, su aspecto y su ruidosa respiración eran de lo más intimidante. De pronto, el Deviljho bajó su cabeza y empezó a correr hacia el puente de piedra para llegar dónde estaba el grupo, de su boca no paraba de caer saliva, tenía hambre.

-¿Acaso el RPG no funciona?- Exclamó Gant mirando a Snake.- ¡Hazle explotar, venga!

El soldado salió de su trance de inmediato, avergonzado de no haber actuado hasta el momento, se acomodó el RPG sobre su hombro derecho y apuntó al enorme ser que se aproximaba (Cosa difícil, dado que carecía de ojo derecho). El proyectil salió disparado directo hacia el monstruo, fue un impacto directo a la cabeza del Deviljho, pero obtuvo poco efecto, el monstruo salió de la cortina de humo que provocó la explosión del cohete al instante. El hyliano disparó una flecha directa al morro del monstruo, aunque ésta no perforó las escamas del enorme ser, simplemente el proyectil rebotó, el arco quedó descartado definitivamente. Link y Gant se apartaron de la entrada del puente con prisa, cuando el enorme monstruo llegó al arco de piedra, lo destruyó a su paso. El húmedo aire disipó la nube de polvo de forma rápida, volviendo a dejar ver al enorme ser, ahora peligrosamente cerca de ellos.

-¡Tenemos que dividirnos, rápido!- Anunció con prisa.

Todos se dispersaron, haciendo que el Deviljho se quedara perplejo durante un segundo. Ahora el monstruo tenía varios objetivos en movimiento, todos eran alimento para él. Pegó un grave y potente rugido, anunciando el inicio de una batalla larga y sangrienta contra el grupo.