-¡Vamos, no podemos dejar que alcance la montaña!
Entre las rocosas paredes del sendero que conducía hacia la montaña de la muerte, un grupo de unos diez hylianos, junto a dos sujetos más, se encontraban atrincherados, tratando de evitar el avance del imponente Deviljho. Snake, armado con su G3A3, lideraba a aquél grupo, se encontraba oculto tras una gran roca junto a . Ellos intentaban frenar al monstruo a base de disparos, pero las balas eran poco efectivas.
-¿Como lo vas a detener?- Preguntó el pequeño cyborg apunto de estallar de histéria.- Las balas no le afectan, los explosivos no le afectan, ¡Y ya se ha comido cinco de los nuestros!
-Sé que no podemos matarlo, pero es solo un animal, maldita sea.- Mustió el soldado mientras recargaba su arma.- Estas balas caseras de los hylianos son de lo peor.- Alzó la vista desde su posición, pudo ver la cabeza de un joven hyliano pelirrojo asomando tras su escondite.- ¡Shiro, toma tres hombres y apostaros sobre la pared de roca, los demás os cubriremos!
El joven asintió, empuñó su gastado fusil de cerrojo con fuerza y se apresuró a retroceder junto a tres compañeros más para cumplir las ordenes de Snake, mientras que todos los demás concentraron su fuego hacia la cabeza del monstruo. Éste, al ver movimiento, empezó a correr, dejando que las balas de sus enemigos rebotasen sobre sus duras escamas. No frenó hasta que notó un disparo en su barriga, se volteó para ver al soldado tuerto de su ojo derecho apuntándolo con el humeante cañón de su arma. La bala no le había perforado la piel, aunque le molestó el golpe del disparo. El Deviljho decidió su siguiente presa, encaró a Snake y abrió sus fauces aún con restos de sangre y carne de los hylianos que había devorado para soltar un grabe pero intenso rugido que provocó el desprendimiento de algunas pequeñas rocas del lugar. En el momento que el monstruo se preparaba para lanzarse sobre el soldado, salió de su escondite armado con su pistola de rayos roja.
-¡Rayo mortal a máxima potencia!- Gritó desquiciado, su único ojo propio estaba enrojecido y del cohete de su cabeza salía una inmensa cantidad de humo negro. Apuntó su arma y disparó un rayo de luz verde hacia el monstruo.- ¡Muere, muere, muere!
El rayo fue rechazado por las escamas del monstruo como si se tratase de luz reflejada por un espejo. El rayo fue a parar a la pared de roca que se encontraba detrás del cyborg. Cuando impactó, de la pared se desprendió una enorme roca que cayó justo al lado de , quién se quedó con la mente en blanco mirando al monstruo, quién no le apartaba la mirada.
-Bale, éso fue demasiado grosero.- Empezó a decir él retrocediendo sudando a mares a causa del miedo, mientras que el Deviljho se le acercaba lentamente.- Venga, tu y yo nos conocemos, ya sabes, cuando te implanté el chip.
Ante ésas palabras, el monstruo se paró en seco, abriendo sus pequeños ojos de par en par, luego bajó su cabeza, olió a y retrocedió un paso. El Cyborg no lo podía creer, sus palabras habían funcionado. Luego vio que no era así: El monstruo rugió una vez más, sus músculos se ensancharon, de su boca salía vapor negro. El ser abrió sus fauces y se precipitó hacia , éste solo se le ocurrió cubrirse con sus delgados brazos, esperando que éso frenase al monstruo. Justo cuando los colmillos del enorme ser estaban en buena posición para triturar al pequeño cyborg, algo lo interrumpió: El equipo liderado por Shiro ya había alcanzado una buena posición y estaban disparando a los músculos ensanchados del Deviljho, a éstos se le sumaron los demás hylianos que habían permanecido en su posición y el fuego automático del fusil de asalto de Snake. Al no tener tanta protección en aquél momento, pues los músculos ensanchados del lomo no disponían de escamas en los lados, algunas balas atravesaron un poco la carne del monstruo, aunque para él no eran más que agujas. Harto de ésa situación, el Deviljho se giró y envistió con todas sus fuerzas a la pared de roca dónde Shiro y los demás disparaban. Con el impacto hubo un desprendimiento, a parte de rocas cayeron dos hylianos. El Deviljho cazó al vuelo uno de los dos, un hombre, mientras que el otro, una mujer cayó al suelo, ésta fue rápidamente pisada por la fuerte pata del monstruo. De la nada, lo que parecía ser un pequeño cohete salió de la nada, volando sobre los hylianos atrincherados e impactando sobre el pecho del monstruo, explotando en el proceso. El impacto obligó al monstruo a soltar la presa que tenía en sus fauces. Snake, miró de dónde había salido ése proyectil: Tras las trincheras provisionales del sendero, se encontraba Zelda empuñando su arco, quién empezaba a cargarlo nuevamente con una flecha explosiva. Ella estaba acompañada con unos nueve guerreros goron, cargaban con un total de tres cañones enormes de metal, adornados con la forma de un dragón. Cada uno de éstos cañones eran cargados sobre el hombro de dos goron.
-¡Hermanos, cargad!- Gritó la grabe voz de un décimo goron, más grande que los demás, acorazado con placas de hierro en todo su cuerpo y su rostro adornado con unas gruesas patillas grises. Los goron que no empuñaban el cañón se encargaron de cargar ésas armas con un enorme proyectil explosivo.- ¡Disparad!
Los mismos que cargaron los cañones encendieron la mecha de la parte posterior del arma, los goron que la cargaban agarraron el cañón con fuerza. Los tres cañones dispararon a la vez impactando con bastante precisión a la cabeza del monstruo, dejando tras de sí una densa nube de humo y polvo. Cuando ésta se disipó solo se podía ver a Snake mirando cómo el Deviljho huía, dando por terminado ése enfrentamiento. Los goron soltaron un potente grito de victoria alzando sus fuertes puños, gesto que imitaron algunos hylianos atrincherados. Todos salieron de su escondite, mientras que Shiro se apresuraba por bajar la pared rocosa acompañado por el compañero que quedaba con vida. Snake fue con calma a buscar al aún paralizado , quién no se había movido. Zelda se dirigió hacia el soldado.
-Cada vez se acerca más.- Mustió Snake mientras se colgaba el G3 en su espalda.
-El rayo mortal... No... Nada... Ha... Ha rebotado.- Balbuceaba mientras miraba su pistola de rayos.
Cuando Zelda se aproximó ignoró por un momento al dúo para intentar socorrer a la hyliana que había sido préviamente pisada por el Deviljho, estaba tumbada en el suelo boca abajo, intentando respirar cómo podía.
-¡Durian, necesito una camilla!- Gritó ella con prisa.
-Ya lo habéis oído.- Dijo el goron acorazado a dos de sus guerreros, éstos asintieron y se retiraron para obedecer la orden de la hyliana.- ¡Ahora vienen con ésa camilla!
-Debe tener las costillas machacadas...- Murmuró el soldado al acercarse a Zelda.
-No la dejaré aquí, la conozco, a ella y a su familia.- Respondió la joven.- El Deviljho no tardará en volver a atacar, debemos estar preparados.
-Nos está costando demasiadas bajas, no podremos aguantar mucho más.- Replicó él.
-Debemos esperar a que Link vuelva, ya oíste al espectro.
-¿No estás cansada de esperar?- Explotó el soldado, harto de las escaramuzas con el Deviljho.- Link podrá ser un buen luchador, pero solo es un hombre, y ese monstruo ya ha matado a decenas, tanto hylianos como humanos.
-¿¡Crees que no lo se!?- Zelda encaró a Snake directamente, su semblante serio desapareció, estaba afectada, incluso algunas lagrimas empezaban a brotar de sus ojos azules.- ¡Estoy harta de ver cómo mi gente muere sin que yo pueda hacer nada!
En ese momento, el goron acorazado, Durian, se acercó.
-Zelda, tranquilízate, recuerda que no estás sola.- Dijo él calmadamente.- Todo el pueblo goron estamos con vosotros.- Ella miró al enorme goron y asintió sin llegar a sonreír. Luego Durian miró a Snake con severidad.- Y tú, cuida tus palabras, humano.
-Si, claro...- Mustió el hombre con molestia.
-Podéis iros, mis guerreros y yo nos quedaremos con la chica hasta que traigan ésa camilla.
Tras eso Snake fue a buscar a por segunda vez, quien aún decía palabras sin sentido. Zelda permaneció junto la hyliana herida acompañada por Durian.
-Vamos, hoy nos hemos ganado el pan.- Dijo mientras tomaba al cyborg del hombro para luego seguir al resto de hylianos que se dirigían sendero arriba.- Seis bajas, seguramente siete. Ha sido un día pésimo.
-¿Crees que los soldados que huyeron siguen vivos?- Snake miró ante ése comentario.- Todos los soldados que Volgin tenía en el castillo se desperdigaron.
-No lo sé.- Respondió él sin más.- Solo espero que si Link puede acabar con ésto, que lo haga rápido...
Finalmente Kairi y Gant emprendieron su investigación acompañados por Jack, quién decidió guiarles a través de las callejuelas de la ciudad. El hombre explicó al dúo lo que sabía del sexto distrito: Se trataba de un distrito abandonado, era la parte más antigua de la ciudad, dónde se reunían los barrios bajos. Kairi nunca oyó hablar sobre tal distrito, aunque tampoco conocía el cuarto ni el quinto. Atravesaron una infinidad de callejones estrechos hasta llegar a su destino. La joven echó un vistazo a su alrededor, toda la hospitalidad que daba el resto de la ciudad yacía muerta en ése distrito: Todos sus bajos edificios adornados con grafitis estaban en un estado de lo más deplorable, casi en ruinas, todas las calles eran cubiertas por una capa de polvo que se dejaba mover en cuanto el viento soplaba, no se podía observar a nadie, todos los que vivieron ahí alguna vez habían desaparecido.
-A menudo sitio nos has traído, Jack.- Se quejó Gant, rompiendo el silencio del lugar, solo perturbado por el silbido del viento al tras pasar las brechas los edificios.
-Toda ciudad tiene su parte baja.- Respondió con molestia, luego decidió dirigirse a Kairi.- Es el único lugar de dónde pueden aparecer esos seres, así que lo que buscáis puede estar aquí.
-Gracias, Jack.- Ella posó su mano sobre el hombro del hombre a modo de agradecimiento.- Pero ahora puede que ésto se ponga peligroso, así que si quieres vol...
Ella no pudo acabar la frase, sus inocentes ojos azules se encontraron con los ojos fríos marrones de Jack, la mirada del hombre cortó sus palabras al justo instante del contacto. Ella retrocedió intimidada.
-Anda que tú también...- Bufó Gant.- Creo que él es el más fuerte de los tres y le dices de volver.
Jack empezó a andar sin mediar más palabra seguidos por Gant y una avergonzada Kairi. Ella se sorprendía cada vez más a cada paso que daba ante la visión de su alrededor, las calles, los edificios... Todo estaba destrozado, parecía que el mundo se había acabado y ése lugar era lo que el apocalipsis había dejado detrás. Los tres no tardaron en detenerse al ver una figura en la calle. Era la chica que Kairi conoció la noche anterior, Katia. Ésta vez no iba cubierta con una capa marrón, iba vestida con un top rojo de manga larga bajo una capa blanca de dos colas que le cubría los hombros y parte de los brazos, también llevaba puesta una especie de falda abierta por los lados a juego con la capa sobre unos pantalones rojos que llegaban un poco por debajo de las rodillas, en sus pies llevaba unas botas de cuero marrón, su larga melena castaña estaba al descubierto, amarrada en una cola que llegaba hasta los muslos, dónde permanecía atada a la mitad de esta, un extraño artefacto circular rojo adornado con dos piezas semejantes a una hélice a los lados, ése artefacto brillaba con una tenue luz roja.
-Katia...- Murmuró Jack, luego alzó su voz.- ¿¡Qué demonios haces aquí?!
El eco de la voz del hombre retumbó por todos los callejones cercanos. La chica se decidió en acercarse a los tres sin mediar palabra.
-No grites, por favor.- Pidió ella con algo de preocupación.
-¿Podrías contarnos qué haces aquí, Katia?- Preguntó Kairi con amabilidad, al ver la expresión de la cara de la chica intentó bajar su voz todo lo posible.
-Bueno, seguía a un hombre sospechoso hasta aquí.- Respondió ella recobrando la compostura.- Veréis, voy detrás de ésos monstruos oscuros, quiero que dejen de aparecer.
-Igual que nosotros.
-¿Cómo era ése hombre sospechoso?- A Gant le picó la curiosidad, .
-Era un hombre fuerte, vestido de morado y con un casco verde.
-Biker...- Dijeron Jack y Gant a unísono.
En ese preciso momento, el estruendo de repetidos disparos hicieron eco por las calles, al oírlos, los cuatro se apresuraron para llegar hasta el causante. Tras atravesar un buen número de callejones repletos de runa y deshechos llegaron hasta una pequeña plaza dónde se encontraba el misterioso hombre del casco empuñando una escopeta recortada rodeado de sincorazón de todo tipo. Jack fue el primero en irrumpir desplegando sus dos motosierras de su brazo robótico, abriendo camino despedazando monstruos. Gracias a éso, los cuatro pudieron llegar hasta Biker, todos estaban espalda contra espalda, vigilando a cada dirección.
-No he pedido ayuda.- Mustió el hombre con desgana.
-Aunque no lo hayas hecho, no me gusta dejar que la gente muera.- Repuso Kairi empuñando a Prometida con fuerza.
-Éso es decisión mía.
Todos los monstruos se abalanzaron hacia el grupo. Jack les imitó y empezó a serrar a todos los que se encontraban a su paso tras el tremendo rugido de sus motosierras y la gran humareda de los tubos de escape, Katia lanzó tres cartas al suelo, sobre ellas aparecieron un esqueleto humano armado con una cimitarra, un gran perro demoníaco de pelaje verde y un ser humanoide bajito y gordo de piel roja, orejas puntiagudas vestido con pantalones y chaleco marrones y armado con un garrote de madera, los tres seres invocados se lanzaron sin temor hacia los sincorazón mientras que la chica se quedaba atrás escogiendo nuevas cartas, Kairi y Gant mantubieron su posición, bolqueando golpes y atacando ocasionalmente, y Biker se limitó a usar su escopeta para mantener a los seres oscuros a raya. De entre todo el caos, emergió otro monstruo tras el muro de sincorazón: Tenía forma de una bola negra rodeada con largas púas, una cara con ojos amarillos brillantes y una gran boca con afilados dientes. Aquel monstruo estaba flotando en el aire, ascendió hasta estar por encima de los demás sincorazón. Gant se fijó en ése ser y se alarmó.
-¡Biker, pégale un tiro a ése con forma de globo!- Exclamó el hombre de negro tras un breve forcejeo con dos sincorazón.
-¡Cállate, mataré a quién quiera!- Respondió el otro con molestia.
De golpe, ése ser se precipitó hacia Biker, quién estaba recargando su escopeta. El monstruo envistió al hombre directamente al pecho, tirándolo al suelo en el proceso aunque no tardó demasiado en levantarse.
-¡Mierda, lo tiene!- Ante la afirmación de Gant, Kairi se giró incrédula, pues no entendía nada.
Biker pegó un enorme salto, pasando por encima del muro de sincorazón para luego arrancar a correr, perdiéndose entre los callejones. En respuesta, Gant usó el hechizo que enseñó a Kairi antes para imitar el salto de Biker para empezar a perseguirlo, dejando a los demás solos.
-¿A dónde van?- Escupió Jack al verlos.- Mierda, tenemos que seguirlos.- Se fijó que aún venían más sincorazón, así que se le ocurrió algo, harto de estar en ésa situación.- ¡Katia, necesitamos un camino, ahora!
Ella asintió, rápidamente lanzó una carta entre todos los sincorazón. Sin que nadie lo esperara, del cielo cayó una enorme esfera de roca que impactó justo dónde estaba la carta, aplastando los monstruos que se encontraron en su camino. Kairi puro ver que ésa gigantesca roca tenía una pequeña cara con ojos llameantes y una boca repleta de colmillos, daba algo de miedo. En unos pocos instantes ése extraño ser de piedra desapareció, dejando los restos de los sincorazón aplastados en su lugar. Los tres aprovecharon para escapar de los demás sincorazón, tomando el camino que Biker y Gant habían tomado previamente.
-¿Tienes idea de dónde han ido?- Preguntó Kairi sin detenerse.
-Seguramente al segundo distrito.- Respondió Jack.- Tenemos que saber que demonios está pasando.
-¡Lo secundo!- Exclamó Katia apresurándose en alcanzar a los dos que se habían ido.- ¡Quiero respuestas!
Los tres se apresuraron a dejar atrás al sexto distrito y a todos ésos sincorazón para alcanzar el segundo distrito. A medida que avanzaban iban apareciendo más monstruos oscuros, Kairi y Jack se encargaron de ir despejando el camino a Katia, pese a tener ésa baraja de cartas tan poderosa, poco podía ofrecer en combate cuerpo a cuerpo. Finalmente llegaron a la plaza del segundo distrito, se oían gritos, se podía ver a gente correr presa del pánico. Kairi se pudo fijar mejor cuando ya quedaba poca gente en aquél lugar: Gant mantenía un duelo singular con Biker en el centro de la plaza, podría parecer algo normal si no fuese por el hecho que el motorista estaba rodeado por una densa aura oscura, parecía estar envuelto en llamas y su cuchillo de carnicero era del tamaño de un machete. Cuando Gant se volteó por un momento al ver que los demás estaban allí, Biker lo agarró del cuello y lo levantó sobre su cabeza con una sola mano. El mercenario se retorcía para liberarse, se estaba asfixiando. Antes de que Kairi pudiera socorrer a su amigo, el motorista lanzó a su víctima hacia ella. Jack se interpuso entre ambos, recibiendo a Gant para que no se diese un fatal golpe contra el suelo. El hombre lo agarró con ambos brazos para luego dejarlo en el suelo con delicadeza. El mercenario empezó a toser de forma seca y violenta, al parecer Biker realmente quería matarlo.
-¿Gant, qué ocurre?- Kairi se arrodilló junto a él preocupada.
-Lo ha poseído un usurpador mayor...- Respondió con dificultad.- Si continúa así más tiempo será un sincorazón para siempre.- Volvió a toser.- ...La única opción que tenemos es sacarle el usurpador... O matarlo...
-Ambas opciones me parecen bien.- Dijo Jack con desprecio en su voz.
-No seas así, si hay una forma de curarle lo haremos.- Le reprochó Katia poniéndose al lado del hombre.
-Kairi, solo tú lo puedes curar...- Dijo Gant para sorpresa de la susodicha.- Tú tienes una llave-espada de luz, a diferencia de mi...
-Dudo que lo consiga sola.- Dijo ella, ayudando al hombre de negro a levantarse.- Pero juntos lo conseguiremos.
Ambos, ya de pie, se sumaron a Jack y a Katia, quienes ya estaban en guardia, los dos invocaron sus llave-espada para encarar a Biker. El motorista, ya sin uso de razón, comenzó a retorcerse mientras que su aura oscura se intensificaba, soltó un tremendo grito de dolor, todo su cuerpo empezó a crecer hasta llegar a los tres metros, sus músculos se ensancharon, su casco empezó a fusionarse con su cuello, de debajo del visor apareció una enorme boca parecida a la del sincorazón que llevaba dentro, su arma volvió a cambiar de forma hasta llegar a tener un alcance parecido a la de un espadón sin dejar atrás su tosca forma de cuchillo de carnicero. Ése extraño ser que antes era Biker miró a sus enemigos a través de su visor tintado de negro, dejó caer sus hombros, dejando que su arma chocase contra el suelo.
-No quedará... Ni vuestros huesos...- Una voz monstruosa proveniente del interior del casco de Biker se hizo oír por toda la plaza, perturbando a los cuatro que le hacían frente.
-Venga...- Mustió Jack, dejando todo temor atrás.- Ahora se las da de monstruo.- Volteó para ver a sus compañeros y suspiró.- Menudo equipo que me ha tocado para hacerle frente.
Biker empezó a aproximarse al grupo con pasos pesados y torpes, se notaba que no era él mismo quien controlaba ése cuerpo. Alzó su enorme cuchillo y lanzó un fuerte tajo vertical. Todos se desperdigaron para esquivar tal golpe, excepto Jack, quién permaneció en su sitio mirando cómo ésa tosca hoja de hierro caía sobre su cabeza. En una reacción de lo más rápida, el hombre atrapó la hoja de su enemigo con las palmas de sus manos, frenando el golpe con todas sus fuerzas. Todos se quedaron asombrados al ver ése acto por parte de Jack, cualquier otro ya estaría cortado en dos, pero no él. Biker hacía cada vez más presión mientras que su contrincante seguía aguantando, finalmente retiró su arma para intentar un puñetazo directo, cosa que Jack esquivó dando un salto atrás. Mientras que ésa abominación estaba distraída, Katia volvió a barajar sus cartas hasta que se decidió por una, ésta brilló y de dónde estaba ella emergió la figura de una rosa de cristal, en el centro de sus pétalos se podían ver la cabeza y los hombros de una mujer también de cristal, ése ser disparó un rayo de hielo directo a la pierna de Biker, dejándola congelada. En aquél breve momento en el que Biker estaba más preocupado por su propia pierna que por el combate, Gant se acercó a él para propinarle un fuerte corte al talón de la pierna que le quedaba libre mientras que Kairi optó por lanzar hechizos de hielo para mantener a Biker inmovilizado. El monstruo finalmente reaccionó: Lanzó un rápido mandoble hacia Jack, el hombre no pudo esquivarlo, se vio obligado a interponer su brazo robótico a modo de escudo para bloquear el golpe, a pesar de poner toda su fuerza en el bloqueo, Jack no pudo evitar salir disparado, aterrizando violentamente cerca de dónde se encontraba Katia. Una vez con Jack fuera de combate, Biker liberó su pierna del hielo con un rápido movimiento, cosa que aprovechó para darle una fuerte patada a Gant, mandándolo a volar a varios metros. El monstruo giró su cabeza para ver a Katia, Jack, quién aún estaba en el suelo, y su objetivo más cercano: Kairi. Alzó su pesada arma, la joven dedujo rápidamente las intenciones de aquél ser. Biker lanzó su enorme cuchillo de carnicero directamente hacia Kairi, ella vio cómo esa terrorífica arma volaba hacia ella dando vueltas en vertical. Ella no pudo hacer más que tirarse al suelo hacia un lado mientras oía cómo el cuchillo impactaba en el suelo, justamente donde se encontraba la pelirroja un instante antes, miró hacia atrás, la arma de Biker había atravesado el suelo de piedra de la plaza del segundo distrito, quedando clavada en diagonal. Mientras que el monstruoso motorista se dirigía a recuperar su gran cuchillo, Kairi se alejó de él para luego reunirse con Gant, vio cómo Katia ayudaba a Jack para seguirla. Los tres llegaron hasta el mercenario, quién recién se estaba recuperando del severo golpe, mientras que Biker volvía a empuñar su cuchillo de carnicero con ambas manos y tiraba de él para extraerlo del suelo de piedra ya resquebrajado, aunque su arma estaba fuertemente clavada, eso dio a los demás algo de tiempo.
-Es fuerte, creo que me ha inutilizado las motosierras.- Se quejó Jack.
-Kairi, tenemos que barrerlo de un escobazo.- Dijo Gant algo severo.- Creo que con un hechizo de luz como el "Sanctus" sacará el sincorazón que lleva dentro.
-Pero yo no lo sabría conjurar.- Se defendió ella confundida.- Es un hechizo demasiado complicado para mi.
-¿¡Bromeas!?- Escupió el otro con indignación.- Yo he visto cómo lo lanzabas, ¡Tengo una maldita quemadura en el pecho que lo demuestra!
-¡Suficiente!- Intervino Katia con severidad.- Deja de acosar a Kairi, ya buscaremos otra solución.
-Esto es increíble, lucha contra mi y sin saberlo se convierte en una maldita guerrera amazona.- Empezó a decir de forma irónica.- Pero lucha contra Biker y es... Impo-impo-imposible...
-Da igual, siempre nos queda matarlo.-Anunció Jack ya recuperado.- Aunque no pueda cortarle con mis sierras, siempre me quedará matarlo a golpes.
-Pues tienes razón.- Le apremió Gant.- Tendremos que matarlo, así el usurpador tendrá que salir a la fuerza.
Todos vieron cómo Biker finalmente volvía a alzar su cuchillo, el monstruoso motorista se giró para encarar al grupo, ellos se estaban preparando mentalmente para un segundo asalto. Biker cargó su arma sobre su hombro y remontó su apresurada marcha hacia el grupo. Katia se hizo a un lado mientras que los tres restantes se quedaron en el sitio para recibir al monstruo. Él lanzó un poderoso corte vertical hacia los tres (Aunque solo tocaría a Jack, quién se encontraba en medio). El enorme hombre interpuso su brazo robótico para salvar la vida, aguantando la presión del golpe. Gant se posicionó ante Jack para intentar empujar el arma de Biker con su llave-espada, Kairi hizo lo mismo. A Biker le empezaba a notar la fuerza de los tres, cada vez le costaba más bajar la hoja de su arma lo suficiente. Mientras tanto, ellos intentaban resistir, ejerciendo fuerza en brazos y piernas. De golpe, los tres notaron como Biker dejaba de hacer fuerza, vieron cómo el monstruo retrocedió sin que él quisiese, cómo si alguien estuviese tirando de él. Pronto vieron cómo el motorista, soltó su arma, cayendo a un lado, luego de haber retrocedido unos metros, cayó al suelo de espaldas, nadie entendía nada.
-Gant ¿Ésto son efectos secundarios?- Preguntó Kairi incrédula.
-No que yo sepa.- Respondió de la misma forma.- Pero que demonios...
De pronto, vieron cómo una figura apareció desde detrás de Biker, dando un gran salto para aterrizar sobre su pecho. Era el ser que Kairi había conocido en la pensión, Tiny.
-¡Prepárate para ser aplastado por Tiny!- Dijo él amorrado al visor del casco de Biker.
-¡Vamos pequeño, demuestra cómo funciona la vieja escuela!- Gritó Gant emocionado.
-Realmente tiene fuerza...- Murmuró Jack.
El ser volvió a saltar para aterrizar a los pies del motorista, luego agarró a ambos con fuerza.
-¡Apartarse, hacer movimiento especial!- Gritó Tiny con prisa.
Jack retrocedió mientras que Gant agarraba el hombro de Kairi para que retrocediese, ella cada vez estaba más incrédula.
-¿Se puede saber que va a hacer?- Ella se giró para ver a sus compañeros, ya no soportaba más ésa locura.
-Si ará lo que pienso, será mejor ponerse a cubierto.- Dijo Gant sin dejar de mirar al frente.
-Vamos, dejad que Tiny haga su magia.- Soltó Jack con una sonrisa en la cara.
El tigre mutado empezó a ejercer fuerza, empujando a Biker hacia su lado derecho. Finalmente, Tiny empezó a dar vueltas sobre él mismo, llevándose a su víctima consigo. Cada vez tomaba mas velocidad.
-¡Dios, lo está haciendo!- Exclamó Gant.- ¡Atrás!
Los tres retrocedieron mientras que Tiny ganaba aún más velocidad con sus giros.
-¡Ten cuidado dónde lo lanzas!- Le gritó Jack, aún se mostraba sonriente, al parecer, estaba disfrutando de ésa particular pelea.
-¡Mándamelo a mi!- La voz de Katia se pudo oír por toda la plaza.
Tiny finalmente soltó a Biker, saliendo disparado hacia la joven castaña. De la misma inercia, el robusto mutante no pudo evitar perder el equilibrio y caer al suelo. Cuando el monstruoso motorista se encontraba a pocos metros de ella, la joven sacó una carta rápidamente, sobre ella apareció un gran caballero de armadura azul, con cabeza de dragón y armado con un enorme mandoble. El ser invocado levantó su espada sobre su cabeza y se precipitó al suelo cortando parte del casco de Biker en el proceso, frenando su avance. Cuando estaba inmóvil, Katia aprovechó para invocar a otro caballero, ésta vez de armadura negra, capa roja, carente de cabeza y armado con una pesada lanza a juego. Éste se puso en guardia, cargó su ataque y lanzó una poderosa estocada, penetrando justo dónde el anterior ser había cortado, atravesando el interior del casco. Biker empezó a rugir entre ira y dolor. A pesar de ése duro castigo, no fue suficiente, el motorista se levantó al instante, lanzando al caballero sin cabeza por los aires. Todos los monstruos invocados de Katia habían desaparecido, estaba indefensa ante ése formidable y aterrador enemigo, quién la estaba mirando, su respiración estaba agitada por la ira. La monstruosa boca del casco de Biker comenzó a abrirse, su interior era completamente negro. Un rugido empezó a hacerse oír y de la boca del motorista empezó a emanar llamas negras, parecía cómo si cargase un ataque.
-¡Sal de ahí Katia!- Gritó Kairi apresurándose a socorrer a su amiga.
Pese a los gritos de la pelirroja, Katia estaba paralizada. Kairi sabía que no llegaría a tiempo. Ella pudo oír un gran estruendo proveniente de su espalda, de pronto vio cómo Gant pasaba sobre ella a bastante altura, había usado su salto oscuro. El hombre de negro impactó con todo su cuerpo contra la nuca de Biker, desestabilizándolo. El monstruoso motorista empezó a disparar un potente rayo negro desde la boca, aunque, a causa del impacto, el ataque se descontroló, no pudo apuntar bien, pues el rayo impactó contra las paredes de los edificios cercanos a la plaza, causando la destrucción de éstas. Sin quererlo, Biker se dio la vuelta aún disparando el rayo, acercándose peligrosamente a Kairi. Antes de que Jack o Tiny pudieran hacer nada, la chica fue alcanzada por ése horrible ataque, su cuerpo se perdió en la oscuridad. Cuando el rayo finalmente cesó hasta desaparecer, una brillante luz blanca apareció en dónde se encontraba Kairi, ella, sorprendida miró sus manos, recordó ésa sensación cuando luchó contra Gant en la nieve, aunque la luz desapareció un instante después.
-Responde al peligro...- Murmuró el hombre de negro, quién permanecía aferrado a la parte posterior del cuello del chaleco de Biker.- Todo su verdadero poder lo tiene latente en su interior...
De pronto Jack y Tiny arrancaron a correr hacia Biker. El hombre preparó su puño robótico, los tubos de escape de su brazo empezaron a escupir fuego. Finalmente llegaron a su objetivo, ambos lanzaron el mayor puñetazo que pudieron dar a la pierna derecha del motorista, haciendo que se tambalease y cayese boca abajo, por suerte Gant pudo alejarse con un salto justo antes del impacto. Cuando éste aterrizó al lado de Biker se dirigió a Kairi.
-¡Puedes salvarlo, solo tienes que repetir lo que has hecho!
-¡Pero no se cómo lo he hecho!- Chilló ella confundida.
-Entonces te ayudaré.- Soltó él. Cargó su brazo izquierdo con energía oscura y luego miró a Kairi.- ¡Piensa rápido!
Gant disparó una potente ráfaga oscura hacia Kairi, dejando a todos los presentes sorprendidos. Ella se cubrió con ambos brazos, pero el impacto no llegó nunca. Los proyectiles oscuros frenaron justo antes de impactar, cambiaron su color negro cómo la noche a una luz cegadora cómo el sol. Ella volvió a quedar sorprendida al ver cómo ésas luces daban vueltas alrededor de su cuerpo.
-¡Dispara ésa luz hacia él!- Gritó Gant con prisa.- ¡Acaba con ésto!
Ella invocó a Prometida una vez más, concentró ésas luces en su hoja. Finalmente toda ésa luz salió dispara hacia Biker, quién empezó a presentar severos espasmos tras el impacto. El motorista se dio la vuelta, de su monstruosa boca salió el sincorazón que lo había poseído. Gant no tardó en atravesar a aquél ser oscuro con su llave-espada, haciéndolo desaparecer. Biker poco a poco volvió a su tamaño normal, su casco, totalmente destrozado, se partió del todo dejando la cara ensangrentada de Biker a la vista.
-Se acabó...- Suspiró Katia aliviada.
La fuente de la plaza empezó a brillar, dejando a la vista una forma parecida a una cerradura, al fin. Kairi se acercó a ella en silencio y apuntó con su llave-espada a la cerradura, disparó un finísimo rayo de luz hacia ella, abriéndola en el proceso.
-Ahora si que ha acabado.- Mustió Gant con alivio, luego miró a Kairi.
-Tiene potencial.- Murmuró Jack acercándose al hombre de negro.- En mi vida había visto nada igual, y eso que he visto de todo.
-Si, pero si quiere sobrevivir deberá entrenar.- Respondió él.
De pronto, Kairi se dejó caer de rodillas para finalmente desplomarse sobre el suelo de piedra de la plaza, presa del agotamiento.
