Hola a todos! He aquí traigo un pequeño capítulo de la familia Agreste y sugiero que lean mi anterior fic Trauma infantil, antes de leer este, espero que les saque una sonrisa. Así que sin más qué decir aparte que disfrute mucho escribir esto y agradecimientos a Thomas Astruc… COMENZAMOS!
…
Problemas de matemáticas.
Capítulo único.
Gabriel regresó de la oficina temprano. Tenía que admitir que se alegraba mucho regresar a casa donde su esposa e hijo aguardaban. Su pequeño Adrien ya debió de haber regresado de la escuela, su nueva escuela después del incidente con cierta exposición que intentaría olvidar, y no se equivocó cuando al entrar a su hogar, encontró en la sala a su esposa con Adrien.
-¡Papi!- gritó Adrien desde el sillón, se acercó a su hijo acarició su cabeza mientras besaba a su esposa.
-Hola, ¿qué hacen?
-Mami me enseña problemas de matemáticas.
-Y es muy bueno con las sumas simples.- felicitó Emilie.- Hace un momento mi hermana, su marido y el pequeño Félix vinieron y nos hicieron compañía.
-Oh, vaya, me lo perdí. Qué lástima.- Emilie le miró con ojos entrecerrados.
-Aunque lo digas así, fue agradable. Y no, no vinieron a presumir como tanto dices.
-Como que nuestra casa no se compara con su mansión.- murmuró entre dientes prometiendo también conseguir una mansión para su familia y las próximas generaciones.- Bien, bien, olvidemos eso. Veamos… Adrien, si estás aprendiendo ¿puedes decirme cuánto es 1 + 1?- preguntó Gabriel a su hijo.
-Dos. Practiqué con Félix.
-Muy bien. 2+2.
-Cuatro.
-Vamos por algo difícil. 7+2.
-¡Nueve!
-Perfecto, eres muy bueno, Adrien. Sigue esforzándote así, hijo.- Adrien sonrió cuando su padre lo alzó de brazos y lo abrazó orgulloso.
-Justo ahora le enseño a hacer restas. Amelie me dijo que le estuvo enseñando a Félix y Félix le enseño a Adrien, ¿verdad hijo?- este asintió con entusiasmo y Gabriel dejó a su hijo en el sillón mientras se sentaba frente a él con su esposa.- Muy bien, Adrien.- aplaudió Emilie y le mostró unas tarjetas con dibujos de croissants.- Si tú tienes cinco croissants y alguien te quita dos. ¿Con cuántos croissants te quedas?
-¿Me las quita?
-Exacto, te quita dos.- repitió Gabriel en tono sereno.
-¿Y son normales o de chocolate?- los adultos rieron ante su dulzura.
-Pues… de chocolate.- respondió Emilie sabiendo que eran los favoritos de su hijo.
Adrien lo pensó un momento antes de responder, frunciendo el ceño de forma adorable antes de responder con una amplia sonrisa.
-Cinco croissants de chocolate y una tumba.
Ambos padres quedaron en silencio durante largos segundos hasta que Emilie sonrió tensa.
-Eh… ¡vamos a repasar la lección, gatito!
-Tranquilo, hijo. La única tumba que habrá será la de…
-¡Gabriel!
-Fue una broma, querida.- habló entre dientes enmascarando su molestia contra su familia política. Tendría que supervisar las visitas de su cuñada y el diablillo de su hijo. Pero por ahora, tendrían que ayudar a su hijo a aprender matemáticas. Quizás aún no les enseñasen matemáticas en su salón pero llegado el momento no quería cambiar a su hijo de escuela otra vez. Tal vez debiera considerar la educación en casa… pero eso, sería tema de otro día.
….
Y… espero que les haya gustado! Me contaron de un comic que trata de lo mismo hace tiempo pero nunca llegue a encontrarlo y la idea quedó grabada en mi subconsciente tenía que sacarla. Gracias a todos por leer. Dejen review, nada de tomatazos, acepto bebidas de temporada, y sin más qué decir… UN ABRAZO! UN GUSTAZO! Y HASTA LA SIGUIENTE!
