Todo menos un príncipe azul
Disclaimer: ONE PIECE y sus personajes son propiedad de Eichiro Oda, yo no pretendo ni puedo sacar bienes lucrativos de parte de su obra, solo utilizo sus personajes para mi entretenimiento y el vuestro.
Las mañanas en el reino de Germa comienzan muy temprano, no solo para sus soldados, sino también para sus cocineros. El preparar el desayuno es el primer y más importante deber del día para todo cocinero, y eso, Cosette lo sabe muy bien, pues su predecesor y maestro se encargó de grabarle esas palabras en su mente. Como de costumbre, tras tender su cama, vestirse, lavar su rostro y peinarse rápidamente el cabello, Cosette se apresura a ir a la cocina para empezar inmediatamente con la preparación del desayuno. Nada más pasar por la puerta, la joven jefa de cocina ya da las primeras instrucciones, organizando y dividiendo a todos los cocineros de forma eficaz y sin ningún titubeo. Si su predecesor la viera trabajar ahora, sin duda se llenaría de orgullo (aunque probablemente no lo expresaría).
Tras varios minutos de esfuerzo y trabajo constante para tener el desayuno listo a la hora en que la familia real suele levantarse, Cosette y el resto de cocineros por fin pueden tomar un pequeño respiro. Una vez que la comida es llevada por los sirvientes, ya los cocineros pueden centrarse en preparar su propio desayuno (el cual es muy simple en comparación con el que acaban de entregar). Sin embargo, este tiempo de tranquilidad no dura demasiado, pues apenas unos minutos después de ser servido, un sirviente les trae un fatídico mensaje (el cual no se esperan desde tan temprano en la mañana).
-Se requiere inmediatamente la presencia de la jefa de cocina en el comedor-dice este simplemente.
Aunque no es la primera vez que reciben este llamado, a todos se les hiela la sangre cada vez que pasa… ¿Y ahora que ¨grave error¨ habrán cometido? ...Todos los cocineros dirigen con impotencia su mirada hacia Cosette. Se les es doloroso imaginar siquiera la clase de ¨castigo¨ que esta vez le espera a causa de una razón (más bien excusa) cualquiera, pero, aun así, no objetan contra dicho llamado. El miedo a la inmensa fuerza de la familia real, y el saber de qué no pueden hacer nada para evitarlo, los mantiene a todos calladas mientras ven a la joven figura de su jefa salir de la cocina. A medida que sus pasos algo apresurados la llevan hacia su destino, Cosette no puede evitar ponerse más tensa y soltar un pequeño suspiro con pesadez. Sin duda, trabajar para una familia real es un trabajo difícil y demandante, ¡y más aún cuando se trata de una familia tan conocida y poderosa como los Vinsmoke! Pero si no fuera por cierto miembro de dicha familia, su trabajo no le resultaría tan complicado. A diferencia de su padre y hermanos (quienes nunca se quejaban o apreciaban los platillos que les daban), el segundo príncipe de Germa era muy quisquilloso con su comida.
Sin importar que tan bien elaborado estuviera un plato, el príncipe Niji siempre encontraba algún ¨defecto¨ que criticar en él y no les dejaba a ellos más opción que botar lo que con tanto esfuerzo habían preparado. Lo peor de todo es que, siempre que algo le desagradaba en gran medida, ella tenía que soportar una represalia por su parte. Aunque después de tantos años debería estar ya acostumbrada a los moretones y las heridas, Cosette no puede evitar temblar de miedo al imaginar el posible castigo que tendrá cada vez que es llamada.
Hace mucho tiempo atrás, cuando ella apenas había empezado a trabajar en la cocina, se había sentido emocionada y nerviosa por tener el gran ¨honor¨ de servir a la familia real. Nunca en su vida había soñado con poder cocinar para verdaderos príncipes y princesas como los que salían en los libros de cuentos que leía cuando niña…pero su ilusión muy pronto fue rota por el saber de la cruda realidad…Aquella realeza a quienes servía y había jurado lealtad, eran personas frías cuyos únicos intereses en la vida parecían ser: la victoria, la fuerza y el poder. Aun así, ella no flaqueó en su deber y continuó cocinando bajo sus servicios, siempre dispuesta y determinada, aunque nunca recibiera un merecido elogio por su trabajo. Fue eso lo que con el tiempo la llevó a posicionarse como la nueva jefa de cocina tras el retiro de su mentor (a pesar de las muchas negativas iniciales que este le dio). Pero la bendición de sus esfuerzos, resultó ser también su maldición.
A lo largo de su historia, Cosette se vio varias veces en la mala fortuna de causar la molestia del segundo príncipe, y solo pudo escaparse de los estragos de la misma gracias a las intervenciones de su maestro y su propia suerte ocasional. Sin embargo, ahora que ella misma ocupaba ese importante puesto y tenía toda la responsabilidad de la cocina sobre sus hombros, se le era prácticamente imposible huir de su furia…y eso él lo sabía mejor que nadie…por lo que no dudaba en sacar provecho de dicha situación.
Impulsivo, egoísta, tramposo y orgulloso, toda palabra con la que pudiera describir al príncipe Niji, era contraria a las que conformaban su inicial concepto de ¨príncipe¨. Jeh, era tan irónico como gracioso: aunque era (literalmente) un príncipe azul, este era todo menos uno. Aun así, el poder que este tenía sobre ella a causa de su posición, era real e innegable.
Al encontrarse por fin frente a la gran y pesada puerta de entrada al comedor, Cosette tragó en seco. A pesar de sentir un miedo tan grande que amenazaba con robarle toda la fuerza para mantenerse en pie, la joven jefa de cocina no retrocede sobre sus pasos. Sabe que esto es su deber…un duro e inevitable deber…el cual nunca esperó ni pidió, pero que seguirá con ella hasta el desafortunado día que llegue el momento de su muerte…Pero hasta ese entonces, deberá soportarlo y vivir con ello.
Con el cuerpo tenso y el miedo aun carcomiéndola por dentro, Cosette finalmente se dispone a abrir la puerta hacia sus tormentos…solo deseando que esta vez…su castigo…no sea peor que el de la última vez…
Fin
N.A: Uy, pobre Cosette TT_TT. Tras volver a ver por completo la saga de Whole Cake Island, quedé prendada por el carisma de la familia Vinsmoke, y me entraron las ganas de escribir un poco sobre ellos. Este fic es un pequeño ¨preludio¨ a otro que tengo en mente, así que de momento solo diré esto: por favor, no me maten TT o TT. Sin más que decir, espero nos leamos pronto.
