El viento frío del Noroeste empezaba a soplar con fuerza, acompañando los ruidos de lucha entre los sincorazón y las fuerzas zora, que intentaban abrirse paso a través de la brecha que había abierto el Trepador Abismal.
Todo el grupo se encontraba frente al Metal Gear RAPTOR, o, al menos, lo que hacía unos momentos era el Metal Gear, pues ahora, dotado de ésos largos y flacos brazos, empezaba a dejar atrás la apariencia de un tanque bípedo, ahora se asemejaba más a un temible monstruo dotado de armadura.
Todos se encontraban estupefactos, el equipo RED no lograba entender nada, Zelda parecía horrorizada, al igual que N. Gin, tanto Voleph como Gant no pudieron evitar retroceder un poco ante lo que se encontraba frente a ellos y quién lucía más perturbado era sin duda Snake, quién parecía que no lograba comprender la drástica transformación del enorme robot, o no quería creérsela.
-Vale, ¡Todos, dispersaros!- Exclamó Snake, tras salir de su trance.
Todos obedecieron, excepto Ganondorf, quién se quedó solo, inmóvil en su posición. El RAPTOR agarró con fuerza el Metal Slug severamente dañado, lo levantó del suelo y lo arrojó hacia el gerudo. El hombre se preparó; Flexionó las piernas y extendió ambos brazos, dispuesto a atrapar aquél maltrecho tanque.
El impacto llegó, Ganondorf pudo parar el golpe con sus propias manos, demostrando una fuerza sobrehumana, aunque no pudo evitar ser arrastrado unos diez metros por la inercia.
-Necesitarás más que eso para siquiera dañarme.- Gruñó el gerudo a modo de burla.
De pronto, el hombre vio como los dos camiones, que antes acosaban al Metal Gear, volaban hacia él. Ganondorf intentó zafarse, pero ambos vehículos aterrizaron violentamente sobre el gerudo, luego el deposito de combustible de uno de ellos se incendió, provocando una reacción en cadena.
-¡No, Ganondorf!- Chillo Kairi al ver ésa escena.
-Tranquila, éso no bastará para matarlo, créeme.- Le contestó Link.
-¿Estás seguro?
-Completamente.
Todo el equipo se dividió para poder luchar lo mejor posible: El Sniper, tras devolverle el lanzacohetes al Soldier, se alejó del objetivo para proporcionar fuego de cobertura, un poco más adelante se encontraba Zelda empuñando su arco. Snake y el Soldier también mantenían la distancia, aunque manteniéndose lo suficientemente cerca para que los disparos del lanzacohetes del Soldier y el lanzagranadas de Snake fueran efectivos. El Engineer montó otra torreta cerca de la pila de vehículos tumbados para tener algo de cobertura, hasta un par de soldados con ametralladoras se le sumaron junto con el Spy y N. Gin. Finalmente, en primera línea se encontraban Kairi, Link, Gant y Voleph.
Los disparos no tardaron en llegar, todo el fuego volvía a concentrarse sobre el Metal Gear, éste avanzaba enloquecida-mente hacia sus enemigos, rugiendo y con sus garras en alto. Como era natural, primero se encontró con el grupo de "avanzadilla" (Dónde se encontraban dos ex-aliados), así que arremetió contra ellos.
Dicho grupo empezó a dispersarse, causando que Volgin consiguiese fijar un solo objetivo. Los ataques fugaces de Kairi y Link parecían dañarlo hasta cierto punto cada vez que impactaban en una de sus patas. Dichos ataques, sin embargo, fueron rápidamente cortados por parte del Meatl Gear, que efectuó un barrido con sus garras que consiguió arrollar a ambos, aterrizando al suelo violentamente. Kairi, mientras trataba de levantarse, se encontró con la enorme figura del RAPTOR frente a ella, mirándola.
-Ya me estoy hartando de ti, niñata...- La voz de Volgin, ya totalmente alejada de ser humana, resonó en los oídos de la joven mientras veía como el enrome robot preparaba el golpe de gracia.
-¡Volgin!
Él detuvo el robot al oír la ronca voz de Voleph llamándolo por su nombre. El RAPTOR se volteó para ver al enorme hombre junto con Gant, ambos con una mirada afilada clavada sobre el Metal Gear.
-Deja los entremeses.- el hombre de negro le hizo señas con la mano para que se acercase a modo de desafío.- Empieza con el plato principal.
Volgin al ver que sus ex-aliados le estaban desafinado montó en cólera, dejó a Kairi e inició una terrorífica carrera hacia los dos, dispuesto a aplastarlos como insectos.
-Aquí viene..- Murmuró Volpeh poniéndose en guardia.
-Creo que ya va siendo hora de que le firmemos la dimisión.- Soltó Gant.- Yo no firmé nada...
Voleph miró por un momento al hombre de negro, parecía entender que las extrañas palabras de Gant tenían otro significado. Él cargó su brazo derecho de electricidad, envolviéndolo en rayos azules, luego cerró el puño.
-Mejor en sello, entonces...- Concluyó Voleph
Gant chocó su puño robótico con el de Voleph. Al hacerlo, parte de ésa electricidad pasó al brazo prostético de Gant.
-Pues en sello...
Tras éso, los dos arrancaron a correr hacia el RAPTOR, quién ya se encontraba peligrosamente cerca a pesar de los constantes balazos que recibía, no pareció frenarlo en absoluto. El potente grito que soltaron ambos hombres en mitad de la carrera ensordeció el ruido de los disparos y las explosiones, un grito carente de valor, si no de ira, odio y resentimiento.
En medio de la carrera, el Metal empezó a disparar sus rotores gatling, Gant los pudo bloquear invocando un escudo oscuro frente suya, Voleph se limitó a cubrirse con su brazo izquierdo, totalmente protegido por su armadura, ninguno de los dos frenó su marcha. Ya a escasos metros, ambos pegaron un gran salto con todas sus fuerzas, Voleph se posicionó de forma horizontal con el brazo derecho al frente, empezando a dar vueltas sobre si mismo rodeándose de voltaje, de forma inexplicable. Parecía que todo su cuerpo fue impulsado hacia el robot, Gant, por su parte, cargó el propulsor de codo a su máxima potencia, preparando su protección con pinchos en sus nudillos.
Cuando ambos golpes cargados con ira y alto voltaje impactaron, el Metal Gear frenó en seco e incluso fue impulsado hacia atrás, derribándole en el proceso. Los disparos cesaron, parecía que todos estaban expectantes en que iban a hacer ellos dos, en especial Kairi, quién no había perdido de vista ésa escena.
Ambos hombres se acercaron al robot tendido en el suelo, con las marcas de ésos dos golpes fatales en el fuselaje aún mostrando algún que otro chispazo. Se subieron sobre el blindaje del RAPTOR, acercándose a ésas extrañas fauces agrietadas en el fuselaje.
-Acabemos ésto de una vez.- Masculló Voleph, mientras se valía de su tremenda fuerza en los brazos para abrir ésa "boca" al Metal Gear, dónde al otro lado se encontraba Volgin.- Gant, córtale la cabeza.
-No hace falta que me lo repitas.- Respondió invocando su llave-espada.
Voleph abrió las fauces del robot lo suficiente para encontrarse a Volgin, en trance total y rodeado por las llamas. Gant se acercó, le dio la vuelta a su arma, empuñándola al "revés" y la apuntó hacia el cuello de su antiguo jefe, agarró la empuñadura firmemente con ambas manos para asestar la fatal estocada.
Pero algo ocurrió, el enorme robot reaccionó a tiempo, sacudiéndose, derribando a Voleph en el proceso. Gant, quién, a pesar de verse desestabilizado, pudo mantenerse en el sitio, fue apresado por una de las garras del RAPTOR mientras éste se incorporaba.
-¿Realmente creías que serías capaz, gusano?- Masculló Volgin mientras la mano del Metal Gear ejercía presión sobre el cuerpo del mercenario.
-...Vamos... Inténtalo...- Respondió él con suma dificultad, tratando de ocultar el dolor que le recorría todo el cuerpo.
Volgin ejerció aún más presión, causando que Gant finalmente no pudiera evitar soltar un desgarrador grito de dolor mientras intentaba zafarse de aquella prisión, aunque sin ningún éxito.
De pronto, lo que parecía ser una esfera de luz cegadora impactó sobre la muñeca del RAPTOR, explosionando en el proceso. El golpe fue tal, que pudo separar la enorme mano junto a Gant del resto del brazo. Pero, mientras el mercenario caía, el Metal Gear lo volvió a atrapar con la otra mano antes de que aterrizase para luego voltearse hacia el origen del disparo: Kairi.
-Niñata entrometida...
-Suéltalo.- Demando ella con una expresión desafiante.- Suéltalo o destrozaré tu otra mano.
-¿Y qué conseguirías con éso?- El RAPTOR alzó el muñón que le había quedado tras el impacto, para enseñar como su mano se regeneraba al instante ante la expresión de sorpresa de la joven.-Y no te preocupes, voy a soltar a éste desgraciado.- El enorme robot volvió a mirar a Gant, quién parecía saber de sus intenciones.-¡Lo soltaré para que no lo encuentres!
Acto seguido, el Metal Gear lanzó al maltrecho Gant con todas sus fuerzas ante una Kairi totalmente horrorizada. El mercenario salió despedido hasta perderse entre la marabunta de sincorazón que seguía batallando con los soldados.
Luego el RATOR se encaró hacia Kairi, quién seguía en shock.
-Tranquila, le harás compañía ahora mismo.- Soltó Volgin de repente.
Una de las compuertas de las baterías del robot se abrió, rebelando la cabeza de un misil apuntando directamente a la joven.
Justo antes de disparar, un poderoso rayo eléctrico impactó sobre el misil, haciéndolo explotar. Ése hecho causo una reacción en cadena, explosionando todos los proyectiles de la batería de misiles, dejándola totalmente inservible.
Tanto Kairi como el RAPTOR vieron a Voleph con su brazo derecho humeante apuntando al Metal Gear.
-Ahora resulta que eres un maldito héroe, qué oportuno...- Masculló Volgin- ¡Intenta protegerla de ésto!
El robot volvió a Kairi centrándose solo en ella mientras sus rotores gatling empezaban a girar. Mientras la risa maníaca y descontrolada de Volgin sonaba por todo el lugar, empezó el aluvión de balas. Ella invocó con su magia una cúpula de luz para protegerse de tal ataque, cosa que parecía funcionar, al principio.
La cúpula no tardó en resquebrajarse, pues era incapaz aguantar por mucho tiempo tantos impactos seguidos. Ella, temiéndose lo peor, cerró los ojos mientras su cúpula protectora empezaba a desparecer.
Finalmente, entre el estruendo de los disparos, Kairi pudo oír cómo la cúpula se rompía por completo. Pero los ruidos de los impactos, antes semejantes a golpes contra el cristal, fueron substituidos por golpes metálicos, ninguna bala la alcanzó...
Ella abrió los ojos para ver a Link frente a ella, bloqueando los disparos con el escudo hyliano, protegiéndola.
-Link, me has vuelto a salvar...- Alcanzó a decir ella.
-¡Debemos pensar algo, no aguantaré mucho más así!- Exclamó él.
Los disparos no cesaban, ni siquiera los impactos del lanzagranadas de Snake o los cohetes del Soldier parecían hacer mella en el Metal Gear.
En ésas, a Kairi se le ocurrió una posible salida: En sus manos invocó una especie de aura púrpura mientras iba concentrando energía. Link seguía aguantando los impactos con su escudo, su brazo derecho, sometidos a los golpes y las vibraciones constantes de los disparos, cada vez le pesaba más, pero no estaba dispuesto a bajarlo, ni siquiera cuando una de las balas le alcanzó el hombro derecho y otra en el pie.
Al fin, la joven reunió energía suficiente para concluir con su plan. Movió sus brazos, como si arrancase algo con todas sus fuerzas. De repente, ambas ametralladoras gatling del RAPTOR fueron separadas de el enorme robot de golpe, dejando de disparar en el acto, salieron despedidas para aterrizar lejos.
De pronto, una de las flechas de luz de Zelda impactó sobre el robot, tumbándolo por un momento.
-¡Hay que ir a buscar a Gant!- Demandó Kairi a sus compañeros con prisa, ellos respondieron asintiendo.
-Tiene razón. -Dijo N. Gin con preocupación.
-Muy bien, vamos.- Respondió el Engineer empuñando su escopeta, luego se dirigió al Sniper.- Necesitaremos cobertura.
-Dalo por hecho.- Soltó el hombre
Los tres se separaron del grupo junto a los soldados que también estaban allí para unirse a los demás que luchaban contra los sincorazón.
Luego, Kairi miró a Link, parecía exhausto, incapaz de sostener su pesado escudo debidamente, con dos heridas sangrantes preocupantes.
-Deberías retroceder, estás herido.- Le reprochó ella preocupada, aunque agradecida también.
-No, estoy bien...- Soltó él.
-Link, no seas cabezota.
El hyliano miró por un momento a Kairi hasta que el Metal Gear volvió a retorcerse en el suelo. En ésas, Voleph se acercó a ellos dos.
-Será mejor que todos retrocedamos.- Anunció el enorme hombre con algo de prisa.
-Dudo que os pueda seguir el ritmo...- Dijo Link tratando de ocultar el dolor por los dos disparos que había recibido.- … Me ha hecho un agujero en el pie.
-Entonces cargaremos contigo.- Espetó Kairi.
Voleph, sin mediar palabra, agarró el brazo sano de Link y se lo pasó por encima de su hombro para ayudarlo a andar.
-Vamos, joven.- Le dijo el enorme hombre a Kairi.
Los tres avanzaron en dirección dónde se encontraban sus compañeros. Snake y el Soldier se aproximaron a ellos para ayudarles a avanzar.
-¡Vamos, daos prisa!- Exclamó Snake.
El RAPTOR volvió a alzarse para luego apuntar su cañón balístico hacia al trío. El Soldier rápidamente se alejó un poco y efectuó un salto cohete, mientras que el Metal Gear disparó. El proyectil no consiguió un impacto directo, pero la onda expansiva consiguió mandar por los aires al trío junto a Snake. De entre el humo emergió la figura del Soldier, empuñando con fuerza su lanzacohetes soltando un tremendo y demente grito de guerra. El hombre disparó varios cohetes directos, pero no parecían ser lo suficientemente potentes para tumbar a su objetivo.
-¡Apártate de mi camino!
El enorme robot aventó al Soldier en medio del aire, derribándole en el acto, como quien mata a una mosca. El hombre aterrizó violentamente magullado, pero aún respiraba.
-¡Soldier, aguanta!- Exclamó el Spy, apresurándose a socorrer a su compañero.
-¡Snake, ahora vas tú!- Exclamó Volgin con la voz temblorosa en medio de su histeria.
El Soldado pudo ver cómo el enorme monstruo de hierro cargaba contra él, con ambas garras preparadas para desespedazarlo.
A pocos metros de llegar hasta Snake, el Metal Gear fue alcanzado por tres proyectiles pesados a uno de sus costados, desestabilizando su enorme cuerpo de metal. No logró ser derribado, pero se vio obligado a frenar en seco.
Todos voltearon hacia la dirección de dónde provenían dichos proyectiles. Resultó ser un grupo de goron cargando con tres enormes cañones humeantes con forma de dragón, junto a ellos se encontraba un escuadrón de hylianos, todos liderados por Durian, el jefe goron.
-Han podido abrir una brecha.- Comentó Kairi con más esperanzas que antes. Empezó a levantarse con dificultad.
-... Luchan por su hogar, golpearán con todas sus fuerzas.- Mustió Link.
-Vosotros, ¡No interfiráis!
El RAPTOR abrió sus fauces para vomitar una sustancia negra de lo mas densa, extendiéndose por todo el suelo. De dicha sustancia empezaron a emerger aún más sincorazón para lanzarse a por los recién llegados.
-No podrán ayudarnos si se tienen que defender de ésas cosas.- Soltó el Spy.
-Deberemos combatir el fuego con el fuego entonces.- Anunció Zelda, causando que el hombre enmascarado se voltease hacia ella.- Tengo una idea, pero necesitaré unos segundos.
-Supongo que podré dártelos...- Luego, el Spy se dirigió a uno de sus compañeros:- ¡Sniper, necesito el fraskungfú!
El susodicho, quién se encontraba dando fuego de cobertura al Engineer y a los demás cesó sus disparos para mostrar el infame tarro de cristal repleto de... "Fraskungfú".
-Pensaba que no me lo pedirías nunca... ¡Hecho de ésta mañana, aún está caliente!- Soltó él, parecía como si lo quisiera vender. De pronto se lo arrojó al Spy.- ¡Atrápalo!
-¡Pero no me lo tires, so animal!- Exclamó el Spy con rostro de horror. Afortunadamente logró atrapar el frasco, conservando su frágil integridad.
-Si necesitas más necesitaré café, unos minutos y algo de privacidad.
-¡Déjate de bromas, tenemos el Soldier herido!
-Está bien...- Soltó el Sniper sin darle demasiada importancia.- Ha estado en situaciones peores.
Zelda no daba crédito en cuando dedujo el "misterioso" contenido de ése tarro de cristal, sentía muchas emociones: Sorpresa, rechazo y mucho, mucho, asco. Su rostro no podía ocultar ninguna de ésas emociones. El Spy miró a la joven con una expresión similar y se encogió de hombros, luego miró el Sniper, éste se limitó en dedicarle una media sonrisa para luego volver a cargar su rifle y continuar disparando.
El Spy sacó uno de sus zapadores y lo enganchó al frasco, luego activó el camuflaje óptico de su reloj para desaparecer ante el ojo humano y avanzar hacia el Metal Gear. Mientras tanto, Zelda se decidió a avanzar hasta la pila de vehículos incendiados.
En ésas, el Meatl Gear se volvió para volver a encarar a sus enemigos, todos reunidos una vez más. Volvió a apuntar su cañón balístico, ésta vez no fallaría, pues todos se encontraban bastante incapacitados para esquivar el proyectil. El Cañón empezó a emitir sonidos metálicos, indicando que estaba cargando el golpe final.
Ante ésa horrible visión poco más podían hacer, estaban agotados y heridos, ¿Cómo podían enfrentar a ésa cosa? Les estaba venciendo a todos.
Pero antes de que pudiera disparar, la figura del Spy emergió de la nada, interponiéndose entre el grupo y el colosal robot. Sin más dilación, el hombre enmascarado encendió el zapador acoplado al tarro de "Fraskungfú" y lo arrojó al Metal Gear. Al impactar con el blindaje del RAPTOR, el tarro se rompió, esparciendo todo su contenido en el fuselaje, luego el zapador se enganchó sobre ésa zona humedecida para soltar su descarga eléctrica.
Dicha descarga fue lo suficientemente potente para paralizar el Metal Gear, que presentaba convulsiones, también se pudo escuchar un grito desde su interior.
-¿Cómo se ha vuelto tan potente ése chisme?- Snake parecía no dar crédito.
-No quieras saberlo, amigo...
Voleph no pudo evitar sentir un escalofrío que le recorrió toda la espalda, parecía haber recordado algo que quería olvidar con todas sus fuerzas.
Aprovechando éso, Kairi alzó su llave-espada y aplicar la magia "Cura" a todos los que estaban cerca de ella, sanando las heridas de todos los presentes, a excepción de Link.
-¿Por qué no funciona?- Soltó la joven pelirroja con preocupación.
-Quizás no sea efectivo con hylianos.- Respondió él mientras sacaba de su alforja mágica una botella con un líquido carmesí.- Pero sé que ésto sí funciona.
Link se bebió el contenido de dicha botella con una expresión de disgusto en el rostro, al parecer por el horrendo sabor. Al acto, sus heridas sanaron gradualmente, incluso las balas que aún se alojaban en su cuerpo fueron expulsadas.
-Sé que aún vives, Ganondorf.- Soltó Zelda con un dejo de severidad, hacia la pila de vehículos calcinados.- ¿Vas a dejar que ésa cosa domine Hyrule?
-Domine...- Fue lo único que alcanzó decir la débil voz del gerudo de entre toda ésa chatarra.
-Tu sueño, tu aspiración, todo en lo que tú crees lo conseguirá otro.
-No...
-¿¡Eres aquél que figura en las leyendas!?- Exclamó ella de forma ruda, acercándose aún más.- ¿¡Eres el que puso a todo Hyrule a sus pies, el poseedor de un poder capaz de desafiar a los propios Dioses!?
-Sí...
-¿Cómo dices?
-¡SÍ!- Ésta vez parecía que Ganondorf había recuperado todas sus fuerzas.
De repente, un aparatoso estruendo hizo eco por todo el lugar, los vehículos apilados en llamas que aprisionaban al gerudo salieron disparados por los aires hasta perderse en la inmensidad. De ahí emergió la oscura figura de Ganondorf levitando a varios metros sobre el suelo. Todos se voltearon a verlo, sorprendidos, otros aterrados. El cielo fue cubierto por nubes negras, se empezaron a oír truenos, la tierra empezó a presentar temblores... Empezaba a parecer el fin del mundo.
-¿Qué está pasando?- Kairi estaba en blanco observando aquella escena. Ella notaba una presión insoportable en todo su cuerpo a causa del poder oscuro del gerudo, algo que jamás había notado antes, ni con Xemnas ni con el sicorazón de Xehanort... Por primera vez, estaba aterrada ante Ganondorf.
-...Una imagen conocida...- Murmuró Link a modo de respuesta, pues él era el único quién se mantenía sereno.- Amigos, será mejor que retrocedáis, o estaréis en medio de la batalla.
-¿Y qué hay de ti?- Preguntó Snake.
-Ya me he encontrado en ésta situación.- La expresión del hyliano se volvió más seria.- No os preocupéis por mí. Ahora debemos alejar al Soldier de aquí y ponerlo a salvo.
-Yo me encargaré.- Soltó Voleph de golpe.
El enorme hombre se adelantó hacia dónde estaba el Soldier, mientras que el Spy y Snake se retiraron. Link se quedó en el mismo sitio, acompañado al perecer.
-Es peligroso, ¿Lo sabes, verdad?
-Y también lo es para ti.- Respondió Kairi, tratando de mantener la compostura.- Ya nos separaron una vez, tenemos que regresar juntos a Vergel Radiante, todos están preocupados por ti.
El Metal Gear al fin pudo zafarse de la parálisis del zapador del Spy, observó a Ganondorf, quién empezaba a estar rodeado de una aura oscura cada vez más intensa.
-Tú, estabas muerto...-La voz de Volgin dejó atrás el tono burlón, e incluso pareció haber recuperado algo de su cordura.
-¿Crees que un ser indigno cómo tú puede matarme?-Dijo Ganondorf entre sus pesados jadeos repletos de furia.- Da igual si eres un hombre o un monstruo...- Los ojos del gerudo brillaron con una extraña luz dorada con fuerza mientras apretaba su puño derecho, apareciendo el símbolo de los tres triángulos formando uno, con el superior brillando aún con más intensidad.- ¡NO ERES DIGNO NI DE PISAR EL MÍSMO MUNDO QUE YO!
De pronto, una niebla oscura rodeó la figura del hombre hasta que desapareció. El suelo empezó a agrietarse, la tierra tembló más fuerte que antes, empezó a caer lluvia desde las negras nubes que se habían formado hacía un momento.
Kairi, podía notar ésa pesada presión, ésta vez muchísimo más fuerte.
-Link, necesito saber qué pasa.- La joven le costaba mantener la compostura.
-El poder de Ganondorf ha despertado. Ésa presión que sientes es la influencia de la Trifuerza del Poder.- El hyliano tomó el hombro de la joven.- Será mejor que nosotros también retrocedamos un poco, creo que sé qué pasará.
Un gran estruendo lejano se pudo oír, proveniente del oeste, mientras que la niebla oscura empezaba a tomar una forma reconocible: Una figura semejante a la humana, aunque en mayor tamaño. Dicha figura empezó a distorsionarse, tomando una forma más extraña, más monstruosa.
Ante todos los presentes, la niebla se disipó revelando a algo remotamente parecido a Ganondorf: Se trataba de un monstruo bípedo, alto como el Metal Gear, con fuertes pezuñas en vez de pies, todo su cuerpo estaba envuelto en pelo azul verdoso, vestía una gruesa armadura con hombreras con púas y su rostro era el de un ser porcino, semejante a un jabalí, con grandes colmillos inferiores asomando desde su boca hasta sus mejillas. El único rasgo distintivo de su forma anterior era la joya de su frente y su cabello rojizo sobre su cabeza.
-¿¡Qué demonios es ésa cosa!?- Exclamó Sanke de golpe.
-Tú lo has dicho...- Murmuró Zelda.- Un demonio.
Todos tenían el horror en sus rostros, incluso aquellos que ni siquiera estaban cerca. El RAPTOR se mantenía inmóvil, ¿Quizás hasta Volgin sentía miedo en medio de su locura? Incluso Link no podía evitar la expresión de nerviosismo, cosa algo rara en él. Kairi estaba en shock.
-Recuerdo ésa vez que se transformó, era un jabalí monstruoso... Pero ésto, no lo había visto.- Alcanzó a decir la joven sin apartar la mirada.- Ésto está lejos de parecerse a la bestia que vi.
-Ahora la Trifuerza del Poder ha despertado del todo.- Soltó el hyliano.- Ganondorf se ha convertido en la manifestación de su propio odio: Ganon.
De repente, un gran borrón plateado proveniente de la base del Pico Nevado pasó por encima de todos los presentes hasta ser atrapado por Ganon, revelando a un colosal tridente plateado adornado con un cráneo en la base del pico central.
-¡Es el núcleo de la Torre Oscura!- Exclamó N. Gin incrédulo.- ¿Cómo ha...?
-¿Éso es lo único que te extraña, pequeño?- Escupió el Engineer.
-¡Escuchad, las armas convencionales no tendrán cabida en ésta batalla!- Anunció Zelda.- ¡Los que no posean magia deberían ayudar a los escuadrones a combatir a los Sincorazón!
-¿Te has vuelto loca?- Snake ya se encontraba al borde de la histeria.
-Lo siento, pero ya has visto lo que le afectan al Metal Gear, y con Ganon no será una excepción, prefiero que os enfrentéis a un peligro con el que podéis combatir a que os quedéis aquí.
-¿Qué clase de respuesta es ésa?- Soltó el soldado.- ¿Ésa es la confianza que depositas en nosotros?
-Os pido que protejáis a mi gente, sé que podéis hacerlo. Confío en vosotros para que lo consigáis.
Snake finalmente obedeció aunque con resignación, cosa que los demás imitaron, excepto los que se abrían paso para llegar hasta Gant, incluso el Soldier, quién ya había recuperado la consciencia se unió a Snake.
Al fin, Ganon decidió cargar sobre el RAPTOR con el tridente en preparado. Cada paso que daba causaba un temblor en el suelo, la hierba que pisaba moría al instante. Volgin reaccionó lo suficiente rápido para apuntarle con su cañón balístico y disparar. A pocos metros del impacto, el enorme cuerpo de Ganon desapareció de repente. Un segundo después el colosal monstruo reapareció justo detrás del Metal Gear. Sin previo aviso, hundió su tridente en la espalda del enorme robot. La fuerza era tal, que consiguió alzar al RAPTOR por encima de su cabeza, como si fuera de trapo, luego lo estampó contra el suelo de golpe, ejerciendo más presión, atravesando progresivamente el blindaje del Metal Gear.
El ruido de las explosiones internas no consiguió sobreponerse ante el desgarrador grito de dolor que soltó Volgin. De pronto, todos los Sincorazón dejaron de atacar, ni siquiera intentaban defenderse de aquellos que se encontraban luchando contra ellos, los que no fueron aniquilados en aquél momento, echaron la vista hacia Ganon. Los que pudieron, se fueron acercando gradualmente, no parecía que tuviesen intención alguna de atacar. Todos los demás presentes aparcaron por un momento las hostilidades ante ésa insólita situación, nadie acababa de entender qué estaba pasando.
N. Gin junto el Engineer, aprovecharon la situación para apresurarse en buscar a Gant, dejando a un lado la amenaza actual.
-¿¡Qué demonios pasa ahora!?- Exclamó Voleph.
-Creo que los Sincorazón han encontrado un nuevo amo.- Murmuró Kairi.- Ganon.
Todos los sincorazón arrancaron a correr, como si de una orden se tratara, en dirección a Ganon. La siniestra estampida avanzó hasta alcanzar el Metal Gear. Luego todos se abalanzaron sobre él, como si de una jauría de perros hambrientos se tratase. Asimismo, Ganon decidió terminar con todo liberando un gran poder oscuro a través de su tridente, liberándola sobre el RAPTOR bajó la pila de sincorazón. Toda la energía oscura finalmente explosionó, destruyendo a todos ésos monstruos en el proceso y dejando al enorme robot gravemente dañado.
Ganon puso una de sus fuertes pezuñas sobre el fuselaje del Metal Gear para luego retirar su arma. Había dominado al RAPTOR con tan solo un único golpe, cosa que nadie había conseguido, dejó a todos los presentes sorprendidos y aterrados al parecer.
Luego, el colosal monstruo, miró hacia Link. Su rostro porcino dibujó una grotesca sonrisa macabra mientras empuñaba su tridente con ambas manos, el símbolo de su trifuerza brillaba con intensidad. El hyliano parecía comprender las intenciones de Ganon, así que se puso en guardia.
-Kairi, será mejor que te lleves a todos de aquí...- Mustió él sin apartar la mirada.
-No pensarás luchar contra él, ¿Verdad?- Al ver que su compañero no respondió, Kairi decidió insistir:- Link, no, Ganondorf cambió, hasta ha pulverizado a Volgin. Ganondorf ha salvado Hyrule.
-Entiéndelo, ése ser es algo completamente diferente a Ganondorf, no razona con nadie, no siente piedad con nadie y su único deseo es la destrucción.- Link apretó la empuñadura de la Espada Maestra con fuerza.- Ahora solo es Ganon...
Sin mediar palabra, el enorme monstruo, cargó energía oscura en su tridente una vez más, sin apartar la mirada de Link. Cuando su arma se rodeó por completo en humo negro, la arrojó contra el hyliano. Link colgó su escudo en su espalda para empuñar la Espada Maestra con ambas manos para bloquear con ella el fatal impacto con todas sus fuerzas, golpeando con la hoja entre dos de las puntas del arma de Ganon. De manera increíble, el tridente iba ejerciendo más fuerza progresivamente, cosa que inició un forcejeo de lo más intenso. Kairi en ver ésa escena tan de cerca, no dudó: Ella misma se sumó en el forcejeo, interponiendo a Prometida justo al lado de la Espada Maestra. Ambos intentaban resistir la presión, parecía que ambas espadas se iban a partir en cualquier momento.
-¡Kairi, retrocede!
-¡Ni hablar!
-¡No pienso dejar que mueras por ésta disputa entre él y yo!- Le reprochó Link con severidad.
-Yo tampoco dejaré que mueras...- Alcanzó a decir ella, intentando resistir.- No dejaré que un amigo mío muera si puedo evitarlo.
El hyliano no pudo responder, simplemente aguantaba la presión del tridente, hasta que finalmente comprendió a su compañera.
-...Vale...- Soltó él de golpe.- ¡Juntos!
Ambos alcanzaron a dar un paso hacia adelante, luego otro... Poco a poco iban ganando terreno frente al tridente. Llegó un punto dónde ambos caminaban al unísono mientras que soltaban un intenso grito causado por el tremendo esfuerzo. Finalmente los dos dieron un fuerte empujón, causando que el tridente saliese volando en la dirección por donde procedió inicialmente a gran velocidad, obligando a Ganon a esquivar su propia arma.
Cuando los dos se dieron cuenta y miraron sus armas, vieron que ambos sostenían la empuñadura la misma arma, rodeada por una radiante luz blanca. No se trataba ni de la Espada Maestra ni de Prometida, pero tampoco se alcanzaba ver el arma en si, pues dicha luz lo impedía. Ambos se miraron, sorprendidos, ninguno sabía que decir en ése momento. Finalmente la luz se disipó revelando sus respectivas armas, ambas siendo empuñadas por sus dueños.
Ambos, aún confundidos, vieron como Ganon recuperaba su tridente y empezaba a caminar en su dirección. Kairi finalmente creyó en las palabras de Link: No notaba la presencia de Ganondorf en ese ser, incluso era distinto a aquella transformación bestial que vio cuando se enfrentó a Cerbero, pues no se comportaba como un simple animal, parecía tener consciencia de sus actos.
De pronto algo pasó. Una enorme explosión alcanzó la espalda de Ganon, derribándole en el proceso. Cuando el humo y el polvo de la explosión se disiparon, se reveló al Metal Gear, aún en el mismo sitio dónde había sido empalado con su cañón balístico humeante, todo él terriblemente dañado. Intentaba moverse, pero lo único que podía hacer era arrastrarse por el suelo.
-Aún no habéis acabado conmigo...- Alcanzó a decir Volgin con dificultad.
A sus oídos llegó un zumbido que se hacia más intenso a cada segundo, quienes hacharon la mirada al cielo, pudieron divisar a una pequeña figura que se acercaba volando.
-¿¡Qué demonios es eso!?- Exclamó Voleph.
-Parece el doctor Cortex en una tabla voladora...- Mustió Snake observando con unos prismáticos.- Creo que ya lo he visto todo...
Como el soldado anunció: El pequeño doctor de enorme cabeza se encontraba encima de un dispositivo, más grueso y complejo que una tabla, de color rojo y amarillo descendiendo de los cielos. Su bata de científico estaba totalmente desgarrada (Fruto de su anterior encuentro con Link), armado con una pistola de rayos, idéntica a la que solía llevar N. Gin.
-¡YO TE DI LA VIDA, ASÍ QUE PUEDO QUITARTELA!- Gritó Cortex a pleno pulmón.- ¡LINK!
Tanto el aludido cómo Kairi voltearon para ver al doctor, que ganaba velocidad a la vez que descendía. No lo pudieron ver bien, pero desde su posición, empezaron a emerger disparos de energía verdosa dirigidos a ellos, aunque con una precisión terrible.
Cortex siguió disparando, esperando que alguno de sus ataques alcanzara su objetivo. Aunque su plan se vio frustrado cuando notó un fino impacto en su dispositivo volador. Se trataba de una flecha, proveniente del arco de Zelda. El doctor empezó a desestabilizarse hasta perder el control, no tardó en perderse en la distancia para luego estrellarse.
- Spy, necesitaría que recuperaras al doctor, tengo algunas preguntas para él.- Pidió Zelda, cosa que obedeció. Luego, la hyliana alzó la voz para dirigirse a Link y a Kairi.- ¡Es nuestra, oportunidad, tenemos que derrotar a Volgin!
-Tenemos que llegar hasta a él.- Mustió Kairi.- Si lo alcanzo con la llave-espada, podré purificarlo y arrebatarle su poder oscuro.
-Bien, entonces haré que abra las fauces, así podrás atacarlo.- Soltó Link con decisión.- Sígueme.
Ambos, armados, empezaron a correr. Pasaron de largo de Ganon, quién poco a poco empezaba a recuperarse del gran impacto anterior. El RAPTOR se percató de su presencia. El robot, con el cañón balístico sin munición, empezó a usar la única batería de misiles que le quedaba intacta.
Al ver que los proyectiles del Metal Gear empezaban a volar, los dos se separaron, aunque jamás se detuvieron. Entre las explosiones, Kairi y Link llegaron hasta el robot. El hyliano saltó sobre el fuselaje del RAPTOR para luego clavar la hoja de la Espada Maestra con todas sus fuerzas en el agujero dejado por el tridente de Ganon, dónde aún emanada oscuridad, transformándose en luz en el momento de tocar el arma de Link. Aquél hecho pereció afectar a Volgin en sobremanera: Todo el cuerpo metálico del RAPTOR empezó a convulsionarse, los gritos de su piloto hicieron eco mientras empezaba a soltar toda clase de maldiciones.
Kairi se encontraba ante las fauces del robot, pero no parecía tener intención de abrirlas, así que intentó hacer palanca con su llave-espada.
-¡Bastardos, no vais a destruirme!- Soltó Volgin.- ¡Vosotros seréis destruidos!
De pronto, partes del fuselaje del Raptor empezaron a resquebrajarse, emergiendo fuego del interior del reactor y electricidad de alto voltaje. La electricidad se intensificó, alcanzando tanto a Kairi como a Link, ella salió volando por el impacto, pero el hyliano se quedó "enganchando", siendo electrocutado en el proceso.
-Vale... Así que electricidad...- Masculló Link en medio de su particular tortura.
El dorso de la mano izquierda del hyliano empezó a brillar con una intensa luz dorada, la electricidad bajó de intensidad mientras que alzaba su espada apuntando hacia los cielos.
-...Vas a tener electricidad...
Los truenos que sonaban ocasionalmente de entre las nubes negras se hicieron más intensos gradualmente, hasta que un rayo impactó sobre la hoja de la espada maestra. Link, quien había quedado ileso, agarró la espada, ahora desprendiendo una luz azul envuelta en chispas eléctricas, con ambas manos. Volvió a clavar la hoja sobre el robot, haciendo vibrar todo el suelo mientras el sonido del trueno más intenso del día ensordeció a todos los presentes en varios kilómetros.
La intensidad del ataque fue tal, que las fauces del robot se abrieron de par en par, revelando a Volgin rodeado de llamas abrasadoras y chispazos eléctricos, repleto de heridas y quemaduras.
-¡Kairi, ahora es el momento!- Exclamó Link.
La joven, reaccionó al instante, recuperándose de la caída e ignorando el dolor, fue directa hacia Volgin empuñando a Prometida con fuerza. En ése momento despejó su mente, tenía que acabar con todo ése mal que había infectado Hyrule y los demás mundos. Llegó hasta el mismísimo Volgin, aunque estaba desfigurado por todas esas quemaduras, ella vio cómo sus ojos enrojecidos y repletos de odio se clavaron en los suyos. Ella titubeó un instante, pero logró colocar su arma en posición de estocada, apuntando el pecho de su enemigo y asestar el golpe. El sonido del impacto resonó, una luz brillante surgió desde las entrañas del robot, dicha luz dibujó la forma de un cerrojo por todo el fuselaje del RAPTOR. La cerradura de Hyrule había sido al fin abierta.
Silencio... Toda la llanura se silenció como una cripta, solo el silbido del viento era lo único que alcanzaba los oídos de los presentes.
Link retiró su espada sin llegarla a envainar, para luego bajar del ya inerte robot y dirigirse hacia Kairi.
-Perece que...- El hyliano se fijó en su compañera y guardó silencio, ella estaba paralizada en la misma posición.- Kairi, ¿Pasa algo?- Él se acercó mas para luego ver el interior del robot, sus ojos se abrieron de par en par.- ¿¡Dónde está!?
Volgin no se encontraba allí, la silla del piloto estaba vacía, con el respaldo aún atravesado por la hoja de Prometida.
-Ha.. Desaparecido...- Empezó a murmurar Kairi sin llegar a creérselo.- Justo antes de que... Hubo un destello... y desapareció.
-Así que aún está vivo...- Concluyó Link con seriedad.
-Lo siento...
-Ninguno de nosotros contaba con éso, así que también me hubiera pasado a mí.-El hyliano se dirigió a Kairi comprensivo.- Tranquila.
Ambos repararon que no estaban solos, pues todos los demás estaban expectantes, muchas miradas estaban clavadas en Ganon, quién volvía a estar de pie, ya recuperado del disparo del Metal Gear. El enorme monstruo también les miraba, incluso empezó a caminar hacia su dirección.
-Kairi, ya pensaremos en eso luego, aún nos queda Ganon.- Soltó Link, volviéndose a poner en guardia. Ambos vieron cómo Voleph y Snake tomaban posiciones para asistir en un posible enfrentamiento.
De repente, Ganon detuvo su avance para echar la vista hacia el cielo, al parecer había algo allí que captó su interés. Tanto Kairi como Link se sorprendieron y decidieron ver que era lo que mantenía al enorme ser tan distraído. No tardaron en divisar una figura que descendía verticalmente a gran velocidad, muy cerca de su posición. Ambos retrocedieron, esperando lo peor.
Finalmente la figura aterrizó encima del destrozado RAPTOR, revelando ser una persona vestida con ropajes de tonos marrones anchos y raídos con una capucha ocultándole la cabeza y el rostro. Cuando éste personaje se recuperó de su aterrizaje miró a su alrededor.
-Veo que Volgin ha hecho un buen trabajo después de todo...- Soltó de repente, su voz era la de un joven algo distorsionada.- Ha cumplido su promesa así que yo he cumplido la mía.
-¿Quién eres?- Inquirió Kairi empuñando a Prometida, tenía los nervios a flor de piel.
-Kairi, ponte detrás de mi.- Demandó Link con su escudo delante.- Ésto no me gusta.
-Realmente eres tan patético y predecible como pensaba.- Se burló él con una breve risa.- Crees que mi objetivo es atacar a ésa niña inútil, y, como gran héroe que eres, darías tu vida para protegerla...
-Lo realmente patético es creer que necesito que Link de su vida por mí.- Irrumpió la joven, molesta.
-Vaya, ignoraba que sirvieses de algo más que causar problemas a tus amigos por tu incompetencia.- Respondió mientras bajaba del Metal Gear con calma.- Os podría matar a ambos aquí y ahora en menos de un minuto, así que mide tus palabras.
-¿Acaso no te has dado cuenta que estás rodeado?- Soltó Link frunciendo el ceño.- Las fuerzas de defensa de Hyrule están por todas partes, Ganon no te quita los ojos de encima...- Hizo una breve pausa y se puso en guardia.- ¿Y qué te hace pensar que podrías siquiera herirnos? Kairi cuenta con un inmenso poder innato y sabe usar muy bien su llave-espada...
-... Y Link es un guerrero legendario curtido en mil batallas.- Añadió Kairi.
-Sí... Os conozco... Os llevo observando demasiado tiempo.- Soltó el sujeto para luego abalanzarse sobre Kairi. Ésta, interpuso a Prometida entre los dos, cosa que el sujeto se limitó a agarrar la hoja con la mano ejerciendo presión.- Te he seguido los pasos desde que saliste del Mundo Inexistente.- Luego el sujeto notó que Link se lanzaba al ataque, así que bloqueó el golpe de la Espada Maestra invocando un arma envuelta en humo negro y blanco para luego iniciar un forcejeo.- … Y tú sales en demasiados capítulos del Libro de Mudora, "Héroe del Tiempo", lo sé todo acerca de ti...
De pronto la figura del sujeto desapareció para luego reaparecer justo detrás de la joven a varios metros sobre el suelo, al descender, lanzó un tremendo ataque descendiente con su arma que Kairi logró bloquear al girarse e interponer a Prometida entre ella y el golpe, sin poder evitar retroceder duramente a causa de la gran fuerza del sujeto, incluso cayendo al suelo en el proceso. En ésas, Link se volvió a lanzar al ataque, efectuando tajos con la Espada Maestra a discreción, pero la mayoría de ellos eran esquivados. Finalmente, el sujeto dio un gran salto hacia atrás para luego impulsarse y lanzar una potentísima estocada a la velocidad del rayo hacia el hyliano. Éste la bloqueó con su escudo, pero se vio arrastrado por el golpe, notando la descomunal fuerza en su brazo derecho. Cuando al fin ambos se detuvieron, iniciaron un forcejeo.
-Pocos pueden bloquear éste ataque, y menos con un viejo y roñoso escudo cómo éste.
Link no respondió, seguía aguantando la presión que ejercía el sujeto encapuchado. Sacando fuerzas de flaquezas, el hyliano dio un fuerte empujón con el escudo para desestabilizar a su enemigo, luego intentó atacar con su espada.
El sujeto dio un salto hacia atrás para tomar distancia mientras que Kairi cargaba contra él. Cuando ella llegó, ambos empezaron a intercambiar veloces golpes con una agilidad asombrosa. Link se sumó a la refriega, aunque su velocidad de ataque no era comparable a la de Kairi, lo compensaba efectuando golpes más fuertes.
El sujeto empezaba a perder su ventaja, empezaba a retroceder ante el castigo constante de Kairi y los golpes certeros de Link, hasta tal punto de bloquear un ataque conjunto de los dos, aferrando su arma con ambas manos. Finalmente el humo del arma se disipó, revelando una extraña espada envuelta con una cadena en la hoja, cerca de la punta, en un lado, había una pieza con forma de engranaje gris y de el final de su empuñadura colgaba un llavero...
-¡Tiene una llave-espada!- Exclamó Kairi.
Ante la confusión de ambos, el sujeto aprovechó para volver a desaparecer, desestabilizando a sus dos atacantes. Reapareció a varios metros detrás de ellos, esta vez empuñando un extraño dispositivo con forma de garra en su mano izquierda. Los dos se voltearon para volver a encarar a su enemigo una vez más.
-Ya es hora de acabar con ésto.- Soltó él apuntando su dispositivo hacia Kairi, mientras empezaba a emitir ruidos extraños y soltaba algunos chispazos.- Vuestra vida útil ha concluido.
-No dejaré que le le hagas daño...- Link empezó a correr hacia el sujeto, dispuesto a a atravesar a ése sujeto con la Espada Maestra.
-¡Link, no!
-Idiota.. Ésto no es para ella...- Mustió él al borde de soltar una carcajada.- ¡Es para ti!
El dispositivo disparó un potente rayo negro hacia Link, dándole de lleno, frenando su avance en seco. El hyliano no pudo evitar soltar un gran grito de dolor a causa del ataque. El rayo cada vez era más potente, Link notaba como sus fuerzas le abandonaban poco a poco hasta que vio como un una luz dorada proveniente de su mano izquierda poco a poco se separó de él.
A partir de ése punto no tardó en perder el conocimiento y caer de cara contra el suelo...
