La lucha seguía, él ya empezaba ser incapaz de responder a los fuertes ataques de Ganon, quién parecía no afectarle el cansancio. Notaba cómo las fuerzas le abandonaban poco a poco. Pero no podía rendirse, su deseo más anhelado estaba al alcance de sus manos, la parte final de su plan, de la obra de su vida.

-No podrás ganar, cerdo inmundo.- Masculló con dificultad.- Éste mundo me da ventaja, gran parte de tu poder está sellado...

Sin previo aviso, se ganó un colosal puñetazo por parte de Ganon que lo mandó a volar a varios metros hasta aterrizar violentamente, adolorido. Cuando recobró el sentido, vio cómo la colosal figura del monstruo descendía desde gran altura con su tridente preparado para ensartarlo.

Él reaccionó lo suficientemente rápido para esquivar el fatal ataque y responder: Sacó de entre sus harapos una flecha plateada para luego soltarla, dejándola flotando en el aire por unos instantes. Seguidamente, la flecha salió disparada hasta impactar con la espalda de Ganon, éste soltó un potente rugido de dolor, mientras le salía humo de la zona dañada.

-Las flechas de plata, ¿Las recuerdas, verdad?- La confianza volvió en su ser, al fin parecía tomar ventaja en ése singular combate.- Ya te mataron una vez con ellas, así que lo podrán volver a hacer.

El enorme monstruo agarró la flecha clavada en su cuerpo, parecía hacer un esfuerzo titánico. Consiguió arrancarla y tirarla al suelo.

-Veo que una no será suficiente, pero tranquilo, tengo más...

El Drakkar surcaba el espacio a través de la última ruta abierta. En la cabina, Kairi se encontraba sentada en un banco lateral, recostada en la pared. Ella echó un vistazo a sus alrededores con la mente casi en blanco: Ante el cuadro de mandos se encontraba Gant, pilotando la nave, él no apartaba la mirada del frente, parecía sumamente concentrado. Link estaba sentado en el otro banco lateral, frente a ella, estaba con la mirada clavada en el suelo, absorto, preparándose mentalmente para el porvenir.

Ella se levantó de su asiento, con los nervios a flor de piel, decidió pasearse por la cabina para despejarse un poco pasó por el lado de la Espada de la Gran Hada, clavada en un especie de pedestal metálico y rodeada de tubos y cables junto a una de las paredes, también pasó junto una silla a parte en la parte posterior de la cabina, dotada de mandos en los posa brazos y un monitor frente suya. No había demasiado más que ver, así que decidió volver a sentarse, ésta vez al asiento del copiloto, junto a Gant.

-Te noto algo nerviosa.- Soltó el mercenario sin apartar la mirada.- ¿A caso tienes miedo?

Ella se fijó en su mano derecha temblorosa, por mucho que lo intentase, no conseguía dejarla quieta.

-Un poco, supongo.- Respondió algo avergonzada.

-Éso está bien, significa que no estás loca.- Seguidamente, Gant miró en uno de los monitores del cuadro de mandos.- No tardaremos en llegar al final de la ruta, contactaré con Vergel Radiante, acordamos que informaría de nuestros movimientos una vez nos aproximemos a nuestro destino.

-¿Tardaremos mucho en llegar?

-No te lo puedo decir con exactitud.- Gant echó un vistazo a Link por un instante, el hyliano permanecía inmóvil.- Kairi, será mejor que descanses un poco, haz como Link, que está dormido.

-No lo estoy.- Soltó el susodicho.- Me estoy concentrado.

-Pues también deberías dormir, lo mejor será que estéis "frescos" para lo que vendrá.

-¿Y qué hay de ti?- Inquirió Kairi.

-Yo me voy atiborrando de café, la cafetera está llena, así que aún aguanto.

-Dudo que sea sano...

-Venga, hazme caso, descansa.- Dijo Gant con tono relajado.- Os avisaré en cuanto dejemos la ruta, en el momento que vaya por el espacio profundo, necesitaré un copiloto.

-Está, bien...- Kairi finalmente accedió, se levantó para luego dirigirse al banco dónde antes estaba sentada.- Pero cumple con tu palabra, cuando llegue el momento, avisa.

-No te preocupes, lo haré.

Ella finalmente se tumbó en el banco lateral y lentamente se durmió, estaba cansada había sido un día largo...

Pasaron las horas hasta que un pequeño y sutil pitido que se repetía vagamente empezó a sonar en la cabina. La joven se despertó lentamente frotándose los ojos, aún algo adormilada, se levantó y volvió a ocupar el asiento del copiloto.

-¿Has podido descansar?- Inquirió Gant, quién no se había movido de su puesto.

-Un poco.- Luego ella se volteó para ver a Link, él tampoco se había movido.- Veo que él no ha dormido...

-Se durmió hace un par de horas.- Respondió el mercedario sin apartar la mirada.- Únicamente no se ha movido y sigue sentado, pero está dormido aún.

-Entiendo.

Cuando ella volvió la vista al cuadro de mandos vio como Gant le acercaba una taza de café humeante que ella aceptó. También si fijó en el rostro de Gant, específicamente en sus ojeras, al parecer llevaba bastante tiempo sin poder descansar debidamente.

-Y dime Gant, ¿Podrías contarme algo sobre el lugar a dónde vamos?- Soltó ella para romper el silencio.- Has estado en Tierra de Nadie, ¿Qué recuerdas de ése mundo?

-Bueno, cómo empezar...- El mercenario se quedó pensativo por unos instantes.- Primero he de decir que Tierra de Nadie no es un mundo en si mismo, se podría decir que es una amalgama de varios mundos distintos.

-¿Amalgama?

-Algunas veces, cuando un mundo muere, llega a su fin, Tierra de Nadie lo reclama para si, al menos una porción de dicho mundo, creciendo más y más. Se dice que incluso los supervivientes de un mundo reclamado son transportados ahí, pero no llegué a ver nadie cuando fui, aunque dicen que se han librado cruentas batallas y aún hay vestigios de éstas.

-Vaya...- Tras dar un sorbo a su taza, a Kairi le invadió otra pregunta:- Y dime, ¿Para que razón fuiste?

-Pues para meditar, ahí uno puede potenciar su poder interior más fácilmente que en cualquier otro lugar.- Gant suspiró, parecía no estar convencido de su propia respuesta.- Verás, tras mi enfrentamiento con Arktos, mi pérdida del brazo y mi larga recuperación gracias a Naminé...- Tras éso último, Kairi apartó la mirada por un momento.- Fui a Tierra de Nadie para aumentar mi poder oscuro, oí que alguien que usase magia oscura podía llegar a un estado capaz de regenerar cualquier herida, incluso un brazo cortado: "La forma feral".

-Lo que usaste en nuestro entrenamiento en Ciudad del Paso y tu enfrentamiento con Claw, supongo.

-Exacto. Y en efecto, en ése estado soy capaz de regenerar heridas en cuanto me las provocan, pero regenerar una herida vieja, siendo encima un brazo entero, necesitaría perder el control por completo, volverme absolutamente loco, y vete a saber si podría volver a recobrar la consciencia después.- Suspiró.- Si ése llegara a ser el caso, me convertiría en un ser poderoso, pero completamente descerebrado y hostil hacia todos.

-O sea, que no fue un viaje fructífero al fin y al cabo.- Finalizó Kairi comprensiva.- Por éso acabaste con tu apariencia actual.

-Sí... Mi vida amorosa se fue al traste tras mi primer intento de regenerar mi brazo, me quedé con ésta nueva dentadura...- Aunque todo su relato era algo perturbador, no parecía haber amargura en las palabras de Gant, quizás había aceptado su condición.

-¿Y no hay nada que pueda revertir los efectos de tu "transformación"? Algun hechizo de luz o algo.

-No, nada que se conozca.

El mercenario, dejando atrás la conversación, apretó uno de los botones del cuadro de mandos, provocando que el pitido finalmente se detuviese.

-Hola Cid.- Soltó él de golpe.

-"Buenas Gant, recibí tu mensaje, supongo que llamo en buen momento. Por cierto, la próxima vez tarda menos en contestar".- La voz des susodicho salía por un pequeño altavoz del cuadro, un poco distorsionada, aunque igualmente reconocible.

-Culpa mía.

-Muy buenas, Cid.- Kairi se mostraba alegre al volver a escuchar la voz de su amigo, cosa que él mismo imitó el saludo.

-Y en efecto...Llamas en buen momento, en breves abandonaremos la ruta.- Dijo Gant con seriedad.

-"Bien, ve mandando las coordenadas del Drakkar, entonces".

-De acuerdo, programaré la transmisión de nuestra posición cada doce segundos de manera automática.- El mercenario empezó a teclear botones del cuadro, luego se dirigió a su copiloto.- Necesito que tú te encargues del mapa estelar y la navegación.

-Vale, lo haré lo mejor que pueda.

-Muy bien, abandonamos la ruta ahora...- Gant desvió la nave, toda la cabina empezó a presentar ligeros temblores. El hombre de negro agarró una palanca del cuadro con fuerza.- Pasamos a velocidad luz.

De golpe, accionó la palanca, empujándola hacia delante hasta el máximo, provocando un abrumador ruido proveniente de las entrañas de la nave, cosa que hasta despertó a Link. Lo que antes se veía como el espacio empezó a distorsionarse como si el Drakkar entrase en un túnel psicodélico de distintas luces.

En ése momento, Kairi consultaba constantemente el mapa estelar, guiada por Cid, informando de cada modificación del rumbo establecido. Gant tomaba en consideración todas las palabras de su copiloto, corrigiendo el rumbo en cuanto ella se lo decía, parecía ser complicado mantenerse en la misma dirección a velocidad luz. Link, por su parte, miraba con asombro el "espectáculo" de luz y colores del exterior, parecía ser hasta hipnótico para él.

Pasó un tiempo hasta que Gant detuviese la velocidad luz, llegando hasta otro confín del espacio: Ésta vez se encontraban ante un mar de naves desactivadas a la deriva, un panorama algo desolador.

La transmisión por radio con Cid parecía distorsionarse por momentos, algo que no había pasado hasta entonces. El hyliano se levantó y se acercó al cuadro de mandos, quedándose de pie tras la silla del copiloto agarrando su respaldo.

-Bueno, aquí está el límite, ahora entraremos a la Zona Muerta, así que despedíos de nuestra comunicación con Vergel Radiante, estaremos solos.- Tanto Link como Kairi se despidieron de Cid, otra vez, luego Gant cortó la transmisión.- Llegados a éste punto necesito un cambio de puestos por vuestra parte.

-¿Qué necesitas de nosotros?- Inquirió el hyliano con curiosidad.

-Necesito que tú, Link, ocupes el puesto de Kairi como copiloto.- Luego se dirigió a la muchacha.- Y necesito que tú manejes la torreta, la manejarás desde el asiento posterior: El que tiene el monitor y todos los mandos.

-Nunca he hecho nada parecido.- Respondió ella un poco preocupada.- No se si podré hacerlo.

-Es fácil, tranquila, simplemente es apuntar y disparar, como si fuese un videojuego,

Kairi, algo dudosa se levantó de su asiento para dirigirse a los mandos de la torreta, mientras que Link se ponía de copiloto.

-Vale, necesito que vigiles la radio, ve girando ése dial lentamente hasta que encontremos algo que entendamos.

-De acuerdo...- Link estaba dudoso, pero obedeció.

-Muy bien, quién vea algo de interés que avise: Una nave enemiga, un monstruo espacial, una tortuga cósmica... lo que sea.- Gant se desabrochó la gabardina en busca de más comodidad, parecía sofocado y nervioso.- Andando.

La nave empezó a avanzar, atravesando ésa enorme cantidad de naves inertes, algunas de ellas se podía ver en el interior de sus cabinas, con los cuerpos de sus antiguos tripulantes flotando en ellas. A medida que iban avanzando por ése trecho tan macabro las naves que se iban encontrando estaban en peor estado: Algunas con boquetes, otras partidas por la mitad, otras habían sido reducidas a escombros.

No tardaron en divisar lo que parecía ser un mundo a lo lejos, rodeado por un campo de asteroides y más escombros, además, parecía poseer una cobertura brillante semi-opaca, causando que dificultase ver la apariencia de dicho mundo.

Kairi, gracias al monitor podía ver lo que apuntaba la torreta de la parte superior de la nave, que podía rotar completamente, lo que hacía que ella fuese la que tenía mejor visión de los alrededores. Gant, por su parte, miraba con especial atención lo que tenía delante.

-Vamos, ¿Dónde te escondes?- Masculló el mercenario entre dientes.- Se que nos estás observando.

Pasó un tiempo hasta que entre el sonido estático de la radio obtuvo una pequeña modificación:

-"Cui..."

-Link, recupera ésa transmisión.- Exigió Gant con prisa.

-Voy.

El hyliano finalmente consiguió recuperar ése "Cui" tras girar el dial en la posición inversa a la que lo estaba operando.

-"...Cuidado... Estoy vivo..."- Pese a las interferencias, la áspera y monstruosa voz era claramente apreciable.

Todos se quedaron en silencio, Kairi miró a sus compañeros con temor en sus ojos.

-¿No decías que aquí no se recibían transmisiones?

-Kairi, ¿Ves algo?- Soltó Gant de golpe.

Ella volvió su mirada a su pantalla con prisa.

-Veo un punto a lo lejos, pero parece que se acerca... Muy rápido.- Kairi estaba algo asustada, sin perder detalle de su monitor.- ¿Qué hago?

-No lo pierdas de vista, si entra dentro de tu alcance, lo fríes.- El hombre de negro empezó a preparar los motores.- Link, voy a necesitar que hagas exactamente lo que te diga.

-Sí, tranquilo.- El hyliano miró a Gant con seriedad.- Dime, ¿A qué nos enfrentamos?

-Al guardián de la Zona Muerta: Sinistar...

El rugido de los motores del Drakkar ensordeció parcialmente el interior de la cabina, la nave avanzaba a toda velocidad en dirección al campo de asteroides. Mientras tanto, Kairi podía ver cómo ése "punto" cada vez se acercaba más, parecía ganarle terreno al propio Drakkar. Finalmente ése objeto espacial se acercó lo suficiente para que la joven pudiese ver, llevándose un buen susto, de qué se trataba: Parecía ser una colosal estructura esférica metálica de color rojo, junto porciones de blindaje gris que cubrían parcialmente la estructura en forma de cruz de color grisáceo. Lo más aterrador era lo que se encontraba al centro de ésa esfera, sobre el blindaje, ocupando gran parte de la estructura ; Un rostro semejante a una calavera de afilados colmillos, dos largos y rectos cuernos en su cráneo y otros dos en sus sienes y cuencas con una brillante luz roja. A pesar de ser de metal, ésa terrorífica cara parecía gesticular de alguna forma, como si intentase hablar.

-"Estoy... Hambriento..."- Ésa horripilante voz volvió a sonar en la radio, definitivamente se trataba de ése ser hablando.

-¿¡A qué esperas!?- Exclamó Gant, sacando a Kairi de su trance.- ¡DISPARA!

Antes de que la torreta empezase a disparar sus cañones, el colosal ser abrió sus fauces de par en par mientras que en la radio sonaba un desgarrador rugido. Kairi, apartando su temor lo mejor que pudo, miró a Sinistar a los ojos y empezó a disparar un aluvión de proyectiles de plasma hacia el enorme monstruo, era un blanco absurdamente grande, así que los disparos eran certeros.

A Sinistar no le parecían afectar los disparos, pues a cada metro que le ganaba al Drakkar, se mostraba su figura cada vez más enorme.

-¡Está muy cerca!- Exclamó Kairi con alarma.

-¡Entendido!

Gant desvió la nave justo a tiempo para evitar a Sinistar, causando que les adelantase por la derecha, causando que Link, pudiese ver a ése monstruo, quedándose abrumado por su apariencia. El mercenario aprovechó para disparar los cuatro cañones frontales hacia el enemigo. El enorme monstruo rápidamente volvió al ataque a velocidad pasmosa, cosa que el Drakkar logró evitar a duras penas.

-Tendremos que ir hacia el campo de asteroides, aquí estamos en peligro.- Dijo Gant mientras aceleraba.- Link, necesito que despliegues los demás cañones, la palanca de tu izquierda.

-Creo que estaremos en peligro en cualquier lado...- Mustió el hyliano mientras accionaba la palanca que le había dicho.- Deberíamos ir directamente a Tierra de Nadie.

-Eso intentaremos, necesito los cañones para despejar el camino.- Masculló, luego se dirigió a Kairi.- Tú no pares de disparar.

-No le afecta, es malgastar munición.- Se quejó ella.

-Da igual, necesito que dejes a Sinistar algo más "blando", así lo podré rematar dado el caso.

El Drakkar avanzó a toda velocidad para llegar al campo de asteroides y escombros sin llegar a aminorar, pues Sinistar le pisaba los talones, intentando atacar por todos sus medios.

-"¡CORRE, COBARDE!"-Exclamó la voz de Sinistar desde la radio, causando que aumentasen los nervios del grupo del Drakkar.

En cuanto la nave entró en el campo de asteroides, ésta disparó todos sus cañones frontales para abrirse paso, era una tormenta de proyectiles láser y de plasma impactando contra cualquier obstáculo que encontraba, desintegrándolo en el proceso. Sinistar, por su parte, seguía con su avance pulverizando cualquier obstáculo que impactaba contra él, mientras continuaba recibiendo los continuos disparos de Kairi

Finalmente la torreta dejó de disparar, se había quedado sin munición.

-Gant...- Los ojos de Kairi buscaban al mercenario con temor.

-Ya lo sé...- Mustió él.- Aún te quedan dos disparos iónicos: Los botones laterales de los gatillos. A mi señal, le disparas uno.

Sin previo aviso, la nave sufrió un fuerte impacto desde la cola, Sinistar la había alcanzado: Era un choque no muy potente a proporción, pero el Drakkar se resintió.

-"Funcionamiento de propulsores: Cincuenta por ciento".- El sistema de evaluación de daños sacó a Gant de sus casillas.

-¡Kairi, ahora!

Ella obedeció, disparó uno de los dos disparos ióncios hacia Sinistar: Un proyectil azul celeste cargado con alto voltaje que impactó directamente sobre Sinistar. El enorme monstruo pareció relentizar su marcha, cosa que alegró a la joven.

-Nuestro turno, Link.- Mustió Gant.

-Adelante...

El Drakkar consiguió dar una vuelta vertical para encarar a Sinistar y descargar todos los disparos que pudo. Los impactos repetidos del Drakkar parecían afectar mínimamente el el blindaje de su objetivo, aunque no parecía ser suficiente, y para colmo, los cañones dejaron de disparar poco tiempo después.

-"Cañones frontales sobrecalentados".

-Vale... Link, vuelve a plegar los cañones.- El hyliano obedeció al mercenario, luego él se dirigió a su compañera en la torreta.- Kairi, dispara el segundo proyectil iónico. Vamos a usar el grande...

-Recuerda lo que te dijo Olimar...

-¡Ya sé lo que dijo!

Gant le pidió a Link que preparase el "cañón principal", indicando cómo hacerlo. El Drakkar se acercaba hacia Sinistar, que aún le afectaba el impacto iónico. Kairi disparó el segundo proyectil, relentizando aún más el avance del monstruo tras su impacto. Varias compuertas de la nave se abrieron, desplegando la imponente BFG en el proceso, ésta empezó a cargar energía.

-Tenemos los propulsores mal, así que no podemos huir...- El párpado de Gant presentaba un severo tic, parecía estar de los nervios.- Así que la única manera de llegar al destino es matando a Sinistar.

-Gant, tranquilo...- Link empezaba a preocuparse.

-¡Y NI SIQUERA QUIERO PENSAR CUANTO VA A COSTAR LA REPARACIÓN DE LOS PROPULSORES!

-Oh, se está volviendo loco.- Mustió Kairi con desdén.

-"Yo... Soy... Sinistar..."- La voz que sonaba en la radio empezaba a estar entrecortada.

-¡VAS A DEJAR DE SERLO!

Finalmente la BFG disparó, el retroceso del arma fue tal, que el avance del Drakkar fue detenido en seco, hasta echó la nave hacia atrás. El enorme proyectil verde brillante voló velozmente hacia el colosal monstruo. A la hora de impactar, el disparo atravesó toda la estructura blindada de Sinistar, destrozándole la cara y todo su interior hasta salir por el otro lado, continuando su camino destruyendo todo lo que encontraba a su paso.

Dentro de la cabina los tres se resentían por el impacto: Tanto Link cómo Gant se habían dado un fuerte golpe en la cabeza con el cuadro de mandos y Kairi hasta se había caído de su asiento. Se recuperaron lentamente para ver lo que tenían delante: El inerte Sinistar con un enorme agujero entre ambos ojos. Los tres se miraron, lentamente, empezaron a reír de forma boba, sin llegar a creerse que habían vencido al colosal Sinistar. La radio no paraba de sonar con el típico ruido estático, así que Gant se animó a pagarla.

-Bueno ahora sí podemos ir a Tierra de Nadie.- Soltó Link con alivio.

-Correcto, pensaba que no lo contábamos.- Kairi se acercó a sus dos compañeros, dándoles una palmada en sus espaldas.- Buen trabajo.

-Qué demonios, todos lo hemos hecho francamente bien.- Gant al fin se relajó.- Ahora solo falta...

De repente, la estructura de Sinistar empezó a presentar explosiones internas. Antes de que los tripulantes del Drakkar pudieran reaccionar, todo terminó con una enorme explosión, mandando la nave lejos a causa de la onda expansiva. Durante el trayecto sufrieron impactos de los asteroides y escombros de la zona, dañando la nave en el proceso. Finalmente Gant pudo corregir la trayectoria del Drakkar para poder frenar.

-Informe de daños...

-"Ala derecha severamente dañada, tren de aterrizaje destruido, BFG quinientos destruida".- El ultimo dato de la voz robotorizada del sistema de control de daños pareció haber afectado al hombre de negro.-"Se recomienda reparación inmediata".

-Reparación dice...- Murmuró.- ¿Estáis todos bien?

-Estoy entero...- Soltó Link adolorido.

-Parece que, incluso muerto, Sinistar aún intenta acabar con nosotros.- Masculló Kairi.

-Bueno, ya no lo intentará más.- Gant suspiró con desdén.- No tenemos tren de aterrizaje, y no hay forma de repararlo aquí, así que tendremos que realizar un aterrizaje forzoso.

El mercenario toqueteó algunos botones del cuadro de mandos, causando que los tubos que rodeaban la Espada de la Gran Hada empezasen a transportar voltaje hacia ésta, luego se apresuró a poner rumbo hacia el mundo que se veía a la lejanía.

-Agarraos, ésto va a ser movido.

El Drakkar avanzó atravesando el campo de asteroides, iba a toda potencia, pero con los propulsores dañados, su velocidad dejaba mucho que desear. El trayecto fue tranquilo (A proporción de los sucesos anteriores). Pasó un tiempo, la nave atravesó el mar de escombros y demás objetos espaciales hasta aproximarse su destino, recubierto por un una especie de barrera semejante a cristal.

-Vale, veamos si realmente la espada que conseguisteis funciona.- Soltó Gant entre dientes.- Poneos el cinturón.

El Drakkar avanzó hacia la barrera, la Espada de la Gran Hada empezó a brillar con luz grisácea cada vez con más intensidad. A la hora de impactar, la espada brilló con una luz aún más intensa. Poco a poco, la nave fue atravesando la barrera, el fuselaje del transporte se fue deteriorando gradualmente, el sistema de control de daños estaba cada vez más frenético, hasta tal punto que Gant se vio obligado a desactivarlo.

Finalmente atravesaron la barrera, entrando a la atmósfera, llegando hasta el cielo nocturno de ése mundo. Los tres pudieron ver cómo lo que parecía ser un desierto de arena gris se les acercaba cada vez más. Tanto Link como Kairi se agarraron dónde pudieron, aguardando el golpe. Gant empezó a corregir el rumbo como buenamente pudo. El Drakkar impactó sobre la superficie del desierto, por suerte era terreno blando...

Cuando la nave se debuto tras avanzar sobre el desierto varios metros a causa de la inercia, se animaron a salir de su transporte. En cuanto Kairi pisó ése mundo se sintió extraña: Era plena noche, sin ninguna luz en el cielo, pero se podía ver perfectamente, no tenía ningún sentido. También comprendió que lo que pisaba no era arena, parecía algo distinto.

-Oh, no...- Gant empezó revisar el Drakkar notablemente afectado, cómo si de un viejo amigo herido se tratase. Todo su fuselaje estaba dañado, incluso quemado, su parte inferior estaba destrozada y el humo que le salía de sus propulsores no daban ninguna buena impresión.- Estás para el arrastre, compañero... Hasta necesitas zapatos nuevos... Y la BFG... Me va a costar un "pico" repararla.

-Pero hemos llegado, el Drakkar ha hecho un gran trabajo.- Soltó Link mirando la enorme nave con media sonrisa en el rostro.

-Gant, ¿Qué es este desierto?- Kairi revisó su alrededores: Entre las dunas se podían divisar edificios derruidos, tanto antiguos castillos como modernos rascacielos, espadas, rifles, catapultas , tanques... Todos ellos medio enterrados y con un aspecto de lo más deplorable.- Parece que aquí se libró una gran batalla.

-Así es.- El mercenario se volteó para mirar a la joven, dejando de lado a su nave.- Aquí se enfrentan fuerzas de Luz y Oscuridad cada cierto tiempo. Lo que pisas no es arena, son cenizas: Los restos de quiénes perdieron la vida en éste lugar, tantos muertos, que con sus cenizas se creó un desierto... Da a que pensar, ¿Verdad?- Acto seguido empezó a hablar con sorna.- Bienvenidos a Tierra de Nadie: Un mundo muerto que no deja de crecer.

-¿Crece?- Inquirió el hyliano.

-Reclama partes de otros mundos, también muertos, para sí.- Gant suspiró.- Acostumbraos a que nada tenga sentido en éste maldito lugar.

-Todo éste desierto... Está hecho de...- Murmuró Kairi horrorizada, no queriendo creer la historia de su compañero. Finalmente intentó apartar su asombro para despejar su mente, intentando centrarse en el aquí y el ahora, en qué estaban haciendo en aquél mundo.- ¿Hacia dónde tenemos que ir?

-Al Norte...- Respondió Link, ésta vez su rostro lucía serio, parecía estar concentrado.- Puedo notar la presencia de la Trifuerza en ésa dirección.

-Entonces no perdamos el tiempo.- Gant finalmente le dio una palmada al fuselaje de la nave, como si se despidiese de ella.

-Pensaba que tú te irías una vez llegásemos aquí.- Le reprochó la joven pelirroja.

-Aún tenemos un contrato vigente.

-El contrato ha finalizado, hemos llegado hasta aquí.- Soltó el hyliano cruzándose de brazos.- La Espada de la Gran Hada ya es tuya. Si decides acompañarnos a partir de éste punto, será por tu propio pie.

Acto seguido, Link empezó a caminar soltando una pequeña risa. Gant empezó a pronunciar palabras entre dientes imposibles de comprender, aunque lucía algo malhumorado.

-Bueno... Me interesa saber si Arktos también está aquí...- Alcanzó a defenderse el mercenario.- Y... Supongo que también no os irá mal que os eche una mano.

-La aceptaremos sin rechistar.- Dijo Kairi al pasar por el lado de su compañero con una sonrisa, dándole un pequeño golpe en su hombro de forma amigable.

Gant suspiró y siguió los pasos de Kairi.

Finalmente los tres dejaron atrás el Drakkar, a cada paso que daban sus rostros se volvían más serios. Sabían que tendrían que luchar, deberían poner en práctica todo lo que habían aprendido durante su recorrido, forzar sus límites. Pues el destino de muchos ahora recaía sobre sus hombros.