El ambiente era tenso, Tanto Kairi como Link, ambos armados y listos para la pelea, permanecían con la mirada clavada a su oponente: Vanitas, quién parecía estar relajado, sin llegar a considerarlos una auténtica amenaza.
-¿Link, tienes algún plan?- Masculló ella en voz baja.
-Aún recuerdo como nos venció: Ése tipo ya era rápido y fuerte antes, ahora seguramente llegará a niveles rallando en lo absurdo.- Respondió el hyliano sin apartar la mirada.- Propongo que intentemos coordinar nuestros movimientos.
-Vale, usaré mi velocidad y mi magia para mantenerlo ocupado.- Suspiró.- Aunque en el ámbito defensivo...
-Deja que me ocupe de éso.
-Muy bien, parece que ahora tenemos un plan al fin y al cabo. Cuento contigo, Link.
Ella, en cierto modo se sintió aliviada, realmente agradecía tener a un aliado como Link de su lado, sabía perfectamente que él no la dejaría en la estacada, que incluso podría su vida en peligro si la situación lo requiriese, aunque ella deseaba que no llegase a tanto...
-Bueno, ¿Empezamos a luchar o estaréis mirándome con mala cara hasta que uno parpadeé?- Soltó Vanitas de golpe.- Si no os decidís, empiezo yo.
Acto seguido, el sujeto enmascarado se puso en guardia. Su figura no tardó en desvanecerse ante los ojos de la pareja, para luego reaparecer al momento a varios metros de sus cabezas para efectuar un ataque en caída sobre ambos.
Los se vieron obligados a separarse para evitar el golpe mientras Vanitas aterrizaba clavando su espada en el suelo. Inmediatamente el sujeto decidió su primer objetivo: Kairi. Él se lanzó al ataque a una velocidad pasmosa, ella a penas tuvo tiempo para interponer su llave-espada para desviar el primer golpe, con algo de dificultad dada la tremenda fuerza del ataque.
El intercambio de mandobles no tardó en iniciarse, la velocidad a la que atacaba la espada de Vanitas causaba que apenas se pudiese ver, solo un reflejo de luz, acompañada de una fuerza monstruosa por parte de su portador. Kairi rara vez podía atacar, estaba demasiado ocupada permaneciendo a la defensiva y retrocediendo gradualmente, se veía abrumada ante ésa fuerza, ¿Cómo podía ella competir con él en cuanto a fuerza?
-¿Qué te pasa, niñata?- Se rió Gant sin parar de atacar.- ¿No vas a hacer nada mas?
En ésas, Kairi recibió un último envite, más poderoso que los anteriores. Ella no pudo evitar tambalearse tras ése ataque y caer al suelo con ambos brazos adoloridos por bloquear ése aluvión de ataques tan poderosos. Ella vio como Vanitas se acercaba, aunque algo pasó: De repente el sujeto dio un paso lateral para revelar a Link tras él, quién había intentado una estocada a su espalda, aunque el enmascarado le agarró la muñeca al hyliano con su mano libre.
-Tranquilo, rubito... No me he olvidado de ti.
-Más te vale.
Link, tras mascullar ésas palabras tomó con su mano derecha una de sus flechas, cargada con luz y se la clavó al hombro de Vanitas, éste soltó al hyliano y retrocedió con un gruñido, cosa que Link también aprovechó para tomar algo de distancia.
-Kairi, conmigo.- Le dijo él.
La joven obedeció sin pensárselo dos veces, se levantó del suelo y se apresuro para llegar al lado de su compañero.
-Quiero que permanezcas tras de mi, Kairi.- Le dijo Link.
-Puede que ésa última exhibición no fuese alentadora.- Respondió ella jadeante, aunque tomó aire y se relajó.- Pero no permitiré que tú solo luches contra él.
-El escudo va delante de la espada, compañera.- Soltó para luego voltearse por un momento.- Sé mi espada y deja que yo sea tu escudo.- Volvió su vista en Vanitas.- Nada ha cambiado, el plan sigue siendo el mismo.
-Entiendo: Combinar tu fortaleza con mi velocidad.
-Exacto, nos mantenemos con el plan inicial.
Ambos vieron como Vanitas se arrancó la flecha de su cuerpo, la partió por la mitad con sus dedos y la dejó caer. No había sangre, ni siquiera ninguna herida visible, cosa que molestó al hyliano.
-Buen intento, pero deberás pensar en algo mejor, viejo.- Le reprochó el enmascarado.- Una flecha de luz será efectiva contra un ser de oscuridad, pero no es mi caso...
Link se preparó para cualquier cosa, quería dejar que Vanitas se acercase a él cara a cara, así que pensó en provocarlo:
-Si quieres algo mejor, ven, sin apariciones repentinas. Tienes la Trifuerza del Coraje, ahora eres demasiado valiente para tener que recurrir a ésas tretas.
-Como quieras, como si las necesitase...
Vanitas volvió al ataque, ésta vez directo hacia el hyliano. El intenso choque entre la extraña espada del enmascarado y el sólido escudo del héroe no tardó en iniciarse, resonando por todo el lugar. Vanitas empezó a lanzar ataques repletos de fuerza, Link sentía como si, en vez de una espada, lo que golpeaba su escudo era un martillo de guerra, pero su brazo derecho ya estaba acostumbrado a resistir ataques anormalmente fuertes, puede que la Trifuerza ya no brillase en su mano, pero en su interior aún residía el espíritu el héroe.
De pronto Kairi apareció desde detrás de su compañero, ésta vez completamente a la ofensiva. Ella se lanzó sobre su enemigo con veloces tajos con su llave-espada, carecían de la basta potencia de los de Vanitas, pero fueron suficiente para que éste se viese obligado a pasar a una posición más defensiva. Aprovechando éso, Link se sumó al ataque: Sus golpes, a comparación a los de la joven pelirroja, eran más lentos, pero estaban cargados de fuerza.
Al verse obligado a limitarse a bloquear envites, Vanitas decidió volver a desvanecerse una vez más, desapareciendo del lugar. Ésto provocó que tanto Link como Kairi errasen el último ataque, quedando algo desestabilizados.
-¿A dónde ha ido?- Soltó Kairi, luego se dirigió a su compañero:- ¡Link, espalda contra espalda!
Ambos tomaron posición: Uno protegía la espalda del otro permaneciendo en guardia, buscando con la mirada alguna señal de Vanitas.
-No te confíes, Kairi. Si lo ves, no intentes enfrentarte a él sola.- El hyliano seguía concentrado, aunque sabía que ella le escuchaba.- Combinando nuestros ataques le hemos dado batalla, sigamos así.
-Tranquilo, pienso igual que tú...- De pronto, la joven pudo divisar un borrón cerca de su posición.- ¡Ahí!
Dicho borrón rápidamente se materializó, tomando la figura de Vanitas que lanzó un veloz ataque hacia Kairi. Link, se giró a la velocidad del rayo para defender a su compañera con su escudo, de detrás de él otro borrón apareció, volviendo a tomar la misma forma y empleando la misma táctica, ésta vez Kairi fue quien bloqueó el golpe para proteger a su compañero. La misma escena se fue repitiendo constantemente obligando a bloquear los veloces ataques de su enemigo, Kairi ni siquiera sabía si quiénes eran copias de su enemigo o realmente era él que era tan rápido que parecía multiplicarse ante el ojo humano, pues ésas figuras desaparecían una vez habían lanzado un ataque.
Finalmente ése particular asalto cesó, tanto Kairi como Link habían hecho un gran trabajo al defenderse pero empezaban a notar algo de cansancio. Cuando la joven alzó la vista pudo ver otra vez a su enemigo: Ésta vez estaba flotando en el aire, con ambas manos extendidas hacia arriba.
-¿Otro truco?- Kairi empezaba a estar fastidiada.
-Éste me suena...
Vanitas empezó a cargar poder en sus manos al mismo tiempo que el símbolo de la Trifuerza brillaba en el dorso de su mano derecha. En sus palmas empezaron a aparezer destellos verdosos hasta que se transformaron en una esfera de energía que crecía y crecía.
-¡Link, necesito un impulso!- Exclamó Kairi girándose hacia el rubio con prisa.- ¡Debo llegar hasta él!
-¿Estás segura?
-¡Por favor!
Link le concedió la petición: Flexionó las piernas y posicionó su escudo a la altura del hombro lo mas horizontal posible. Kairi tomó carrerilla para luego lanzarse en carrera hacia su compañero, saltó sobre su escudo, aterrizando con ambos pies, Link, haciendo uso de su fuerza, impulsó a Kairi hacia arriba, ella salió disparada de forma ascendente para, seguidamente, invocar una ráfaga de viento para llegar hasta Vanitas a gran velocidad.
-¡Has abandonado a tu compañero!- Exclamó Vanitas entre carcajadas.- ¡Ahora morirá solo!
-¡Kairi, apártate, ataca a mi señal!- Ordenó Link con determinación en su rostro.
Ella, algo confusa, decidió desviar su trayectoria, dejando a un lado su carga inicial y manteniéndose a la espera.
Link se preparó: Flexionó sus piernas de nuevo, puso su escudo al frene y la Espada Maestra hacia atrás, mientras empezaba a concentrar energía en su hoja. Vanitas finalmente descargó su ataque, lanzando un gran número de esferas de luz verdosa hacia el hyliano a una gran velocidad. Él esperó manteniéndose en posición hasta que los peligrosos proyectiles de Vanitas llegaron ante él. Ése fue el momento para Link de responder: Con su espada cargada, efectuó su particular golpe circular, liberando la energía de la Espada Maestra mientras soltaba un tremendo grito de batalla. En el proceso, las esferas de luz rebotaron en la hoja de la espada de Link, volviendo hacia su conjugador con aún mas velocidad que antes.
-¡Maldito!
Poco pudo hacer Vanitas para evitar el golpe, cada una de las esferas impactó en su cuerpo, liberando una gran explosión en el proceso. El sujeto no llegó a caer, pero ése ataque le había hecho mella en él.
Kairi, ahora sí, cargó contra él, volando con el viento mientras ganaba velocidad a cada metro. Antes de que Vanitas pudiese reaccionar, se vio a él mismo ante la acometida inicial de la joven seguida por un aluvión de ataques, los cuales no pudo llegar a evitar. Aunque parecía que los ataques de Prometida conseguían dañar su cuerpo, parecía ser insuficiente. Finalmente Vanitas consiguió alejarse, cansado de ése situación.
-¡Desaparece, niñata!
De repente, Vanitas disparó un potente rayo de oscuridad que alcanzó de lleno a Kairi, provocando que ésta se precipitase hacia el suelo tras el impacto del ataque. Link, al verlo, se apresuró en correr hacia la dirección por dónde su amiga estaba cayendo.
-¿A dónde vas, "amigo"?
Vanitas alzó su mano para invocar una runa triangular dorada en los pies del hyliano, ésta liberó un potente destello que lo mando por los aires.
Kairi, en medio de la caída intentó protegerse con un hechizo de "reflejo", aunque a la hora del imapcto contra el suelo pudo mitigar los daños, no salió ilesa, además, nada impidió que aterrizase de forma violenta, al igual que Link, que había aterrizado de espaldas.
Los dos poco a poco se fueron incorporando, ahora magullados mientras que Vanitas descendía lentamente. Kairi se apresuró como pudo a reunirse con Link para volver a ponerse en guardia encarando a su enemigo.
-Es fuerte...
-Sí, costará tumbarlo... Está usando técnicas propias de Ganondorf y Zelda el muy canalla.- Link apretó los dientes, agarrando la empuñadura de su espada con fuerza, haciendo sonar el cuero de sus guantes con la fricción.- Tengo la sensación que no podremos dejar ningún as bajo la manga.
-Quizás tengamos algo de ventaja si Gant decide aparecer.- Kairi se permitió dibujar une leve sonrisa, aunque con un dejo de amargura, pues, en el fondo, se sentía que no estaba realmente a la altura.- Esperemos que no tarde demasiado.
-¿Realmente crees que vendrá? Recuerda que ya ha cobrado.
-Éso da igual, vendrá... Éso sí, sin dudarlo.
-Espero que no te equivoques entonces, Kairi.
La luz de Kindom Hearts en el firmamento bañaba las desoladas tierras de la meseta, a lo lejos se podía oír el sonido de una batalla distante acompañado por el eco.
Alejado de la batalla, se encontraba una figura oscura: Un hombre de negro apoyado ligeramente en su llave-espada clavada en el suelo, la brisa nocturna mecía levemente los bordes raídos de su gabardina ya maltrecha, y, su rostro, denotaba una expresión de fastidio.
-Primero: A algún loco ha tenido la brillante idea de convocar Kingdom Hearts, a saber porqué... Segundo: Al parecer, el maldito "Ejercito de las tinieblas" ha salido de las puertas del mismísimo infierno para partirse la cara con los sincorazón...- De pronto un objeto brillante fue volando hacia él, al ser algo pequeño, lo atrapó al vuelo para examinarlo.- Un amuleto de invocación... Debe de ser de Kairi.
Suspiró bajando los hombros, se guardó dicho amuleto en el bolsillo y alzó la mirada hacia el frente, dónde se podía divisar una catedral en medio de la batalla a lo lejos.
-Con lo bien que estaba siendo simplemente "Gant el mercenario"... Ahora supongo que tendré que hacer ésas cosas estúpidas que hacen los héroes: Enfrentarse a un enemigo superior, Sacrificarte por los demás o aceptar trabajos para luego no cobrar nada...- Soltó un gruñido de fastidio.- Ésto de ser buena gente es horrible, se vive mejor siendo un desalmado. Dichosa Kairi, sabe sacar lo peor de mi mismo.
Al fin, Gant empezó a caminar en dirección a la catedral, podía notar una presencia poderosa en ella, aunque sabía perfectamente que no se iba a enrolar en la batalla que se estaba dando lugar frente a ésa edificación, no lo encontraba necesario.
-Supongo que podré hacer un portal oscuro hasta allí... No será demasiado complicado.- Volvió a resoplar.- Que ganas tengo de largarme de aquí y no volver jamás... Podría hacerlo, pero no. Y encima la reparación del Drakkar, lo caro que va a ser...
Gant notaba un malestar en su cuerpo, desde que había pisado Tierra de Nadie se sentía extraño, aunque ésa sensación le era familiar: Sabía que su mera presencia en ése extraño mundo potenciaba sus poderes oscuros, pero éso provocaba que no tuviese tanto control sobre ellos como de costumbre. Le pasó por la mente la imagen de Arktos, lo había vencido, sí, pero con ventaja, pues contra él no le importaba que no hubiera sido una victoria limpia. Aunque, su dramática transformación lenta en monstruo, eso le molestaba. Sabía que no era algo que hubiese aceptado voluntariamente, no conociendo lo orgulloso que era, y solo alguien de gran poder podía hacerle eso.
-Debería haberme ido a casa una temporada y gastarme el dinero que he ganado asta ahora, no aquí jugándome el pescuezo por temas morales o heroicos.
Bajó la mirada y volvió a suspirar, tenía ganas de tomarse unas merecidas vacaciones, ¿Cuanto hacía que trabajaba sin parar? Finalmente volvió a alzar la vista, decidiendo que después de ésto, se retiraría por, como mínimo, un par de meses. Con ése pensamiento positivo en mente, empezó a avanzar.
-Bueno... Vayamos al lío entonces.- Gruñó.- A ver en qué está metido ese par ésta vez.
El duelo continuaba sin cuartel, pese a que Kairi y Link estaban magullados, no bajaban su ritmo, intentaban no dar oportunidad a Vantias, quién ya estaba al nivel del suelo peleando cuerpo a cuerpo. Él parecía tener especial interés en vencer a Kairi, pero se encontraba constantemente a Link entre ellos, aprovechando sus capacidades defensivas para proteger a la joven, cosa que ella aprovechaba para contraatacar, aunque ella alcanzaba su objetivo, las heridas de Vanitas sanaban de forma rápida, luego el proceso se repetía una y otra vez.
Pero, al fin, Vaitas pudo apañárselas para zafarse del hyliano por un momento y atacar a Kairi con un rayo oscuro, golpe que ella pudo bloquear con su llave-espada, desviando parte del ataque, aunque no evitó que fuera arrastrada. Tras éso el sujeto volvió la mirada hacia Link, éste no dudó en atacar con furia con su espada, aunque los reflejos de Vanitas eran claramente superiores, sus golpes eran certeros y bastante ágiles, dignos de un maestro espadachín, pero no parecían ser suficientes.
-¿Crees que puedes estar a la altura?- Soltó tras esquivar con bastante facilidad un ataque de la Espada Maestra.- Aunque fueras el real, eres tan peligroso para mi como una termita, no eres mas que un don nadie sin ningún poder especial.
Finalmente, Vanitas descargó sobre el hyliano un ataque descendiente cargado con fuerza sobrehumana. La extraña llave-espada del sujeto impactó sobre el duro metal del escudo de Link, parecía que se rompería en cualquier momento a causa de la presión, pero aguantó, al igual que el brazo derecho del hyliano, aunque parecía rozar su límite.
-Curioso, creía que se haría añicos...- Murmuró Vanitas decepcionado, aunque no dejó de ejercer presión.
-Ha aguantado ataques peores que los tuyos.- Masculló Link mientras que, poco a poco, ganaba algo de distancia, aunque tuvo que empujar el escudo con ambas manos para ello.- Ése es tu problema: Te piensas que por el simple hecho de ser poderoso vas a vencer de forma automática, pero no es así.
-¿Éso piensas? ¿Que te hace estar tan seguro?
-Enfrentarme a seres que me superan en todos los sentidos es mi especialidad, para mi solo eres "uno más", además, todo adversario puede guardarse un as en la manga.
-¡Tonterías!- Vanitas desencadenó su golpe con la potencia suficiente para hacer retroceder a Link.- ¡Yo he vencido a Ganon, mi llave-espada tiene un poder incalculable y mía es la Trifuerza al completo! ¡Y todo eso sin contar que conozco todos los secretos del Libro de Mudora! ¡Toda la historia de Hyrule, incluyendo la tuya! Todas tus estrategias, tus movimientos, tus fortalezas y flaquezas... Lo sé todo.
-Éso te da ventaja, desde luego.
-¿Y que tienes tú para vencerme?
-Saber como mantenerte distraído el tiempo suficiente.
Ésa última declaración dejó a Vanitas algo confuso. Él intentó responder pero fue interrumpido: Kairi regresó de nuevo impulsada por una fuerte ráfaga de viento a tremenda velocidad, consiguiendo arrollar a Vanitas, llevándoselo por delante en medio de un potente ataque con su llave-espada. En el proceso, Vanitas no pudo evitar caer al suelo, cosa que la joven aprovechó para volver junto a su compañero.
-Ésa ha si do buena.- le apremió él.
-Gracias.
El sujeto se recuperó lentamente, estaba dolido, no físicamente, no podía creer que un ataque tan simple lo hubiese tirado al suelo, más viniendo de ella.
-Vale... Ésto ya se pasa de la raya.- Masculló mientras se rodeaba de un aura oscura.- Ahora seréis barridos de un solo escobazo.
Kairi empuñó a Prometida con fuerza con ambas manos, la hoja de la Espada Maestra empezó a brillar. Vanitas se lanzó al ataque con velocidad pasmosa, como siempre, lo primero que se encontró con el escudo de Link. Él lo golpeó con una fuerza tal, que fue capaz de desestabilizar al hyliano para luego aprovechar para efectuar un corte horizontal a la altura abdominal. Ése golpe logro tumbar al suelo al hilyano, a pesar de la cota de malla, Link había recibido un feo corte sangrante. Kairi no tuvo tiempo para reaccionar ante éso, pues Vanitas fue directamente a por ella con un aluvión de golpes, la joven conseguía bloquear los ataques, pero era sumamente complicado, no podía evitar retroceder constantemente.
Al fin, Vanitas lanzó un ataque lo suficientemente potente para tirar a Kairi al suelo a pesar de haber conseguido bloquear a duras penas dicho golpe. Ella cayó sobre el piso empedrado de espaldas adolorida. Los ojos azules de la joven pudieron ver como su enemigo alzaba su espada, dispuesto a asestar el golpe final. Aunque algo se lo impidió: Una zarpa metalica dotada con una cadena atrapó la muñeca del sujeto, cuando éste se volteó vio como Link, aunque herdio, sujetaba el artefacto dónde terminaba la cadena de dicha zarpa.
-¿Aún sigues vivo?- Masculló Vanitas con clara molestia.
Kairi aprovechó el momento para volver a levantarse y asestar un potente tajo al pecho de su enemigo, de igual forma que él había hecho al hyliano momentos atrás. Luego, el rubio dio un fuerte tirón para recuperar la zarpa, ésta se llevó a Vanitas en el proceso. Finalmente se liberó, pero no pudo evitar volar por los aires para luego precipitase hacia el suelo. Aunque a pocos centímetros se detuvo en el aire para luego empezar a ascender.
-Ha sido un buen intento.- Él los encaró mientras empezaba a reunir energía oscura en sus manos.- Pero creo que ya va siendo hora de terminar con ésto.
Kairi se apresuró para volver con su compañero, pues éste seguía herido. Aunque Link intentase disimular el dolor, se le notaba que ésa herida provocaba que no estuviese al cien por cien.
-Otro rayo oscuro...- Mustió Link.
-¿Podrás esquivarlo o bloquearlo?- Kairi sabía que su compañero estaba tocado, y si el ataque del enemigo lo alcanzaba estaría en grabes problemas.
-Esquivarlo no. Pero bloquearlo puede.- Respondió él sin estar demasiado seguro.- Tú aprovecha para contraatacar.
-¡Ni hablar!- Exclamó poniéndose en guardia.- Bloquearemos el ataque juntos.
El hyliano iba a replicarle, pero no respondió, pues, a pesar de todo, agradecía que su compañera se quedara con él. Ambos se prepararon encarando directamente a Vanitas, quién en ésos momento ya estaba rodeado por un aura oscura.
-Concentra tu poder en la hoja de tu espada, Kairi.- Soltó Link mientras la hoja de la Espada Maestra empezaba a brillar.- Recuerda cuando nos defendimos del tridente de Ganon.
-Lo recuerdo.
Vanitas finalmente disparó un colosal rayo oscuro directo hacia la pareja. En el mismísimo momento que impactó, fue dividido en dos por una inmaculada luz que los envolvía a ambos. Durante un lapso de unos veinte segundos estuvieron bloqueando dicho rayo con todas sus fuerzas, se podían oír sus gritos de guerra a causa del esfuerzo.
La sorpresa fue para Vanitas, quién pudo ver a sus dos contrincantes ilesos sosteniendo la misma arma envuelta en luz, podía percibir la presencia de una llave-espada pero con el podre de la Espada Maestra.
Kairi no pudo evitar sonreír: Seguían vivos, además, de alguna forma u otra ésa extraña arma que ambos sostenían la revitalizaba, se fijó que la herida de Link sanaba poco a poco, así que supuso que a él también.
-Si pudiéramos usarla en ésta lucha...- Dijo Kairi esperanzada.
-No podemos luchar si ambos sostenemos la misma espada, así que uno de nosotros dos la deberá blandir.- Le respondió.
-¿Y quién será?
-¿De nosotros dos, quién puede empuñar una llave-espada sin que desaparezca de sus manos?
-¡Vasta ya!- Exclamó Vanitas claramente molesto.
El sujeto se lanzó directamente hacia ellos, dispuesto a rebanarlos a ambos con su espada. Tanto Kairi como Link eran incapaces de defenderse, ante tal ataque, aunque ante sus ojos pasó un borrón negro proveniente de ninguna parte que interceptó el avance de Vanitas, causando que frenase en seco.
-Esto parece una broma... ¿Qué haces tú aquí?- Escupió él ya enfadado.- ¿Como puede, un ser patético como tú, seguir con vida?
El antes mencionado borrón había aterrizado a varios metros de la pareja, revelando ser un hombre vestido de negro, empuñando una llave-espada de igual color. Tanto Kairi como Link esbozaron una sonrisa en el rostro al verlo, pues era su aliado: Gant.
-¿Cómo sigo vivo? Fácil: Bicho malo nunca muere, chaval.- El mercenario echó su mirada hacia la pareja, quiénes seguían en la misma posición.- Veo que tenéis algo entre manos. Tranquilos, yo me encargo de el "Cabeza pecera" éste.
Vanitas descendió lentamente para ponerse a la misma altura que Gant, luego le apuntó con su espada.
-¿Me desafías a mí, mercenario?- Ahora su tono era bastante amenazante, aunque no parecía inmutar al susodicho.- Eres un necio si piensas que vas a ser un rival digno.
-Para ser un nesciente eres demasiado hablador, ¿No crees?- Él se puso en guardia, dibujando una grotesca y monstruosa sonrisa en su cara.- Hasta ahora te has enfrentado a dos guerreros con ideales, honor y potenciales remordimientos a la hora de matar a alguien. Pues bien, Enfréntate a alguien sin ningún problema a descuartizarte si es preciso.
-Menuda pérdida de tiempo...
-¡Kairi, Link!- Gant se dirigió a ellos, pero no llegó a desviar la mirada.- Creo que ésto se merece un "plus" en cuanto al sueldo.
-¡Hecho!- Exclamó el hyliano.
-Ten cuidado Gant.- Dijo Kairi con preocupación.- Debemos volver todos juntos.
-Lo sé, tranquila, no tengo intención de morir sin cobrar.
