"Llevamos muchas batallas a nuestras espaldas, vieja amiga, tantos años y tantas desgracias han pasado ante nosotros...
Sé que mi destino está ligado al tuyo, pero, ¿En qué momento no ha sido así? Siempre ha habido un lazo entre nosotros dos, una conexión que ha transcendido siglos, generaciones. Hemos visto nuestro mundo crecer, caer y volverse a alzar con más fuerza, y lo defendimos de toda clase de males evitando su destrucción.
No obstante, ahora es distinto, ésta batalla es distinta. El enemigo es poderoso, creo que éso ya lo sabes, si continuamos así, es posible que nuestro mundo esté condenado, ése sentimiento también lo conocemos bien...
Dadas las circunstancias, me veo en la obligación de pedirte un favor, no sé si aún seré tu maestro, pero necesito que, durante éste enfrentamiento, ella sea tu maestra, acepta el poder que estás experimentando en éstos momentos, deja que ella sea quién te guíe ésta vez. No te preocupes, yo no me voy a ir lejos, y te prometo que nos volveremos a reunir cuando todo ésto acabe.
Te lo suplico, acepta mi petición... Fay."
El sonido del choque del acero era omnipresente: Pese al poderío de Vanitas, Gant conseguía, aparentemente, mantener el tipo respondiendo a los ataques. El duelo era encarnizado; en el momento de que ambos se alejaban empezaban las ráfagas de proyectiles mágicos.
Kairi, quién miraba el combate desde la distancia, deseaba intervenir, pero aún estaba junto a Link, ambos sosteniendo ésa misteriosa espada envuelta en luz. El hyliano, por su parte, permanecía con los ojos cerrados, recitando unas palabras en voz baja y en un idioma desconocido.
-Ésto me mata... -Mustió ella.
El duelo proseguía sin descanso hasta que ambos se lanzaron al ataque, chocando las espada e iniciando un forcejeo.
-Veo que tú también ganas fuerza al estar en éste mundo.- Mustió Vanitas, mostrando algo de curiosidad.- Supongo que es normal con alguien a medio camino de ser un monstruo.
-¿Tú me llamas monstruo? ¿Un nesciente parlanchín con su asqueroso emblema en la frente?- En ésas, el mercenario empezaba a mostrarse irritado.- A diferencia de mí, tú nunca has sido humano ni nada que se le parezca. Solo eres un ser nacido del odio, nada más.
Tras éso, Vanitas pudo ver como parte del blindaje del brazo robótico de Gant empezó a acoplarse ante les nudillos de su mano de hierro, además le salieron unos pequeños pinchos. De golpe, el hombre de negro dio un rápido giro sobre si mismo, cosa que desestabilizó a Vanitas, para luego lanzar un potente puñetazo empleando el propulsor de su codo: El ataque fue directo hasta su enemigo, pero, justo antes de lograr el golpe, él se desvaneció en el aire envuelto por sombras.
-Debo admitir que tienes unos recursos curiosos, mercenario.- La voz de Vanitas resonaba, aunque Gant no lograba encontrarlo.- Pero me temo que no será suficiente.
-Es rápido... - Masculló él.
De pronto, Vanitas reapareció a varios metros de Gant, aparentemente más relajado.
-Debo suponer que si has llegado aquí. Es porque has acabado con Arktos.
-Así es.- Volvió a ponerse en guardia.- O lo que quedaba de él al menos.
-Entonces podrías serme útil... Dime, ¿Qué te ata a ésos dos sujetos?- Vanitas señaló a Kairi y a Link, ella se sorprendió al ser aludida.- ¿Es un trabajo más en tu lista? ¿O ya no es por tema de dinero?
-¿A caso te importa?
-Bueno, está claro que no eres ningún héroe, así que podría hacerte una contra oferta.- Vanitas dio un paso al frente, causando que Gant apretase la empuñadura de su arma.- Puedes dejar de interponerte en mi camino, mirar hacia otro lado cuando mate a ésos dos, y ayudarme en mi cometido. A cambio, a parte de conservar tu vida, no habrá hombre o mujer con más riqueza que tú, ¿Que dices?
Gant echó su mirada sobre su hombro para ver de reojo a la pareja que tenía detrás suyo. Pudo ver la preocupación en los ojos de Kairi.
-Gant, no estarás pensado en éso ¿No?- Murmuró ella.
El mercenario dibujó una leve sonrisa fugaz, para luego volver a encarar a Vanitas.
-Dudo mucho que ésas ridículas vestimentas tuyas tengan bolsillos.- Soltó el mercenario de repente.
-No los tiene...
-Si no hay una parte del pago por adelantado, nada.
-Venga, pero si llevas ya un tiempo trabajando para mi, yo mandaba a Volgin y él te mandaba a ti, no sería nada nuevo.
Sin previo aviso, Gant se lanzó hacia Vanitas, ésta vez, logró tomarlo por sorpresa para conectar un nuevo puñetazo, cargado con el propulsor de codo, directo en el yelmo con forma de cúpula de Vanitas. El sonido metálico del impacto fue atronador, Vanitas fue derribado, volando por varios metros a ras de suelo, a causa del golpe.
-...Tienes razón, no sería nada nuevo. Pero, sorpresa, el trabajo para Volgin fue una auténtica y soberana mierda: Sometiendo varios mundos a la oscuridad sin razón, ¿Para qué? ¿Todo ese rollo de ganar poder y a saber qué más? Ése es el cliché más usado de la historia. Teniendo a sus soldados a unas condiciones horribles, incluso sacrificándolos, éso lo vi de cerca, perdí a unos cuantos amigos en sus filas.- Gant volvió a tomar su compostura, aunque claramente molesto.- Y si tú estabas detrás de ése energúmeno, eres aún mas culpable que él. ¡Así que toma tu contra oferta y te la comes, porque yo paso!
-Muy bien... -Vanitas, quién se había mantenido cabizbajo desde el último ataque, alzó la cabeza, revelando que su yelmo en forma de cúpula ahora estaba algo resquebrajado.- Si ése es el caso puedes morir con ellos. La verdad ya estoy empezando a hartarme de todo ésto, hace rato que ha dejado de ser divertido.
-Venga, valiente...- Masculló Gant desplegando la hoja dentada de su brazo derecho.- A ver si sigues con la misma actitud en cuanto te haga carne picada.
Ésta vez fue Vanitas quién se lanzó al ataque a una velocidad pasmosa lanzando un aluvión de ataques rápidos a la par que potentres. No obstante, Gant no se achicaba ante tal despliegue de fuerza bruta, pues lograba responder a los ataques de su enemigo con los suyos propios. Ante el ojo inexperto podría parecer un duelo bastante equilibrado, ambos intercambiaban golpes, algunos de ellos logrando herir a su objetivo, aunque no lograban ser heridas mortales, tan solo llegaban a causar cortes superficiales a ambos. No obstante, se podía observar que las heridas de Vanitas sanaban rápido, en cambio, las de Gant perduraban, emanando de ellas delgados hilos de sangre, extrañamente oscurecida, que iban manchando su ropa.
-¡Suficiente!
Vanitas volvió a desvanecerse ante los ojos del mercenario, reapareciendo nuevamente a varios metros de distancia ante él. Su extraña llave-espada se desvaneció de sus manos, éstas empezaron a brillar con destellos blancos y dorados, convirtiéndose en un brillo cada vez más intenso. El mercenario podía notar de qué se trataba, así que no tardo en abrir sus fauces y cargar energía oscura en ellas.
Ante los asustados ojos de Kari, ambos combatientes desataraon su poder: Vanitas disparó un colosal rayo de luz hacia Gant, éste respondió con propio rayo oscuro disparado desde sus fauces acompañado por un potente rujido. En el momento de colisión, luz y oscudiad empezaron a entrelazarse, formando una esfera con patrones blancos y negros en forma de espiral hasta que finalmente ésta explotó. El estruendo se hizo atronador, la tierra se sacudió. De entra la humareda de lugar del impacto, Vanitas emergió, descendiendo en diagonal directo hacia Gant.
-Maldito...
El mercenario se puso en posición defensiva, aguardando el ataque. El golpe llegó, aunque Gant pudo bloquearlo con su llave-espada, no pudo ser arrastrado por el ataque del hombre enmascarado, retrocediendo unos cuatro metros con la espada de Vanitas pegada a la suya. Ambos iniciaron un forcejeo, ésta vez a pocos metros de la pareja.
-No fue mi mejor "Sanctus", pero me sorprende que lo hayas bloqueado con tu propio ataque de oscuridad.- Ésta vez, Vanitas sonaba algo sincero, cosa extraña en él.
-No te pongas chulo.- Masculló Gant con dificultad. Ésta vez, se veía incapaz de poder resistir el forcejeo con su único brazo auténtico, así que se vio obligado a encajar uno de los huecos de su hoja dentada en su propia llave-espada, usando así toda su fuerza.- Aún no has visto nada.
-Lo dudo.- Vanitas, quién hasta el momento estaba usando una sola mano en el forcejeo, en cierto modo imitó a su contrincante: Empuñó su extraña espada con ambas manos para ejercer presión.- Mercenario, ambos sabemos que no estamos a un nivel remotamente parecido.
Al ver que volvía a retroceder, Gant empleó su propulsor de codo para igualar fuerzas, no podía usarlo a su máxima potencia en ésa posición, aunque sirvió para volver a mantenerse en el sitio.
-¿A caso no sabes cuando cerrar ésa cloaca a la que llamas boca? - Costaba entender las palabras del hombre de negro, pues mantenía, en la medida de lo posible, sus colmillos serrados, era incapaz de relajar ninguno de sus músculos en ese momento.
Ante todo eso, la atención de Kairi se desvió de repente: Notó una pulsación en la empuñadura de la arma que aún sostenía junto a Link, parecía como si algo en su interior palpitase, como si esubiese viva...
-Ya está...- Mustió Link con una pequeña sonrisa, luego le dirigió la mirada a su compañera.- Ella te ha aceptado.
-¿Ella, quién?
Sin llegar a responder, el hyliano retiro su mano de la empuñadura del arma lentamente, causando que la luz que rodeaba esa extraña espada ganase intensidad. Ante éso, Vanitas decidió dejar el forcejeo con Gant y tomar distancia.
Poco a poco, la luz se fue atenuando, revelando al fin la apariencia de la espada que Kairi estaba sosteniendo, ésta vez ella sola: La apariencia de dicha arma parecía una mezcla entre la Espada Maestra y Prometida; De Prometia heredó la apariencia de los "dientes" de llave, apreciándose parte del kanji " luz" en su forma, la guardia conservó su diseño, semejante a un par de alas, ahora tomando tonos azulados, además aún tenía un corazón gravado en ella. La hoja, sin embargo, era más semejante a la Espada Maestra, a pesar de que la hoja estaba dividida en dos en la parte central, el resto era una hoja de acero de espada larga acabada en una peligrosa punta, también estaba gravado el símbolo de la Trifuerza cerca de la base de la hoja, al igual que la gema tallada en forma de rombo en entre la hoja y la guardia.
Vanitas pareció reaccionar ante la presencia de ésa espada, pues dio un par de pasos atrás. Kairi, por su parte, admiró su nueva llave-espada, no lo pudo percibir, pero tanto Link como Gant, quién se volteó, se mostraban sorprendidos. Ella, finalmente volvió su mirada hacia el hyliano.
-Ahora tú estás desarmado.
-Tranquila, aún me quedan algunos trucos bajo la manga.- Le alentó él.- No te preocupes por mi.
Ella le asintió en silencio para luego empezar a avanzar lentamente hacia Vanitas seguida por Link hasta llegar junto a Gant, quién no le había quitado el ojo a Kairi.
-Esto es nuevo... Habéis combinado dos espadas.- Soltó él.
-Me cuesta acabar de comprender lo que ha pasado, si te soy sincera.
-Las mejores espadas tienen nombre, ¿Sabes?- Le dijo Link aproximándose.
-"Promesa de Coraje".- Murmuró Kairi observando su nieva arma.- Así se va a llamar.
-¿Es una aberración!- Exclamó Vanitas, ganándose la atención de los demás presentes.- ¡No se pueden fusionar una llave-espada con otra espada ordinaria!
-¿Ordinaria?- Masculló el hyliano con clara molestia.
-... Además, ¿Esa niñata siendo su portadora?- Prosiguió.- ¿¡Qué clase de broma es ésta!?
En aquel momento, Kairi dio un paso al frente, empuñando con fuerza su arma, encarando directamente a su enemigo. Aparcó sus miedos, su mirada reflejaba determinación, ahora se sentía poderosa.
-Ten cuidado, Vanitas, no sea que ésta "niñata" sea quién te deje tendido en el suelo.- Proclamó la joven pelirroja.
Link y Gant se lanzaron una mirada ante las palabras de su compañera, el hyliano no pudo evitar sonreír mientras que el mercenario asintió con la cabeza con una leve mueca de satisfacción en su rostro.
Vanitas, por su parte, volvió a ponerse en guardia, parecía comprender que ahora enfrentaría a tres enemigos a la vez.
-Cuida tus palabras.- Le advirtió el hombre enmascarado a Kairi.- Podría haberte matado hace rato, si sigues viva es por mí.
-Kairi, tú ni caso.- Le soltó Gant volviendo a encarar a Vanitas.- Lo que le pasa ahora es que está asustado, no le muestres flaqueza.- Volvió su mirada hacia ella por un momento.- Recuerda: Deja a la princesa a un lado, sé una amazona.
-Pase lo que pase, estaremos contigo, Kairi.- Irrumpió Link posando su mano sobre el hombro de su compañera.- No lo dudes.
Ella, le respondió tomando su mano sobre su hombro por un momento para luego mirar al hyliano y asentir con la cabeza, el rostro de la joven cada vez se mostraba menos nervioso, él volvió a dibujar una leve sonrisa de orgullo hacia Kairi para luego añadir:
-Es hora de ver de qué es capaz ésta nueva llave-espada.
Finalmente dio un par de pasos al frente dejando a Link algo atrás para alinearse con Gant.
-Sois todos unos ignorantes.- Masculló Vanitas.- No podéis ver que hagáis lo que hagáis jamás seréis rivales para mi.
-Que no calla, oye.- Murmuró el mercenario para sí.
Tanto Kairi como Gant se pusieron en guardia, ambos empuñando sus llave-espada con fuerza, Link, al no poseer su Espada Maestra, optó por sacar el arco del Sniper y preparar una flecha, tomando un rol de atacante a distancia ésta vez.
-¡Adelante!
La primera flecha voló directamente hacia Vanitas quién la partió en dos en pleno vuelo de un tajo, cosa que Kairi y Gant aprovecharon para lanzarse al ataque. El hombre enmascarado había sido tomado por sorpresa, así que debía limitarse a permanecer en posición defensiva ante los rápidos ataques de sus dos contrincantes, bloqueando y esquivando, aunque era imposible evitar que algunos de sus veloces cortes llegase a impactar. Harto, Vanitas concentró energía para luego liberarla en forma de honda expansiva, causando que sus dos atacantes saliesen volando.
El respiro de Vanitas duró poco, pues otra flecha, ésta vez envuelta en luz dorada, fue volando hacia él impactando cerca de su clavícula.
-Necio.
Ésta vez fue directo hacia Link, quién aún sostenía su arco. Éste rápidamente empuñó su escudo y se cubrió con él. El impacto no se hizo esperar: La espada de Vanitas golpeó el es cudo con tal fuerza que Link se vio obligado a retroceder, dejando su brazo derecho adolorido. En cuanto el sujeto preparó un segundo golpe directo al hyliano, Gant volvió a lanzarse contra él a toda velocidad. Vanitas se limitó a esquivar al mercenario con un enorme salto.
-Paso en falso...
Link rápidamente empuñó su zarpa para apuntarla justo en el tobillo de Vanitas para luego dispararla. Como era de esperar, la garra metálica salió disparada hasta aferrarse a la extremidad del sujeto enmascarado, ejerciendo una enorme presión.
-¡Maldito!
En un instante, Vanitas fue arrastrado hacia Link, quién lo recibió con un potente golpe con el canto de su escudo a la altura de su estómago.
-¡Link, a un lado!- Gritó Gant.
Éste obedeció, el mercenario aprobechó la ocasión para cargar energía oscura en sus monstruosas fauces y disparar su rayo negro agabache directo a Vanitas. El ataque dio de lleno, el enmascarado fue brutalmente arrastrado por dicho rayo.
-¡Kairi, tu turno!
Ante las palabras del hyliano, la joven pelirroja fue a por Vanitas en cuanto el rayo se disipase: Lo recibió con un aluvión de ataques, ahora sin que su oponente pudiese reaccionar, su llave-espada era casi imposible de ver a causa de lo rápido que se movía. Finalmente ella empleó todas sus fuerzas en un golpe final, mando a Vanitas por los aires para luego caer violentamente al suelo.
-Inconscientes...
La silueta del sujeto volvió a desvanecerse en una sombra, no dejando ni rastro. Los tres se reunieron guardando sus espaldas esperando el ataque.
-Ya ha usado este truco antes.- Dijo Kairi con seguridad.- Intentará atacarnos repetidas veces sin dar opción de contraatacar, pero ahora somos tres.
-No te fíes, ahora está enojado.- Le respondió Link.- No esperes que sea racional.
-Claro, se ha dado cuenta que no va a salir vivo de aquí.- Mascullo Gant.
La figura de Vanitas finalmente apareció, pero ésta vez a una buena distancia. La luz de la Trifueza brillaba con intensidad en su mano, tras apretar la empuñadura de su arma con el puño, se lanzó al ataque a una velocidad vertiginosa. Sin poder evitarlo, Link Y Gant fueron arrollados violentamente, Kairi logró interponer su llave-espada, pero no pudo estar a la altura de la fuerza de su rival, causando que se desestabilizase. En ésas, Vanitas aprovechó para conectar un corte a la altura del vientre, provocando que Kairi retrocediese, llevándose la mano en la herida.
El enmascarado preparó una estocada, dispuesto a atravesar el pecho de la joven. Ella vio sus temerosos ojos a través del yelmo resquebrajado de Vanitas, no obstante, también vio como un objeto marrón se acercaba hacia la sien de su enemigo a gran velocidad. Dicho objeto finalmente impactó, justo en la cabeza de Vanitas, mandándolo a volar por los aires a causa del tremendo golpe. Kiri pudo ver a Link, ahora en frente suya, blandiendo una colosal hacha roma adornada con una hoja de espada en la parte posterior hecha de escamas y hierro. Tras recuperarse de su propio ataque, el hyliano se centró en Kairi con preocupación.
-¿Estás bien?- Él hincó su rodilla para estar a su misma altura y le tendió la mano.- Ha sido un ataque poderoso.
-Sí... Gracias, Link.- Ella intentó tomar su mano, pero se resintió por la herida.
-No te fuerces.- Le reprochó, tomando de su alforja mágica una poción roja.- Toma, es la última.
-¿Y tú?
-No te preocupes, ahora la necesitas más que yo.
Poco a poco, Vanitas se recuperó del tremendo golpe que había recibido. Aún estaba algo ido, pero volvió a cargar contra ellos dos ahora que estaba con la guardia baja. No obstante, la llave-espada de Gant voló directamente hacia él, aunque bloqueó el ataque. Tras ser interceptado, encaro al mercenario, quién se acercaba hacia él mientras que volvía a invocar su arma.
-No te olvides de mi, no querrás que me sienta solo.- Le soltó.
-Insolente.
-Gant no...- Mustió Kairi con debilidad.
-No te enfrentes a él solo, no podrás con él.- Le espetó Link.
-Tú cuida de ella, al igual que tú y tu hacha sacada de tu bolsillo, yo también tengo mis trucos.- Le reprochó Gant.
Tanto Vanitas como Gant se lanzaron al ataque en un salvaje intercambio de ataques. El mercenario parecía ser inferior a su oponente, aunque se estubiera empleando a fondo, no obstante, no se dejaba achicar ante el poderío de Vanitas.
Mientras tanto, el hyliano decidió obedecer, así que se dedicó a tratar la herida de Kairi.
El duelo continuaba, Vanitas no daba tregua a Gant, éste se veía obligado a retroceder. Harto de ésa situación de peligro, invocó un escudo oscuro ante él para poder tomar distancia, aunque su enemigo lo hizo añicos de un solo tajo.
-Vale... Empiezo a pensar que no ha sido buena idea...- Masculló entre dientes.- Esto va a costar lo suyo...
Vanitas volvió al ataque, ésta vez, el mercenario empuñó la llave-espada del revés para mantenerse a la espera. Su enemigo llegó ante él, desencadenando una veloz estocada directa hacia Gant, no obstante, logró desviar dicho ataque con un movimiento de su llave-espada poco ortodoxo, dejando una obertura en la defensa de Vanitas, cosa que claramente iba a aprovechar: Volvió a desplegar su hoja dentada, y, con ayuda de su propulsor de codo de su brazo robótico, logró atravesar el pecho de su oponente mientras grotescos sonidos resonaban hasta que la hoja dentada salió por la espalda de Vanitas.
Por un momento se hizo el silencio: Tanto Kairi como Link vieron dicha escena, estaban atónitos. Gant, rápidamente retiró su hoja del cuerpo de Vanitas, costó dada a la forma de la misma. Por unos instantes el enmascarado se quedó ahí, con la cabeza baja sin mover ni un músculo.
-Si hubiese sabido que sería tan simple...- Murmuró el mercenario.- Bueno... otra cosa.
De repente, Vanitas agarró el brazo robótico de Gant, tomándolo por sorpresa. Lo agarraba por la muñeca con la presión suficiente para que el mercenario no pudiera escapar. Éste reaccionó atacando con su llave-espada, pero dicho ataque fue bloqueado con suma facilidad. Mientras la herida de Vanitas sanaba, éste alzó la cabeza, encarando a Gant.
-¿Qué crees que haces?- Soltó el enmascarado.- ¿Pensabas que un ataque tan patético podría matarme?- La presión sobre la muñeca de duro acero fue tal, que empezó a quebrarla.
-¿A caso no puedes morir como una persona normal?- Le respondió el mercenario entre dientes.- ¡Ahora suelta!
En respuesta, Vanitas acabó de apretar la muñeca robótica hasta hacerla añicos. A causa de ésto, Gant retrocedió manteniendo su mirada pegada a su brazo robótico, ahora destrozado: Había perdido la mano al completo, su hoja dentada era inservible y ni tan solo podría golpear con él. Luego volvió su mirada hacia Vanitas.
-¿Te haces a la idea cuánto me ha costado conseguir éste brazo?- Masculló claramente furioso.- Tuve que hacer cosas horribles para que me lo dieran.
-Mientras trabajabas para mí...
-¡Gant, no te dejes llevar por tu ira!- Las palabras de Kairi llegaron hasta ambos, el susodicho pudo ver como Kairi, ya recuperada, se lanzaba en carrera hacia Vanitas.
El enmascarado se giró para recibir a la joven y a su aluvión de ataques fugaces. Él pasó a la defensiva, centrando su atención en ella. Link aprovechó para aparecer tras de él y conectar un potente golpe ascendente con su colosal hacha, provocando que Vanitas saliese volando por los aires, Kairi dio un gran salto para continuar con su ataque, ésta vez en el aire y con Vanitas aún afectado por el último ataque.
-Eras buen luchador con un solo brazo, Gant.- Le dijo el hyliano sin llegar a encararlo.- No necesitas ésa chatarra para luchar.
Antes de que el mercenario pudiese responder, Link avanzó, ésta vez volviendo a empuñar su arco para asistir a Kairi.
Ella parecía tener ventaja ésta vez pues pudo realizar un combo de ataques seguidos sobre él para terminarlo con un potente a taque descendente que mandó a Vanitas de vuelta al suelo. En cuanto éste aterrizó, fue recibido por dos extrañas flechas semejantes a pequeños cohetes disparadas por el arco de Link, éstas explotaron en el momento de impactar, levantando una enorme humareda envolviendo a Vanitas.
Kairi aterrizó frente a la nube de humo y polvo, preparada para cualquier cosa, Link, al otro lado de dicha nube, volvió a empuñar su hacha, ésta vez acoplando la hoja trasera junto con la cabeza de hacha, tomando la forma de un colosal mandoble.
Finalmente Vanitas volvió a aparecer, directo hacia el hyliano, éste ya estaba preparando su ataque, pues blandía una arma pesada, sabía que debía anticiparse a su enemigo. Ambas armas chocaron con suma fuerza, aunque Link se desestabilizó por un momento, aunque logró responder ante un segundo ataque, ésta vez iniciando un forcejeo entre ambos.
-Supongo que con éso acabaste con el Deviljho.- Mustió Vanitas.- Para un monstruo tan grande quizás sirva, pero ésta arma es inútil en un duelo.
-Si luchase en un duelo singular así sería.- Le apremió él.- Pero no es así.
-Sigue soñando...
Vanitas notó que Kairi se le aproximaba a gran velocidad por su retaguardia, pero se limitó en propinarle una parada hacia atrás que impactó directamente a su estómago, causando que ésta cayese al suelo a causa del dolor.
-Patética...- El enmascarado volvió a Link: Dio un último empujón con su extraña llave-espada que obligó al hyliano a retroceder, lanzó un poderoso ataque, Link lo logró bloquear, pero su hacha-espada empezó a quebrarse hasta romperse por completo, atravesando su defensa y lograr un corte en su pecho, de poco sirvió la cota de malla, pues le hizo un corte limpio llegando a la carne. A causa de ésto, el hyliano cayó también al suelo, ahora con una seria herida sangrante.- ...Ambos lo sois, tal para cual.
Vanitas se dispuso a acabar con Link, pero algo captó su atención: Vio como Gant se aproximaba hacia él lentamente con la mirada baja, Podía notar algo distinto en él; No blandía su llave-espada, en cambio, el mercenario se agarró lo que le quedaba de su brazo robótico y se lo arrancó de cuajo , dejándolo caer. Éso le dejó una profunda herida de dónde no paraba de brotar sangre, sangre negra. Poco a poco, su silueta se envolvió en una fina aura oscura, y, en cuanto levantó la mirada, el enmascarado vio como sus ojos estaban enrojecidos, carecían de iris y ni siquiera parpadeaban, permanecían abiertos como platos.
-Vaya... Veo que has adoptado la "forma feral".- Mustió Vanitas, parecía confiado.- Dejando tu humanidad atrás para solo encontrar la muerte, no como un hombre, sino como un monstruo.
La herida de Gant dejó de brotar sangre, quedó sanada por completo. Él se quedó mirando a Vanitas por unos instantes, dibujando una grotesca sonrisa en su rostro, cada vez más desencajado a cada segundo que pasaba.
-Último trabajo... Proteger... Sí, proteger... No... Guiar... Gano plus si acabo con el nesciente...-Su voz estaba lejos de sonar familiar ante Link y Kairi. También se le notaba ido, aunque volvió a sonreír de forma maníaca.- Sí... eso... Acabar con el nesciente... Matarlo... Claro...
Aún con su amplia y grotesca sonrisa adornando su rostro, el mercenario empezó a acortar distancias con Vanitas, éste parecía recobrar su interés, así que le imitó, empuñaba su llave-espada, pero la mantenía baja: Su confianza no había decaído.
Kairi, aún adolorida por el último golpe recibido, se aproximó al hyliano como buenamente pudo.
-No me lo puedo creer, ha vuelto a perder los estribos.- Masculló la joven con un dejo de fastidio.
-¿Se puede saber que le pasa a Gant?- Soltó Link.
-Solo podremos mantener la distancia, ahora Gant no distingue de amigo o enemigo. Si interferimos, posiblemente nos ataque.- Le respondió ella.- Detesto cuando hace éso.
-En ese caso, seguiré tu consejo... ¿Me ayudas?
Kairi ayudó a Link a levantarse, en ése momento él estaba en peor condición que ella. Mientras tanto, ambos contendientes se encontraban cara a cara: Vanitas permanecía inmóvil, sereno y relajado, mientras que Gant se le notaba inquieto, ansioso, presentaba espasmos por todo su cuerpo.
-Aunque estés en este estado, sigues sin ser rival, mercenario. Expuso el enmascarado con superioridad.- El arma que empuño es capaz de rivalizar con la legendaria "hoja X", aún tengo la Trifuerza al completo: Tengo el poder de un dios.- Dejó ir una fugaz risa.- Dime, ¿qué tienes tú para rivalizar con éso? Ni si quiera eres capaz de blandir una llave-espada.
-Qué tengo...- Con una velocidad pasmosa, Gant se abalanzó sobre Vanitas, éste a penas pudo reaccionar. Le agarró por su casco y lo estampó contra el suelo de un solo movimiento, siguió ejerciendo presión una vez su rival estaba tendido, sin llegar a soltarlo.- ...Tengo tu cabeza.
Acto seguido, el mercenario, ya enloquecido, levantó a Vanitas y volvió a estamparlo contra el suelo, repitiendo el proceso cada vez mas rápido y mas fuerte. Gant al fin terminó lanzando al enmascarado hacia un lado como si fuese una muñeca de trapo. No obstante, antes de que aterrizase, el mercenario, en medio de su locura, se lanzó hacia él sin dudar, soltando un tremendo rugido lejos de sonar mínimamente humano.
Antes de que llagase a él, Vanitas volvió a desvanecerse, causando que Gant frenase en seco. Volvió a reaparecer detrás de el mercenario, lanzando un potente tajo horizontal directo a su nuca. Gant se giró rápidamente sobre si mismo atrapando la hoja con sus colmillos, deteniendo el ataque.
-Interesante.- Mustió Vanitas.
Los enrojecidos ojos de Gant se clavaron en él, desafiantes y presentando notables tics en todo momento. Vanitas dio por terminada la escena con un fuerte puñetazo en la sien de su contrincante. El mercenario soltó la espada, retrocedió un par de pasos algo desorientado, pero respondió de igual forma.
-Has ganado resistencia...- Soltó tras recuperarse del golpe.
Acto seguido, el enmascarado desencadeno una serie de veloces tajos hacia Gant, cada uno de ellos impactó, obligando al mercenario a retroceder. A cada ataque, el suelo se manchaba con sangre negra y densa, más semejante a petróleo que a un fluido humano. La fin, Gant pudo atrapar la hoja de su enemigo de nuevo, ésta vez con la mano gracias a su guantelete. Vanitas notó que las heridas de su oponente poco a poco sanaban, pero no todas.
-¿Y ahora qué?
Gant intentó responder, pero ninguna de sus palabras era remotamente compresible. Abrió sus fauces concentrando una cantidad de energía oscura descomunal para luego dispararla en forma de rayo a quemarropa. La silueta de Vanitas desapareció en medio de ése ataque hasta que cesó, revelando su cuerpo humeante, ahora recubierto por quemaduras, aunque sanaron.
-¿Éso es todo?-Sin llegar a responder, Gant clavó sus colmillos en el hombro de Vanitas, éste se mostraba impasible.- Veo que, a parte de abandonar tu humanidad, también has perdido tu dignidad a la par que tu cerebro.
Con un esfuerzo final, Gant consiguió atravesar la armadura orgánica de Vanitas para llegar a la carne. Éste incluso soltó un corto grito de dolor, aunque se zafó del mordisco al final: liberando su llave-espada con un rápido movimiento y enterrarla en el pecho de Gant, atravesándolo de mala manera. Luego, dio una vuelta sobre si mismo y lo lanzó lejos, pero notó que aterrizó de pie.
-No es posible... ¿Por qué no se ha liberado tu corazón?- Vanitas empezaba a notarse molesto.- Da igual, si tu todo tu poder reside en la oscuridad, es hora de que veas la luz.
Vanitas, con el símbolo de la Trifuerza brillando en el dorso de su mano, empezó a concentrar poder mágico: Todo su cuerpo se envolvió con una luz inmaculada y cegadora, cada vez mas intensa. Acto seguido, le lanzó a Gant un enorme "Sanctus" en forma de rayo. El mercenario, pese a seguir enloquecido, no pudo moverse y esquivarlo, se sintió totalmente abrumado y superado. Finalmente el ataque impactó borrando a Gant por unos instantes en medio de toda aquella luz. En cuando la luz se disipó, reveló al mercenario tendido en el suelo todo su cuerpo repleto de serias quemaduras a demás de los cortes anteriores echaba humo, permanecía ahí inmóvil.
-Uno menos...- Mustió Vanitas, luego se volteó hacia la pareja.- ...Quedan dos. ¿Quién sigue?
Link parecía el mas sereno de ambos, pues Kairi se mostraba aterrorizada, incapaz de mediar palabra. El hyliano extendió su mano por un momento apuntando hacia su maltrecho compañero, ésta empezó a brillar con una tenue luz verde.
-"Viento de Farore".
Una ráfaga de viento acompañada por brillos verdes envolvió a Gant, desvaneciendo su silueta en el proceso para luego reaparezer junto a ellos dos.
-Kairi, ocúpate de él...- Soltó Link de golpe.
-¿Qué pretendes hacer?- Respondió ella al borde del colapso.
-No podremos ganar mientras retenga la Trifuerza, se la voy a sacar.
-Pero si estás malherido y desarmado, a penas puedes tenderte en pie.- Kairi se mostraba cada vez más nerviosa, sentía que nada era capaz de detener a su enemigo.- Vas... Vas a morir...
-Aún me queda un último recurso, odio tener que usarlo, pero no tenemos más alternativa.- Link suspiró.- Voy a usarlo, a "él".
-¿Qué dices?- En ése entonces, la joven recordó las pocas veces que había escuchado ese término de esa forma: Siempre había sido en boca de Igos, y Link parecía incómodo en ésos momentos, incluso con una expresión culpable.
-Te pido que tengas fe, Kairi.- Mustió él hechando su mirada hacia ella.- Aprobecha para descansar, tú eres quién lleva la llave-espada y la Espada Maestra, tú deberás terminar con el combate.
En ésas, Link empezó a avanzar solo, de manera torpe y con suma dificultad, dejando atrás a Kairi con la palabra en la boca y a un maltrecho Gant, quién luchaba por seguir respirando. Poco a poco se acercó a Vanitas, este soltó una pequeña risa al verlo.
-¿Tú, hyliano?- Soltó con burla.- No estás en tu mejor día que digamos. Parece que no entiendes que nada de lo que puedas hacer puede sorprenderme, además, ¿Con qué pretendes atacarme ésta vez? Tu mayor error fue darle tu espada a ésa niñata inútil, además...
-Si has terminado de hablar, me gustaría preguntar algo.- Irrumpió Link.- Antes has mencionado que tenías el poder de un dios.
-Así es.
-¿Lo ponemos a prueba?
-¿Me estás diciendo que un dios va a venir aquí a enfrentarse a mí?- Vanitas parecía al borde de la carcajada.- ¿Y quién vendrá? ¿Las diosas de Hyrule quizás?
-No, ellas son piadosas, te enfrentarás a algo muy diferente.- En ésas, y sin apartar su intensa mirada, Link metió su mano en su alforja mágica para luego sacar cierto objeto lejos de asemejarse a una arma.- Vas a conocer algo que no conoce el significado de la palabra "piedad".
Kairi pudo fijarse en el objeto que Link sostenía, no llegaba a comprender las intenciones de su compañero.
-¿Una máscara?- Mustió ella.
En efecto, el hyliano sostenía dicha máscara con su mano algo temblorosa: Se trataba de una máscara de madera y antigua, perfectamente tallada representando el rostro de un hyliano, sospechosamente parecido al del propio Link, no obstante, dicho rostro contaba con una expresión extremadamente seria, daba hasta miedo, adornado con pinturas de guerra rojas en la zona de las mejillas y azules en la frente, además de contar con el pelo plateado.
-¿Vas a enfrentarte a mí con una simple máscara, viejo?- Vanitas se puso en guardia una vez más, aunque de forma perezosa.- Cómo se nota que ya no estás en tus cabales.
-No voy a enfrentarme a ti exactamente, Vanitas. Lo hará alguien muchísimo peor.- El hyliano se acercó la máscara en el rostro, se notaba que sus nervios aumentaban a cada momento.- Tu contrincante será... La Fiera Deidad.
