POV Bud

Cada paso que das dentro del nevado bosque que rodea el Palacio de Valhalla te acerca más y más a la trampa del caballero de Megrez. Aunque tú instinto te advierte del peligro, no estás dispuesto a aceptar que esos constantes y arrogantes ojos verdes te sigan ignorando, sobre todo porque para ti tienen un significado especial: saben que existes.

Mientras lo sigues rodeado por la oscuridad de la noche, recuerdas la primera vez que su mirada se posó en el lugar exacto donde te escondías. El momento fue breve, tanto que pensaste "fue una coincidencia". Sin embargo la excitación por ser descubierto aún recorre tu cuerpo.

Aunque sigues decepcionado por que tu hermano Syd no fue capaz de encontrarte, reconoces que desde ese instante te interesó Alberich, sobre todo cuando no les contó a los demás Dioses Guerreros de la sombra que camina junto a ellos en Asgard. Tanta es tu intriga que comenzaste a espiarlo. Después de observarlo durante varios días, descubriste el motivo por el cual te encontró: él es astuto. Cualidad que demuestra al jugar contigo al escondite, pues no importa lo bien que te ocultes, siempre te dedica una mirada desafiante.

Sí, para Megrez eres un juego, uno donde se sabe ganador, ya que en todo este tiempo se encargó de mover a la perfección cada una de las piezas del tablero para guiarte hasta este punto: el momento de mostrarte ante él.

Su plan fue sencillo: durante todo el día te ignoró en una clara burla a tu situación. Acción que te enfureció, ya que la única persona que reconoce tu existencia te trata como si no fueras nada. Y harto de la situación decides enfrentarlo.

Aprovechas la penumbra del bosque para seguirlo hasta un lejano claro pobremente iluminado por cristales rosados que brotan desde el suelo. Te detienes en la periferia del lugar pues la mirada descarada de Alberich te intimida.

—¡Vaya! Hasta que muestras la cara sombra de Mizar —suelta con voz arrogante y retandote a acercarte.

Aunque dudas, das un paso fuera de la oscuridad que te ha acompañado por años. Sentir la luz sobre ti, después de tanto tiempo, es absolutamente liberador.

Tu caminar es lento pero firme para demostrarle que no eres el segundo de nadie:

—No vuelvas a llamarme sombra. Megrez —contestas desafiante—. Soy Bud de Alcor.

Lo ves sonreír con burla, mientras te recorre de arriba abajo con la mirada. A pesar de tener una complexión pequeña su porte es de alguien digno de temer.

—Alcor, la sombra casi invisible de Mizar —dice con tono provocativo.

Al escucharlo sientes ganas de golpearlo para quitarle esa sonrisa torcida del rostro. —Cuida tu lengua Megrez —respondes mientras lo sujetas de la ropa y lo acercas a ti.

—Quién lo diría. La sombra se cree mejor que la luz —comenta con aires de superioridad, mientras acerca su rostro al tuyo.

—No lo creo, lo soy —aseguras reduciendo al mínimo la distancia entre sus labios.

—Demuéstralo —te ordena en un susurro.

Al instante pierdes la noción de todo, lo único en tu mente es devorar esos finos labios y recorrer con tus manos callosas su suave piel. Lo marcas de forma salvaje para que nunca olvide tu existencia. Y él sólo ríe con cinismo al coronarse como ganador.

FIN.


Comentarios adicionales: Este fic fue escrito en 2014 como parte del evento "Día de Ficker" del foro SSY, y es un regalo para Jinx. Desde el momento en que leí los nombres de Bud x Alberich no pude dejar de pensar que son una pareja realmente fascinante. Además este mundo necesita más fics de los Asgardianos.