Reinó de la Zona Del Terror.

Aquella mañana la hechicera del rey solamente se quedó en sus aposentos por un largo rato, preguntándose a sí misma, ¿porque?, ¿ porque lo hizo?, si ella tenía una orden, ¿porque tomó el riesgo?. Ella siempre supo que el riesgo era demasiado grande, ella siempre supo que el riesgo de que la profecía se cumplirse siempre estaría latente. Shadow suspiro, y se levantó, camino por sus aposentos hasta una vieja repisa, de la cual sacó un rollo antiguo, escrito en una lengua que muy pocos mortales conocen hoy en día.

La hechicera extendió este manuscrito antiguo, ella lo vio, y dando un nuevo suspiro, recordó aquella noche.

20 años antes:

Aquella fría y descolorida noche continuaba, las tropas de la Horda, y el mismo gobernador Hordak en persona cabalgaban de regresos a sus reinos, tras la masacre que acababan de perpetuar, en aquella aldea, la última aldea de los Primeros. Regocijo, celebración, euforia, esto era lo que los soldados de la Horda sentían, excepto, la que fuece la joven hechicera de ese entonces, Shadow Weaver, quien se quedaba resagada al final del grupo, cabalgando y rezando a los dioses, suplicando, que aquella criatura, que aquella bebe a la que no pudo matar, siga bajo los encantos de sueño que ella le aplicó, para que esta no haga ningún ruido.

El camino fue una auténtica pesadilla para la hechicera, quien sabía, que violaba una orden directa de su comandante, y peor aún, un decreto del tirado Rey Prime. Cada kilómetro fue eterno, pero cuando ellos finalmente arribaron al castillo, la hechicera se apresuró para subir a sus aposentos. Con total prisa, mientras toda la multitud celebra la victoria de la Horda, victoria, que rompe con la profecía de los primeros y confirma el poder del supremo rey Prime. Pero, ¿ la profecía no había sido rota, o si?, después de todo, no se derramó la última gota de sangre del linage de los Primeros, muy por el contrario, ahora esa sangre se encontraba en los aposentos de la hechicera.

Ella cerró las puertas, y las ventanas de sus aposentos, y sacó a la criatura de las mantas que la envolvían, sus ojos brillanban cuál luzeros, su piel y su cabello eran dignos de una princesa. Tomándola entre sus brazos, ella la contempló por unos momentos, esa era la niña más hermosa que había visto, era sin duda especial, Shadow Weaver podía sentirlo, podía ver su aura de energía rodeandola, ella sabía que, esa pequeña, era todo lo que ella había deseado, era la hija con la que ella siempre soñó. Pero mientras está bebé siga con vida, la profecía no se rompería. ¿ Aunque quizás, había alguna forma de impedirla?. Fue así como la hechicera, puso a la bebé en una cama, y la cubrió con sus sábanas, y ella rápidamente, tomó todos sus libros de magia, todas los pergaminos de hechiceria, todas las cartas, piedras mágicas, cristales, cualquier cosa que pudiera darle una pista, una forma de impedir la profecía, sin tener que cegar la vida de la bebé.

Fin del flahs back:

Mientras Shadow Weaver recordaba esto, ella no se percató, que había caído de rodillas al suelo, sujetando aquellos viejos pergaminos, y unos objetos peculiares, con los que ella pensó que podría frenar dicha profecía, recordando lo que tuvo que hacer.

Mientras Tanto:

Lejos de aquel sombrío reino de maldad, cabalgando, abriéndose pasó entre los caminos de los bosques se encontraba aquel peculiar grupo que se dirigía hacia los reinos de Dryl. Ellos se encontraban alerta, más sin embargo, no tenían idea del plan que se cernía sobre la felina. En el caminó no había mucha platica, al ser un grupo tan disparejo, y tan opuestos en ideales, Catra no se sentía cómoda, se sentía como la rechazada de aquel grupo, la cual sólo va con ellos por la paga prometida, después de todo esta es la historia de su vida, o por lo menos lo que ella tiene más presente, el rechazo sin sentido, pero esto mismo es lo que la ha hecho saber a valerse por su misma.

Pero mientras la felina va sumergida en sus pensamientos, ella observa de re ojo a Adora, ese aroma, ese maldito aroma que se le hace familiar en ella. ¿Donde lo habrá sentido?. Este pensamiento seguía comiendo la mente de Catra, quien observa desde lejos, moviendo su cola y con las orejas medio agachada, a la Rubia que cabalga guiando al grupo, la rubia que la ha inquietado desde la última noche. Pero pronto ella fue sacada en seco de sus pensamientos.

— Entonces, ¿no eres de la Horda? — el joven arquero cuestionó, el iba al lado de Catra, quien casi da un brinco del susto que la sacó de su subconsciente.

— te lo he dicho ya, cinco veces, ¡no no estoy con ellos! — Catra exclamó alzado su voz, con sus orejas de punta y la cola rígida, pues esta pregunta ya la había molestado por los últimos cinco kilómetros.

— ¿pero tampoco estas con nosotros? — El joven volvió a interrogar a la felina, quien rodó sus ojos y suspiro para calmarse. Pues Bow no entendía la ideología de la felina, ni sus acciones, ¿como era posible no tomar bando en una guerra por Etheria?.

— no tampoco estoy con ustedes flechitas — fue la respuesta de Catra, quien deseaba que el interrogatorio terminará, pero no fue así.

— pero, ¿si has trabajado para la Horda últimamente? — con curiosidad cuestionó Bow, buscando entender a Catra, algo realmente complicado.

— a veces — fue la respuesta que dio Catra mientras ponía una risa presumida y jugueteaba con una de sus garras.

— ¿ pero porque, sino estas con ellos porque ayudarlos? — aún sin comprender Bow cuestionó de nuevo a la felina.

— ¿porque?, fácil, pagan en oro, y si bien el oro Hordeano no es de la misma calidad que el oro de Luna Brillante, sirve para pagar mi maldita estancia y comprar mi comida. Soy una caza recompensas, hago lo que puedo para vivir — la felina menciono, pues esta era su realidad, una que no comprendían los nativos de luna brillante, pero a Catra tampoco le importaba que lo hicieran.

— en simples palabras, eres la misma escoria, pedazo de basura Hordeana, ¿ trabajar para ellos por oro?, ¿ de qué te servira si conquistan toda Etheria? — La heredera al trono de Luna Brillante exclamó, pues años de batalla encontrá de la Horda, la han hecho ver a las personas que no forman parte de la rebelión con un prejuicio.

— ¡yo no soy parte de ellos, por lo menos ya no, si ellos me contrataran trabajo para ellos. Así como lo hago para ustedes ahora, tú no lo entiendes porque eres una estúpida Princesa, que viví en un reino probablemente rodeada de lujos, es más, te apuesto que tu no deberías estar aquí, ¿ o me equivoco chispitas? — Catra exclamó, a lo cual no recibió respuesta de parte de la a princesa — eso pensaba — Catra comentó ante el silencio de la princesa.

— tu no tienes idea — Respondió Glimmer, alejándose y cabalgando para tomar la punta del grupo alejándose de Catra, después de todo, ¿ quién Demonios se creía esa felina para hablar así?.

— hay algo que no comprendo — dijo Bow. Dirigió su mirada a los ojos de la felina para realizar su última pregunta. — ¿ si eres tan buena, porque te desterraron de la Horda? — Bow dijo, pues este era el misterio que rodeaba a la infame felina, ¿ si ella era tan buena, porque la desperdiciaron?.

Pero Catra solo suspiro al escuchar la pregunta, la misma pregunta que ella se ha hecho en los últimos años, una que ella quisiera saber. — lo mismo me pregunto yo flechitas — Respondió Catra, y recordó brevemente aquel día, en el que ella simplemente despertó, en medio del desierto, sedienta, hambrienta, sin agua ni comida, desolada, sin saber en donde estaba en aquella oscura noche cuando una tormenta de arena la azotaba.

Pero por fortuna para Catra, esa fue la última pregunta del joven arquero, por lo menos por un momento. Mientras tanto, unos cuantos metros más adelante, iban Glimmer y Adora. Pero, en ese momento fue cuando la peli violeta se dio cuenta que su amiga Adora, no se veía muy concentrada. — oye, ¿ te encuentras bien? — la princesa cuestionó.

— ah que, ¿ que pasó? — exclamó la rubia, saliendo de sus pensamientos y poniendo atención de nuevo en el caminó y en su amiga.

—¿ Te ves más bruta de lo normal? — En un tono un poco bromista Glimmer dijo, pues si bien Adora no era la persona más enfocada del mundo, tampoco era la menos inteligente.

— ¡ oye!, bueno no se, estaba pensando en algo — Adora comento, pues al igual que la felina, ella siente algo extraño desde el momento de su primer encuentro en aquella taberna de mala muerte con la felina. Pero esta era una sensación inexplicable.

— ¿ en qué piensas? — Glimmer cuestionó algo preocupada por su amiga, pues ella no la había visto así antes.

— en Catra — Adora dijo, sin realmente querer decir eso en voz audible, ella se percató que lo había dicho en voz alta, al momento que la princesa de Luna Brillante soltó una carcajada.

— ¿en serio? — con cautela y de re ojo, ella volteo a ver a Catra, quien seguían siendo bombardeada por preguntas de Bow — bueno, si tiene lo suyo, pero por favor... — Glimmer comentó pero fue interrumpida por la rubia

— ¡No no me refiero a eso!... Es decir, siento algo extraño... ¿ Has tenido la sensación, de haber visto a alguien, que jamás has conocido, pero que sabes, que viste antes — Adora cuestiono, pero al ver la cara que su compañera puso ante su muy confusa pregunta, ella solo rodó los ojos y suspiro — olvidalo, debo estar imaginando cosas — Adora menciono, auto convenciendo se que ella debe estar equivocada, ¿ quizás después de todo ella solo está confundiendo a esa felina con otra de su misma especie?, pero ella fue sacada nuevamente de sus pensamientos, aunque está vez por el silbido de Catra, quien llamó la atención de ambas al frente.

— Hey, rubia, chispitas, es por allá — La felina dijo, señalando un sendero que se encontraba oculto entre las malesas de los exóticos ejemplares de plantas de Etheria. — será mejor que yo guíe desde aquí, el camino es ecabroso y difícil, será mejor que vean bien donde pisan — Catra dijo, pero antes de avanzar, ella sintió un extraño aroma, y esuchco algo. Ella olfato un par de veces y movió sus orejas hacia la fuente de donde ella creía haber escuchado algo.

— ¿ qué pasa? — Adora se acercó a la felina.

— shhh — Catra silencio a la rubia — hay algo en esos arbustos — Catra dijo, olfatendo nuevamente, ella extendió sus garras.

El grupo guardo silencio y contuvo la respiración por unos segundos, cuando los arbustos al lado de ellas comenzaron a moverse de un lado al otro, era más que obvio que algo había en aquel lugar. Adora tomó su espada, Glimmer su arma, y Bow sus flechas, todos asumieron lo peor, los Hordeanos los siguieron. ¡Pero entonces!, un pequeño ratón salió de los árboles, y Catra inmediatamente brinco tras el, hasta que escucho las risas de los presentes, lo que la hizo detenerse en seco.

— ¿ un ratón, en serio? — Adora dijo riendo al prencenciar aquel acto.

— ¿ que?,! No claro que no ahí había algo, yo lo sé! —Catra reclamo, pues ella aseguraría que esuchco algo más, y no que sus instintos le han hecho pasar un mal momento ante estas personas.

— no hay nada Catra, vamos tu conoces el camino tu guía — Adora dijo, permitiendo que Catra pasara al frente para guiarlos por aquel camino de contrabando.

De esta forma, el grupo comenzó a a abrirse camino a través de estos senderos que los llevarían a través de los barrancos y montañas. Pero, ocultos entre los árboles, habían dos soldados de la Horda quienes los veían.

— ¡te dije que ella tiene buen olfato pedazo de mierda, tuvimos suerte — uno de los soldados le dijo al su compañero, el cuel era un humano.

— ¿ los dejaremos ir? — contésto el presente.

— no, nos vamos a adelantar, Shadow Weaver ofrece una jugosa recompensas por esa estúpida, y será nuestra, sígueme —.

Mientras Tanto: el día continuaba y el grupo comenzaba a abrirse paso a través de aquel camino que los llevó hasta lo alto de las montañas rocosas, montaña de un lado y barranco del otro, en un terreno muy difícil, donde en ciertas áreas la tierra se sentía muy frágil y el riesgo de caer al barranco era muy alto, el grupo valientemente se abría paso por estos senderos. De esta forma, decidieron bajar de los caballos y simplemente continuar a pie ante el riesgo que el terreno en frente de ellas colapsara ante un exceso de peso. Dejando en libertad a sus corceles, el grupo continuó a pie, con Glimmer y Bow en la retaguardia y Adora y Catra al frente. Ambas caminaban juntas, pero ninguna decía una palabra, a pesar de que, ambas seguían sintiendo una extraña sensación en su interior, una que comenzaba a ser un poco molesta.

— ¿ como terminaste con estos?, es decir son desesperantes — Catra dijo, rompiendo el hielo y atreviendose por algún motivo a hablar con esta rubia que hacía que todos sus sentidos e instintos vibraran al mismo tiempo.

— larga historia — fue la primera respuesta de Adora, ella volteo a ver a la felina, Glimmer tenía razón, Catra tenía lo suyo, desde sus peculiares ojos, hasta su atlético cuerpo y esa juguetona cola que combina con sus orejas. Pero cuando ella noto que Catra también la observaba, ella optó por retirar la mirada.

— insisto, no se como no los has matado — Catra exclamó, con una leve sonrisa maliciosa en ella, siempre manteniendo su papel de ruda e indiferencia.

— bueno, con el tiempo los llegué a querer, ¿ quizás te pase a ti también no lo crees?, ¿ quizás después de esto, decidas quedarte en la rebelión y ayudarnos? — Adora dijo, cuestionando a Catra mientras le dedicaba una dulce sonrisa que cautivo los instintos de la felina.

Pero sacudiendo su cabeza Catra bajo de la nube de sueños para volver a su papel de ruda — nah, no lo creo, estoy mejor sola, siempre lo he estado, no necesito a nadie — con frialdad Catra exclamó, aunque en el fondo, nada es más contrario que esto, incluso cuando ella no lo admitiria.

— eso dices tú, pero todos necesitamos a alguien, y todos podemos cambiar. Solo piénsalo, después de ayudarnos a encontrar a la elegida, la guerra acabará la guerra, Glimmer puede conseguirte el perdón de parte de la reina, podrías iniciar una nueva vida en Luna Brillante — Adora comentó, pues en el fondo, ella sentía que la vida que la felina llevaba no era la que ella realmente quería llevar, y si podía ayudarla y convencerla de unirse a la rebelión, cualquier ayuda era importante.

— ¿ Luna brillante, yo?, olvidalo, no es un lugar para mi — Catra dijo, mostrándose fría e indiferente ante la rubia, aunque, en en su mente ella lo pensó por unos segundos, ¿ que sería si tan solo tubiera la oportunidad de empezar de nuevo?.

— no lo creas, es lugar hermoso, ver su gente, las maravillas que esconde Etheria, fue lo que me hizo unirme a la rebelión, sentir la libertad, el amor... — adora estaba diciendo pero fue interrumpida por Catra, con un gesto para luego quitarle la palabra.

— ¿amor?, ¿acaso has sentido tal cosa como eso?, porque yo creo que los dioses son más reales que eso, y jamás he visto a un dios tampoco . — Catra reclamo.

— ¿porque no crees que es real? — Adora interrogó con curiosidad pues, a pesar de que ella no ha sentido tal cosa aún, ella piensa que sí es real.

Pero entonces, Catra agachó las orejas y la cola, y posando una de sus manos sobre su codo, ella habló. — porque no lo he visto, nisiquiera me amaron mis propios padres, que se supone son los que te quieren... Ni siquiera los conocí, me dejaron abandonada a las afueras de la Zona Del Terror, eso me contaron. —

Adora simplemente observó a su compañera, ella quería darle apoyo, quizás unas palabras, ¿pero cuales?, además, ella también a sentido lo mismo, por lo que comprende un poco los sentimientos de la felina.

— sabes pero, eso no significa que lo podamos encontrar ambas, es decir yo tampoco tengo a nadie — Adora dijo, trandndo solo de levantar el ánimo de la felina.

— ¿ yo, encontrar el amor?, claro, va a resultar, que estamos destinadas a salvar al mundo y encontrar el amor — la felina dijo con sarcasmos y río un poco, lo cual también hizo reír a la rubia.

Y de nuevo esa incomoda sensación entre ambas, dos completas desconocidas que de pronto ríen juntas como si se hubieran conocido de toda la vida. — es extraño ¿no?, siento, que tu y yo tenemos mucho en común — Adora comentó, sin saber porqué sentía esto, pero parecía algo raro.

— huy si como no — Catra dijo en tono burlón, antes de que ambas comenzaran a reír nuevamente un poco.

Adora reía un poco, pues si, ella sentía que ya conocía muy bien a Catra, y hasta cierto punto, se podía decir que comenzaba a agradarle. — si, creo que si tenemos cosas en común, sabes es mas, yo también soy adop... —

— ¡Cuidado! — Catra grito interrumpiendo a Adora y saltando sobre ella, empujando la justo antes de que una enorme roca callera sobre ella.

Adora trató de incorporarse poniéndose de rodillas, ella observó hacia la montaña de donde las rocas habían caído, y logró divisar unas siluetas. De la misma forma, Bow y Glimmer se detuvieron en seco pues el camino quedó bloqueado enfrente de ellos con las rocas.

— ¡ que demonios! — exclamó Bow, cuando se pronto, una flecha se clavo al lado de él, muy cerca de haber impactado su pie. Fue en ese instante cuando Glimmer y el Arquero levantaron su vista para percatarse que sobre la montaña había un grupo de soldados de la Horda, quienes comenzaron a dispara con sus flechas. Rápidamente Bow, tomó su arco y también disparo, dándole a un par de estos solados quienes calleron al desfiladero.

En ese instante, Glimmer observó a otro grupo que venía tras ellos, el grupo disparo varias flechas que iban directo hacia ellos — ¡Bow! — La princesa se apresuró y abrazo al arqueo y uso sus poderes para transportarse al otro lado del bloqueo. — ¿estas bien? —Preguntó viendo a su amigo

— si, ¿ y Adora? — Bow dijo, al ver que habían aún más rocas obstáculisando el camino.

Del otro lado de estas rocas se encuentra Catra, quien, lentamente se levanta, sacudiendo su cabeza, pues ella fue golpeada por algunas rocas, ella observó rápidamente hacia arriba y logró divisar las siluetas. Los soldados de la Horda lanzado más rocas sobre las chicas, rocas las cuales calleron muy cerca de Adora, el suelo al lado de ella se rajo, y se desmoronó.

Cuando el suelo colapsó, Adora intentó de sujetarse de algo pero no encontraba nada, hasta que de pronto, sintió el fuerte agarre de unas manos cubiertas por un suave pelaje. Catra la sujetaba de la mano mientras la misma se sujetaba del suelo quebradizo, clavando sus garras lo más fuerte que podía.

— te tengo — Catra dijo, mientras sujetaba a Adora, pero sus manos perdien agarre y la mano de la rubia comenzaba a deslizarse.

Adora se sujeto com ambas manos de Catra, y trataba de no resbalar, la caída era inmensa, seguramente no iba a quedar con vida si caía por este acantilado. — ¡no me sueltes! — Adora dijo, mientras su mano se seguía deslizando.

Fue en ese momento, cuando Catra utilizó sus garras para sujetar a adora, quien con hizo un gesto de dolor cuando estas se le clavaron aruñandola, pero era la única alternativa. — ¡ no lo haré, resiste, unos segudos más Adora, no te dejare ! — Catra grito, pero el suelo del que ella se sujetaba también se volvía muy quebradizo.

Fue ese instante, cuando las dos se aferraban la una a la otra, cuando clavaron sus miradas la una en la otra, fue ahí, cuando ambas tuvieron la misma sensación, esto, ya lo hemos vivido antes, ya estuvimos en esta posición antes, aferrada la una de la otra. Pero no hubo más tiempo, pues de pronto, el terreno colapsó, y por mas que Catra y Adora se querían sujetar de algo, el terreno se desmorona. Entonces, súbitamente, Glimmer aparece para tomar la mano de Catra, la felina utiliza todas sus fuerzas para elevar a Adora, la rubia sujeta la capa de Glimmer y en un abrir y cerrar de ojos, se tele transportan a tierra firme de nuevo. En donde todos se cubren a la orilla del acantilado de la lluvia de flechas enemigas. Catra había terminado con el estómago revuelto, pero viva, aunque tanto ella como Adora, ahora estaban más confundidas. Pero él enemigo seguía sobre ellas y este claramente era su verdadero problema en aquel momento.

Mientras Tanto:

De vuelta en aquel sombrío reino, observando por la ventana de sus aposentos, se encuentra Shadow, recordando aún, aquel momento, el día en que ella decidió ocultar su secreto, y arriesgarse al conservar a aquella niña que le traería tantos problemas ahora.

20 años atrás

Aquella noche Shadow sacó todos sus conocimientos de magia y hechicería, pues ella estaba convencida, aún cuando ella sabe que las profecías van más allá del entendimiento de los mortales, ella creía que podía cambiar el destino de aquella niña, sin tener que cegar su vida y enviarla al inframundo. Aquella noche la joven hechicera pasó en vela, leyendo y descifrando el misterio de la profecía de los primeros, misma por la cual el Rey Prime decreto cometer aquel terrible acto de genocidio que extinguió a toda una cultura. Pasaron minutos que se convirtieron en horas hasta que finalmente ella pensó, que tenía la solución, que había encontrado la forma de salvar la vida de la pequeña, e impedir la profecía.

— amor, eso es... El amor de dos almas gemelas, es lo que debo evitar, sin ello, la elegida no consagrara su poder absoluto. — Shadow comentó para sí misma, sintiendo un gran alivio al saber que era lo que ella tenia que evitar que pasara. ¿Privar a la pequeña del amor de un alma gemela? ¿Condenarla a vivir sola? , era mejor que matarla, por lo menos eso se decía a sí misma Shadow Weaver, no sería difícil, menos en la zona Del Terror, donde tales cosas son casi inexistentes, y aunque el destino pusiera a un alma gemela en la senda de aquella niña, Shadow se encargaría de apartarlo a toda costa sin importar cual fuera el precio a pagar. Pero desde esa noche, la hechicera nunca imagino que ella ya había sellado su destino, el de aquellas dos jóvenes que aún no se conocían.

Continuará...

Muy bien amigos, hasta aquí llegamos por hoy, espero realmente que les haya gustado, les agradezco a todos por leer, realmente lo aprecio mucho, ya saben háganme saber que piensan, les agradezco mucho mucho por leer, y espero poder leerlos pronto de nuevo, cuídense mucho, los quiero bye.