Hola chicos, mi nombre es Yuzu

Esta vez haré un one shot esta vez de una parejita singular de Rozen Maiden, quizás un ship que conozco o quise retratar, en este caso un Kirakishou x Barasuishou, supongo que por el hecho de que en Traumend la misma Barasuishou fue hecha a pasar como la séptima muñeca y fue como la villana del cuento con tal de tener las rosas misticas y ser Alice pero terminó muy mal o quizás la misma Kirasuishou era la villana que movía los hilos en el manga original llegando a manipular a Megu que la denominó "Demonio blanco".

Aparte de su similitud en apariencia física y sin olvidar el parche

Una vez más será un AU donde son humanas, es decir la séptima muñeca es Finlandesa mientras que la falsa séptima es rusa (Eso es debido a que el paisaje en donde apareció por primera vez en Traumend se me hacía parecido a la Plaza del Kremlin en Moscú)

Bueno, ya yendo el grano espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

.

.

.

En una casa de Helsinski…

Una chica de cabellos plateados con tintes de lila se paraba de su cama, eran horas de la noche por lo que debía ir a preparar su equipaje para regresar a su tierra natal, en Rusia donde su buen amigo Shirosaki la llevaría a la casa de su querido padre al cual no veía desde hacía mucho tiempo.

Barasuishou o Bara-chan como le llamaban por cariño o por mote se iba a darse una liguera ducha antes de preparar unas cosas cuando de pronto unos hermosos ojos dorados clavaron sobre ella, la joven rusa que tenía sus mismos ojos se acercó hacia la cama con tal de verla por última vez pero volvería a Finlandia con motivo de las vacaciones.

La mujer que estaba en el lecho era una joven rubia que era igual en apariencia que ella, sus cabellos estaban desordenados por toda la cabecera de la cama y aparte de eso estaba haciendo una pequeña mala cara como si no le estuviese agradando algo.

-Bara-chan, no te vayas…- Su puchero daba a entender que no le gustaba ese momento pero tenía que aceptarlo, solo tenía que irse a casa, no era como si rompieran su relación o algo por el estilo

-Lo siento Kira, pero tengo que irme al aeropuerto

-¿Y a esas horas?- Kirakishou se levantó mientras su mano hizo contacto con la mano de Barasuishou la cual se sonrojó pero no evitarse conmover por el gesto de su amante

-Eso es porque tengo que estar con Otou-sama a primera hora, por lo que me voy

-No es justo

-Kira, de nuevo, no

-Pero lo quiero…

La rubia extendió sus manos hacia las pálidas pero tiernas de la pelilla y acercó lentamente sus labios con tal de no dejarla ir, no sin antes hacerle entender que aún seguían juntas. La de cabellos lila se dejaba acatar la petición de su amante que sin dudarlo comenzó a saborear con su lengua el interior de su boca.

Luego de lo que parecía ser una eternidad ambas rompieron su nimia distancia, Kirakishou abrazaba a Barasuishou como una niña aferrándose a su peluche mientras ésta algo ruborizada quería apartarse, debía estar rápidamente en el aeropuerto y en cualquier momento podrían anunciar el vuelo a Moscú.

-Kira…

-Bara-chan… Quedate un poco más

-Sabes que no…- La rusa fue tirada hacia la cama mientras la finlandesa tenía brillantes esos dorados los cuales se podía verse ese incesante deseo hacia ella

Kirakishou una vez más besó a Barasuishou con tal de hacerla suya antes de regresar a su patria pero no conforme con eso quería llevarse algo más que sus labios como una bonita partida guardada antes de su partida, una mano iba a ir trazando la pierna de la rusa.

-Confiesalo

-Kira, no

-Hazlo o no te dejaré ir, Bara-chan- Lentamente como de manera peligrosa iba a hurgar debajo de su falda, un método bien pensado para presionarla a lo que la joven de cabellos lila dio inhaló y exhaló en cuestión de segundos y acatar esa orden

-Te amo

-No oí bien, ¿Me lo puedes repetir?

-Tsk… ¡Te amo Kirakishou!

La rubia de cabellos desordenados con tan solo oír la viva exclamación de su amante alejó su mano de la pierna de la otra y decidió sentarse en su cama mientras que la menor de la relación se sentó sobre sus piernas y la abrazó, la rubia comenzó a acariciarle el cabello.

-¿Por qué tan de repente me lo preguntaste?- Dijo Barasuishou- Nunca habías hecho eso antes

-Eso es porque quiero que me recalces que seguimos estando juntas- Respondió Kirakishou que no dudaba en jugar con los finos y hermosos cabellos lila de su amada

-Te lo he dicho muchas veces que te amo, se supone que con eso sea lo bastante suficiente

-Lo sé pero no me gusta quedarme sola, no me agrada sentirme así- Hizo un pequeño puchero inflando sus mejillas pero las suaves manos de porcelana de la rusa hicieron que sus cachetes volviesen a su normalidad

-Tampoco no es para que te pongas así, esto no es el fín del mundo- Una de sus manos posaba sobre el hermoso rostro de porcelana fina de la otra- Solo regresaré a Rusia para continuar mis estudios pero te prometo que volveré a Helsinski y te prometo que estaremos felices durante las siguientes vacaciones, si quieres esquiaremos en esa montaña que me dijiste y la esquiaremos juntas, ¿Sí?

-Bara-chan…

-No te preocupes, ya sabes que no tengo intenciones de dejarte sola y esas cosas, solo quería que lo supieras- Le sonrió tiernamente mientras que la finlandesa la abrazó nuevamente esta vez de manera bastante infantil ahora como si la joven de cabellos lila fuese una hermosa mascota, la pobre Barasuishou quedó avergonzada cuando los enormes pechos de la finlandesa chocaban sobre su rostro

La pobre se apartó un poco brusca debido a su completa inconformidad

-¿Y ese comportamiento tan raro?- Comenzó a reclamarle con algo de enfado- ¿A eso le llamas hacerte feliz?

-¡Claro que lo estoy tonta!- Le respondió haciendo un tierno mohín- Y aparte estoy muy sorprendida, de hecho nunca creí que terminaras siendo sincera

-No soy sincera por que sí, ¡Es tu culpa pechugona!

Después de una airada discusión de menos de un minuto para ser exactos ambas chicas se echaron a reír brevemente hasta que Barasuishou acercó su rostro al de Kirakishou donde nuevamente se echaron una buena ronda de besos aunque no se prolongó de más debido a que el ringtone del móvil de la rusa se hizo sonar, era un mensaje y unas dos llamadas perdidas donde se notaba que Shirosaki estaba algo impaciente en el aeropuerto.

-Bueno, ya me voy. Nos vemos pronto, Kira- La joven salió alistando su mochila y poniéndose una chaqueta de volada con tal de no perderse el vuelo hacia su tierra natal- Saludame a Suigintou y tus hermanas, diles que las veré pronto

-Adiós mi amor mío pero recuerda- La rubia se acostó de lado como si fuese una especie de supermodelo, era una curiosa manera de desearle suerte en sus estudios como en también decirle que en cualquier momento la esperaría quizás con los brazos abiertos no sin antes pasar otro rato en la cama, bastante obvio viniendo de ella- Quiero que la próxima vez, quiero escucharte como lo dices cuando lo hagamos, ¿Ok?

-Ok, bye, bye- La joven de cabellos lila se fue un poco enfadada pero al menos satisfecha de haber cumplido su parte mientras que Kirakishou aunque estaba contenta con aquellas palabras de su amada no estaba del todo sastisfecha con tomar solo los labios de la más joven

Ni modo, estaba con las ganas pero tenía que guardárselas hasta dentro de unos meses, quizás tenía las redes sociales para mantenerse en contacto pero no era lo bastante necesario aunque no habría otras opciones y le costaba aceptarlo a primeras de cambio.

Mientras tanto a las afueras del apartamento, Barasuishou alistaba su motocicleta y casco con tal de ir por un atajo lo bastante raro para llevarla al aeropuerto. La rusa estaba viendo varios mensajes sea de Shirosaki como de Kirakishou, estaba algo cabreada de que su amante le hallara quitado unos minutos valiosos pero eso sí se llevó un buen momento corto de parte de la finlandesa.

La próxima vez definitivamente irían de viaje por algunos hermosos lugares de Finlandia donde ambas chicas la pasarían bastante bien y quizás tener una buena experiencia romántica aunque para eso debía estudiar fuertemente para lograr pasar el año escolar allá en Rusia.

Kirakishou mientras tanto miraba varias fotos donde por mayoría siempre salía Barasuishou desde usando atuendos diferentes hasta haciendo caras graciosas, de hecho cada vez que la recordaba siempre la amaba una y otra vez. La amaba desde siempre, la manera en que la besaba, amaba esos momentos cuando tenían sexo hasta que sus voces se volvían roncas, amaba cuando entre ambas se mantenían felices estando en brazos de la otra, amaba el olor de su sedoso y hermoso cabello lila.

La amaba mucho, oraba para que fueran de pronto las vacaciones de invierno con tal de que Barasuishou volviera y diera su palabra de pasar esas vacaciones por toda Finlandia para que quizás pudiesen llevar en sus mentes y corazones unos hermosos y gratos recuerdos para toda la vida mortal.