Jasper POV

Mi caballo estaba listo mientras yo aun no sabía que pensar de todo lo que había pasado en los baños termales. Había visto mujeres desnudas antes, quiero decir, pagando he obtenido ciertos favores, pero por alguna razón no quiero comparar a Alice con otras mujeres. Sè que no debía mirarla, pero no pude evitar contemplar por un breve segundo sus pechos pequeños y firmes y su vientre plano. Por un breve segundo me arrepentí de la amenaza, pero prefiero que me tenga miedo a que se le ocurra contar que vio mi rostro al descubierto.

Supongo que esta ultima razón es lo que me dice que debería olvidarme de su belleza y aferrarme a la mirada llena de miedo y lástima que fue capaz de dirigirme antes de que la sujetara por el cuello. Prefiero que sus ojos me miren con miedo a tener que recibir una de sus miradas compasivas de nuevo... tan solo recordar sus ojos sobre mí, no puedo evitar llenarme de rabia. Si pudiera la obligarìa a borrarme de su memoria, pero hasta ahora aun no descubro cómo hacer algo asì.

-Su Alteza...- me giré para ver a Garrett mirarme con preocupación- luce distraído ¿Pasó algo en los baños termales que le haya molestado?

-No... solo estaba pensando en los ojos de una mujer bonita...

-¿Ha conocido a alguien, Su Alteza?- había entusiasmo en su voz por lo que sonreí un momento- ¿Tal vez, alguna dama del palacio?

-No tiene importancia... de todas formas, es muy dificil que una joven respetable logre aceptarme por voluntad propia... ni mi madre es capaz de aceptarme del todo.

-Su Alteza, no se desanime- Garrett me miró con una sonrisa- ¿Por qué en su lugar no intenta acercarse a esa señorita? Si pensaba en ella es porque debe ser alguien importante...

-Creo que ya es muy tarde para estar aquí... nos vemos, Garrett.

-¡Espere!- exclamó antes de que pudiera subirme a mi caballo- El príncipe heredero desea verlo, debe hablar con usted y es algo que no debe esperar.

Le seguí por entre los pasillos y jardines del palacio. Hace años que no veo a mi hermano mayor así que no puedo evitar sentirme un poco nervioso.

-¡Mira como haz crecido!- exclamó la voz de un hombre de unos 30 años, alto y que me miraba con una amplia sonrisa. No podía creer que fuera Emmett, le recordaba diferente cuando me cuidaba o jugaba conmigo cuando era niño- ¡No puedo creerlo! ¡Estás casi tan alto como yo!

Nos abrazamos un breve momento para que después Emmett se detuviera a mirarme. Parecía realmente feliz de verme por lo que no pude evitar sonreír por eso.

-¿Dónde te estás quedando? - preguntó invitándome a que me sentara junto a él frente a una pequeña mesa- Sé que no es aquí en el palacio porque te habría visto antes.

-Edward se ofreció a hospedarme hasta la noche del ritual.

-¿Y después?- preguntó mirándome con algo de preocupación.

-Creo que después tendré que regresar con mi familia adoptiva- respondí frunciendo un poco el ceño-, la verdad es que no quiero hacerlo, pero no tengo muchos lugares a los que ir.

-Jasper, te mandé a llamar porque necesito hacerte una propuesta- murmuró mirándome directamente a los ojos-: Garrett y yo tenemos serias sospechas de que alguien intentará asesinarme durante la noche del ritual, me ha llegado una carta informándome de aquello y quería pedirte que te hicieras pasar por mi durante el ritual.

-¿Mi vida vale menos que la tuya?- pregunté después de alzar levemente una ceja- Si es seguro que van a asesinarte ¿por qué iría en tu lugar? Aunque no lo creas, aprecio mi vida lo suficiente como para no ser tu carnada.

-Tu y yo sabemos que tu muerte es menos probable que la mía- murmuró con pesar-: eres más fuerte y rápido con la espada, tienes buenos reflejos y tu juventud es una gran ventaja... además tengo algunos motivos para pensar que estoy enfermo y si los nobles descubren eso exigirán que mi padre me quite el derecho a heredar el trono ¿sabes quien es el siguiente en la linea de sucesión?- me quedé en silencio mientras en mi cabeza se repetían los nombres y edades de mis hermanos- James es el segundo y quien tiene más probabilidades para heredar por las influencias de su madre.

Cerré los ojos por un momento mientras suspiraba... Desde que soy un niño he sabido que mi madre está obsesionada con la idea de que alguno de sus hijos se siente en el trono y comience a usar la corona una vez que mi padre muera. Yo no le sirvo por obvias razones, pero James es quien siempre le ha seguido el juego con la idea de convertirse en rey. Estoy casi seguro de que él haría cualquier cosa con tal de ser poderoso y tener la aprobación de nuestra madre.

-Por supuesto tendrás una recompensa si me ayudas- continuó Emmett mientras yo volvía a escucharle-: hablaré con el rey para que te permita vivir en el palacio como lo que eres: un príncipe más y nuestro hermano, me parece que es un premio justo tomando en cuenta por todo lo que haz pasado.

-Acepto- respondí-, prometo que si puedo quedarme aquí te ayudaré en todo lo que pueda; eres mi hermano y puedes confiar en mí.

-Lo sé, por eso eras mi primera opción cuando pensé en esto.

Llegué a la casa de Edward bastante tarde y todo estaba oscuro. Decidí asomarme por el cuarto de Alice para ver si es que había llegado bien a casa, pero ella no estaba por ninguna parte ¿Por qué aún no llega?

Cerré la puerta muy lentamente para no hacer ruido, pero sentí la presencia de Edward antes de que me diera la vuelta para mirarle.

-¿Qué haces aquí?- me preguntó mirándome muy enojado- ¿Por qué estás saliendo del cuarto de la señorita Alice a estas horas?

-¿Por qué te importa?- dije entrecerrando un poco los ojos antes de sonreír un momento- ¿No será que venías a espiar a la hermana pequeña de tu esposa? No niego que es una joven preciosa, pero el que está casado con otra mujer aquí eres tú.

-¡Esto no responde mi pregunta!- gruñó agarrándome del cuello para empujarme contra la pared- ¡¿Qué haces en el cuarto de Alice?!.. Si te atreves a tocarla se me va a olvidar que eres mi hermano...

-Me equivoqué de cuarto- respondí empujándolo rápidamente-, te recuerdo que tu casa es muy grande y que nunca había estado en ella, es de noche y pensé que estaba entrando a mi habitación...

-No quiero verte cerca de Alice- me amenazó-, mientras estés en esta casa tienes prohibido acercarte a ella ¿Lo entiendes?

-Creo que soy lo suficientemente mayor como para decidir mis amistades- respondí mirándole a los ojos-... No entiendo por qué te afecta tanto la posibilidad de que trabe amistad con la señorita Alice ¿Acaso estás interesado en ella? ¿Piensas convertirla en tu segunda esposa?

-Recuerda lo que te dije: hasta ahora eres mi hermano, pero si dañas a mi familia eso lo puedo olvidar muy fácilmente.

Edward se retiró antes de que pudiera responder, pero la situación no dejaba de ser extraña. Probablemente esta no es la primera vez que él viene a escondidas al cuarto de su cuñada, tal vez viene a espiarla cada noche y ella ni siquiera se ha dado cuenta o quizás ellos tenían un romance antes de que Alice perdiera la memoria.

Pero si es esa última opción ¿por qué Edward no pide su mano y se casa con ella? Por lo que sé la ley permite tener hasta cuatro esposas y un número ilimitado de amantes, así que si él estuviese enamorado de ella ya estarían casados o en concubinato, por lo que creo que mi teoría no tiene mucho sentido. Lo más lógico es que a mi hermano no le guste la idea de que frecuente a su cuñada porque no debo ser un pretendiente muy conveniente que digamos, creo que la posibilidad podría traerle a Edward problemas con la familia de su esposa y ya sabemos que la misión de la realeza es complacer a las familias importantes.

Caminé hacia mi cuarto y encendí una vela para mirar hacia afuera ¿Dónde demonios está Alice? Ella ya debería estar aquí porque aunque estuviese caminando no es natural que tarde tanto.

Tal vez debí haberla traído conmigo por muy incómodo y raro que fuera eso, ahora ella está en un bosque oscuro, completamente sola y puede toparse con personas que pueden ser peligrosas o que pueden intentar hacerle daño. Sé que salí muy enojado de los baños termales, pero eso no significa que quiera que le pase algo. Soy consciente de que la amenacé con matarla, pero no quiero hacerlo y si no tuviera muchas opciones tampoco prolongaría su dolor, serìa una muerte limpia y rápida... Suspiro ofuscado, no sé por qué mi mente ha decidido aventurarse en tan desagradables posibilidades, pero supongo que me pone nervioso que Alice aun no llegue a casa.

Estuve a punto de salir a buscarla cuando una figura vestida de blanco apareció entre los árboles, por lo que pude visualizar seguía sin mayor ropa que la que traía en los baños termales y parecía bastante cansada, aunque aun asì corrió en dirección a la cocina donde alcancé a ver que su sirvienta iba a su encuentro para llevarla dentro.

Sonreí antes de recostarme sobre mi cama, al menos pensar en Alice me había logrado distraer de mi madre y aunque fue involuntario creo que encontrarme con ella en los baños termales fue lo mejor de la noche. Dormí un par de horas hasta que decidí que era inútil seguir dando vueltas en la cama.

Decidí ir a la cocina para ver si había algo de comida de la cena de ayer, pero grande fue mi sorpresa al notar a Alice sentada sobre una silla, temblando y más pálida que de costumbre.

-¿Què hace levantada tan temprano?- pregunté- ¿Ha decidido renunciar a sus títulos y dedicarse a la servidumbre, acaso?

-¡No me mate!- exclamó mirándome aterrada- ¡Le juro que no he hablado con nadie de lo que pasó en los baños termales! Por favor, tenga piedad... ¡Su Alteza, ¿Quién es el príncipe heredero?!- me miró con tanta preocupación que parecía que estuviese a punto de decir una revelación importante- ¿Le conozco? ¿Es una buena persona?

-Sì que eres rara...- comenté mirándola de reojo- No conoces al príncipe heredero porque él no sale del palacio, es probable que mueras sin haberle visto jamás...

-¡Algo anda mal con el príncipe heredero!- me confesó-, pero no recuerdo que es: sé que es malo porque mi corazón se acelera si pienso en eso y me invade el miedo.

-No debe estar tan nerviosa al respecto: Emmett se ha preparado toda la vida para ser rey y estoy seguro que será un gran gobernante. Ademas, usted no debería estar preocupada por estas cosas porque mi padre aún vive y la decisión de quien heredará el trono solo le pertenece a él,asì que no creo que sea bueno preocuparse por cosas que usted no puede controlar. Garrett dice que lo que está destinado a ser porque está escrito en las estrellas, pasará aunque mil hombres luchen en contra de eso: Emmett nació con la estrella de rey y no hay nada que se pueda hacer al respecto.

-¿Usted con què estrella nació?- preguntò después de un par de segundos en silencio. Parecìa un poco màs calmada y habìa recuperado los colores de la cara. Me atrevería a decir que se ve más bonita cuando està tranquila y cuando sus ojos brillan justo como lo hacen ahora.

-No lo recuerdo- dije intentando ignorar lo que me producía mirar sus ojos negros-, me fui de aquì cuando era niño y me concentrè en sobrevivir así que dejé de pensar en las estrellas y en mi destino.

-No entiendo el destino- confesó-, hace dos semanas mi vida era completamente diferente y ahora no logro acostumbrarme a esta vida ni a este lugar...-luego me dirigió una pequeña sonrisa- Si nací con estrella debe estar un poquito apagada.

-No creo que su suerte sea peor que la mía- bajé un poco la mirada-, usted vio mi cicatriz y déjeme decirle que la vida se vuelve bastante difícil con algo así en la cara... Yo no entiendo qué dificultades puede tener una joven como usted, porque todo lo que veo es que su vida es perfecta... ¿Sabe qué? Tal vez, debí haberte ahogado en los baños termales, para que dejes de tener tantos problemas...

Salí de la cocina enfadado ¿Qué tiene la señorita Alice que siempre me hace enojar? Espero que pronto llegue el día en que no tenga que amenazarla de muerte cada vez que nos veamos...

Los días comenzaron a transcurrir con un poco más de calma: mi cuñada Isabella comenzó a recuperar un poco más de fuerzas, no estaba bien del todo, pero al menos era capaz de mantenerse en pie por algunas horas; mi hermano Edward decidió fingir que nada había pasado y siguió siendo muy cordial conmigo, aunque debo decir que tenía mis cosas empacadas por si decidía echarme. Incluso Alice comenzó a comportarse de un modo más normal, así que supuse que ya había recobrado la memoria.

Seth comenzó a venir a visitar a Alice casi todos los días, al principio ella lo recibía con bastante frialdad, pero al cabo de unos días ya eran amigos y podían pasar muchas horas juntos.

-¿De verdad esos son los nombres de los caballos?- la voz de Seth preguntaba con incredulidad desde el establo- Dudo mucho que Jasper le haya puesto "Negrito" a su caballo ¡Es un nombre estúpido!

-Claro que no se lo puso él porque en esta casa yo soy la única que tiene creatividad- me asomé por entre las tablas para ver que Alice se paseaba por entre los animales con cierta suficiencia- y no es estúpido: el caballo es negro y le queda bien.

-¿Cuál es tu favorito? - preguntó Seth mirando a la chica con evidente curiosidad.

-"Negrito" es muy dulce, no se lo digas a nadie pero a veces vengo a alimentarlo y es un caballo muy manso cuando te conoce... pero creo que mi favorito es "Niebla"- ella sonreía mientras acariciaba suavemente la yegua agrisada que solía usar Edward-, por lo que he visto parece ser más rápida y eso siempre es bueno.

Tonterías, pensé frunciendo un poco el ceño, mi caballo es mucho más rápido que el de Edward y yo soy mucho mejor jinete... No hay dudas de que esta niña no sabe absolutamente nada...

-Si que tienes tiempo libre para ponerle nombre a todos los caballos.

-Es porque estoy muy aburrida- respondió Alice sonriendo un segundo-, creo que si Cynthia me viera ahora no podría creerlo.

-¿Quién es Cynthia?- preguntó Seth.

-Seth...- Alice se acercó a él y le miró a los ojos- ¿Tú qué pensarías si yo te dijera que vengo de otra época? ¿Que vengo de un lugar muy muy lejano y que la Alice que vivía aquí murió por mi causa?

-Pensaría que te haz vuelto completamente loca... Para de decir cosas tan extrañas y mejor vamos a caminar por los árboles; quiero llevarle a mi abuelo las frutas que me enseñaste la otra vez.

-Vale, vamos...

Me alejé un poco para que no pudieran verme y cuando estuvieron lo suficientemente lejos fui en busca de mi caballo, hoy es la noche del ritual y tengo que ver a Emmett en el palacio antes de que empiece: si es verdad lo que dice es posible que mi vida esté en riesgo y creo que debo estar preparado para eso.


Nota de autora: hola, se que a veces vengo por aqui y a veces no pero es porque estoy en examenes finales y tengo muy poco tiempo, por lo que subo estos mini capítulos, asi que eso :) ojala esten teniendo buenos dias y todo lo bonito