En una galaxia lejana, a una latitud sur-sureste...

— Señor Vegeta, tiene un mensaje de uno de los planetas colonizados — dijo un robot deteniéndose frente a un sayajin en medio de una polvadera.

— ¡Veamoslo! — dijo Vegeta masticando una raíz chamuscada; se dirigieron a un compartimento vacío. Interceptó el mensaje a través de su monitor y enfocó hacia un contorno blanco de la pared. Enseguida apareció el mensaje en caracteres legibles.

— ¡Vegeta! ¿Qué haces? — dijo Nappa entrando en el compartimento, mientras engullía una banana. El otro apagó el monitor de inmediato y colocó las manos bajo la cabeza, reclinando su cuerpo contra el blando asiento.

— Nada, parece que Kakarotto, aquel bebé que enviamos los sayajines, no ha hecho su trabajo.

— ¿Quieres decir que no ha colonizado la tierra?

Vegeta miró al infinito, mientras lanzaba un suspiro que se evaporaba en el aire alienígena.

— ¿No ha exterminado ese planeta lleno de criaturas débiles semejantes a nosotros?

— Nappa.

— ¿Qué Vegeta? — preguntó el otro sin dejar de engullir.

— Cuando termines de comer, avisa a Freezer a través de tu dispositivo, dile solamente que...dile que tú y yo vamos a hacer una excursión al nivel 0. Inspección rutinaria.

— ¿Te refieres al nivel 0 de la escala de gravedades? ¿el nivel más ínfimo que puede contener un planeta en su núcleo? ¿Iremos a la Tierra? ¡Vegeta! ...Vegeta, ¿me escuchas? — preguntó Nappa acercándose al príncipe. Los ojos cerrados de Vegeta mostraban un ramillete de espesas pestañas fluctuando sobre unas mejillas pálidas. Estaba claramente dormido.

"Está visto que todo el trabajo lo tendré que hacer solo, cuando esté todo preparado tendré que avisar a Vegeta" se dijo Nappa.

Nappa se limpió las manos en su armadura sin ningún cuidado, y miró hacia abajo, hacia sus pies. Estaban en el nivel 5, uno de los planetas con la gravedad del universo y aún así no era capaz de entender porqué Vegeta necesitaba ir al nivel 0.

"Demontre" pensó Nappa, "Vegeta tiene que estar totalmente equivocado, Kakarotto es un saiyajin débil pero no tanto como para perder frente a los terrícolas".

Lo primero que hizo fue contactar con Freezer y repetir la orden de Vegeta palabra por palabra; si Nappa hubiese sido más perspicaz se hubiese dado cuenta de que el tirano ya tenía que sospechar algo.

— Sólo espero que vuestra excursión sea de provecho, Mr Nappa — fueron las palabras del reptil — y que la próxima vez sea Vegeta en persona el que me informe de estos cambios a... última hora.

— Oh, Lord Freezer, no se preocupe, se hará según vuestro criterio — dijo Nappa de modo automático. Freezer estalló en una carcajada al oír la respuesta del saiyajin y cortó la comunicación de inmediato.

— Oye, Nappa — dijo Kiwi, entrando en la sala — he oído que os marcharéis Vegeta y tú.

— Tú no deberías haberlo oído — dijo Nappa, rascándose el cráneo.

Kiwi sonrió sardónico, cruzando los brazos sobre el pecho, estaba muy orgulloso de su fino oído y de sus pasos sigilosos. — Ten en cuenta que soy mucho más fuerte que Vegeta, y por lo tanto lo que se le diga al amo Freezer debe antes informárseme a mí, punto por punto, a pesar de la ridiculez que vais a emprender ¿comprendes cabeza bolo? ¿o se lo digo a tu jefe, el príncipe simio?

Kiwi se marchó antes de que Nappa empezara una pelea que no llegaría a buen puerto para el saiyajin.

"El muy cobarde de Kiwi, me las pagará, pero si él es el inmediato superior a Vegeta, ¿porqué ese ser verde la toma conmigo?" pensaba Nappa furioso. Sin embargo meditando las palabras de Kiwi, se encontraba dándole la razón a Kiwi y no a Vegeta. Por mucho que Kakaroto hubiese mejorado, resultaría de una fuerza ridículamente débil frente al príncipe y la batalla, en caso de ser ganada por ellos, no les reportaría ninguna gloria frente al tirano.

"Kiwi tiene razón, basta saber porqué el hijo de Bardok desobedeció unas órdenes tan sencillas..." pensaba Nappa, "además, ¿tiene por eso que ser de una fuerza terrible, Kakaroto? Este es un trabajo para mí, que soy subalterno de Vegeta, él no pinta nada en este asunto. Cuanto más lo pienso, más veo que Kiwi tiene razón".

— ¿Porqué te demoras, Nappa? — preguntó Vegeta, entrando ya preparado como si acabase de llegar — te dije que me despertaras después de avisar a Freezer, ¿ya lo has avisado no? ¿porqué te sigues demorando?

— Vegeta, lo siento...

— Quizá estabas pensando en ir a la tierra tú solo — dijo Vegeta con una sonrisa de medio lado. "Pero no te dejaré ir solo, Nappa, nada de eso, iremos tú y yo juntos a ese planeta y uno de los dos quizá yo o tú, quién sabe cual, matará al hijo de Bardok".

— ¿Qué esperas para llamar a tu nave? — preguntó el príncipe, viendo como el efecto de sus palabras. Nappa tomó el control y pronto estuvieron los dos en sus respectivos habitáculos.

— Espero que nadie excepto vosotros dos haya oído lo que le dijiste a Freezer — dijo Vegeta a través de su rastreador.

— Ah, por eso no te preocupes, Kiwi aún no domina el arte de congraciarse con Freezer como tú lo haces, Vegeta — respondió Nappa con una risotada — ya se pueden preparar esos terrícolas.

En el otro habitáculo, Vegeta apretaba los dientes, "maldito Kiwi, sabía que iba a meter las narizotas en esto".

— Por lo menos, Freezer sabe que tiene que comunicarse contigo para saber algo de mí. Vamos avanzando — dijo Vegeta satisfecho.

— Ah, es cierto, no te lo conté porque se me había olvidado Vegeta, a partir de ahora tendrás que informar tú mismo a Lord Freezer sobre los cambios en las misiones

— Le habrás dicho rotundamente que no, no podemos hacer eso, Nappa, es nuestra estrategia para ganar tiempo — dijo Vegeta consternado.

— Le he dicho que sí, no pude decirle lo contrario, Vegeta — confesó Nappa.

Vegeta estaba furioso "este estúpido no me sirve para nada. Y todavía no me creo todo lo que me ha llegado desde la tierra...¿una princesa en apuros? Quizá Kakaroto se haya casado...madre mía, estoy rodeado de imbéciles..."