Volviendo con Kitana quien había sido enviada a convencer a la shokan Sheeva de pelear de su lado, para su mala suerte, esta último se seguiría manteniendo su postura neutral ante el conflicto del Reino.

-Cuanta pasión, princesa Kitana, pero no me convences – dijo la mujer de cuatro brazos.

-Reina Sheeva, ¿no le fue mejor a tu gente con Kotal Kahn que con Shao Kahn? – persuadió la princesa.

-En cierta forma – soltó Sheeva – Solo podemos suponer que Kahn prevalecerá en esta lucha. No ganamos nada eligiendo bando ahora.

En ese momento, los monjes shaolin y el oriundo del Mundo Exterior llegaron siendo escoltados por 2 guardias.

- ¡Princesa! – llamo Liu Kang.

- ¿Ustedes? ¿Qué hacen aquí? – pregunto sorprendida la fémina al verlos llegar sin avisar.

-Kotal fue capturado por los tarkatanos. Debemos actuar, antes de que lo ejecuten – afirmo el monje de fuego.

-Mi gente no seguirá a un Kahn encadenado – refuto la shokan.

-Tenemos el apoyo de la Tierra alteza. Con el tuyo la victoria está -garantiza – aseguro Kitana de una manera solemne.

-No hay camino a la victoria sin los tarkatanos. Si los podemos inclinar hacia Kotal Kahn, será nuestra ventaja para unirnos a el – pidió Sheeva ya al verse sin oportunidad de rechazar la oferta.

-Por eso estoy aquí también, tengo a alguien que los puede inclinar a nuestro favor – dijo Julián antes de fijar su mirada en Kitana – Pero antes, Kitana necesito hablar contigo sobre algo.

- ¿Eres tú Julián? – pregunto dudosa la mujer ya que no lo pudo distinguir al principio – No has cambiado.

-Eso no importa, necesito hablarte – solicito el urgido, antes de mirar a sus acompañantes – En privado.

-Está bien – acepto ella, poniendo su vista en la mujer de 4 brazos – Volveré, reina Sheeva, con los tarkatanos a mi lado. Juntos marcharemos sobre Shao Kahn.

Después de eso, los 4 salieron de los aposentos de Sheeva, Liu Kang y Kung Lao se apartaron lo suficiente para que ellos 2 pudieran hablar.

- ¿Es seguro que hablen solos? – cuestiono el chino a su amigo.

-Tranquilo enamorado, solo va a convencerla de algo – dijo el hombre con sombrero sobándole un hombro.

En eso los otros 2 se alejaron por un momento mientras charlaban de lo que habían pasado estos años.

-Te has convertido en toda una leyenda – alago Kitana.

-Gracias, pero estoy confundido – admitió el pelimarrón - ¿Con esa ropa llegaste a mi época?

-Emm… si… ¿Por qué? – cuestiono ella despistada.

-Es que… no luces como te recuerdo – aclaro el mirándola de pies a cabeza.

- ¿Y cómo debería estar según tu?

-Bueno para empezar, tenías tu cabello hasta debajo de la cintura, vestías una blusa algo reveladora la cual se separa en una tanga y un taparrabos en la parte delantera todo eso en color azul.

-¿Venias a hablarme de mi vestimenta o que mierda? – exclamo algo molesta la mujer ya que no le encontraba sentido a lo que había dicho su amigo.

-Bueno iré al grano, esto tiene que ver con alguien que conoces – dijo el ojirojo.

- ¿Así quién?

-Mileena.

- ¿Qué pasa con ella?... no me digas que…

- ¡Está aquí! – exclamo el en un tono alto.

¿Y qué quieres que haga? – pregunto ella permaneciendo firme.

-Ha pasado mucho tiempo y… - iba a continuar, pero la mujer lo interrumpió.

- ¡No la menciones! – detuvo ella, estaba un poco desconcertada y enojada por el hecho - ¿Qué quieres de ella? Acaso te agrada.

A pesar de la actitud de rechazo de Kitana, Julián sitio preocupación dentro de el ya que su plan podría venirse abajo por un simple capricho de ella, sin embargo, sacudió la cabeza y prosiguió.

-Ella quiere hablar contigo, ha pasado mucho tiempo desde que hablaron, bueno en tu caso no, pero ella si – continuo el enmascarado.

- ¿Hablar conmigo dices? – cuestiono irónica la edeniana – Sabes que no nos llevamos bien, no necesito hablar con ella.

- ¡La conozco mejor que tú! Yo tuve que hacer todo lo que tú no quisiste hacer con ella – reclamo molesto el oriundo del mundo exterior - ¡Ella es tu hermana aunque no quieras admitirlo!

-Cuando nos conocimos, eras un simple niñito Julián – confeso fastidiada la guerrera con abanicos - ¿Eres tan ingenuo como para confiar en "Mi hermana"? ¡Ella es solo un monstruo que Shang Tsung creo para reemplazarme!

Esas palabras fueron suficientes para que la sangre del pelimarrón empezara a hervir de enojo lo cual produjo que él le diera un leve empujón.

- ¿Te traigo una forma más fácil de convencer a los tarkatanos y quieres jugar a la hermanita caprichosa?

-No estamos enemistados Julián, si vuelves a hacer eso, no acabaras bien.

-Solo te queda ella, Sindel y Jade están muertas aquí y tú también y estarás como ellas si piensas enfrentar a Shao Kahn tu sola.

La tensión entre los 2 había crecido, se miraban de una manera fulminante, aunque fue solo por unos momentos cuando Julián soltó un respiro.

-Sabes Kitana, en estos años me di cuenta que tu rechazo a ella es insignificante. He visto ha hermanos que cuidan de los suyos pese a que les faltan brazos, piernas o en el peor de los casos deformidades que los hacen lucir peor de tu aberración por Mileena, tu solo la vez como tu reflejo con dientes lo que lo hace verdaderamente fútil – confeso el pelimarrón intentando calmar el ambiente – Aunque no lo creas, me salvo la vida a mí y mi equipo una vez que Kano invadió el templo de Kotal, si solo le dieras una oportunidad, ella te demostraría cuanto a cambiado y madurado.

Esas palabras siguieron rondando en la mente de la edeniana, aun se debatía si lo que su amigo decía era cierto o no y que además se estaba comportando de una manera muy inmadura ya que no quería a Mileena cerca, pero si a los tarkatanos.

Flash Back: Fosos de carne.

Kitana con mucha cautela bajaba hacia los fosos de carne, cuanto mas se acercaba podía sentir el olor metálico de la sangre fresca y el hedor a putrefacción también.

Sabiendo como continuar su camino, al estar adentro lo único que quiso fue retirarse del lugar inmediatamente hasta que el cuerpo de una mujer dentro de un tupo de ensayo llamo su atención.

-Se parece…. ¡A mí! – exclamo la princesa aterrada.

Luego de eso escucho algo detrás de ella un pequeño gruñido, como un animalito asustado hasta que el asechador se calmó y le dio una sonrisa a Kitana.

-Hermana… tan bella, tan hermosa, tan triste y sola – dijo quien resultaría ser Mileena.

- ¡No somos familia, eres un monstruo!

Fin del Flash Back.

-Ahora mismo no tengo palabras… todo este tiempo nunca pensé de la manera que me dices y pues no se… estoy muy confundida – pregunto ella sobándose el brazo al ya captar los argumentos del otro – y ¿Cómo esta ella?

Julián sonrió para sí mismo al ver que su plan ahora si estaba resultando.

-Ella busco una oportunidad en el Shiray ryu no quería pasar su vida como fugitiva – soltó él poniendo su vista a un árbol junto a él estaba la misma Mileena escuchando toda la conversación – Mejor ustedes dialoguen.

Lenta y tímidamente, la hibrida se acercó a su hermana quien no la había visto en un largo tiempo, ambas no sabían cómo empezar la conversación hasta que Kitana fue la primera en romper el hielo.

-Mileena, sé que puedes tener preguntas u odiarme a la vez por todas las cosas feas que te dije. No te pido que me perdones, solo te pido que te pongas en mi lugar – dijo ella en un tono de lastima.

La semi-edeniana se le nublaron los ojos por unos momentos.

-Nunca fuiste tu. Fue Shao Kahn, yo no pedí ser esto, ser objeto de burlas, un monstruo creado para matarte y sustituirte – corrigió la tarkatana intentando no quebrarse – Al final pude entenderlo, solamente traía dolor y sufrimiento a mí y a los demás hasta que Julián me dijo que dejara eso atrás y volver desde 0.

Las 2 mujeres se miraron a los ojos los cuales levemente empezaron a gotear, al no poder resistirse ambas se abrazaron por primera vez, finalmente se habían aceptado tal y como eran.

-Ya suficiente – dijo ella separándose - No perdamos más tiempo, debemos rescatar al usurpador – recordó la edeniana separándose del abrazo.

En el campamento de Shao Kahn.

Kollector se encontraba guiando a 2 tarkatanos quienes llevaban arrastrando a Kotal hasta meterlo en una jaula mientras que otro dúo se llevaba a la morena edeniana.

- ¿Qué es lo que te intriga sobre la sangre de Jade, Skarlet? – pregunto Shao Kahn a su asesina.

-La sangre edeniana es más dulce, excelencia – respondió la pelirroja – Además de ser un producto de lujo.

De vuelta con el grupo principal que también estaban acompañados por un peloton de O-T.

-Que viejos recuerdos – comento Mileena, viendo el campamento debajo de ella.

- ¿A dónde lo llevan? – averiguo Liu Kang.

-Al Koliseo sin duda – aclaro Kitana.

-Entonces ataquemos – pidió Kung Lao.

-Nunca convenceremos a Baraka de que se una a Kotal si atacamos – declaro la fémina azul – Debemos convencer a Baraka primero, luego atacar a Shao Kahn juntos.

-Yo me encargare de eso hermana, no te preocupes – afirmo la hibrida.

-Aunque Mileena este aquí, ellos aun le guardan rencor por abandonarlos – agrego Julián – Nos atacaran de todas formas.

-Tengo una idea – dijo Kitana.

En eso la hija de Sindel propuso vestir a los monjes como unos O-T traidores que la entregarían al enemigo.

Por su parte Julián y Mileena se mantuvieron en terreno alto para poder analizar su siguiente movimiento.

- ¿Crees que Baraka se nos una? – pregunto el pelimarrón.

-Por su bien… - declaro la otra sin inmutarse – Dejo algo bien en claro, les ayudo en esta guerra, pero luego me voy.

-Seria lo mejor seguro… - admitió el otro antes de recordar un incidente con el tarkatano – No te lo he dicho, pero… hace tiempo me enfrente a Baraka en el coliseo.

-Nunca me menciono eso – dijo Mileena algo sorprendida.

-Si… no le gustaría que supieran que un novato lo venció ante Shao Kahn – agrego el enmascarado – Luego de eso, el solo me evitaba o me hablaba hostilmente. Espero poder resolver eso también.

- Ya está por verse.

Volviendo con los demás…

- ¿Quién está a cargo aquí? – preguntó en voz alta el infiltrado Liu Kang a los tarkatanos mientras escoltaba a la princesa junto a su amigo.

Por su parte Skarlet estaba intentando drenarle la sangre a Jade dentro de una tienda con un grupo de gendarmes vigilando.

-Casi está y luego a festejar – dijo la asesina triunfante, del otro lado, la pobre ojiverde gritaba desesperada ante esa tortura.

En ese momento, los monjes escabullidos entraron en la carpa logrando que Skarlet se fijara en ellos y dejara a Jade de lado.

- ¿Princesa Kitana? – llamo ella.

-Nuestro regalo para Shao Kahn – declaro el chino - Queremos unirnos a su lucha contra Kotal.

-Tantos años, la fuerte y poderosa hija del Kahn. Ahora derrocada por soldados rasos – comento sarcástico la ojiroja acercándose a Kitana – ¿Al fin te diste cuenta de que no eres mejor que el resto?

-Si para Shao Kahn. Exigimos ver a Baraka – ordeno el shaolin de fuego deteniendo las acciones de Skarlet quien iba a intentar quitarle la sangre a la princesa.

-No veras a nadie… Liu Kang – aseguro ella, descubriendo el engaño de ellos - ¡Agárrenlos!

En eso, los guardias intentaron atacar, los primeros fueron fácilmente neutralizados por los guerreros, Kitana por su parte encaro a la pelirroja, al verse superada, Skarlet empezó a huir de la tienda no sin antes dejar un rastro de sangre el cual lograría detener a la edeniana, sin embargo, cuando se veía triunfante al poder salir, alguien al costado de ella logro derribarla con un movimiento llamado lanza en el wrestling.

-Hola Skarlet – saludo quien resultaría ser Julián teniéndola atrapada en el suelo

- ¡Tu! – exclamo ella, antes de desvanecerse dejando una mancha de sangre.

-Deberías ser más considerado – dijo ella apareciendo detrás de el con una pose hostil - Pude haberte matado cuando Shao Kahn comenzó a sospechar de ti.

- ¿Y por qué no lo hiciste? – pregunto el, también adoptando su posición de pelea.

-Tú no te revelaste antes de tiempo, Kitana y Jade lo hicieron – respondió la ojiroja.

-Esa es la razón o en realidad si me devolviste el favor de aquella vez en el coliseo – demando el ojirojo.

-Jajaja, que idiota eres Julián, pero al final ¡Traicionaste a los tuyos! -reclamo Skarlet apuntándolo.

-Siempre supe las cosas malas que hacían, si pude salvar a Mileena de eso, también puedo hacerlo contigo – ratifico el otro en un tono de esperanza.

-Ella era débil al igual que tu – se burló la asesina lista para el combate – Disfrutare en sacarle la sangre a tu bonito rostro.

¡FIGHT!

Julián se quedó esperando el primer movimiento de la bella asesina, al no ver signos de ataques el tomo la iniciativa con su espada, pero sería bloqueada por una cuchilla de sangre que ella misma fabricaría, la fémina al verlo vulnerable con el tacón de su pie lo impactaría en el rostro de su enemigo alejándolo.

Skarlet ahora mismo creo un látigo de sangre, salvo que no contó con la astucia del otro ya que maniobraría hacia atrás dándole también una patada en la mano desvaneciendo esa arma, ahora el mismo le dio un empujón con su hombro y seguido un corte con su espada.

Al caer al suelo, la pelirroja inmediatamente desapareció y apareció detrás de él, dándole 2 puñaladas en la espalda con sus dagas, Julián gritaría de dolor e intentaría quitársela hasta que lo lograría usando su aura escarlata como una pequeña explosión.

La maga cuando logro reponerse, arrojaría sangre a los pies del otro dejándolo sin defensas, de sus manos creo una guadaña de sangre golpeándolo con ella mandándolo al suelo, cuando estaba por acertar el golpe final Skarlet con un cuchillo saltaría encima de el con la intención de acabar con su vida.

Aunque el pelimarrón con ambas manos lo detendría, desafortunadamente la navaja paso a cortar las palmas de sus manos pese a que tenía guantes protectores sin dedos, el dolor era intenso que lo hacía gritar.

-Vuelve con nosotros…Shao Kahn te recibirá muy bien – propuso la fémina aun queriendo matarlo – Es la única salida.

- ¡Al infierno con ustedes! – refunfuño el mientras aumentaba su fuerza gracias a sus habilidades.

Con la tensión del momento, el ojirojo lograría romper el arma de Skarlet dejándola sorprendida y seguido con todas sus fuerzas le daría un fuerte en la cara el cual lograría romperle la máscara revelando su bello rostro.

-Estas desorientada Skarlet – le dijo el a la mujer quien yacía en el suelo.

En ese momento su grupo salió de la tienda con Jade siendo cargada por Kung Lao.

-Me hubieras dejado enfrentarla – recrimino riendo Kitana.

-No iba a dejar que una princesa se manchara con sangre – reconforto el ahora poniendo su vista en Jade – Jade, cuanto tiempo sin verte.

-Casi ni te reconozco – dijo la anterior mencionada.

-Como lo pediste 0 bajas – hablo Lao ahora.

-Hay que encontrar a Baraka para salvar a Kotal – dijo ahora Kitana.

-Baraka no se nos unirá. El odio de Kotal por los tarkatanos es muy fuerte – refuto la ojiverde – Si no lo hubiera detenido, Kotal los habría ejecutado.

-Tengo un as bajo la manga para eso – agrego el ojirojo ante esas palabras.

-Si, Kotal dejo en claro sus intenciones – exclamo en voz alta el líder tarkatano.

-Baraka, por favor escucha, no tienen que morir más tarkatanos – pidió amablemente la edeniana.

-Kotal Kahn amenaza a los tarkatanos – recordó Baraka – En la nueva era Shao Kahn gobernara.

Justo en el momento en que ambos empezarían una batalla otra figura conocida hizo acto de presencia.

-Únetenos Baraka – dijo aquella figura quien resultaría ser la misma Mileena.

- ¿¡Que!? ¿¡Tú también!? – cuestiono incrédulo el nómade al ver a la mujer del otro bando.

-Se lo que estas pasando, y ahora tienes la oportunidad de cambiar el destino de tu raza – dijo la hibrida – Los tarkatanos pueden vivir mejor ahora.

- ¿Cambiar mi destino dices? – se burló el hombre con dientes – Con qué derecho me dices que hacer. ¿¡Dónde estabas!? ¿¡Eh!? ¿¡Dónde estabas Mileena!?

-Esto no tiene nada que ver conmigo – se defendió ella.

-Se supone que debías protegerlos… fingiendo ser algo que no eres …tu nos abandonaste a todos y ahora vivimos en la miseria gracias a ti por no luchar por lo que te corresponde – reclamo en un tono más alto el tarkatano.

La semi-edeniana ante esas palabras sin duda estaban cargadas de una verdad que hasta cierto punto dolían.

-Lo se Baraka… me fui porque ya no quería seguir con esa vida que tenía… lo hice porque aprendí a vivir por mi cuenta y no a vivir por lo que otros querían – continúo argumentando la mujer con dientes – Tu también puedes hacer lo mismo… deja de ser un peón del consejo del Kahn. Solo con Kitana lograran ser parte del Mundo Exterior.

- ¿Parte del mundo exterior dices? Kotal nos quiere muertos. Me lo dijo en la cara – recordó el molesto.

-Aun no, por si no lo sabes, tu yo que murió me mostro una sincera lealtad cuando intente recuperar el trono – confeso melancólica Mileena – No malgastes esta oportunidad.

-Ayúdanos y yo misma te prometo un asiento en la mesa de Kotal – interrumpió Kitana la discusión. - ¿Qué prefieres Baraka, ser esclavo de Shao Kahn o aliado de Kotal Kahn?

-Nadie hizo a los tarkatanos una oferta igual – acepto finalmente el nómade líder – Pero son tus palabras, no las de él.

-Pues ayúdanos a salvarlo y se lo pediremos juntos – termino de decir la princesa.

-Si se niega, ya veremos luego – agrego por último Julián ganándose una mirada de disgusto del nomade – Ay Baraka yo también me aleje del Mundo Exterior y mírame ahora, tu puedes hacer lo mismo. Y no sigas mirando con esa cara ya que te vencí limpiamente.

-Si no quiere, le cortarse la cabeza – advirtió el tarkatano sacando su cuchilla de su brazo.

- En eso estamos de acuerdo – apoyo la mujer tarkatana.

De vuelta al Koliseo el pobre Kotal estaba atrapado e inmovilizado en una trampa para los rezagados siendo admirado por todo el público.

-Sufrieron demasiado tiempo a manos de este impostor. Pero regresé… ¡Y los salvaré de su locura! – aseguro el carismático Kahn sacando su martillo de guerra – Solo yo puedo reconstruir el imperio. ¡Todos los reinos temblaran ante mí! ¡El Mundo Exterior será el conquistador, y nunca el conquistado!

Después de esas palabras, los habitantes comenzaron a corear el nombre del imponente gobernador, cuando se disponía con acabar con la vida del O-T, de la gran entrada del otro lado con un ariete lograron irrumpir en el estadio, las fuerzas del bien avanzaron lentamente hacia el Kahn.

Shang Tsung que se encontraba con Shao Kahn inmediatamente empezó a buscar a quien crio de niño, Julián no tardo en verlo al otro lado.

-No puede ser – dijo el pelimarrón quedándose más atrás del grupo.

-Julián… - dijo el hechicero solamente antes de que Kitana fuera donde el emperador.

- ¿Dónde tenías oculta esa valentía, Kitana? De haberla mostrado antes, no habría necesitado a Mileena – cuestiono irónico el conquistador.

-Ahora mi "Hermana" ya no está de lado – corrigió la edeniana.

-Así es "Padre"- continuo la susodicha poniéndose al lado de la ninja azul.

Después de decir eso, ambas mujeres intentaron atacar a quien anterior mente lo llamaban "papá" dándole la oportunidad a Jade de que liberara a Kotal.

-Mocosas malcriadas – reclamo el implacable emperador.

Cuando las hermanas tenían contra las cuerdas al anterior mencionado, Kollector y Drake las detuvieron.

Arpías desgraciadas. Nacieron con privilegios que desaprovecharon – reclamo el naknadano.

-¿Quién eres tú para juzgarnos? – interrogo molesta Kitana.

Nunca conocieron el frio ni el hambre, salvo tu Mileena – respondió el de 6 brazos – De lo contrario valorarían los regalos de Shao Kahn.

A) Kitana.

B) Mileena.

-Tengo al chico, encárgate de el – dijo la hibrida fijándose en Draco.

¡FIGHT!

Kollector desapareció delante de ella y apareció detrás de la mujer golpeándola con su farol. Kitana se repuso dándole una patada y un golpe con su abanico logrando que el otro retrocediera.

El naknadano le arrojaría un proyectil, obligando a la asesina a desviar el ataque con sus armas, seguido el ser de 6 brazos la atrajo hacia el con su lucero para hacerle un corte con una de las cuchillas que sostenía.

Sin retroceder, Kitana le envió un torbellino generado por sus ventiladores el cual dejaría al otro en el aire por unos segundos para después dar un giro en el aire con sus armas dañándolo.

Mientras se levantaba, Kollector agarro un escudo de piedra impactándolo en la cara de Kitana rompiéndole el cráneo (KB), desde el suelo la bella asesina lanzaría sus 2 abanicos potenciados logrando lastimarlo, no obstante, el naknadano con un destello de su armamento golpearía el torso con su bola con cadena y con su farol atino el costado de la cabeza de la edeniana.

Seguido al tenerla de espaldas, con un cuchillo en cada extremidad apuñalaría una y otra vez el lomo de su oponente velozmente y para terminar pincho la testa de Kitana y con otra navaja corto su cuello.

Cayendo doloridamente, Kollector se disponía a dar el último golpe, sin embargo, la fémina lograría barrerle las piernas dándole la oportunidad de sacudirlo con sus ventiladores permitiendo que quedara vulnerable, a continuación ella correría hacia el arrojándole sus armas al pecho para después dar un salto y con sus tacos metiendo más profundo sus armas en la carne del otro, el impulso del golpe lo elevaría por los aires siendo recibido con ambas cuchillas en su cuello, dejándolo caer y para finalizar, volvería a empalar sus abanicos en la cabeza del habitante del Mundo Exterior.

-Agradece que aun respiras – dijo la ganadora.

Mientras tanto con la otra.

-Kano hablo pestes de ti Mileena – confeso Drake.

-Ni siquiera sé quién eres – revelo la hibrida materializando sus sais.

-Pues esculpiré mi nombre en tu cuerpo mujer loca – aseguro Draco sacando un cuchillo de su bota – Soy Drake, hijo de Kano, futuro sucesor del Black Dragon.

-Que interesante… - soltó ella humorísticamente.

-Bueno ¿Cómo vas a conocerme su ni siquiera pareces tener un cerebro? – se cuestionó el moreno.

-Shang Tsung lo creo para ser muy funcional, pero tu cerebro, por otra parte, -apenas ha evolucionado – respondió la mestiza burlándose de su enemigo.

- ¿Quién te crees que eres para decir eso? – demando el mercenario.

-Bueno, pensé que me conocías, bastardo de Kanopolis – contesto Mileena siguiendo con sus burlas.

-¡No digas nada malo de mi padre! – reclamo el otro fastidiado.

-¡Tu padre era un cerdo! – exclamo iracunda la tarkatana - ¡Al igual que el mío!

¡FIGHT!

Mileena lanzo un puñetazo derecho golpeando las costillas de Drake ya que el otro aún no estaba listo. Continuo con una patada barrido con la izquierda, al instante salta evitándola, con rapidez levanta la otra pierna intentando pincharlo con su tacón, pero él logra eludirla.

Draco de su pulsera genera un bloque holográfico arrojándoselo a su contendiente que sin problemas lograría bloquear, sin embargo, ese ataque sería una trampa ya que el homicida la impactaría con su movida de bala de cañón derribándola.

Mileena desde el piso sonríe debajo de su velo al ver al hijo de Kano confiado aproximándose a ella, desde esa posición acompañado de una estela morada se convertiría en una bola pasando por debajo de los pies del joven dejándolo suspendido en el aire por unos segundos dándole la oportunidad de con ambos pies mandarlo lejos.

Drake al ponerse de pie activaría el guantelete de su brazo y con la otra tomaría firmemente su navaja. En respuesta ella formaría sus clásicas armas girándolas como una experta.

Drake toma la iniciativa aventando su cuchillo y en respuesta de la otra lanza su sai generando una pequeña explosión. Sin demora Mileena se teletransporta encima de el quien lograría detenerlo con su guantelete generando un leve temblor al impacto de ambos.

El mercenario al tenerla en esa posición agarra su pie tirándola hacia el otro lado del, aunque Mileena hábilmente cae de pie y vuelve a abalanzarse contra él con un salto sosteniendo sus sais en ambas manos intentando enterrarlo en directamente en el torax del enemigo.

Drake por reflejo se hace a un lado ahora el tratando de apuñalarlo, desafortunadamente logra lastimar el brazo de Mileena generándole un ardor intenso, su estela morada la empieza a rodear en todo el cuerpo, gracias a la fuerza que le propinaba logra empujarlo lejos de él tirándolo al suelo.

Sin dar un respiro Draco carga con su brazo derecho hacia su estomago salvo que ella logra evadirlo a tiempo golpeándolo con su codo y luego apuñala su hombro izquierdo.

El sufrimiento era intenso para el joven que lo único que tuvo en mente fue darle un fuerte cabezazo a la mestiza rompiéndole el cráneo (KB) al conseguir apartarla de él, inmediatamente se toma su hombro sangrante.

-Mmm…Delicioso – comento Mileena pasando su lengua por su sai.

-Me sorprendes Mileena, Kano nunca dijo que eras tan fuerte – alago sonriéndole Draco a su oponente – Pero es hora de terminar esto.

Poco después antes de que lograra apuñalarla con su cuchillo, la semi-edeniana maniobra hacia un lado. Agarrándolo por el brazo haciendo que suelte su navaja. Una vez desarmado, lo toma y velozmente dirige su sai al cuello, pero él es más astuto e impacta a Mileena en el brazo y golpea su pecho.

Draco al verse en problemas, con un movimiento raudo, la marginada cruza sus brazos para detener el ataque viendo un espacio donde poner un ataque fulminante, ágilmente cambia de mano derecha a izquierda cortándole el pecho dejando una herida abierta y sin demora con una pirueta hacia atrás sacudió la cabeza del otro con su bota terminando la pelea.

-Me comería tu carne, pero mi dieta ya no es así – declaro la ganadora.

Por su parte Shao Kahn al ver a sus hijastras triunfar en sus respectivos kombates se dirige hacia ella con intenciones hostiles salvo que sería sorprendido por Kotal Kahn quien lo tomaría desprevenido, sin embargo, el buen emperador no contaría con la fuerza bruta del otro quien lograría abatirlo sin problemas dejándolo invalido.

Cuando se disponía con poner fin a la vida de su antiguo general un sai rozaría una costilla de él y un abanico cortaría parte de su pecho.

-Ríndete de una vez o enfrenta las consecuencias – ordeno Kitana.

- ¿Rendirme al borde de la victoria? – interpelo irónico Shao Kahn – Eres tan imbécil como Jerrod.

-Rey Jerrod – corrigió molesta la edeniana – El padre que asesinaste y del que me robaste…

-¿Qué asesine? Jajaja, no Kitana, Sindel fue quien mato a tu padre – le revelo Shao Kahn.

-No, no, no, ¡Eso no es cierto! ¡Tu lo mataste! – se negó a creer eso Kitana de que su propia madre haya traicionado a su padre por otro.

- Sabia lo que ella quería, a cambio deje que te quedaras -se excusó el conquistador ahora poniendo su vista en Mileena – Y en cuanto a ti Mileena, le pedí a Shang Tsung una verdadera hija digna que me reemplazara, pero ahora veo que saliste defectuosa como tu hermana.

-Nunca pedí vivir de esta manera, no soy la misma que conociste hace décadas ahora sé lo que debo hacer – refuto la hibrida colocándose al lado de su hermana y empuñando su sais – El monstruo que creaste ha vuelto para matarte.

-No saben lo que es un verdadero Monstruo niñas – afirmo el Kahn materializando su mazo mientras era rodeado por un halo esmeralda – No mostrare piedad.

¡FIGHT!

Tomándolas desprevenidas Shao Kahn les dio un empujón a las 2 seguido con su martillo golpeo el suelo generando un fuerte temblor en todo el estadio.

Kitana desde esa posición voló impulsada con sus armas hacia su padrastro haciéndole un daño prácticamente nulo, decepcionado por ese ataque el conquistador con una lanza verde que el mismo hizo atraviesa a la edeniana mandándola lejos.

Mileena sin dejarse intimidar, usa su patada teletransporte hacia su padre, sin embargo, el cruel soberano logra detenerla con un brazo para posteriormente azotarla 2 veces en el suelo para arrojarla junto a su hermana con un fuerte empujón.

- ¿Eso es todo lo que su ira, dolor y tristeza pueden hacer? – se burló el Kahn riéndose – Por favor. Que débil son pequeñas.

En medio de aquel koliseo árido, donde el público alentaba y abucheaba a los guerreros en las vitrinas, las féminas levantaron las vistas viendo al corpulento hombre.

Maldición, no puedo echarme para atrás ahora – pensó para sí misma Kitana, después de descubrir las atrocidades que hizo su supuesto papá hacia hervir su sangre de rabia, pero nunca pensó en lo poderoso que era este ser.

-No entiendo en que pensaron antes de venir a enfrentarme, son un simple insecto debajo de mi bota – seguía hablando el malvado rey.

Mientras tenga el apoyo de quienes amo, seguiré levantándome – reconforto la asesina azul, poniéndose de pie.

La mujer arremetió contra el otro dándole unos cuantos golpes que no pasaron a mayores, Shao Kahn con un simple empujon hacia los aires dejo a su hijastra suspendida en el aire, solo para ser aprovechado por este último agarrándola por el rostro y aventándola contra los muros de la arena.

Aunque el Kahn no tuvo tiempo para reír de lo que había hecho ya que Mileena ahora lo encararía apareciendo sorpresivamente arriba de él dándole un fuerte mordisco en su hombro que para quitársela de encima tuvo que bajarla violentamente al suelo antes de darle una fuerte patada mandándola lejos.

Ahora mismo el monarca se regocijaba de lo que estaba haciendo, viendo como las ropas de las otras se ensuciaban con arena y sangre.

-Es inútil, él es muy fuerte – comento Mileena a su hermana quien yacía al lado de ella recuperándose.

-No, si trabajamos juntas por primera vez, tendremos una oportunidad contra el – intento animar Kitana a la otra – El Mundo Exterior depende de nosotras, todos los reinos dependen de nosotras.

Mileena le asintió con la cabeza, llevándose la mano al rostro sacándose el velo mostrando sus fauces dispuesta a sacar su lado salvaje.

Concentrando sus respectivas auras en cada una, demostrando que estaban sacando todo su poder interior.

-Ya se despidieron niñas – regodeo su oponente acercándose a ellas sin ningún gesto de preocupación al ver esas estelas rodeando a sus hijastras.

La mestiza rápidamente se dirigió con sus sais a Shao Kahn manteniéndolo a raya por un momento llevando al Kahn al extremo el cual empeoro cuando Kitana se unió a la lucha, entre ambas le darían grandes cortes con sus respectivas armas, seguido Mileena le golpeo los tobillos dándole la oportunidad a su hermana que con una fuerte patada en la cara dañara severamente al malvado emperador que además le clisó el yelmo debido al impacto.

Vaya se motivaron – le restó importancia el soberano – Ni sueñen con que tienen la batalla ganada.

El gigante volvería a correr en dirección a las ninjas con el martillo en mano, no obstante, en lo que fueron milisegundos, ambas hermanas desaparecieron logrando distraer a su padrastro, lo suficiente para emboscarlo con un gran tajo y una estocada en la espalda.

- ¡Quédate quieta! – gruño el, fastidiado.

-Muy lento – se burló Kitana.

-Con otro golpe con su abanico, y una fuerte patada en su mentón quebrándoselo (KB) y dejándolo suspendido en el aire solo para ser de vuelto al piso con una tele-patada potenciada por parte de Mileena.

-Que… ¿Cómo ustedes…? – refunfuño de dolor Shao Kahn, poniéndose de pie – Antes no tenían tanto poder.

-Te equivocaste en mirarnos en menos padre – confeso la mestiza.

Shao Kahn dándose cuenta que tendría que esforzarse más ahora se repuso de sus heridas y saco una vez más su martillo.

- ¿Creen que por un par de golpes me podrán retener? – se burlo el cruel soberano – De ahora en adelante no será fácil para ustedes.

Las damas sacaron sus respectivas armas y se prepararon una vez más para atacar al Kahn, Kitana lo atacó primero pero el hombre con yelmo le dio un fuerte golpe con su mazo mandándola por los aires.

Luego fue el turno de Mileena intentando herir gravemente a su padre, no tardo en teletransportarse y aparecer detrás de él dándole una patada en la cara, dejándolo medio aturdido.

Completamente iracundo, el implacable gobernante dio un fuerte empujón a su hija golpeándola ferozmente, dejándola mal herida ya que la tarkatana se estrello contra unos escombros del koliseo.

Kitana se levantó y Shao Kahn con su aura esmeralda potenciada por el poder de Kronika se abalanzo contra ella con una lanza que el mismo creo esperando volver a impactarlo en la princesa.

- ¡Kitana, no! – grito Mileena poniéndose de pie y corriendo hacia ella.

Kitana estaba anticipando el ataque de su padre, pero cuando estaba por esquivarlo algo la jalo hacia el suelo paralizándola por el momento, desesperada la mujer intento zafarse de ese agarre, lo único que pudo apreciar fue de como su vida pasaba frente a sus ojos, no lo podía creer estaba apunto de morir peleando por todos los reinos.

La mujer de azul espero el empalamiento de la lanza del Kahn, pero Mileena se interpuso en medio usando sus poderes de desaparecer, dándole la espalda al soberano. Kitana grito de terror al ver su ahora hermana corria peligro de muerte. El sonido de la sangre goteando hacia sonreír a Shao Kahn y a los espectadores del combate vitorear en apoyo o en contra.

Pero rápidamente su sonrisa de triunfo fue cambiada por asombro al ver a quien había empalado.

-Mileena, ¿Por qué? – se preguntaba la edeniana con sus ojos apunto de llorar.

-Es mejor morir así que comida por gusanos – le respondió la semi-edeniana dándole una sonrisa.

Shao Kahn hizo desaparecer su lanza dejando que Mileena cayera en los brazos de Kitana que aún no podía creer lo que ella había hecho.

-No iba a dejar que mueras aquí, yo ya debía morir hace tiempo – respondió con esfuerzo la mujer tomándose la herida.

-Mmmm, tenia pensado matarte a ti primero y después a ella – admitió el Kahn sonriendo por su victoria cerca – Ahora solo faltas tu. No eres más que una niña.

Ahora sola frente al combate Kitana debía derrotar al tirano o morir en el intento

El corpulento luchador creó nuevamente su jabalina con su energía arrojándosela a la susodicha quien solo tuvo que hacerse a un lado para esquivarla. Pese a que Kitana se encontraba en mejor forma ahora, no pudo saltar cuando Shao Kahn sacudió la tierra con su mazo.

¡Muere! – grito el Kahn saltando mientras giraba en el aire con su mazo.

Sin embargo, su lentitud fue aprovechadas Kitana al verlo con la guardia bajo le tiro sus ventiladores incrustándoselos en el pecho, seguido de una patada en ese mismo lugar impulsándolo en el aire para después saltar y enterrándole los abanicos en el cuello y cuando el cuerpo del hombre caía Kitana lista para terminar el combate fue devuelta al suelo por la misma fuerza de hace un momento.

Shao Kahn volviendo a tomar ventaja dio un fuerte empujón a la mujer mandándolo lejos cerca del cuerpo de Mileena que aun yacía en el suelo.

-Me va a matar – pensó Kitana viendo a lo lejos al Kahn avanzando hacia ella.

Con su martillo aun empuñado, el conquistador llego y pudo ver los escombros a su alrededor. Ningun gesto de sorpresa salió de la vista del villano, ni siquiera cuando el aura azul de la ninja comenzaba a formarse alrededor de la edeniana.

-Por los reinos – exclamo ella volando hacia el Kahn dándole un fuerte empujón impulsado por sus ventiladores.

Al levantarse el gigante del mundo exterior, corrio en dirección al oponente, con su mazo listo para machacar. En una fracción de segundos Kitana se teletransporto a sus espaldas dándole un tajo en la espalda al cruel conquitador dañándolo de gravedad.

- ¡Kitana! – llamo en un ultimo intento Mileena - ¡Toma!

Despues de decir eso, la hibrida le lanzo su sai a Kitana para que cuando lo tomo en sus manos enterrarlo en la garganta del Kahn dañándolo severamente para poder terminar de una vez el combate.

¡FINISH HIM!

La mujer de azul sin duda abrió sus afilados abanicos mirando a los ojos a quien le robo todo lo que amaba y con un solo tajo en la cara acabo con su vida con todos los espectadores mirándola sorprendida por lo que había hecho, finalmente Shao Kahn dejo de existir.

- ¡No puede ser! – exclamo anonadado Julián.

-Lo han logrado – complemento completamente feliz Liu Kang.

Sin perder tiempo Kitana junto a varios corrieron a donde su hermana que aún seguía agonizando.

-Hey,Mileena aquí estoy, quédate conmigo – pidió ella angustiada tomándola de la mano y de la cabeza – Ganamos, te vas a poner bien.

…Mmm, no…ya está – dijo Mileena haciendo un esfuerzo por hablar – Ve con el usurpador.

-Mileena… - decía triste la princesa – no puedo creer que hayas puesto tu vida por delante de la mía… me has protegido pese a como te trate en el pasado… y ahora estás ahí luchando por vivir.

-No importa Kitana… siempre serás mi hermana – le dijo ella dejando caer una lagrimas – Llévame con Scorpion, él lo entenderá...

Y después de decir eso la hibrida cerro los ojos yéndose al más allá ante la mirada de tristeza de todos los espectadores de como veían a la derrocada emperatriz morir por ellos.

Kitana después de cercarse las lágrimas se dirigió al invalido Kotal que estaba siendo atendido por Jade.

-Se acabo Kotal – afirmo la edeniana haciendo una reverencia – El trono está a salvo.

-Gracias – agradeció el lesionado.

En eso, quienes la ayudaron en esta batalla se acercaron a él.

-Baraka, Sheeva… y el sacrificio de Mileena – dijo el asombrado – Después de lo que les hice. Aun así, me ayudaron. Nunca lo olvidare.

-No necesitamos caridad. Compartiremos Mundo Exterior – decreto el tarkatano.

-Eso… depende de ella ahora– señalo el O-T a la fémina.

- ¿Qué? – cuestiono pasmada la ninja azul.

El trono es tuyo, uniste el mundo exterior– respondió el hombre – Kitana Kahn.

-Esta oficialmente fuera de tu liga – comento divertido Lao a su amigo.

-Ahora me agradeces haberla salvado esa vez – comento sarcastico el pelimarrón.

-Todo sucede por algo Solo – respondio el O-T.

-Me siento honrada, Kotal. A partir de este día, que nuestros pueblos se unan para pelear – aseguro solemne Kitana siendo aclamada por todos.

De vuelta en la Tierra.

Las noticias del Mundo Exterior son esperanzadoras pese al sacrificio de Mileena – comento aliviado Raiden. – Pero aún desconocemos la ubicación de la fortaleza de Kronika. Esta más allá de los reinos, fuera del alcance de mi vista.

- ¿Sabes algo de Kharon, Raiden? – pregunto Hanzo.

-Kharon claro – continuo Kuai Liang.

- ¿Quién es Kharon? – averiguo el dios.

-El señor del antiguo barco de los muertos – contesto Scorpion – Sub-Zero y yo lo conocimos en nuestra época de retornados.

-Viaja en el espacio más allá de los reinos y trasporta almas malditas al infierno – complemento el anteriormente mencionado.

-Si la fortaleza está ahí, Kharon debe conocer su ubicación – aseguro el shiray ryu.

- ¿Nos ayudaría?

-Es posible, pero no puedo asegurarlo – confeso inseguro Hasashi.

-Los invito a que investiguen – pidió cordialmente Raiden.

-Iremos – dijeron ambos ninjas con una reverencia.

-Pero antes, tengo que ir a enterrar a Mileena – anuncio Hanzo

-Te esperare – le dijo Sub-Zero dándole su apoyo.

Y sin más inconvenientes los guerreros se fueron.

-Bloquear el ejército del Mundo Exterior es mucho – dijo Cassie pasando al frente – Pero igual me sentiría mejor con más hombres.

-Tienes a un gran hombre a tu lado – menciono ironico Julián, ganándose una leve risa de ella.

-No se preocupen, Los shaolin se nos unirán. Liu Kang y Kung Lao van a ayudar en la preparación de los monjes – reconforto el dios del trueno señalando a sus guerreros.

-Bien, Julián y yo iremos tras Johnny y Sonya – declaro la rubia dándose la vuelta para irse.

-Vamos todos – se metió en lo dicho su amiga Jacqui.

-No. Raiden los necesita para otra operación – se negó la Cage deteniéndola.

-Tenemos que recuperar a Sonya – recordó Jax.

-Sin duda. Pero el comportamiento de Kronika muestra que, aunque fuerte, no es todopoderosa – recapitulo Raiden – De lo contrario ¿por qué intentaría robar el Jinsei?

- ¿Crees que aún pueda estar ganando fuerza? – cuestiono la Briggs.

-Una clara probabilidad.

- ¿Y con qué seguirá ahora? – continuo el comandante.

-Con la fuente del Jinsei de la Gruta del dragón sellada, no hay fuente de energía mejor en la Tierra que el pozo de las almas debajo de la isla de Shang Tsung – explico el dios.

-Esa es su próxima parada – dijo el enmascarado a los afroamericanos quienes solo asintieron.

-Lamento no poder acompañarlos. Debo estar atento a indicios de Kronika jugando con el tiempo – se disculpó Raiden – Nightwolf los acompañara a hacia la isla.

-Como desee Haoka.

-Cada uno con su deber – recordó Cassandra.

Me dicen que derrotaste a Shinnok, Cassandra Cage… – recordo la deidad – Se que lograran encargarse de los matones de Kano, pero tengan cuidado, si algo le pasa a Johnny o a Sonya, tu dejaras de existir. Salvarte estará fuera de mi alcance.

-No te preocupes Raiden, eso no pasara estando yo presente – aseguro confiado Julián rodeando a su pareja con su brazo – Tu ve a verle las tetas a Cetrion o algo por el estilo.

- ¡Ey! – dijo ella en forma de protesta.

Mas tarde…

Hanzo camino a casi una milla del templo cargando el cuerpo de Mileena en sus brazos, atravesando el bosque, solo después de caminar d minutos. Se acerco a un claro con hierba larga y colina.

Scorpion se detuvo un momento, mirando hacia a su alrededor. Cuando sintió que contemplaba suficiente paisaje subió la colina, tuvo una clara visión de lo que estaba al otro lado, recuerdos lúgubres le traían ese sector.

Docenas de estructuras en su mayoría destruidas esparcidas por montones de madera quemada y arboles chamuscados por todas partes. Pasando varias flores por el camino antes de finalmente dirigirse a la aldea destruida.

'En memoria de los shiray ryu'' – decía una roca, recordando la masacre hace más de 2 decadas.

Aunque la masacre fue hace bastante tiempo, la destrucción aún parece reciente y fresca trayendo esos recuerdos a Scorpion que aun lo atormentan.

Siguió caminando hasta dejar a Mileena en una cama de piedra por unos momentos y mirar una lapida un poco más aya.

-Harumi…Satoshi… - dijo Hanzo antes de prender una llama en su mano – Encuentra tu camino a casa…ya eres libre – le murmuro el ninja al cadáver de la mujer el cual comenzó a quemarse de apoco.

Ahora Hanzo contemplaba de como una oportunidad de rehacer su vida se iba poco a poco en las llamas, se lamento por unos segundos recordándose así mismo que el fue quien la animo a ir al Mundo Exterior, pero inmediatamente aparto esa culpa sabiendo que ella murió por su gente.

-Adios Mileena…

Continuara…