Alice POV
La muerte de Bella solo convirtió la casa en un espacio doloroso y oscuro en el que ya no me sentía bien. Mi hermana era quien me había hecho sentir acogida durante todo este tiempo y ahora, sin ella, yo no era más que alguien que se había quedado a la deriva en un mundo extraño...¿Cómo voy a sobrevivir sin ella? ¿Cómo voy a seguir adelante sin su ayuda y consejo? Ni siquiera sé si debo seguir viviendo en esta casa ahora que ella no está.
Lo triste de un dolor tan intenso, es que por muchas lágrimas que se derramen, no desaparece: en mi caso, el dolor por la injusta muerte de mi hermana, se me había alojado en el centro del pecho y creo que no conseguiría hacer que se fuera en mucho tiempo. Durante todo el funeral de Bella, fui incapaz de contener el llanto; sè que estaba llamando un poco la atención de los príncipes y de toda la gente importante que había venido, pero no podía evitarlo. Era extraño ser la única que lloraba, pero por alguna razón me sentía un poco mejor al hacerlo.
-Deja de llorar- el príncipe Jacob se acercó a mì disimuladamente durante la ceremonia y me ofreció un pañuelo con el que me soné la nariz-... puedes quedarte con el pañuelo si quieres, no me interesa tener tus mocos.
-Gracias...-susurré. Le miré un momento y pude ver que tenía los ojos hinchados: de seguro había estado llorando antes de venir a la ceremonia, pero no iba a mencionarlo porque no creo que se sienta cómodo con eso- ¿Cómo estás tú? Sè que la querías mucho.
-Creo que si me hubieran clavado una espada en el pecho, me habría dolido menos... Bella era una mujer increíble, pero aunque yo siempre estuve enamorado de ella, solo me veía como un niño.
Asentí porque lo entendía. Su dolor se parecía al mío, aunque creo que era un dolor que se venía prolongando desde hace mucho tiempo y esta era su trágica culminación.
Después de la ceremonia el príncipe Jacob y yo nos sentamos a la sombra de unos árboles. Era raro, porque el día anterior me había regañado, pero ahora parecíamos unidos por algo mucho más profundo que nuestras diferencias. Nos habíamos quedado en silencio mientras él me mostraba su cuaderno de dibujos: la mayoría de las hojas eran retratos de Bella y de alguna forma, me hacía sentir un poquito mejor al mirarlos.
-La extraño tanto- confesé-, me duele que se haya ido y que nunca más podré verla.
-No se ha ido- el príncipe Jacob me miró con una pequeña sonrisa-, siempre que pensemos en ella podremos sentir que su esencia permanece con nosotros. Yo la recordaré siempre y estoy seguro de que en su siguiente vida, ella de alguna forma nos recordará.
-Espero que en mi siguiente vida pueda verla- susurré sintiéndome un poco mas aliviada-, la quiero mucho y me duele lo mucho que quiero verla y abrazarla otra vez.
-Pero por ahora... ella nos deja esto- me tomó de la mano un segundo y me sonrió con cariño-: Bella dijo que tenía que cuidar tu vida como si fuese la mía, por lo que supongo que ahora somos amigos.
-Me agrada tener un amigo como tu...
-Evadiendo el hecho de que eres una llorona, me resultas...simpática...
El cariño que ambos sentíamos por Bella era nuestro punto de unión y, en el fondo, me alegra que mi hermana se preocupara por nosotros a tal punto de querer que fuésemos amigos. Al menos así no me sentía tan sola y supongo que al príncipe le ocurría lo mismo.
El príncipe Edward se pasó todo el día después de la ceremonia encerrado en la biblioteca, se había llevado las cenizas de Bella y se negaba a comer o a ver a sus hermanos. Supongo que no estaba preparado para perderla, pero me preocupaba que en medio de la pena pudiera hacerse daño o algo por el estilo, así que uniendo la poca valentía que me quedaba entré a la habitación con una vela y un plato con la cena.
La habitación estaba completamente a oscuras y solo mi vela me permitía ver lo que había alrededor; de esta forma vi al príncipe sentado en el suelo, abrazando al ánfora mientras lloraba en silencio.
-Alteza, le traigo la cena- murmuré tratando de no caerme a medida que avanzaba caminando lentamente.
-Puedes dejarla sobre la mesa...- me acerqué en silencio para dejarle la cena a un lado donde estaba sentado- Nunca pensé que tendría que perder a Bella para darme cuenta de todo lo que siento por ella- confesó entre lágrimas-...¡Yo la amaba! ¡Siempre pensé que sentía por ella una enorme gratitud y admiración, pero era amor! Yo...yo no sé porqué no me di cuenta antes.
-A veces es difícil saber lo que sentimos...- susurré.
-¡Nunca pude decírselo!- exclamó acercándose a mí para abrazarse a mi cintura con fuerza y poder llorar sobre mi falda como un niño- ¡Fui un cobarde, Alice! Ni siquiera pude decírselo cuando estaba muriendo...¡¿por qué me di cuenta ahora?! ¡¿por qué no puedo decirle ahora que la amo?!
-Yo...yo lo siento mucho- respondí acariciando con timidez su cabello-, pero estas cosas siempre pasan...Es normal no darnos cuenta de nuestros verdaderos sentimientos hasta que es demasiado tarde .
-¡¿Qué puedo hacer ahora?! Yo...yo no sé vivir sin Bella
-No tengo respuesta para eso- confesé-, pero siempre hay un modo de seguir adelante...
Me quedé unos minutos más con él mientras me abrazaba y lloraba totalmente desconsolado. Nunca había visto a alguien sufrir tanto por amor, así que estaba un poco sorprendida; solo espero que en otra vida Bella y Edward se encuentren y él sea capaz de decirle que la ama antes de que la vida sea cruel y los separe.
Había quedado para beber con el príncipe Jacob la noche siguiente y como resultó bien la primera vez, repetimos la cita al menos por una semana. Nos sentábamos en alguna de las mesas del jardín con botellas de tragos extraños que él traía del palacio y yo aportaba con la comida. Al principio bebíamos para compartir nuestro dolor, pero después lo hacíamos como excusa para conversar de nuestras vidas.
-Déjame ver si lo entiendo:- él me miró a los ojos mientras yo comenzaba a sentirme mareada por los efectos de la mezcla de tragos- crees que te gusta Edward, pero besaste a Jasper en el festival... ¿por qué? Quiero decir, ¡besar a alguien es muy serio!
-Ahora es serio- le corregí-, de donde yo vengo besar a alguien por accidente no es tan grave.
-Dudo mucho que haya sido por accidente...
-¡Vale!- exclamé dándole un golpe a la mesa- Fue porque bebí alcohol: cuando bebo suelo ponerme algo promiscua.
-¡Pequeña mentirosa!- me apuntó con el dedo mientras yo sentía que mi cabeza comenzaba a dar vueltas- Haz bebido conmigo casi una semana y nunca haz intentado besarme ¿qué te dice eso?
-¿Sabes? ¡Es bien injusto que ustedes puedan casarse con más de una mujer y además tener como mil amantes!- estaba totalmente ebria y no podía controlar mi lengua- De haber podido elegir me habría gustado caer en alguna tribu africana matriarcal, así podría besar a quien yo quiera sin tener que preocuparme de por qué lo hice y toda esa basura.
-Yo creo que estás confundida: crees estar enamorada de Edward cuando en verdad solo sientes que le debes algo porque ha sido amable y te recibió en su casa cuando quedaste huérfana, además sabes que él siente algo por ti y tu cabeza te dice que sería lindo corresponderle; no digo que no te guste, pero en realidad quieres a Jasper, aunque eres sensata en no correr a sus brazos porque, aunque no lo quieras reconocer, a una parte de ti le asusta lo que eso pueda significar y las consecuencias que pueda traer para la vida de ambos...
-Dios...hablas como mi psicóloga...Jacob, en mil años tienes que estudiar psicología ¡te estás perdiendo en este maldito siglo!
-¡Deja de cambiar el tema de conversación!- me regañó- Si me preguntas, yo creo que debes intentar escuchar que quiere tu corazón e ignorar todos los miedos que se forman en tu cabeza: es normal que estés asustada, pero no debes dejar que eso controle tu vida.
-No te preocupes- dije dedicándole una pequeña sonrisa-, la verdad es que no creo que pueda estar con ninguno de ellos por el momento.
-Debes decidir pronto: Edward de seguro esperará un tiempo prudente para tomarte como esposa y si amas a alguien más, eso solo te traerá tristezas... además, no puedes quedarte mucho tiempo en esta casa sin que empiecen las murmuraciones.
-La princesa María dice que debería escribir en cuanto antes a mis tíos para que vengan a buscarme, ¡pero no sé cómo escribir ni si mis tíos son buenas personas!
-¿Desde cuando son amigas?
-¡No somos amigas! Solo sé que ella me habló para darme ese consejo y ya. Aún no se me olvida que me pegó por un mal entendido- me estremecí un momento al pensar en la posibilidad de una amistad con ella-, aunque creo que solamente buscaba una excusa para humillarme.
-Como sea, si no tomas una decisión pronto, puede que te arrepientas después... A veces creo que si hubiese sido más decidido a intentar algo con Bella, mi vida habría sido mucho más feliz que ahora...
-Nunca entendí por qué no pudiste estar con Bella si la querías tanto.
-Es una historia complicada- murmuró bajando un poco la mirada-: Bella era 4 años mayor que yo y aunque ella me veía como un hermano menor, yo siempre sentí algo por ella y bueno, cuando ella aún era soltera, mi madre se metió en problemas con una concubina del rey. No sé bien que pasó, pero algunos meses antes la madre de Edward le había causado un aborto a la señora Esme y expulsaron a toda su familia del palacio; cuando mi madre causó un problema, no nos expulsaron, pero fue tal el escándalo que ninguna familia noble quería emparentar con nosotros, así que no estaba en condiciones de tomar a Bella como esposa... me sorprendió mucho cuando se anunció el matrimonio entre ella y mi hermano Edward, quiero decir, la familia Swan siempre ha sido muy poderosa, aunque supongo que aceptaron la boda con la esperanza de obtener una posición cercana al trono.
-Odio que aquí dispongan de las mujeres como si fuéramos un objeto o algo así- bebí un poco más mientras el príncipe me miraba confundido-: usted no podía tomar a Bella sin preguntarle primero, ella era un ser humano y si no estaba dispuesta a un matrimonio con usted, solo debió aceptar el rechazo.
-De todas formas, no habría podido casarme con ella porque su familia era demasiado importante y la mía sólo causaba problemas...
-¡Basta con eso! - grité lo suficientemente alto- Alteza, espere mil años y verá como da igual la familia de la que uno provenga, las personas serán todas iguales y no habrá esclavitud. También las mujeres tendremos los mismos derechos que los hombres y seremos capaces de gobernar países mejor que cualquier rey de aquí...
-¡Alice, silencio! ¡No puedes hablar de estas cosas aquí!
-¡Pero si es verdad! - exclamé a lo que él me miró nervioso- ¡Hay gente de familias humildes que han llegado al gobierno, mujeres más inteligentes que cualquier gobernante y...!
El príncipe tomó un trozo de carne con la mano y me lo metió en la boca para que dejara de hablar. Lo miré ofuscada mientras masticaba en silencio.
-¡No puedes cuestionar la sucesión del trono!- me explicó- Si alguien te escucha y hay problemas por eso, podrían encarcelarte por incitar a la rebelión.
Cuando el príncipe Jacob se retiró al palacio, me quedé pensando en nuestra conversación ¿Será que lo que él dijo de mis sentimientos es correcto? Quiero decir, hasta hace unas horas estaba casi segura de mis sentimientos por Edward, pero ahora no sé si lo que siento por él es solo agradecimiento o algo más.
Me quedé un rato en la cama mirando el techo mientras intentaba definir mi situación y aunque es bastante difícil pensar con alcohol en el cuerpo, llegué a algunas conclusiones: lo primero, es que me gusta el príncipe Edward lo suficiente como para visualizarme a su lado, creo que nos llevaríamos muy bien y podríamos ser felices, pero hay algo que no sé cómo encajar en la ecuación y son mis sentimientos por el príncipe Jasper.
Puedo decir con certeza que no sé exactamente qué me pasa con él, quiero decir, no me visualizo a su lado, pero tampoco me es indiferente. De hecho, cuando le dije que me alegraba que estuviera bien, fue con honestidad y no por sonar amable o decir algo políticamente correcto. No le habría besado si me fuera indiferente...
Últimamente Jasper ha sido bastante agradable conmigo, pero su carácter es realmente impredecible así que no puedo fiarme en que siempre va a ser así. Además, la parte racional de mí me dice que él es una gran forma de complicarme la vida.
Obviamente, sé que es mi culpa todo lo que me está pasando: debí asumir mi responsabilidad emocional por el beso y hablar con el príncipe Jasper como personas adultas y maduras, pero ahora es tarde para eso porque él parece que lo ha olvidado...¡Tan injusto! ¡Yo también quiero besar a alguien y olvidarlo sin tener que cuestionarme toda mi vida!
Me dormí en medio de algún pensamiento, tan profundamente que no desperté sino hasta el otro día.
Desde la muerte de mi hermana, despierto con angustia y pocas ganas de hacer algo; no quiero deprimirme porque, en primer lugar aquí no hay estabilizadores de ánimo y en segundo lugar, no quiero pasarme los días llorando. Sin embargo, ahora no tengo muchas cosas que hacer: antes la mitad del día se me iba en cuidar a Bella, pero ahora no tengo mucho que hacer con mi vida... tal vez la princesa Maria tiene razón y lo mejor para mí es que mis tíos vengan pronto a buscarme.
Suspiro completamente desanimada mientras miro un segundo mi reflejo en el espejo: tengo los ojos un poco hinchados por el llanto y por no haber dormido lo suficiente la noche anterior, el cabello me lo he recogido en un medio moño y se ve realmente bonito, mi cara se mantiene bastante saludable y creo que hay un atizbo de belleza a pesar de que he estado llorando un poco todos los días. Sè que está mal ser pretenciosa en estos momentos, pero quiero subir mi ánimo de alguna manera.
De pronto, el ruido de alguien golpeando mi ventana me sobresaltó de pronto. Tenía las ventanas del cuarto cerradas, así que no sabía de quién se trataba. Abrí la ventana con algo de desconfianza, pero me sorprendió encontrar una pequeña marioneta que lucía muy parecida a mí. Me senté en la cama para mirar que ocurría a continuación porque esto sì que era raro...
-¡Hola! Tú debes ser la señorita Alice ¡¿Haz visto al príncipe más guapo y amable del reino?!- negué con la cabeza mientras la muñeca se paseaba por el marco de mi ventana-...¡Oh, aquí está!
De pronto, otra muñeca apareció, aunque esta vez se parecía al príncipe Seth y no pude evitar reír al verlo, ya que comenzó a imitar con las marionetas la pelea que tuvimos el dìa que nos conocimos. La obra terminó en que los personajes se hacían amigos, igual que nosotros y Seth se levantò del suelo para mirarme con una sonrisa mientras yo aplaudía entusiasmada.
-¡¿De verdad te gustó?!- preguntó emocionado cuando salí de mi cuarto para abrazarle emocionada- Sè que haz estado muy triste desde que Bella murió y pensé que tenía que hacer algo para animarte.
-¡Por supuesto que sí! ¡Muchas gracias, Alteza! ¡Es el mejor!- dije alzando mi dedo pulgar con una sonrisa mientras él me miraba sintiéndose muy orgulloso de sí mismo.
-¿Què es esto?- preguntó confundido mientras alzaba su dedo pulgar como yo-
-¡Significa que eres el mejor! ¡Es para decir que haz hecho algo realmente grandioso!
-Yo no puedo ser el mejor- murmuró frunciendo el ceño-, porque ese es mi padre, por algo es el rey...¡Yo puedo ser el segundo mejor! - entonces alzó el dedo indice con una sonrisa- ¡¿Ves?! ¡Este dedo es igual de bueno!
-¡Claro qué sí!- dije imitándolo con una sonrisa- ¡Alteza, usted es el mejor!
Seth es un gran amigo, me explicó que le había pedido a su mamá ayuda para hacer las marionetas y que estuvieron casi tres días trabajando en ellas para que quedaran bien. Èl es el más pequeño en su familia, por lo que lo complacen en todo lo que pueden, pero no es un chico caprichoso, de hecho, es un buen muchacho y estoy casi segura de que será un gran hombre cuando crezca.
Caminamos por los jardines mientras pienso en que tal vez debo darle algo en agradecimiento por las muñecas, quiero decir, tengo algunas joyas guardadas y tal vez pueda darle alguna para que lleve a su madre y abuela. Ellas no me conocen bien y aun así, han sido muy lindas conmigo, así que estaría bien mostrar gratitud.
Mientras avanzamos en dirección a la casa, veo que la princesa María se acerca a nosotros con una sonrisa en su cara.
-Buenos días- nos saluda muy contenta-, Alice te estaba buscando ¡tengo muy buenas noticias para ti!
-¿Para mí?
-¡Te vas a casar!
Sentí como si un balde de agua muy fría me hubiese caído encima ¡¿Cómo es que voy a casarme?! Solo por un segundo pensé que tal vez el príncipe Jasper había hablado con alguien del beso o había pensado que casarnos era una buena idea, pero lo descarté casi de inmediato, porque de ser así la princesa Marìa no estaría tan contenta y creo que él lo habría hablado conmigo antes de tomar cualquier decisión, ademas es casi seguro que no recuerda lo que pasò la noche del festival así que no hay muchos motivos como para que me pida matrimonio.
-¡¿Como?!- pregunté sintiendo que el corazón comenzaba a latir un poco más rápido- ¿Con quién? ¡Por favor, princesa, dígame todo lo que sabe!
-Tus tíos vinieron a anunciarnos la noticia después de la hora del desayuno- comentó tomándome del brazo con una sonrisa-, dijeron que no podían olvidarse de ti y que había llegado una oferta de matrimonio que era realmente buena. Mi hermano intentó oponerse, pero tus tíos recordaron que ya no hay nada que nos ligue a tu familia y que el hecho de que te quedes en esta casa puede originar rumores que pueden perjudicar tu matrimonio.
-¿Sabes con quién me han comprometido?
-La verdad es que tus tíos mantuvieron la identidad de tu futuro esposo en secreto, pero lo único que supe es que es un hombre de unos 65 años que ya tiene hijos crecidos... supongo que ya se te hará tarde: ¡la boda se celebrará hoy, asì que debemos empacar tus cosas!
-Yo no me quiero casar...- susurré sintiendo que mis ojos se llenaban de lágrimas.
-¡No te preocupes, Alice!- exclamó Seth- ¡Iré a pedirle ayuda a mis hermanos!
-Te ayudaré a prepararte- la princesa Marìa me sonrió al tiempo que yo pensaba que iba a pasar conmigo ahora-, te dejaré muy hermosa para que deslumbres a tu futuro esposo.
La princesa Marìa me ayudó a maquillarme mientras no dejaba de murmurar lo feliz que se sentía por mi matrimonio. Supongo que estaba màs feliz por mi inminente partida que por mi boda...¡¿Què voy a hacer ahora?! No estoy lista para casarme y menos con un hombre que podría ser mi abuelo y a quien no conozco.
Cuando la princesa se fue de mi cuarto pude notar que Charlotte comenzaba a arreglar mi equipaje. La chica lloraba mientras yo la miraba con el ceño fruncido.
-¡Señorita, la voy a extrañar tanto!- exclamó entre lágrimas- Espero que su futuro esposo logre hacerla una mujer muy feliz.
-¡Yo no me puedo casar! - exclamé poniéndome de pie- Tengo joyas que puedo empeñar y... ¡Me voy a escapar! Bella quería que me casara, pero estoy segura que no le habría gustado algo así.
-¡Yo la apoyaré, señorita! ¡No diré dónde se esconde aunque me azoten hasta matarme!
-¡Charlotte!- la miré desanimada- No puedo hacerte algo así...
No puedo huir sin que castiguen a Charlotte por mi culpa y no quiero que nadie más cargue con mis responsabilidades, es injusto que le pase algo por mi causa, pero no sé qué puedo hacer: mi instinto me dice que me vaya tan lejos como pueda, pero el cariño que le tengo a esa chica me frena de todos mis planes.
Jasper POV
Estaba caminando por uno de los patios del palacio dispuesto a volver a mi cuarto, cuando Jacob se me acercó avanzando a toda velocidad.
-¿Lo haz escuchado?- preguntó mirándome preocupado.
-¿Qué cosa? ¿Te haz metido en algún problema?
-Seth viene llegando de la casa de Edward- comenzó- y ¡dice que van a casar a la señorita Alice esta tarde!, pero no es algo que ella desea.
La noticia era realmente sorpresiva, de hecho, yo no sabía que pensar, por una parte me sentía algo triste porque estaba perdiendo a una persona que era importante para mí, pero por otro lado podía entenderlo: ella es una chica muy bella, amable, dulce y graciosa, así que es normal que tenga varios pretendientes dispuestos a pedir su mano.
-¿Qué quieres que haga?- pregunté bajando un poco la mirada- Es normal que pase esto, ella está en edad de casarse y no podemos intervenir en las decisiones de su familia.
-¡Hermano, tenemos que ayudarla!- exclamó sujetándome del brazo para mirarme a los ojos- ¡Yo no voy a permitir que Alice se case en contra de su voluntad!
-¿Por qué te importa tanto?- hice que me soltara al tiempo que retrocedía un paso- ¡¿Acaso sientes algo por ella?!
-No es eso, pero si la considero como una amiga, además es la hermana pequeña de Bella y yo prometí que iba a velar por ella; si dejo que ella se case en estas condiciones estaría rompiendo mi promesa... además anoche mientras bebíamos juntos me habló sobre un mundo en el que todas las personas son iguales y donde no importa la posición de tu familia para hacer o no algo ¡Dime si eso no suena increíblemente bueno! Piensa que si para nosotros, que somos príncipes, la vida es injusta debe ser peor para el pueblo.
-¿Y qué piensas hacer? ¡Para cambiar las cosas tendrías que ir por el trono y eso es algo que tiene ya muchos pretendientes!
-Pensé que... tal vez estarías interesado en ayudarla...- me miró con evidente decepción, de hecho, una parte de mi me reprochaba mi indiferencia.
Suspiré ofuscado al tiempo que pensaba que entrometerme, solo causaría mas problemas de los que ya son normales en este lugar.
-¿Qué sabes del matrimonio?- pregunté mientras intentaba pensar si es que podría llegar a tiempo para impedir la boda.
-Se celebra al atardecer, el prometido es un hombre de casi 60 años que ya tiene hijos de matrimonios anteriores. La familia Swan prácticamente está vendiendo a Alice...
-Debe ser alguien poderoso- me aventuré a pensar-, la familia Swan no entregaría a Alice a cualquiera.
-Recuerda que la señorita Alice es huérfana y solo sus tios la ligan a esa familia; puede que intenten casarla para deshacerse de las responsabilidades que los ligan con ella.
Por un momento me sentí arrepentido de no haber escuchado a Garrett hace algunos días: si hubiese hablado con la familia Swan y con mi padre, probablemente el destino de Alice no se habría vuelto tan triste de pronto. No sè si es demasiado tarde, pero tal vez pueda hablar con su familia para hacer una petición formal por su mano y, si ella no me acepta, puede ser un matrimonio en la ley, pero no en la práctica. Puedo ofrecerle vivir en el palacio un tiempo, mientras consigo una casa en un pueblo, lo suficientemente alejado, como para divorciarnos sin que se involucren las familias.
Es una idea descabellada, porque al pensar en el matrimonio, nunca se me ocurrió como una forma de ayudar a alguien. Aún no estoy completamente seguro del significado de mis sentimientos por Alice, mas sé que lo que siento por ella no lo había sentido antes por ninguna otra persona y es suficientemente fuerte como para que una parte de mí, quiera hacer hasta lo imposible por impedir esa boda.
Camino decidido hacia el establo para buscar mi caballo, si quiero hablar con la familia Swan debe ser ahora mismo porque al momento en que se celebre la boda, sè que todo estará perdido. Sin embargo, mientras avanzo junto con Jacob por uno de los pasillos, veo a Edward, Seth y Peter conversar seriamente sobre algo.
-¡Edward, eres un maldito cobarde!- exclama Jacob agarrando a nuestro hermano por el cuello de su ropa- ¡¿Cómo puedes permitir que vendan a Alice?! ¡¿Es que acaso no recuerdas lo mucho que quería Bella a su hermana?!
-¡Claro que lo recuerdo! Prometí a Bella que la cuidaría y...
-¡Nunca haz sido capaz de cuidarla!- Jacob estaba realmente enfadado mientras yo intentaba apartarlo de Edward para evitar que se iniciara una pelea- ¡No eras capaz de proteger a Bella y ahora tampoco eres capaz de proteger a Alice!
-¡Eso es lo que haré!- gritó Edward escapando del agarre de nuestro hermano- Vine porque tengo un plan, pero para que funcione necesito la ayuda de todos... Peter, ¿haz conseguido las capas que te pedí?
-Aquí están- Peter le entregó a Edward dos capas de color rosado-, son de mis esposas, así que si me causan un divorcio espero que ustedes se hagan responsables de aplacar a papá.
-¿Qué plan tienes, Edward? Dijiste que necesitabas la ayuda de todos, así que si la idea es buena creo que podrìa cooperar...
-Es algo sencillo: primero hay que sacar a Alice de la casa y llevarla hasta el pueblo más cercano del sur, la idea es mantenerla escondida y no regresarla a su familia hasta que desistan de la idea de casarla en contra de su voluntad. Para hacer esto, Jasper, necesito que seas tu quien lleve a Alice hasta un lugar seguro: yo no puedo hacerlo porque la familia Swan sabe que estoy en contra de la boda y porque cubriré a Seth con la misma capa que debe usar ella para distraerlos, mientras me persiguen, tu debes escapar con Alice... Jasper, eres el más rápido y podrás llegar a un lugar seguro mucho antes que nosotros; no te lo pediría si no fuese un asunto importante...
Le veía muchas falencias a su plan, empezando porque dudaba mucho que la familia Swan accediera a terminar un compromiso conveniente a cambio de nada, además hacer las cosas de esta forma puede llevar a un enfrentamiento con dicha familia, lo que obviamente no conviene en nada al reino y por último, en caso de que alguien nos descubriese, pasado aunque sea un día, el que saldría peor librado de esta situación soy yo, ya que todo mundo pensaría que me he robado a una novia y que mis hermanos me han ayudado para llevar el rapto a cabo. La familia Swan tendría derecho a pedir algún tipo de indemnización de mi parte, pero como no es seguro que mi padre me ayude y recordando que soy un príncipe caído en desgracia, solo puedo esperar que quieran tomar mi vida. En ese caso, la situación para Alice se vuelve verdaderamente complicada: el novio puede anular el compromiso alegando que el honor y pureza de la joven se han mancillado y ante eso, ella deberá llevar una vida completa en algún monasterio o en un burdel si su familia decide deshacerse rápido del problema.
Es un plan demasiado arriesgado en el que el tiempo corre en nuestra contra, aunque algo me dice que Edward tiene una idea de que hacer con Alice cuando lleguemos al lugar seguro en el sur, pero que no está compartiendo con nosotros...¿Será que él nos està utilizando? ¿Será que Jacob tiene razón y Edward no es lo suficientemente valiente como para robarse a Alice el mismo?...No, no es eso: el argumento de Edward tiene sentido, así que no debo pensar cosas de las que no tengo una plena certeza...
-Acepto- murmuré-, aunque debemos darnos prisa, porque la familia Swan debe estar por iniciar el traslado de la señorita Alice a casa de su prometido.
Cuando llegué con mi caballo a uno de los jardines que colinda con el bosque, vi que la señorita Alice ya estaba lista y en compañía de Jacob y Charlotte.
-Edward y Seth ya se fueron- comentó mi hermano- y los hombres que venían con la familia Swan ya comenzaron a perseguirlos.
-Señorita, ¿ya está lista?- miré a Alice que parecía un tanto nerviosa al tiempo que asentía sin mucho ánimo. Ya tenía puesta la capa con el gorro de la misma bien calado sobre la cabeza.
-Muchas gracias por ayudarme- murmuró antes de subir al caballo por delante de mí-, no pensé que usted haría esto por mí.
-Lo hago porque no me interesa si eres infeliz o dichosa, pero siempre y cuando seas tú quien lo decida- respondí sujetando las riendas del caballo-. No soporto que las personas no puedan hacer lo que quieran o vivir libremente.
Nos despedimos de Charlotte y de mi hermano antes de partir. Mantenía mi mano firme sobre el vientre de Alice para sujetarla contra mi cuerpo y evitar que se cayera del caballo; con la otra sostenía las riendas mientras ella ponía sus manos sobre mi brazo. Nunca habíamos estado tan juntos, ni siquiera durante nuestro beso pude sentir el aroma de su perfume ni lo cálido que era su cuerpo.
-Jasper, ¿Puedo conducir yo?- me preguntó después de unos minutos.
-¿ Quieres llevar el caballo tú?- ella asintió emocionada mientras yo sonreía un momento. Puse sus manos sobre las riendas del caballo y las cubrí con las mías para que no perdiéramos la velocidad ni la dirección que llevábamos.
nota autora: hola se que no escribo mucho pero quería agradecer por leer y todo n.n trataré de estar por aquí un poco más seguido aunque no puedo prometer nada, pero solo quería agradecerles por tanto :)
