Jasper POV
Avanzábamos realmente rápido por entre los árboles mientras íbamos dejando atrás la propiedad de Edward. La verdad es que el pueblo más cercano está a casi una noche de distancia y no nos hemos alejado lo suficiente como para pensar en tomar un descanso.
Tuve que detener el caballo de pronto porque Garrett avanzaba por entre los árboles, encabezando una comitiva con soldados reales y un carruaje pequeño. En una primera instancia, pensé que alguna de las reinas o de mis hermanas menores había decidido dar un paseo; de todas formas afiancé mi mano en el vientre de Alice, mientras ella bajaba la cabeza con la intención de ocultarse para evitar que Garrett la viera.
-¿Quién es ella, Alteza?- preguntó Garrett intentando mirar la cara de la joven- ¡¿Es la señorita Alice Swan?!
-¡No! Por supuesto que no.
-Alteza, es evidente que está mintiendo- murmuró-, le conozco desde que es un niño y sé cuando miente.
-Garrett, por favor, déjalo pasar por esta vez- supliqué-. Haz como que no haz visto nada y déjanos seguir adelante.
En ese instante llegó mi hermano Edward montando su caballo, junto a Seth, Jacob y más atrás miembros de la familia Swan que venían a reunirse con nosotros junto a María.
No entiendo qué está pasando, pero al parecer mi huida con Alice tendrá que esperar mientras encuentro el modo de convencer a Garrett para que se haga a un lado.
-No puedo dejarles seguir adelante- respondió Garrett, sacando una hoja de papel-. Se ha emitido orden real para que la señorita Alice haga ingreso al palacio hoy mismo.
Podía sentir como la sangre se congelaba por un segundo en mi cuerpo, esta si que era una muy mala jugada del destino.
-Un hombre de más de 60 años con muchos hijos...- Jacob parecía tan sorprendido como yo- ¡¿Cómo no nos dimos cuenta que era nuestro padre?!
Ahora entiendo tantas cosas: aunque yo hubiera intentado hablar con la familia Swan, jamás me habrían aceptado: que Alice se convierta en reina es mucho más conveniente para ellos que el que tenga un título de princesa.
-¿Este era el matrimonio conveniente?- preguntó Edward- ¿Por qué no me lo dijeron? ¡¿Por qué me ocultaron el hecho que mi padre pidió su mano?!
-Porque desde la muerte de Isabella, los lazos entre nuestras familias se han roto- respondió uno de los tíos de Alice-, además mi sobrina nunca recibirá una mejor propuesta en su vida: se convertirá en la cuarta esposa del rey, será reina y si logra quedar embarazada de un príncipe, pondrá a nuestra familia en camino al trono.
-¡El trono ya tiene heredero!- exclamó Jacob enfadado.
-No es tan seguro- respondió aquel hombre-, hay rumores de que el príncipe Emmett está enfermo y si es así cualquiera podría heredar, además Su Majestad, el rey goza de muy buena salud, por lo que un hijo de Alice podría tener una oportunidad.
-Señorita, por favor haga ingreso al carruaje.
Garrett se acercó para ayudar a Alice a bajar del caballo, pero yo sujete las riendas con fuerza e hice que el animal se hiciese a un lado para que él no pudiera acercarse.
-Alice, quédate en el caballo...- le susurré a la chica que permanecía algo asustada- ¡Que nadie se acerque porque no dudaré en matarlos!
Mis hermanos desvainaron sus espadas, respaldando con este gesto mis palabras.
-¡¿Qué se supone que estas haciendo?!- me gritó Marìa enfadada- ¡¿Dejarás que maten a todos nuestros hermanos por protegerla a ella?!
-Si es lo que tiene que pasar...
Alice miró a mis hermanos un momento antes de hacer ademán de bajarse del caballo, sin embargo, la detuve antes de que pudiera hacerlo.
-Te dije que tenìas que quedarte arriba.
-Alteza, lo siento- murmuró girando su cabeza para mirarme con una pequeña sonrisa-, pero creo que tengo que ir. No puedo permitir que una tragedia se desate por mi culpa, además creo que puedo convencer al rey de que casarse conmigo no es una muy buena idea.
Miré a Garrett y a los soldados reales, estos ùltimos ya estaban dispuestos a luchar contra mis hermanos en caso de que fuese necesario. Alice tenía razón, pero me negaba a la idea de dejarla ir al palacio porque esta chica jamás podrá convencer al rey o a su familia de que el matrimonio es una mala idea. Si ella decide ir al carruaje, tendrá que resignarse a ser una de las tantas mujeres del rey y jamás podrá tener una vida lejos de los ojos de su esposo, sin embargo, se que si algo le pasa a alguno de mis hermanos por esto, Alice no se lo perdonaría y le sería muy difícil vivir sin la culpa, ademàs mientras me mira puedo notar que un enfrentamiento para huir no es algo que ella desee.
Me bajo del caballo primero, Alice se sujeta de mis hombros mientras tomo su cintura entre mis manos para ayudarla a bajar del animal. Una vez que da un paso hacia dónde Garrett la espera, me paro frente a ella para mirarla a los ojos.
-Alice, tienes que pensarlo bien- susurré-: una vez que entres al palacio, no podré sacarte de ahí.
-No se preocupe, estaré bien.
Me sonrió una última vez antes de quitarse la capa para entregársela a Edward y entrar al carruaje que la llevaría a su nueva vida. Me sentía frustrado, porque si hubiese sido más rápido, si Garrett no nos hubiese encontrado o incluso si hubiese pedido su mano después del festival de la luz nada de esto estaría pasando. Lo que más me duele es, sin lugar a dudas, la certeza de que una persona como Alice no podrá sobrevivir mucho tiempo en el palacio real: tarde o temprano se verá envuelta en las intrigas y traiciones de un lugar en el que es mejor estar lo más solo posible.
Cuando Alice estuvo dentro del pequeño carruaje, Garrett dio la orden para volver al palacio real. Tanto Edward como Jacob siguieron a la comitiva desde atrás, supuse que hablarían con sus madres para ver algún modo de evitar la boda. Mierda... espero que Jacob no hable con la reina Tanya porque terminaría por condenar a Alice a una vida realmente miserable: si se la gana como enemiga, esa mujer es capaz de hacerle mucho daño con tal que no acapare la atención del rey.
Monto nuevamente mi caballo, tal vez sí consigo hablar con el rey antes de que se celebre el matrimonio pueda convencerle de que no es necesario ni conveniente para el reino. No tengo idea de què es lo que exactamente ofreció la familia Swan a cambio de la boda, pero estoy seguro de que Garrett sabe todo lo que esta pasando, quiero decir, mi padre no mueve una hoja sin consultar primero con el astrónomo que es lo mas conveniente.
Cuando llegué al palacio y comencé a recorrer sus pasillos, pasaron pocos minutos hasta que encontré a la señora Esme en compañía de dos damas de la corte, en sus manos llevaba el vestido de novia y el velo de seda roja y pedrería que Alice tendría que llevar para su ceremonia.
-Buenas tardes, Alteza- me saludó haciendo una reverencia.
-¿Estás preparando a la nueva novia del rey?- le pregunté en un tono de voz más hostil del que pretendìa.
-Ya sabe que esa es una de mis labores dentro del palacio- murmuró mirándome sin ningún tipo de emoción en el rostro-...Creo que debo pedirle disculpas, Alteza.
-¿De que hablas?
-Usted me pidió consejo sobre una joven el dìa del festival de la luz- me miró como si realmente se sintiera arrepentida- y recuerdo que le dije que fuera prudente en caso de que estuviera pensando en matrimonio, Garrett me contó que intentó huir con la señorita, así que deduzco que ella debe ser la chica con la que usted pretendía formalizar.
-No era algo de lo que estuviese completamente decidido...- sonreí un momento con una alegría que no era nada real- ¿Tienes algún consejo para mí ahora?
-Si me permite decirlo- asentí una sola vez-, creo que lo mejor que puede hacer es dejar ir a la señorita Alice: ella será esposa de su padre y no tendrá permitido verla salvo en los festivales o celebraciones a los que el rey decida llevarla, creo que lo mejor para usted y para llevar una vida en paz, es que se decida a olvidarla... Si lo piensa con cuidado, ella tuvo la oportunidad de huir con usted o convertirse en reina y ella decidió subir al carruaje. Creo que lo mejor para ambos es no luchar contra el destino y seguir con sus vidas por separado.
En el fondo, yo sabía que Esme tiene razón: no puedo enfrentarme al rey y pretender a su prometida; es alta traicion y es algo que se paga con latigazos hasta la muerte y creo que no estoy preparado para una batalla en la que no tengo la màs pequeña oportunidad de ganar.
Me alejé a paso lento con la intención de ir a mi habitación. Ya me había involucrado más de la cuenta en el matrimonio de Alice y no puedo seguir intentando ayudar a la futura esposa de mi padre. Llegada la noche, esa chica será una reina y podrá tener el mundo a sus pies si así lo desea, además supongo que el rey pondrá algunas cortesanas bajo su mando, por lo que nunca estará sola del todo.
-¡Hermano!- Jacob se acercó a mi caminando a toda velocidad- ¿Tienes alguna idea de que hacer?
-¿De qué me hablas?
-Sobre Alice...¡No podemos permitir que se case con el rey! - me miró a los ojos con bastante seguridad- Ya sabes que después de esta noche cuando se consume el matrimonio, él nunca volverá a visitarla: Alice vivirá encerrada en sus dependencias y sabes que se morirá de la tristeza al no tener nadie con quien hablar.
-Creo que exageras- dije no muy convencido-, las damas de la corte suelen hablar con las reinas si estas les dan permiso y creo que la señorita Alice es lo suficientemente sociable como para hacer amigas ràpidamente. Ademàs ella pudo haber escapado si en verdad lo hubiera deseado.
-¡No escapó para evitar que alguno de nosotros muriera por su causa!- gritó- ¡Estoy seguro que ella ni siquiera quiere ser reina!
-Aunque alguno resultara herido, ¡debió hacer lo que ella querìa sin importar el precio!... De todas formas, creo que ella ahora se encuentra preparandose para su boda, vi a Esme con el traje y su velo, asì que supongo que Alice debe querer el matrimonio.
-¿De verdad crees que una chica huérfana y sin hermanos es capaz de sobrevivir en el palacio? Jasper, su familia por muy poderosa que sea, no vive aquí en la capital y en cuanto se celebre la ceremonia, van a abandonar a esa chica a su suerte.
Lamentablemente, todo lo que dice mi hermano es cierto: Alice no sobrevivirá mucho tiempo como reina, creo que ambos sabemos de lo que es capaz de hacer nuestra madre y solo basta un pequeño incentivo para que alguna de sus cortesanas se decida a traicionarla. Si ella se casa, estaría recibiendo una sentencia de muerte màs que los regalos y la alegría que se supone que reciben las jóvenes cuando se casan.
-Hablaré con Garrett- dije, después de suspirar un momento por la frustración-, siempre tiene màs de un camino planeado cuando le sugiere algo al rey... estoy seguro de que èl debe saber que hacer para evitar el matrimonio.
Cuando encuentro a Garrett, èl me mira con una pequeña sonrisa antes de que yo cierre mi mano alrededor de su cuello y lo apriete un poco. El hombre abre sus ojos asustado, no voy a hacerle daño, pero quiero presionarlo lo suficiente como para que comience a hablar y me diga todo lo que necesito saber para evitar el matrimonio.
-Eres un amigo extraño- murmuré-, primero me decías que debìa hablar con la familia Swan sobre una propuesta de matrimonio, pero luego resulta que quien se casa con la señorita Alice, es mi padre... ¡Quiero que me expliques ahora mismo por qué la familia Swan concertó un matrimonio con el rey!
-Mi idea original era que alguno de los príncipes solteros se comprometiera con ella- respondió con un hilo de voz, por lo que suavicé la presión de mi mano para que pudiera seguir hablando-, la idea era que se convirtiera en la primera esposa de algún príncipe, las estrellas indicaban que usted era la mejor opción, pero pronto cambiaron de alineación y la estrella de la señorita se alzaba en el palacio, aunque de forma diferente, tampoco usted parecía muy interesado en la idea de casarse con la señorita, así que supuse que lo mejor era seguir los designios del cielo.
-Me importan una mierda tus estrellas, Garrett...¡Dime, ¿Por qué los Swan quieren emparentar con la familia real?!
-La familia Swan está financiando una rebelión en la frontera- respondió-, en el sur el reino de los Punjhabi està planeando invadirnos y los Swan amenazaron con aliarse con ellos si es que el rey no accedía a fortalecer los lazos que los unen.
-¿Desde cuándo ellos son los reyes?...
-¡No lo entiende!- exclamó mirándome a los ojos preocupado- Los Swan prometieron detener cualquier avance del reino vecino y su poder económico siempre ha sido una gran ventaja para el reino.
-Pero hay otra forma de evitar la invasión que no involucre un matrimonio- me aventuré a averiguar-, tú siempre tienes más de una carta bajo la manga.
-Hay otra opción- decidí bajar el brazo para que pudiera hablar más cómodamente-: sacar a la familia Swan de la frontera, darles un castigo económico importante y con ello financiar parte de un ejército.
Dejé a Garrett en paz para entrar al salón del trono y contarle a mi padre una nueva alternativa que podría hacerle desertar de la idea de un matrimonio. Él me miraba atento, aunque lucía algo cansado, mientras yo estaba seguro de que lograría convencerlo.
-Majestad, si castiga a la familia Swan ya no será necesario un matrimonio con la chica que ellos han traído y podrá dejar de emparentar con tantas familias que solo querrán destruir el reino para ver quién hereda, cuando usted ya no esté.
-Tiene sentido lo que dices- comenzó- ¿pero qué pasa con las otras familias? Si castigo a la familia Swan las otras familias más pequeñas de la frontera podrían unirse e incluso alzarse en armas en mi contra...además ¿crees que ellos renunciarán de buena gana a controlar la frontera?
-¡Si castiga a los Swan, será una lección para las otras familias y...!
-¡No!...- sentenció antes de sonreír un momento- Hijo, tienes que aprender que a veces los castigos, por muy tentadores que sean, no producen los efectos que deseamos. A veces es mejor dialogar y llegar a un acuerdo, que castigar todas las faltas: esto es algo que tienes que aprender porque un buen príncipe no solo castiga e impone, también escucha y concede... Agradezco que quieras evitar el ingreso de nuevos parientes, pero lamento mucho que tus motivos no son suficientes...
Alice POV
En cuanto subí al carruaje pude sentir mi corazón latir con fuerza por la ansiedad de un matrimonio que no debería ocurrir. Intenté respirar profundo un par de veces, para poder calmarme un poco, porque mi pecho estaba comenzando a doler y eso solo era por mis nervios.
Tal vez debí haber sido egoísta y no acceder a venir al palacio, pero eso habría significado la muerte de algunos de mis amigos y estoy decidida a no seguir complicando sus vidas. No hay nadie que pueda ayudarme ahora: esto es algo que debo resolver yo sola.
Al cruzar la puerta del palacio y ver por la pequeña ventana la gran cantidad de soldados que cuidan el lugar, compruebo que Jasper tenía razón: salir de aquí es prácticamente imposible.
-Garrett- le llamo en cuanto bajo-, solo tú puedes ayudarme: ¿No crees que esto ha llegado demasiado lejos? ¡Yo no puedo ser reina! Es decir, ¿de verdad me convertiré en esposa del rey?
-Señorita, es mejor para usted seguir su destino sin rebelarse- me susurró mirándome a los ojos como si intentara advertirme de algo.
-¡No lo entiendo!- exclamé- ¡¿De verdad mi destino es casarme con el rey?!
-¡señora Esme!- Garrett saludó a una mujer de rostro amable que se acercaba a nosotros. Era una mujer de unos 45 o 50 años que llevaba una pequeña sonrisa en su rostro con forma de corazón, sin embargo, sus ojos parecían mirarme con seriedad mientras me juzgaba en silencio- Le presento a la señorita Alice Swan, su familia la ha ofrecido como esposa para el rey y la orden es celebrar la ceremonia hoy mismo.
-Señorita, ¿Me acompaña?- miré a Garrett quién asentía indicándome que debía seguirla- Es hora de prepararla para su boda.
Seguì a la señora Esme en completo silencio en dirección a los baños termales. La verdad es que esa àrea del palacio era mucho más grande de lo que me imaginaba: habían hecho una especie de spa con habitaciones y cuartos privados para el baño de las reinas. A mi me hicieron entrar en uno de ellos mientras yo miraba cada pasillo y puerta que pudiera guiarme a la libertad... ¡Tal vez pueda escapar por la cueva secreta por la que entré cuando quería pedir ayuda! Será difícil, pero no lo quiero descartar al menos hasta tener una mejor opción en mente.
En cuanto llegaron unas cinco mujeres con telas y tinajas llenas de agua, la señora Esme me miró como si pensara que hacer conmigo.
-Señorita, le pido que se quite la ropa, por favor.
-No lo entiendo, ¿por qué tengo que quitarme la ropa?- pregunté mirándola con desconfianza.
-Hoy compartirá habitación con el rey y debe lavarse, además tengo que revisarla para asegurarme de que es completamente pura y que no tiene ningún tipo de cicatriz.
-¿Qué pasa si tengo una cicatriz?- pregunté deseando por primera vez que la princesa Marìa me hubiese golpeado lo suficientemente fuerte con el látigo para dejarme algún tipo de marca.
-Si tiene alguna cicatriz o su cuerpo luce maltratado no será digna de un matrimonio con el rey- murmuró sujetándome con fuerza para comenzar a desatar mi vestido con decisión- y deberá regresar con su familia.
-¡¿No puede decirle al rey que tengo una cicatriz en la espalda?!- supliqué al tiempo que ella seguìa concentrada en quitarme el vestido- ¡La princesa Marìa me azotò hace un tiempo y quizás hay algún tipo de marca!
-Por favor, lávenla bien, que su piel quede bien perfumada, mientras voy a buscar su vestido de novia- le indico a las otras mujeres que de inmediato me sujetaron de los brazos para impedirme la huida-. No la pierdan de vista y preparen bien el cuarto en que se consumará el matrimonio.
Yo no quiero consumar absolutamente nada, quiero decir, me da igual que mi marido sea el rey, yo no voy a permitir que ningún hombre me toque sin mi consentimiento: gritaré, morderé y arañaré en caso de que sea necesario, me defenderé como sea y sin que importen las consecuencias.
Aquí las bodas son diferentes a lo que yo pensaba: el vestido es rojo con bordados de piedras doradas que hacen juego con unos adornos que van en la cabeza y un velo también del mismo color. La verdad es que es un atuendo bastante pesado y creo que ni siquiera bailando en mi otra vida, llevé tanto peso encima.
Cuando ya estuve lista, las mujeres que se encargaron de prepararme me dejaron sola. Suspiré resignada mientras pensaba que el tiempo se me estaba acabando...de pronto, unas voces del pasillo me hicieron reaccionar y ponerme de pie para poder saber qué estaba pasando.
-¡No tengo tiempo para esto, Edward!- era la voz del rey que al parecer ya venía a celebrar nuestra boda- Jasper ya intentó convencerme de no celebrar el matrimonio, pero no hay razones suficientes como para no llevarlo a cabo.
-¡Padre, por favor, se lo suplico!- la voz del príncipe Edward sonaba desesperada- Alice es casi una niña y no está preparada para un matrimonio... por favor, desista de su idea y permita que ella vuelva conmigo a casa.
-No entiendo qué razones puedes tener tú para impedir la boda...
-Padre, yo... yo la quiero...- por un segundo mi corazón se detuvo, aunque volvió a latir casi de inmediato- es la hermana de Bella y aprendí a quererla.
-Aqui todos parecen quererla...
-¡Majestad, no puede casarse con Alice!- decidí asomarme por la puerta entreabierta para ver al príncipe Jasper acercarse hacia el rey- La familia Swan puede ser acusada de traición y...
-¡Suficiente! Ninguno de los dos tiene verdaderos motivos para impedir esta boda, así que ni siquiera se atrevan a intentar algo, porque juro que los mantendré vigilados.
Retrocedí de la puerta rápidamente para que no vieran que estaba escuchando, mientras mi corazón volvía a latir con fuerza por la ansiedad.
Fue entonces que lo vi y en medio del pánico, sujeté un jarrón grande de porcelana entre mis manos, para arrojarlo con todas mis fuerzas al suelo. La puerta se abrió de inmediato, dejándome ver tres pares de ojos que me observaban atentos.
-Hola, Majestad- le saludé al tiempo que recogía uno de los trozos de porcelana-, sé que aquí las mujeres no pueden hablar sin permiso, pero yo sí tengo un motivo para impedir esta boda...
-¡¿De qué estás hablando?!
Rápidamente dibujé una línea horizontal y profunda sobre mi muñeca con el trozo de porcelana. La sangre no tardó en aparecer casi al mismo tiempo que las lágrimas, yo solo podía sentir mi respiración agitada mientras esperaba que esto fuera necesario para que el rey me dejara en paz.
-Sin lugar a dudas eres una mujer increíble- murmuró el rey al cabo de unos segundos-, eres más valiente que cualquier hombre... ¡Ordeno reunirme con la familia Swan! Alice, para tu tranquilidad y la de tus...amigos...haz logrado que se cancele la boda.
No había dejado de sangrar y podía sentir como poco a poco mis ojos se iban cerrando...No tengo idea si hice un corte muy profundo o si lograré sobrevivir a pesar de toda mi sangre perdida, pero al menos pude protegerme...
nota autora: hola!!! se que tarde mucho y que el capítulo no es tan bueno, pero tengo una explicación y es que he tenido algunos problemas con mi ansiedad, no es nada grave, pero si es algo en lo que debo trabajar. Ahora sí que trataré de actualizar pronto esta semana y eso :3 les mando un abrazo n.n
