Durante milenios las fuerzas del bien y el mal se han enfrentado en una eterna batalla por el control de la Tierra.

Pese a que siempre el bien venció las amenazas del mal esta vez no fue así, el trio de las nubes arraso con la Tierra y el Mundo Exterior. La paz se veía lejos.

Bajo el mandato de Shang Tsung este solicito que los guerreros que cayeran serian para alimentar al ejercito del olvidado Rey Dragón.

El trio de las nubes era poderoso, pero no invencible según algunos. No fue por casualidad que esta lucha llego a ser.

La culpa recayó en Liu Kang al darle a la maldad la mínima chance, los campeones de la Tierra como como Sub-Zero, Scorpion, Jax entre otros perecieron peleando por la Tierra y pocos lograron escapar al exilio o sobrevivir a su suerte.

Todos ellos habían fallado en detener al trio de las nubes de conquistar su reino. Eso nos lleva que en el templo donde estaban momificados los soldados de Onaga se llevaba a cabo una brutal batalla entre los hermanos Raiden y Fujin.

Pocos de los que sobrevivieron decidieron enfrentar por separado al trio de las nubes, 2 de ellos se supone que estarían peleando contra Cetrion en el templo del Jinsei y 2 contra los hermanos, sin embargo, al final por ciertos motivos, sólo el ojirojo se interpuso entre ellos en un intento de detener la destruición de estos, pese a que sabia que eso era un suicidio ir solo a pelear.

El solo desafió a Fujin y Raiden a un MK ante la atenta mirada de Shang Tsung que solo se regocijaba de como ellos se matarían entre si, si tenían éxito sus camaradas contra Cetrion el haría lo mismo contra ellos.

El dios del trueno ataco con una patada que fueron bloqueadas por el otro quien lo tomo por esta y lo lanzo a unos metros lejos.

Fujin ahora fue a atacarlo, pero el joven desapareció y apareció detrás de el dándole un fuerte tajo con la espada.

Raiden ya al estar de pie golpeo con su báculo a Julián dejándolo un poco aturdido y al ver como los hermanos lo iban a acorralar dio un salto dándole una patada en la cabeza a los 2 alejándolos de el.

Ahora se enfoco en Raiden a quien le arrojo su piro espada logrando derribarlo, Fujin intento intervenir usando su poder del viento que fue bloqueado por el escudo del pelimarrón antes de atacarlo lanzándole la crio-espada congelándolo en el acto.

Mientras que Raiden de la nada apareció delante de el atacándolo con su vuelo eléctrico derribándolo, desde el suelo Julián lo ataco con una ráfaga azul, pero el dios lo repelió con un escudo eléctrico, al ver que fue inútil, intento usar el poder del mal, lanzando una ráfaga escarlata, pero vio que fue inútil.

Aunque nunca lo había hecho combino ambos poderes generando un color amatista que lograron ignorar la defensa del dios logrando impactarlo y mandándolo a estrenarse contra la pared.

Julián estaba luchando bien contra los dioses y hasta parecía que había una mínima posibilidad de ganar.

Cuando fue a ver al congelado Fujin este ya no estaba en donde lo dejo, sino que lo sorprendió atacándolo de otro Angulo mandándolo al suelo.

Los hermanos combinaron sus poderes generando un tornado eléctrico el cual encerró al ojirojo. La fuerza de los 2 resulto ser abrumadora dándose cuenta entre la diferencia entre mortal y divino.

El ciclón lo envolvió en un vórtice elevándolo por los aires hasta estrellarlo contra el suelo, terminando la pelea.

Julián fue derrotado. Los hermanos habían ganado disfrutando el sabor de la victoria, sin embargo, algo dentro de ellos se rompió durante la batalla, la sed de poder de ambos se había intensificado.

Fujin puso sus ojos en el amuleto de Shinnok que portaba en el pecho Raiden. Los hermanos se volvieron uno contra el otro. El trio de las nubes ya no se llamaría así.

Los 2 pelearon ignorando lo que podían causar por unos minutos hasta que Raiden derroto a Fujin esta vez,dejándolo en el suelo junto a Julián que aun no despertaba.

Hasta que la paz del dios del trueno de vio perturbada por fuertes pisadas que hacían templar todo el templo, Se dice de una profesia que el olvidado emperador volvería para tomar su autentico trono.

A lo lejos en las sombras podía ver la silueta de un monstruo de mas de 3 metros con grandes alas y una cola cuanto mas se acercaba, Raiden quedo anonadado por el ser que había aparecido.

El autentico emperador había regresado, el ejercito momificado dio una gran reverencia al ver a su señor de vuelta.

Onaga, antiguo emperador del Mundo Exterior, el Rey Dragon.

-Imposible – murmuro Raiden aun sin poder creer que el este aquí.

La profecía había sido cumplida. El Rey Dragon en efecto había regresado al Mundo Exterior. Para reclamar su ejercito e imponer su dominación.

Raiden sin dejarse intimidar le lanzo un proyectil eléctrico que ni siquiera movió al dragón que en modo de burla se limpio el polvo de los hombros.

La muerte esperaba a todo lo que se interponía en su camino. El dios del trueno volvió a atacarlo con sus rayos, pero estos no detuvieron a Onaga quien seguía avanzando hacia el lentamente.

Para ese momento Fujin ya había recuperado el conocimiento y al ver la situación que tenia adelante no pudo evitar unirse a su hermano para intentar detener a Onaga.

Ambos poderes los sintió el dragón, pero aun así siguió avanzando hacia ellos con un objetivo, recuperar el amuleto de Shinnok.

Julián quien ya había despertado, vio aterrorizado como su mayor miedo estaba a pocos metros de el. Con la fuerza que le quedaba se unió a los hermanos para detener a Onaga al ser un enemigo en común.

Una alianza improvisada producto de la desesperación. El poder combinado de los 3 ahora si podía hacerle frente al monstruo de 3 metros quien al verse superado mostro un guantelete que tenia puesto en su mano izquierda con 6 piedras brillando en este, estos eran los kamidogus de cada Reino.

Con el guantelete logro rechazar el poder de los 3, pero ni aun así ellos cedieron ante el poder y volvieron a atacarlo con sus ráfagas de poder.

Raiden empezó a darse cuenta de que incluso su fuerza combinada. No era suficiente para derrotar al Rey Dragon y comenzó a cargar un ataque kamikaze.

Cuando ya estaba a no mas de un metro de ellos Onaga, el dios del trueno estaba listo para sacrificarse, pero justo en el momento en que iba a explotar, Onaga chasqueo los dedos destruyendo todo el palacio.

El sacrificio de Raiden fue en vano. La explosión tuvo poco efecto sobre el Rey Dragón quien repelió la explosión con el poder de los kamidogus.

Ahora mismo, el monstruo se quitaba los escombros de encima y teniendo en mano lo que vino a buscar el amuleto.

Ahora Onaga tiene lo que necesita para formar la realidad a su antojo y enfrentarse al emperador Shang Tsung sin temer a ser derrotado por este.

Un idiota le concedió todo este poder, ahora las cosas se complican más para traer la paz. El idiota de Kung Lao al creer que estaba haciendo un bien mayor trajo de vuelta al Rey Dragon quien nació de un simple engaño.

Los días oscuros continuara…

¿El fin?