Shot basado en el capítulo cuando todos en contra de la voluntad de Hipo se van un día de vacaciones.
POV NARRADOR
-Recuerden porque estamos haciendo esto- decía el líder a los chicos que pedían a gritos unas vacaciones. Debido al regreso de Viggo y la obsesión de Hipo por proteger la orilla, habían trabajado como locos tanto jinetes como dragones y necesitaban un tiempo fuera.
-Aaaa porque tú lo dijiste- dijo sarcástico Patán
-No porque Viggo esta halla afuera y cuando se dé cuenta de que no puede usar el Ojo del Dragón sin la llave va a venir a buscarla... no dejaré la Orilla Del Dragón sin vigilar de nuevo- repuso el líder negándose por completo a la idea. Todos se quedaron en silencio decepcionados.
-Y ¿sí o no lo de las vacaciones?- rompió con el silencio Brutilda, Hipo solo puso los ojos en blanco y les ordenó seguir con el trabajo.
El día pasó pronto y todos se desplegaron a descansar un poco, Hipo por su parte continuaba trabajando en su mapa, debido al reciente momento del Azote de Odín, necesitaba más que nunca distraerse en algo que no fuera Astrid, estaba confundido, ella le había dicho que lo amaba, pero también tenía fiebre y prácticamente estaba agonizando ¿y si era un producto de eso?, por momentos quería arriesgarse, mandar todo al diablo y decirle de una vez todo, salir de dudas de una vez por todas, pero por momentos, pensaba en las consecuencias de eso. Su mente era un desastre, así que prefería concentrarse en otra cosa.
Los gemelos por su parte se habían congregado con Patán y Patapez discutiendo sobre la manera de convencer a Hipo, ellos aun querían y necesitaban un descanso, pero su líder una vez que se aferraba a una idea era un tipo duro de convencer, excepto para una persona...
-Oh Aaastrid- le dijo Brutacio casi en forma de canto mientras todos entraban a la arena que la chica estaba limpiando
-La respuesta es no- dijo la chica sin quitar su atención de sus deberes
-Ni siquiera nos has escuchado- se quejó la hermana
-Viniendo de ustedes, la respuesta es NO- replicó Astrid
-Astrid- le hablo Patapez –sé que estás de acuerdo que nuestros dragones y nosotros necesitamos un tiempo libre- Astrid suspiro profundo
-Lo sé... pero Hipo es... bueno, Hipo- le respondió Astrid mientras paraba de trabajar, ella también estaba agotada
-Exacto... no es un tipo fácil de convencer- le respondió Patán –peeeeeeero hay una persona que quizá lo logre- le decía mientras le guiñaba un ojo
-Esperen, ¿ustedes esperan que YO lo convenza?- dijo burlonamente Astrid –si no lo logramos entre todos ¿Qué les hace pensar que yo sola podría?...-
-Bueno porque eres Astrid... y él es Hipo- dijo con tono obvio Brutilda, Astrid inmediatamente se sonrojó
-¿Y qué... que con que... bueno ya saben?- preguntó nerviosa la chica
-Pues que el solo te escucha a ti cuando se pone en modo Princesa de la base lejana- dijo en el mismo tono obvio Patán
-Astrid...- le dijo Patapez alejándola de los otros tres –lo que ellos dicen es cierto, si hay una persona que puede convencerlo, la única de hecho, eres tu... tengo un buen plan para eso, pero sé que sin ti, él ni siquiera me escuchará-
-Patapez yo...- dijo Astrid mientras se encogía de hombros, vio los ojos de súplica de Patapez y el resto y suspiro profundo –bien,... no perdemos nada con intentarlo-
-Solo que se ponga de malas y nos dé más trabajo... pero fuera de eso, nada- dijo despreocupada Brutilda.
-Agg- se quejó Astrid subiendo a Tormenta seguida por Patapez y Albóndiga.
POV HIPO
-Con que trabajando en tu mapa ¿eh?- me sacó de mis pensamientos la voz de Astrid, cuando alce la mirada pude verla acompañada por Patapez
-¿Necesitas ayuda?- se ofreció este, algo están tramando
-Ah no gracias solo estoy...-
-¿Estás seguro?- me interrumpió Astrid -por qué sabes, Patapez es realmente bueno con los mapas- mmmm algo se trae entre manos, la conozco, la conozco bastante bien.
-Ok bien ya díganlo no vinieron hasta aquí porque amaran la cartografía- les dije con los ojos en blanco, se miraron entre ellos y Astrid comenzó a caminar hacia mi
-OBJECIÓN- me dijo con el ceño fruncido y los brazos cruzados
-Creemos que todos necesitamos descansar, los dragones están realmente enfadados por trabajar de mas- se quejó Patapez
-Chicos pensé que ya lo habíamos hablado- les respondí con los ojos en blanco
-Solo escúchanos- me dijo en tono de puchero, de repente sentí las manos de Astrid acomodándose en mis hombros, aunque me gustaba, simplemente sentirla cerca en estos momentos me desestabilizaba
-Como sabes hemos hecho hierro de Gronckle- me decía Patapez -demasiado, mientras tanto nos acabamos la dotación de arenisca de la orilla, y como sabes, sin arenisca no hay hierro de Gronckle-
-Hay una isla cercana con una gran cantidad de arenisca- continuaba Astrid mientras movía sus manos deliciosamente sobre mis hombros, ¿lo hacía a propósito? -también esta desierta tranquila y sería un lugar genial para relajarnos de este trabajo-
-Realmente no tengo elección en esto ¿verdad?- le pregunté girando mi cabeza para mirarla, ¿Quién tiene elección a los caprichos de esos ojos azules? -¿Dónde está la isla exactamente?-
Astrid me dio una sonrisa triunfante y después señalo la isla, no era muy lejana, ya la habíamos sobrevolado algunas veces, segura de los cazadores. Podría servir.
POV NARRADOR
Después de pedir, no de muy buena gana, a Estoico que cuidara la Orilla con Bocón, y que Brutacio dejara encargada a su querida Gallina, los chicos al fin fueron a sus "vacaciones".
Había un cómodo lago en el que todos los jinetes y dragones, excepto Chimuelo que algo no le gustaba respecto a ese lago, pero el resto disfrutó, jugó en el agua, nadaron y se divirtieron como no lo habían hecho desde hacía mucho tiempo.
-Bien chicos, ya sacaron todo de su sistema- dijo después de un rato el encaprichado líder -ahora es hora de la otra diversión... el trabajo- todos los jinetes pusieron los ojos en blanco. Tanto Patapez y Astrid que estaban sentados en la orilla, como los gemelos y Patán que aún estaban en el agua.
-No lo tomes enseri E- decía Patán recargado en Colmillo, mientras disfrutaba la brisa que la cascada le regalaba.
-Desestrésate Hipo- le recomendó Brutacio.
-Esas rocas no se van a ir a ningún lado- decía sin interés Brutilda que estaba sobre la cabeza de su dragón en la misma situación que los otros. Astrid se levantó y camino hacia Hipo.
-Aaaa ¿tú también?- dijo Hipo al verla acercarse a el -no Astrid me matas- ella le sonrío
-Hipo te apoyamos al cien por ciento- le dijo poniendo una mano sobre su hombro y haciéndolo mirarla -pero no puedes esperar que sean como tú, son tus soldados, y un buen soldado trabajara hasta que sus manos estén lastimadas y hasta que sus espaldas estén a punto de romperse... pero de pronto necesitan tiempo para reagruparse olvidarse que son soldados y ser solo personas- Hipo se quedó un segundo en silencio, ella estaba en lo correcto.
-Tienes razón- dijo resignado -los he presionado demasiado... se lo merecen- Astrid le regaló una sonría y estiro su mano
-Ven- lo invito a tomar su mano –tú también necesitas un descanso- Hipo dudó un segundo, no quería complicar más las cosas, pero al final la tomó.
-Ey soldaditos del amor... ¿a dónde?- preguntó Brutacio cuando los vio caminar hacia el bosque lejos de la pandilla. Astrid e Hipo solo lo miraron con ojos asesinos y lo ignoraron para seguir caminando, ninguno de los dos siquiera se molestó en soltar la mano del otro.
-Y ¿A dónde me lleva señorita?... ya le dije que no soy un chico fácil- se burló nerviosamente Hipo
-Honestamente, no tengo idea- dijo sin interés Astrid mientras seguía caminando
-Oh eso suena como un plan bien definido- decía con sarcasmo Hipo
-Soy de la clase que planea sobre la marcha- le dijo burlonamente Astrid
-Bien jugado Hofferson- le respondió al recordar que eso mismo le dijo a ella cuando fueron a buscar al lobo –Pero yo tengo un plan mejor- le dijo dirigiéndola a Chimuelo quien siendo el único dragón que no estaba jugando los había seguido, montó en el dragón y ofreció su mano a la chica para que subiera
-Sabes que puedo subir sola- le dijo aceptándola con los ojos en blanco
-Agg a veces eres tan molesta- le dijo en el mismo tono Hipo –ey- se quejó cuando Astrid le dio un golpe en forma de zape –sostente M'Lady- Entonces Chimuelo despegó a una velocidad decente, no tan rápido pero si lo suficiente para que aquellos dos fanáticos de la adrenalina se divirtieran.
Durante un rato estuvieron volando, sin decir nada, solo volando y disfrutando lo que el excelente clima y la compañía uno del otro les brindaba. Hipo le dio una palmada a su dragón y este aterrizó en una isla cercana.
-En mi obsesión Viggo encontré este sitio- le explicaba Hipo a Astrid mientras está admiraba el lugar, los arboles incluso parecían tener un color distinto, eran más altos de lo normal y filtraban la luz en hermosos rayos bien definidos de sol, pequeñas flores amarillas hacían juego con el verde pasto, la única vista que los arboles daban era hacia la punta del acantilado, después de ahí, un hermoso mar turquesa se divisaba
-Es perfecto... ¿Crees que los chicos nos extrañen?- preguntó Astrid sentándose sobre la orilla del acantilado disfrutando la vista
-Creo que para este momento... ni siquiera nos recuerdan- le respondió divertido mientras se sentaba a su lado. Astrid enseguida lo miro riendo -¿Qué?- le preguntó
-Nada, es bueno verte relajado- le respondió la chica aun conservando una mirada feliz –¿Te puedo hacer una pregunta?-
-Solo si tú me respondes una después- le contestó el chico, ella lo miró con incredulidad pero acepto el trato.
-Bien... ¿Por qué te angustia tanto Viggo?... es decir, lo entiendo buscara la llave, pero...-
-Astrid se metió contigo- la interrumpió el chico entendiendo la pregunta –y lamento decirte esto... pero si necesito levantar un muro para protegerte lo voy a hacer... As, no tuvo ningún escrúpulo, te infecto de muerte y después incluso cuando te podía salvar, estuvo dispuesto a matar a tu única oportunidad, todo por probar un punto-
-Hipo pudo ser cualquiera-
-Pero fuiste tú...- le respondió el chico encogiéndose de hombros y mirando al suelo
-Hipo mírame- le pidió la chica, el levanto la vista y se cruzó con la de ella –estoy aquí, estoy viva... y es gracias a ti, yo no tengo miedo de Viggo, ni un poco y ¿sabes por qué?-
-¿Por qué eres Astrid Hofferson?- le respondió el chico mientras ella soltaba una sincera sonrisa y negaba con la cabeza
-No tengo miedo de Viggo... porque te tengo a ti- Hipo de repente sintió un golpe a su costado que lo hizo moverse un poco más cerca de Astrid, era Chimuelo que lo miraba con una sonrisa melosa, Astrid solo se rió un poco sonrojada por la cercanía -¿Cuál era tu pregunta?-
-As... del tiempo que estuviste enferma ¿Qué recuerdas?- Astrid lo miró sorprendida ¿acaso había algo importante que había olvidado?
-Nada, solo recuerdo sentirte, tu voz pidiéndome que no me rindiera... tengo algunos flashes de Patapez viendo mi rasguño, Patán incluso llegando y subirme a Tormenta, a ti cambiando trapos de mi frente, pero no puedo recordar más ¿Hipo hay algo que tengo que recordar?-
-No- negó con una voz baja –creo que deberíamos regresar-
