OS 22. Juego peligroso (Part I)

Shot basado en el capítulo en el que Heather llega a la Orilla de nuevo

POV ASTRID

-¿Estás muy seguro que la única manera de contagiarse es si la enfermedad pasa por el torrente sanguíneo?-

-Por supuesto, la enfermedad solo sobrevive cuando entre en...-

-Bésame...Te amo-

-Yo también-

Abrí los ojos de golpe, de nuevo ese sueño, ha sido tan recurrente que prácticamente ya conozco los diálogos, casa sensación, cada movimiento, cada palabra son exactamente las mismas, entonces cuando Hipo termina esa última oración tengo que despertar, el problema de despertar, es que ya no puedo volver a dormir.

Me levanté, me puse mi cotidiana ropa, trence mi cabello, ajuste mi cinta y salí a volar un rato con Tormenta, aunque no podemos volar tan lejano, aun nos podemos dar ciertos permisos.

Cuando regresé la Orilla aún estaba en calma, lo normal es que si alguien se levanta temprano sería el responsable de preparar el desayuno, pero al parecer tengo prohibida la cocina, y después del pescado salado de Brutacio... el también.

A falta de hacer algo mejor decidí realinear y arreglar la ballesta que vaya que fue útil durante el ataque de los cazadores.

-Buenos días M'Lady- me interrumpió una voz después de un buen rato

-Buenos días- lo salude sentándome en el techo para parar un poco ¿Cuánto tiempo trabajé?

-¿Necesitas ayuda?- me decía desde el suelo recargado sobre Chimuelo

-Por supuesto que no- me negué

-¿Y compañía?-

-Mmmm ¿Cómo podría negarme a eso?- le decía sarcástica el dejo escapar una sonrisa, de aquellas que tanto amaba

-No puedes... soy irresistible- me respondió arrogante...¿no me digas?, pensé para mí

-¿En qué momento cambiaron a mi Chico Dragón por Patán?- mierda Astrid me auto castigué

-Ya no deberías permitirme juntarme con el- me respondió, no lo notó gracias a Thor, sonreí y me levante a continuar con mi trabajo, podía sentir su mirada sobre mí y para ser honesta me gustaba, era un poco intimidante pero lo disfrutaba –Anda As, déjame ayudarte-

-¿Sabes algo sobre alineación balística múltiple?- le pregunté volteándolo a ver

-Definitivamente no-

-Ahí tienes tu respuesta, además ¿no deberías estar haciendo algo?- lo molesté

-Si lo hago, te hago compañía- me respondió sarcástico yo no pude evitar sonrojarme un poco

-Debe ser un trabajo duro- le contesté en el mismo tono

-El más difícil de mi vida- me respondió siguiéndome el juego –además este suele ser mi horario para pelear con Patán o regañar a los gemelos... pero desde que desperté están haciendo, créelo o no, vigilancia-

-¿Vigilancia?... ¿por su voluntad?...- le pregunté realmente sorprendida

-¿Puedes creerlo?-

-Ni un poco- le respondí mientras bajaba al suelo -¿Un almuerzo?- lo invité

-Siempre y cuando sea yo el que cocine- yo solo puse los ojos en blanco. Cuando nos disponíamos a ir a almorzar, vimos a los gemelos y Patán saltar del domo y correr hacia la cabaña de Patapez

Después de ver que aquello fue más bien una intromisión a la cabaña de Patapez, descubrimos que este de hecho se estaba comunicando en secreto con Heather, después de un consenso general, decidimos invitarla de regreso a la Orilla, y su respuesta, para mi gusto, fue positiva, le he extrañado tanto.

-Sabes pudiste haber venido con nosotros desde el principio, pero desapareciste... no supimos lo que paso- le dije mientras la ayudaba a instalarse en mi cabaña

-Y me siento terrible por eso, pero sabía que iban a insistir en que me quedara, y a veces tienes que estar sola para reflexionar- me contestó deshaciéndose de sus únicas bolsas, siendo una chica que vive viajando, pocas pertenencias lleva consigo

-En las cartas que le escribiste a Patapez parece que estas lidiando con cosas- le comenté preocupada mientras me sentaba en la cama cruzándome de piernas esperando que me contara por lo que estaba pasando

-¿Las leíste?- me preguntó apenada

-Todos estábamos preocupados por ti, queríamos saber que estaba pasando- le confesé

-Es extraño- me respondió sentándose a mi lado -todo el tiempo con Dagur hicimos nuestra parte y no me detuve a pensar en el hecho de que en realidad es mi hermano-

-Tal vez no debas pensar en eso-

-Claro que si Astrid ¿Qué tal si tengo la locura Berserker dentro de mí? ¿Qué tal si muy en el fondo soy igual a él?- me respondió alterada

-Heather no, entiende que tú no eres como Dagur- le respondí lo más calma posible -mira si lo fueras te habríamos arrojado a un volcán hace mucho tiempo- bromee con ella

-Oye hablemos de algo menos deprimente ¿Cómo va lo de Hipo?- no... Ya vamos a comenzar

-¿Qué... qué tiene?- le pregunté nerviosa

-Astrid, la vida es muy corta, tienes que expresar tus sentimientos deja de perder el tiempo, los dos son perfectos el uno para el otro- me respondió, momento de cambiar el tema

-Yo podría decir lo mismo sobre cierto amigo por correspondencia, ustedes dos sí que dejaron agotados a los terrores terribles-

-No tengo idea de que estas hablando- me dijo con los ojos al cielo fingiendo inocencia

POV HEATHER

¿Cuándo entenderá Astrid que cambiar de tema no funciona en mí?, pero por hoy, la dejare ganar, si quiero que este par de idiotas dejen de perder su tiempo tengo que redoblar esfuerzos, y eso implica, atormentar también a Hipo.

¿Por qué estoy tan interesada en que al fin revelen sus sentimientos?, porque tanto a Astrid como a Hipo les debo tanto, y pienso que si de alguna manera puedo pagarlo, es ayudándoles a dar ese paso, que es ridículamente difícil para ambos darlo. Además, vamos, son una pareja perfecta, hechos el uno al otro por designio de los dioses, prácticamente estoy cumpliendo una misión divina.

Cuando al fin terminamos de ayudar a los nadders en su migración y decidí quedarme un tiempo indefinido en la Orilla supe que sería un buen momento para comenzar mi plan.

-¿Hipo?- llamé en la forja donde minutos antes lo había visto trabajar

-¿Heather?- preguntó sorprendido cuando me vio

-¿Puedo hablar contigo?- pregunté, el asintió y me permitió entrar, me senté en una silla y el me miraba curioso mientras se recargaba en su escritorio

-¿Está todo bien?-

-¿Cuándo vas a dejar de ser un idiota y decirle a Astrid lo que sientes?- le dije sin preocupación mientras lo veía empalidecer

-¿Ddddidi disculpa?- dijo nervioso mientras se tallaba el cuello

-Hipo por favor- le respondí con los ojos en blanco –yo juraba que esta vez sí, cuando los viera de nuevo ya serian una maldita pareja... oye amigo me estoy hartando-

-Heather, As y yo... somos amigos, solamente eso- yo solo golpee mi frente con la mano, es que de verdad ni los dioses pueden ayudarlos

-Oye, eres mi amigo y eres amigo de Brutilda, y créeme a ninguna de nosotros nos miras pero ni de cerca parecido a como la miras a ella, vamos tío, prácticamente la mirada se te ilumina cuando ella llega- le decía mientras lo miraba sonrojarse –créeme cuando te digo esto, solamente ustedes se lo creen-

-Heather... no sé qué decirte, ella y yo... solo somos amigos-

-Estás perdiendo un tiempo muy valioso Hipo- le dije saliendo, creo que no llegaremos a mucho, por ahora –por qué en lugar de estar aquí tratando de convencerme, podrías estar con ella... los creí más listos, pero en fin, te esperamos para cenar- le dije para salir de la habitación. Tengo que hacer un mejor plan.

Agg por favor ¿Cómo es que no se dan cuenta?, me preguntaba mientras lo veía cenar, prácticamente actúan como una pareja recién casada...pero de ideas yo no paramos.

-¿Qué les parece un juego?- pregunté al aire mientras todos cenábamos –verdad o reto- les propuse, pero tanto como Astrid como Hipo enseguida se levantaron de su lugar

-No no no, yo estoy MUY afuera de ese juego, muchas gracias- dijo Astrid caminando hacia atrás

-Yo en realidad estoy muy cansado- respondió Hipo en la misma situación –buenas noches- dijo saliendo al mismo tiempo que Astrid... par de cobardes, pero jugarían ese juego conmigo, sí o sí.

POV NARRADOR

-Con que huyendo de Heather ¿eh?- preguntó Astrid mientras ambos caminaban hacia sus cabañas, estando tan cercanas prácticamente se acompañaban en el camino

-Yo dije que estaba muy cansado, la que huyó descaradamente fuiste tú- replicó el chico

-Si bueno, ese juego puede ser bastante peligroso con Heather- Hipo se detuvo y detuvo el andar de Astrid ¿Acaso Heather también hablo con ella?

-¿Por qué lo dices?-

-¿Decir que?... lo de Heather...buuueno- decía Astrid tratando de pensar algún pretexto, no le diría que Heather sospechaba de sus sentimientos hacia el -ya sabes, tiene ideas locas-

-Sí, ideas muy locas- respondió el chico mientras comenzaba a caminar de nuevo

-¿Tu por qué huiste?- le preguntó la chica mientras el ojiverde de tallaba el cuello de nuevo, no le diría que por que Heather sospecha de sus sentimientos hacia ella.

-No me encanta ese juego- le respondió rápidamente

-Te comprendo... ¿entonces no estás cansado?- preguntó pícaramente la chica

-¿Qué propones pequeña?- Astrid lo miró con complicidad, él la tradujo instantáneamente, ambos salieron corriendo a sus dragones, para después jugar una y otra vez carreras con obstáculos, el juego favorito de ambos.

Heather y Patapez los miraron pasar mientras salían de la casa club

-Son absurdos- dijo Heather con una sonrisa

-Solo están asustados- le respondió Patapez

-Tanto como para estar dispuestos a pasar el resto de su vida separados-

-Es que están muy muy muy asustados- replicó el vikingo

-Supongo que necesitan un empujón- le dijo segura Heather

-Creo que necesitan más que eso-