Continuación de Mía
POV HIPO
Mi cabeza... Thor, me quejé para mí, abrí los ojos, bueno esto no es mi cabaña ¿Dónde diablos estoy?
-Está despierto- dijo un vikingo enorme, me costó un segundo reconocerlo, era el mismo que vimos en el pueblo y su amigo de a lado era con el que se susurraba –Deprisa Berteld noquéalo de nuevo-
-Yo no haría eso si fuera tu- lo detuve –mis amigos llegaran en cualquier momento, con sus dragones, y créanme no los quieren ver enojados- les advertí
-Es un farol- dijo el tipo, cuando iba a contestar pude escuchar pasos arriba, llegaron. Los vikingos subieron rápidamente, y comencé a escuchar una batalla mientras yo me concentraba en desatar mis nudos. Cuando corrí al encuentro, resultaron no ser las personas que yo esperaba ver
-Salvaje- dije al verlo, el antiguo compinche de Dagur, ahora al parecer, un nuevo caza fortunas. –no quieres hacer esto- le pedí, pero de repente sentí como me levantaba y aventaba hacia un barco diferente
-Créeme, por primera vez en mi vida, se exactamente lo que quiero-
POV ASTRID
-¿Por qué no me dijo lo de la recompensa?- dijo Estoico en el aire mientras nos dirigíamos a volar al norte en dirección a la isla de Viggo, el lugar más obvio en el que se pudieron llevar a Hipo
-Es Hipo, a veces su orgullo es más grande que su cerebro- le respondí, Thor debimos decírselo
-Ahí ¡- grito Heather, vimos un barco abandonado en medio del mar, en seguida aterrizamos, sin rastros de nadie en la cubierta. Heather y yo bajamos a la parte interna, nada, todo el barco estaba vacío. Cuando llegamos Estoico tenía entre sus manos a un vikingo, cuando lo mire con atención pude notar que era el mismo que miraba atentamente a Hipo anoche.
El rápidamente confeso que lo habían tomado pero que alguien más se lo llevó. Suspiramos profundo y montamos a nuestros dragones, no teníamos tiempo que perder.
POV HIPO
-Escúchame Salvaje, si oro es lo que quieres, Berk tiene más de lo que te puedes imaginar- traté de negociar con el –Estoico te dará el doble de lo que Viggo te ofrece-
-Jah, todos sabemos que Berk no tiene más oro chico listo- me dijo Salvaje, ahora sabemos que los chismes corren rápido en este archipiélago –Ahora cállate si no quie...- se detuvo al instante para después caer inconsciente al suelo revelando una silueta que en verdad agradecí ver
-Mala supo de la recompensa y me envió a rescatarte- me dijo Throk mientras me desataba la cuerdas que me aprisionaban –por aquí- pero cuando íbamos de camino a su barco un hombre encapuchado salió de la nada y comenzó a pelear con el
-¿Hay alguien que no esté tras de mí?- me quejé, pero justo cuando iba a ayudar a Throk un dardo me dejo inconsciente y pude ver que también le disparó a mi compañero de batalla. Maldita sea.
POV ASTRID
Cuando aterrizamos en el segundo barco encontramos a dos personas semi inconscientes. Dos personas muy conocidas, Salvaje y Throk, pero sin señas de Hipo.
-Un vikingo enmascarado me sorprendió, debe tener a Hipo Haddock- dijo Throk mientras se recuperaba
-¿Dejaste que cualquiera te venciera Throk?- le reclamaba Patán -me decepcionas-
Salvaje por su parte se rehusaba a hablar, no importaba cuanto Estoico le gritara y Chimuelo le gruñera... mi turno.
Caminé hacia él y quité del espacio a Estoico, no es que no confiara en sus habilidades, pero en este momento, no tenía tiempo, estaba asustada y de malas, me hinque frente a Salvaje, tomé la daga de mi bota y se la enterré sin remordimientos en la pierna
-¿Donde esta Hipo?- le dije tranquilamente mientras él se quejaba del dolor
-No lo sé- se quejó, mala respuesta, regresé mi daga un poco más alto en su pierna
-¿Dónde está Hipo?- reitere mi pregunta más exaltada, cuando el negó con la cabeza mi daga se enterró un poco más arriba –¿DONDE ESTA HIPO?- silencio y justo cuando me disponía a enterrarla de nuevo el habló
-Basta por favor ¡... Va a la isla Sleinter, Viggo está esperando ahí con el oro- dijo rendido, me levante victoriosa, no es mi método favorito de interrogatorio, pero funciona -Es su culpa que lo atraparan no la mía- ¿enserio dijo eso?, me regresé con mi hacha dispuesta a sacar mi frustración con el cuándo Chimuelo se posó frente a mí y se me quedo viendo con una mirada preocupada y triste
-Tienes razón- le dije a Chimuelo mientras lo acariciaba, el dragón tenía razón, tenía otras prioridades por ahora -Ya sabemos a dónde ir- les ordené a los jinetes y salimos volando directamente a la isla Sleinter
POV NARRADOR
Astrid estaba en su mundo, concentrada en encontrar a Hipo adelantada a cualquiera.
-Más violenta de lo normal- dijo Estoico, que incluso para el aquella escena había sido demasiado
-Su hijo es más necesario para Astrid de lo que piensa- le explico Heather –es el único que logra tranquilizarla cuando está asustada-
-¿Asustada?-
-De perderlo supongo- explicó Heather -¿Cuándo se darán cuenta que están enamorados?-
-Ellos ya lo saben, pero están demasiado asustados para admitirlo- dijo sonriente el jefe, desde que Hipo era un niño no muy favorecido con los dotes vikingos, se había hecho a la idea que quizá nunca se casaría, mucho menos con alguien como la gran sobrina de Finn Hofferson, conforme los años pasaron, él ha sido el primero en admirar y añorar esa pareja, veía en su hijo al Estoico del pasado, tan enamorado y entregado por su difunta Valka, aunque debía admitir que su hijo estaba yendo extremadamente lento, lo cierto era que todo lo que podía ver en Astrid e Hipo era un amor que crecía junto con ellos.
-Llegamos- anunció la líder, después de identificar a Hipo y vencer a algunos Cazadores se dieron cuenta que quien estaba ahí para recoger a Hipo era Ryker, el encapuchado al verse rodeado desapareció, y Chimuelo rápidamente dejo desarmado al hermano de Viggo y lo puso a merced de su boca amenazándolo con una bola de plasma pero Estoico lo detuvo rápidamente para el levantarlo del suelo, Hipo admiraba desde el suelo el evento debido a que en algún momento de la pelea perdió su prótesis
-Quiero que le entregues un mensaje a Viggo, si ofrece una recompensa por uno de nosotros nos tendrá a todos- le dijo para después darle un puñetazo que lo lanzó por el aire y finalmente en el suelo
-Hipoo¡- gritó Astrid bajando de Tormenta para después correr tirarse al suelo y abrazar a Hipo quien en seguida correspondió al abrazo y escondió la cabeza de su rubia en el hueco de su cuello
-¿Me extrañaste M'Lady?- le dijo mientras acariciaba su cabello, Chimuelo se acercó a él y con su mano libre comenzó a acariciar la barbilla de su dragón -Es bueno verte también amigo- ahí estaba Hipo, aunque no era el escenario indicado, en ese momento tenía todo lo que necesitaba, a la mujer que amaba y a su mejor amigo a su lado, para él era suficiente para sentirse en paz. Chimuelo comenzó a molestar a Astrid mientras lamia a Hipo buscando más atención del chico del lado en el que estaba Astrid
-Mío- se quejó Astrid empujando el rostro del Furia Nocturna, cuando Chimuelo escuchó lo que quería escuchar se quedó contento de su lado del Vikingo
Estoico miraba contento la escena, si hace años antes de que todo comenzara alguien le hubiera dicho que su hijo estaría abrazando al dragón más temido por generaciones que en realidad era un cachorro con forma de Dragón y a la vikinga con problemas de furia que solo era capaz de mostrar su lado tierno cuando estaba con su hijo, definitivamente de habría reído de esa persona, sin embargo, ahí estaba.
-Vámonos a casa-
Después de volver a casa los invitados se iban alegres de su visita a Berk, los Berkianos, entre ellos Bocón ni siquiera se enteraron lo que paso debido a la resaca de la noche anterior.
-Eres un hombre afortunado- dijo Aren despidiéndose de Hipo, este solo asintió en forma de despedida, si él pensaba que Astrid era su novia o no, era problema de él.
Ese viaje les dejo un par de lecciones a ambos, una que la próxima en que Hipo tenga un precio por su cabeza debería decírselo a su padre, y dos, es que les gustara o no, lo admitieran o no, ambos se pertenecían el uno al otro.
