Era un nuevo día en Cocoyasi y ya había problemas, en la oficina del nuevo jefe había llegado el doctor Nako. Estaba muy agitado y despertó al Johny, quien se había quedado dormido por trabajar hasta tarde.
"¡Jefe! ¡Vienen bandidos de montaña!"
"¡¿Bandidos de montaña?!" Preguntó Johny para más para sí mismo que para el doctor. Se suponía que el negocio de los bandidos había sido extinto por los piratas. "¿Cuántos son? ¿Dónde están?"
"Deben ser unos veinte. Están acampando cerca de la ciudad, podrían venir en cualquier momento, ¿qué hacemos?"
"¡Reúne a los pescadores y a todos los voluntarios! Si tenemos suerte no vendrán aquí, pero no podemos bajar la guardia."
Nako salió y Johny se quedó solo en su oficina, estaba un poco asustado por la situación, pero también emocionado por hacer algo diferente a su rutina de ayer. Están en el East Blue, esos bandidos no podían ser tan peligrosos ¿no?
Cuando Genzo finalmente llegó a la villa, tras haber perdido el rumbo en un descuido, estaba exaltado. Era la mañana del día siguiente, ¿dónde estaban todos? Hay muchos barcos anclados en la costa y alrededores, pero la villa adyacente está casi vacía. No tardó mucho en descartar la villa, pues había una gran ciudad más adelante. Es cierto que hay montañas y un amplio bosque en su camino, pero no había llegado hasta donde estaba solo para rendirse.
Tras una larga caminata por el bosque y las montañas, Nami y el resto de la ex-tripulación (con excepción de los novios, que habían desaparecido) llegaban a la ciudad del reino de Goa. El proceso fue cansado, pero agradable. Ella recordó aquellas veces en las que desembarcaban en una nueva isla y exploraban en grupos, muchas veces se metían en problemas y eran derrotados, pero luego volvían más fuertes que nunca y ganaban. Ahora que el mundo había cambiado tanto, memorias como esa solo serían eso, memorias. Era un poco triste, pero también una razón para apreciarlas aún más.
En una gran capilla en la plaza principal se celebraba la ceremonia, había cabezas por doquier afuera y dentro del lugar esperando el inicio de todo. Guardianas de Amazon Lily resguardaban la entrada y se aseguraban de que nadie entre. Nami estaba acostumbrada a las fiestas con una multitud de desconocidos, pero en esta ocasión estaba un poco nerviosa ante el gentío que veía a lo lejos. "¿Pero por qué estoy nerviosa? Quien se casa no soy yo." Pensó; por alguna razón sentía que en un día tan importante algo podría salir mal, muy mal.
"Es raro ver a tanta gente para algo que no sea la ejecución de un pirata o el festival de un loco malvado, ¿no creen?" Preguntó Ussop alegre.
"Algunos dicen que estar casado es peor que ser ejecutado." Respondió Zoro indiferente.
"Es un día muy importante para dos personas muy importantes. Si, digamos, alguien fuera a morir hoy, la historia lo recordaría como una pequeña tragedia en medio de una fiesta." Respondió Robin sonriente.
"Y si quien tuviera que morir hoy fuera uno de los novios, el nivel de tragedia y romance sería increíble." Añadió Brook sin alguna expresión en particular.
"Solo preguntaba…" Dijo Ussop tras un suspiro, sus tres compañeros ahora charlaban animadamente sobre la muerte.
Nami alcanzó a darle una palmada en la espalda, transmitiendo el mensaje al chico. "Deja a los raros ser raros."
"¿Y cómo entraremos entre ese SUPER gentío?" Preguntó Franky señalando a la multitud de cabezas.
"Hancock-san dijo que mostremos una invitación y las guardianas nos abrirán el paso." Respondió Jinbe. Chopper se detuvo en sus pasos, con una expresión de shock y miedo.
"¡Perdí mi invitación!" Anunció el reno. Estaba a punto de echarse a llorar.
"Está bien Chopper, si entramos juntos no habrá problema." Nami lo consoló.
Llegaron con las guardianas, los guiaron a la gran puerta y lograron abrirla sin que entre algún indeseado. Pidieron al grupo que hagan una fila y que cada uno muestre una invitación. Chopper, Nami y Zoro iban últimos, cuando llegó el turno del reno se le prohibió entrar porque "Sin entrada no hay pase".
"¿Cómo que él no puede entrar?" Preguntó la navegante.
"Sin entrada no hay pase." Respondió con firmeza la guardiana de antes.
"Verá, mi amigo perdió su entrada, pero viene con nosotros y también es uno de los amigos de Luffy, ¿no pueden dejarlo pasar?" Nami trató de convencerla.
"Sin entrada no hay pase." Respondió la misma guardiana.
"Agh." Nami ahora odiaba esa frase. Estaba enojada, pero hizo su mejor esfuerzo en aparentar lo contrario y tratar de convencer a la guardiana una vez más. "Él es Tony Tony Chopper, fue doctor de la tripulación, ¿no tienen una lista de nombres o algo así? Tienen que hacer una excepción por él, por favor."
"Sin entrada no hay pase." La misma guardiana de antes repetía sus instrucciones por tercera vez.
Nami no aguantó y se lanzó contra la guardiana, pero Chopper se transformó rápidamente y la sujetó contra su voluntad.
"¡Nami, detente!" Suplicó Chopper mientras Nami trataba de zafarse para arremeter contra la guardiana.
"¡La voy a matar! ¡La voy a matar y pasaremos!" Anunciaba la furiosa navegante.
"Sin entrada no hay pase." Respondió la guardiana una cuarta vez, todavía firme.
"¡Agh!"
"Oi…" Zoro habló, dirigiéndose a la guardiana. "Yo tampoco tengo una entrada, pero necesitamos que nos deje pasar."
"Sin entrada no hay-" La guardiana se detuvo al ver con quien hablaba. "¿Usted… usted es Roronoa Zoro?" Los tres invitados se sorprendieron mientras la guardiana miraba con interés a Zoro. El espadachín afirmó con la cabeza. "Puede pasar."
La guardiana hizo una reverencia con la que había permitido pasar a los invitados anteriores. Zoro estaba extrañado, pero creyó que ahora podían pasar y así lo hizo. Pero cuando Nami y Chopper lo siguieron, el camino volvió a ser bloqueado.
"¡Oye! ¡Déjanos pasar!" Gritó Nami a la guardiana.
"Sin entrada no hay pase."
"¡¿Por qué lo dejaste pasar a él?!"
"Luffy-san nos indicó que Roronoa Zoro es un caso especial porque no tiene sentido de la orientación. Ahora váyanse que sin entrada no hay pase." Una vez más, Chopper sujetó a Nami contra su voluntad. Zoro solo observó a los dos ex-piratas, un poco avergonzado.
Robin presenciaba la situación divertida cerca de ellos, tras pensar que estaban sufriendo demasiado, decidió ayudar. Ella utilizó su poder para florecer un camino de brazos que le permitieron pasar su propia invitación desde el suelo de la gran sala donde estaba, pasando por la pared y una ventana, al exterior rodeado de personas. Logró llevar la invitación hasta los pies de Chopper, con otro brazo llamó su atención, entrego su invitación y desapareció. Segundos más tarde, Chopper y Nami finalmente entraban.
"¿Por qué tardaron tanto?" Preguntó Ussop cuando el grupo los alcanzó en una fila de bancas.
Nariz larga recibió un buen golpe por parte de Nami. Esta vez fue Chopper quien le dio una palmada en la espalda, consolándolo mientras pasaba el dolor.
La ceremonia transcurría sin mayor problema. Zoro se durmió poco después de sentarse, Franky lloró desde que apareció la novia, Chopper y Nami no dejaban de mirar con ilusión la ceremonia y Brook aprovechaba para contarle cada chiste que se le ocurría a Ussop.
Cuando el novio apareció con una gran sonrisa, contagió a todos de la misma. Luffy se veía raro en un traje ajustado pero tampoco le quedaba mal. Más tarde él comentaría que el traje le causaba comezón pero lo usaba porque fue la misma Hancock quien lo eligió para él.
La ceremonia estaba cerca de su fin, solo faltaba el clásico "Acepto" de parte de los novios. Nami suspiró de alivio, parece que este día no tendría problemas después de todo, o al menos no para los novios. Escuchó al cura decir la frase "Si hay alguien que se oponga a este matrimonio, que hable ahora o calle para siempre". Nami no pensó ni por un momento que alguien se atrevería a hablar, y así parecía ser, hasta que se escuchó el chirrido de una puerta. Todos voltearon a ver la entrada, donde las guardianas habían dejado su puesto para ver la ceremonia. Un hombre muy mayor de edad que nadie reconoció había entrado, probablemente no trató de hacer ruido, pero la vieja puerta lo había delatado con un chirrido.
Hancock miraba con odio al viejo que se atrevió a interrumpir el día más importante de su vida, pero uso todas sus fuerzas para contenerse y no correr a patear al viejo, convertirlo en piedra y destruirlo. A Luffy no le gustaría eso.
"E-Esto… por favor, no me hagan caso, s-solo quería ver la ceremonia." Respondió Genzo atemorizado. Dos guardianas venían en camino a por él para sacarlo a la fuerza. Genzo se apresuró en mirar a todos lados, buscando a una dama en vestido blanco. Solo alcanzó a verla por un instante, antes de que las guardianas lo echaran. Era una mujer hermosa, alta, y con una mirada asesina. No necesitaba ver más, esa mujer desprendía un fuerte carácter que podría igualar al de su pareja, Genzo les dio su bendición en un pensamiento.
Cuando Genzo estaba fuera de la iglesia, incapaz de volver a entrar por el retorno de las guardianas a sus posiciones, pensó en lo afortunado que era el Rey de los Piratas. Cansado, fue a buscar una posada donde pasar el día, ya podría colarse al banquete más tarde.
