OS 31. Gemeinterrupcion

POV NARRADOR

-Hipoooo- gritó Astrid mientras entraba a su cabaña sin tocar y subía a su cuarto, como siempre, Hipo estaba quebrándose la cabeza planeando estrategias contra Viggo para convencer a su padre que estaba listo para atacarlo –deja todo lo que estás haciendo y ve esto- le dijo emocionada poniendo sobre el escritorio del chico un complejo mapa

-¿Qué es esto?- le preguntó mientras examinaba el mapa

-Las rutas de Viggo...- Hipo la miró con curiosidad –escucha, los mercaderes utilizan rutas especificas debido a la facilidad de navegar los mares ¿no es así?-

-Por supuesto- le respondió Hipo girando su cabeza para verla a ella ahora

-Bueno, los Cazadores no son diferentes, con cargas valiosas y pesadas como dragones no pueden usar rutas más peligrosas en negociaciones o misiones normales, comencé a relacionar las rutas que ya conocemos junto con las de los mercaderes y descubrí un patrón- dijo la chica señalando la ruta en azul –los Cazadores nunca viajan contra viento, por ende todo esto queda descartado como una posible ubicación, si sacamos de las posibilidades los lugares en donde estarían muy expuestos para el mercado negro y los sitios en donde no hay islas...-

-Solo quedan 5 posibles puestos de embarque- entendió Hipo

-5 posibilidades de emboscar a Viggo- dijo emocionada Astrid

-Astrid esto es... ¿pero cómo?- dijo Hipo mientras se levantaba de la silla

-Tengo mis talentos- respondió engreída Astrid

-Desconocía el de la cartografía- le contestó mientras se recargaba en el escritorio y se cruzaba de brazos –contéstame algo... ¿hay algo en lo que no seas buena?- Astrid sonrió sonrojada

-Que no te engañen chico dragón... dicen que soy un ente lleno de defectos- le respondió mientras se sentaba en su cama con las piernas cruzadas

-Supongo que los defectos son relativos al observador- la ojiazul se sonrojó un poco más

-¿Debería preguntar la opinión del observador actual?- ahora fue Hipo quien se sonrojo, ¿qué le diría? "Nada, solamente eres perfecta"

-Bueno, es una dama con tendencias suicidas y con la habilidad de sacarme de mis casillas-

-Espera... a mí no me engañas estás hablando de Brutilda- se burló Astrid

-Oh ella definitivamente me saca de mis casillas... aunque de manera diferente-

-¿A si?- preguntó Astrid mordiéndose el labio inferior

-Aja...- le respondió mientras se acercaba a ella –a ella normalmente la quiero matar- le dijo mientras se inclinaba un poco para estar a su altura tomaba su mejilla y la hacía mirarlo

-¿Y a mí?- lo retó mientras se acercaba y alejaba rápidamente de sus labios, pero Hipo no planeaba contestarle con palabras, y rápidamente fundió sus labios con los de ella, Astrid estaba esperando ese beso, lo disfrutaba tanto como los anteriores, con todo lo que había pasado últimamente, cuando él le llamó mía, la manera en que la besaba, en que la tocaba, la complicidad que había en sus caricias, ya no podría resistir mucho más, el pequeño juego de besos robados se le estaba saliendo de las manos, sus murallas estaba totalmente destruidas y comenzó a creer que Hipo en verdad quería algo más con ella.

Astrid comenzó a dejarse caer lentamente sobre la cama mientras Hipo seguía su camino, cuando el cuerpo de la chica quedó totalmente acorralado por la cama y el cuerpo de Hipo, este comenzó a abandonar su cintura y su mano rebelde comenzó a recorrer todo su costado incluidos los muslos de la chica. Astrid estaba encantada por sus caricias, cada vez que Hipo se permitía conocer una nueva zona del cuerpo de la rubia Astrid conocía nuevas sensaciones y una nueva forma de placer.

Hipo estaba en el mismo nivel, estaba enamorado de cada centímetro de esa chica, sus manos suaves aferrándose a su cabello pidiéndole que no se separara de ella y jugando de repente con su cuello lo dejaban al borde de la locura. La manera en que lo besaba, el momento en que le dijo que lo amaba, todo lo que habían pasado últimamente, le hacía pensar que quizá, tenía una oportunidad con Astrid Hofferson, y supo que solo podría averiguarlo de una manera.

-Astrid- le dijo separándose un poco y mirándola a los ojos –necesitamos hablar- de repente escuchó como la puerta de su cabaña se abría de golpe

-HIPO LEVANTATE ES UNA EMERGENCIA- escuchó la voz de Brutilda

-Quédate aquí- le pidió el jinete, esta noche hablaría con ella sí o si

-HIPO ¡- insistió una molesta Brutilda

-¿Qué? ¿Qué pasa? ¿Cazadores?- dijo bajando rápidamente

-Aaaaa noooooo- dijo llorando Brutacio mientras se hincaba frente a él y le mostraba su maza

-Agg sabes que regresaré allá arriba- dijo con los ojos en blanco, tenía otras prioridades en ese momento

-Por favor eres el único que puede arreglarla, no puedo vivir sin mi Massie- lo detuvo Brutacio al borde de la histeria

-Agg ¿ves con lo que tengo que lidiar?- dijo Tilda con los ojos en blanco cansada de su hermano

-Brutacio, no voy a reparar tu maza en medio de la noche, la forja no está encendida, Albóndiga está dormida, y estoy muy ocupado- le dijo tratando de que se fuera y regresar a la conversación pendiente

-Hipo no lo entiendes, no puedo esperar... no puedo vivir sin Massie, me complementa, mírala rota, sola- insistía Brutacio mientras Hipo se tallaba la frente y Astrid quien estaba escuchando todo se tiraba en la cama y cubría su rostro con la almohada tratando de no bajar y matar a Brutacio -necesita cuidados de emergencia AHORA MISMO, espera ¿no sería genial si hubiera un lugar así al que pudieras ir de día o de noche y que te brindara el mejor servicio médico disponible?-

-Tss olvídalo morirías en la fila de espera- le respondió la hermana con tono obvio

-Cierto- admitió Brutacio -Hipo ¿Qué dices? ¿Salvaras a mi Massie?-

-Brutacio sabes que... si es tan urgente ve a Berk, Bocón estará feliz de repararla- le dijo en un muy desesperado intento de deshacerse del chico

-Espera ¿ir hasta Berk?- se quejó Brutacio

-¿Qué tal los mercados del norte?- dijo la hermana proponiendo un plan diferente

-Es una gran idea hermana- contestó de repente alegre el vikingo

-Están mucho más cerca- señaló Brutilda

-Y también son más peligrosos no van a ir a los mercados del norte, están repletos de cazadores de dragones ¿me oyeron?- les ordenó el jinete mientras subía de regreso -ahora adiós- los gemelos por su parte en cuanto Hipo se fue tomaron vuelo a la dirección obvia, los mercados del norte

-Hola- dijo tímido el chico cuando regresó a su habitación

-Así que Massie- le respondió Astrid en el mismo tono, después del momento anterior, retomar las riendas de la conversación era difícil, pero ambos querían hacerlo de una buena vez.

-Massie- replicó Hipo para después sentarse al borde de la cama y dar paso a un muy incómodo silencio

-Hipo- lo rompió al fin Astrid después de un rato –yo...- decía tratando de articular inteligentemente sus palabras

-HADDOCK- se escuchó de la nada a Patán abriendo la puerta de golpe y subió sin ningún reparo a la habitación –Astrid- la saludó –¿Astrid?- pregunto inmediatamente -¿Qué haces a mitad de la noche aquí?-

-¿Qué quieres Patán?- le respondió la chica frustrada por las interrupciones

-Tengo reclamos Hipo, reclamos- se quejó Patán

-Adelante haz una nota y déjala en el buzón de quejas- le respondió sarcástico el chico

-Tu y yo sabemos que ese sistema de quejas no funcionó- le respondió no entendiendo la parte sarcástica

-Patán ¿Qué quieres?- le dijo Hipo con los ojos en blanco

-¿Por qué los gemelos pueden volar a estas horas si la orden fue clara... no vuelos nocturnos mientras pase lo de Viggo?... siempre prensé que tu favorita era Astrid y ahora resulta que los gemelos también tienen privilegios-

-Los gemelos fueron a Berk a reparar su maza-

-¿Berk? Enserio, porque cuando yo los vi volar iban al norte... idiotas van en la dirección contraria y a menos que la tierra sea redonda ellos nunca llegaran a Berk-

-¿Al norte?- preguntó Hipo

-Sep- dijo despreocupado Patán, Astrid e Hipo se levantaron inmediatamente

-Harán que los maten- dijo el alterado líder al darse cuenta que los chicos fueron al mercado del norte, justo a donde les pidió que no fueran. Después de todo, su plática si tendrá que esperar.

Después de descubrir que los gemelos de hecho habían terminado en medio de una operación secreta de Viggo y sus cazadores, los jinetes apenas pudieron rescatarlos a tiempo, casi mueren ahogados y para salvarlos Brutacio tuvo que sacrificar a su preciada arma.

Después de darle un homenaje digno a Massie en una pila de agua con un barco en miniatura, todos los jinetes se desplegaron a cumplir con sus obligaciones.

-Astrid- detuvo su muñeca, aun incluso en ese momento quería intentarlo

-Se lo que vas a decir nuestra gemintuicion casi logra que mataran al equipo- los interrumpió Brutacio

-Entre otras cosas- le dijo de mal humor Hipo, recordando que para comenzar interrumpieron una de las conversaciones más importantes de su vida, dos veces

-Pero de no haber seguido nuestra gemintuicion nunca habríamos descubierto ESTO¡- dijo emocionado mientras desenrollaba unos planos de un barco, al no recibir respuesta ni de Hipo ni de Astrid, lo guardo de nuevo y volvió a desenrollarlo –ESTO¡- trato de nuevo -son los planos de algo grande- Hipo entonces los miro con atención

-¿Qué estará tramando Viggo?- dijo Astrid mirando los planos, era de un barco seguramente, pero poco sentido tenía

-Sea lo que sea, no creo que sea para cazar dragones- dijo intrigado el chico

-Deberíamos analizarlos- dijo Astrid dando por terminados los intentos de tener una conversación, lo que fuera que planeara Viggo, por el momento parecía tener prioridad.