POV ASTRID
Oscuridad, fue todo lo que había en mi mirar cuando abrí los ojos, sentí cerca de mi cuello una respiración rítmica y entonces me di cuenta que unos brazos me sujetaban, sabía quién era, podía reconocer incluso su ritmo cardiaco, no quería despertarlo, pero mis movimientos en este momento no eran los más hábiles. Mis brazos dolían un poco y no importaba cuando me concentrara no podía ver nada.
-Buenos días pequeña- su voz llamó mi atención –al fin despiertas-
-No quise despertarte- le dije estirando mi mano buscando su rostro, pude sentir como él la tomaba y la guiaba el
-Ya estaba despierto- dijo besando la palma de mi mano –¿lista para levantarte?-
-¿Dónde están los otros?- le pregunté, no tenía idea de lo que había a mi alrededor
-Han venido a verte en repetidas ocasiones... ahora mismo, supongo ya están reparando lo que la tormenta causo-
-Tormenta ¡- le dije levantándome de pronto, mi dragona
-Al fin bella durmiente- escuché la voz de Patán entrar
-Astrid ¿Cómo estás?- sonó la voz enseguida de Patapez
-Ciega, gracias por preguntar- le dije mostrando la ironía de eso –los dragones, tenemos que ir a buscarlos-
-Ellos estarán bien- dijo Hipo mientras lo sentía que se levantaba –ahora necesitas almorzar algo-
Mientras estábamos almorzando pude sentir un rostro posarse justo enfrente de mi
-Muy bien- pude reconocer la voz de Brutacio -Prueba de lado ciego Thorton numero uno ¿Quién está parado frente a ti?-
-Agg Brutacio sé que eres tu- le dije en tono obvio
-LO LOGRO ¡ ESCUCHEN YA ESTA BIEN- dijo gritando casi en tono de festejo, Thor dame paciencia
-Chicos no podemos preocuparnos por mí- les dije -tenemos que encontrar a nuestros dragones que aún están ahí afuera en alguna parte y obviamente están asustados o ya habrían vuelto-
-Chicos tienen razón- pude escuchar a Hipo hablar -tenemos que reunirlos antes de que llegue la siguiente tormenta- no por favor ¿otra tormenta?
-Chimuelo y yo buscaremos a Tormenta, no te preocupes- lo sentí tomando mis hombros
-¿Qué ¿me vas a dejar aquí?- me quejé, no quería ser una inútil -no no lo creo yo voy contigo- le informé
-Lo siento no es una opción-
-Escucha ciega soy mucho más eficiente que muchos jinetes que seguiré sin nombrar y que ven perfectamente- me quejé
-¿Nos está viendo?- escuché a Brutacio preguntar
-No puede ver, así que no- la voz de Tilda se hizo presente
-Astrid no hay forma de que vueles en tu condición- me dijo Hipo ¿enserio?, yo me cruce de brazos y levante una ceja -así que lo siento, como líder di mi última palabra-
POV HIPO
-Recuérdame no dar mi última palabra de nuevo- le dije a Chimuelo mientras estábamos en el aire
-Aun puedo oírte Hipo, pero de acuerdo- se burló victoriosa Astrid, no puede ver, pero eso no le quita en nada la capacidad de salirse con la suya cuando quiere, bravo Hipo. Cuando un árbol más alto que el resto se hizo presente Chimuelo hizo un movimiento brusco para evitarlo y pude sentir a Astrid alejarse de mí, enseguida la sujete para evitar que se cayera
-Wo wo wo ... ok tienes que sujetarte con fuerza- le recordé, no estaba en condiciones de volar imprudentemente
-Lo siento- se disculpó mientras la sentía sostenerse con un poco de más fuerza a mi cintura
-No te disculpes... lo cierto es que me alegra que estés aquí- le confesé pude sentirla acomodarse en mi espalda mientras me abrazaba, su rostro se escondió en mi cuello y me permitió escuchar su respiración, después de todo lo que habíamos pasado ya poco me importaba ocultarle cuanto la necesitaba, dejé una mano dirigiendo a Chimuelo y mi otra mano se entrelazó con una de las suyas. Sin hablar más volamos hasta la mitad de la isla donde Astrid solía entrenar, si Tormenta tenía un lugar favorito, era definitivamente este
-Tormenta ven a aquí nena- gritaba Astrid
-Estoy pensando que con lo nerviosos que son los dragones probablemente quisieron alejarse lo más posible de la tormenta así que si seguimos la corriente hacia la playa- le explicaba al ver que Tormenta no llegaba
-No, conozco a mi dragón Hipo se preocupa más por mí que por ella misma, lo que significa que tratara de regresar a la orilla corriente arriba- justo cuando iba a replicar, escuchamos un ruido que puso en alerta a Chimuelo, pero cuando notamos que de hecho era la silueta de un Nadder azul pudimos tranquilizarnos, Tormenta estaba ya con nosotros.
-Bien, volvamos a la orilla- le dije mientras trataba de guiarla a Chimuelo
-Hipo iré con Tormenta- me respondió cuando sintió la montura de Chimuelo
-No creo que sea una buena idea que vueles sola en tu condición-
-Hipo...- me decía alejándose de golpe de mi –puedo hacerlo, escucha volaré lento y tu estarás a mi lado-
-No lo sé Astrid- le confesé, no era buena idea, casi se cae volando conmigo, sola y sin ver, no lo creo
-Hipo basta... puedo hac...- refunfuño cuando la vi tropezar con una roca trate de sostenerla, para evitar que se golpeara sostuve su cabeza con mi mano evitando que esta llegara al suelo, y terminamos obviamente en el suelo con mi cuerpo sobre el de ella
-¿Eeee estas bien?- le pregunté al notar la posición en la que estábamos, pero como me era costumbre, no me quería mover
-Estoy bien...- en contra de la lógica, quería besarla, me incline hacia ella un poco, casi esperando su aprobación, sabía que no me veía pero que si podía sentirme, cuando ella cerró los ojos supe que podía hacerlo
-¿Oíste eso?- me preguntó girando la cabeza de repente y abriendo bastante los ojos, casi tratando de concentrase
-¿Qué cosa?- pregunté, yo no había escuchado absolutamente nada, me levante inmediatamente y la levante también, Astrid solo acachaba su cabeza, estaba atenta...
-Hipo detrás de ti ¡- gritó de repente cuando giré el Triple Ataque apareció de la nada, tomé a Astrid y la lance a Tormenta quien se la llevó en el momento a un grupo de rocas
-Ok Astrid hay una formación de rocas 10 pasos a tu izquierda escóndete ahí, estarás a salvo- le instruí
-¿Esconderme? No voy a esconderme-
-No va a esconderse en que estaba pensado es Astrid- me quejé, ciega sigue siento tan imprudente y necia como de costumbre, pude verla tratando de subir a Tormenta, pero en seguida se negó, la dragona rápidamente se dio cuenta que algo estaba mal y no le permitió entrar a la batalla. Contrario a eso la lanzó suavemente un poco más cerca del montículo de piedras y vino enseguida conmigo. Astrid comenzó a caminar al azar y el Triple ataque la puso en su mira, rápidamente tomé a Chimuelo y volamos por ella, pero la cola del dragón nos alcanzó y nos aventó al suelo violentamente, Chimuelo hizo un capullo protegiendo a Astrid mientras yo caía un poco más cerca –Amigo- le dije señalando una roca enorme el enseguida llevo a Astrid ahí y volvió conmigo -QUÉDATE AHÍ- le ordené una última vez
-No es justo Hipo eso no es justo- se quejó -Tormenta ven-
-Tormenta está bien está conmigo- le informe deteniendo a la dragona -necesitamos su ayuda y no puedo enfrentarme a esta cosa si me estoy preocupando por ti-
-Agg bien me esconderé, exactamente lo que un jinete de dragón experimentado debe hacer en tiempos de crisis- la escuché quejarse.
Movimientos combinados entre las certeras espinas de Tormenta y los poderosos ataques de Chimuelo hicieron al triple ataque retroceder y desaparecer.
-Ok vamos a montarlos y regresar a la orilla- le dije a Astrid cuando regrese por ella, pero apenas trate de levantarla ella sola lo hizo, cabizbaja y callada, lejos de la explosiva chica que había dejado antes del enfrentamiento, a tientas trato de montar a ¿Chimuelo? -am no As ese es Chimuelo ¿no querías ir en Tormenta?-
-Creo que dejó en claro que no quiere que la monte- decía con la voz quebrada, me dolía tanto verla así
-Astrid... te estaba protegiendo no te quería en esa pelea es muy lindo si lo piensas- trate de reconfortarla mientras caminaba hacia ella
-Agg... me cuesta mucho trabajo encontrar algo lindo en todo esto- se quejó mientras se alejaba de nuevo de mí, pero no esta vez, sostuve su brazo y la hice detenerse
-Escucha, obviamente ni siquiera puedo imaginar lo que esto debe ser para ti... eres bueno... eres Astrid, eres fuerte eres invencible...-
-Jah, ya no más- me interrumpió volteándose hacia mí -¿Qué tal si así acaba Hipo? ¿Qué tal si el resto de mi vida es así? ¿Qué pasará?-
-Lidiaremos con eso- le contesté inmediatamente -el que no veas no te hace inservible-
-Es exactamente como me siento- me dijo mientras sus ojos se cristalizaban, ya no más, ya no puedo callarlo.
-Astrid tu y yo... hemos pasado de todo juntos ¿no crees que podamos manejarlo?- le dije mientras mi mano recorría su brazo hasta llegar a la suya y entrelazar sus dedos con los míos, sostuve su mentón con la otra, aunque ella no pudiera verme, yo quería mirarla a los ojos -Astrid, me tienes a mi sin importar nada, lo que sea que signifique lo que TÚ quieras que signifique, estoy contigo... escúchame y grábatelo bien, siempre será Hipo y Astrid siempre y ahora si me permites, enserio necesito besarte- y aunque mi intención era besarla primero, sentí su mano jalarme hacia ella.
Ya se lo dije, estaría con ella, implicara lo que implicara, ella lo decidiría, si me permitía ser su pareja, si quería conservarme solo como amigo, si quería seguir en este juego en donde no sabemos que somos, ya no me importaba, lo único que sabía es que la amaba, más de lo que jamás pude imaginarlo, y estaré para ella, viendo o no viendo, estaré para ella.
