OS 38. Luna Llena

POV NARRADOR

-Aaaaag- se quejó histérico Estoico mientras sin control trataba de enterrar su hacha por toda la armería, Bocón solo ponía los ojos en blanco

-Te dije que no funcionaría- le repetía aburrido tras el ataque de furia del jefe

-¿Pero que más se tiene que hacer?- decía con las manos al aire

-Por décima vez en este día... dejar que el tiempo haga su trabajo- le respondía el herrero mientras comenzaba a levantar las cosas

-No no no... Tenemos que pensar mejor- Estoico ahora no solo estaba decidido a ayudar a su hijo si no que se negaba a perder la apuesta que hizo con su viejo amigo unas semanas atrás, le quedaban 2 fases lunares antes de que el ciclo terminara y perdiera la apuesta con Bocón.

-Ya se... dejar de meterte en la vida sentimental de tu hijo-

-Vaya plan tan absurdo...- Bocón solo puso los ojos en blanco –necesito refuerzos- dijo emocionado

-Espera Estoico... ¿Qué?-

-Empaca tus cosas Bocón, nos vamos- le dijo golpeando su espalda y saliendo de ahí.

POV HIPO

-Si dirigimos al Equipo Auxiliar a las bases de los ejes, fácilmente podríamos acabar con el centro y llegar a Viggo- repasaba el plan en mi cabaña con Astrid, resultó que la intromisión de Patapez tres noches atrás, fue bastante positiva, descubrimos que en realidad, si trabajamos mejor de noche.

-Puedo entrar fácilmente por aquí, Viggo es listo y tendrá al menos un escuadrón protegiendo el Ojo- me decía mi rubia, la desventaja de trabajar a media noche, es que no puedo dejar de mirarla, ¿pero cómo alguien podría no hacerlo?, mas con su tentadora manía de morder la madera del carboncillo cada que se concentra, recargada en la cabecera y su nueva fascinación por trabajar en camisón.

-Donde hay más soldados...-

-Algo valioso deben estar protegiendo- me interrumpió yo solo negué con la cabeza

-Pero es Viggo de quien hablamos, el no sigue las leyes de la lógica, es demasiado listo para eso- le dije tirándome hacia atrás dejándome caer por completo en la cama y llevando mis manos a mi frente y cerrando mis ojos en modo frustrado – ¿cómo puedes estar un paso delante de un tipo como Viggo?-

-No lo sé, el listo aquí eres tu- se burló Astrid –Hipo, puedes hacerlo... solo debes confiar un poco más un tu astucia y no tanto en la de él... amor si él está arriesgando tanto para jugar contigo es porque eres un contrincante digno, y si alguien aquí puede vencerlo... eres tu-

Giré mi rostro hacia ella –ven- le pedí pero ella se negó

-Tenemos trabajo Hipo- la responsable Astrid Hofferson yo solo gire la cabeza y volví a mi pose frustrada de antes, por el momento, me siento tan superado por él –escucha Estoico puede ir por el centro, dejamos a mitad de los auxiliares en el sur y los elite tomamos el norte-

-Viggo lo va a descubrir- le repetía frustrado, un silencio se apoderó de la habitación hasta que sentí un peso sobre mi vientre y unas manos retirando las mías de mi cara

-Escúchame Haddock- me decía en modo autoritario –eres el hombre más listo que conozco, pero si no dejas de creerte superado por Viggo... entonces si lo serás ¿recuerdas cuando me enseñaste a vencer a Patapez en Mazas y Garras?-

-As, no se compa...-

-Estabas equivocado- me interrumpió yo solo la mire con desconcierto –tú me dijiste que si piensas como tu enemigo, aprendes cómo vencerlo... pues eso por el momento, no es cierto... necesito, enserio necesito que dejes de pensar como Viggo Grimborn y pienses como Hipo Haddock-

-¿Cómo lo logras?- le preguntaba mientras mis manos ya comenzaban con su pasatiempo favorito, recorrer el cuerpo de esta perfecta mujer

-¿Qué?-

-Poner las cosas en orden en mi cabeza- ella dejo escapar una trisa traviesa que fue completada con un suave beso

-Solo digo las cosas que tus complejos de no querer ser héroe no te dejan ver- me decía mientras golpeaba con su dedo mi frente –es uno de los defectos que no soporto de ti-

-Oh rompiste mi nube- me quejé dramatizando –creí que era perfecto-

-Oh no amigo estas lleno de defectos- la escuchaba decir mientras sus manos comenzaban a recorrer lentamente desde la línea de mi mandíbula y se detenían a jugar con mi pecho –eres terco, muy necio, tienes tendencias suicidas que me causan jaquecas, crees que todo lo debes hacer solo...-

-Hofferson te estas describiendo- la interrumpí en tono sarcástico mientras mis manos claramente correspondían a su tacto

-Interrumpes a tu novia...- se burló de mi para después dar paso a sus labios para que exploraran mi cuello, no voy a poder cumplir con las leyes de Berk mucho más tiempo –eres extremadamente creativo y bueno, estúpidamente noble e inteligente, jodidamente sexy... espera ¿de que estábamos hablando?- me dijo con una sonrisa pícara... Astrid no me hagas eso, pensaba para mí

-Hablábamos sobre la importancia de dormir ya- le dije bajándola de mi regazo, ella solo respiró frustrada – Papá llegará mañana y seguramente querrá escuchar nuestros adelantos- le decía mientras ponía todos los mapas y hojas en orden y los quitaba de la cama

-Creo que tú y yo debemos terminar- se quejaba Astrid en forma de puchero

-Bueno, pero primero debemos dormir-

POV NARRADOR

-Ya llega, ya llega ya llega ya llega- decía Patapez dando pequeños brincos emocionados

-¿Puedes parar ya cara de Pez?- se quejaba con los ojos en blanco Patán mientras ambos jinetes esperaban en la pista de aterrizaje, cuando un Látigo Afilado y un Gronckle se aparecieron en el horizonte Patapez no pudo evitar dar un grito agudo de emoción.

-El muchacho esta emocionado- dijo riendo Estoico a Bocón quienes habían llegado unas horas antes –se ve que le gusta la chica-

-Estoico no comiences- lo detuvo en seco Bocón

-Tranquilo, tienen poco de conocerse, si en 6 años vemos que no hay dado el paso, ahí intervenimos- decía poniendo sus manos sobre su estómago y meciéndose risueñamente

-¿Cuándo dejaste de ser jefe y te convertiste en casamentero?-

-Ni siquiera sé por qué te traje- dijo Estoico con los ojos en blanco yéndose hacia la pista

-YO TAMPOCO- se quejó con las manos al aire Bocón

-Dagur- le saludó Estoico, aunque para él le era más difícil de confiar en Dagur y tener una relación cordial, si su hijo podía, él lo intentaría

-Estoico- le dijo emocionado corriendo a abrazarlo, Estoico solo se quedó inexpresivo -¿sin rencores gordito?- Estoico solo gruño molesto y lo aparto –supongo que no... HERMANO ¡- dijo al ver llegar a Hipo con los gemelos

-¿Dónde está Astrid?- preguntó Heather al notar que era la única que faltaba

-No lo sé, desde ayer no la veo- dijo seguro Hipo –seguramente está patrullando, ¿pasamos?- les pidió a los visitantes, tenían un plan que discutir, al menos para el ese era el motivo de la visita de todos ellos. Heather y Estoico se dieron una mirada de complicidad.

Estoico había pedido refuerzos, y Heather era su opción lógica, él sabía que la pelinegra estaba empeñada como el de ayudar a Hipo y a Astrid, pero nunca se imaginó que Dagur también estaba en el equipo.

-Hijo ya debió llegar Astrid, ¿no crees que deberías ir a buscarla?- lo incitaba su padre mientras Bocón solo ponía los ojos en blanco

-Claro, pudo pasarle algo- lo apoyaba Heather

-No tiene cinco minutos que llegamos, tranquilos- les respondía Hipo mientras sacaba todos los planos y mapas en los que habían estado trabajando y comenzaba a explicarles.

Con el paso del tiempo, Brutacio definitivamente ya había perdido la atención y molestaba quemándole pequeños mechones de cabello a su hermana quien descaradamente si se durmió. Patán, estaba siendo Patán, solo Patapez y Bocón parecían poner atención, porque las mentes de Estoico, Heather y Dagur estaban enfocadas en otros asuntos.

-Hipo, no crees que Astrid ya se tardó MUUUUUCHO- repetía incansablemente Heather después de unas dos horas después, Hipo llevaba ya rato preocupado, la idea era solo llegar por separado como si ella estuviera en sus actividades y el en las suyas, pero realmente ya se había tardado bastante.

-Para SU tranquilidad, iré a ver qué está pasando- dijo saliendo lo más tranquilo posible mientras subía a Chimuelo y despegaba dejando una Casa Club en silencio.

POV HIPO

-As- la llamaba al entrar a su cabaña después de buscarla en toda la orilla pero nada, me estaba comenzando a preocupar.

Salí de ahí y fui a las costas sur y norte, nada, ¿Qué demonios?, comencé a volar en el sur en dirección al océano, salí muy temprano de su cabaña y en realidad, desde ese momento no la había visto, el plan era que iba a llegar después de mi padre sin embargo, ya tardó bastante, estaba emocionada por hablarles de la estrategia, no entiendo a donde pudo haber ido.

Cuando llegué a los límites lejanos pude ver un navío que navegaba solo, no tenía por qué estar ahí, sin insignias ni colores, aterrice y fui a la parte baja.

-Astrid¡-

POV NARRADOR

En cuanto el chico se fue, el silencio se rompió por completo, y como un grupo de adolescentes los tres interesados comenzaron a hablar.

-¿creen que funcione?- pregunto Estoico

-No tengo muchas más ideas además de esta, así que eso espero- respondió Heather –Dagur todo bien con ella ¿verdad?-

-Por supuesto... después de tratar de matarlos por años, "secuestrar" a Astrid es pan comido-

Bocón solo veía con ojos inquisidores a su amigo –te desconozco amigo, te desconozco-

POV ASTRID

Llegando a la Orilla, estoy muy segura que los voy a matar, ¿Qué se cree Dagur?, después de pelear con él por años, en verdad creyó que no me daría cuenta que era él en Destrozo el que lanzó una flecha en Tormenta, aunque mi error fue confiarme demasiado, terminé con un dardo para dormir en el cuello y después, terminé aquí. Aaaaaag pero en cuanto salga de aquí...

-Astrid¡- me sacó de mis pensamientos una voz que yo conocía muy bien

-¿Alguna vez te preguntaste porque Dagur nunca nos pudo atrapar?- le dije sin la menor sorpresa, por supuesto que lo enviarían a buscarme, ¿en qué momento Estoico el Basto, jefe de la Isla de Berk, uno de los vikingos más temidos y respetado, se convirtió en una adolescente inmadura y se hizo amiguita de la señoritas Dagur y Heather?

-Porque es patético haciendo planes...As ¿no crees que esto se está saliendo de control?- me dijo mientras forzaba la cerradura

-¿Noooo tú crees?- le dije sarcástica –ME SECUESTRARON ¡- me quejé

-Vaya plan, es decir vamos, te han secuestrado cientos de veces ¿Por qué esta vez te salvaría y te declararía mi amor incondicional?- decía burlón

-Ja ja ja- me reía sarcástica mientras la cerradura al fin cedía y comenzó a forzar la de la jaula de Tormenta

-Es de madera... ¿porque Tormenta no simplemente la voló en pedazos?- preguntaba

-Porque quería que vinieras por mí- le respondí sonriente, tratando de ocultar el hecho de que en realidad, no se me ocurrió.

-Estoy convirtiendo a mi Astrid en una pequeña niña consentida... listo ¡- dijo botando la cerradura de Tormenta

-Vámonos de aquí- le dije mientras una mano detuvo mi camino

-O podríamos decir que tardé demasiado en encontrarte- me proponía mientras sentía su voz acercarse más y más a mi oído

-¿Qué? Y perderme una reunión de estrategia de guerra... Hipo no me conoces bien-

-Para mí desgracia... te conozco perfectamente- me respondió resignado mientras salíamos de ahí con nuestros dragones

-¿Qué diremos?- le pregunté cuando ya estábamos en el aire

-Dijiste que querías llevar las cosas al límite... levémoslos al límite entonces- dijo mientras Chimuelo lanzaba una bola de plasma que destruyó la embarcación, yo sonreí con complicidad.

POV NARRADOR

-Astrid- dijo Heather abrazándola en cuanto la vio entrar

-Moría por verte- le correspondió Astrid al abrazo –Jefe, Bocón... Dagur- los saludaba con un gesto

-¿Dónde la encontraste hijo?- le decía sonriente Estoico

-En realidad, ella me encontró- dijo despreocupado Hipo

-Fui a volar un rato y ya saben, se me pasa el tiempo, aproveché para revisar las torres de vigilancia y checar que todo estuviera en orden en los establos- dijo sin más Astrid mientras se dirigía a la mesa -¿continuamos?- los tres asintieron mirándose desconcertados

Después de estudiar la estrategia y ver qué puntos debían corregirse la noche ya se hizo presente esa noche y otras cuatro más los invitados estarían ahí, como era costumbre, Heather durmió en la cabaña con Astrid, Bocón y Estoico en la cabaña de su hijo y Dagur e Hipo en la casa club.

-As...- escuchaba los murmullos de su amiga mientras esta estaba volteada dándole la espalda

-Está dormida- se quejó Astrid

-Muy graciosa- le decía sarcástica Heather -¿Qué paso realmente?- Astrid no pudo evitar dejar escapar una sonrisa triunfante

-¿De qué hablas?- fingía ignorancia

-Sabemos que nunca se te va el tiempo cuando tienes una reunión de guerra- la cuestionaba Heather sin entender nada

-Ok... te lo voy a contar, pero no puedes decirle a nadie- le dijo volteándose a ella y sentándose en la cama, Heather emuló su acción ilusionada por escuchar que su plan había funcionado –un imbécil que no reconocí trato de secuestrarme, bueno lo logró...-

-¿Yyyy?- preguntaba emocionada Heather

-Bueno, el imbécil me llevo a un barco con celdas de madera, así que Tormenta simplemente voló unos barrotes y salí de ahí, no encontré al causante, pero encontré a Hipo en el camino y le conté la otra historia para no angustiarlo-

-Ya- decía decepcionada Heather, en realidad, la historia de Astrid tenía mucho sentido

-No puedes decirle a nadie, en este momento no podemos permitirnos la histeria, supongo que fue un perdedor errante o algo así-

-Si eso debió ser- contestó Heather recostándose de nuevo y volteándose a dormir, mientras Astrid se mordía los labios para no reír.