Capítulo 2: La verdad de la vida es que no hay un después
El maquillaje que cubre el rostro de todos es tan permanente que muchas veces no notamos que dejamos de ser nosotros mismos, que la realidad de nuestra alma no puede ser ocultada eternamente, siendo lo más triste de la vida morir sin saber quién eres.
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En la entrada de aquel palacio celestial se encontraba una joven de otro reino, parecía apresurada para entrar, sin embargo, las guardianas personales de la reina no permitían que nadie entrará al palacio, oponiendo el paso a cualquiera que lo intentará a través de 3 puertas de gran altura, sin embargo, una de las guardianas emerge de las sombras para dejar ver su rostro, dejando en evidencia que es la encargada de proteger la segunda puerta.
- ¿Dónde está ella?, necesito verla, mi Reina me envía aquí para hablar con la soberana de este lugar
- Ya me estaba preguntando cómo habías podido pasar la primera puerta sin problemas- Dijo la guardiana en tono alegre. – No tienes que ser tan formal, hace tanto que no nos visitas, es una alegría verte de nuevo
A lo lejos resonó una voz firme y llena de seguridad, llenando aquel lugar de calidez.
- Con que eres tú- La joven visitante sonríe pícaramente mientras lleva una de sus manos al rostro para ocultar su nerviosismo. - Hace mucho no te veía, has cambiado mucho desde aquella despedida
- Hace siglos de tu visita, sin embargo, no has perdido el brillo y resplandor que te caracteriza
La guardiana salta desde una de las columnas que sostienen la puerta y aterriza justo al frente del visitante, dándole un cálido abrazo de bienvenida
- No esperaba esto, realmente no esperaba que tuviera la oportunidad de volver aquí
- Lo sé, y además sé que vienes a protegerla, ¿no es así? -La guardiana intensifica su abrazo, pues durante mucho tiempo no había podido ver a aquella persona que había hecho de su pasado un recuerdo alegre.
- No te puedo mentir, el corazón me presiona el pecho y veo que la luna está siendo eclipsada. – La joven abraza con más fuerza a la guardiana, dejando caer unas lágrimas llenas de nostalgia, melancolía y ansiedad
- Todos necesitamos la ayuda más que nunca, por favor sigue, ella te está esperando en el salón principal
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Aquella noche de luna llena casi era opacada por la gran cantidad de estrellas que había en el cielo, reflejando en su cúpula como Darien se apresuraba entre las calles de Tokio con una sonrisa en el rostro aún más intensa que la de horas antes.
Serena había alquilado un departamento en los mismos edificios donde Mina ahora vivía, por lo que Darien la dejo plácidamente en su cama y se dispuso a volver a su trabajo, pues su turno empezaba en dos horas.
La vida de las chicas era tan tranquila y cálida, Serena y Rei estudiaban en la misma universidad, por lo que ambas siempre estaban juntas y su amistad se fortalecía día a día, Amy por su parte, se esforzaba en su universidad, ubicada muy cerca del templo Hikawa, por lo que día a día también conversaba con Rei.
Mina constantemente realizaba cursos de modelaje, en donde su esvelto cuerpo destacaba, sin embargo, esto la mantenía ocupada la mayor parte de la semana, en donde la única que estaba pendiente de ella en la noche era Serena, quien en ocasiones se quedaba en su departamento para acompañarla y conversar.
Lita había abierto su floristería cerca de la torre Tokio, por lo que, en ocasiones hablaba con las chicas que pasaban todos los días por ahí, además de que estudiaba en una universidad muy cercana al centro donde Mina trabajaba, por lo que solían almorzar juntas.
La vida se hacia poco a poco más normal, dejando entre ver que cada una tenía un camino que recorrer, a pesar de que en la vida siempre demarcaba un sendero independiente, se reunían cada domingo en la tarde a conversar en alguno de los departamentos de las chicas.
- Que alegría verlas siempre al final de la semana, es tan relajante no pensar en trabajo -Pronunciaba Mina mientras dejaba caer su cabeza en la mesa que acompañaba aquel cuarto de paredes rosas y en donde todas estaban reunidas.
- Más me sorprende haber vuelto al departamento de Serena, que además está muy ordenado, nada más mira esos libros, están perfectamente acomodados
- Tienes razón Amy, parece que Serena aprendió a vivir como una persona
- ¿Qué quieres decir con eso Rei? – Dijo Serena quien traía de la cocina una bandeja con muchos pastelillos de crema
- Nada, solo digo que has crecido y madurado
- Sé que te estas burlando de mí, no es justo, ordené muy bien está mañana para que no se dieran cuenta
Todas rieron, en ese momento Serena se dio cuenta del comentario y se llevo una de sus manos a la cabeza, sonriendo ante aquella ocurrencia
- A propósito chicas, ¿Por qué no invitamos el próximo domingo a Michiru, Haruka, Setsuna y Hotaru?
- Es una excelente idea Lita, hace mucho no sabemos de ellas, aunque, la última vez que las vimos fue en la competición de Haruka, hace como 3 meses -Dijo Amy levantando su mirada y recordando aquel día
Serena se levantó apresuradamente y apoyó sobre la mesa una fotografía, donde se podía ver a Haruka sosteniendo un trofeo, vestida como piloto de carreras, mientras las demás chicas, incluida ella, celebraban su triunfo vestidas elegantemente.
….
- El futuro está cambiando, no sé que ocurre exactamente mi Reina, pero el panorama no se ve favorable
- Gracias por informarme, por favor, vuelve a tu puesto
- Pero mi Reina, todas están protegiendo el reino, a la princesa y a usted, pensé que me había llamado al palacio para apoyarlos ¿por qué no me permite estar a su lado?
- Debes custodiar esa puerta aún a costa de lo que suceda aquí
- Reina, ¿Usted sabe lo que puede suceder si yo no estoy aquí apoyando con mi poder a su protección?
- Entiendo tu preocupación, pero no olvides que tu misión también es muy importante, es por esto que necesito y te suplico conserves tu puesto pase lo que pase
- Perdone mi impertinencia mi Reina, volveré a mi puesto, con permiso su alteza – Dijo la guardiana mientras hacia una reverencia y se apresuraba a salir por la puerta.
La Reina cada vez se inquietaba más ante todo lo sucedido, no entendía bien del todo el porqué necesitaba que la guardiana solitaria estuviera sin importar que sucediera en su puesto, su corazón palpitaba y sentía que el desenlace de este suceso no sería una victoria, habría mucho sacrificio de por medio.
…
- Molly, ¿Por qué decidiste estudiar junto conmigo esta carrera?, la verdad nunca te lo había preguntado, porque sé que en los años de preparatoria tomamos caminos diferentes y no fue hasta que ambas terminamos de estudiar que volvimos a estar en contacto y retomamos nuestra amistad
Ambas estaban caminando hacia sus casas luego de una larga jornada en la universidad, cuando ante aquella pregunta Molly se detuvo y miró hacia el suelo, perdida entre sus pensamientos durante unos segundos, hasta que levando su rostro
- ¿Quieres que te diga la verdad?
- Tu nunca hablas en ese tono, ¿Qué sucede?
Serena extendió su mano para acariciar el hombro de Molly, quien luego de una pausa larga y varios suspiros, decide hablar
- ¿Recuerdas quien es Masato Sanjoin?
El viento empezó a soplar fuerte, haciendo que las hojas del suelo se movieran y dieran un ambiente de soledad y melancolía alrededor de las chicas, reflejando la incomodidad de aquella pregunta.
- Molly, ¿Por qué me preguntas eso ahora? – Serena trataba de fingir una sonrisa de tranquilidad y despreocupación.
- Si sabes perfectamente quien es, ¿verdad?
Serena se quedo sin habla, no entendía que estaba pasando, no tenia claro porqué estaban hablando de esa persona en este momento.
Molly, por su parte, se arrodillo en el suelo, dejando caer la mochila que llevaba con ella, haciendo que sus cabellos ocultaran la tristeza inmensa que emanaba su corazón y se dibujaba en su cara, dejando en la oscuridad sus ojos que reflejaban impotencia y culpabilidad
- Tú sabes tan bien como nosotros quien es él
Ambas chicas giraron su cabeza para buscar quien había pronunciado esas palabras, dejando ver que Darien, quien llevaba puesta su bata de trabajo, se había detenido ante aquella escena ubicada justo al frente de un pequeño parque.
- Lo sabes, lo recuerdas todo, ¿o me equivoco?
- Darien... – Dijo Serena con la mirada triste, dándose cuenta de que su amiga había recordado todo lo que sucedió tiempo atrás – Pero ¿Cómo es posible que lo recuerdes?, ¿Hace cuánto lo recordaste Molly?
- Hace un tiempo Serena, no estoy segura del porqué, pero un día, antes de finalizar el primer año de preparatoria, recordé todo – Dijo la chica con el mayor esfuerzo para no empezar a sollozar, entre cortando su voz.
Darien al ver su estado, se agachó para ayudar a Molly a ponerse de pie, tomándola de las manos y transmitiéndole un sentimiento de seguridad y tranquilidad mientras la chica se levantaba
- ¿Por qué no me dijiste que lo habías recordado todo?
- En ese tiempo estábamos estudiando en preparatorias diferentes, salía con Kelvin y además, te habías alejado mucho y ya no hablábamos como antes
- Debiste decírmelo Molly, no debiste guardar esto por tantos años
- Lo siento, no sabía si realmente era un recuerdo o si era un sueño, porque era tan doloroso, sabía de esa persona, lo había visto morir y para mi era impensable que fuera capaz de olvidarlo
Molly empezó a llorar, sintiendo como en su pecho el corazón se estrujaba y las piernas le temblaban, por lo que Serena se acercó y le dio un fuerte abrazo mientras Darien las observaba
- También sé de tu identidad Serena, sé quien eres, no estoy segura de como pasó, pero sé que eres Sailor Moon
- Cómo es posible todo esto, no puedo creerlo – Serena también empezó a sollozar, entendiendo el sufrimiento tan largo que paso Molly al tener que enfrentar esos recuerdos sola, debido a que, por estar con las chicas, había olvidado sus amistades de la niñez, lastimando profundamente a la que alguna vez fue su mejor amiga.
- No tienes porqué llorar, sé que tú lo has visto -Pronunció Darien mientras le dedicaba una sonrisa a la chica de cabellos castaños
- También sé que tú eres Tuxedo Mask, y sí, lo he visto en la universidad -Dijo Molly separándose de los brazos de Serena e intentando secas las lágrimas de sus ojos
- ¿A que te refieres con eso Darien?, Molly, ¿A quien has visto en la universidad?
- Serena, parece que hay cosas que aún no sabes que hiciste con tu poder la última vez que usaste el cristal de plata
- ¿Te refieres a la batalla contra Sailor Galaxia? - preguntó Serena con una cara llena de dudas a Darien
- ¿Sailor Galaxia?, ¿qué tiene que ver con Neflyte?
- ¿Qué dijiste Molly?
Aquella tarde se revelaría ante la princesa de la luna que sus actos y poderes no solo habían restaurado a todo el planeta en aquella batalla final contra el caos, sino que además, habían avivado recuerdos del pasado que, al parecer, en el corazón de los habitantes de la tierra y muy en sus adentros, se escondía que el pasado, el presente y el futuro tenían una línea de división demasiado delgada.
Notas del autor:
Este capítulo lo dedico a Naru/Molly Osaka y a todas las personas que han perdido un amor.
Hace poco vi un hermoso fan art de ella y Neflye y no pude resistirme a dedicarles un momento en esta historia.
Siento una profunda empatía a estos personajes, porque como ellos, muchos de nosotros nos damos cuenta de si queremos a alguien cuando lo perdemos.
No puedo evitar derramar una lágrima cuando recuerdo la promesa de ir a tomar una malteada de chocolate, porque siento que también todos hemos hecho alguna vez una promesa que, lamentablemente, jamás cumplimos y que nunca hubiéramos imaginado que sería la última vez que le hablaríamos a alguien, siendo el último adiós, no un hasta luego.
Espero lo hayan disfrutado, el siguiente capítulo será mucho más extenso.
MireiLi
