Capítulo 5: Desesperado por tu amor
Escucho tus palabras desde la lejanía, entiendo tus pensamientos y sueños, sintiendo en mis entrañas tu agonía. Por favor, no te rindas, por favor, no te des por vencido, te amo, vuelve a mis brazos, te lo suplico.
Mi clamor eclipsa la luna, trae sombras a mi alrededor. Por favor, escúchame, escucha mi suplica luz de luna, escucha mi llanto luna de enero, por favor, te lo ruego, por favor.
….
- Princesa, ¿cómo se siente?, ¿está bien?
- Estoy bien, solo me encuentro un poco mareada
- Por favor no se exija mucho. – La guardiana de cabello azulado extendió su mano y ayudó a la princesa a ponerse de pie
- Gracias a la fuerza y trabajo en equipo logramos derrotar a los enemigos en esta área - La princesa dirigió una cálida sonrisa de agradecimiento a todas las guardianas que la rodeaban, siendo un total de 5
- Princesa, debemos dirigirnos nuevamente al palacio -Interrumpió aquel hermoso momento una de las guardianas, dando un paso hacia adelante
- Se nota que mi madre te ha pedido que me cuides bien – Dirigió una tierna sonrisa a la quinta guardiana, quien era una de las guardianas directas de la Reina.
- Ella tiene razón, es preciso volver, debemos apresurarnos princesa, por favor, apóyese en mi para que no se esfuerce – Pronuncio la guardiana de falda rojiza
- Te lo agradezco, pero aún tengo fuerza suficiente, así que vamos, todos deben estar esperándonos para descansar y prepararnos para la batalla siguiente
Las cuatro guardianas personales de la princesa se dispusieron a ir primero, seguidamente se encontraba la princesa y la quinta guardiana un poco más atrás, quienes entre ellas se tenían una inmensa confianza nacida desde hacía mucho tiempo.
- ¿Realmente te encuentras bien? -Preguntó la guardiana con insistencia.
- Me conoces más que mis propias guardianas y sabes que realmente estoy muy débil, pero no se lo menciones a ellas, no quiero preocuparlas -La princesa se cubrió los labios con sus dedos, dándole a entender a la guardiana que era un secreto mientras guiñaba uno de sus ojos
- De acuerdo, dirijámonos al palacio y descansemos – Ambas se tomaron de las manos y empezaron a caminar con la mirada fija al horizonte pues, a pesar de estar llenas de escombros en los hombros y tener un poco de sangre seca en los labios; La determinación de su misión ante aquel panorama lleno de oscuridad y ruinas era fuerte y determinante.
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- ¿Que está sucediendo?, me duele un poco la cabeza...
El silencio estaba reinando el lugar, todos habían decidido guardar silencio ante todo lo ocurrido.
Serena, quien había despertado, se encontró a todos mirándose entre ellos en su pequeño cuarto, con una cara de preocupación e inquietud.
Darien, al verla despierta, se apresuró a abrazarla, lanzándose sobre ella, con lágrimas en los ojos y el cuerpo temblando. Su mente se sentía inquieta, quería asegurarse de que todo marchaban bien, convenciéndose así mismo de que no existía nada de qué preocuparse, por lo que con sus manos empezó a revisar a la princesa de la luna, tocando suavemente su rostro y cabeza, sus brazos y manos, dándose cuenta de que ella estaba en perfecto estado.
- No te preocupes mi querido Darien, estoy en perfecto estado
- Me preocupaste mucho Serena, por favor, si te sucede algo, dímelo por favor, estoy aquí para ti -La abrazó con más intensidad, sintiendo en su corazón una necesidad inmensa de protegerla, de asegurarse de que estaba bien, de que no tenía nada que temer
- Pero ¿Qué sucede aquí chicas? – Mientras Darien la abrazaba, Serena recorrió con la mirada toda su habitación, dándose cuenta de que Michiru se encontraba mirándola fijamente, mientras que Haruka sostenía en sus brazos a una chica de cabellos negros, sin embargo, lo que más llamó su atención, fue ver a Mina mirando fijamente el suelo, sentada en el piso y sin moverse mientras Artemis trataba de hacerla entrar en razón.
- Ahora que sabemos que estas bien, debemos irnos, te dejaremos descansar, pero mañana en la tarde volveremos, necesitamos hablar. -Michiru dirigió su mirada a Haruka quien, con Hotaru en sus brazos, inclinó la cabeza y se despidió haciendo un gesto con la mano. Serena extendió su mano, pero ambas voltearon su rostro y se dirigieron a la puerta, dejándola con las palabras en la boca y sin fuerzas para detenerlas aún con la incertidumbre de no saber que estaba sucediendo.
Mina por su parte, despertó de su trance al ser tocada en el hombro por Haruka, quien le dirigió una mirada determinada, dándole a entender que no era el momento de sentirse insegura o preocupada, por lo que Mina se levantó del suelo, sacudió su falda y se dirigió a hablar con Serena
- Mina, ¿Te encuentras bien?, ¿Qué sucede?, no entiendo nada – Serena se aferró a la mano de Darien quien, en silencio, tratada de calmar los latidos de su corazón.
- Yo tampoco entiendo muy bien que sucede, solamente sé que corres un grave peligro – Mina se lanzó a abrazar a Serena mientras las lágrimas en su rostro recorrían sus mejillas
- Sigo sin entender nada, pero gracias por estar aquí Mina -Ambas se abrazaron intensamente, dando paso a una seguridad y confianza mutua que ambas, muy en lo profundo de su corazón, extrañaban sentir y compartir, porque, en el fondo, tanto la princesa de venus como la princesa de la luna no eran tan diferentes.
….
- ¿Qué haremos esta vez Haruka?
- Esto es algo mucho más complicado que un enemigo, por lo visto Michiru, esta vez la princesa nos necesita totalmente a su lado.
- Solo espero que las sailors del sistema solar interno le brinden el apoyo que necesita, ya que por lo visto, se están alejando mucho de la princesa para poder hacer una vida normal
- Si, de eso me doy cuenta, cabeza de bombón pasa las tardes muchas veces en soledad
- Y no debería pasar eso, no cuando sabemos lo frágil que es la princesa
- A veces pienso y llego a la conclusión de que ellas no se dan cuenta de que no pueden vivir como cualquier ser humano, tenemos una misión como sailors y, aunque ahora todo esté en paz, no significa que no debamos estar a su lado e ignorar nuestro destino
Ambas chicas caminaban sigilosamente por las calles de Tokio en dirección a su departamento, teniendo a Hotaru aun inconsciente, sin embargo, mientras caminaban y pasaban los edificios de aquella ciudad, tanto Haruka como Michiru se encontraban muy pensativas y dudosas de la situación, analizando cual sería la prueba de la princesa de la luna en esta ocasión.
En el cielo se podía vislumbrar como la luna, poco a poco, dejaba de estar menguante y recuperaba su forma redonda y blanca.
….
Molly se encontraba mirando por su ventana, sintiendo en el pecho una inquietud profunda, como una molestia que no la dejaba estar tranquila y ocasionaba que no pudiera dormir en las noches.
- Se que hace mucho tiempo que Kelvin y yo dejamos de salir, sin embargo, desde el día que recordé todo no pude corresponder a su cariño, me sentía tan lejos, tan inhumana, tan rota por dentro que, lamentablemente, fue esa la razón por la que nuestra relación estaba destinada a terminarse – Lágrimas empezaron a recorrer por sus mejillas, reflejando el dolor que llegaba a su corazón tras las palabras en voz alta que expresaba. – Pero la verdad es que yo nunca quise lastimarlo, todo este tiempo guarde esos recuerdos para mí, negándome a aceptarlos, tratando de reprimir este vacío y lamento que rondaba en mi mente, haciendo que noche tras noche le rogara a la princesa de la luna desde mi ventana que detuviera este dolor, que por favor vaciara la tristeza de mi corazón, susurrándole al viento las palabras que mi agobiada alma emanaba para que escuchara mi suplica la luna, para que pudiera conceder mi deseo, para que me ayudara a perdonar mi cobardía, a curar mi corazón y poder corresponder al cariño de Kelvin, pero, más temprano que tarde vi que la realidad sería que nunca nadie respondería mi suplica y jamás nadie secaría mis lágrimas.
Molly se sentó en el suelo, apoyo ambas manos y empezó a sollozar al recordar todo, al sentir que nuevamente estaba agobiada y peor que antes, se sentía cansada, se sentía derrotada, pues al ver a Neflyte día tras día sin prestarle atención, la llenó de amargura y de un sentimiento de soledad inmensa que aun a pesar de que las horas y los días pasaban con lentitud, el sufrimiento no se calmaba y hacía que se sintiera un peso que parecía que nunca podría abandonar.
Notas de los autores:
Hemos decidido subir este corto capítulo y dejar en pausa un tiempo esta historia, debido a que debemos considerar uno detalles en nuestras vidas, pero no se desanimen, volveremos muy pronto.
- No sé por qué nos costó tanto escribir este pequeño capítulo, me agobia la idea de escribir el sufrimiento de Molly, a pesar de que no ha sido muy larga la lectura, me he quedado con un vacío enorme. -Liliana
- Pensar en Molly y Neflyte es muy triste, sin embargo, esa no es la parte importante de este capítulo, esperamos traer más emoción a la trama, pues siento que este 5 capítulo ha sido un poco agridulce. -Michael
Esperamos sus comentarios. Gracias por leernos.
Hasta un próximo capítulo.
Liliana y Michael
MireiLi
13/09/20
