Summary: Su padre nunca hablaba de su madre, pero todos siempre dicen que fue la única época en la vida de este en que fue feliz, los años han pasado y Jon es ahora un hombre o al menos le gusta pensar eso, pero el juego de tronos parece querer llevar a sus dos familias a la guerra, cuando llegue el momento que eligiera ser un león o un lobo.

Gracias a todos por sus comentarios, ahora los voy a responder:

Kylie : Gracias, si es un intento de mi parte de escribir una historia romántica, soy muy nuevo en este campo espero que le sigas dando la oportunidad que merece esta historia.

: Jon Y Jaime iran teniendo grandes avances en su relación, Jon es muy apegado a Jaime aunque el contacto entre ambos ha sido poco, Jaime fue castigado por Robert, este es un hombre celoso que humilla a Jaime a servirle como su guardaespaldas, por que lo culpa por la muerte de Lyanna en el lecho de su cama.

Leinad100 : ¿En serio? Me encantaría leer esa historia, te lo agradecería si me mandaras el link, Robert tiene ese poder, ademas es un hombre algo irracional cuando se deja llevar por sus sentimientos de venganza. Claramente Tywin recuperara a su nieto con sus viejos trucos.


Nuestra infancia.

Año 289 d.c

Los problemas de las personas son la diversión de los Dioses, era una frase que su padre solía decir continuamente ante las adversidades de la vida, Lyarra con el pasar de los años se dio cuenta que lamentablemente era cierto; los años han pasado, perdió a su amado esposo, y a su primogénito por culpa de la guerra y su hija murió en su cama intentando sobrevivir a la fiebre después de un complicado parto.

Los años han pasado y para ella, se siente como si hubieran sido mucho más. Ahora sus huesos se cansan fácilmente, su cuerpo no responde como desearía, también está el clima, nunca antes el frio le afectaba tanto pero justo ahora era su peor enemigo.

Aun así, continuaba con la tradición de las antiguas matronas Stark, al igual que su madre, y la madre de esta antes de ella. Era su deber asegurar que las jaurías de Lobos estuvieran en perfecto estado, que su salud fuera estable, que si hubiera algún cambio en el liderato de la manada debiera ser rápidamente informado, muchos en el norte podrían ver esto como una señal de los dioses, sobre que el liderato de la casa Stark podría verse perjudicado en un futuro cercano.

Este debería ser el trabajo de su yerna, pero Catelyn Tully era un pez en todo el sentido de la palabra, sin mencionar que era una sureña que no comprendía el camino de los antiguos Dioses.

Los cachorros de Lobos Huargo han sido entregados a cada nueva generación Stark a través de los siglos. Algunos Stark incluso llegaron a tener varios compañeros a lo largo de su vida, otros lamentablemente solo tuvieron uno, el primer cachorro que se les entrego y ningún otro, pero ningún lobo llego a tener una conexión o sentimiento de unión con ellos.

Esto último no era algo bueno, un Stark que no estuviera unido a la manada podría ser considerado un paria. Por ello, no deseaba dicho futuro para ninguno de sus nietos, era importante para el futuro de su familia, que la nueva generación aprendiera desde una temprana edad las tradiciones de su gente.

El problema, Robb podría ser un Stark en nombre, pero era un sureño en muchos aspectos – Sobre todo en su apariencia – Por otro lado, Jon tenía todo el aspecto norteño, menos claro sus ojos verdes – Herencia de su padre – Suponía ella, pero el apellido era completamente sureño.

Jon era un Lannister, Robb era un Stark, pero ambos parecían ser totalmente lo opuesto a lo que sus nombres indicaban.

Y claro, la última de sus nietas, pero no por ello la menos importante –Arya era su nieta favorita – Pero ella era una Sand, el fruto del amor prohibido de su hijo Ned con Ashara Dayne, no sobraba decir que su presencia producía fuertes conflictos con Catelyn, esa mujer era una vil arpía en su opinión, incapaz de comprender que Arya fue engendrada mucho antes de su matrimonio.

Literalmente Lyarra crio a Arya, desde que tenía dos años de edad, su padre consiguió que su madre aceptara que fuera criada en invernalia durante un tiempo, Catelyn no veía el momento para poder expulsarla, y ella, siempre intentaría retener lo más que pudiera a la niña para que se quedara a su lado.

A pesar de todo lo que pudiera decir sobre sus nietos, justo ahora acá en el bosque de los lobos, estaban los tres reunidos.

Claramente nerviosos, mientras estaban rodeados de una cantidad importante de Lobos Huargo. No hay informes de que un lobo rechazara a un Stark o alguien que llevara su sangre, pero Lyarra sabía que eso era falso, una buena cantidad de Stark habían sido asesinados en el pasado al ser rechazado por los lobos.

Pero eso era algo que el norte no necesitaba saber, tampoco sus nietos. Catelyn claramente se ofendió ante la idea de que su primogénito debería ser llevado para ser presentado ante los lobos.

Si hubiera sido su decisión Lyarra la hubiera golpeado con fuerza, pero su hijo, su amado Ned le explico que era algo necesario e importante, de lo contrario su hijo nunca seria aceptado como heredero ante los ojos de las casas del norte.

"¡No olviden lo que les enseñe!" Les hablo con advertencia, intentando transmitirles apoyo a sus niños pequeños, ellos parecían nerviosos, pero ansiosos.

Como siempre fue Jon quien dio el primer paso, su nieto mayor, el único recuerdo vivo de su amada y preciosa hija Lyanna.

Su niña, no la vio en sus momentos finales, ni siquiera en su matrimonio apresurado. Lo peor de todo fue cuando nunca encontraron a su loba, es como si esta hubiera desaparecido en los bosques de Harrenhal.

Una mala señal de los Dioses, dicen muchos aún.

Jon camino en silencio, con el cuerpo de un cervatillo para ser ofrecido ante el lobo más grande. El alfa un gran lobo negro de ojos dorados, era también el más anciano de los presentes, fue el lobo de su esposo Rickard; le suplico a su esposo que fuera al norte acompañado de su leal protector.

Este se rehusó para no ofender a ese maldito rey loco. Ahora su esposo estaba muerto, al igual que su hijo mayor.

El lobo observo la ofrenda de Jon con interés, Lyarra estaba muy nerviosa por dentro, a pesar de todo Jon solo tenía apariencia del norte, él era el futuro señor de Casterly Rock, era un león, no un lobo, pero incluso hijos distantes si tenían posibilidad de completar la ofrenda y la tradición de su familia, deberían ser partícipes de ello.

Y el lobo observo en silencio, hasta que se levantó de su trono, una gran roca llena de musgo, y no dudo en saltar, se acercó a Jon para olfatearlo, mirarlo y luego termino lamiéndolo.

Lyarra soltó un suspiro de alivio que estaba conteniendo, estaba muy vieja para esto. Rápidamente una pequeña loba de color café se acercó, con un pequeño cachorro, era un lobezno blanco.

Y Jon miro a su abuela, quien rápidamente asintió entusiasmada – Podrás llevar la sangre de los Ándalos, pero tu mi nieto, llevas también la magia de los primeros hombres – Pensó con orgullo.

El siguiente fue el heredero de la casa Stark, quien ofreció un gran Salmón rojo, tal como a Jon, el lobo alfa lo observo, aunque un poco más de tiempo que a su primo, pero fue con orgullo aceptado en la manada.

Se le entrego un cachorro gris humo con ojos amarillos.

Para su gran orgullo, la pequeña Arya no tuvo que esperar demasiado, presento el conejo blanco que traía consigo, y rápidamente fue aceptada sin duda alguna por parte de la manada.

Se le dio un cachorro gris con ojos dorados.

Esta aceptación claramente iba hacer que Catelyn le hirviera la sangre, pero no le importaba, en lo que a ella le respetaba esa mujer podría irse a los malditos siete infiernos.

Ella y esa religión que tanto se empeñaba en enseñarle a su primogénito, como si alguna vez el norte fuera aceptar a un Stark que siguiera a los Siete.

Lyarra respetaba las tradiciones, para ello esto era una parte crucial de quienes eran, y claramente de quienes algún día serán.

Ahora junto a sus tres nietos, les enseñaría la lengua antigua, para que canten con tonalidades que los niños del bosque les enseñaron a los primeros hombres como una forma de orar a los antiguos Dioses.

Y así se quedaron toda la noche, a pesar del sueño, el cansancio y el fuerte frio, solamente calentándose con la fogata y las pieles que traían consigo, pero sobre todo intento enseñarles a ellos tres la importancia de la familia, el deber que tenían entre ellos, para que nunca se traicionaran y hubieran mentiras, siempre deberían ser leales consigo mismos y con los suyos, un Stark protege a su familia y a su gente, aunque dos de ellos nunca llevarían el apellido Stark, su sangre era la de los primeros hombres y nunca deberían olvidarlo.


II


Cuando Ned supo que un cuervo había sido enviado del sur, lo primero que supuso era que se trataba del viejo león, nuevamente deseando que su heredero y nieto fuera enviado al sur a la primera oportunidad.

Personalmente no permitiría que Jon los abandonara, deseaba que el ultimo recuerdo de su hermana se quedara con ellos, pero sabía que esto era imposible, a pesar de las continuas cartas de Tywin, consideraba que el viejo León respetaría el pacto.

Jon se quedaría en Invernalia hasta que cumpliera los diez años, luego de ello con todo su dolor tendría que verlo partir. Aunque hubiera preferido mil veces que su sobrino no estuviera a solas con ese hombre, un hombre sin honor que aceptaba que un bebé fuera arrancado de los brazos de su madre para que su pequeña cabeza fuera golpeada contra las paredes de un castillo.

Ned siempre intentaba enseñarle a Jon todo lo que pudiera, honor, deber y compromiso con los suyos, la importancia de la familia y la manada.

Pero estaba vez no era un mensaje de viejo león. Era un mensaje de la corona, que traía consigo malas palabras.

Alas negras, palabras negras recordaba el viejo proverbio que su maestre le enseño cuando era joven, un simple pupilo en el valle.

Sabiendo que podrían ser noticias poco agradables, termino tomando su abrecartas para romper el sello, y para su gran disgusto leyó el mensaje que este contenía.

Los Greyjoy habían entrado en rebelión abierta, esto era demasiado malo, pero las noticias no terminaron de ser mejores. Toda la flota Lannister fue quemada y destruida, dejando toda la costa occidental desprotegida, esto era grave.

Robert lo ha llamado a las armas, tenía que reunir rápidamente sus estandartes, este ataque sorpresa debía ser castigado con toda contundencia, aun así, le dolía ver que las esperanzas de paz nuevamente eran destruidas por las ambiciones de tontos que creían que la gloria eterna se encontraba en el campo de batalla.

Se levanto de su asiento, miro fijamente a su lobo Huargo, era de un pelaje marrón, ojos amarrillos, aunque no era tan grande como el de su hermano Brandon, seguía siendo realmente significativa su apariencia, este le miró fijamente, como si pudiera entender sus pensamientos.

Su amada esposa nunca estuvo feliz, menos que dicho lobo estuviera en sus salones, pero era una tradición que todo Lord Stark estuviera acompañado de su fiel compañero en todo momento.

"Ven muchacho" Le hablo suavemente y este pareció entenderle, rápidamente, se levantó y su gran tamaño relució en todo el lugar, tan grande como un corcel, pero con la inteligencia superior a muchos hombres, se atrevía a decir.

Abandonaron el salón que solía usar como oficina para recibir todos los cuervos o mensajes enviados a su persona. Como siempre Invernalia no bastaba de sorprenderle, sus muros, sus grandes salones construidos como si fuera para gigantes, sus amplios pasillos.

Si fuera por su decisión escogería nunca abandonar este lugar, era su hogar, sus hermanos fueron al sur y murieron. Brandon a buscar justicia, un acto que hasta el día de hoy seguía sin poder explicar, por otra parte, su hermana Lyanna se casó con el hombre en quien nadie jamás llego a pensar, pero igualmente murió antes de que tuviera la oportunidad de volverla a ver.

Solo tristezas le traían a los Stark ir al sur.

"¡Mi señor!" Dijo con sorpresa el maestre Luwin, quien le miro con ojos anchos de asombro ante su presencia, en estas horas de la mañana tan cerca de la colonia de cuervos.

"Maestre, convoca a los estandartes"

El maestre le miro con pasmo, asustado por aquellas declaraciones, pero agacho levemente la cabeza en señal de aceptación, no sin antes hacer una breve pregunta.

"¿A todos, mi señor?"

Y la mirada fría de Ned Stark fue suficiente para hacerle entender que no habría oportunidad alguna de discutir la decisión.

Los cuervos se prepararon y fueron enviados rápidamente por todo el norte, alas negras, palabras negras, recordó las viejas palabras y sin poder evitarlo apretó con fuerza la carta que traía aun en sus manos.


III


Su esposo se encontraba luchando contra los Hijos de Hierro, esos viles piratas que traían la guerra y con ello nuevamente tuvo que ver partir a su esposo, solo que, a diferencia de la primera vez, ahora su corazón se encontraba perdidamente atado a ese hombre.

Catelyn amaba a su esposo, era un hombre de honor, entendía su deber con su gente y aunque muchas veces tenían serias diferencias con respeto a las tradiciones del norte, era una persona dispuesta a escuchar sobre sus dudas, nunca la ignoro, y siempre atendió todas sus peticiones.

El, le complacía en todo, bueno en casi todo. Menos esa niña, de piel pálida como la nieve, cabello negro como la tierra, ojos purpura que recordaban constantemente quien era su madre, pero en todo lo demás esa niña gritaba que era del norte.

Para su desgracia su esposo le tenia aprecio, se negaba a enviarla lejos o de regreso con su madre, ahora para su dolor su esposo estaba en el sur, donde se encontraba esa mujer que tantos miedos y temores le generaba en lo mas profundo de su ser.

Al menos, agradeció que mientras su esposo estaba en la guerra, no tendría que preocuparse por la niña, su suegra – nunca llamaría madre a esa mujer – Lyarra, se había llevado a la niña, al norte, al hogar de su madre, la casa de los Flint del bosque de los Lobos.

Mientras tanto Catelyn quedo al cuidado de su pequeña Sansa, una jovencita que parecía ya ser la hija de sus ojos, era hermosa, de cabello rojo, mejillas regordetas y tan tranquila para su tierna edad.

También estaba su primogénito, Robb quien en estos momentos estaba jugando en los patios de entrenamiento con su primo Jon. Ambos con sus espadas de madera.

Ellos entrenaban juntos todas las mañanas desde que aprendieron a caminar; para su desgracia a veces la bastarda los acompañaba, al menos no estaba presente esta vez pensó.

Pero esos dos primos, eran como hermanos, Lannister y Stark jugaban entre los edificios de Invernalia, gritaban, reían y, a veces, cuando ellos creían que nadie los observaba – Puesto que Catelyn siempre los observaba – también lloraban juntos. Además, cuando luchaban no eran niños pequeños, sino los caballeros y héroes de las leyendas.

"¡Soy Gerold Lannister, El Grande!"

Gritaba con emoción Jon.

"¡Pues yo Theon Stark, El lobo Hambriento!"

Respondía con desafío Robb también a gritos.

"¡Soy Aegon, El Conquistador!" proclamaba Robb en otras ocasiones.

"¡Y yo soy Maegor, El Cruel!" decía Jon.

Aquella mañana, Jon asusto a Robb con su proclamación, como siempre parecía ser que su primo se guiaba por grandes guerreros, sin importar el poco o nulo honor que pudieran tener.

"¡Soy el señor de Invernalia!" exclamó como había hecho antes en cientos de ocasiones.

"¡Soy el señor de Casterly Rock!" Respondió con fuerza Jon mientras golpeaba con su espada de madera, en el escudo de entrenamiento de Robb.

Catelyn observo todo el intercambio sin decir palabra alguna, solo observando, pendiente de los gritos realizados por ambos niños, eso hasta que el maestre Luwin se acerco apresuradamente ante su persona.

"Mi señora, jinetes se acercan"

¿Jinetes? Pensó con preocupación, esperaba que no fueran a traer malas noticias, o tal vez incluso estandartes desleales que querían aprovechar la ausencia de su señor.

"¿Sabes de quienes se trata?" Dijo suavemente, el maestre Luwin parecía realmente reacio a responder esa pregunta.

"Eso temo, banderas rojas y un león dorado"

Y eso fueron malas noticias, no podría ser que Tywin enviara una comisión cuando el reino se encontraba sumergido en una guerra.


IV


Genna viajaba en el carruaje más incómodo de toda su vida, viajar no era en si el problema, era pasar desapercibidos, tal como indico su hermano deberían ser simples mercantes que salían de los Gemelos hacia Invernalia, por ello solo cuando pasaron el castillo Cerwyn, sus acompañantes se pusieron sus uniformes y equipamiento.

Los Norteños eran demasiado confiados, o tal vez no tomarían en serio una pequeña caravana de una docena de hombres, sinceramente no pretendían amenazar a nadie, tampoco generar conflictos con los Stark.

Pero el niño, era el hijo de Jaime, era el nieto de Tywin y sinceramente Genna se encontraba muy intrigada en el pequeño cachorro, conoció a Lyanna y era una mujer encantadora, era una fuerza de la naturaleza en su opinión y lo más importante en los pocos meses que la conoció hizo feliz a su sobrino.

Tal vez fue por el dolor, la rabia o simplemente como una muestra de desprecio que Jaime permitió que los Stark criaran al muchacho hasta ahora, pero Genna al igual que muchos Lannister se sintieron ofendidos por esto.

"¡Mi señora!" Gritó uno de los jinetes, quien rápidamente se acercó a su lado, Genna corrió levemente el telón que cubría la ventana de la carroza, para ver al idiota que le llamaba.

"¿Qué ocurre?" Dijo sin mucha emoción la mujer de cabellos dorados.

"Arqueros Stark" había temor en su voz, parecía a punto de orinarse en sus pantalones, Genna contuvo su lengua para no insultar a ese tonto.

"Pues ve y anuncia nuestra llegada idiota, antes que los lobos decidan probar sus arcos sobre nosotros"

Estoy rodeada de idiotas pensó, mientras observo al Jinete avanzar por las casuchas semi abandonadas que rodeaban la fortaleza principal del norte.

Su primera opinión de Invernalia es que era un castillo de gran envergadura, era mucho más grande que Casterly Rock no lo negaría, pero no era igual de impresionante – Es un castillo para la guerra – Pensó Genna, los Stark han gobernado esta tierra desolada y abandonada por los sietes por alguna razón.

Además, sinceramente después de observar Foso Cailin se atrevería a decir que el hogar de los Stark estaba algo descuidado. Vio incluso una torre rota, a punto de colapsar.

No se sorprendió cuando las puertas fueron abiertas, y los guardias anunciaban su llegada, se moría de ganas por ver al niño, verlo a los ojos y poder dar su opinión sobre este.

Y cuando ingresaron al castillo su primer pensamiento es que no era nada sorprendente, comparado con su exterior, bueno, toda Invernalia era demasiado rustica para su gusto.

Uno de los jinetes desmonto para correr rápidamente abrir su puerta y Genna descendió rápidamente, no aguantaba un minuto más en esa maldita carroza, pero para su desazón, su ropa cayo rápidamente en el lodo.

Intento no mostrar su disgusto, además una mujer realmente hermosa y joven se acercó a ella en ese momento. Esa debería ser Catelyn Tully, peculiar mujer presente aquí en la tierra de los lobos, una trucha claramente no encajaba en este lugar, pero ella parecía ser una pieza más del panorama.

"Lady Catelyn" Le saludo amablemente, esta mujer la estudio, le dio una leve revisión a su persona.

"Lo siento mi señora, pero no os conozco o reconozco vuestra persona" Claro que no lo hacía, nunca antes se habían visto y a diferencia de ella, no estaba casada con un importante señor, si no con un imbécil, un idiota por culpa del estúpido de su padre.

"Soy Genna Lannister" inflo su pecho con orgullo en esos momentos, ella era un león ante la presencia de una simple trucha.

"Oh, la esposa de Ser Emmon Frey" La sonrisa de Genna desapareció en esos momentos, su mirada se volvió fría y llena de desprecio hacia aquella mujer.

"Lo soy" hablo con voz llena de veneno en ese momento. Intento no mostrarse más molesta de lo que ya había demostrado.

"Bueno Lady Frey, a que le debemos vuestra inesperada presencia" Esas palabras, la ofendieron profundamente, pero Genna no era una jovencita, ella era una mujer poderosa a pesar del idiota que tenia por esposo, era la hermana de Tywin, era una leona, era una Lannister.

"Tal vez debamos tener una conversación a solas Lady Stark, os traigo una carta de mi hermano Tywin, créame le interesara leerla"

Ambas mujeres intercambiaron una breve miradas, fue como una pequeña competencia intentando ver cual de las dos voltearía primero su rostro, al final Catelyn suspiro cansadamente mientras relajaba sus hombros.

"Por aquí, Lady Genna" Hablo claramente mientras señalaba el camino.


V


Catelyn tomo la carta entre sus manos, sintió un leve escalofrió recorriendo su espalda, como si supiera que acaba de ser puesta contra la pared, pero esta carta, las promesas estipuladas en esta si pudieran ser cumplidas seria un gran futuro prometedor para su pequeña Sansa.

"¿Reina?" Dijo aun sin poder creerlo, "Dime como Tywin hace promesas que solo el rey puede otorgar"

Una leve sonrisa apareció entonces en el rostro de Genna, al igual que Hoster Tully, su hija parecía tener una mente un poco mas ambiciosa que su aburrido esposo, aun así, quiso tomar un pequeño trago de la copa con su vino, era agrio, horrible sabor, pero suponía que era lo mejor que el norte pudiera ofrecer, miro de reojo a la mujer lista para responderle.

"No olvides Lady Catelyn, que Tywin es el abuelo del príncipe heredero, el padre de la reina" movió levemente la copa, observando el vino rojo formando un pequeño remolino en esta "La corona le debe tanto dinero a los Lannister, y claro el gran aprecio que tiene el Rey Robert hacia la casa Stark, estoy seguro que una vez lo proponga Tywin, el rey estará feliz de aceptar su idea" No es como si tuvieran que gastar muchos recursos en convencer al rey.

Hubiera preferido una novia que diera mejores beneficios al futuro reinado de Joffrey, pero entendía los planes de Tywin para recuperar pronto a su nieto, heredero.

"¿Crees que creeré en promesas vacías?" Vaya definitivamente la trucha tenía espinas en ella, no esperaba que pusiera problemas ante esta propuesta.

"Un Lannister siempre paga sus deudas, créame Lady Catelyn, solo pedimos vuestro permiso, permita que mi sobrino vaya al sur, conozca por fin a su familia y mas adelante nosotros os pagaremos este favor ayudando a vuestra hija ascender como una futura reina" Lo veía en su mirada, las dudas, la ambición, e incluso se podría decir la avaricia saliendo de esa mujer.

"No lo creo" Dijo firmemente Catelyn.

"Y si te dijera que puedo ayudarte con cierta mujer del sur, cierta Ashara a que tuviera un leve accidente" y fue entonces que Genna supo que había conseguido capturar por completo a esa mujer, era orgullosa, claramente se sentía ofendida por la existencia del amor verdadero de su esposo, al menos eso decían los rumores de los siete reinos.

"Solo si el niño accede a irse" comento Catelyn ahora con la voz entrecortada, volteando su mirada sin querer mirar a esta mujer a los ojos.

Genna sonrio levemente mientras terminaba su copa de vino, con un pequeño pensamiento cruzando por su mente – Mujer estúpida – al final los Tully solo eran peces.


VII


Al poco que termino su entrenamiento con espadas, por lo general seguirían entrenando a pesar de lo que pudiera decir el maestro de armas o el castellano de Invernalia, ellos dos soñaban con guiar a sus ejércitos, luchar por la gloria de sus casas, juntos. Lannister y Stark llevarían a los bardos a cantar canciones sobre ambos hermanos – primos – que juraron siempre apoyarse entre ellos.

Pero ahora, ambos amigos estaban sumergidos en una gran lucha de bolas de lodo, no había nevado ya hace unas semanas, para el disgusto de ambos hermanos solo podría significar que tendrían que recurrir a otros medios para jugar entre ellos.

El rostro de Jon estaba claramente mas lastimado, o cubierto de tierra, puesto que su primo Robb siempre había tenido una mejor puntería en este tipo de juegos, una lastima que su prima Arya no estuviera con ellos, ella de seguro seria su aliada, pero esta tuvo que viajar con su abuela para que conociera a sus lejanos parientes del clan Flint.

"¡Ríndete Lannister!"

Grito Robb con entusiasmó, mientras lanzaba su ultima bola de lodo, que acertó en un vestido rojo, algo no estaba bien pensó el pequeño niño que salió de su escondite para observar el blanco que acaba de atinarle.

"¡Robb!" Grito su madre escandalizada, quien intento rápidamente llamar a los sirvientes para que ayudaran a Lady Genna que acaba de tener una gran mancha marrón en su vestido.

"No importa" Hablo Genna quien solo estaba interesada en buscar con su mirada al muchacho que se suponía era su sobrino.

"Lo siento mi señora, no fue culpa de Robb, fue mía" Apareció ahora otro chiquillo pensó Genna, pero este era distinto, era como ver a un Stark en todo el sentido de la palabra, se quedo observando fijamente al niño.

Sus facciones le recordaban mucho a Lyanna, pero no del todo. Los pómulos de Joanna, la madre de Jaime, esos ojos eran iguales a los de su padre, y ese mentón era el de Tywin.

Una gran sonrisa apareció en el rostro de Genna, quien sin importarle que se terminara de arruinar su vestido se arrodillo suavemente para estar más cerca del niño.

"¿Dime por que es tu culpa?" Le pregunto suavemente, Jon parecía algo avergonzado, en ese momento.

"Bueno, fue mi idea jugar" Ah, entonces este era el culpable de estas travesuras, pero eso no le importaba ahora, solo se quedó observando con determinación al niño.

"¿Eres Jon?" Y este se sorprendió rápidamente al ser reconocido con facilidad, por lo general algunas personas le llamaban Robb por su gran parecido con su primo, algo que a veces no le gustaba a Lady Catelyn

"Si mi señora, ¿cómo lo sabes?"

Pero la respuesta de Genna fue totalmente inesperada, comenzó a reír con fuerza, tomo al niño entre sus brazos y le dio un profundo abrazo, tomo las mejillas y las pellizco con diversión a lo que el niño se negó rápidamente.

"Muchacho, me has recordado gratamente a tu madre y tu padre"

Entonces Jon se entusiasmo en esos momentos, puesto que rara vez escuchaba palabras o historias sobre ellos. No es como si no tuviera contacto con su padre, constantemente recibía cuervos, mensajes, cartas y obsequios, pero él estaba en Desembarco del Rey, siendo un honorable miembro de la guardia real.

"¿Podrías hablarme sobre ellos?" Genna rápidamente asintió con emoción, alzo al chico como si se tratara de su hijo, y lo miro con más detalles.

Ojos verdes, hermosos ojos verdes pensó mientras besaba las mejillas del niño.

"Claro que te hablare de ellos, no solo eso, he venido para que regreses conmigo a tu verdadero hogar"

Jon la miro con sorpresa, interesado por esas palabras, puesto que no conocía ningún otro hogar que no fuera Invernalia. "Pero estoy en casa, este es mi hogar"

Esto era malo, Tywin tenía razón era momento que el niño abandonara la tierra de los lobos y regresara al verdadero lugar que pertenecía.

"Ven, tenemos mucho de que hablar, sobre el lugar al que perteneces" Luego de ello Genna se lo llevo, se alejó de todas las personas presentes, necesitaba solo una silla donde pudiera sentarse hablar con el chico en paz.

Robb los vio alejarse, no dijo palabra alguna al inicio, solo volteo la mirada hacia su madre, que intento desviar su mirada en ese momento.

"Debes prepararte Robb, tu primo pronto regresara a su hogar" Esas palabras cayeron como un baldado de agua fría en el pequeño niño.


VIII


"¿Así que te iras?" Pregunto suavemente Robb mientras miraba a un triste Jon. Ambos niños simplemente estaban solos en la habitación de Robb mientras los sirvientes empacaban todas las pertenencias de Jon.

"La tía Genna dice que es momento que regrese, que debo prepararme para suceder algún día a mi abuelo, además pronto terminara la guerra"

Claro Jon algún día será el señor del Occidente, Robb entendía eso, pero entendía por que debería irse tan pronto.

"¿Qué harás con fantasma?"

"Lo llevare conmigo, me han dicho que será bien recibido en el castillo del abuelo" Esperaba que eso fuera cierto, no quería nunca separarse de su lobo Huargo.

"Qué bueno, así tendrás una parte del norte siempre contigo aun así quiero darte esto" Robb se levanto mientras caminaba hacia su baúl, era el obsequio que tenia pensado darle a Jon en su próximo cumpleaños, pero tendría que adelantarse, camino en silencio y saco un pequeño collar, una moneda de dos caras, en una tenía un león y en la otra un lobo Huargo.

"Gracias Robb" Dijo entre lagrimas Jon "Siempre serás mi hermano" Y Robb rápidamente asintió mientras abrazaba con todas sus fuerzas a su primo.

"La próxima vez que te vea estarás vestido de rojo" y ambos se rieron con fuerza en ese momento.

"Siempre fue mi color" Y luego de ello, Jon se preparo para irse, no sin antes tomar una carta que estaba en sus ropas y se la entregó a su primo.

"Dásela a Arya, por favor explícale por que tuve que marcharme, y que cuando vaya al sur, no dude en ir a Casterly Rock, me asegurare de que la traten como se merece" Un tema espinoso siempre fue el trato que Lady Catelyn le dio a la media hermana de Robb y prima de Jon. Pero el heredero Stark no quiso hacer ningún otro comentario sobre el asunto, le daría la carta y le explicaría bien las cosas a Arya.

"¡Nos volveremos a ver!" Fue una promesa que ambos se hicieron.


IX


Año 298 D.C

"Es una broma" Dijo el viejo león mientras observaba al maestre de Casterly Rock entregarle una carta.

"Temo que no mi señor" Esto era algo malo pensó el viejo maestre, puesto que temía por la reacción de su señor.

Tywin no dijo palabra alguna, se levanto de su escritorio, y abandono su gran estudio adornado por grandes cuadros con sus antepasados, camino en silencio iba directo hacia los patios de entrenamiento donde sabía que estaría el muchacho.

Ahí estaba el, con su espada en mano, entrenando hábilmente con acero vivo, mientras su torpe escudero yacía en el suelo derrotado con total facilidad.

"¡Jon!" Hablo con voz grave, todas las miradas en el patio se voltearon, rápidamente Jon dejo de jugar con su escudero, camino rápidamente hacia su abuelo sin esperar que tuviera que ser llamado una segunda vez.

"Abuelo" Dijo con leve alegría en su voz, hacia tiempo que su abuelo había dejado de venir a observarlo entrenar, era una gran alegría para este que volviera hacerlo.

Jon era tan alto como su padre, ojos verdes que sobre salían en su rostro norteño, aun así, estaba vestido con las mejores sedas, los hilos de oro, un gran león dorado sobre su pecho, aunque en el lado izquierdo estaba un lobo Huargo bordado con hilos de plata.

"Catelyn Tully ha secuestrado a tu tío Tyrion" Y la sonrisa junto con la felicidad de Jon desapareció en ese momento, "Ven conmigo muchacho, convocaremos a los estandartes"


Nota del autor.

Edad, datos, información importante para el futuro de la historia, se ira agregando o añadiendo información.

Casa Stark
Stark: Edad 57 años (Viuda de Rickard Stark y antigua Lady Stark de Invernalia) Madre de los Gemelos Brandon y Lyanna Stark (Muertos), Eddard Stark (Vivo), Benjen (Vivo)

Stark: (Apodado Ned, "El Lobo Silencioso") Edad 36 Años. Guardian del Norte y Señor de Invernalia
-Esposa: Catelyn Tully, Edad 35 años.
-Hijos:
-Robb Stark: Edad 16 años, Heredero.
-Sansa Stark: Edad 13 años.
-Bran Stark: 9 años

-Hijas Bastardas:
-Arya Sand: (Madre Ashara Dayne) Edad 17 años. Nacio durante la rebelión de Robert, engendrada en el torneo de Harrenhal.
-Allyria Sand: (Madre Ashara Dayne, paternidad dudosa para muchos) Nació después de la rebelión Greyjoy.

3. Benjen Stark: Edad 31 años. Señor de Foso Cailin.
-Esposa: Erena Bolton Edad 21 años.
-Hijo: Rickon Stark: Edad 5 años

Casa Lannister
Lannister: (Apodado: El León de Lannister, El Viejo León, El Gran León de la Roca) Edad 57 años. Guardián del Occidente, Escudo de Lannisport, Señor de Roca Casterly.
-Esposa: Joanna Lannister (Muerta)

-Hijos:
Jaime Lannister: Edad 34 años (Viudo de Lyanna Stark) Actualmente miembro de la Guardia Real, nombrado por el Rey Robert Baratheon como venganza por la muerte de Lyanna.
-Hijo: Jon Lannister, Edad 17 años, criado en Invernalia por su abuela Materna Lyarra Stark hasta la edad de siete años, Heredero de la casa Lannister.

Cersei Lannister: Edad 34 años, La Reina de los Siete reinos.
-Hijo (Todos ellos bastardos realmente) : Joffrey Baratheon Edad 13 años. Príncipe Heredero.
Myrcella Baratheon Edad 10 años
Tommen Baratheon Edad 9 años.

Tyrion Lannister: (Apodado el Gnomo) Edad 26 años.

2. Kevan Lannister: Edad 55 años.
-Esposa: Dorna Swyft; Hijos: Lancel, Willem, Martyn y Janei Lannister

3. Genna Lannister: Edad 54 años.
-Esposo: Emmon Frey, Hijos: Cleos, Lyonel, Tion, Walder Frey.

4. Tygett Lannister: Edad 47 años
-Esposa: Darlessa Marbrand, Hijo: Tyrek Lannister

5. Gerion Lannister: Edad 43 años
-Hija Bastarda: Joy Hill.