CAP 11. CIELO ALBAR

POV NARRADOR

...Chicos, tengo algo que decirles...

Hipo suspiró profundo con el peso de todas las miradas sobre él...

-No tienen que irse de aquí, mi casa es su casa- dijo al final recriminándose a sí mismo su propia cobardía.

Los chicos se sintieron aliviados con las palabras de aquel jinete, porque en realidad, no tenían nada para comenzar una vida nueva, y estar ahí... en realidad no era nada malo.

-Entonces será mejor que comencemos con las camas... mi espalda no resistirá muchas noches en ese sillón- se quejó Patán dando por sentado que aceptaban la oferta

-Trata de dormir en el suelo- lo retó Tilda sobándose la espalda –Por cierto Axe amigo mío... creo que tu cuarto tiene goteras-

-Ammm ... Brutilda... ayer no llovió- dijo Patapez

-¡Entonces que alguien me explique ¿por qué se mojó mi espalda?!- se quejó molesta Brutilda

Hipo por su parte estaba fuera de esa conversación, no quitaba la mirada de la rubia que estaba sentada afuera, no resistía el hecho de ser el causante de ese dolor... él siempre pensó que Astrid estaría bien, que ella mejor que nadie estaría bien... que equivocado estaba.

-Con permiso- murmuró el ojiverde levantándose sin dar más explicaciones para momentos después salir por la puerta dejando a todos curiosos e intrigados.

POV ASTRID

No pude resistir esa conversación... Todos lamentándose, jah, ya me había cansado yo de lamentarme o quizá mi cuerpo ya estaba demasiado acostumbrado a ese sentimiento... solo veía el horizonte. Estaba cansada de pensar en nada y en todo al mismo tiempo...

Un tiempo después y un par de nubes contadas, sentí a alguien sentarse a mi lado, en silencio, solo estaba sentado junto a mí, mirando al mismo horizonte.

Recuerdo esa sensación cuando mi tío Finn murió, siendo yo una niña... en el momento justo después de su muerte, no quería hablar con nadie, todos me decían que llorara, que me desahogara, que no debía ser de piedra, algunos me hablaban de su valor y otros se burlaban de él y la forma en que murió... Solo hubo un chico que se sentó a mi lado y sin decir una palabra me dio el consuelo que tanto necesitaba.

-¿Mejor?- rompió el silencio después de un muy largo rato, sin despegar la vista ni un segundo al horizonte, yo en cambio voltee a verlo, ¿Qué había en él que me daba tanta paz?...

-Mejor...- admití tragando una sonrisa

-¿Lista para volar?- suspiré un segundo y asentí

-Más que lista-

-Bien- murmuró él poniéndose de pie y extendiendo la mano para ayudarme a levantarme, por Thor ¿yo necesitar ayuda?... jah... ¿esperen que?... "mierda si acepté la ayuda" pensé en el momento en que noté que mi mano sostenía la de él.

¿Por qué no puedo soltarla?... el tiempo en solo un segundo se esfumó, hay algo en su rostro, en su voz... en él... algo que está acabando con mi tranquilidad... sus ojos

Escucharlo aclararse la garganta y retirarse él me sacó por completo del trance, suspiré profundo y continué a lo que nos competía.

Chimuelo hacia un rato de había regresado de comer y estaba durmiendo fuera de la cabaña bajo el sol... estaba panza arriba... admito que se veía adorable, el Maestro Dragón no mentía cuando lo llamaba Gato Empoderado.

-Amigo...- le llamó Axe al dragón dormido, al darse cuenta de que no le hacía caso puso los ojos en blanco –esto puede tomar un rato- me dijo burlón

-¿Quién diría? El peor enemigo del hijo del Rayo y la Muerte misma sería tener que despertarse- me burlé

-Cada quien tiene su propio némesis-

-¿Cuál es el tuyo?- le pregunté cruzándome de brazos recargándome la pared de la cabaña

-Jah... no tengo realmente enemigos Astrid- me confesó, acercándose a mi... ¿Por qué se está volviendo difícil respirar? –Aunque en estos momentos quien te haya hecho esto puede entrar a mi lista fácilmente- dijo señalando la cicatriz en mi frente, ¿Por qué no hay espacio entre nosotros? ¿Por qué quiero que haya menos?... oh mierda no -¿Cuál es el tuyo?- me murmuró

POV HEATHER

- Yo tengo un moco lo saco poco a poco... lo redondeo, lo miro con deseo, yo me lo como, como me sabe a poco sacamos otro moco y volvemos a empezar-

-¿Hasta cuándo Brutacio seguirá cantando esa canción?- se quejó Patán con asco mientras Brutacio seguía deleitándonos con tan profundas melodías

-Hasta cuando tenga algo más productivo que hacer- respondí burlándome

-Que con él es nunca- se burló Patán, asentí dándole la razón –bien, iré a hacer algo más productivo con mi propio tiempo-

-¿Tu?- preguntamos todos al unísono

-Si... dormir- bueno ahora si tenía sentido

-Pss- escuché llamar mi atención Patapez discretamente hacia la ventana ¿Qué?...

-Al parecer el Maestro Dragón encanta algo más que dragones- me burlé al ver a mi amiga completamente sonrojada, claramente por el nulo espacio personal que quedaba entre ellos

-Tú crees que ellos...-

-Demasiado pronto Patapez... demasiado pronto-

POV ASTRID

¿Cuál es el tuyo? Resonó su pregunta en mi cabeza, esperen ¿Por qué yo me estoy acercando más a él? VAMOS ASTRID, sepárate ya...

-Nadie ha sido lo suficientemente tonto para convertirse en mi enemigo- respondí fingiendo arrogancia que trataba de esconder mi propio nerviosismo

-O lo suficientemente valiente...- me respondió en el mismo tono, bien Astrid, ahora o nunca... sepárate de él

-Poco de ambas- le dije escabulléndome por el costado al fin respirando mi propio aire, pude verlo de reojo sonreír burlón ¿Por qué?...

–Ya Chimuelo hora de ir a volar- dijo cambiando el tema y tono por completo, el dragón entonces se levantó en el momento... al parecer a Chimuelo le gusta más volar que dormir -Iré a cambiarle cola... por seguridad mejor que pueda volar solo- le regalé una mueca confundida y me animé a preguntar...

-¿Qué le pasó a su cola?- él enseguida se rasco de nuevo la nuca

-Ah bueno... es una historia rara... en resumen, yo lo derribe... perdió su cola- mi cara fue de total sorpresa –pero no hay ningún problema- dijo al notar mi expresión –él me la devolvió, ¿verdad amigo? no pudiste salvarme completo ¿cierto?... tenías que emparejar las cosas así que...- explicó señalando su prótesis –adiós pierna- finalizó riendo –otra larga historia-

-Lo admito... ustedes dos... son extraños- me burlé señalándolos, para después reír junto a él.

Unos segundos después, nos dirigimos a la armería. Vaya lugar, desordenado y todo en su sitio al mismo tiempo, este chico era un inventor o un genio lunático, un pensamiento me detuvo en seco... Justo como lo era Hipo... "Vamos Astrid basta ya" me auto reclamé, tenía que dejar de encontrar a Hipo en el Maestro Dragón, ya mismo.

-Entonces... si con esa cola Chimuelo puede volar solo... ¿por qué no se la dejas permanentemente?-le pregunté curiosa mientras él la cambiaba con una maestría envidiable

-Lo intenté... muchas veces, créeme... pero al parecer le gusta más volar conmigo...- okey admito que eso es incluso adorable -y me dejó en claro cuánto odia esta cola- completó riéndose mientras Chimuelo hacía gestos de desagrado.

-¿Y por qué se la pones ahora?- él caminó hacia mí, seguro y burlón y mal colocó su casco sobre mi cabeza

-Seguridad-

...en el claro...

-¿Lista M'Lady?- me preguntó mientras Tormenta se agachaba para permitirle a Axe montarla y este estiraba la mano para ayudarme. Yo asentí y me dirigí en la parte trasera de Tormenta –no señorita... usted aprenderá a volarla, adelante por favor- me ordenó riéndose mientras yo le regalaba un par de ojos en blanco –el casco no es ornamental-

-Me rehusó a volar con eso-

-Astrid es seguridad...- me reclamó

-Dije que no, me queda grande, lo que lo hace incómodo y no me deja ver nada- reproché negándome

-Astriiid, dejas la máscara arriba y no te va a estorbar- yo guardé silencio –Oye es tu primer vuelo, y solo es un casco- silencio de mi parte –Enserio no vas a volar sin protección, es el casco o el suelo- okey, solo levanté mi ceja –Sin casco no vuelas Astrid, y es mi última palabra-

-Supongo que Chimuelo volara detrás de nosotros en caso de que te tire- le dije burlona mientras Hipo guardaba resignado el casco en la mochila del Furia nocturna

-Ja ja ja ja- se burló sarcástico -o en caso de que te caigas- me retó siguiendo mi juego mientras regresaba a Tormenta

-Veremos- respondí arrogante... no estoy acostumbrada a fallar

-Bien Astrid sostente, inclínate un poco hacia adelante... eres nuestro equilibrio ¿está bien? aprieta las piernas y cuando estés lista dale una pequeña palmada a Tormenta, ella entenderá que es hora de volar- dijo mientras se acercaba a mí... Thor mi mente quería concentrarse en lo que me decía... pero mi cuerpo estaba más centrado en el cuerpo de él...Bien Hofferson CONCENTRATE DE UNA MALDITA VEZ

-Bien chica... Hazlo- le di una palmada y Tormenta levantó vuelo, fue algo bastante calmado al comienzo, parecía que el viento mismo estaba disfrutando el viaje... Axe me permitió dirigir, solo me explicaba un poco como dirigirla, me contaba del paisaje mismo, vimos un par de dragones volando libres, era inspirador escucharlo hablar de ellos. Chimuelo nos seguía de lado cuidando cada movimiento de los tres, podría estar aquí lo que quedara del día fácilmente.

La sensación era diferente a la de mí último vuelo, no volaba por mi vida, no tenía nada de qué preocuparme, levantaba mis manos tratando de robarme alguna nube, por primera vez en muchos años, me sentí completamente libre.

Trataba de girar lo más posible para adaptarme a Tormenta, quien méritos a parte fue la mejor compañera de vuelo que me pude imaginar, de repente un pilar de piedra enorme de aprecio de frente a nosotros.

-Gira a la derecha- me ordenó Axe, pero vamos... eso sería muy fácil...

-Arriba nena- murmuré mientras hacía que Tormenta volara directo al cielo en posición completamente vertical... podía sentir a Axe aferrado a mí

-Astriiiiiiiiiiiiiiiiiid- gritó, no podía evitar reír, años volando el tipo y le da miedo una pequeña pendiente, obviamente, Tormenta paso el risco y aterrizó en él, por la paz mental del famoso Maestro Dragón.

-Thoooor eso fue increíble- grité completamente extasiada... en cuanto a Axe... bueno le estaba dando un minuto para que volviera en sí, chasque los dedos...

-Bien Astrid...- dijo apenas recuperando el aliento –si prometes ir con calma puedes volarla sola- yo asentí sonriendo fingiendo que estaba dispuesta a obedecerlo –solo prométeme no hacer una locura como esta de nuevo ¿bien?...- me pidió bajando de un salto de Tormenta

-Lo prometo- dije mientras ponía mi mano derecha frente a mí en forma de juramento

-Bien- asintió mientras se subía en Chimuelo –lento ¿está bien?-

-Bien- respondí girando los ojos en blanco de nuevo... Un segundo después, comenzamos a volar y me incline a Tormenta... -veamos qué tan rápido puedes ir chica- le murmuré y a Tormenta como a mí, le encantaban los retos...

-Astriiiiiiiiiiiiiiiiiiid... ¿Qué parte de lento no entendiste?- escuché gritar a Axe a lo lejos

-La L...- grité riéndome

POV HIPO

Bien hecho Hipo, le diste un dragón a Astrid... y esperabas que se lo tomara con calma... Iluso

-Alcánzalas amigo- le pedí a Chimuelo, Tormenta era rápida, pero Chimuelo era el maestro de la velocidad

Enseguida las alcanzamos y fingí toser –ejem ejem - Astrid se giró hacía mí

-¿Disfrutando el recorrido?- preguntó burlonamente yo me limité a levantar una ceja

-Síguenos- le ordené y tomé la posición delantera, volamos unos minutos y aterricé en una isla pegada a la del Dragón, aunque mucho más pequeña y tranquila.

El sol comenzaba a desaparecer, un interesante crepúsculo comenzó a pintar el cielo de anaranjado mientras el mar dejaba al sol esconderse en su horizonte.

Astrid aterrizo detrás de mí, bajando de Tormenta orgullosa -Para ser tu primera lección no lo hiciste nada mal- la molesté

-¿De qué hablas...? me lucí- se quejó aun emocionada

-Jajaja sí que lo hiciste- respondí, justo después se dio paso un muy incómodo silencio.

-Esto es hermoso- al fin habló Astrid sentándose en una piedra...

-Sí que lo es- murmuré sin dejar de mirarla, ella se sonrojo, bien, lo admito, estoy comenzando a encontrar cierto placer en ponerla nerviosa.

De la nada, los ojos de Astrid se fijaron en Tormenta, quien comenzaba a perder su color azul y amarillo para cubrirse con un manto blanco y puro.

-¿Que dem...- se levantó Astrid confundida sin dejar de mirarla.

-Oh lo siento... olvide decirte- me disculpé mientras me acercaba a acariciar a Tormenta –es un Nadder Albino-

-¿Un Nadder albino?- preguntó acercándose a ella también y repasaba sus escamas curiosa

-Son una especie realmente única del Nadder, de por sí, esta especie es hermosa, los albinos lo son aún más... por generaciones, esta condición única era la mayor recompensa para cualquier guerrero o asesino de dragones, tener la cabeza de un nadder albino te daba una reputación envidiable... al final, cuando ya no quedaba casi ninguno, esta caza desesperada por ellos los obligó a desarrollar una especie de camuflaje, para hacerse pasar por un nadder común... solo demuestran su condición cuando no tienen nada que temer, lo que implica que ella ya confía totalmente en ti- le expliqué

-Sé lo duro que puede ser tener que esconder un secreto para mantenerte viva- murmuró Astrid

-¿A qué te refieres?-

-Olvídalo...- respondió desviando la vista al horizonte -creo que es hora de volver- me dijo nerviosa, era obvio que era un tema que no quería tratar, y no la obligaría a que me lo dijera.