Continuación de El alma del Equipo
POV NARRADOR
-Suficiente Patán...-
-Pero Hipo...-
-DIJE SUFICIENTE...- le gritó exasperado mientras el resto de los jinetes escuchaban atrás de la puerta de la Casa Club y se veían entre ellos, muy pocas veces habían escuchado a Hipo así de molesto
-No puedes hacerme esto-
-¿Y cómo es que ya lo hice?- le advirtió para después salir golpeando la puerta –Patán esta fuera de los jinetes por tiempo indeterminado- les informó al resto quienes solo se veían entre ellos sorprendidos por la drástica decisión del líder
-Hipo... Hipo- trataban de intervenir Patapez y Heather –escucha ahora mismo tienes la cabeza caliente... solo piénsalo mejor- le pedía el vikingo, Hipo simplemente los ignoró y siguió con su camino hasta la pista de aterrizaje.
-Ey... hola dormilona- le dijo cambiando su semblante cuando se encontró con Astrid sentada
-¿Desde a qué hora estamos aquí?- preguntó curiosa totalmente renovada
-Mmm... Tenemos un par de horas, pero no quería despertarte- le informó sentándose a su lado y abrazándola
-¿Quién ganó?-
-Prepárate para esto... los gemelos- Astrid abrió los ojos sorprendida casi negándose
-No, Thortonton no...- se quejó
-Ajam... mañana será un día interesante- se burló el chico
-Hipo no puedes hacer esto...- se quejó Heather llegando molesta con Patapez –Hola As...-
-Ya lo decidí Heather...- le dijo con paciencia
-¿Qué pasa?- preguntó curiosa Astrid
-Hipo botó de los jinetes a Patán...- le informó enojada la pelinegra –él es tu amigo y ha estado en esto desde el comienzo-
-¿Hipo?- preguntó aun desconcertada la ojiazul
-No lo saqué de los jinetes... pero está castigado de manera indefinida-
-Que es casi lo mismo- dijo Patapez
-Chicos no sé qué quieren que les diga ¿bien?... cruzó un límite, yo se lo advertí en el pasado...-
-¿Nos pueden dejar solos?- lo interrumpió Astrid –por favor- indecisos pero sin opciones Heather y Patapez asintieron y comenzaron a irse.
Un silencio se apoderó de la pareja, Hipo esperaba que Astrid hablara, y esta pensaba bien sus palabras.
-Hipo levanta su castigo- le pidió al fin pero el castaño negó
-Astrid no... Se lo merece y no comiences porque de verdad esta vez no vas a ganar- le advirtió en cuanto reconoció aquella mirada que la ojiazul solía usar cuando quería salirse con la suya
-Tú lo dijiste, fue solo una tontería dicha por una guerra que ambos llevamos demasiado lejos- intentó la chica –solo jugó mejor que yo- admitió no muy contenta la ojiazul
-Te lastimó... y tú sabes que eso está fuera de mi limite- le dijo en calma –tranquila, no serán más que un par de días... solo quiero darle una lección- le tranquilizó con una sonrisa –mañana nos espera un día largo- se quejó
-No puede ser peor que la primera vez...-
-Bueeeno día Thortonton- resonó por toda la Orilla
-Ete e u rey Brutacio-
-y u reina Brutilda-
-y la princea Gallina- gritó Tacio mientras Gallina cacareaba –y olicitamos a todo lo plebeyo a una reunión en el corazón de Thortonton... -
-No no no, no lo de la "S" - se quejó Astrid en cuanto se levantó
-¿La "S"?- preguntó Heather
-Bienvenida a Thortonton-
-Muy bien... dede nuetro último mandato hay alguna coa que tenemo que modificar...- les decían mientras todos se reunían de malas
-Nuevo pueto- ordenó Tilda –Heather... utituira a Atrid, te encargara de la maleza-
-¿Qué?-
-Chico del etablo... hicite un gran trabajo en el pa-ado, felicidade conervara tu pueto-
-Hurra- dijo con tono sarcástico el castaño levantando el dedo índice en forma de porra
-Patapez... era el encargado de la actividade de recreación para nosotro... aegurate de que no no aburramo- le ordenó Tilda
-Y Atrid... era nuetra nueva jefa de arma...-
-Oigan ese es mi puesto- se quejó Patán
-Tú no eres jinete- le reprendió Hipo
-¿Sabes qué?... mejor para mi así no tengo que participar en esta absurdez- se quejó Patán gritando y disponiéndose a irse –me avisas cuando tu berrinche de adolescente por que hice llorar a tu noviecita se te pase-
-Patán-
-Déjalo ir- le ordenó el castaño a Patapez sin voltear a verlo –chicos- les dijo devolviéndoles la palabra a los gemelos
-Entonce... a trabajar- les aplaudió Brutilda haciendo un gesto para que se fueran
-Y no olviden u macarela- les gritó recordándoles
-Aggg...- se quejaron todos.
POV ASTRID
-Macarelas para esto... macarelas para aquello, no uses la S ... AAAAAAAA- me iba quejando sola escondida en el bosque de ese par, no sé en qué momento se les ocurrió poner de premio un día al mando de la Orilla
Este par se la han pasado jugando y molestando, quemando y explotando toda la Orilla, solo vamos medio día y ya quiero matar al que se me cruce enfrente y para colmo tengo cargo de conciencia por el castigo de Hipo al imbécil de Patán.
-Estúpido Hipo- escuché a Patán quejándose a lo lejos. No voy a ir, no voy a ir, no voy a ir... mierda
-Patán escucha...- le dije al llegar ahí
-Tuuu...- me dijo cuando llegue ahí –todo es tu culpa, "señorita voy y te acuso con el jefe"-
-Pero si yo no le dije nada... ni siquiera sé cómo se enteró-
-Bueno a lo mejor yo le dije...- yo solo puse los ojos en blanco –pero eso no quita que todo es tu culpa... así que ya cállate Astrid-
-Agg ¿sabes qué?... me rindo contigo...- le dije ya levantando la voz
-Uy ¿y qué vas a hacer?... ¿correrme de los jinetes?... NOO POR QUE ESO YA LO HIZO HIPO- me gritoneo
-SUFICIENTE USTEDES DOS-
POV HIPO
Lugares en donde los gemelos no nos encuentren... enserio los necesitamos, ya me canse de lavar a Eructo y Guacara cinco veces, solo vamos medio día y ya debo mi peso en macarelas.
-Agg ¿sabes qué?... me rindo contigo...-
-Uy ¿y qué vas a hacer?... ¿correrme de los jinetes?... NOO POR QUE ESO YA LO HIZO HIPO-
¿Me están jugando una broma?... enserio estos dos están volviendo a pelear –vamos amigo- le pedí a Chimuelo
-SUFICIENTE USTEDES DOS- les ordené al bajar -¿Qué no pueden pasar un día sin pelear?-
-Dile eso a Astrid ella fue la que vino- se quejó Patán
-Vine a hacer las paces imbécil... pero para colmo me sacaste de quicio en el momento en que llegué- le reclamó Astrid
-Muy bien chicos...- les dije tallando mi nariz –las cosas ya no pueden seguir así... terminaran matándose un día-
-Jah... como si pudiera tocarme un pelo-
-ASTRID- la regañe –no puedo creer que voy a hacer esto- me recriminé para mí –pero Astrid, estas fuera de los jinetes-
-¡¿QUÉ?!- dijeron los dos al mismo tiempo
-Ninguno de los dos va a regresar al equipo hasta que me demuestren que pueden trabajar juntos y en sana paz- les ordené
-Hipo ¿me estás jugando una mala broma?- me reclamó... oficialmente voy a estar castigado hasta mi noche de bodas... si llega
-Jah... la favorita cayó¡ Perdiste rubia-
-AAAAAAA- por supuesto tuve que sostenerla
-Astrid... - le dije aun forcejeando con ella –basta- finalmente se soltó de mí de golpe –As- le dije rendido cuando tomó camino a Tormenta
-Tu y tu... se pueden ir al demonio- nos dijo furiosa para después despegar
-Es hermosa cuando se enoja-
-PATÁN- lo regañe harto, no sé cómo voy a llegar cuerdo al final de este día
POV NARRADOR
La Orilla estaba destruida, sucia y algunos sitios aun en llamas... el mundo ideal de los gemelos.
-Hipo- llegó Heather llena de lodo cuando rendido el castaño bañaba por sexta vez al dragón de los gemelos –tienes que hacer algo con los Bruts-
-¿Y qué te paso a ti?- le preguntó al verla
-Resulta que a los gemelos se les dio la gana jugar en su fosa de jabalíes... con Patapez y conmigo-
-¿Y Patapez?- preguntó al notar su ausencia
-LO ENCERRARON CON LOS JABALÍES-
-Ay Thor- dijo rascándose desesperadamente la frente
-Hipo no me puedes echar de los jinetes- se quejó Astrid entrando
-Aaaa pero a mi si... ¿acaso es porque no soy rubio?- se quejó gritando Patán
-O porque eres un idiota- le recriminó Astrid
-Tu cállate Astrid-
-Chico del etablo, tenemo que hablar-
-No no no no no no no y no, suficiente... me harte¡- dijo Hipo casi al borde de un colapso –resuelvan todo lo que quieran como quieran, yo estoy fuera- les informó montando en Chimuelo –cuando todos en este maldito lugar se dignen a actuar como adultos me avisan, si no es que la Orilla se va a la mierda antes- dijo para después salir volando con su dragón.
Nadie decía nada, ver colapsar a Hipo no era cosa de todos los días, no sabían ni cómo actuar al respecto, los gemelos hacían solo muecas disimulando que algo pasaba y Patán silbaba mirando al aire.
-¿Y ahora?- preguntó Heather haciendo que todos voltearan a ver a Astrid, incluyéndola, la ojiazul volteo hacia donde estaban mirando hasta que cayó en cuenta que de hecho la veían a ella, Astrid suspiró
-Thortonton se acabó, pongan las cosas en orden, arreglen la orilla y preparen la cena... iré por el-
-Bonito atardecer ¿cierto?-
-Astrid quiero estar solo- le respondió a la chica que no se acercó a él simplemente se recargó en Chimuelo
-Ya lo sé... haz como que no estoy aquí- le dijo tranquila, Hipo solo suspiraba frustrado, pero Astrid no decía ni una palabra
-Es que es frustrante- dijo al fin -todo esto, tú y Patán peleando, los gemelos siendo los gemelos... Heather cuestionando mis decisiones... agotaron mi paciencia-
-Bueno eso es nuevo... pocas veces hemos conocido el límite de tu paciencia- Hipo le reclamó con una mirada tal burla, pero Astrid le correspondió con una sonrisa –está bien sentirte abrumado, es cierto, todos nosotros nos hemos sobrepasado estos días, pero todos los equipos, siempre, pasan por malas rachas... eso es lo que los fortalece-
-Solo estoy agotado mentalmente-
-Está bien que lo estés- le dijo sentándose al fin a su lado y abrazando su cuello para recargarse en su hombro –eso prueba que eres humano... no me creas mucho, pero se corren rumores de que no lo eres- bromeó –no te puedo prometer nada por los gemelos o el idiota de Patán, pero te juro que haré todo lo posible para no pelear con el... al menos por unos días- Hipo negaba divertido y finalmente se rindió a ella y besó su sien antes de recargar su cabeza en la de la ojiazul
-Ya... vamos a regresar- le dijo más tranquilo pero Astrid negó
-Quiero quedarme aquí-
-Necesitamos ir a poner esa Orilla en orden- dijo resignado el chico
-Dales un voto de confianza Hipo, ellos lo resolverán-
Astrid en completo silencio, dejó que Hipo se reconciliara con su mente y se tranquilizara, cuando pasó un rato él le hizo saber que estaba listo para regresar.
Sorprendido vio como el desorden causado por Thortonton había sido levantado y risas y bromas se escuchaban desde afuera de la Casa Club, cuando Hipo entró ninguno hizo algún comentario en referencia a la crisis del castaño, contrario a eso hasta los gemelos le hablaron al fin con la "S".
Tuvieron una deliciosa cena tranquila y cordial, dulcemente orquestada por las historias locas de Brutacio, incluso Patapez se había atrevido a contar el historias, entre ellas como se la pasó encerrado con los jabalíes.
-Propongo un juego- dijo Heather cuando todos reposaban por la extrañamente divertida cena
-Que diga "Haces o dices"... Que diga "Haces o dices"...- decían los gemelos con los dedos cruzados
-Haces o dices-
-SIIIII- gritaron rápidamente los gemelos
-Bueno al parecer los gemelos juegan...-
-Bueno, yo nunca tengo opciones así que sí, juego...- dijo resignado Patapez sentándose en el suelo formando el círculo
-Este juego sería aburrido sin mí, a un lado...- respondió arrogante Patán
-Ustedes saben que odio este juego... lo siento estoy fuera, pero diviértanse- les dijo Hipo yéndose a sentar recargado en Chimuelo y sacaba su libro de dibujo
-¿Astrid?- le preguntó Heather con una ceja levantada retándola, Astrid ya no tenía nada que ocultar, así que resignada se sentó en el círculo.
Extrañamente aquel juego se tornaba divertido, confesiones de Patapez bien pensadas por Tilda y Astrid, Patán y Brutacio haciéndose daño, Heather sonrojada por los retos en venganza de la ojiazul, por primera vez en mucho tiempo todos en aquel circulo reían por las mismas razones.
Astrid envuelta en risa cuando Brutilda le arrancó un pelo de la nariz a su hermano, reto propuesto por el mismo Brutacio, se giró y puso su atención en el castaño, entonces su sonrisa fue por otro motivo, Hipo estaba bien... siempre lo estuvo, porque a pesar de ser hoy el chico que tenía sobre sus hombros el peso de la Orilla y el que siempre ponía en orden a todos, nunca dejaría de ser ese niño que no necesitaba más que su libro de dibujo y un poco de soledad para estar tranquilo, pero la diferencia con aquel niño que se mantenía al margen de los demás... es que ella, ahora sí estaría ahí.
Sin decirles nada, mientras Patán cumplía su reto, Astrid se puso de pie y se dirigió al fondo del lugar, y sin cruzar palabra con el confundido jinete se acomodó entre sus brazos y recargó su cabeza en su pecho.
-¿Cuál es tu reto?- le preguntó risueño el castaño
-Ninguno... solo que no es divertido sin ti- le dijo la chica haciéndolo levantar su libro –sigue dibujando, tu solo finge que no estoy aquí-
Acostumbrado a trabajar con su ojiazul viéndolo, no tuvo problemas en regresar al boceto que estaba haciendo mientras la protegía entre sus brazos, más allá en el centro de la Casa Club, enternecidos espías retomaron su juego después de ver aquella escena.
Astrid ya no podría reparar el pasado, pero se cansó de que eso la afecte, y contrario a eso decidió auto perdonarse y seguir adelante.
Lo irónico de la historia de Astrid antes y después de Chimuelo, es que siempre creyó que Hipo debía ser protegido, pero la realidad, es que era ella misma quien más lo necesitaba, porque mientras el castaño necesitaba a alguien que creyera y lo hiciera creer en él, Astrid necesitaba a alguien que fuera fuerte por ella cuando esta no podía y que le diera el rumbo y el equilibrio que aquella hilarante y energética mujer necesitaba. Ella necesitaba a Hipo tanto como el a ella.
Sobre Astrid y Patán, bueno les tomó una semana convencer a Hipo de que podrían trabajar juntos y que los dejara regresar al equipo, y justo ese día... volvieron a pelear... un día típico en la Orilla del Dragón.
