Hinata aún se encontraba boca abajo en la cama golpeándola con los pies y escondiendo la cara en la almohada cuando un llamado a la puerta la hizo levantarse.

- ¿Quién podrá ser? – susurró bajito arreglándose un poco el cabello y atándolo rápido en una coleta baja.

-¡Hinata! – la saludó Shikamaru apenas la chica abrió, detrás de él había una chica rubia que Hinata había visto solo una vez en el taller, y a cierta distancia.

- Shikamaru… ¿ocurre algo? – preguntó extrañada y sonriendo cortésmente a la chica rubia.

- Uh, sí. La verdad quería presentarte a Temari – tiró la mano de la chica y ambas quedaron frente a frente.

- Es un placer, he escuchado mucho sobre ti – saludó Hinata con una reverencia pequeña.

- El gusto es mío, perdón por venir tan de repente, le dije a Shikamaru que no debería ser una molestia – se disculpó Temari respondiendo la inclinación.

- ¿Quieren pasar? Estaba por comenzar a hacer almuerzo, tal vez podrían quedarse, Naruto subirá también para entonces.

- No queremos molestar – se apresuró a aclarar Temari.

- Dices eso porque aún no has probado la comida de Hinata – negó Shikamaru – Hinata, no puedo aceptar tu invitación sin al menos proveer algo de sake como pago.

- Está bien, por favor pasen – invitó haciéndose a un lado de la puerta.

- Temari, ¿esperarías a que traiga el sake? – consultó Shikamaru desde la entrada.

- Está bien – la chica se encogió de hombros levemente incómoda por quedarse con una desconocida.

- Volveré pronto – el chico le hizo un guiño y cerró la puerta tras de sí, Temari y Hinata se miraron algo nerviosas.

- Entonces, Temari, ¿hay algo particular que no te guste?

- No soy realmente fanática de los calamares, o los pulpos – hizo un gesto de estremecimiento – ahora, eso que tienes ahí, me fascina, la sopa de tofu es realmente deliciosa.

- La verdad es que nunca lo he preparado como sopa yo misma, ¿tal vez podríamos hacerlo las dos?

- Claro que sí – sonrió la rubia subiéndose las mangas con seguridad.

Se organizaron los ingredientes y ambas ocuparon una parte de la cocina cada una, ocasionalmente compartían alguna anécdota graciosa sobre lo que estaban picando o revolviendo y solo entonces Hinata comenzó a percibir tranquilidad en Temari y ella a su vez pudo relajarse también.

- No sé cómo haces para quitar la grasa luego de estas ollas pequeñas, siempre me dan dolor de cabeza – comentó Temari examinando los restos de comida en la olla.

- En realidad deberías preguntarle a Naruto – negó con la cabeza Hinata – él es quien lava la mayor parte de tiempo luego de que yo preparo almuerzo.

- ¿Naruto lava los platos? – Los grandes ojos de color verde azulado parecieron por un segundo demasiado grandes para su rostro - ¿Y no se queja?

- Él comenzó con ello desde que lo regañé por comer comida precalentada, se supone que es una especie de acuerdo de reembolso, supongo.

- Ojalá con Shikamaru fuera tan sencillo – suspiró Temari – todo le parece un fastidio. Ya se está tardando con el sake.

- Seguramente entrará por abajo con Naruto para librarse de ayudar a cocinar – decretó Hinata ya conociendo los movimientos de su amigo.

- Quería preguntarte algo pero creo que no hay confianza suficiente como para esperar una respuesta, en todo caso, no es asunto mío pero…

- ¿Quieres saber si hay algo entre Naruto y yo? – adivinó Hinata poniéndose algo roja al formular la pregunta.

- Es solo que me extraña todo esto de lavar platos y tener a una chica ayudando en el taller, no es de los que comparten su vida fácilmente.

- Lo he llegado a notar, pero no somos pareja, solo somos… bueno compañeros de casa o algo así. Nada romántico en realidad.

- ¿Y no te gusta aunque sea un poquito? – pinchó Temari con una sonrisa.

- Claro que no – rezongó Hinata demasiado rápido.

- Está bien, si tú lo dices… La sopa ya está lista, ¿la sirvo en los platos?

- Están en esa alacena – asintió Hinata.

La chica de cabello azul se dirigió a la trampilla y golpeó dos veces antes de abrirla.

- ¡Ya está listo! – anunció volviendo a la cocina para ayudar a Temari a servir el resto de los platos.

Almorzaron los cuatro juntos, prefiriendo comer sobre cojines apoyados en la mesa para té de Hinata que en la barra para poder estar un poco más cómodos, había conversación amena y un par de elogios para la comida pero Naruto y Hinata no intercambiaban palabras entre sí en las conversaciones, y si lo hacían era solo para cuestiones básicas como pasar la sal de un lugar al otro, Shikamaru lo notó pero prefirió alzar una ceja en dirección a Temari y compartir su opinión con ella en completo silencio.

- Definitivamente no puedo comer más – declaró Shikamaru dejando el plato vacío sobre la mesa.

- ¿De veras? – Hinata parecía preocupada – pero aún no he sacado el postre.

- Realmente lo siento, pero estoy lleno – negó Shikamaru pasando.

- ¿Temari? – consultó la chica de ojos perlados.

- Yo tomaré un poco por él – le guiñó la rubia - ¿tú no quieres, Naruto? ¿Por qué no ayudas a Hinata a traerlo?

- No es necesario – negó enseguida la chica levantándose sonrojada.

- No me molesta ayudar – la contrarió Naruto poniéndose de pie y llevando los platos desocupados a la cocina.

El chico levantaba y ella cortaba con cuidado el postre de leche, había cierta incomodidad en el ambiente de la cocina pero ambos hicieron como que no pasaba nada y se sentaron a comer el postre con sus amigos.

- Hinata esto está delicioso – alabó Temari haciendo gestos extraños.

- Te lo dije, no puedes decirle que no si te invita a almorzar.

- Es cierto, Hinata cocina delicioso – alabó también Naruto dándole una sonrisa a la peliazul haciendo que se sonrojara mucho.

- Son muy amables – agradeció ella con su voz bajita.

- De acuerdo entonces, levantaré la mesa por ti en agradecimiento por el almuerzo – anunció Temari.

- Te ayudo – se ofreció para sorpresa de todos, Shikamaru.

- Hinata – pidió Naruto cuando sus amigos ya estaban en la cocina.

- ¿Uh?

- Quería disculparme otra vez por avergonzarte, sé que somos adultos pero no debí hacerte ese tipo de bromas después.

- No pasa nada – negó ella quitándole importancia – creí que estabas enfadado por tu silencio.

- Solo estaba… No soy bueno para las disculpas, estaba buscando el momento.

- Comprendo, no pasa nada, de verdad.

- Gracias Hinata.

El rubio se levantó también y fue a por el delantal azul que ya tenía su lugar definido para que lo encontrara con facilidad, mientras los chicos recogían lo que quedaba en la mesita, Naruto media la temperatura del agua y sacaba los trastes limpios para hacerle espacio a los nuevos.

- ¿Por qué tú no eres así en casa? – Se quejó Temari – mira a Naruto, apuesto que ella ni siquiera se lo pide.

- Tsk, sabes que soy un holgazán – se defendió Shikamaru antes de que ella pudiera reclamarle con la misma palabra.

- Pues un lindo gesto no estaría mal de vez en cuando.

Hinata y Naruto rieron por lo bajo frente a la leve discusión de sus dos amigos, Hinata quedó mirando a Temari con cierto respeto, era una de esas mujeres con carácter que ella siempre había querido ser pese a su timidez, en determinado momento Temari le devolvió la mirada y la chica le sonrió.

- Me gustas, puedes venir a almorzar con Shikamaru alguna otra vez.

- Etto… - Temari se sonrojó un poco por el alago – sí, gracias.

- Eso es porque no la conoces del todo – pinchó Shikamaru – una semana con ella y verás, es un demonio rubio con ojitos grandes.

Cuando la pareja se fue Temari tenía una expresión de orgullo en su rostro y Shikamaru un coscorrón creciendo en su nuca, Hinata los despidió sin poder evitar reírse de la situación y después de intercambiar números con la novia de Shikamaru. Naruto por su parte también había recibido un coscorrón por reírse de su amigo, al parecer solo la novia tenía derecho a gozar de la situación.